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Sevilla FC 1 – Alavés 0. Tostonazo, golazo y tres puntos para despedir la temporada

Mal partido el del Sevilla en la noche de hoy. Un Sevilla plagado de suplentes ha sido incapaz de superar la pobladísima defensa alavesa durante casi todo el partido. El Alavés defendía con orden, con presión, fuera del área –como debe ser–, y con las líneas muy juntas. El Sevilla, falto de calidad por los numerosos suplentes, apenas creaba un par de ocasiones de gol, por medio de En-Nesyri y Suso. Y demasiadas eran, porque se abusaba del juego lento y pase horizontal, sin profundidad, sin desborde por la banda.

El partido bien podría definirse como un tostonazo, excepto en los minutos finales, donde pudieron llegar varios goles. El que más cerca estuvo de inaugurar el marcador fue el Alavés, que tuvo dos ocasiones clarísimas: un disparo al poste y una ocasión de uno contra uno, donde Vaclík hizo un paradón, y el rechace posterior fue desaprovechado por Lucas Pérez, cuando lo tenía todo a favor para marcar.

Pero como se suele decir, “el que perdona, pierde”. Y eso es exactamente lo que sucedió. Papu Gómez controló fuera del área y su golpeo, seco y duro, con un efecto endiablado, superó a Pacheco. Era el minuto 92.

Bonita forma de despedir el último partido de la temporada, que había dado la sensación de tratarse de un amistoso, por la falta de intensidad que mostraban los dos conjuntos, que no se jugaban nada. El Sevilla, si acaso, el récord de puntos, pero nada más.

El árbitro Díaz de Mera, me parece uno de los peores de la categoría. Es de esos que no señalan las faltas clarísimas, bien porque no le da la gana –siguiendo la escuela de Mateu Lahoz– o, simplemente, porque no lo ve. Sea por una razón o por otra, muy mal árbitro. Por ejemplo, han habido dos faltas clarísimas que no ha señalado. Creo que en las dos el protagonista ha sido En-Nesyri. En una, iba a tirar a puerta, y en ese justo momento, le desequilibran, con un evidente empujón. Y en otra, un agarrón dentro del área, que acaba con En-Nesyri en el suelo, y que ni siquiera es revisado por el VAR.

Hoy se han despedido jugadores que habían sido importantes, como Vaclík, Escudero y Mudo Vázquez, a los que les deseo lo mejor, pero que, sinceramente, creo que ya no dan el nivel que el Sevilla necesita a día de hoy.

Llega el momento de decir adiós a esta extraordinaria y exitosa temporada, donde se ha conseguido el objetivo de clasificarse para la Champions con cinco jornadas de antelación, y donde se ha estado muy cerca de clasificarse para la final de la Copa del Rey. Llega el momento de descansar y de cargar las pilas para la próxima temporada, que a buen seguro Monchi se encargará de que sea muy ilusionante. Se prevén muchísimos cambios en la plantilla, entre los que acaban contratos y los que dan el nivel. A ver qué nos tiene preparado nuestro León de San Fernando.

Villarreal 4 – Sevilla FC 0. Falta de concentración inadmisible, con mucho en juego

Lamentablemente, no he podido ver casi la primera media hora del partido, que, parece ser, por lo que leo, es lo único destacable que ha hecho el Sevilla esta tarde. Perdonó y lo pagó, como suele suceder ante equipos importantes, y el Villarreal, a pesar de su mala temporada, lo es.

Los locales aprovecharon un córner, muy bien botado por Parejo, con lo que era difícil de defender, y cabeceado a la perfección por Bacca. Había que remontar, pero quedaría claro que hoy no era el día del Sevilla, y que muchos de los jugadores no saltaron al terreno de juego con la concentración que requería el partido.

El segundo tiempo empezó de la peor manera posible: encajando el segundo gol, donde, a mi modo de ver, Koundé no está muy acertado, al no prever el pase interior y estar demasiado cerca del delantero. Aunque también es verdad que había mucho espacio que cubrir y era una situación complicada.

Poco después llegaría la sentencia del partido, al cometer Diego Carlos un triple error que acabaría con su expulsión: en primer lugar, deja que el balón bote; en segundo lugar, se deja ganar la posición por Yeremi Pino; y en tercer lugar, le agarra, siendo el último hombre y teniendo ya una tarjeta amarilla previa, tan absurda como la segunda.

Estaba claro que, perdiendo 2-0 y en inferioridad numérica, ya estaba todo el pescado vendido. Entonces es cuando entró en el terreno de juego En-Nesyri. Esta decisión de Lopetegui no la entiendo. Resulta que tenemos un partido muy importante, donde está en juego la tercera plaza, y se le ocurre dejar al mejor goleador de la plantilla, con diferencia, en el banquillo. Cuando además, seguro que está el chaval extramotivado, deseando llegar a la veintena de goles.

Desgraciadamente, otros dos errores garrafales, primero de Rakitic y después de Bono, provocaron el tercer y cuarto gol en contra, consiguiéndose la mayor goleada esta temporada.

Muy decepcionado con el partido de hoy, ya que esperaba ganar, y de ningún modo, esta falta de concentración de muchos los jugadores del Sevilla en la tarde de hoy.

Además, el Barcelona ha perdido también hoy, en casa, ante el Celta de Vigo, por lo que la tercera plaza, de haberse ganado hoy, habría quedado prácticamente en nuestra mano. Por contra, ya es prácticamente imposible, pues el Barcelona visitará a un Eibar ya descendido.

Ahora sí, parece que ya es momento de pensar en la próxima temporada. Espero que Monchi no haga muchas ventas, las mínimas de jugadores importantes, si es que hay que cuadrar las cuentas, y que tenga su habitual acierto para poder mejorar una plantilla que tiene actualmente un importante nivel.

La temporada ha sido un gran éxito, lográndose el objetivo con cinco jornadas de antelación, pero hay que mejorar algunas cosas, entre ellas la mentalidad. A mi modo de ver, no hemos afrontado bien la eliminatoria de la Copa del Rey ante el Barcelona, en el partido de vuelta, y los últimos partidos de Liga.

R. Madrid 2 – Sevilla FC 2. Planteamiento de equipo pequeño y resultado que no sirve

No pintaba bien el partido en la previa. Lopetegui había decidido salir de inicio sin ningún delantero. Esto suponía cambiar el sistema totalmente, simplemente por tener enfrente al Real Madrid. ¿Os imagináis al Atlético dejando en el banquillo a su mejor delantero, Luis Suárez, o al Barcelona dejando a Messi, en un partido decisivo? No, ¿verdad? Pues eso es lo que ha hecho Lopetegui hoy.

