Barcelona 4 – Sevilla FC 0. Ojalá la derrota sirva para que Lopetegui se dé cuenta de un detalle

Como siempre, el Sevilla salío goleado del Nou Camp, aunque esta vez ha dado mejor imagen que en otras ocasiones e hizo unos primeros 27 minutos muy buenos, donde dominó al Barcelona.

¿Por qué no ganamos? Sí, digo ganamos, porque el Sevilla creó ocasiones incluso para ganar el partido. Pero falló lo que está fallando desde el inicio de la temporada: el gol.

Y es que De Jong tuvo hasta cuatro ocasiones clarísimas para marcar. Sólo en el primer remate lo hizo bien, pero tuvo la desgracia de que Ter Stegen le hizo un auténtico paradón. Después falló otras tres ocasiones de esas que deben acabar en gol siempre. En la última de ellas tiró al poste.

Ojalá sirva esta derrota para que Lopetegui se dé cuenta de que De Jong es nuestro peor delantero. A decir verdad, no sí es el peor, porque aún no he visto jugar a Dabbur –no pude ir al Ramón Sánchez Pizjuán en el partido con el Apoel–, pero todo parece indicar que sí. Y con diferencia. Tanto Munir como Chicharito tienen más velocidad, técnica y gol que el holandés. Sin embargo, también estoy convencido de que De Jong no es tan malo como aparenta. Simplemente, está negado de cara a gol. Como se suele decir popularmente, no le hace un gol ni al arco iris. Y tiene tal ansiedad por marcar que incluso empeora su juego.

Por supuesto, el Barcelona, un club que gasta cientos de millones de euros en fichajes todas las temporadas, a diferencia del Sevilla, no perdonó, y marcaba en cada ocasión que tuvo en la primera mitad, que acabó con un engañoso 3-0.

Lo peor es que ninguno de esos tres goles lo hizo Messi, que acabó, como siempre también, marcando ante su víctima favorita, haciendo el 4-0 definitivo. El Sevilla siguió fallando ocasiones hasta el final, incluso cuando ya dos jugadores del Barcelona habían sido expulsados en los últimos minutos, dando la sensación de que no marcaría ni aunque el partido durase veinticuatro horas.

Por otro lado, no sé si es que le he cogido manía a Vaclík, pero me da la sensación de que el checo para bien poco. Aunque es cierto que hoy ha hecho dos o tres paradas de mérito, da la sensación de que puede hacer más en algunos goles. En este sentido, me gustaría ver más a Bono, que también es un portero con experiencia e internacional, y que puede competirle el puesto perfectamente a Vaclík.

Aunque una goleada no le gusta a nadi, al menos, el Sevilla lo intentó y no salió derrotado desde el minuto uno. El partido se lo llevó, como es lógico, el más efectivo de cara a gol, y ahí la superioridad del Barcelona fue apabullante.

Si Dabbur sigue sin contar para Lopetegui, no tendría sentido que siguiera en enero, y debería buscársele una cesión –creo que es lo mejor, porque pienso que es buen jugador– o un traspaso, y fichar a alguien que haga goles. Como he dicho en múltiples ocasiones, si jugamos con un solo delantero, éste tiene que marcar las diferencias, y De Jong, por desgracia, no lo está haciendo.

Me gusta mucho la cantera y creo que Pozo es uno de los jugadores que debería jugar más. Es un jugador que me encanta: utiliza las dos piernas, centra bien, es rápido como una flecha, con desborde, y con gol. En mi opinión, hoy era un partido propicio para él, pero, sin embargo, no fue ni convocado y jugó Nolito, que prácticamente no hizo nada.

Como anécdota, al Barcelona le pitaron un fuera de juego cuando todos los jugadores del Sevilla estaban en campo contrario. Suelen señalar fuera de juego en este tipo de jugadas, pero no lo es. Igual que no hay órsay en saques de puerta, banda, esquina o cuando el jugador sale desde su propio terreno de juego.

Por buscar algo positivo, mantenemos posición europea, sextos, habiendo jugado ya con cuatro de los cinco equipos que nos preceden en la tabla: R. Madrid, Barcelona, Granada y Real Sociedad.

Ahora toca el tedioso parón para partidos internacionales y después hay que recibir al otro equipo azulgrana: el Levante.

