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Sevilla FC 1 – At. de Madrid 1. Pese a que Mateu Lahoz volvió a reírse de nosotros, punto muy valioso

Empate que sabe a poco, aunque el punto hay que valorarlo como bueno, por dos motivos:!porque enfrente teníamos a un gran equipo, aunque hoy no lo pareciera, y porque al silbato estaba ese árbitro valenciano que ya ha demostrado, en multitud de ocasiones, que nos “quiere” con locura.

Pero bueno, ya sabíamos que no era casualidad que él fuera el designado, sino que su trabajo era el que ha hecho perfectamente hoy: utilizar dos varas de medir. Sólo recurrir al VAR cuando el beneficiado era el Atlético y, en definitiva, ser árbitro de baloncesto cuando el que tenía el balón era el visitante y de rugby cuando lo tenía el Sevilla.

Afortunadamente, el Sevilla no perdió la concentración por las provocaciones de Mateu y superó en todos los aspectos al Atlético en la primera parte, hasta el punto de que, en un determinado momento, Ben Yedder pudo hacer su segundo gol antes del descanso. El francés llegó muy justo al balón y a Oblak le dio tiempo de tapar mucho hueco.

En los últimos diez minutos de esta primera mitad, el Sevilla pareció perder un poco el norte, perdiendo mucha posesión y cometiendo el único error que tuvo: una estúpida falta al borde del área que era una caramelito para Griezzman y cualquier lanzador que se precie. Para colmo, la falta se defendió horriblemente, con demasiados jugadores en la barrera con jugadores saliendo a destiempo y sin estirada de Vaclík, quien probablemente estaría demasiado tapado y vería tarde el balón.

El empate además fue en el minuto 44, y en la única ocasión que había tenido el rival. Lo que se dice un mazazo.

Y este mazazo lo pareció notar el equipo en la segunda parte, donde el Atlético dominó, aunque sin crear mucho peligro. La más clara que tuvieron fue un mano a mano que sacó Vaclík a Griezzman. Aunque el Sevilla también pudo marcar antes con un zapatazo de Silva que hizo temblar el palo, y después, con un tiro de Ben Yedder que salío lamiendo el poste. También Oblak tuvo que lucirse ante un buen disparo de uno de los triunfadores de la tarde: Gnagnon. Espléndido partido el suyo. Al igual que el que hizo Jesús Navas. Su marcador, Lemar, fue desbordado en tantas ocasiones que Simeone tuvo que hacer ajustes.

También destacar que debutó Bryan Gil. Sin duda, debutar en Primera División con los suyos es el mejor regalo de Reyes que se le puede hacer a un canterano.

Seguimos ahí arriba, sacándole tres puntos de ventaja al Real Madrid y dos a la sorpresa de esta temporada: un Deportivo Alavés que espero que no aguante el ritmo hasta el final de temporada.

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Sevilla FC 2 – Gerona 0. Dos puntos vitales y muy trabajados

Viendo el marcador, parece que ha sido una victoria sencilla y cómoda, pero ni mucho menos ha sido así. El Gerona, a pesar de que apenas ha contado con ocasiones de gol durante los noventa minutos, ha demostrado ser un equipo muy trabajado y con jugadores de calidad. Si no han sido capaces de marcar, ha sido por el extraordinario trabajo en defensa de todo el equipo, mostrando una concentración total, excepto Banega en la primera parte, donde perdió varios de esos balones que acostumbra a perder tontamente, por suficiencia, pero que, por suerte, no suelen acabar en gol.

El resultado final debió ser bastante más abultado, pero el guardameta visitante se lució en dos intervenciones, y las demás ocasiones, alguna bastante clara, las desperdiciamos. No lográbamos hacer el 3-0 y me temía que lo pagaríamos con un final de partido de infarto, mirando el cronómetro, pero Vaclík, con una soberbia estirada, lo evitó.

El 2-0 nos viene bastante bien de cara al goal-average.

