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A 15 de enero, y el Sevilla sigue sin encontrar solución a unos problemas más que localizados

Es desagradable esa sensación que tiene el sevillista de ver a un equipo que parece no estar capacitado para ganar a ningún rival, por muy endeble que éste sea. Esto ocurre porque el equipo falla en todas sus líneas, por lo que se hace necesario, si no se quiere correr el riesgo de no jugar competición europea la próxima temporada, fichar en el mercado invernal. Todos sabemos que este mercado es difícil, porque los clubes no quieren desprenderse de sus mejores jugadores en plena competición, pero aún así deberían venir entre uno y tres jugadores, con el fin de corregir los tres graves defectos que están convirtiendo al Sevilla en un equipo de lo más vulgar:

1º.- El equipo defiende muy mal.

En mi opinión, se debería empezar por reforzar la defensa. En el caso de que no hubiera mucho dinero o no se quisiera descuadrar el presupuesto, pienso que muchos problemas se solucionarían con un central con experiencia y, a ser posible, que tenga entre sus cualidades la velocidad, ya que el Sevilla suele jugar con la defensa muy adelantada. Kjaer volvió a demostrar ayer que no tiene nivel para jugar en el Sevilla, y yo incluso diría que para jugar en la Primera División española. Si a eso le unimos que Corchia y Carole –otro que aporta bien poco– no destacan por su nivel defensivo y que Escudero parece otro jugador totalmente distinto al de la temporada pasada, no es de extrañar la gran cantidad de goles que estamos recibiendo.

Yo esperaba, iluso de mí, que, teniendo en cuenta las lesiones de larga duración de Carriço y Pareja, que el día 1 de enero ya estaría aquí un nuevo central. Pero sigo esperando, a ver si ocurre un milagro y llega. Porque están sonando nombres de fichajes, pero no de centrales.

Muy preocupante también es el nivel que está mostrando Sergio Rico, que ha pasado de ser un jugador que salvaba partidos, con grandes actuaciones que le llevaron a la Selección, a un jugador que se muestra muy inseguro y que no está parando casi nada. Últimamente, si le tiran entre los tres palos, prácticamente es gol. Ayer, en el gol del Alavés, ni se tiró. El problema es que su posible sustituto, David Soria, no lo mejora, y ya hay buena parte de la afición que le ha sentenciado, señalándolo como el culpable de muchos de los males defensivos.

2º.- Un centro del campo que ni contiene en defensa, ni tiene fluidez en ataque.

La temporada pasada el centro del campo se sostenía defensivamente, principalmente, por el gran nivel que mostró Nzonzi. Pero se quedó a disgusto esta temporada, y está demostrando que el Sevilla le importa un bledo. Su falta de implicación es palpable y ha tenido enfrentamientos con compañeros y Berizzo. Ayer no fue titular, y ha corrido el rumor de que tuvo un nuevo enfrentamiento con otro compañero.

Es decir, tenemos a Nzonzi, que es como si no lo tuviéramos, y a Pizarro, que a lo mejor en la liga mejicana destacaba, pero aquí es un jugador de lo más normalito. Tan normalito, que, por lo visto hasta ahora, tampoco creo que tenga nivel para jugar en el Sevilla.

El único que está dando el callo en la zona media es Ever Banega, y tampoco es que esté sobresaliendo. Con lo cual, tenemos un centro del campo que apenas defiende, con lo que, a veces, nos llegan en defensa en superioridad, e incluso en oleadas, y que no tiene calidad ni para retener el balón cuando es necesario, ni para moverlo con rapidez y fluidez para surtir a los delanteros. Bueno, más bien el único delantero que tenemos: Ben Yedder. A Muriel, por ahora, me niego a catalogarlo de delantero.

Hacemos agua en defensa y también en el centro del campo, que es la zona donde se define quién controla el partido. Podría solucionarse buena parte de los males si se fichara a un centrocampista defensivo, con fortaleza física y con calidad para distribuir el balón. Si se pudiera hacer un segundo fichaje, yo iría a por este tipo de jugador, del estilo de Kondogbia, M’Bia, Roque Mesa…

Tampoco estaría mal que jugadores que están demostrando una baja forma alarmante, como Nolito y Navas, incapaces de desbordar, se vieran más habitualmente en el banquillo, y jugaran más asiduamente, con más continuidad, Correa y Sarabia, que tienen más velocidad, desborde y gol.

