Granada 2 – Sevilla FC 1. Sin actitud, sin efectividad, sin suerte… Así es imposible

Muy mal partido el realizado por el Sevilla en el día de hoy en Granada, donde ha caído derrotado ante el que seguramente es el peor equipo de la categoría. El equipo local sólo llevaba cinco puntos, era el más goleado y el colista. Todo a favor para conseguir una victoria, pero no. Volvimos a ver al Sevilla desesperante de fuera de casa, y en esta ocasión ni siquiera reaccionó, como hizo en La Coruña.

Desde el primer momento, al Sevilla se le vio con falta de actitud, como si no fuera consciente de lo que había en juego y estuviera pensando más en el fundamental partido en Lyon.

El Granada, como suele ser habitual, no tuvo que hacer gran cosa para adelantarse en el marcador y después para lograr el segundo. Les bastó con aprovechar un doble error de N’Zonzi –perdió el balón y no cortó el contragolpe–, seguido de un doble error de Rami, quien se echó al suelo antes de tiempo y permitió el centro de Boga al corazón del área, donde remató a placer Pereira. Después, el 2-0 llegaría en un córner muy mal defendido, donde el balón se pasea por el área pequeña y Lombán, el mismo jugador que había sacado un balón en la misma línea de gol, marcaba, de nuevo, completamente solo.

No obstante, si el Sevilla hubiera tenido un mínimo de gol, se podría haber ganado el partido sin muchos problemas. Pero nuestro delantero centro hizo un partido nefasto. Estuvo desacertado y falló un claro gol. El problema es que él no fue el único que estuvo desacertado de cara a puerta. También fallaron claras ocasiones de gol Correa, Mariano, Vitolo, N’Zonzi, Franco Vázquez y Ben Yedder. A pesar del mal partido, se crearon ocasiones suficientes para ganar, pero sólo Ben Yedder acertó, y fue de penalti –bastante claro y realizado sobre él mismo–, en la última jugada del partido.

Cuando Sampoli retiró a Mercado del terreno de juego y fue a por todas, más bien a la desesperada, entonces el Sevilla sí tuvo más ocasiones para controlar al Granada, que dispuso de un par de ocasiones para lograr el tercero. En general, el Sevilla fue incapaz de controlar a los jugadores de más calidad del Granada –que también los tiene–, como son Boga, Carcela y Cuenca, quienes destacan sobre el resto.

El árbitro, González González, pasó desaparcibido. Dejó sin pitar un penalti que me pareció claro, aunque muy tonto –en el centro del campo lo habría señalado seguro–, sobre Franco Vázquez, con 0-0 en el marcador. También los locales protestaron un posible penalti sobre Cuenca, en la recta final del partido.

Partido para olvidar, y mientras antes se haga, mejor. Ahora sólo hay que pensar en Lyon, donde el Sevilla tendrá que mostrar una imagen muy superior si quiere continuar en Champions. Porque el Olympique de Lyon es muchísimo mejor equipo que este Granada que nos ha derrotado hoy.

 

Formentera 1 – Sevilla FC 5. El Sevilla estará en octavos de final

Dicen que no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo, pero es evidente que la eliminatoria ha quedado más que sentenciada. No ya por el resultado de la ida, que también, sino porque entre el Sevilla y el Formentera hay una diferencia abismal. Tan abismal como lógica, porque el Formentera es el único equipo de Tercera División. Es decir, que está tres divisiones por debajo. El Formentera es un equipo tan humilde que sólo unos cuantos jugadores son profesionales, y algunos de ellos están pluriempleados como técnicos.

En este partido “light”, donde los no habituales tuvieron una buena oportunidad para demostrar su valía, destacó Joaquín Correa, haciendo tres goles y provocando dos penatis, los cuáles fueron transformados por Ben Yedder. A pesar de esos dos goles del franco-tunecino, no se puede decir que estuviera muy acertado.

