Atlético de Madrid 2 – Sevilla FC 0. Buen partido ante un Atlético tan ultradefensivo como efectivo

Dura derrota la del Sevilla FC en esta fría noche. A mi modo de ver, mereció, como mínimo un punto. Pero en fútbol lo único que vale son los goles, y ahí el Atlético tuvo una altísima efectividad. Prácticamente, marcaron en las dos ocasiones que tuvieron, si obviamos el disparo desde la frontal de Luis Suárez, que no tuvo ningún poblema en parar Bono.

La primera parte no me gustó. Vi al Sevilla demasiado timorato, y al Atlético con más intención de adelantarse en el marcador. Lamentablemente, prácticamente, en la primera ocasión marcaron. Además, fue en una acción donde Correa recoge un pase que parece que no iba dirigido a él, controla y la pone inalcanzable para Bono, ya que el balón atraviesa un bosque de piertas y le sale un tiro raso y ajustado al poste.

El Sevilla tuvo una clarísima, sin portero, pero con un defensa bajo palos, pero el tiro de Acuña salió desviado, por poco.

La segunda parte me gustó mucho más. El Sevilla dominó el partido por completo, aunque el dominio fue estéril, ya que no consiguió marcar ni un solo gol. Sin embargo, el Atlético aprovechó la única ocasión que tuvo, en un buen contragolpe, donde Saul volvió a ajustar al palo, con otro tiro raso, desde la frontal del área, haciendo inútil la estirada de Bono.

De nuevo, el Sevilla tuvo un par de ocasiones muy claras, como la de En-Nesyri, que se fue ligeramente alta, o la de Rakitic, que dio en el palo y cuyo rebote estuvo a punto estuvo de aprovechar Ocampos.

No pudo ser. El Sevilla lo dio todo, que es lo único que pido a los jugadores, pero el fútbol es efectividad. El Sevilla tuvo más ocasiones de gol, infinidad de saques de esquinas, faltas laterales… Pero si a la pelotita no le da por entrar, no hay nada que hacer.

Por cierto, es impresionante los arbitrajes tan favorables que recibe el Atlético. No sé cuántas amarillas les perdonó Estrada Fernández, pero hubo una acción que me llamó mucho la atención: una entrada a la rodilla, creo que de Fernando, con los tacos por delante, y el jugador atlético no vio ni amarilla. La duda es si es roja o amarilla. Pues ni uno ni lo otro. Si a eso le añadimos la indudable calidad de los jugadores del Atlético… Partido muy complicado.

En cuanto a los jugadores, cada día estoy más impresionado con la calidad de Koundé. Es que lo hace todo bien, tanto en ataque como en defensa.

Esperaba que el cambio de Óscar fuera por Rakitic, en lugar de Jordán, y creo que debería de haber sido antes. Rakitic sigue sin estar bien. Lo veo muy lento y con excesivo juego horizontal.

A mi modo de ver, el Sevilla mereció al menos un punto, pero no hay que darle más vueltas. El fútbol es efectividad, y el Atlético ha sido mucho más efectivo que el Sevilla. Se defendió bien y consiguió una nueva victoria que le hace más líder aún.

Toca pensar en el próximo partido, que será ante el Leganés, en Copa del Rey. No será fácil, desde luego.

Sevilla FC 3 – Real Sociedad 2. Se va poniendo un panorama bonito por la cuarta plaza

Partido complicadísimo el que tenía este mediodía el Sevilla FC, pues se enfrentaba a un rival directo por los puestos Champions, un rival plagado de muy buenos jugadores, algunos de ellos, afortunadamente, eran baja hoy. Pero aún así, nos han dado mucha guerra.

Digo que se va poniendo bonito el panorama, porque, a mi modo de ver, la cuarta plaza se dirimirá entre Sevilla, Villarreal y Real Sociedad. Y yo incluso apostaría que al final de Liga acabarán por ese orden. Queda aún un mundo, pero hemos vencido tanto al Villarreal como a la Real Sociedad, con bastantes posibilidades, por tanto, de ganarles el goal-average, si damos la cara en los partidos de vuelta.

El partido contra los donostiarras empezó loco, a más no poder. En el minuto 7 ya se habían marcado tres goles, y en el 14 llegó el cuarto. Rara vez se marcan goles antes del “minuto Puerta”, y en esta ocasión llegaron, nada más y nada menos, que cuatro.

Me sorprendió el Sevilla por la fragilidad defensiva que mostró en este inicio del partido, con dos errores graves que costaron los goles. El primero, un mazazo, porque fue al poco de habernos adelantado en el marcador, y fue un autogol un poco absurdo, pues, aunque Diego Carlos llega forzado al balón y con la presión de Isak, que estaba a punto de robarlo, no había necesidad de elevar el balón. Y si quería elevarlo, tendría que haberlo puesto en órbita y haber concedido córner.

Y el segundo gol también fue muy evitable. Un córner al segundo palo, donde Isak remató sin nadie que le molestara. Eso sí, el córner estaba muy bien sacado, como prácticamente todos los que lanzó la Real. Por desgracia, no se les ocurrió lanzar “gilicorners”, es decir, en corto. A mi modo de ver, este tipo de córneres es una magnífica forma de quitar peligro a la jugada, pues ya da lugar a la posibilidad de incurrir en fuera de juego.

Por suerte, hoy era el día de En-Nesyri, que hoy marcó su primer hat-trick con la camiseta sevillista. En el primero, bien posicionado, sólo tuvo que empujar el buen pase de Fernando. En el segundo, regateó muy bien al central y batió por bajo al portero. Y en el tercero, aprovechó un buen pase de Ocampos, para ajustarlo a la base del poste. Sin embargo, también pudo hacer un par de goles más. En una ocasión, un pase extraordinario de Jordán lo dejó solo ante Remiro, pero éste llegó al balón casi al mismo tiempo que En-Nesyri, blocando sin muchos problemas su disparo. Y también dispuso de una ocasión que era complicada de aprovechar, pues tenía que engancharla de primeras, por tener cerca un central blanquiazul.