Y 3º.- El equipo adolece de gol.

Menos mal que tenemos a Ben Yedder, que lleva dieciséis goles entre todas las competiciones. Recemos pues para que no se lesione, porque, además, es el único delantero de la plantilla.

Ben Yedder es muy buen delantero, y además siempre da lo máximo sobre el terreno de juego. Y hay un detalle a tener muy en cuenta, y es que siempre juega solo, como único delantero, con lo que sus dieciséis goles tienen muchísimo mérito.

Ben Yedder, por su estilo de juego y presencia física, debería jugar junto con  otro delantero como referencia. Me refiero a un tipo de delantero que puda imponerse en el área, de buena estatura y que vaya bien por arriba –tipo Dzeko–. Ben Yedder cae mucho a banda, con el problema de que, al ser el único delantero, en muchas ocasiones no suele haber nadie para rematar los posibles centros al área.

Así es que, si quedara algo de dinero, yo traería un segundo delantero.

Pero estamos a 15 de enero, que se dice pronto, y el equipo sigue sin reforzarse, dando sobre el terreno de juego una imagen paupérrima, impropia de un club de primer nivel. Y lo peor es que, de seguir así, pronto dejaremos de estar en plaza europea.

Y no entro a valorar en profundidad lo del esperpento del cambio de entrenador, donde considero que se ha fallado al elegirse a Montella, un entrenador que no conoce ni la Liga, ni al club, ni a su plantilla, como está demostrando con las alineaciones y con los cambios.

A pesar de todo, aún estamos a tiempo de salvar esta temporada –clasificándonos para la Europa League. Hay que ser realistas–, pero hay que actuar ya, sin más demora. Hay que acabar con esa sensación de que es casi imposible el ganar un partido, porque el equipo es tan débil que, por poco que haga el rival, acaba llevándose el gato al agua.

Defensa muy frágil, centro del campo que no funciona y poco gol son síntomas de equipos que luchan por no descender. Si a eso le unimos la negativa actitud de muchos jugadores, la situación es para echarse a temblar. Incluso reconozco que ayer miré a cuántos puntos estábamos del descenso.

Hay que intentar solventar esta temporada como se pueda y, por lo que se está viendo, se antoja muy necesario hacer una buena limpia la próxima. Y espero que para entonces ya se haya aprendido de los muchos errores cometidos en la presente.

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Sevilla FC 2 – Cádiz 1. Pasamos a cuartos de final, pero con jugadores “sentenciados”

Tal y como se esperaba, no hubo ningún problema para eliminar al Cádiz y el Sevilla estará en el bombo de esta mañana para conocer a su nuevo rival en los Cuartos de Final de la Copa del Rey.

La eliminatoria, que ya estaba muy de cara, prácticamente quedó sentenciada con el gol de Ben Yedder, que incrementa su cuenta goleadora, llevando a estas alturas dieciséis goles, entre todas las competiciones. Una cifra nada desdeñable. El segundo gol llegó de perfecto cabezazo de Correa, al saque de un córner.

Hasta ahí, lo normal. Pero durante el partido ocurrieron un par de cosas que me dejaron bastante preocupado.

La primera es que el Sevilla sigue defendiendo rematadamente mal. El Cádiz, sin hacer nada del otro mundo, se encontró con dos o tres ocasiones clarísimas para adelantarse en el marcador. Y es que, con la defensa muy adelantada, perdía el balón en el centro del campo, en zonas muy comprometidas, dejando muchos espacios, con lo que los jugadores cadistas podían montar los contragolpes a placer. Alguna de esas pérdidas fue de lo más absurda, como la que tuvo Geis, que regaló el balón a un rival, acabando el balón estrellado en la cruceta de la portería defendida por Sergio Rico.

La segunda es que, a falta de quince minutos para el final del partido, a parte de la afición le dio por tomarla con varios jugadores: Muriel, Franco Vázquez, Nzonzi y Sergio Rico. Correa se libró de la quema, probablemente por su gol y porque estuvo muy participativo, pero muchos también lo tienen enfilado.

La verdad, no entiendo a esos aficionados que silban a jugadores que están defendiendo la camiseta de su equipo. ¿Esperan acaso que su juego mejore? Más bien lo contrario, pues se verán más presionados y nerviosos. No ayuda en absoluto.