El Sevilla fue superior desde el minuto 1, cuando llegó el primer gol, aunque en la segunda parte el Sevilla bajó el pistón descaradamente, no queriendo hacer más sangre innecesariamente. Y es que se prevé que la temporada sea larga y repleta de partidos –sobre todo, si tenemos la desgracia de caer eliminados en Champions League–  y tampoco es cuestión de forzar la maquinaria cuando no existe riesgo de traspié.

Lamentablemente, todo no salió bien, ya que Carriço tuvo que retirarse lesionado. Al parecer, fue solo por precaución, pero parece que Carriço, una pieza importante de la plantilla, no acaba de arrancar. No consigue tener continuidad, debido a las lesiones, y eso es un serio hándicap, porque Sampaoli basa su juego defensivo en los centrales, y, ante la baja forma de Carriço, se ve obligado a recurrir más de la cuenta a Pareja, Rami y Mercado, que lo están jugando prácticamente todo.

Tampoco me gustó que, llevando hasta cinco jugadores del filial, sólo jugaran de inicio Diego González y David Carmona, siendo sustituido uno de ellos por Borja Lasso, quien apenas disfrutó de diez minutos de juego. Pienso que deberían haber jugado como titulares los cinco. No hay que olvidar que nuestro primer filial, el Sevilla Atlético, está dos categorías por encima del Formentera.

El Sevilla deberá promocionar la asistencia al Ramón Sánchez Pizjuán para el partido de vuelta. Un 21 de diciembre, con casi nada en juego, ante un débil rival, y a las siete de la tarde, no parecen los mejores ingredientes para que haya un lleno.

Ahora toda el Granada. A priori, es un rival propicio: colista más que merecido, pues sólo ha conseguido cinco puntos después de trece partidos disputados. Temo que Sampaoli, debido a que el rival es el más débil de Primera, haga cambios y reserve a titulares pensando en el Lyon. Pienso que sería un error. Confianzas, ninguna.

 

Sevilla FC 2 – Valencia 1. Mal partido, pero tres puntos más para la saca

No ha sido bueno el partido contra el Valencia. Quizás, hasta haya sido el peor en nuestro estadio. Pero también es cierto que hace sólo cuatro días el equipo se vació ante la Juve, haciendo un esfuerzo titánico, al jugar con un jugador menos casi 60 minutos.

El ambiente tampoco ha ayudado, muy frío, con los Biris bastante callados. No sé si habrá sido debido a otra de sus protestas.

En la primera parte, apenas se crearon ocasiones. Algún tiro lejano y un contragolpe muy peligroso que fue incapaz de finalizar Vietto. Pudimos encajar gol en varias de esas pérdidas absurdas, por no despejar al voleón, a las que ya estamos acostumbrados.  El Sevilla tuvo muchos problemas para sacar el balón jugado, por la gran presión que hacía una primera línea de tres, muy adelantada, de jugadores valencianistas. Lo mejor fue que llegamos con la puerta a cero al descanso.

En la segunda parte, mejoró algo el equipo, al subir algo la intensidad. Fue importante el golpe de suerte  que tuvimos con el gol en propia meta de Garay. Aunque la alegría no duró mucho, al acortar poco después Munir, con un buen tiro ajustado al que no pudo llegar Rico.

A un cuarto de hora para el final del partido, llegaría el gol de la victoria, a la salida de un córner, obra de Nico Pareja, que ha hecho su segundo gol en cuatro días. Además, en defensa ha hecho un partido soberbio.

Seguirían unos minutos de desorden, por parte de ambos equipos, pero sobre todo por parte del Valencia. El Sevilla tuvo un par de ocasiones muy claras al contragolpe, pero nuestros jugadores, seguramente por el cansancio, parecieron olvidar las normas del fuera de juego: no existe fuera de juego si un jugador sale del campo propio o si todos los defensas están en campo ajeno.

El Valencia apretó y tuvo una clarísima ocasión en la última jugada del descuento, pero, por fortuna, Sergio Rico evitó con un gran paradón que se repitiera la historia de hace un par de temporadas, cuando Orban empató en el descuento, en un Sevilla (de Emery) que jugaba en superioridad numérica.