El tercer gol, el de la victoria, llegó en minuto 46, en la primera jugada de la segunda parte. A partir de aquí, el Sevilla pasó apuros en varios momentos, aunque también pudo incrementar la ventaja en varias ocasiones. La más clara que tuvo la Real fue un remate que sacó, ¿cómo no?, Koundé bajo palos. Y la más clara del Sevilla la tuvo Suso, quien, con todo a favor, no pudo evitar que Remiro sacara un pie para enviar a córner un disparo que parecía destinado a convertirse en gol.

Se sufrió pero lo más importante es que se ganó, y que se está dando una importante sensación de fortaleza. Porque este Sevilla de Lopetegui la verdad es que, guste más o guste menos su juego, pierde muy pocos partidos.

Lo peor del partido fue la lesión de Navas, que es algo que se veía venir. Lo juega todo, y tendría que haber descansado hace mucho. Sobre todo, porque Aleix Vidal está en un buen momento de juego. Hoy ha hecho muy buenos minutos.

Ya estamos afianzados en Europa, pues aventajamos en seis puntos al séptimo, a pesar de tener un partido menos. Con respecto a Champions, estamos empatados con la Real Sociedad, aunque hayamos jugado tres partidos menos, y a tiro de piedra del Villarreal, que ha jugado dos partidos más que el Sevilla.

El próximo rival será duro de roer: el líder, el Atlético de Madrid, que encima estará descansado al haber sido suspendido su partido.

Betis 1 – Sevilla FC 1. Entre el nefasto partido y el incompetente Del Cerro Grande, un punto que sabe a muy poco

Mal partido del Sevilla FC en la tarde de hoy. Cada vez que jugamos a la hora de la siesta me echo a temblar. Parece que los jugadores saltan al terreno de juego dormidos.

Esperaba un partido con dominio total sevillista, con el Betis agazapado en su área y saliendo al contragolpe. Pero, para mi sorpresa, ni mucho menos fue así. El motivo es que el Sevilla no se hizo en ningún momento con el control del centro del campo, con lo que las pocas ocasiones de este primer tiempo fueron para el Betis. Veía tan desubicado al Sevilla que estaba deseando que llegara el descanso, con la esperanza de que Lopetegui corrigiera su mal planteamiento. No sé por qué motivo la mayoría de los entrenadores –entre los que se encuentran Lopetegui– esperan al descanso para hacer cambios, cuando, a lo mejor, es necesario reaccionar antes.

El segundo tiempo no pudo empezar mejor, con asistencia de En-Nesyri y remate perfecto de Suso, marcando el 0-1 al ajustar el disparo y poniéndosela imposible a Claudio Bravo.

Lo más difícil estaba hecho. Ahora el Betis tendría que arriesgar y el Sevilla aprovechar para sentenciar a la contra. Pero, pocos minutos después, Del Cerro Grande se la volvió a jugar al Sevilla. En esta ocasión, señalando un penalti inexistente que daría lugar al empate. Siendo honesto, en directo me pareció penalti, pero después en la repetición se ve que Diego Carlos llega antes al balón que Loren y lo despeja. El mismo Loren lo reconoció al final del partido. Después sí acertó con el segundo penalti, clarísimo, de Acuña sobre Fekir. Pero acertó tras recurrir al VAR.

Digo que Del Cerro Grande se la volvió a jugar al Sevilla, porque no hay buenos antecedentes con este árbitro. Sin ir más lejos, también fue decisivo en el partido que el Betis ganó 1-0, con previa expulsión injusta de Roque Mesa. En aquella ocasión el árbitro era Gil Manzano, pero quien estaba en el VAR era Del Cerro Grande. Gil Manzano debió expulsar a Pau López, por agresión, en lugar de mostrar la segunda amarilla a Roque Mesa. Y Del Cerro Grande debió haber corregido ese gran error. Y cuando un árbitro no es capaz de acertar ni aunque tenga a su disposición repetición de la jugada a cámara lenta, es que es un incompetente.

Menos mal que Bono atajó el penalti lanzado por Fekir, porque, si no, se habría puesto el panorama muy negro. No ya porque el Betis estuviera jugando bien, porque en realidad, no hizo gran cosa. Simplemente, puso más intensidad que el Sevilla durante todo el partido. El problema era que el Sevilla seguía sin crear ocasiones de gol. De hecho, ahora mismo sólo se me viene a la cabeza una muy clara de Ocampos, que salió fuera por poco, pero que, en realidad, debió de haber pasado a Suso, que se incorporaba al punto de penalti totalmente solo.

Parece mentira que un equipo pueda cambiar tanto en tan poco tiempo. Del excelente y completísimo partido ante el Villarreal hemos pasado a este muy decepcionante partido ante el Betis. Y me niego a creer que haya sido debido sólo a la ausencia de Fernando, quien es una de las piezas claves en este equipo.

En cuanto a Navas, más vale que Lopetegui le dé descanso. Es un jugador determinante, pero parece ser que sigue teniendo molestias. Su profesionalidad le empuja a forzar, pero si no está al cien por cien, no aporta. Mejor que se recupere y vuelva a ser el de antes.

Está claro que hemos dejado escapar puntos ante un rival muy inferior –como ya hicimos con Eibar, Valladolid, Granada…–, pero también es importante no perder cuando se juega tan mal. El punto sabe a poco, pero al menos se suma.

Eso sí, mucho tendrá que cambiar el Sevilla si quiere ganar el próximo partido liguero ante la Real Sociedad, un rival directo, más bien directísimo, y plagado de muy buenos jugadores.