Bien es cierto que durante bastante tiempo el Sevilla dominó el partido, abrumadoramente al principio incluso, pero en muchas jugadas se rompía por banda, llegando a posición de centro al área, pero no se completaba porque no había nadie al remate, o estaba el Papu, que no destaca por su altura.

Afortunadamente, sonó la flauta y el Sevilla se adelantó gracias a una jugada a balón parado, donde Rakitic cedió de cabeza a Fernando, y éste, como si fuera un delantero de los caros, amagó y batió por bajo a Courtois.

Con 0-1 se llegó al descanso. Pero el Sevilla seguía pensando como un equipo pequeño en la reanudación. Quedaba muchísimo, pero, a pesar de ello, el Sevilla defendía muy atrás, excesivamente atrás, con lo que se favorecía que los jugadores del Madrid tuvieran la posibilidad de tirar desde cerca o desde la frontal del área, donde tiene un ramillete de jugadores con muy buen disparo lejano, como son Casemiro, Kroos o Modric, entre otros. Es más, así llegaron los dos goles del Madrid, obra de Asensio, desde dentro del área, ajustando muy bien el balón al primer palo, y el empate definitivo, ya en tiempo de descuento, de tiro lejano de Kroos, donde la suerte no acompaña y se cuela tras rebotar en Hazard.

Antes de esta jugada desgraciada llegó el 1-2, en una jugada donde me sorprendieron los árbitros. Yo no tenía dudas de que obviarían el doble penalti que comete Militao, al empujar a Diego Carlos, desequilibrándolo, y al dar con la mano al balón, y que señalarían el que hace Bono a Benzemá, en el contragolpe. Y no fue asi. Pitaron el del Sevilla. Aún no me lo creo, pero sucedió asi. El penalti lo transformó Rakitic a la perfección.

No entendí tampoco que Lopetegui, con el marcador a favor, y cuando salió de inicio sin delanteros, sacara a los dos delanteros de la plantilla. Si fuéramos perdiendo, lo entendería, pero es que daba la casualidad que íbamos ganando. La cuestión era defender con orden y dejar pasar los minutos. Afortunadamente, tenemos defensas rápidos que nos dan la posibilidad de adelantar la línea defensiva, para así evitar que nos disparen desde el borde del área. No había necesidad de marcar un tercer gol que, evidentemente, habría sido más que bienvenido. En lugar de eso, se seguía perdiendo el balon con mucha facilidad y defendiendo, prácticamente, bajo el larguero. En estas circunstancias, pasó lo que tenía que pasar cuando no se defiende bien ante un gran equipo: que nos hicieron el gol en el tiempo de descuento. Y no ganó el Madrid de milagro, porque, de nuevo desde la frontal del área, Casemiro pudo conseguir un 3-2 que no llegó por centímetros.

Martinez Munuera y González González barrieron para el Madrid, como siempre, pero más o menos se comportaron. Pasaron por alto varias faltas claras a favor del Sevilla, perdonaron la segunda amarilla a Casemiro –como pasa en casi todos los partidos del Madrid–, añadieron hasta seis minutos de tiempo añadido –yo pensé: “este tío es capaz de dar cuatro o cinco minutos”, pero nunca pensé en seis–, pero, al menos, acertaron en la jugada decisiva del partido.

Se estuvo cerca de ganar al Madrid en su estadio. Quizás se mereció más, pero para ganar al Madrid hay que pensar como un equipo grande. Hay que tener confianza y salir a ganar el partido. Hay que tener más oficio. Si te encierras atrás, y sin orden, lo más normal es que te acaben marcando un gol que eche por tierra el buen trabajo realizado durante casi todo el partido.

El empate no sirve a ninguno de los dos equipos. Si acaso, un poco al Sevilla, que podrá seguir luchando por la tercera plaza, y de paso para fastidiar al todopoderoso Madrid, que siempre es un placer.

El próximo partido será el miércoles, contra el Valencia, en casa.

Sevilla FC 0 – Athletic Club 1. Gil Manzano y Unai Simón evitan la victoria del Sevilla

La tercera plaza se complica muchísimo. No ha podido ser. El Sevilla ha caído ante un Athletic que apenas creó ocasiones, pero que coló, prácticamente, la única que tuvo.

La tan ansiada victoria no llegó por varios motivos:

.- Precisamente, la ansiedad. Creo que el Sevilla jugó, en algunos momentos precipitadamente. Algo que es de lo más normal cuando sólo te sirve ganar. Esa imperiosa necesidad de ganar no te deja pensar con claridad y tomas decisiones precipitadas.

.- La falta de acierto. Unai Simón tuvo su día. Lo paró todo. Prácticamente canté los dos goles… más bien lo que parecía que iba a ser dos goles de En-Nesyri. Pero el portero del Ahtletic paró las dos o tres ocasiones que estoy seguro no suele parar.

.- El arbitrucho de turno. Gil Manzano hizo bien su trabajo. Hizo la vista gorda en un penalti clarísimo. Cla-rí-si-mo. Tan claro que no hay lugar a dudas. Si siempre se ha dicho que la voluntariedad no importa, sino la posición natural de la mano, el jugador del Ahtletic tenía el brazo separado y evita un pase al área. Ni siquiera fue a consultar la imagen en el monitor del VAR. Tenía totalmente claro lo que tenía que hacer. Además, esta temporada al Sevilla le han pitado penaltis verdaderamente increíbles. Recuerdo uno, en el último minunto –no recuerdo el rival, pero se falló y no acabó en gol– donde le pitaron penalti a Koundé, por una mano que tenía apoyada en el suelo y que además le dio tras un rebote en un jugador rival. Y por contra, tenemos que ver otras jugadas, donde un jugador del Atlético se tira al suelo, para tapar un pase, cortando el balón con la mano, y no le pitan penalti. Hasta que no se acabe este cachondeo y se tenga un criterio uniforme, el Sevilla tendrá poco que hacer para ganar una Liga, a no ser que Monchi conforme un equipo con una calidad tan descomunal que gane los partidos sin despeinarse.

.- Falta de experiencia. Si no se puede ganar, al menos empata. El empate podría haber venido bien para la tercera plaza, que, en mi opinión, debería haber sido el nuevo objetivo. La Liga era una quimera, pero el tercer puesto era –o es aún– posible.