 

Sevilla FC 3 – R. Sociedad 2. Victoria ante un rival directo que nos mantiene en Europa

La victoria de ayer es importantisima, no sólo porque pone fin a una mala racha, sino porque se ha logrado ante un rival directo. Estos tres puntos son la difeerencia entre estar a tiro de piedra del líder o estar en la zona media de la tabla. Siempre es importante estar en cabeza, no bajar de esos puetos de privilegio e intentar, en lo posible, poner tierra de por medio ante los otros rivales que nos disputarán la plaza Champions que resta por adjudicar. Y por lo que llevo viendo en estas primeras jornadas, creo que serán Valencia y Real Sociedad.

Me gustó mucho la Real Sociedad ayer. Tiene jugdores de mucha calidad, sobre todo en la zona media, como Odegaaard, Januzaj y, sobre todo, Oryazabal, que es un grandísimo jugador, probablemente el mejor de su equipo. Esto les permite crear muchas ocasiones de gol en cada partido, y como en punta también están bien armados, no es de extrañar que sea uno de los equipos más goleadores, con 12 goles en su haber. Cada vez que tenían el balón daban sensación de peligro, algo lógico, pues esos jugadores que saben lo que se hacen en la zona ancha tienen por delante a delanteros de la talla de William José, o Portu, que necesitan muy poquito para ponerse de cara a gol. También me causó buena impresión el joven delantero sueco Isak.

Igual que digo que me gustó la Real, también digo que no me gustó en, absoluto, el once inicial del Sevilla. Una pena ver a Jordán en el banquillo, probablemente castigado por protestar al ser sustituido en Ipurúa. Tampoco me gustaba que en punta estuvieran De Jong y Nolito. Creo que tenemos jugadores de más nivel en plantilla, aunque tengo que admitir que Nolito no lo hizo nada mal ayer.

El partido no pudo empezar peor, con el gol de Oryazabal. Lo único bueno de encajar un gol tan pronto es que queda todo un partido, 90 minutos, para darle la vuelta a la tortilla. Y el Sevilla supo hacerlo, con mucho trabajo, no perdiendo la paciencia y teniendo un aceptable acierto de cara a puerta. Un cuarto de hora tardó Nolito en empatar el partido, con un disparo de primeras, fuerte y ajustado. Un golazo.

El Sevilla arriesgaba mucho, pues la Real seguía mostrándose muy peligrosa al contragolpe. Afortunadamente, un tres contra dos quedó sólo en un susto.

La Real sufría mucho con las bandas del Sevilla, especialmente con la derecha, ya que Navas y Ocampos desbordaban y centraban al área con mucha facilidad. De hecho, el argentino fue quien logró el 2-1, tras una soberbia jugada personal. Por cierto, para mí es un gran misterio que, teniendo en cuenta que Navas tiene la costumbre de centrar fuerte, raso y al primer poste, no haya nunca un rematador, cuando lo hace 10 veces en cada partido. Como De Jong se dé cuenta, se hartará de hacer goles.

A partir de aquí entró el partido en una fase de descontrol, donde Fernando fue clave para que el Sevilla saliera victorioso. Impersionante la exhibición del brasileño en la contención.

El Sevilla tuvo varias ocasiones claras para lograr el 3-1, pero no fue hassta la recta final del partido cuando llegó el tercero, al rematar Mudo Vázquez un buen centro de Pozo, tras rechace del portero.

Sin embargo, el Sevilla no supo gestionar la ventaja, a pesar de que sólo quedaban diez minutos de partido, y, como ya hiciera la jornada anterior, volvió a hacer el pardillo. En esta ocasión permitió un contragolpe visitante cuando era momento de tener posesión y de jugar al ratón y al gato con la Real, de perder tiempo, de evitar agonías… Portu no perdonó. Su desmarque y finalización fueron perfectos.

Quedaban sólo cuatro minutoos más el descuento, donde estuvimos pendientes del cronómetro, temerosos de que se fueran más puntos tontamente, pero hubo final feliz.

Primera victoria en nuestro estadio. Tres puntos valiosísimos para la buchaca, pues se han logrado ante un rival que, a priori, será directísimo, y que contará con la ventaja de que sólo jugará dos competiciones.

Sevilla FC 0 – R. Madrid 1. Más puntos que vuelan de nuestro estadio

No he visto la primera media hora del partido, por tanto, no tengo una visión clara de si la derrota ha sido justa o no. Lo que sí me ha quedado claro son dos cosas:

1º.- Que el Sevilla no puede permitirse el lujo de que vuelen más puntos de su estadio. Tiene que ser lo que ha sido siempre: un fortín. Y para eso Lopetegui tiene que hacer cambios, sobre todo en la línea de ataque. Porque un solo gol en dos partidos como locales es un bagaje muy pobre.