Es evidente que los cuatro jugadores que fueron blanco de las iras de esos aficionados no están pasando por su mejor momento:

                Muriel no está para nada. Los 23 millones de su coste es una losa muy pesada, y ni por asomo está rindiendo como se espera de un jugador internacional por Colombia, al que se le presupone cierta calidad. También hay que tener en cuenta que está jugando en una posición que es nueva para él.

                Franco Vázquez  me está decepcionando bastante esta temporada. Esperaba que, al ser su segundo año, iba a mejorar su rendimiento, pero lo ha bajado. No es un jugador rápido ni fuerte físicamente. En mi opinión, por lo visto hasta ahora, no es un jugador que marque diferencias, por lo que si llegara una buena oferta por él, lo traspasaría. Cuando Monchi lo fichó, lo ponía por las nubes, y puede que, por ese motivo, todos esperáramos más de él.

                Nzonzi. Ayer no hizo un buen partido y está lejos del Nzonzi al que estamos acostumbrados a ver. Pero las protestas contra él fueron más que nada por su actitud irrespetuosa hacia el club que le paga, Berizzo y compañeros. Debería ser traspasado a final de temporada, siempre que llegue una oferta cercana a su cláusula de rescisión, porque de nada sirve tener a un jugador a disgusto.

             Sergio Rico. Para mí es el caso más sangrante, porque me parece tremendamente injusto cómo se le está tratando. Después queremos que jueguen más canteranos, pero a la mínima nos tiramos al cuello y no les dejamos pasar ni una. Si Sergio Rico hubiera costado una millonada y fuera extranjero, seguro que el trato sería muy distinto.

Es cierto que Sergio Rico está atravesando una mala racha, encajando bastantes goles donde puede hacer más. Desde mi punto de vista, le ha perjudicado muchísimo que Berizzo lo rotara continuamente con David Soria. Esa falta de continuidad no le ha venido nada bien en el aspecto anímico y le ha puesto casi imposible el ir al Mundial de Rusia. Desde el principio no ha encajado con buena parte de la afición, que considera que no tiene calidad para defender la portería del Sevilla.

En el partido de ayer Sergio Rico volvió a mostrarse inseguro y cometió varios fallos. Uno de ellos acabó en gol, al calcular mal una salida. Pero vuelvo a lo de antes. ¿De qué sirve silbarle? Además, en el caso de Serio Rico la crítica es más cruel, porque es uno de los pocos jugadores de la plantilla que sienten verdaderamente el escudo del Sevilla. Estoy seguro de que le habrá dolido muchísimo los pitidos de su propia afición.

Con la presión que tiene que soportar Sergio Rico será difícil que haga buenos partidos, al menos ante su gente. También ha tenido grandes actuaciones  donde ha salvado puntos, pero eso no parece tenerlo en cuenta sus detractores. Es triste, pero seguramente Sergio Rico sería más valorado en otro club, como ya le ha ocurrido a infinidad de canteranos.

Dadas las circunstancia actuales, y siendo el puesto de guardameta uno de los más importantes de la plantilla, si no el que más, vería bien la contratación de un portero para la próxima temporada, ya que considero que la presión que tiene que soportar Sergio Rico es casi imposible de llevar. Ahora bien, encontrar un guardameta de primer nivel no es nada fácil, ni barato. Ojalá encontráramos un Palop, pero encontrar ese tipo de porteros, de gran calidad, es muy complicado.

Y en cuanto David Soria, me parece que está por debajo de Sergio Rico. Y pienso que se ha demostrado cuando ha jugado. Pero hay quien piensa que debería ser titular.

Del partido me quedo con lo más importante, y es que logramos pasar a Cuartos de Final, aunque no hayamos dado una buena imagen. Montella tiene mucho trabajo por delante. Mucho trabajo y muy poquito tiempo, que es lo peor.

Ante el Cádiz, sin confianzas y con madurez

No puedo estar más en desacuerdo con el artículo que publica Jesús Alba en el Diario de Sevilla, titulado “Cuando la bronca está asegurada“. Yo pienso que está muy equivocado, y que los pocos que vayamos a ir al estadio hoy –eliminatoria muy de cara, ante un Segunda División, a las siete y media de la tarde de un día laboral y con bajas temperaturas– vamos a tener más que olvidado el derbi. Si no fuera así, la afición demostraría una inmadurez preocupante.