.- Lopetegui se equivoca. Bueno, en verdad igual no se equivoca. Igual soy yo, simplemente, el que no entiende que se quite al máximo goleador, cuando es fundamental marcar un gol, y se dé entrada a un jugador como Franco Vázquez, que prácticamente no cuenta para la próxima temporada y que apenas está disponiendo de minutos en esta temporada. Tampoco me gustó que quitara a Suso, porque es uno de los pocos, si no el único, que ve un pase imposible, o puede marcar desde fuera del área.

Por supuesto, muy orgulloso del equipo. No puede ser de otra forma. Se ha intentado lo posible y lo imposible. La derrota de hoy supone decir adiós a la posibilidad de luchar por la Liga, pero, como digo, aún se puede conseguir la tercera plaza. Para ello será fundamental ganar al Madrid en su propio estadio, y aún así, será complicado. Partido en el que no se podrá sentar en el banquillo Lopetegui, que hoy ha visto tarjeta amarilla y deberá cumplir sanción.

Por cierto, me suelo poner bastante nervioso cuando veo los partidos del Sevilla. Es una tontería, lo admito, pero no puedo evitarlo. Además, me pongo más nervioso cuando lo oigo por la radio, después cuando lo veo por televisión, y por último, cuando mejor lo llevo es cuando lo veo en el estadio. Pues hoy no estaba nervioso en absoluto. Eso es por dos motivos: porque era consciente de que el objetivo inicial ya estaba conseguido y que los otros objetivos marcados a posteriori eran complicadísimos: quedar en tercera posición o ganar la Liga.

Próximo partido: Real de Madrid. Rival poco propicio, y además jugándose la Liga. Partido muy interesante, porque el Sevilla puede ganar –y también perder– a cualquier rival.

Levante 0 – Sevilla FC 1. La Champions a punto de conseguirse matemáticamente

Restan seis partidos en juego y la victoria del Sevilla en Valencia ha dejado casi hecha la clasificación matemática para la Champions, lo cual sería un éxito absoluto. Probablemente se conseguirá la próxima jornada, el domingo, tras recibir al Granada, aunque se pierda, que esperemos que no.

El partido de hoy no ha sido nada fácil, pues el Levante ha defendido bien, con las líneas muy juntas y presionando con insistencia, sobre todo en la primera parte. En la segunda, la presión bajó, como era obligado, pues era imposible mantener el ritmo inicial de los granotas.

Se pudo poner de cara el partido bien pronto, si Cárdenas no hubiera hecho un paradón, despejando, con la complicidad del larguero, el magnífico disparo de Jordán, a pase de Navas. También Papu Gómez pudo marcar, pero evitó el posible gol Ocampos, involuntariamente, como es lógico.

En la segunda parte hubo más espacios, pero no muchas más ocasiones de gol. El único tanto del partido llegó a los pocos minutos de la reanudación. Un error en la entrega en el centro del campo lo aprovechó Suso para dar un magnífico pase en profundidad a En-Nesyri, quien controla a la perfección, regatea al guardameta, amaga, mandando al defensa a por tabaco, y remata a puerta vacía. Golazo.

El Sevilla controló el partido de pe a pa, antes y después del gol. La defensa estuvo perfecta, hasta el punto de no conceder ningún disparo entre los tres palos al Levante. Los únicos sustos que nos llevábamos los sevillistas era cuando Bono esperaba a que se le echara encima el delantero, en la presión, para poner el balón en órbita. Parece que lo hace queriendo. No sé por qué no le da el patadón un segundo antes. De tanto hacerlo, algún día nos acabarán haciendo el gol tonto de la jornada.

El arbitraje, del madrileño Pizarro Gómez, me pareció correcto. Puedo expulsar, por doble amarilla, a Acuña, aunque habría sido por dos tarjetas muy rigurosas. De igual manera, perdonó la expulsión a Doukouré, a pesar de que entró en la recta final del partido. Su segunda amarilla fue perdonada siendo muy clara, pues se desentendió del balón y agarró a Navas para evitar un contragolpe.

Lo peor del partido fue la posible lesión de Koundé, quien pidió el cambio por problemas físicos. Esperemos que no sea nada importante, porque, en mi opinión, es el jugador más importante de la plantilla, junto a Bono y Fernando.

La verdad es que este Sevilla 2020-2021 es impresionante. Tiene incluso en su mano el batir el récord de puntos en una temporada. Lamentablemente, no creo que dé para ganar la Liga. Para ello, tendrían que perder muchos puntos nuestros rivales, y el Sevilla ganar en el Bernabéu, o más bien en su ciudad deportiva. Y lo cierto es que los tres equipos que nos preceden, por unos motivos o por otros, raro es que se dejen puntos.

Sevilla FC 2 – Elche 0. Gran partido y tres puntos más para afianzarse en puestos Champions

Me ha sorprendido leer, mientras veía el partido, comentarios sobre la mala primera parte que estaba haciendo el Sevilla. Sin embargo, a mí me parecía que estaba haciendo un partido muy serio y con mucha concentración. Partidos como el de ayer lo hemos visto muchas veces los sevillistas: un rival agazapado atrás, con mucho orden y preparado para golpear con dureza en cualquier descuido. Una pérdida atrás, un contragolpe, una falta… y puede ocurrir como el día del Eibar, donde se pusieron por delante en el marcador y ya es muy difícil voltear el marcador. Era un partido para armarse de paciencia, de mucha paciencia. Quedaba mucho partido por delante y lo importante era desgastar al rival y no verse sorprendido en ningún momento.

Es cierto que el Sevilla tuvo muy pocas ocasiones en este primer período, pero yo valoro especialmente que era un partido donde el Sevilla tenía muchas bajas importantes (Fernando, Ocampos, Jordán y Diego Carlos) y que también tuvo que hacer un gran esfuerzo físico hace pocos días ante el Betis. Y por supuesto, también tengo en cuenta que es muy difícil crear ocasiones cuando un equipo defiende con un 4-4-2 –en ocasiones era un 4-3-3–, con las líneas muy juntas y la presión muy alta. Era necesario bascular continuamente y mover rápido el balón, lo que se conseguía en pocas ocasiones. Se echaba en falta desborde por la banda izquierda –se notó la ausencia de Ocampos–, llegando casi todo el peligro por la derecha, por la vía Suso. Fue el gaditano el que tuvo la ocasión más clara, con un tiro desde la frontal, antes de que asistiera a En-Nesyri en el primer gol del partido, donde el marroquí cabeceó a la perfección para ponerla imposible para Edgar Badía. El gol llegó en un momento importante, porque sólo faltaban dos minutos para el descanso.