Me llama poderosamente la atención que Lopeteguii haya dejado sin convocar a Munir y Rony. Lo del brasileño puedo entenderlo, porque, si es cierto lo que se dice, parece que aún está lejos de su mejor forma. Sin embargo, dejar fuera a Munir, sólo lo entendería si tuviera problemas físicos.

Lo que no puede ser es que haya que hacer cambios, porque necesitemos un gol, y se haya que recurrir a Nolito. Que vale, que ha hecho una buena pretemporada, pero que acaba de salir de una lesión y que es un jugador que hace un partido bueno de cada diez. Y teniendo a jugadores como Bryan Gil, Pozo o Dabbur, por poner unos ejemplos… no lo entiendo.

2º.- De Jong no puede seguir siendo el delantero titular de este Sevilla. Pienso que es el máximo responsable de los problemas que tiene el equipo para hacer gol. En mi opinión el sistema que da más equilibrio defensa-ataque es el 4-4-2. Pero si te arriesgas a jugar con un solo delantero, ese delantero tiene que ser muy bueno, lo suficiente como para marcar la diferencia. Y desde mi punto de vista, De Jong no hace suficientes méritos para ser el delantero titular de un equipo que aspire a ganarlo todo. Nadie le niega su voluntad, porque lucha a tope, se faja con toda la defensa, pero su partido se limita, principalmente, a estar en el área para cabecear todo lo que pase por allí. Y, por ahora, no ha hecho ni un mísero gol en los cinco partidos disputados en Liga.

Por desgracia, esto tiene poca solución, porque el delantero que, supuestamente, sí tiene gol, que es Dabbur, está defenestrado por Lopetegui. En cualquier caso, prefiero a Chicharito antes que al holandés. Perderíamos en el juego aéreo, pero ganaríamos en otros aspectos.

En cuanto al partido, me ha sorprendido el Madrid. A diferencia de otras temporadas, he visto un equipo muy concentrado, haciendo un gran derroche físico y me ha parecido, el tiempo que lo he visto, que ha sido mejor que el Sevilla. Creía que, con el paso de los minutos, iban a notar el esfuerzo y bajar la guardia, pero no ha sido así.

El gol llegó en una buena jugada de los visitantes, donde el Sevilla no deffendió bien. La defensa no encima ni al centrador, ni al rematador, ambos muy libres. Y si a jugadores de esa calidad, ni les molestas en el área, pues, evidentemente, lo normal es que acabe la jugada en gol.

La derrota duele. No porque se pierda el liderato, que es algo que todos sabemos que iba a ocurrir, sino porque ha sido en nuestro estadio y es la primera de esta temporada. Bajamos al quinto puesto, fuera de los puestos Champions, y el líder es un sorprendente Athletic. Habrá que estar atentos a la Real Sociedad, que es un equipo que se ha reforzado mucho y bien, y que ya nos ha adelantado. Tienen además la ventaja de que no juegan competición europea.

Al equipo no se le puede reprochar nada.  Han dado lo máximo y se han esforzado hasta el final, que es lo único que se les puede exigir.

Lamentablemente, no he podido ir al estadio y me he tenido que conformar con verlo por televisión. Pero estoy seguro que el ambiente habrá sido magnífico.

Sólo queda lamerse las heridas y pensar en el Eibar, estadio que ya sabemos que siempre es muy complicado, aunque estén penúltimos en la clasificación.

Alavés 0 – Sevilla FC 1. Partidazo, pero victoria por la mínima

El Sevilla, hasta que no solucione sus problemas en ataque, está condenado a ganar sufriendo, por muy bien que juegue, como ha ocurrido hoy. Es lo que conlleva tener tan poco gol. De Jong pelea como un jabato, presiona, se faja con los centrales, va bien por alto, pero lleva cuatro partidos sin mojar. Y eso tiene que cambiar, sea con De Jong o con otro delantero.

Porque, en verdad, el partido ha sido de total dominio del Sevilla, hasta el minuto 90. En el descuento, con todo el Alavés arriba, pues no tenía nada que perder, se perdió el orden y los locales estuvieron a punto de empatar. Manu García le ganó la partida a Reguilón, que se durmió en los laureles,  pero, con toda la portería para él, cabeceó fuera.

Sin embargo Reguilón fue clave en la victoria. Un buen contragolpe llevado por él, acabó en una falta al borde del área que lanzó con maestría Jordán. Parecía que estaba demasiado cerca, pero su golpeo fue perfecto y Pacheco sólo pudo hacer la estatua.