En cuanto a los jugadores, no me gustó nada la actuación de Franco Vázquez. Kiyotake mostró cosas positivas y negativas. Por un lado, ofensivamente ve bien el fútbol, pero también es verdad que perdió un par de balones en zonas muy peligrosas, que pudieron costarnos el gol.

Los defensas estuvieron perfectos, a excepción de Rami, cuya suficiencia nos pudo hasta costar el partido. Eché mucho en falta la profundidad y el poder ofensivo que da Mariano, uno de los titularísimos del Sevilla de Sampaoli.

Vitolo, como siempre, hizo un partidazo. Pero eso no es sorpresa. También merece destacarse el partido de Sarabia.

Quien estuvo absolutamente desastroso fue el árbitro, Del Cerro Grande, perdonando tarjetas amarillas, a diestro y siniestro.

Ahora a cambiar el chip, pues empieza la Copa del Rey, otra competición donde los sevillistas tenemos puesta la ilusión, ya que es donde tenemos más posibilidades de alzar un título. Sigue leyendo

Sevilla FC 1 – Juventus 3. Clattenburg nos privó de ver un gran espectáculo

Imposible hablar del partido sin hacer referencia a Clattenburg, un invitado inesperado que apareció en la fiesta que se celebraba en el Ramón Sánchez Pizjuán y que se cargó el partido bien pronto, en el minuto 35 expulsando a Vázquez por doble amarilla, y después, para dar la puntilla, señalando un riguroso penalti en el descuento del primer tiempo. Fue el típico penalti que hay que todos los corners, pero tuvimos la mala suerte de que sólo viera ese.

Clattenburg se ha ganado a pulso integrar la galería sevillista de los horrores arbitrales, junto a García de Loza –por sus innumerables tropelías cuando arbitraba al Real Madrid–, Iturralde –por el mangazo en Mallorca que muy probablemente nos impidió alzarnos con el título de Liga– y Mateu Lahoz — por el 2-3 del Sevilla-Barcelona en octubre de 2012.

La primera amarilla de Vázquez fue clara y merecida, pero no se habría producido si Clattenburg hubiera señalado una falta previa de Cuadrado, sensacional jugador, por cierto. Temí que le enseñara la roja a Vázquez, y no la amarilla, porque hizo la falta con la única intención de cortar el juego, con violencia, desentendiéndose del balón y en respuesta a la falta no señalada de Cuadrado. En realidad, lo que hizo el árbitro fue posponer unos minutos la tarjeta roja, porque, como se suele decir, le cogió la matrícula y poco después, en una falta normalita en el centro del campo, en una acción que no era violenta ni cortaba jugada de peligro, le mostró la segunda amarilla a Vázquez, dejando muchísimos minutos al Sevilla a merced de la Juventus y prácticamente sentenciando el partido. Si ya es difícil hacer frente a cualquier equipo jugando en inferioridad, ante uno de los equipos más potentes de Europa, poco hay que hacer.

El esfuerzo del Sevilla fue encomiable, de principio a fin. Cuando eran once contra once, el Sevilla dominó el partido y pudo incluso conseguir el 2-0, por medio de Escudero, y ya en inferioridad, lo intentó siempre, incluso cuando recibió un nuevo rejonazo de Clattenburg, con el penalti, y también cuando Marchisio conseguía el injusto 1-2.

A destacar el partidazo de Vitolo. No me explico cómo, jugándolo todo, puede hacer tal despliegue físico. No tuvo tanta suerte Mariano Ferreira, que tuvo que ser sustituido por calambres. Esperemos que sólo se queden en eso, porque es un jugador importante.

Lamentablemente, no pudimos disfrutar del gran espectáculo que hubiera sido un Sevilla-Juventus con un buen arbitraje. Estoy seguro de que habríamos visto un gran partido y ahora mismo estaríamos clasificados para los Octavos de Final. Por desgracia, tendremos que jugarnos todas las opciones en Lyon, en campo hostil y ante un gran equipo. Habrá que dar lo mejor para seguir en Champions y tener un mínimo de esa suerte que ayer nos dio la espalda. Y, por supuesto, también será imprescindible un poco de respeto arbitral.