En la segunda parte, el Sevilla salió decidido a poner tierra de por medio, teniendo dos o tres ocasiones muy claras para lograr el 2-0. No lo consiguió y el Elche también tuvo sus ocasiones para empatar el partido. Afortunadamente, la defensa o Bono, en última instancia, lo evitaron.

También valoro positivamente el partido de Sergi Gómez. Creo que estuvo bien y supo sobrellevar la tempranera tarjeta que vio. Tarjeta justa y necesaria, para evitar males mayores por una pérdida en zona de riesgo. Yo no soy muy de Sergi Gómez, pues creo que no tiene nivel para este Sevilla. Si ya me da miedo Sergi sin tarjeta, imagináos con ella.

En la recta final del partido se intuía un segundo gol, aunque no se sabía para quién. Por un lado, el Elche arriesgaba cada vez más, pues, lógicamente, la derrota no le servía para nada, y por otro al Sevilla se le notaba ya cansado, especialmente jugadores como Rakitic y Oliver Torres, pero podría aprovechar los espacios, cada vez mayores, que dejaban los visitantes en la zona media. Ocurrió esto último.

Para mi gusto, Lopetegui arriesgó mucho haciendo los últimos cambios tan tarde, pero vinieron como agua de mayo. Al poco tiempo de hacerse, Mudo Vázquez logró el 2-0 definitivo, a su estilo. Esto es, de tacón. Yo creo que no he visto a ningún jugador en el Sevilla tan obsesionado con las filigranas, ya sea un túnel o un taconazo. Hasta el punto de que, en ocasiones, han provocado pérdidas de balón que han resultado fatales.

Esta victoria ha sido muy trabajada, ante un rival que, si bien es verdad que está en la zona baja, dispone de jugadores de calidad, como Fidel, Raúl Guti, Carrillo o el incansable Lucas Boyé. Dos de estos ya nos dieron un disgusto no hace mucho.

La victoria es fundamental para mantener la distancia con el quinto clasificado, la Real Sociedad, que queda a nueve puntos, a la que tendremos como rival en la jornada 33 –vamos por la 27–, en el partido que puede ser determinante para lograr el objetivo.

El próximo rival será el Valladolid, en Pucela. Será el último antes del parón y, como todos los partidos de Primera División, será un partido complicado. Además nos han hecho la gracieta de ponerlo en sábado, cuando podría haberse jugado en domingo, perfectamente, no dejando ni 72 horas de margen. Como para ganar la Liga.

Ganarlo sería un importante paso para lograr el objetivo, que no es otro que mantener ese privilegiado cuarto puesto. Y ya sólo quedan once pasos.

B. Dortmund 2 – Sevilla FC 2. Gran partido, pero faltó gol

El equipo lo dio todo, como en la ida, pero no fue suficiente. Faltó gol, ese mismo gol que le sobra al Borussia con jugadores de la talla de Haaland o Jadón Sancho, quien, afortunadamente, fue baja hoy.

El partido del Sevilla ha sido muy bueno, superando al Borussia con claridad, con mucha claridad, como demuestran las estadísticas, pero un error en la salida del balón puso la eliminatoria casi imposible, al obligar a hacer ya tres goles. Una lástima, porque la primera parte fue extraordinaria, pero hay que admitir que el Borussia defendió muy bien durante todo el partido. Los centrales amarillos estuvieron sensacionales, despejando todo lo que les llegaba por arriba y a ras de suelo, que era muchísimo.

El Sevilla mereció al menos marcar algún gol, pero en el fútbol no valen de nada los merecimientos, sino los goles. Y el segundo de los locales llegó en una jugada disparatada, absurda, gracias al VAR. El árbitro turco estaba revisando si anulaba el segundo gol de Haaland, por empujón a Fernando, y resulta que se remonta a una jugada anterior donde Koundé agarra levemente de la camiseta a Haaland y éste se tira a la piscina, descaradamente. Evidentemente, Koundé no debe agarrar a nadie de la camiseta, pero los árbitros deberían de saber un mínimo de física básica. Para parar a una mole como Haaland, y además en carrera, no basta con un simple agarrón de la camiseta, sino que tendría que hacerle prácticamente un placaje. Y por supuesto, habría caído hacia atrás. La caída lógica hacia adelante es si le hubiera empujado, que no fue el caso. Pero bueno, increíblemente señaló penalti. Los paradones de Bono a Haaland no sirvió de nada porque no tenía los pies sobre la línea de gol. Y en la repetición ya Haaland no perdonó.

Era el más difícil todavía. Ya no eran necesario tres goles, sino cuatro para la clasificación y tres para forzar la prórroga. Y la verdad es que se estuvo muy cerquita de lograrlo. Acortamos distancias por un penalti tonto de Emre Can sobre De Jong, perfectamente transformado por En-Nesyri. Y ya en el descuento, un magnífico pase de Rakitic fue cabeceado a la perfección, de nuevo, por En-Nesyri, poniendo el balón en la escuadra. Este gol daba mínimas esperanzas de llegar a la prórroga, porque sólo quedaba un minuto. Habría sido demasiado bonito para ser verdad, pero al menos se intentó, se dio todo, pero no pudo ser. Marcó la diferencia la gran eficacia cara a gol de Haaland, pero el Sevilla hizo una eliminatoria muy digna, siendo bastante superior al Borussia Dortmund en gran parte de la eliminatoria.

Por cierto, el Borussia no es sólo Haaland. Tiene una plantilla extraordinaria: Jadon Sancho, Marco Reus, Reyna, Hummels, Hazard, Emre Can, Guerreiro, Dahoud, Akanji… Meunier es incluso suplente. Vamos, un plantillón.

Ahora ya sólo queda lamerse las heridas, recuperarse físicamente y ponerlo todo en la Liga. No será nada fácil mantener la cuarta plaza, puesto que la Real Sociedad está apretando de lo lindo y tiene una gran plantilla. No descarto incluso al Betis. Y no lo descarto porque está enrachado y le sale absolutamente todo. Gana aunque no lo merezca. Si le ganamos el derbi, donde por supuesto el Sevilla es favorito –aunque eso no sirve para nada, sólo para las casas de apuestas–, prácticamente lo dejamos desahuciado, pero si es al revés… Por tanto, el próximo partido es de vital importancia, como lo son el resto de partidos que siguen. Ya no hay tregua hasta el final.