Quitando la delantera, lo cierto es que da gusto ver al resto del esquipo. Se combina bien, con apoyos, precisión, habiendo calidad de sobra para resistir y superar la presión del rival. Si además atrás imponen su ley Carriço y Diego Carlos, no es de extrañar que el Sevilla sólo haya encajado un gol en cuatro partidos. Pero no sólo eso. Lo mejor es que los rivales apenas crean ocasiones. Si no recuerdo mal, el Celta sólo pudo hacer una y el Alavés dos.

El Sevilla mereció ganar con más holgura. Estuvo cerca de conseguirlo, pero Ocampos estrelló el balón en el poste.

La intranquilidad de ir ganando por la mínima llevó a pensar que podría repetirse lo del Celta de Vigo, que consiguió empatar en la única ocasión que tuvo. Afortunadamente, no fue así y el Sevilla se llevó los tres puntos y el liderato. Todos sabemos que es algo temporal, porque seguro que esa posición la ocupará a final de temporada uno de esos equipos que pueden gastarse más de 150 millones de euros en un solo fichaje. Pero gusta ver ahí al Sevilla.

Me gustó mucho el partido que hicieron Fernando, Jordán, Reguilón, Ocampos, Navas… Casi todo el conjunto. El más flojito fue Banega, que volvió a jugar a la ruleta rusa, perdiendo un balón innecesariamente, en zona peligrosa, que bien pudo haber costado un gol.

Por cierto, los comentaristas de Movistar no paraban de decir, en el supuesto penalti sobre Aleix Vidal, que era clarísimo y que no se explicaban cómo, tras ser revisado por el VAR, no había sido señalado. Yo no tengo dudas. Es cierto que hay contacto, pero mínimo, y Aleix Vidal se tira tarde y mal. Más claro parecía el derribo a De Jong, donde el defensa sujetó por detrás al holandés con los dos brazos, inmovilizándolo. Sin embargo, también creo que De Jong se tira. Torpemente, porque si se hubiera tirado hacia atrás, en lugar de hacia adelante, igual habría sido otra historia.

Ahora es momento de refrescar al equipo y dar la oportunidad a los suplentes de demostrar su valía en Europa. Tenemos que mantener el liderato ante el Madrid, un hueso duro de roer, pero al que parece que tenemos tomada la medida. Al menos en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Sevilla FC 1 – Celta de Vigo 1. El primer partido en casa aclara muchas cosas

El mísero punto conseguido ayer supo a muy poco. Pero que muy poco, porque el Sevilla fue muy superior al Celta. No obstante, se preveía un partido muy complicado. No puede ser de otra forma si el rival tiene jugadores de primerísimo nivel en ataque, como Iago Aspas, Denis Suárez o Santi Mina. Es cierto que el Celta apenas inquietó, pero se intuía peligro en cuanto estos jugadores tenían espacios o llegaban a las cercanías del área. Por suerte, en pocas ocasiones.

Espero que este decepcionante resultado sirva, al menos, para que se eche el resto en el fichaje de un buen delantero. Y si puede ser un portero titular, aunque mucho me temo que eso será pedir demasiado. No es que Vaclík sea mal portero, pero, dado que la portería es una de las posiciones más importante de la plantilla, bien merece una buena inversión, porque Vaclík no lo va a jugar todo, y sería un grave error que el otro portero fuera Sergio Rico, que está a años luz del checo.

Lo que deja claro el partido de hoy son varios aspectos:

1.- Si vas a jugar con un solo delantero, éste tiene que ser muy bueno. Y De Jong no lo es. Al menos, aparentemente. Le he visto jugar poco, pero no parece muy habilidoso con los pies. Y algo que cae por su peso: tras tres partidos, lleva cero goles. Al ser el único delantero, es el máximo responsable.

El problema se agrava porque Lopetegui parece haber sentenciado a Dabbur, con lo que no ha podido sustituir a un De Jong que no paraba en la última media hora de partido de hacer estiramientos, dejando entrever problemas físicos.

2.- La segunda línea (extremos y media punta) deben tener desborde y gol. Hoy han hecho un mal partido Bryan Gil (cuando jugó por la derecha), Munir y Nolito. Especialmente preocupante es el caso de Nolito, que no se quedó sólo ante el portero, en dos ocasiones, por nefastos controles de balón.