Sevilla FC 2 – Villarreal 0. Gran partido, de principio a fin

El partido que ha hecho hoy el Sevilla me ha encantado. Puede parecer que al marcar el 1-0 el equipo no estuvo fino y que apenas creó ocasiones de gol, pero, a mi modo de ver, el equipo estuvo sensacional, pero en tareas defensivas. Gran trabajo de todo el equipo, con un gran despliegue físico durante todo el partido. Sólo así se puede maniatar, de manera que apenas te cree ocasiones de gol, a un equipo con un centro del campo tan bueno como tiene el Villarreal, con Parejo y Trigueros, y que dispone de uno de los mejores delanteros de la Liga, como es Gerard Moreno.

Hubo suerte en el primer gol, al ser por unas manos, aunque bastante claras. El penalti, como suele ser habitual, fue perfectamente ejecutado por Ocampos, que, hasta ahora, sólo ha visto puerta desde el punto de penalti.

A partir de aquí, dominó el partido el Villarreal, aunque fue el Sevilla el que pudo poner distancia de por medio, si En-Nesyri hubiera aprovechado el sensacional pase que le dio Suso.

Sin embargo, celebré que se llegara al descanso con el resultado de 1-0, porque el Villarreal llegó a agobiar bastante, con centros al área, principalmente desde saques de esquina.

Se presentaba un segundo tiempo apasionante, con dos equipos de calidad y que querían los tres puntos. La clave del partido estuvo en el minuto 52, cuando Fernando Niño estuvo a punto de empatar, en uno de los pocos errores de la defensa del Sevilla. Lo evitó Diego Carlos, y en esa misma jugada, Ocampos le robó la cartera a Rubén Peña, dando además un pase medido, entre los dos centrales amarillos, a En-Nesyri, que batió por bajo a Asenjo.

El 2-0 daba cierta tranquilidad, pero enfrente seguí habiendo un gran equipo que no se rendía. De hecho, Bono tuvo que hacer dos o tres intervenciones de mérito para mantener, una vez más, la puerta a cero.

El Sevilla supo controlar bien el final del partido, con tranquilidad y mucha concentración. Daba la sensación de que el Sevilla podía conseguir el tercero, cuando a Emery le dio por arriesgar al máximo, debilitando el centro del campo de su equipo y acumulando delanteros arriba, pero finalmente, el partido acabó con un 2-0 que puede venir muy bien para el futuro, por el goal-average.

Difícil saber qué jugador ha sido hoy el mejor, porque todos han jugado muy bien. La defensa ha estado perfecta. El rombo clave de la fortaleza defensiva (Bono-Diego Carlos-Koundé-Fernando) no podrá repetirse en el próximo partido, el derbi, porque Fernando vi la quinta tarjeta amarilla, en una falta innecesaria en el centro del campo. Pero si se tiene que perder un partido, mejor que sea contra el Betis y no contra la Real Sociedad, que es otro rival directo y, por tanto, nos jugamos más que tres puntos.

También han hecho un partido magnífico jugadores como Ocampos –mucho desborde, gol y asistencia–, Acuña –defendió y atacó bien– o En-Nesyri, que se haró de correr durante todo el partido y, además, marcó.

Habrá que ver el estado físico de Navas, que parecía que tenía problemas en la recta final del partido.

El próximo partido será el derbi. Como siempre, seremos favoritos para llevarnos los tres puntos, por la gran diferencia de plantilla, pero eso no garantiza absolutamente nada. Habrá que hacer un buen partido para continuar con la racha positiva.

Valencia 0 – Sevilla FC 1. Victoria con sufrimiento, como suele ocurrir cuando no hay gol

Buen partido, en líneas generales, del Sevilla en una plaza siempre complicada, como es Valencia.

La primera media hora fue muy buena, dominando el partido y con bastantes llegadas a puerta. Pero pasó lo de casi siempre: que faltó acierto. Mucho rondar el área y poco concretar. A veces parece que tienen miedo de tirar puerta. Llega a ser desesperante. En una ocasión, desde la frontal del área, en un remate franco, creo que de Jordán, pasó a la derecha, para que el posterior centro quedara en nada. A mi modo de ver, desde la frontal del área, hay que tirar siempre. Es una ocasión clarísima. Porque, además, cualquier toque en un defensa o en un delantero, deja vendido al portero.

El problema es que, cuando perdonas, el rival se viene arriba. Y en el último tramo de la primera parte, el Valencia estuvo a punto de empatar, de no haber sido por dos intervenciones muy buenas de Bono.

En la segunda parte, el Sevilla volvió a jugar a un muy buen nivel, controlando el partido y teniendo buenas ocasiones para marcar. Me gustó la ambición del equipo, que insistía mucho en ataque. Primero, Ocampos, en una buena acción individual; después En-Nesyri, cuyo cabezazo abajo sacó muy bien Doménech; Rakitic… hasta que, por fin, Suso, aprovechó un buen pase de Jordán para lograr el 0-1 definitivo. También hay que agradecer a Doménech que no estuviera muy acertado en el despeje, porque Suso tiró fuerte, pero al portero. Quizás el efecto le jugó una mala pasada al guardameta, pero lo cierto es que me pareció que pudo hacer bastante más.

Me habría gustado que el gol se hubiera marcado un minuto más tarde, porque estaba a punto de entrar Óliver Torres y, por supuesto, Lopetegui modificó el cambio. ¿Y quién iba a entrar? Pues, evidentemente, Gudelj. Sin embargo, en esta ocasión no hubo nada que temer, porque la entrada del serbio no significó que el equipo se echara atrás, como en muchas otras ocasiones. Se ve que Lopetegui ha aprendido la lección –espero que no la olvide–, y el equipo mantuvo de manera brillante e inteligente la posesión del balón, en campo contrario. De hecho, a punto estuvo de lograr el 0-2.

En cuanto a los jugadores, estuvieron sensacionales toda la defensa, en especial ambos centrales y Bono. Así como Fernando, Ocampos –subió su nivel con respecto a anteriores partidos– y Jordán, en el centro del campo. Arriba, En-Nesyri transmitió mucho más sensación de peligro que De Jong, que tuvo una ocasión muy clara en el primer tiempo que desperdició.