Osasuna 0 – Sevilla FC 2. Otro partidazo que acerca más aún el objetivo de la Champions

Muy buen partido del Sevilla en un campo siempre difícil, como es El Sadar. Exceptuando los primeros minutos, de total acoso local, y donde el poste evitó el 1-0, el partido que hizo el Sevilla fue muy completo: con intensidad, concentración y con una aceptable efectividad, que tuvo como consecuencia que los tres puntos fueran para Sevilla.

Osasuna sólo inquietó a balón parado, en alguna que otra falta señalada por el muy quisquilloso Arberola Rojas. Alguna de esas faltas, que no las pitan ni en baloncesto, pudo costarnos algún disgusto. Una de ellas, inexistente, evitó un contragolpe del Sevilla que, seguramente, por la superioridad numérica en ataque, habría acabado en gol. Me pareció increíble que la primera tarjeta del partido fuera para el Sevilla, cuando el repeinado Alberola Rojas había dejado impunes varias entradas duras de Osasuna, o faltas que cortaban contragolpes peligrosos del Sevilla. En fin, nada que deba de extrañarnos ya a los sevillistas, pues estamos más que acostumbrados a arbitrajes de este estilo.

Curiosamente, el Sevilla se adelantó a balón parado, que es el fuerte de Osasuna, con Diego Carlos imponiéndose a los centrales rojillos y rematando a placer.

El Sevilla supo controlar el partido, con los locales siendo incapaces de tener ocasiones claras de gol. Hasta que en el inicio de la segunda parte, De Jong, con un buen remate ajustado al palo, conseguía el 0-2, que daba mucha tranquilidad.

Parecía que habría que sufrir, porque Osasuna tenía minutos de dominio, aunque escasos, pero nada más lejos de la realidad, pues el Sevilla siguió controlando con oficio el partido, quedando Bono, prácticamente, como un espectador más. El trabajo en defensa fue sensacional, como es habitual. El resultado, otra portería a cero más.

Ojalá Suso no se haya lesionado. Parecía que se retiraba con molestias en los isquiotibiales. El gaditano es un jugador muy importante para el equipo, al nivel que está mostrando en los últimos partidos.

La victoria es importantísima para lograr el objetivo de la Champions, puesto que adelantamos al Barcelona, nuestro próximo rival, y, lo que es más importante, aventajamos en siete puntos al quinto, que es la Real Sociedad –con un partido disputado más, es decir, que pueden ser diez– y en once puntos al Villarreal. En mi opinión, los amarillos son nuestro más duro rival para la Champions, ya que creo que tienen mejor equipo y entrenador que la Real Sociedad.

Quedan quince partidos de Liga. Prácticamente, se puede decir que la clasificación para la Champions se pone muy de cara. No sólo por la importante ventaja que se le empieza a sacar a los perseguidores, sino también por las sensaciones que transmite el equipo.

Pasar la eliminatoria de Champions es muy complicado, aunque la esperanza es lo último que se pierde. Pero también queda un ilusionante partido de semifinal de la Copa del Rey, que, aunque se prevé muy difícil por la calidad y posibles favores que pudiera tener el poderoso rival –hay preocupantes antecedentes–, es la opción más sencilla para alzar un título a final de temporada.

Aún queda mucho, pero esta temporada, por ahora, pinta bien.

Sevilla FC 2 – Borussia Dortmund 3. Casi imposible para la vuelta, pero queda un hilito de esperanza

Parece imposible ganar por dos goles de diferencia a este gran equipo como es el Borussia Dortmund, pero el Sevilla también es un gran equipo, y nunca se sabe lo que puede de dar de sí un partido. Noventa minutos dan para mucho. Hoy, por ejemplo, el Borussia ha estado muy efectivo de cara a gol, y eso suele ser sinónimo de victoria. Hay que confiar, hay que luchar hasta el final, pero, a priori, es harto complicado pasar esta eliminatoria.

Ciertamente, no esperaba un rival tan duro. Me sorprendió la fuerte intensidad, la presión constante de los alemanes desde el minuto 1. Y, desde luego, tampoco esperaba que tuvieran tanta calidad Jadón Sancho y Haaland. Ambos son rapidisimos, muy técnicos, con gol y muchisimo desborde. No sé si es que los teutones han hecho el partido de su vida hoy, porque, si no, no me explico que estén en la sexta posición de la Bundesliga, fuera de los puestos europeos.

El partido no pudo empezar mejor, con el primer gol del partido, tras una gran jugada individual de Suso, pero con fortuna, ya que desvió un defensa su disparo. Y, sin embargo, no pudo ponerse más feo a la media hora de partido. Primero, con un golazo de Dahoud, que pegó un zapatazo a la escuadra, poniéndola imposible para Bono –Tiene cojones que a un tío nacido en Siria, donde no juega casi nadie bien al fútbol, y que además hacía más de un mes que no jugaba de titular, le dé por hacer eso, pero eso es lo que ocurrió–. Y segundo, con otro buen gol de Haaland, que hizo una pared a velocidad de vértigo con Sancho, en la frontal del área, y batió a Bono en su salida.

El Sevilla no daba señales de poder parar al Dortmund y parecía noqueado. Yo rezaba para llegar al descanso con ese resultado, porque, no sé por qué motivo, pero los entrenadores parece que tienen prohibido hacer cambio antes del descanso. Ya pueden tener al equipo haciendo aguas por todos lados, que hasta el descanso no mueven un dedo. Era mucho pedir, porque al filo del descanso, una terrible pérdida de Papu Gómez en esa zona donde no se puede perder el balón nunca, provocó un contragolpe de tres contra uno que, evidentemente, como marca la Ley de la Champions, acabó en gol. Concretamente, el segundo gol de Haaland.

En la segunda parte, se controló más el partido. En parte, porque el Dortmund levantó un pie del acelerador, pues un 1-3 era un muy buen resultado y pusieron más interes en mantener la ventaja que en incrementarla. Y en parte también porque el Sevilla puso un centro del campo más físico, con la entrada de Gudelj y Oscar.

Faltó un poco de suerte, quizás, en ese disparo al poste de Óscar, en un extraordinario lanzamiento de falta directa. Parecía que iba dentro, sobre todo cuando después del poste, dio en el guardameta.

También faltó que nuestros mejores jugadores estuvieran a su nivel. Papu y Navas hicieron una pésima primera parte. En-Nesyri, sin espacios, estuvo desaparecido entre la tupida red que formaba el 4-1-4-1 del Borussia. Hasta Koundé parecía un simple ser terrenal

Había que mejorar el resultado y, al menos, se consiguió acordar distancias en la recta final del partido, a raíz de otra falta bien lanzada por Oscar y rematada por De Jong.