Al derbi no hay que darle más importancia de la que tiene. Y me refiero a todos los casos, tanto cuando se nos da bien –la inmensa mayoría de las veces, afortunadamente– como cuando se nos da mal. Lo peor del derbi fue que perdimos tres puntos, y eso es algo que ya nos pudo ocurrir perfectamente contra el Celta o contra el Levante, pero tuvimos la suerte de que estos equipos perdonaron ocasiones clarísimas de gol. Y ese fue el motivo por el que perdimos el derbi, y no otro. El Betis únicamente nos superó en lo único que importa: el acierto de cara a gol. Si no recuerdo mal, tiraron seis veces a puerta, logrando cinco goles y un tiro al palo. Les salió todo. Supieron aguantar el chaparrón y enfriar el partido con el llamado “otro fútbol” –sí, ése que es de todo menos fútbol–, logrando un resultado engañoso y abultado, en la última jugada del partido, cuando el Sevilla se volcó a la desesperada, sin orden, y con todo, para lograr el empate.

Siempre sienta mal perder un partido, sobre todo cuando es en casa y ante un rival inferior, pero lo más importante ahora es corregir errores y sentar las bases para que podamos volver a la senda del triunfo. Porque ahora mismo el Sevilla da la sensación de no poder ganar a nadie. Y eso pasa, en primer lugar, por arreglar el desaguisado en defensa, donde, como es lógico, se está echando mucho de menos a los centrales llamados a ser titulares, como son Pareja y Carrriço, que llevan ya, y se dice pronto, tres meses en el dique seco.

Mucho me temo que el Sevilla no fichará a ningún central en el mercado invernal. Ojalá fuera cierto lo que he leído de que hay interés en Musacchio, del Milán, porque es justo el tipo de jugador que necesitamos. Pero supongo que sólo llegaremos a fichar un lateral derecho, con el fin de que Mercado pase a jugar de central.

Eso es precisamente una de las cosas que espero ver en el partido de hoy: ver a Mercado jugando de central. Teniendo en cuenta el nivel mostrado por Kjaer –la mayor decepción de los fichajes de este año, junto con Muriel–, parece totalmente necesario probar con Mercado. Es algo que ya esperaba que hiciera Berizzo, pero, por motivos que se me escapan, no lo llegó a hacer nunca.

El partido de hoy, ante el Cádiz, será una buena oportunidad para ver a los menos habituales y para hacer probaturas, ya que Montella, por ahora, tiene que encontrar soluciones con lo que hay, con el importante hándicap de que aún no conoce a su plantilla.

A pesar de que el Cádiz es equipo de Segunda División, no espero un partido fácil. Nunca lo espero, porque cualquier equipo te puede poner en problemas, máxime cuando el equipo se está mostrando tan frágil atrás. Por supuesto, confío en la victoria, pero si el Cádiz, por lo que fuera, se adelantara en el marcador, espero que la afición reaccione bien y esté con el equipo. Porque lo único importante hoy, aparte de que no haya más lesiones, es lograr que el Sevilla esté en el bombo el viernes. Y para eso será imprescindible que no haya confianzas por la teórica inferioridad del rival y por el claro resultado a favor de la ida.

Una vez en el bombo, que esperemos que así sea, será momento de pensar en el fundamental partido contra el Alavés. Porque ya no podemos perder más puntos ante equipos de la parte media-baja de la tabla. Y no lo digo pensando en los puestos que dan acceso a la Champions –a los que ya doy por perdidos, salvo que Arias acierte de lleno en el mercado invernal y Montella saque el máximo rendimiento a los buenos jugadores de los que dispone–, sino en los puestos de Europa League, ya que hemos dejado escapar tantos puntos en las últimas jornadas que hasta estamos poniendo en peligro lo que ya parecía casi asegurado: estar en Europa una temporada más.

Cádiz 0 – Sevilla FC 2. Montella se estrena con victoria

Montella lleva muy pocos días trabajando con el Sevilla, pero ya ha hecho algo muy importante, que es darle plaza de titular indiscutible a Nzonzi. No sabemos si el francés va a estar con nosotros unos días o hasta el final de temporada. Eso dependerá de que su padre encuentre una oferta de 40 millones de euros, o muy cercana. Pero, mientras tanto, tendremos una pieza muy valiosa en el centro del campo, como pudo verse ayer en Cádiz.

Me gustó sólo la primera parte. Confío en que el bajón se debiera a que con el 0-2 se dejaran llevar, pensando en el importante partido del sábado.

