Sevilla FC 2 – Español 1. Pese a fallar infinidad de ocasiones y el Mudo Vázquez, los tres puntos se quedaron en casa

Importantísimo ganar cuando no se hace el mejor partido. La primera parte dejó bastante que desear y el Español nos maniató, plantándose mejor que el Sevilla sobre el tapete. Las ocasiones se sucedían por ambos bandos, pero fue en una jugada mal defendida, con la defensa bastante adelantada, donde el equipo catalán nos sorprendió, adelantándose en el marcador, por medio del enrachado Borja Iglesias.

A partir de aquí, el Español dio un paso atrás, en parte porque el Sevilla apretaba, buscando la igualada antes del descanso, y en parte porque el Español intentaba aprovechar los espacios para aumentar las distancias al contragolpe.

En la segunda mitad, aunque el Español también tuvo alguna ocasión para marcar, fue de predominante dominio sevillista, que falló numerosas ocasiones de gol. Algunas de ellas, clarísimas, como un par de ellas que desaprovechó André Silva. No me gustó nada el partido del portugués, pero también es verdad que aporta otras cosas y tiene detalles que también le vienen bien al equipo.

El gol del empate, sin embargo, llegó en un tremendo despiste colectivo de los periquitos, que dejaron rematar totalmente libre de marca, en un córner, a Gabriel Mercado.

Con el empate, el partido se volvió totalmente loco, y cualquiera de los dos equipos pudo marcar el segundo. Por suerte, fue el Sevilla, pero temí por el resultado porque el Sevilla perdió el orden en defensa y el español casi nos la lía en dos contras.

Se notó muchísimo la aportación de Ben Yedder. Para mí, es un superdelantero: presiona y se desmarca como el que más, tiene una magnífica visión de juego, y, por norma general, está muy acertado de cara a puerta. Fue el héroe del partido hoy, al marcar el 1-2 definitivo, que nos coloca en segunda posición, a un punto del líder, el Barcelona, que hoy ha dado un inesperado petardazo ante el Betis.

El árbitro, Jaime Latre, no me gustó nada, pues creo que no estuvo muy acertado al pitar algunas faltas y perdonando tarjetas bastante claras a jugadores blanquiazules. Aunque en honor a la verdad, también hay que agradecerle que le perdonara una a Banega, que le habría imposibilitado jugar el próximo partido, y sobre todo, que no le enseñara la segunda amarilla al Mudo Vázquez, por protestar con vehemencia, casi abroncando al árbitro. Si yo hubiera estado en su lugar, le habría expulsado, sin dudarlo. Por tonto. Es de una gran irresponsabilidad hacer eso, porque podría  haber dejado al Sevilla en inferioridad, en la primera parte, habiendo en juego tres puntos tan importantes. Hay que ser más profesional y tener la cabeza más fría.

Nos vamos al parón con remontada y con una sonrisa de oreja a oreja. Segundos. Y aunque aún queda muchísima liga, siempre es bueno sacar ventaja a nuestros rivales directos. En cuanto a estos rivales, yo sigo fijándome en Valencia y Villarreal, pero quizás habría que empezar también a tener en cuenta a Alavés y Español. No tienen una plantilla llamativa y amplia, con lo que podrían acusar las bajas cuando se juegue cada tres días, pero tienen la “ventaja” de no jugar en Europa y, por tanto, estar menos cargados de partidos.

Pero es evidente que, si a estas alturas están donde están, es porque tienen buenos jugadores y funcionan como equipo. Por ejemplo, el Español tiene un buen centro del campo, con jugadores como Darder, Roca y Granero, y delanteros peligrosos arriba, como Borja Iglesias, Sergio García o Baptista. Quizás su punto débil esté en la defensa, un escalón o dos por debajo de las otras líneas.

La victoria de hoy puede ser muy importante, porque quién sabe si la hemos logrado ante uno de los posibles rivales directos al final del campeonato.

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Akhisar 2 – Sevilla FC 3. El expreso de medianoche

Angustioso, pero cuando todo parecía perdido, hubo final feliz, como sucede en el aclamado largometraje que no dejaba en muy buen lugar las cárceles turcas. A la cárcel había que mandar a más de un jugador por el espectáculo de esta noche, como es el caso de Sergi Gómez, a quien no se le ocurrió otra cosa que hacer un absurdo penalti, con 1-2 en el marcador, teniendo una amarilla. Lógicamente, el partido, que estaba prácticamente ganado con 0-2 al descanso, se puso complicadísimo en pocos minutos.