El arbitraje del holandés Makkelie no me gustó. En líneas generales no estuvo mal, pero dejó de pitar dos o tres faltas al Sevilla que me parecieron muy claras, una de ellas casi nos cuesta el cuarto gol, que ya habría puesto la eliminatoria totalmente imposible.

El resultado, obviamente, es muy malo. Una derrota en casa es muy difícil de remontar, por el valor doble de los goles en campo contrario, pero queda un minúsculo hilo de esperanza al que aferrarse. Porque tirar la toalla… todos sabemos que no es una opción.

Sevilla FC 2 – Barcelona 0 . Partidazo, muy buen resultado, pero queda muchísimo para la final

Sencillamente, me ha parecido impresionante el partido que ha hecho el Sevilla FC en la noche de hoy. Sólo así, haciendo un verdadero partidazo desde el minuto 1 al 93, se puede ganar a un gran equipo que tiene entre sus filas a jugadores de la talla de Messi, Dembelé o Griezmann.

Concentración total durante todo el partido, siendo conocedores de que cualquier error, por mínimo que pareciera, podría ser catastrófico. Y gracias a Bono, con dos paradones extraordinarios, ambos a Messi, uno en la primera parte y otro en la segunda, el Sevilla FC sigue estando imbatido en esta ilusionante Copa del Rey.

Mi mayor temor hoy no era ni Messi ni cualquier otro jugador del Barcelona, sino Mateu Lahoz, cuyos antecedentes eran temibles. Afortunadamente, se ha comportado. No ha podido evitar algún ramalazo probarcelonista, como en la tarjeta que le muestra a Jordán, en lugar de a Messi, pero, en líneas generales, como digo, se ha comportado.

Los goles han sido obra de Koundé, en la primera parte, y de Rakitic, en la segunda. Cuando se fue Dani Alves del Sevilla, pensé que probablemente no volvería a ver un lateral derecho de la calidad del brasileño. Ahora, con Koundé, pienso exactemente lo mismo. Por desgracia, muy probablemente Koundé nos dejará a final de temporada, dejando muchos millones de euros como contraprestación. Pero estoy seguro de que no volveré a ver un central como Koundé. Es que es increíble. No es ya cómo se desenvuelve como central, sino en cualquier parte del campo. Siempre he pensado que el jugador que tiene calidad puede jugar donde le dé la gana, y eso es precisamente lo que ocurre con Koundé. Su gol, el que abrió el marcador, parecía obra de un delantero experto. Costaba creer que fuera un central.

En la segunda parte, el Sevilla pasó algo de apuros, pues en la primera controló bastante bien el partido. El Barcelona llegó a apretar bastante, conocedor de que un 1-0 era un resultado peligroso. Sin embargo, al buscar con ahínco el empate dejaba la puerta abierta a un contragolpe que diera lugar al 2-0. Y eso es lo que ocurrió a cinco minutos del final. Rakitic rompió el fuera de juego y fusiló a Ter Stegen.

Se supo aguantar bien lo poco que quedaba de partido, y se queda un panorama de lo más ilusionante. Aún queda muchísimo, noventa y tantos minutos de juego, donde lo pasaremos muy mal, porque enfrente tendremos a un verdadero equipazo como es el Barcelona, pero, desde luego, la ilusión no hay quien nos la quite. Eso sí, tendremos que hacer un partidazo como el de hoy, o incluso mejor, para estar en la próxima final de la Copa del Rey.

Pero esto no para. Próximo partido, Huesca. Cambio de chip. Tres puntos importantísimos para seguir en puestos Champions. Es lo que tiene ser un equipo grande, que no hay tiempo para disfrutar, ni para lamentarse.

Sevilla FC 3 – Getafe 0. Goleada, a pesar de los sinvergüenzas de González González y Martínez Munuera

González González y Martínez Munuera han dado sobradas muestras, a lo largo de su carrera profesional, de que odian al Sevilla FC. No sé el motivo, pero viendo los arbitrajes que nos hacen, me parece que es evidente. No le encuentro otra explicación. El arbitraje de hoy ya ha sido el colmo. El gol que marca Ocampos es completamente legal, no le da en ningún momento en la mano, ni siquiera la roza. Pues nada, González González y Martínez Munuera probablemente son las dos únicas personas del mundo capaces de ver unas manos inexistentes, aunque dispongan de repetición de la jugada a cámara lenta.

Pero Martínez Munuera, en la segunda parte, seguía teniendo claro que había que seguir machacando al Sevilla, y ni siquiera pitó falta… Repito, ni siquiera pitó falta en la criminal entrada de Djené a Lucas Ocampos, al que, probablemente, se le habrá acabado la temporada. Esperemos que ocurra un milagro y no haya sido tan grave como parece, pero pinta muy mal. Al dar impresión de ser una lesión grave, por las muestras de dolor del jugador, el árbitro fue llamado desde el VAR y sacó la tarjeta roja a Djené, que era más que merecida.

Empezaba otro partido, un partido de total dominio sevillista. Pero el verdadero mérito de este equipazo que tiene el Sevilla es no haber perdido la compostura y los nervios ante un arbitraje tan canalla. El Getafe apenas inquietó, salvo en un par de ocasiones en la primera mitad, las dos de Maksimovic. Muy claras pero que, por suerte, no fueron entre los tres palos.

Los goles fueron obra de Munir, al volear un extraordinario pase de Jordán; y ya en los minutos finales, un cañonazo de Papu Gómez, cerrando la cuenta En-Nesyri, regateando al portero y marcando a puerta vacía. El marroquí debió haber marcado otro gol, de no haber sido por el Mudo Vázquez, que estaba en fuera de juego e hizo ademán de rematar el balón. La verdad, no sé qué pinta ya Vázquez en el Sevilla. También el larguero rechazó un gran disparo de En-Nesyri, desde la frontal del área.

De lo poco que lo he visto, el Papu Gómez me parece un fichaje impresionante. Piensa rapidísimo, muy técnico, maneja las dos piernas… En el gol, ni siquiera se lo piensa. Tiene la opción y lo ve claro: zapatazo y para dentro.

Superado un partido complicadísimo, ante un rival de lo más antideportivo y con árbitros poco profesionales.

Me maravillo con Nyom. No me explico cómo un jugador tan guarro y tan teatrero acaba todos los partidos. En la primera parte, golpeó a Koundé en el cuello, cuando estaba a punto de adentrarse en el área y Martínez Munuera no pitó ni falta, cuando la tarjeta amarilla era clarísima. Y el camerunés no es que sea mal jugador, pero no me gustaría tener a alguien así en mi equipo.