El mejor del partido me pareció Roque Mesa. Su partido fue completísimo, faltándole únicamente el gol. También los centrales, Kjaer, Carriço y Sergi Gómez hicieron un gran partido.

No me gustó nada el partido de André Silva. Desesperante en ocasiones, desaprovechó un uno contra uno que no se puede fallar nunca. Cada vez estoy más convencido de que no es un jugador que vale 43 millones de euros. Aunque tenga un gran futuro por delante. Eso sí, un buen recorte suyo provocó el penalti que abrió el marcador, perfectamente lanzado por Banega. Ben Yedder si aportó mucho trabajo y acierto. Aunque no marcó, asistió a Sabaria en el definitivo 2-0.

 A pesar de haber conseguido esta fundamental victoria que nos mantiene en los puestos de privilegio, debemos de pisar el acelerador y cerrar el año con otra victoria en Butarque. Allí no podremos contar con Kjaer, lesionado, ni con Banega y Sarabia, sancionados, pero recuperaremos a Mudo Vázquez. Estando segundos sólo vale ganar. Cualquier otro resultado es malo.

Junta General de Accionistas 2018. La Junta de la decepción

La Junta General de Accionistas, que era ordinaria, resultó ser extraordinaria. Pero extraordinaria en cuanto a la tremenda decepción que nos llevamos los ilusos sevillistas que creíamos que el Sevilla no estaba vendido o no iba a venderse. Nada más lejos de la realidad. Ayer los máximos accionistas dejaron claro que dan la espalda al sevillismo de base, al no blindar el estadio Ramón Sánchez Pizjuán y la ciudad deportiva José Ramón Cisneros Palacios.

Sin embargo, esto se veía venir. No se entendería entonces, que viéndose el alarmismo entre los pequeños accionistas y su lucha por sindicar el 5% de las acciones necesarias para incluir nuevos puntos en el orden del día, los máximos accionistas no sólo no se pronunciaran, sino que no solicitaran esta modificación de motu proprio. Evidentemente, no estaban por la labor. Pero siempre quedaba la esperanza de que, a última hora, sucumbieran ante la presión de los accionistas minoritarios y cambiaran de opinión.

Parece obvio que, si no han vendido ya sus acciones a un inversor extranjero, lo van a hacer próximamente, pues cabe deducir que tienen ya más que acordados los términos de la venta y sólo deben quedar detalles. En este sentido, resultó reveladora la lamentable intervención de Carolina Alés, que se destapó, admitiendo que ellos “venden sus acciones, no venden al Sevilla”. Pues no, Carolina. Si yo vendo mis dos acciones, sería así. Pero si tú, que eres una de las principales accionistas, las vendes, también vendes al Sevilla FC. Poco después intentó retractarse, quedando incluso peor.

Pero no quedó ahí la cosa. Carolina Alés también se lució con su desprecio a los pequeños accionistas, cuando preguntó por qué ellos no habían comprado acciones. Haciendo un alarde de soberbia, poco menos que se rió de aquellos que no podían permitirse comprar acciones, o sólo unas pocas, como es el caso de la gran mayoría de los aficionados. Sin duda, Carolina, quien probablemente habrá nadado en la abundancia desde que nació, no tiene la capacidad de entender que mucha gente no puede permitirse comprar acciones, o si lo hace, es con gran esfuerzo.

Como contrapunto a Carolina Alés, destacar la impresionante y conmovedora intervención de Alejandro Cadenas. Faltó poco para que lo sacaran a hombros, pero, lamentablemente, pese al gran esfuerzo de los pequeños accionistas, mucho me temo que se ha llegado tarde. Ya está todo el pescado vendido.

Ahora hay que apretarse los machos, pues se entra en una situación muy complicada, donde hay un patente enfrentamiento entre los accionistas mayoritarios y el aficionado de base. Será harto complicado que eso no afecte al rendimiento del equipo. Esto se verá muy pronto, en el importantísimo partido del jueves, ante el Krasnodar. Yo espero un gran abucheo al palco, pues es lo mínimo que merecen.