Por otra parte, Navas sigue sin estar bien. Probablemente, porque no esté recuperado al cien por cien de su lesión.

Me quedé con las ganas de ver más tiempo a Munir, quien, en mi opinión, es uno de los jugadores de más calidad, visión de juego y gol de la plantilla.

La victoria, evidentemente, es importantísima, pues se ha logrado ante un rival que, a pesar de las ventas, sigue teniendo varios jugadores de mucha calidad. Ahora bien, no puedo evitar preguntarme, dónde estaría este Sevilla de tener en la plantilla a un jugador de la talla de Polster, Súker, Luis Fabiano, Kanouté… A ver si Monchi acierta el próximo verano, porque no creo que en el mercado de invierno venga un delantero.

El próximo rival, el Villarreal. Como se suele decir, partido de más de tres puntos, porque los amarillos muy probablemente será uno de los rivales directos en la lucha por los puestos Champions. Es decir, si el partido de hoy era importante, el del Villarreal es importantísimo.

Sevilla FC 1 – Valladolid 1. Justo empate, vuelan dos puntos

Qué poquito me gustan estos partidos ante equipos teóricamente muy inferiores. Siempre me ha dado la sensacion de que el Sevilla no se mentaliza igual que ante un equipo más poderoso.

Empezó bien el partido, con dominio total del Sevilla, con muchas llegadas y ocasiones de gol. La más clara, la de Ocampos, cuyo disparo de vaselina lo rechazó el larguero. Tuvimos algo de fortuna en el 1-0. Un cabezazo de En-Nesyri dio en la mano de nuestro exjugador San Emeterio. Penalti claro. Ocampos lo lanzó a la perfección. Se lograba lo más complicado, que era abrir la lata.

A partir de aquí, el Sevilla no hizo absolutamente nada bien. La primera parte se me hizo eterna, pues era el Valladolid el que llegaba más.

Creía que en la segunda parte el Valladolid iba a pagar el esfuerzo de la primera, donde fue claramente dominado, pero no fue así. Al contrario. Fue el Valladolid el que dominó con claridad el partido. Pudo empatar en un fallo de Koundé –demostró que es humano–, pero el palo rechazó el taconazo del brasileño Marco André. Ni siquiera así reaccionó el Sevilla, que siguió sin crear peligro. El Valladolid tampoco es que apabullara, pero esa diferencia tan mínima transmitía inquietud por doquier. Si no se sentenciaba, era jugar con fuego.

Y nos quemamos. En esta ocasión no nos acompañó la suerte. En un córner, un despeje centrado lo empaló Carnero, lateral del Valladolid, marcando el gol de su vida. La enganchó y quitó todas las telarañas de la escuadra. Normalmente, esos remates suelen salir desviados, pero en esta ocasión Carnero marcó un golazo que nos privó de dos puntos en la recta final del partido. Y no se puede decir que fuera injusto, teniendo en cuenta el juego de ambos conjuntos.

Lopetegui intentó controlar el partido dando entrada a Jordán, pero no lo logró. Tampoco tuvo éxito con su archiconocida estrategia de dar entrada a Gudelj, cuando se va ganando, para amarrar el resultado.

Una lástima. Este pinchazo sienta bastante mal, porque además, en el horizonte cercano no esperan dos buenos conjuntos como son el Valencia –que hoy ha hecho un muy buen partido ante el Barcelona– y el Villarreal. Quedamos a cinco puntos de la Champions, posición que marca el Villarreal. Aunque también es cierto que hemos jugado dos partidos menos que el Villarreal y tres partidos menos que la Real Sociedad, que nos aventaja en seis puntos. Por tanto, aunque lo de hoy haya sido un mazazo, tampoco hay que dramatizar.

Getafe 0 – Sevilla FC 1. La clave estuvo en no perder la concentración

El partido fue un tostonazo, con muy pocas ocasiones de gol por ambos conjuntos, principalmente debido a que Bordalás dispuso un sistema de juego ultradefensivo, con un 4-5-1 con las líneas muy juntas. Eso, sumado al hecho de que el Sevilla movía el balón con su habitual lentitud, de banda a banda, daba como resultado que era casi misión imposible crear ocasiones.

Ganar en Getafe en estas circunstancias era complicadísimo. Los jugadores azulones estaban al acecho, con una presión constante y atosigante, para aprovechar cualquier mínimo error, fuera por medio de contragolpe o a balón parado. De hecho, la mayoría de las pocas ocasiones llegaron así, de falta. La primera, por medio de Jordán, cuyo espectacular disparo, desde muy lejos, se estrelló en el larguero. De falta también pudo llegar el 1-0, de no ser por la intuición de Koundé, que se alejó de la barrera en el último momento, justo para despejar bajo palos un balón que se colaba, tras ser desviado por un compañero. Koundé es tan bueno que ya parece hasta adivinar el futuro.

En la primera parte hubo un gol anulado al Sevilla. No se sabe si correctamente o no, pues, sorprendentemente, no repitieron la jugada por televisión. Algo inaudito. Al menos, yo no lo había visto nunca.

El Sevilla no perdió la concentración en ningún momento, siempre fue a por el partido, sobre todo en la recta final, cuando Lopetegui dio entrada a De Jong y mantuvo en el campo a En-Nesyri. Toda la carne en el asador, y salió bien la jugada. Poco después llegó el único gol del partido, con bastante fortuna, al ser en propia puerta. Un centro perfecto de Suso al área, de esos que, con el más mínimo roce, sale disparado el balón. Son fáciles de rematar y difíciles de despejar si se llega forzado. Y eso es lo que le pasó a Etxeita. No es el gol con el que uno sueña ganar un partido, pero lo importante es ganar, como sea. Y se ha hecho.