Ahora toca pensar en la Copa, donde nos espera el Barcelona. Un durísimo rival, pero en esta ocasión por su nivel técnico, y no por su dureza.

Sevilla FC 3 – Cádiz 0. Por fin, un partido tranquilito

El Sevilla se sube al podium al ganar cómodamente a un Cádiz que apenas opuso resistencia, excepto en los primeros minutos, donde forzó un par de córneres, sin rematar a portería.

El Cádiz se encerraba atrás, pero sin salir con peligro al contragolpe, con lo que el control del partido fue total. Más aún cuando, como se suele decir, se abrió la lata, con el primer gol de En-Nesyri, quien, con el hat-trick de hoy, se convierte en el pichichi del campeonato. Gol de oportunismo, al recoger el balón rechazado por el poste, tras buen disparo de Suso, otro jugador que está de dulce.

A los pocos minutos, el marroquí logró el segundo, dejando muy de cara el partido. En esta ocasión, de perfecto cabezazo, aprovechando un servicio de Suso, en una peligrosa falta lateral. Con 2-0 en el marcador y con superioridad técnica y táctica absoluta, si no estaba sentenciado ya el partido, lo parecía. Hasta el punto de que Lopetegui, en el intermedio, decidió dejar en el vestuario a Fernando y dar entrada a Gudelj. Esperemos que el cambio haya sido para dar descanso al brasileño, y no porque tenga algún problema físico.

En-Nesyri liquidó definitivamente al Cádiz al aprovechar un regalo del joven jugador debutante Marc Baró, superando de gran salto a Alcalá, que se quedó en tierra y ni siquiera hizo amago de saltar. El máximo goleador de la Liga también pudo conseguir el cuarto, pero fue bien anulado por un fuera de juego ajustado.

Con el 3-0, el Cádiz tuvo varias ocasiones clarísimas para acortar distancias, pero también es cierto que Jesús Navas falló estrepitosamente el que podría haber sido el 4-0, al no rematar un balón que le había dejado en bandeja En-Nesyri, quien, sin duda, ha sido el protagonista del partido.

El partido se puso para dar minutos a jugadores como Idrissi –que jugó muy pocos minutos pero, a pesar de eso, pudo marcar en una clarísima ocasión– o Rekik, pero, por lo que se ve, Lopetegui no confía mucho en ellos. O incluso podría haber dado el gran premio al chaval del Sevilla Atlético, Iván, que estaba convocado.

El Sevilla adelanta con esta victoria al Villarreal, que sólo pudo empatar ante el Huesca. Los amarillos están echando muchísimo de menos, como no puede ser de otra manera, a su delantero estrella: Gerard Moreno. Mañana se verá si también adelantamos al Barcelona definitivamente, pero, a priori, los culés tienen un partido sencillo, pues visitan al Elche.

El próximo partido no será fácil: ante el Valencia, en la Copa del Rey. Y en Liga, se visitará al siempre complicado Eibar.

Leganés 0 – Sevilla FC 1. Clasificación con fatiguitas y gracias a la ausencia del VAR

Mal partido, en líneas generales, el que ha hecho hoy el Sevilla en el Wanda Metropolitano. Y menos mal que ha sido allí, porque no tengo ninguna duda de que, de haber sido en Butarque, y con público, habríamos quedado eliminados.

No tuvo nada que ver la primera parte con la segunda. La primera se tiró directamente a la basura, como se suele hacer en muchos partidos: juego excesivamente horizontal, tan lento que aburre hasta a las ovejas, y con ausencia total de ocasiones de gol. Un martirio y hasta una vergüenza. No se puede poner menos interés en ganar un partido.

En la segunda, ya fue otro cantar. Es cierto que se partía de la base de que era imposible emperorar la primera, pero al menos se corrió más, se presionó más, se buscó con insistencia el gol, aunque sin crear muchas ocasiones, y, por supuesto, sin acierto. Quien más cerca estuvo del gol fue Idrissi, al que Riesgo le sacó un disparo raso y cruzado. Idrissi quizás fue el mejor del equipo, el tiempo que estuvo en el terreno de juego.

Me llevé toda la segunda parte esperando la entrada de En-Nesyri, porque De Jong fue una nulidad. No hizo absolutamente nada bien. Pues nada, me quedé con las ganas, porque el marroquí no entró ni en la prórroga.

Llegamos a la prórroga, lo cual nos viene estupendamente, dada la carga de partidos que tenemos, y, al menos, ya sí, Lopetegui sacó la artillería pesada, y uno de esos jugadores, Ocampos, marcó el único gol del partido, al aprovechar un buen pase de Óliver.

Esperaba que en alguna contra el Sevilla fuera capaz de sentenciar el partido, pero nada, se tuvo que sufrir hasta el final. Digo “sufrir”, más que nada por ir ganando por la mínima, porque el Leganés tampoco es que inquietara mucho. De hecho, de haber habido VAR, muy probablemente se habría decidido la eliminatoria en los penaltis, pues Diego Carlos volvió a demostrar su gran facilidad para cometer penaltis. O más bien, para que le piten penaltis, porque, por ejemplo, el que le señalaron contra el Betis no fue. En esta ocasión, pienso que sí se lo habrían señalao, ya que, aunque eran unas manos claramente involuntarias, estaban separadas del cuerpo.

Mal partido, infame en algunos momentos, pero lo importante es que el Sevilla se ha clasificado y no han habido lesionados. Ya llegarán partidos mejores. Vamos, digo yo.

Atlético de Madrid 2 – Sevilla FC 0. Buen partido ante un Atlético tan ultradefensivo como efectivo

Dura derrota la del Sevilla FC en esta fría noche. A mi modo de ver, mereció, como mínimo un punto. Pero en fútbol lo único que vale son los goles, y ahí el Atlético tuvo una altísima efectividad. Prácticamente, marcaron en las dos ocasiones que tuvieron, si obviamos el disparo desde la frontal de Luis Suárez, que no tuvo ningún poblema en parar Bono.

La primera parte no me gustó. Vi al Sevilla demasiado timorato, y al Atlético con más intención de adelantarse en el marcador. Lamentablemente, prácticamente, en la primera ocasión marcaron. Además, fue en una acción donde Correa recoge un pase que parece que no iba dirigido a él, controla y la pone inalcanzable para Bono, ya que el balón atraviesa un bosque de piertas y le sale un tiro raso y ajustado al poste.