En esta primrea parte el equipo jugó con intensidad, con mucha movilidad, y moviendo el balón con más rapidez y verticalidad que a la que estábamos acostumbrados con Berizzo. También se tuvo eficacia en el gol, primero con un buen disparo de Nolito, marca de la casa, sorprendiendo al primer palo, con un disparo fuerte y raso; y después con Jesús Navas, también de disparo fuerte y raso. Pudo quedar más que sentenciada –si no lo está ya– la eliminatoria, si Nolito no hubiera enviado al poste una asistencia de Muriel. Fue lo único meritorio que hizo el colombiano, quien volvió a desaprovechar una ocasión para lucirse.

Ojalá Montella sea capaz de sacar rendimiento a Muriel, aunque sea en la posición en la que jugaba en la Sampdoria, de extremo izquierdo. Lo que está cada día más claro es que no es delantero centro, con lo cual sólo contamos con Ben Yedder y, por tanto, se hace necesario incorporar uno en el mercado invernal. Quiero pensar que los técnicos del Sevilla habrán estado observando a Muriel durante mucho tiempo y que, si decidieron pagar 23 millones de euros por el 80% de su pase, sería porque en los partidos donde le vieron se salió. Si no, no se entiende tal dispendio. Un jugador que cueste ese pastizal, debe tener unas cifras goleadoras muy importantes y marcar las diferencias en los partidos. Y por ahora, no está haciendo ni lo uno, ni lo otro.

También vendría bien, tanto para Ben Yedder como para Muriel, que alguna vez jugaran juntos. Pienso que con Montella es posible que lo veamos, al igual que ver jugar a Geis en su posición natural. Con la baja de Pizarro para el sábado, espero que el alemán sea de la partida, y no se decante por Krohn-Delhi.

El partido de ayer también nos dejó la agradable sorpresa de ver parar un penalti a Sergio Rico. Penalti que fue más que evitable. Primero, porque ninguno de los centrales reaccionó ante el desmarque en diagonal que dejó solo a un jugador cadista, y, en segundo lugar, porque Rico sale tarde y mal. Luego enmendó su error con un paradón, porque el disparo de Salvi era fuerte y Sergio Rico desvió lo justo para que diera en el poste.

Sigue sin gustarme la defensa. Ayer, aparte de Rico, también tuvo un error individual importante Lenglet, que se saldó con tarjeta amarilla porque estaba Kjaer cerca. El danés sigue sin convencerme. Un central indiscutible con su país y que ha costado 13 millones debe ser más contundente y más técnico. No se complica nunca, y abusa del voleón para despejar a saque de banda. Donde parece que más destaca es en su juego aéreo.

Mateu Lahoz, uno de los peores árbitros de Primera División, no hizo de las suyas y pasó desapercibido.

En resumen, noté cierta mejoría en la primera parte, pero también me dio la sensación de que Montella tiene mucho trabajo por delante y que el Sevilla necesita traer dos jugadores más: un central rápido y un delantero centro que complemente a Ben Yedder. Si viene alguien más, bienvenido sea, pero esas dos posiciones me parecen fundamentales.

Real Sociedad 3 – Sevilla FC 1. Otro desastre total. ¿Borrón y cuenta nueva?

Pintaba mal el partido de San Sebastián, puesto que el Sevilla de Berizzo sigue transmitiendo muy malas sensaciones y, además, nos presentábamos con la importante baja de Lenglet, uno de los dos centrales que nos quedan sanos.

Berizzo sorprendió con una alineación sin jugadores de banda, esperando tener la posesión del balón y dominar el centro del campo, pero le salió el tiro por la culata, por las mismas razones de siempre: falta de intensidad, presión mal realizada, pérdidas constantes de balón…

La Real en los primeros minutos de partido se movió como pez en el agua. El Sevilla presionaba muy arriba, pero lo hacía mal, con lo que los jugadores de la Real no tenían el más mínimo problema para superar esta primera línea de presión y llegar a las inmediaciones del área. Y cuando los donostiarras llegaban a esa zona, comprobamos, una vez más, que somos una madres defendiendo. No se puede defender peor. Los realistas se desdoblaban por las bandas, donde tenían superioridad numérica, y bombardearon nuestro área sin cesar, hasta que lograron abrir el marcador. Era una simple cuestión de tiempo.

Pero por el centro también dábamos facilidades, permitiendo que los jugadores blanquiazules tiraran desde la frontal con total libertad. No llegó el 2-0 de esa forma porque David Soria hizo un paradón.