Y menos mal que el Akhisar es más malo que un dolor de muelas, porque, de haber estado enfrente un equipo con un mínimo de potencial, nos habrían pintado la cara.

Lo peor del partido fueron, como diría Cantattore, las desaplicaciones defensivas. Ni el penalti, ni los goles turcos debieron llegar de haber defendido medio bien y con un mínimo de intensidad.

Lo mejor es que hemos logrado marcar tres goles con Promes, Muriel y Nolito como hombres más adelantados. Y eso, a priori, es algo impensable, ni para el más optimista.

Promes ha vuelto a dar una de cal y otra de arena. Mal partido el del holandés, si exceptuamos su buena jugada en el segundo gol. Pero es muy poco bagaje para ganarse un puesto en este Sevilla. Promes debe dar más, muchísimo más.

El árbitro, francés, en consonancia con el partido. Bastante desacertado a la hora de señalar faltas. Por ejemplo, mostró la primera amarilla a Sergi Gómez cuando no hubo falta (más bien tropieza el jugador rival con él) y también enseñó amarilla a Mudo Vázquez cuando tocó balón, en una entrada que además no fue dura.

Partido para olvidar y para quedarse con lo positivo: pese a haber hecho un pésimo partido, nos hemos llevado los tres puntos, un dinerito para las arcas, y seguimos siendo primeros de grupo. A pensar sólo en el Español, que es un equipo infinitamente superior al Akhisar.

R. Sociedad 0 – Sevilla FC 0. Punto importante para mantenernos arriba

Se presentaba el Sevilla en un estadio donde, no se sabe muy bien el porqué, se nos da rematadamente mal. Así lo demuestran las estadísticas. Ayer lo hacíamos, además, con cuatro bajas importantísimas, tanto en defensa como en ataque. No fueron de la partida Mercado, Kjaer, André Silva y, a última hora se cayó también Ben Yedder. Su baja fue importantísima, porque implicaba que jugaríamos el partido sin delanteros. Porque por mucha voluntad que pusieron Promes y Muriel, quedó en evidencia que no eran delanteros natos.

El partido del Sevilla, como era de esperar, flaqueó en ataque, porque además tampoco fue el mejor día de Franco Vázquez, Sarabia y Banega, con lo que la creación se resintió mucho. De hecho, apenas se puso en aprietos al portero local, Moyá. También es verdad que lo mismo ocurrió con Vaclík, pues la Real sólo inquietó algo a balón parado.

Lo mejor del Sevilla fue el nivel defensivo que mostró. Amadou hizo un partido completísimo, exceptuando una cesión que se quedó muy corta a Vaclik. Menos mal que éste estuvo atentísimo y pudo despejar a tiempo. El Sevilla estuvo en todo momento muy ordenado, replegándose con rapidez y sin dar opciones a los peligrosos delanteros donostiarras, William José y Juanmi. Otro cantar fue Januzaj. El belga, de calidad contrastada, fue el jugador más destacado del partido, dando muchos problemas a Arana.

Sorprendentemente, Jesús Navas perdió un par de balones en zonas comprometidas que, de haber tenido a un rival más potente enfrente, podrían habernos costado un disgusto. El palaciego tampoco estuvo al nivel al que nos tiene acostumbrados, a pesar de que su banda fue la que tuvo más profundidad.

A todos nos gusta ganar, pero es obvio que, si no puede ser, lo mejor es un empate. Y un punto en un estadio tan complicado, y teniendo tantas bajas importantes, es para valorarlo positivamente, pues además nos sirve para mantener la tercera plaza o incluso subir a la segunda, si el Español no gana su partido de hoy.

La sensación que me quedó ayer fue que, de haberse podido disponer de nuestro once de gala, muy probablemente habríamos conseguido la victoria. Por tanto, Caparrós tiene bastante trabajo para enero. Es un claro error de planificación el tener sólo dos delanteros centro cuando Machín juega con dos delanteros. Y aunque jugáramos con uno sólo, hay que tener un mínimo de tres en plantilla, porque, como se ha visto, las lesiones o las sanciones pueden llegar en cualquier momento.