Hay quien piensa que lo de ayer fue un escarmiento por parte de la UEFA, debido a la reyerta del lunes entre aficionados del Sevilla y la Juventus. Yo me niego a creer que eso sea así. No tiene sentido castigar a 40.000 personas y a toda una afición por lo que hacen 40 descerebrados, cuando además el club no tiene responsabilidad alguna y ha reaccionado enérgicamente ante los hechos.

En cualquier caso, ahora toca olvidar la derrota de ayer, lo antes posible y pensar desde ya en el Valencia, que seguro que nos pondrá las cosas muy difíciles para que podamos seguir manteniendo una plaza Champions.

Según L’Equipe, N’Zonzi abre la puerta a la selección de Congo

Lo que faltaba, que encima fuera a la Copa de África y nos quedáramos sin un jugador importante bastantes partidos, aunque igual, a esas alturas, algún club pudiente habrá puesto ya los millones de la cláusula encima de la mesa.

El breve artículo de L’Equipe dice lo siguiente:

Sevilla: No citado por La Azul, Steven N’Zonzi abre la puerta a Congo.

En una entrevista a La Gazzetta dello Sport, Steven N’Zonzi abre la puerta a la selección de Congo.

Autor de excelentes actuaciones con el Sevilla FC, Steven N’Zonzi espera siempre la llamada de Didier Deschamps para la selección francesa. El centrocampista de 27 años ha recordado esta esperanza en una entrevista en La Gazzetta dello Sport. “En Francia ni siquiera se sabe que soy francés… Broma aparte, trabajo y espero. Aún puedo jugar con la selección de Congo (tiene doble nacionalidad), una puerta que no está en absoluto cerrada, principalmente porque aún están luchando para clasificarse para el Mundial de 2018. Sam Allardyce también había intentado hacerme jugar con la selección inglesa, pero no tenía el pasaporte en regla. Y después está Francia. Ya se verá. No estoy intranquilo”, ha explicado N’Zonzi.

Deportivo 2 – Sevilla FC 3. Los milagros también existen

Increíble victoria la conseguida en Riazor. Cuando en el minuto 42 el Depor conseguía el 2-0, pocos apostaría por ganar el partido. El Depor se mostraba con una intensidad atosigante y, prácticamente, colaba cada ocasión que tenía, mientras que el Sevilla había fallado dos clarísimas, por medio de Sarabia, a pase magistral de Ganso, y N’Zonzi. El Depor no estaba haciendo un gran partido, pero le bastaba con aprovechar las enormes facilidades que les dimos. Por cierto, Carriço ahora mismo no está para nada.

Pero la reacción llegó al minuto siguiente. N’Zonzi, de fuerte disparo cruzado, batía al portero polaco del Depor y situaba un esperanzador 2-1 en el electrónico.

La segunda parte fue un monólogo sevillista, donde el área blanquiazul estuvo sitiada durante casi los 45 minutos. Pero el Sevilla no acaba de conseguir el premio, seguía fallando las pocas ocasiones que tenía, hasta que en la recta final llegó el empate, por medio de Vitolo y después la victoria, en el descuento, por el hombre que consigue los goles importantes: Mercado.

Para dar la vuelta a la tortilla fue fundamental Vitolo, que está en un momento de forma extraordinario, al igual que N’Zonzi. Que no se resfríen estos dos.

Es completamente necesario fichar a un tercer delantero. Vietto cae mucho a banda y el área queda casi huérfano de remate. Hace falta un segundo delantero que le complemente. Creo que Ben Yedder podría hacer ese papel, pero, por lo visto, Sampaoli no piensa lo mismo.

En el partido no faltó polémica. En mi opinión el penalti de Mercado a Adone es tan claro como el que recibe minutos antes Vietto por parte de Sidnei. Creo que Mateu Lahoz estuvo bastante desacertado a la hora de mostrar las tarjetas.