Inmediatamente después, evidentemente, pasó lo que pasa siempre que el Sevilla se adelanta en el marcador en la recta final: fuera un delantero (En-Nesyri) y entra Gudelj.

El Sevilla pudo conseguir el 0-2 y sentenciar el partido. Un sensacional pase de Oliver Torres dejó solo a De Jong, quien, con todo a favor, tiró alto. Era una de esas ocasiones que son más difíciles de fallar que marcar. El holandés nos condenó a sufrir unos minutos, más por la incertidumbre del resultado que por el Getafe, que no creó ninguna ocasión clara.

La victoria es importantísima. Una segunda derrota consecutiva en Liga habría sido difícil de digerir. Además, se ha conseguido contra el que probablemente sea el equipo más incómodo y desagradable de la Liga. Admito que la tengo tomada con Nyom. El camerunés es un teatrero de mucho cuidado. Un tipo que mide cerca de 1’90 y que es una mole, se cae al más mínimo roce. Y lo curioso es que los árbitros suelen picar.

El próximo partido de Liga será contra el Valladolid, en casa, de nuevo a la hora de la siesta (16:15). Qué poquito me gusta esa hora para ver fútbol.

Rennes 1 – Sevilla FC 3. Bono, efectividad y tres últimos puntos de la fase de grupos

Buena victoria del Sevilla FC en tierras francesas. No empezó bien el partido, con claras ocasiones del equipo francés, pero ahí estuvo Bono, haciendo un paradón a Niang, y también, por qué no decirlo, un poquito de suerte, pues Niang también tuvo una, en un pase de la muerte, y la tiró fuera, cuando lo más fácil era colarla.

Y el Sevilla, cuando llegó fue efectivo. Primero en un golazo de Koundé, a pase de Idrissi. Le salió muy ajustado y el portero local sólo pudo mirar cómo entraba. Y el segundo, un muy buen remate de En-Nesyri, que cabeceó a la perfección y magnífico pase de Oliver Torres.

Con 0-2, y sobre todo siendo el segundo gol en el descuento, parecía imposible que se torciera el partido. Y así fue, ya que el dominio del Sevilla en la segunda parte fue casi total. Y siguió con la misma efectividad, que es oro puro. De nuevo En-Nesyri, cruzó a la perfección el balón, ajustado al poste, logrando el tercero y sentenciando el partido. A destacar la sensacional asistencia de Oscar Rodríguez.

El Rennes acortó distancias gracias a un error clamoroso del árbitro, ya que, en mi opinión, Diego Carlos no cometió penalti sobre Camavinga. Fue una carga hombro con hombro, es decir, una carga legal. Aunque más bien es un error del árbitro del VAR, pues el principal no pitó penalti en un principio.

De todas formas, no hubo intranquilidad en ningún momento, lográndose una cómoda victoria, que es muy importante, ya que se corta la racha negativa que llevábamos, se refrescan jugadores y el club gana un dinerito curioso, porque las victorias en Champions se pagan muy bien.

Me ha gustado el partido que ha hecho hoy Rakitic. Probablemente, ha sido de los mejores desde su vuelta. Y a Koundé habría que decirle que no se exhiba más, no vaya a ser que llegue una oferta en el mercado de invierno a la que Monchi no pueda resistirse.

Ahora a pensar en el Getafe, que seguro que nos pondrá las cosas más difíciles de lo que lo ha hecho hoy el Rennes.

Sevilla FC 0 – Madrid 1. Decepcionante partido

No esperaba un partido tan insulso por parte del Sevilla. No soy capaz de imaginarme este partido con la grada del Ramón Sánchez Pizjuán a reventar. Pero es lo que hay, es lo que nos ha tocado.

Siempre hemos puesto en apuros al Madrid, pero hoy apenas hemos tenido ocasiones de gol, y se puede decir que ha sido una victoria cómoda para los capitalinos.

Jugadores llamados a marcar diferencias, como Rakitic u Ocampos, siguen muy por debajo del nivel que se les espera, y así todo es más complicado.

El inicio del partido fue sorpresivo, porque en los primeros minutos tuvo ocasiones el Madrid incluso para sentenciar el partido. Alguna de ellas absurda, como el error de Bono, que hoy no ha estado bien, aunque tuvo una gran intervención a disparo de Benzemá.

El Sevilla aburría al más pintado, pues se empeñaba en hacer un juego lentísimo y horizontal, con lo que era previsible y muy fácil de contrarrestar. Para colmo, el Madrid parecía mucho más consciente de la importancia de los tres puntos y presionaba más que los locales.

Daba la impresión de que la segunda parte no podía ser peor que la primera, pero al poco de empezar llegó el único gol del partido, en propia meta de Bono. Éste no va a por el balón, sino que lo espera, y el velocísimo Vinicius toca lo suficiente como para que Bono no lo agarre y se cuele para el fondo de la red. Ni siquiera el gol ha sido para destacar, pero da tres puntos muy valiosos.

El resto del partido fue un querer y no poder, al seguir con ese juego lento y desesperante. Se pudo marcar en alguna ocasión, como en las tijeras de De Jong y Ocampos, pero fueron muy centradas y Courtois hizo bien su trabajo. Suso se quedó a pocos centímetros de hacer golazo… y poco más que destacar.

Para ganar al Madrid, y a cualquier equipo, hay que tener mucha más verticalidad, intensidad y acierto. Jugando como hoy, pocos partidos vamos a ganar. Mal momento –siempre lo es– para cortar la buena racha victoriosa que llevaba el Sevilla en Liga.

El próximo rival será el Getafe, en Madrid. Los azulones tendrás las bajas seguras de Chema y Djené, que fueron expulsados hoy.