Y lo mismo ocurre con la posición de central. Han caído dos centrales y ha tenido que jugar Amadou, que, en principio, no estaba previsto que jugara como central. La baja forma –esperemos que sea eso y no falta de calidad– de Gnagnon ha hecho que Machín, por el momento, no confíe en él.

Hay que reforzarse en enero, y hay que hacerlo bien. La temporada, por ahora, pinta muy bien. Tenemos entrenador, tenemos guardameta y, en general, una buena plantilla. Y para colmo, nuestros principales rivales, a priori, para la cuarta plaza Champions están con una grave crisis de juego y resultados. El Valencia está a nueve puntos y el Villarreal a diez. Sorprendente, pero es así. Y hay que aprovecharlo.

 

 

 

Sevilla FC 2 – Huesca 1. Se sacó adelante un partido complicadísimo

Costó sacar el partido adelante, pero se logró. En esta clase de partido, donde el rival se encierra con mucho orden y después son capaces de colarla en un contra, o a balón parado, muchas veces nos han costado puntos. Por tanto, me parece muy meritorio el no haber perdido la paciencia y la concentración durante los 97 minutos de juego, porque el Huesca resultó un hueso duro de roer.

No ayudó el hecho de que el árbitro perdonara varias tarjetas a los jugadores azulgranas. Aunque, en honor a la verdad, a nosotros también nos podrían haber mostrado un par de ellas más.

De no haber habido VAR, seguramente habría sido un partido tranquilo, pero los que pudieron ser los dos primeros goles del partido fueron bien anulados. Ambos fueras de juego lo fueron por centímetros, pero en posición ilegal, al fin y al cabo.

En la segunda parte, por fin llegaron los goles válidos. Los dos de Pablo Sarabia. En el primero, fue imposible que hubiera fuera de juego, porque fue un pase hacia atrás de Ben Yedder. El franco-tunecino trabajó mucho, pero no marcó. Sin embargo, una sensacional jugada suya sirvió para abrir la lata.

El segundo gol lo marcó Sarabia al aprovechar un maravilloso pase de Franco Vázquez. El argentino pudo marcar el tercero, pero falló estrepitosamente casi en la línea de gol, cuando sólo tenía que empujar el balón.

El Huesca dio algún susto, pero sólo en contragolpes, algunos provocados por pérdidas bastante absurdas. Como no, Banega no faltó a la costumbre de abusar del regate o conducción en zona peligrosa, y, por suerte, en esta ocasión no nos costó un disgusto.

En cuanto a los jugadores, hoy no estuvo muy acertado André Silva, que tuvo que retirarse lesionado –incomprensible que no fuera sustituido en el descanso–, al igual que Kjaer. Los mejores, desde mi punto de vista, fueron Ben Yedder y Navas, que estuvieron incansables; Sarabia, por sus goles y trabajo; y los tres centrales, que abortaron casi todas las opciones de gol del Huesca, excepto en el gol visitante. Afortunadamente, llegó en la última jugada del partido, no existiendo opciones de que pudieran lograr el empate.

La jornada ha sido muy positiva, pues nos volvemos a hacer con el tercer puesto y, además, sacamos tres puntos más de ventaja al Villarreal y dos al Valencia. Habrá que ver si también tendremos que estar pendientes del Alavés, porque lleva una racha impresionante que lo ha situado en segunda posición. El equipo norteño sólo sabe ganar y ganar. De seguir así, se convertirá en un rival directo. Un rival totalmente inesperado.

El próximo domingo nos espera en Liga un rival que es capaz de lo mejor y de lo peor: la Real Sociedad de San Sebastián. Que no decaiga el ritmo.

Sevilla FC 6 – Akhisarspor 0. Machín se volvió a equivocar

Desde los primeros minutos de juego quedó en evidencia que el Akhisar es un equipo que es muy pero que muy endeble. Será un milagro si consigue algún punto en la fase de grupos. Probablemente, cualquier equipo de nuestra Tercera División nos habría dado más problemas. Por tanto, creo que Machín se volvió a equivocar en el once inicial. Si en Krasnodar rotó demasiado, pues visitábamos al rival más fuerte del grupo, ante el Akhisar se quedó corto. Es más debería haber dado minutos a jugadores con los que se ve que no cuenta en absoluto, como Borja Lasso o Juan Soriano y haber dado descanso a los que lo juegan todo y que son piezas clave, como Vaclick, Navas o Mudo Vázquez.