Empieza una época de incertidumbre, donde el Sevilla dejará de pertenecer a los sevillistas y estaremos en manos de un grupo inversor que podrá disponer, a su antojo, de nuestro estadio y ciudad deportiva. Desde luego, si con el tiempo acabamos trasladándonos a la Cartuja, sería mi fin como abonado. Llevo treinta y dos años siéndolo, pero me niego a ver al Sevilla en la Cartuja si no es algo temporal, mientras se amplía el Ramón Sánchez Pizjuán. El estadio olímpico es para ver atletismo, no fútbol. Si lo veo mejor por televisión, me quedaré en casa y no soportaré las inclemencias del tiempo, ni tendré que desplazarme.

La Junta de ayer me ha dejado tocado, o más bien hundido. Hasta el punto de que el partido contra el Krasnodar ha pasado de parecerme muy importante a ser totalmente secundario. No me explico cómo los máximos accionistas pueden tirar por los suelos los sentimientos de tantas generaciones de sevillistas. Y todo por el dinero, por el vil metal. ¡Qué triste!

Alavés 1 – Sevilla FC 1. Punto que sabe a poco. De nuevo, maltratados por el VAR

Lo positivo del día de ayer es que se consiguió puntuar en un estadio tan complicado como Mendizorroza, ante un rival que, hoy por hoy, es directo, pero que está llamado a dejar los puestos altos de la tabla. Al menos, para mí sería una sorpresa que siguiera ahí, en puestos europeos, al final de temporada. También me quedo con la segunda parte, donde el Sevilla fue a buscar la victoria, mereciendo llevarse los tres puntos.

Por el lado negativo, varios apuntes. En primer lugar, no me gustó la alineación. En un partido donde se defendía el liderato, es decir, donde hay que ganar obligatoriamente, no se debería de haber quedado en el banquillo Sarabia, ni haber dado entrada a Roque Mesa. Ojalá el canario dé pronto el nivel que nos ha demostrado que puede dar, pero a día de hoy, está muy lejos de él y, por tanto, creo que su lugar es el banquillo. Con el centro del campo Banega-Mudo-Roque el equipo no funcionó, sólo creando una ocasión de gol en la primera parte. También es verdad que no sólo fue culpa de Mesa, porque sus dos compañeros argentinos tampoco dieron una a derechas.

En segundo lugar, volvimos a ser perjudicados, una vez más, por el VAR. Es incomprensible que el gol del Alavés subiera al marcador, ya que Calleri estaba en órsay por muchos metros. En ningún caso puede considerarse que Sergio Gómez, que intenta despejar, quiere pasar o ceder el balón a Vaclík, en cuyo caso sí habría sido legal el gol. Y la verdad, me resulta muy sospechoso no sólo el caso de ayer, sino en las otras decisiones donde nos han perjudicado, a pesar de tener los árbitros la posibilidad de ver las jugadas polémicas repetidas las veces que consideren necesarias. Que González Fuertes estuviera ayer en el VAR, que ya ha demostrado que nos odia, no era ninguna garantía, pero, aún así, cuando veía la repetición de la jugada, no tenía ninguna duda de que anularían el gol. Pues no. Me quedé boquiabierto e indignado al ver la decisión arbitral.

Los otros antecedentes, que me vienen ahora a la memoria, son el Betis-Sevilla, con la famosa jugada donde el Sevilla debió quedarse en superioridad y con un penalti a favor, y el Sevilla-Getafe, donde anularon un gol a Ben Yedder y donde perdonaron la tarjeta roja directa a Djené. Porque si la entrada que hizo no era roja directa, ¿entonces qué hay que hacer para merecerla?

En cuanto a lo que me gustó, fue la línea defensiva y el trabajo incansable de Ben Yedder, quien además, fue el autor del gol. Todos los defensas estuvieron a un gran nivel, especialmente Carriço, como lo demuestra el hecho de que el Alavés sólo creara una ocasión clara de gol, que, por fortuna, dio en el poste.