Sevilla FC 0 – Chelsea 4. Los suplentes del Chelsea, a años luz de los suplentes del Sevilla FC

El partido se resume pronto: pasó lo que tenía que pasar. Si al Sevilla le quitas a Koundé, Fernando, Ocampos, Jordan, Munir, sin lateral izquierdo específico, y encima juega Sergi Gómez, que probablemente no sería titular en muchos equipos de Segunda División… Y el otro equipo tiene de suplente a Giroud, internacional francés, que maneja las dos piernas, va perfectamente de cabeza, fuerte, con experiencia, y que a lo largo de su carrera ha superado varias veces los veinte goles por temporada, y además dispone de un ramillete de jugadores que han sido fichados todos por varias decenas de millones de euros y que serían titulares en casi todos los equipos del mundo… Pues goleada al canto. Si al Sevilla le quitas los mejores jugadores, los que marcan diferencias, se convierte en un equipo vulgar, sobre todo si tienes enfrente a jugadores de primerísimo nivel.

Hoy el Chelsea ha superado en todo al Sevilla: física, táctica y técnicamente. Y menos mal que al árbitro no le dio por pitar una mano de Sergi Gómez, que podría haber dado lugar a una “manita”. A mi modo de ver, fue totalmente involuntaria, tras rebotar el balón en un jugador del Chelsea. Pero se están poniendo tan tiquismiquis con el tema de las manos, que no me habría extrañado que hubiera pitado penalti.

Lo único bueno ha sido la actuación de Alfonso Pastor, el cuarto portero del Sevilla, que no ha podido hacer nada en ninguno de los goles. Todos ellos inapelables. El penalti que lanzó Giroud, simplemente perfecto.

No entiendo cómo puede salir titular Franco Vázquez, que hizo un partido desastroso, cuando ya ha dado todo lo que tenía que dar en el Sevilla y que estará pensando, desde hace tiempo, que su periplo aquí ha finalizado. Pienso también que hoy era un partido para haber dado minutos a Zarzana, pero habrá que esperar.

Me pareció absurdo dar entrada a Ocampos, con 0-2 en el marcador, cuando es un jugador que era duda por tener molestias físicas y necesita descanso, a las puertas de un partido importante de Liga.

Segundos de grupo. Eso quiere decir que nos pueden tocar rivales durísimos en el sorteo, como el Liverpool, Manchester City o Bayern de Munich. Pero de nada sirve lamentarse. A lamerse las heridas y a intentar llevarse los tres puntos ante el Madrid el sábado.

Huesca 0 – Sevilla FC 1. Sufrimos, como previó Lopetegui, pero por su culpa

Partido de muy pocas ocasiones de gol, de poquísimas ocasiones de gol, de mucho mover el balón para acá y para allá, con lentitud, parsimonia, y sin tirar apenas a puerta. Parecía que el partido estaba condenado a un empate a cero, pero como ya estamos acostumbrados a ganar en los últimos minutos, quedaba ese hilo de esperanza. Y, efectivamente, En-Nesyri –que ya está empezando a callar bocas–, a falta de ocho minutos para el final, logró el único tanto del partido, a pase de Ocampos.

Para mi gusto, el gol debería de haber llegado un minuto más tarde. Estaba preparado Idrissi para entrar al terreno de juego, y preví la jugada. No porque yo sea un adivino, sino porque Lopetegui sigue siendo un cobardica. No lo puede remediar. Fue ponerse por delante en el marcador y, automáticamente, mandar sentar a Idrissi –cara de poema, por la decepción– y dar entrada a Gudelj. Eso significaba que íbamos a sufrir, porque si quitas a un delantero y metes a un defensa, quedando solo unos minutos, el equipo rival se irá al ataque, sin nada que perder, y con menos preocupaciones defensivas.

Para colmo, por si faltaba poco, hay jugadores, como Óscar Rodríguez, que arriesgan el balón, y lo pierden innecesariamente, cuando no hay necesidad alguna de marcar, sino, simplemente, evitar que te marquen. En lugar de aguantar el balón un par de minutos, de jugar al ratón y al gato con un rival desesperado, le regalamos la posesión y la oportunidad, hasta en dos ocasiones, de centrar ál área con el tiempo ya prácticamente cumplido. Hay una falta de oficio, en algunos jugadores, alarmante. Esto se explica, en parte, por la juventud, pero hay que tener dos dedos de frente y no dar la más mínima opción al rival, aunque sea tan endeble como este Huesca. Porque, de no haber sido por Aleix Vidal, que evitó un gol cantado, o por la falta de calidad de nuestro exjugador Sandro –creo que habría sido anulado por fuera de juego–, probablemente, no habríamos conseguido los tres puntos hoy.

De verdad, no entiendo la necesidad de hacer un cambio tan defensivo como quitar a Munir y dar entrada a Gudelj, cuando el Huesca no conseguía llegar con peligro. Si está el partido controlado, no hay que cambiar absolutamente nada. Simplemente, intentar aprovechar la desesperación del rival para intentar sentenciar a la contra. Pero bueno, se ganó y no ha lugar a lamentaciones.

Ahora vienen dos partidos muy complicados, pero que hay que ganar: el miércoles ante el Chelsea, para lograr la primera plaza del grupo, y el sábado ante el Madrid, para lograr entrar ya en plazas Champions. Seguimos sin hacer un juego maravilloso, ganando con fatiguitas, pero, ¿a quién importa eso cuando se gana?

Sevilla FC 4 – Celta 2. Segunda victoria consecutiva tras un partido de altibajos

Extraño partido hoy del Sevilla. Salió arrollando al Celta, hasta el punto de que tuvo ocasiones para ponerse con 3-0 en los primeros diez minutos, al disponer de ocasiones claras para ello. El primer gol del partido llegó a los cinco minutos de juego, al recoger Koundé un rechace en el área. Ya lo que le faltaba al francés: que, encima, haga goles. El inicio tan prometedor del partido se vio enturbiado por una cantada indigna de un portero de primer nivel. Vaclík se la tragó, materialmente, como diría uno al que apodan “el maestro”. También achaco algo de culpa a Acuña, que dejó centrar al área, con toda tranquilidad, a Hugo Mallo.