El Sevilla no se imponía, dando la sensación de que podría llegar otro mazazo que pusiera el panorama más negro de lo que ya estaba. No ayudaba, en absoluto, el que el Sevilla jugara con la defensa muy atrasada, con las líneas muy separadas y ejerciendo una nula o mínima presión, con lo que los jugadores rivales se sentían muy cómodos.

El Sevilla apenas llegaba con peligro, pero en una de esas ocasiones, en una magnífica jugada individual de Ben Yedder –el único delantero nato de la plantilla– consiguió empatar en el minuto 44, dando algo de esperanzas de conseguir algo positivo.

Pero la segunda parte fue decepcionante. El Sevilla hizo lo mismo que otras muchas veces: tocar y tocar, con lentitud, hasta aburrir a las ovejas. Mucha posesión pero ninguna profundidad. El Sevilla controlaba el partido, pero no iba a la yugular. Los de Berizzo no fueron de verdad a por los tres puntos –que era lo único que nos servía para no descolgarnos de los puestos Champions–. El partido transcurría con un juego simplón hasta que se llegó a ese momento donde recibir un gol tiene difícil solución. Y a falta de sólo quince minutos para el final llegó el segundo gol, de manera ridícula y totalmente evitable. Sergio Escudero, incomprensiblemente, abandona su posición de lateral para ayudar a los centrales en una internada por el centro –no se fiaría de ellos–, dejando totalmente solo a Zubeldia, que entró en el área como Pedro por su casa y batió a David Soria. Cuando Escudero quiso reaccionar ya fue tarde. Tarde y fatal, porque su actuación sólo sirvió para desviar un balón que probablemente habría parado David Soria.

Escuché la narración de Sevilla FC Radio y dijeron que en el gol había habido mala suerte. ¿Mala suerte? Si dejas a un jugador que entre solo en el área y que dispare a placer, lo más normal es que sea gol. No hay que escudarse en que el defensa desvía ligeramente el balón.

Ya sólo quedó el tiempo suficiente para que el Sevilla diera otro ejemplo de impotencia y para que Carlos Vela –muy buen delantero– se despidiera con honores, marcando el tercero de la tarde en el minuto 89. Vela se coló entre los centrales sin ningún problema y remató tranquilamente para batir a Soria.

El equipo está roto, no juega a nada, la imagen que damos es penosa, los resultados no acompañan… Parece que esto sólo tiene un camino: borrón y cuenta nueva.

Con Nzonzi, a perder el menos dinero posible

Berizzo no está teniendo suerte en el Sevilla. En pretemporada el Sevilla perdió a Vitolo y ahora, con la temporada comenzada, ha perdido a Nzonzi, quien, en mi opinión, era el jugador más importante de la plantilla, ya que es el que daba equilibrio en el centro del campo. Nzonzi es bastante técnico, y tiene calidad de sobra para mantener el balón cuando el rival presiona, cortar contragolpes gracias a su zancada y visión de juego, o para pasar con precisión, aunque no se le puede pedir un pase milimétrico entre los centrales, al estilo Banega. Pero, lastimosamente, ha cometido el error de faltar el respeto a su entrenador, a la entidad, a los aficionados y a sus propios compañeros de plantilla.

Desconozco los detalles exactos de todo lo que ocurrió en el descanso del Liverpool-Sevilla, pero me parece imperdonable que se fuera directamente a su casa, sin esperar a que finalizara el partido. Según dicen, de haber sido elegido para pasar el control anti-doping, podría haber metido al club en un serio aprieto. También me parce incomprensible, aunque choquen profesionalmente, que no acudiera a visitar a Berizzo al hospital, como hizo toda la plantilla. Ya estamos hablando de no tener sensibilidad. Y, por supuesto, espero que el club le haya puesto una buena multa por no acudir al entrenamiento o entrenamientos –creo que faltó a dos– siguientes al partido contra el Liverpool. Menos mal que, según decía en una entrevista que le hicieron días antes, en Bein Sports Francia –la cual adjunto al final del post–, con motivo de su convocatoria con la Selección Francesa, Nzonzi aseguraba que era un profesional y que estaba dispuesto a cubrir las necesidades del grupo y de su entrenador. Si no fuera así, no sé qué habría hecho.