A pesar de que el Sevilla jugó muchos minutos casi andando y, en determinados momentos, con casi nula intensidad, los goles se fueron sucediendo hasta llegar hasta la media docena. Y porque el Sevilla no quiso hacer más sangre, porque, de haber pisado un poco el acelerador, habría conseguido una goleada más propia de los tiempos de los Stukas. A los ocho minutos quedó sentenciado el encuentro, al transformar Sarabia un penalti. Un par de minutos antes abrió  la goleada un espectacular trallazo, ajustado a la escuadra, de Roque Mesa, tras espectacular jugada colectiva. Sin duda, fue el mejor gol del partido.

El partido sirvió, además de para ponernos en cabeza de grupo, para que ciertos jugadores vayan cogiendo confianza. Fue el caso de Promes, que sigue mostrando detalles de futbolista de nivel. A veces se precipita, posiblemente por ansiedad, pero es un jugador técnico, rápido y vertical. Logró dos buenos goles y seguro que, si tiene un mínimo de suerte, logrará bastantes más. Lo único que no me gustó fue la tontería del jueguecito de piernas a lo Cristiano Ronaldo. Esas cosas por aquí no gustan.

También marcó Muriel. Espero que marque muchos más (no lo creo), pero para que lo podamos traspasar por una cantidad medio decente que nos permita recuperar buena parte de lo invertido en él.

El partido también sirvió para que Nolito demostrara que es un caso perdido. Nefasto fichaje. No rinde y, además, tiene una ficha altísima. Hay que traspasarlo o incluso regalarlo. Hoy fue un cero a la izquierda. Tuvo una oportunidad clarísima, para fusilar al portero, y se le ocurrió intentar una vaselina que quedó hasta ridícula.

Ahora a preparar el partido con el Huesca. Necesitamos los tres puntos para seguir cerca del líder y mantenernos en las posiciones de privilegio.

Barcelona 4 – Sevilla FC 2. Goleada inmerecida, pero lógica

Una lástima esta derrota, porque el Sevilla no ha hecho un mal partido, pero ha cometido muchos errores, demasiados, y eso contra un equipo con el poder ofensivo del Barcelona, se paga muy caro.

Pero el problema no ha sido sólo atrás, sino que hoy no ha sido nuestro día en ataque. Hemos fallado ocasiones muy claras, como las de Mudo Vázquez y Ben Yedder, con todo a favor.

Por eso considero que la goleada es lógica. Si damos facilidades atrás y arriba lo fallamos casi todo… Mal vamos.

Sin embargo, el Sevilla ha merecido mejor resultado, porque también ha hecho cosas buenas, sobre todo a raíz de la lesión de Messi. Menos mal que se lesionó pronto, porque el partido, con ese 0-2 en el minuto 12, iba encaminado hacia una goleada de escándalo, ya que, además, el Sevilla, desde mi punto de vista, se estaba equivocando en el planteamiento. No le veo sentido presionar con tantos jugadores y tan arriba, porque en caso de superar esa presión (y con jugadores tan técnicos como los del Barcelona era lo más probable) el rival iba a disponer de muchos espacios para atacar a placer. Así llegó el segundo gol, por ejemplo.

La lesión de Messi supuso la igualdad, o incluso, mejor dicho, superioridad sevillista. Si el partido se decantó hacia los locales fue porque fuimos inofensivos durante muchos minutos. Llegábamos bien al área, pero, una vez allí, o no encontrábamos remate o estábamos desacertados.

El partido pudo ponerse muy interesante si Martínez Munuera se hubiera atrevido a pitar un claro penalti a favor del Sevilla, pero ni siquiera quiso ver la jugada en el monitor. De haber sido al revés, ya sabemos qué habría pasado.

A los pocos minutos, Suárez consiguió el 3-0, al provocar un penalti tras una buena jugada individual, dejando sentenciado el partido.

Lo mejor es que el Sevilla lo intentó en todo momento, a pesar de que nada le salía bien, y consiguió hacer un par de goles, de Sarabia y Muriel (buen gol el del colombiano), que arreglaron un poco el marcador.

Lo peor fue, sin duda, la lesión de Kjaer. Ya se tuvo que retirar con molestias en el último partido con su selección, con lo que no debe extrañar que se lesionara.