El empate sentó como un verdadero mazazo, pues el Celta no había hecho absolutamente nada hasta entonces. Estaba siendo apabullado, y este regalo, aprovechado por Iago Aspas, les dio vida.

Un nuevo error fue aprovechado bien por Aspas, que dispuso de mucho terreno, se fue en velocidad de Fernando, y aunque paró Vaclík, el balón quedó muerto a los pies de otro “ex”: Nolito.

Se ponía el partido muy negro. Incluso Vaclík tuvo que hacer una buena parada a Nolito, para evitar el 1-3, al filo del descanso.

Sin embargo, al minuto siguiente ocurrió otro giro en este partido de altibajos. En el último segundo del descuento Navas centró para que En-Nesyri cabeceara a la red. En esta ocasión el mazazo fue para el Celta, que parecía que se iría a vestuarios con ventaja en el marcador.

En la segunda parte sólo marcó el Sevilla. El Celta, sin embargo, mostró bastante peligro, pues tiene jugadores de mucha calidad, como Mina, Aspas o Suárez. De hecho, de no haber sido por Vaclík, se habrían adelantado en el marcador. Pero su paradón a Mina, con el pie, evitó el gol a bocajarro.

Es justo decir que el grave error de Vaclík complicó el partido, pero no es menos cierto que hizo tres paradas de mucho mérito. En el cómputo general, creo que nos acabó salvando el partido.

El partido únicamente se decantó en la recta final, con la entrada de jugadores de refresco, como Idrissi, Oscar o Munir. A falta de cinco minutos para la finalización, un zapatazo de Escudero fue desviado por Tapia, haciendo imposible que pudiera llegar Rubén. Y sólo dos minutos después, con la defensa del Celta muy adelantada, un balón en profundidad dejó solo a Munir, que sentenció ya el partido.

Se lograron tres puntos importantísimos para no alejarse de los puestos Champions. Esta segunda victoria consecutiva es vital.

A pesar del gol, hoy no me ha gustado mucho el partido de Koundé. En líneas generales, ha hecho un buen partido, pero le he visto, en ocasiones, con suficiencia, complicándose con el balón innecesariamente. En una de estas ocasiones, el Celta tuvo una ocasión bastante clara, aunque, en mi opinión, hubo una evidente falta previa.

Me agradó el debut de Idrissi. Me gustan esos jugadores que llevan el balón pegado al pie. Habrá que verle más, pero da la impresión de que tiene bastante desborde.

Y Munir…. Por Dios, Munir tiene que jugar. Es uno de los jugadores que tiene más gol en la plantilla, si no el que más.

El próximo sábado visitaremos al Huesca. Partido que, de ganar, puede meternos ya en plazas europeas.

Sevilla FC 1 – Osasuna 0. Mal partido, pero se ganó, que es lo importante

Ya llegarán tiempos mejores, pero, por ahora, en Liga nos tenemos que conformar con partidos como el que hemos visto hoy: con mucha voluntad, eso sí, pero con poco juego y con muy pocas ocasiones de gol.

Ha sido un partido muy disputado, con una lucha incesante en el centro del campo, donde ha estado casi siempre el balón. Porque es cierto que el Sevilla apenas ha creado ocasiones de gol, pero no es menos cierto que el Osasuna tampoco ha tenido muchas. Eso sí, ha tenido un par de ellas muy claras. Por ejemplo, un cabezazo de Budimir, con todo a favor, que se fue fuera por poco.

El equipo navarro planteó un partido con un centro del campo muy poblado, con la línea defensiva adelantada y con tres jugadores arriba presionando la salida del balón. La única forma de salir de esta trampa es moviendo el esférico con rapidez y precisión, y precisión más o menos sí, porque hubo pocas pérdidas, pero en cuanto a rapidez, nada de nada. El resultado era el lógico: mucho bascular el balón de banda a banda, mucho retrasar el balón de línea, pero crear ocasiones… poquito.

Al descanso, se veía que iba a ser difícil superar a Osasuna, porque estaba muy bien plantado y había que tener muchísima precaución, pues siempre estaba el peligro de que fueran a montar una contra o el balón parado. Afortunadamente, un inocente penalti de Moncayola a Ocampos nos sacó de nuestro sufrimiento. Para colmo, Ocampos lo falló, lanzándolo muy mal. Menos mal que ahí estaba el VAR para dejar en evidencia al guardameta rojillo, que se adelantó antes de tocar el balón el argentino. Ocampos no falló la segunda oportunidad, logrando su primer gol en Liga. Sin duda, le vendrá bien anímicamente.

A partir de aquí, el Sevilla controló el partido, pero cometió el error de no sentenciar. Incluso diría yo, de no buscar sentenciar, ya que al Sevilla se le veía más preocupado de mantener la posesión, de dejar pasar los minutos, antes que conseguir ese 2-0 que nos habría dado la tranquilidad. Jugamos con fuego, pero no nos quemamos.

Mal partido, sufrimiento, dos lesiones importantes (Navas y Acuña), pero tres puntitos que no nos quita ya nadie y que eran fundamentales. No podíamos permitirnos una cuarta derrota consecutiva. Ni siquiera servía un empate. Había que ganar, fuera como fuera. Y se hizo.

Ahora llega el aburrimiento, los partidos de selecciones nacionales, pero este aburrimiento se afronta mucho mejor con una victoria, aunque haya sido una victoria pírrica y lograda con la ley del mínimo esfuerzo.

El próximo rival será el Celta. También en casa y, seguramente, también un partido muy disputado.