Yo no quiero un jugador así en mi equipo, por mucha calidad que tenga. Como él tampoco quiere estar en el Sevilla, y lleva dando la lata para irse desde la misma pretemporada, lo mejor es venderlo por lo máximo posible y buscar un buen sustituto. Será difícil de conseguir fichar a alguien que le sustituya con garantías, sobre todo ahora, en el mercado de invierno, que es más limitado y caro, pero Nzonzi ya no aportará nada en lo deportivo.

Creo que de este enfrentamiento entre Nzonzi y Berizzo/Sevilla FC perderán las tres partes. El jugador, porque habiendo sido ya convocado con su Selección, se arriesga a que no le vuelvan a llamar –en su nuevo club igual no tiene continuidad o no se adapta bien– . El entrenador y el Club también perderán, porque se va un jugador importante y el Sevilla se verá obligado a venderlo por bastante menos de lo que marca su cláusula de rescisión.

Es una pena que un jugador del nivel de Nzonzi tenga que salir por la puerta de atrás, pero ya se han ido jugadores de mucha más calidad que el francés y el Sevilla sigue estando entre los mejores equipos de Europa y del Mundo. No creo que le echemos de menos… Si acierta Arias, claro, porque, hoy por hoy, se nota una barbaridad que Nzonzi no está.

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Nzonzi, el recluta de Los Blues

Steven N’Zonzi había advertido: “Soy bastante tranquilo y discreto”. Eso no encaja con los periodistas, pero a menudo es el caso. Y el jugador del Sevilla no mintió. Este enorme larguirucho de 1.96m enseguida estuvo de acuerdo con definirse, de acuerdo con sus costumbres y preferencias en el centro del campo: “Juego a menudo en 4-4-2 o 4-3-3. Cambié durante la pasada temporada a un 4-3-3 por delante de la defensa. Me gusta, pero puedo adaptarme a varias posiciones. Soy profesional, cubro las necesidades del grupo y del entrenador.

El excentrocampista del Blackburn es tan tímido que incluso no ha querido revelar la canción de su novatada. Laurent Koscielny lo hizo un poco más tarde, evocando a Master Gim (sin saber el título de la pieza) … ¿Qué fue de su vida? “Una temporada en la Ligue 2, por lo que no está tan publicitada como la Ligue 1 …” Fue en Amiens a la edad de 20 años. Después, Blackburn de 2009 a 2012 (se codea con Moussa Sissoko en escalafones inferiores), Stoke hasta 2015, y N’Zonzi ahora comienza, a los 28, su tercera temporada en Sevilla. “Esta experiencia profesional me ha ayudado”, dice. Salir de Francia para ir al Blackburn fue difícil, pero me ha enseñado mucho y me ha hecho progresar. No cambiaría nada de lo que he hecho”.

No cierra la puerta al Congo.

Para saber un poco más, Koscielny es más hablador: “Jugué contra él en la Premier League. Supo imponerse, tiene cuerpo para eso … En Blackburn, recuerdo que había muchos balones largos. Los centrales y él subían a rematar cada córner y cada saque de banda… Era excepcional, pero desconocía que también lo era técnicamente. Ha progresado muchísimo. La Liga, Unai Emery y Jorge Sampaoli han pasado por allí … “Nos enfrentamos en agosto, con el Arsenal, en un amistoso, y él me causó una fuerte impresión. Se siente cómodo con los dos pies”.

Koscielny establece un paralelismo con su propia carrera: “Al igual que Olivier Giroud o yo, ha tenido una trayectoria un poco atípica. Tuvo que luchar. Aún demuestra que, con trabajo, se puede llegar “. No siendo tan torpe como para eludir el tema, N’Zonzi no cierra completamente la puerta al Congo, que le había propuesto defender sus colores, y todavía puede hacerlo (ya que los Blues solo jugarán dos amistosos): “Estaba centrado en el Sevilla cuando sucedió. Realmente no lo pensé. Y aquí tengo la suerte de haber sido convocado por los Blues, así que me concentro en lo que está sucediendo. No puedo permitirme pensar en lo que sucederá “.

 

 

Sevilla FC 0 – Levante 0. Resultado justo, satisfecho con el punto

No, no me he vuelto loco. Si estoy satisfecho con el punto es porque han habido momentos donde he visto el partido perdido. Y después de todo, si eres incapaz de marcar un gol durante 94 minutos de partido, el mejor resultado posible es el que ha conseguido el Sevilla, aunque nos decepcione un empate a cero, ante un equipo destinado, a priori, a mirar de reojo los últimos puestos de la tabla clasificatoria.