Huelga decir que la victoria es importantísima, ya que una segunda victoria consecutiva nos habría alejado de los puestos de cabeza. Pero cuidado, porque no siempre va a ocurrir un milagro como el de hoy, donde hemos hecho dos goles en cinco minutos.

 

 

Sevilla FC 1 – Barcelona 2. Se nos olvidó que estábamos ante el mejor equipo del mundo

Una verdadera lástima la derrota de ayer, ante uno de los mejores equipos, y sobre todo, la que creo que es la mejor delantera del mundo: Messi, Neymar y Suárez. Nos quedamos sin los puntos y nos tuvimos que conformar con el buen juego de la primera parte y el gran espectáculo dado en un partido de alta repercusión internacional. Fue un partido apasionante, intenso y plagado de ocasiones de gol por parte de ambos equipos. Un partido muy atractivo para el espectador neutral… Pero lo importante, que era ganar o, en el peor de los casos, puntuar, no se consiguió.

Y fue una lástima porque el Sevilla no mereció irse de vacío. En la primera parte llegó a dominar al Barcelona con claridad, teniendo varias ocasiones para conseguir el 2-0. Y, lógicamente, cuando perdonas al rival, normalmente acabas perdiendo. Y si ese rival es el FC Barcelona, lo normal es que acabes goleado. Eso no ocurrió porque Sergio Rico hizo dos paradones impresionantes a Luis Suárez, uno en cada mitad.

El Sevilla hizo lo más difícil, que fue adelantarse en el marcador, por medio de Vitolo, pero fue incapaz de irse al descanso manteniendo la ventaja. Parecía que se nos olvidó que enfrente teníamos al mejor equipo del mundo, y en vez de templarla, decidimos arriesgar la posesión más de la cuenta, y algunas de esas pérdidas nos costaron el partido. La primera al filo del descanso, y la segunda, totalmente incomprensible en un jugador de la experiencia de Carriço, faltando media hora. En ese tiempo el Sevilla lo intentó, pero entonces el Barcelona hizo su juego, mareando la pelota y esperando alguna genialidad de sus tres delanteros para sentenciar.

En un partido así, no podía faltar la polémica. Llegó en la tarjeta amarilla a Messi, que llegó a enfrentarse con el árbitro –a cualquier otro jugador lo habrían expulsado por eso–, en la desfachatez  de añadir sólo tres ridículos minutos de prolongación, y en un penalti, casi en la jugada final del partido, que el árbitro no vio o no quiso pitar. Fue claro, pero para que te piten penalti ante un grande, no tiene que ser claro, sino clarísimo, y aún así, lo más probable es que tampoco lo piten.

Durante el partido eché mucho de menos al que actualmente es nuestro mejor central: Mercado. Seguramente, con él sobre el campo el resultado habría sido otro, de la misma manera que  si el ausente hubiera sido Messi, que fue quien, al fin y al cabo, como suele ser habitual, decidió el partido.

También me pareció, como el mismo entrenador ha reconocido, que los cambios tendrían que haber llegado antes. Me llevé todo el segundo tiempo esperando que entrara Ben Yedder, y me quedé con las ganas. Tampoco entendí que jugara de inicio Nasri. Me pareció una temeridad que se arriesgara a tener una recaída y estuviera fuera de combate varias semanas. Pienso que debió de ser sustituido mucho antes, ya que no aportó nada, y es lógico, ya que se le veía que le faltaba físico y estaba lento. Y para jugar en Primera División hay que estar al 100% siempre.

Pese a la derrota hay que estar orgullos del equipo, que lo intentó siempre. Ahora hay que superar el varapalo de ayer, pues hemos pasado de tener la posibilidad de estar segundos a salir de zona Champions. Por tanto, deberemos intentar recuperar posiciones el día 19, en Riazor, porque el Villarreal está demostrando, como en temporadas anteriores, tener una buena plantilla, y, además, el Celta y el Athletic siguen siendo una seria amenaza, aunque ahora estén a cuatro puntos.