El Sevilla tuvo una clarísima, sin portero, pero con un defensa bajo palos, pero el tiro de Acuña salió desviado, por poco.

La segunda parte me gustó mucho más. El Sevilla dominó el partido por completo, aunque el dominio fue estéril, ya que no consiguió marcar ni un solo gol. Sin embargo, el Atlético aprovechó la única ocasión que tuvo, en un buen contragolpe, donde Saul volvió a ajustar al palo, con otro tiro raso, desde la frontal del área, haciendo inútil la estirada de Bono.

De nuevo, el Sevilla tuvo un par de ocasiones muy claras, como la de En-Nesyri, que se fue ligeramente alta, o la de Rakitic, que dio en el palo y cuyo rebote estuvo a punto estuvo de aprovechar Ocampos.

No pudo ser. El Sevilla lo dio todo, que es lo único que pido a los jugadores, pero el fútbol es efectividad. El Sevilla tuvo más ocasiones de gol, infinidad de saques de esquinas, faltas laterales… Pero si a la pelotita no le da por entrar, no hay nada que hacer.

Por cierto, es impresionante los arbitrajes tan favorables que recibe el Atlético. No sé cuántas amarillas les perdonó Estrada Fernández, pero hubo una acción que me llamó mucho la atención: una entrada a la rodilla, creo que de Fernando, con los tacos por delante, y el jugador atlético no vio ni amarilla. La duda es si es roja o amarilla. Pues ni uno ni lo otro. Si a eso le añadimos la indudable calidad de los jugadores del Atlético… Partido muy complicado.

En cuanto a los jugadores, cada día estoy más impresionado con la calidad de Koundé. Es que lo hace todo bien, tanto en ataque como en defensa.

Esperaba que el cambio de Óscar fuera por Rakitic, en lugar de Jordán, y creo que debería de haber sido antes. Rakitic sigue sin estar bien. Lo veo muy lento y con excesivo juego horizontal.

A mi modo de ver, el Sevilla mereció al menos un punto, pero no hay que darle más vueltas. El fútbol es efectividad, y el Atlético ha sido mucho más efectivo que el Sevilla. Se defendió bien y consiguió una nueva victoria que le hace más líder aún.

Toca pensar en el próximo partido, que será ante el Leganés, en Copa del Rey. No será fácil, desde luego.

Sevilla FC 3 – Real Sociedad 2. Se va poniendo un panorama bonito por la cuarta plaza

Partido complicadísimo el que tenía este mediodía el Sevilla FC, pues se enfrentaba a un rival directo por los puestos Champions, un rival plagado de muy buenos jugadores, algunos de ellos, afortunadamente, eran baja hoy. Pero aún así, nos han dado mucha guerra.

Digo que se va poniendo bonito el panorama, porque, a mi modo de ver, la cuarta plaza se dirimirá entre Sevilla, Villarreal y Real Sociedad. Y yo incluso apostaría que al final de Liga acabarán por ese orden. Queda aún un mundo, pero hemos vencido tanto al Villarreal como a la Real Sociedad, con bastantes posibilidades, por tanto, de ganarles el goal-average, si damos la cara en los partidos de vuelta.

El partido contra los donostiarras empezó loco, a más no poder. En el minuto 7 ya se habían marcado tres goles, y en el 14 llegó el cuarto. Rara vez se marcan goles antes del “minuto Puerta”, y en esta ocasión llegaron, nada más y nada menos, que cuatro.

Me sorprendió el Sevilla por la fragilidad defensiva que mostró en este inicio del partido, con dos errores graves que costaron los goles. El primero, un mazazo, porque fue al poco de habernos adelantado en el marcador, y fue un autogol un poco absurdo, pues, aunque Diego Carlos llega forzado al balón y con la presión de Isak, que estaba a punto de robarlo, no había necesidad de elevar el balón. Y si quería elevarlo, tendría que haberlo puesto en órbita y haber concedido córner.

Y el segundo gol también fue muy evitable. Un córner al segundo palo, donde Isak remató sin nadie que le molestara. Eso sí, el córner estaba muy bien sacado, como prácticamente todos los que lanzó la Real. Por desgracia, no se les ocurrió lanzar “gilicorners”, es decir, en corto. A mi modo de ver, este tipo de córneres es una magnífica forma de quitar peligro a la jugada, pues ya da lugar a la posibilidad de incurrir en fuera de juego.

Por suerte, hoy era el día de En-Nesyri, que hoy marcó su primer hat-trick con la camiseta sevillista. En el primero, bien posicionado, sólo tuvo que empujar el buen pase de Fernando. En el segundo, regateó muy bien al central y batió por bajo al portero. Y en el tercero, aprovechó un buen pase de Ocampos, para ajustarlo a la base del poste. Sin embargo, también pudo hacer un par de goles más. En una ocasión, un pase extraordinario de Jordán lo dejó solo ante Remiro, pero éste llegó al balón casi al mismo tiempo que En-Nesyri, blocando sin muchos problemas su disparo. Y también dispuso de una ocasión que era complicada de aprovechar, pues tenía que engancharla de primeras, por tener cerca un central blanquiazul.

El tercer gol, el de la victoria, llegó en minuto 46, en la primera jugada de la segunda parte. A partir de aquí, el Sevilla pasó apuros en varios momentos, aunque también pudo incrementar la ventaja en varias ocasiones. La más clara que tuvo la Real fue un remate que sacó, ¿cómo no?, Koundé bajo palos. Y la más clara del Sevilla la tuvo Suso, quien, con todo a favor, no pudo evitar que Remiro sacara un pie para enviar a córner un disparo que parecía destinado a convertirse en gol.

Se sufrió pero lo más importante es que se ganó, y que se está dando una importante sensación de fortaleza. Porque este Sevilla de Lopetegui la verdad es que, guste más o guste menos su juego, pierde muy pocos partidos.

Lo peor del partido fue la lesión de Navas, que es algo que se veía venir. Lo juega todo, y tendría que haber descansado hace mucho. Sobre todo, porque Aleix Vidal está en un buen momento de juego. Hoy ha hecho muy buenos minutos.

Ya estamos afianzados en Europa, pues aventajamos en seis puntos al séptimo, a pesar de tener un partido menos. Con respecto a Champions, estamos empatados con la Real Sociedad, aunque hayamos jugado tres partidos menos, y a tiro de piedra del Villarreal, que ha jugado dos partidos más que el Sevilla.

El próximo rival será duro de roer: el líder, el Atlético de Madrid, que encima estará descansado al haber sido suspendido su partido.