No entiendo esa manía de Lopetegui de situar a los extremos a pierna cambiada. Por ejemplo, estoy seguro que Pozo lo habría hecho mucho mejor que Bryan Gil por la derecha.

3.- Joan Jordan debe jugar siempre. Creo que fue un error de Lopetegui sustituirle, a no ser que fuera por lesión Jordan le da mucho equilibrio a la zona ancha, y se notó su ausencia.

4. – Hay que corregir la falta de gol. Porque si no, nos va a costar mucho ganar partidos. Urge que venga un jugador de calidad, un goleador contrastado. Por tanto, sería preocupante que fuera cierto que el fichaje de Chicharito está muy avanzado. No es que sea mal jugador, pero no es un goleador, ni parece ser del perfil de De Jong, o un jugador rápido y potente, que parece ser lo que se está buscando.

5 y último. A pesar de todo, creo que vamos en buen camino. Parece que hemos acertado de lleno en la defensa y el centro del campo. Si un equipo como el Celta sólo nos crea una ocasión de gol, es que se ha hecho un gran trabajo. Ojalá Monchi solucione el problema de la delantera y portería. De ser así, tendríamos una plantilla equilibrada, de calidad, con muchas alternativas y, por tanto, muchas papeletas para tener una temporada exitosa.

Aunque el empate haya sentado como un jarro de agua fría, sería injusto no valorarlo,  pues el Celta ha demostrado ser un gran equiupo. Ni euforias ni dramas. Sólo estamos en la jornada tres, y llevamos siete puntos de nueve posibles. Ojalá sigamos con el mismo ritmo durante mucho tiempo.

Granada 0 – Sevilla FC 1. Cosas que mejorar, pero mientras se siga ganando…

Buen partido, en líneas generales, el que ha hecho el Sevilla en Granada, consiguiendo la segunda victoria en Liga, en un partido bastante complicado, pues el Granada lo intentó hasta el final, aunque sólo lograra inquietar la portería defendida por Vaclík a balón parado y con centros bombeados al área.

En realidad, el Sevilla concedió muy pocas ocasiones al equipo local. Eso fue debido, principalmente, al enorme trabajo del centro del campo, donde destacó Joan Jordán. Y si no, ahí estaban dos jabatos, como Diego Carlos y Daniel Carriço, para ganar o despejar todo balón que se les acercara.

Donde más flaqueó más el equipo fue en la delantera. Mientras más veo a De Jong, más convencido estoy de que Dabbur es mejor. El holandés estuvo lentísimo en el gol, desaprovechando el magnífico pase de Jordán de primeras, permitiendo que se le echaran los centrales encima. Menos mal que Jordán estuvo atento al rechace y pudo conseguir marcar el único tanto del partido.

Sustituido Banega, el Granada puso cerco a la portería del Sevilla, pero arriesgando mucho (no le quedaba otra), quedándose el partido propicio para sentenciar a la contra. Lo que no ocurrió porque al Mudo Vázquez le dio por hacer un inútil regate y perder el balón en una de esas jugadas en superioridad que deben acabar en gol siempre, absolutamente siempre.

Lo que más me gustó del partido es la calidad que tenemos en el centro del campo. Es un gustazo ver cómo el equipo es capaz de triangular, presionar, controlar, salir de la presión con pocos toques y con rapidez. Monchi se ha lucido al traer un ramillete de jugadores que saben lo que se hacen en la zona media, con mucha fortaleza física, experiencia y técnica.

Me da la impresión de que si Monchi acierta en dos o tres retoques que faltan, este equipo nos puede dar muchas alegrías. Aunque, evidentemente, muy mal haríamos lanzando las campanas al vuelo cuando sólo llevamos dos jornadas disputadas de treinta y ocho.

En mi opinión, esos retoques serían un portero titular o, al menos, que le dispute el puesto a Vaclík, y un delantero centro que haga goles. Pienso que puede ser Dabbur, pero parece que Lopetegui le tiene atravesado. Mientras tanto, no vendría mal que llegara otro delantero del tipo De Jong, que parece que es lo que quiere Lopetegui, porque al fin y al cabo, los jugadores disputarán cuatro competiciones y habrá minutos para todos y partidos muy importantes. No se debe olvidar que cuando se está arriba, en lo más alto de la clasificación, todos los partidos son importantes.

Lo que menos me gustó del partido es que no se supo sentenciar, dejando unos minutos finales angustiosos, más que nada por la poca ventaja en el marcador, y no porque el Granada tuviera ocasiones claras de gol.