Sevilla FC 3 – Krasnodar 2. Primera parte de pesadilla, segunda parte de épica

Increíble partido de Champions el que hemos visto esta noche. En los primeros minutos, donde el Sevilla apabullaba a un Krasnodar que ponía el autobús en el área, parecía que era cuestión de tiempo que el Sevilla inaugurara el marcador. Y todo parecía indicar eso cuando el árbitro señaló un penalti que luego corrigió el VAR. Yo creía que iba a señalarlo por manos del defensor ruso, pero al final quedó en nada. Y poco después saltó la sorpresa, pues en una contra Koundé se vio obligado a hacer falta, dado que había un rival solo en el segundo palo. La ejecución de la falta fue, sencillamente, perfecta, un verdadero golazo el de Suleymanov. La puso en la misma escuadra. Imposible para Vaclík y para cualquier portero.

Cuando aún no se había recuperado el Sevilla del golpe, llego otro más fuerte. El que casi nunca falla, Koundé, no fue capaz de controlar un balón fácil, se le escapó y cuando fue a despejar, se le adelantó Berg. Koundé fue a despejar el balón y despejó la pierna del jugador ruso. Penalti claro. Que transformó Berg también a la perfección. Vaclík se estiró muy bien, pero no pudo llegar al disparo fuerte, raso y ajustado de Berg.

Se ponía el panorama negrísimo, más negro que la camiseta del Krasnodar. Era el momento de arriesgar. Y Lopetegui lo hizo, pues retirar a nuestro mejor central siempre es un riesgo, pero probablemente se vio obligado a ello porque tenía ya una amarilla e iban a quedar muchos espacios atrás.

Poco después llegó el buen gol de Rakitic, cabeceando un magnífico pase de Jordán.

Cuando parecía que el partido iba a llegar al descanso con el 1-2, llegó una jugada desgraciadísima, ya que Navas no llegó a despejar el balón, golpeando a un jugador ruso, y fue expulsado.

Verdaderamente, parecía impensable que un equipo con tan poco gol como el Sevilla fuera capaz de hacer tres goles y no encajar ninguno en sólo 45 minutos, con un jugador menos, y sin contar con los dos mejores jugadores de la plantilla, que son, a mi juicio, Jesús Navas y Koundé.

Sería un milagro, y de los gordos, que el Sevilla remontara el partido. Pero el milagro sucedió. Y para ello fue preciso que se dieran varias circunstancias: una pizca de suerte, ya que el fallo de Caio, dando lugar el empate, fue tremendo; y el acierto de cara a puerta, puesto que En-Nesyri enchufó a la red las dos ocasiones que tuvo. El marroquí fue el héroe del partido, y su doblete le vendrá de perlas para mejorar en confianza.

Lo que quedaba era aguantar estoicamente los veinte minutos que quedaban, alargue incluido, para lograr la hazaña. Y se hizo, aunque con mucho sufrimiento. Pero los centrales consiguieron despejar todos los centros al área y pases en profundidad del Krasnodar.

Debutó Rekik. Ya sólo queda por hacerlo Idrissi. A ver si se recupera de su interminable lesión.

La victoria de hoy es importantísima. No sólo porque nos deja bastante de cara la clasificación, al lograr siete puntos en tres partidos, sino porque cambia la dinámica de derrotas y de infortunio. Y eso puede ser importantísimo para afrontar el duro partido que nos espera el sábado ante el Osasuna.

Athletic Club 2 – Sevilla FC 1. Una media hora final desastrosa provoca la tercera derrota consecutiva en Liga

Lástima los tres puntos que se han escapado hoy de San Mamés, y que ya no volverán, porque el Sevilla tuvo en su mano dejar sentenciado el partido en un par de ocasiones, pero cuesta la misma vida marcar más de un gol, dada la falta de pegada del equipo.

La primera parte fue muy buena, donde el Athletic fue dominado totalmente y el Sevilla no pasó apuros. El gol del Sevilla fue bastante tempranero, en el minuto 9, obra de En-Nesyri, a pase de Ocampos. La superioridad del Sevilla era tan grande que se echaba de menos más descaro, para ir arriba a conseguir el 0-2.

Este 0-2 se pudo conseguir en la segunda parte, en varias ocasiones, pero De Jong falló una ocasión bastante clara de gol, donde estuvo lentísimo, y dejó tiempo para que se le echaran encima varios defensores locales. También un defensa sacó casi en la línea un balón que De Jong sólo habría tenido que empujar a la red.

Y ya sabemos lo que ocurre cuando se perdona y enfrente tienes a un buen equipo. Porque el Athletic tiene cuatro o cinco jugadores muy buenos, y, de hecho, un par de estos jugadores fueron los culpables de dar la vuelta al marcador. Ambos goles llegaron en el segundo palo y a bocajarro, no pudiendo hacer nada Bono por evitarlos. El primero llegó en un córner, obra de Muniain, y el segundo, tras un centro excepcional de Williams, de un jugador que acababa de entrar: Sancet.

Para que esta vuelta al marcador tuviera lugar, fueron fundamentales los cambios. Y ahí Lopetegui estuvo desafortunadísimo. Fue quitar a Jordan y Rakitic y perderse por completo el centro del campo. Quedamos totalmente a merced del Athletic, que tuvo posesión casi absoluta del balón y empezó a crear una ocasión tras otra, hasta que llegaron los goles.

Sigo sin entender por qué juega Mudo Vázquez, porque hoy tampoco ha aportado nada. Muy mal tiene que estar Oscar Rodríguez para que Franco Vázquez esté por delante en las preferencias de Lopetegui.

De igual modo, tampoco entiendo que Munir juegue tan poco, cuando es uno de los pocos jugadores de la plantilla que tiene gol, de la que no estamos muy sobrados precisamente. Hoy sólo los últimos minutos.

Tercera derrota consecutiva. La primera con Koundé sobre el césped. De 18 puntos posibles, sólo hemos logrado 7. Un desastre para un equipo que aspira a Champions. Esto no ha hecho más que empezar, pero hay que cambiar la dinámica inmediatamente.

El próximo rival es el Osasuna. Teóricamente, un rival más que asequible, pero ahora mismo cualquier rival parece temible.