Obivamente, el partido no me ha gustado nada, sobre todo en la primera parte, donde el Sevilla fue incluso dominado. Muy decepcionante esta primera mitad, ya que esperaba un equipo herido en su orgullo por la debacle del Bernabéu, deseoso de conseguir la victoria número mil en Primera División, y queriendo despedir el año en casa con una victoria. Pues no. En su lugar, desidia y desgana, y si no se adelantó el Levante en el marcador, fue por un impresionante paradón del criticado Sergio Rico.

El Levante nos volvió a meter el miedo en el cuerpo con un gran lanzamiento de Campaña que repelió el poste.

Visto lo visto, estaba deseando que llegara el final de la primera parte, para ver si se recomponía el equipo tras el descanso. Y lo que son las cosas. En la última jugada pudo adelantarse el Sevilla, pero el poste tampoco quiso que hubiera gol.

En la segunda parte, hubo un cambio de actitud, pero fue a partir de que la grada entonara el “échale huevos”. Increíble que unos profesionales necesiten que le espoleen desde la grada, pero es así.

El Sevilla mejoró entonces bastante, y estuvo cerca del gol en varias ocasiones. Pero exactamente en la misma circunstancia estuvo el Levante, que hizo un partido muy serio en defensa, estando todos los jugadores muy concentrados y saliendo al contragolpe con muchísimo peligro. De hecho, en uno de esas contras pudo adelantarse en el marcador. Afortunadamente, la falta de calidad arriba lo impidió, pero tuvieron dos o tres ocasiones para casi sentenciar el partido. Porque como estaba el Sevilla y la grada –muy mosqueada por el desastre del Bernabéu–, un gol habría sido demoledor.

No fue el partido de los delanteros –numerosas ocasiones erradas por los dos equipos, y sí de los porteros, ambos muy entonados.

En cuanto a los jugadores, me gustó el partido de Kjaer, quien, en mi opinión, hizo el mejor partido como sevillista. Como siga así, me va a hacer cambiar de opinión, porque hasta ahora, no me estaba gustando nada.

Lenglet, en su estilo: rápido y seguro. Lástima que se pierda el importante partido de Anoeta.

Y quitando los centrales y a Sergio Rico, poco más que destacar, porque Banega y Sarabia demostraron estar en muy baja forma. Si acaso, a Escudero, que parece que se va entonando.

Me gustó que Berizzo dejara en el campo a Ben Yedder –tuvo dos bastante claras– al dar entrada a Muriel, que jugó, aunque cualquiera lo diría, en la posición donde más ha destacado en su etapa en la Sampdoria. Sin embargo, no me gustó que sustituyera a Ganso. Aunque no haya estado acertado hoy, lo prefiero a Vázquez.

Por parte del Levante destacó el partido de Campaña. Sin duda muy motivado, hizo un gran partido. Se nota que ha evolucionado mucho con respecto al Campaña que estuvo en el Sevilla. Ha madurado.

Lamentablemente, se nota una barbaridad la ausencia de Nzonzi, quien me parece el jugador de más calidad de la plantilla, junto con Ever Banega. Por cierto, el argentino cometió un error en una zona muy peligrosa que nos pudo costar un gol. Pero es evidente que Nzonzi mejora mucho a Pizarro. Mi esperanza es que Geis, jugando en su posición, sea un jugador que marque diferencias. Pero si Berizzo no lo alinea, poca solución hay. Nzonzi era el jugador que daba equilibrio al equipo, pues era una pieza fundamental, tanto en defensa como en ataque. Por tanto, si Geis no puede sustituirlo, debería ficharse un jugador de su nivel –no será fácil– en el mercado de invierno.

En definitiva, partido que se pudo ganar y que también se pudo perder, por lo que un punto, siendo realistas, era lo justo. Hay que valorar también el buen partido que hizo el Levante, que estuvo muy bien en defensa y al contragolpe. Porque el Levante también tiene buenos jugadores, como Morales, y ninguno de ellos es cojo.

En el descuento, por precipitarnos y perder el orden, también pudimos perder el partido, pues la mejor ocasión fue del Levante.

Punto que sabe a poco, porque todos esperábamos mucho más en esta lluviosa y fría noche, pero es lo que hay. Y no merece la pena darle más vueltas. A pensar en Anoeta, y sólo en Anoeta. Nos jugamos mucho, porque los de arriba es muy difícil que fallen. Así que sólo nos valen los tres puntos.