Reguilón, jugador que mejora ostensiblemente a Escudero, está llamado a ser un jugador importante en este equipo. Se notó una barbaridad su ausencia. Además, tiene ese gen ganador que tanto se aprecia por estos lares.

Seis de seis, y a intentar convertirlo en un nueve de nueve en nuestra bombonera. No será fácil. Nunca lo es, aunque a veces lo parezca. Al igual que la temporada pasada, casi seguro que acabaremos bajando algunos puestos, pero mientras el equipo se siga fajando como gasta ahora, y con la calidad que hay, es para ilusionarse.

Y una cuestión a tener en cuenta. Si se mira al banquillo, o incluso a los no convocados, hay plantilla. Estoy seguro que Oliver acabará desbancando a Banega si éste sigue sin dar el nivel esperado, y que Dabbur, Munir, Koundé y Rony Lopes acabarán siendo titulares. Y además, por si fuera poco, también parece que hay grupo. Pero hay que bajarla al suelo, templarla y, como dice Caparrós, pensar en el partido a partido. Es decir, a pensar en el Celta de Vigo.

Se va Wissam Ben Yedder, el miarma, uno de los mejores delanteros que han pasado por el Sevilla FC

Ya es oficial la marcha de Ben Yedder, uno de los mejores delanteros que he visto en el Sevilla, pues, a pesar de no haber sido titular indiscutible nunca –ni con Sampaoli, Berizzo, Montella o Machín–, ha conseguido tener mejor promedio goleador que auténticas leyendas del sevillismo, como Kanouté, Luis Fabiano, Negredo, Carlos Bacca o Gameiro.

No es de extrañar sus números, porque Wissam es un delantero muy completo. Quizá le falte un poco de velocidad y, sobre todo, corpulencia –su principal defecto–, pero huele el gol, es oportunista, sabe aprovechar cualquier pequeño despiste del defensor, tiene visión de juego, se desmarca continuamente, es ambidextro, se esfuerza siempre por el equipo… Como digo, muy completo.

Lamentablemente, su obsesión con jugar con su selección le ha llevado a querer dejar el Sevilla. Su ambición era llegar a fichar por un club de los que acostumbran a jugar la Champions, pero se ha tenido que conformar con el Mónaco, donde ni siquiera jugará competiciones europeas, aunque sí cobrará más. Sin duda, jugando en uno de los equipos más importantes de Francia, aunque haya coqueteado con el descenso esta última temporada, le servirá para que Deschamps se fije más en él.

Me habría gustado verlo jugar junto a Dabbur. Creo que habrían conformado una dupla temible. Su marcha, junto con la de Sarabia, deja una duda importante en la línea de la delantera, pues es difícil saber si Dabbur y De Jong, goleadores contrastados en ligas menores, estarán a la altura de los dos máximos goleadores del Sevilla la temporada pasada.

Ben Yedder nos deja para el recuerdo, al menos a mí, dos momentos clave, uno negativo y otro positivo:

El negativo fue cuando falló, hace un año y un día, aquel penalti en la Supercopa de España, celebrada en Tánger, en el minuto 90 de partido, que podría haber llevado al Sevilla a la prórroga. No es habitual que Ben Yedder falle penaltis. De hecho, creo que es el único que ha fallado. Pero se le ocurrió hacerlo, nada más y nada menos que en una final. Probablemente, le pudo la falta de experiencia.

El positivo, claro está, fue su exhibición en Old Trafford, en Champions League. Entró en juego en el minuto 73 de partido (Montella era de los que no sabían apreciar sus cualidades), y marcó en los minutos 74 y 78. Cinco minutos le bastaron para darle la vuelta al marcador y darle a su equipo una victoria histórica, ante uno los equipos más importantes y laureados del mundo, y en su propio estadio. Nunca se me olvidará el subidón tras aquel partido.

Se va Wissam Ben Yedder, nuestro “miarma”. Se va un jugador que cayó de pie, que congenió con la afición inmediatamente, por su carácter y entrega. Nunca levantó la voz, aunque tuviera motivos para ello. Debe ser duro ser relegado al banquillo por compañeros que aportan menos goles y trabajo.

Y se va dejando una importante plusvalía. Llegó por 9 millones de euros del Toulouse y se va por 40 millones al Mónaco. Lástima que quiera irse, porque estoy seguro de que aquí habría ganado títulos y le habría ido mejor que en el Mónaco. De cualquier forma, le deseo toda la suerte del mundo en su nuevo equipo.