El jugador más destacado fue Jesús Navas, quien una vez más dio muestras de su poderío físico y estuvo presente en gran parte de las ocasiones de gol sevillistas.

Perdemos el liderato, pero al menos se compitió y no salimos con el goalaverage maltrecho y con la imagen por los suelos, como ha pasado en más de una ocasión en el Camp Nou.

Sevilla FC 2 – Celta de Vigo 1. De poder golear, a pedir la hora

Tres puntos muy meritorios los conseguidos por el Sevilla ayer, pues el Celta de Vigo demostró ser un gran equipo, con jugadores de calidad en todas sus líneas, pero especialmente en la delantera. Cayó en Nervión porque el Sevilla hizo un partido muy serio, pero estuvo a punto de echar por tierra el buen trabajo realizado por los jugadores blancos en la recta final del partido.

En la primera parte hubo muy pocas ocasiones, por parte de ambos equipos. El primer gol llegó en una arrancada de Vázquez, que se fue de su marcador y pasó a Navas, quien puso un pase medido a Sarabia para que éste cabeceara a placer, ajustado al poste. Otra asistencia de Navas, que afortunadamente, no ha sido convocado por Luis Enrique. Le viene bien descansar, porque está claro que el palaciego es titularísimo, sobre todo si es capaz de mantener el nivel que está mostrando en estos momentos.

En la segunda parte sí hubo más ocasiones de gol, a pesar de que no fue el día de nuestros delanteros. Tanto Ben Yedder como André Silva estuvieron muy por debajo de su nivel habitual. Sin embargo, los dos fueron decisivos, El primero porque marcó el 2-0, y el segundo porque provocó la expulsión de Araujo.

No me gustó absolutamente cómo se gestionó el partido a partir de la expulsión. Creo que fue nefasta. Con superioridad, y con un gol de ventaja, hay que tener más tranquilidad, hacerse el dueño absoluto del centro del campo, hacer correr al rival y buscar sentenciar, precisamente para evitar lo que ocurrió: que el Celta marcara y nos pusiera en apuros.

El gol celtiña fue obra de Boufal, y fue un golazo. Se fue, como una bala, partiendo de campo propio, haciendo retroceder a nuestra defensa y a Vaclík –grave error, porque Boufal estaba solo y tenía tres o cuatro defensores por delante– , y la colocó muy ajustada al poste, de tiro fuerte y lejano. Este detalle de calidad del franco-marroquí nos puso en jaque el resto del partido, y bien pudo costar un disgusto. Afortunadamente, el Celta desaprovechó la ocasión que tuvo y hubo final feliz.

No obstante, el Sevilla perdió otra ocasión de oro para aumentar el goal-average. Un partido que pudo acabar en goleada –Ben Yedder, por ejemplo, falló dos ocasiones clarísimas, completamente solo ante el portero–, y acabamos pidiendo la hora.

El mejor del partido, en mi opinión, fue Franco Vázquez, quien intervino en los dos goles. En el segundo, dio un gran pase a Sarabia. Pienso que en su posición actual está dando mucho mejor rendimiento que cuando jugaba más avanzado.

No entendí que Banega no fuera sustituido, teniendo en cuenta que teníamos dos goles de ventaja y en superioridad. Creo que le viene bien un descanso –ayer no fue su mejor partido– y además tenía una tarjeta amarilla. Algo que no pareció importarle –excepto en el gol del Celta–, porque el argentino siguió defendiendo con mucha intensidad y faltó poco para que le enseñaran la segunda.

El árbitro, González Fuertes, volvió a demostrar que es de los peores que hay en Primera División. Le temía más que a la magnífica delantera Aspas-Maxi Gómez, porque la temporada pasada nos la lió en el Sevilla-Villarreal. Por cierto, extraordinario el trabajo defensivo de todo el equipo, y muy bien los tres centrales, que lograron que el Celta casi no creara ocasiones de gol.

Tres puntos fundamentales para afianzarnos en plaza Champions y que, circunstancialmente, nos da el liderato. Siempre es bonito ver al Sevilla líder, pero hay que ser realistas, y lo más probable es que dejemos de serlo en el próximo partido, en el Camp Nou. Lo más importante es que, aunque queda muchísima temporada por delante, le sacamos siete puntos al Valencia y ocho al Villarreal, quienes, a priori, son nuestros más importantes rivales para conseguir la ansiada cuarta plaza.