El gol del empate llegó en un contragolpe de libro: Vázquez cambia el juego a Sarabia, desmarcado, y éste ve perfectamente el marcaje de Ben Yedder, que se adelanta a Pacheco.

También me gustaron los minutos de Promes. Se notó mucho su entrada, porque a partir de ahí el Sevilla tuvo más desborde y verticalidad. Pudo incluso marcar o asistir, pero llegó muy forzado y desaprovechó la ocasión.

El punto no es un buen resultado, pero nos permite seguir en puestos Champions y mantener la distancia con el Atlético de Madrid, que también empató. El próximo partido, en Mestalla, promete ser más complicado que el de ayer. Ojalá salgamos con buena nota de esta difícil doble salida.

Eibar 1 – Sevilla FC 3. Otro partido completísimo y tres puntos vitales para estar en zona Champions

Ganamos en el “campo muy raro”,  como dijo Montella, que ni si quiera se enteró de qué iba la película y recibió una justa goleada. Sin embargo, Machín se sabía la película de memoria y todos los jugadores salieron muy mentalizados. En ningún momento el equipo dejó de presionar, manteniendo la intensidad y el orden. De hecho, el Eibar apenas creó ocasiónes de gol, y eso es muy difícil de conseguir ante un equipo que, a la más mínima posibilidad, la cuelga al área o tira a puerta. El partido, defensivamente hablando, fue impecable, exceptuando el gol del Eibar, que llegó en el minuto 99 y que fue fácilmente evitable. Puede que Vaclík estuviera tapado, o, simplemente, que, como es humano, también tiene derecho a fallar de vez en cuando.

El partido pudo haberse puesto muy de cara en la primera parte, si Sarabia no hubiera fallado las dos ocasiones que tuvo, o si a Dmitrovic no le hubiera dado por hacerle dos paradones, que es otra forma de verlo. Se llegó al descanso con un 0-0 que daba la impresión de que el Sevilla había perdonado al Eibar.

Y perdonar es precisamente lo que no hizo el Sevilla en la segunda parte, donde se sucedieron las jugadas de peligro, sobre todo por el costado de Navas, que estuvo colosal. El primer gol llegó en el primer minuto de juego, por parte del máximo goleador de la Liga, André Silva, a pase del palaciego. Poco después llegaría el segundo, de penalti, tras una mano que cortó un pase de Navas, y que fue perfectamente ejecutado por Banega. Se puso el partido muy de cara, y lo acabó sentenciando Banega, con su segundo gol de la tarde, de tiro lejano, en el descuento.

Descuento que fue muy largo por haber cedido una grada, en la celebración del segundo gol, teniéndose que atender a los heridos en el terreno de juego.

El Eibar marcó en la última jugada del partido. El gol sólo sirvió para afear el resultado. Es importante no encajar goles cuando los partidos están sentenciados, porque nunca se sabe si serán decisivos, en caso de tener que recurrir al goalaverage. Por ejemplo, el Betis descendió una temporada por perder el goalaverage por un solo gol.

El equipo funcionó como un reloj. El partido en defensa fue magnífico. Tanto los centrales como los laterales hicieron un gran partido. En las otras líneas, más de lo mismo. Mudo y Banega acabaron muy fatigados, por el gran esfuerzo realizado. Lo malo es que se están cargando de tarjetas amarillas. Yo recurriría la que le enseñaron a Vázquez, porque casi va a tarjeta por partido, y no podemos permitirnos su ausencia, sobre todo con tantos lesionados.

Y arriba, se hartaron de presionar y trabajar Ben Yedder y André Silva, aunque sólo este último vio puerta.

La victoria de hoy ha sido muy meritoria, por la dificultad de ese estadio, por el lamentable estado del césped –un patatal–, y porque los tres puntos eran imprescindibles para mantenerse en los puestos Champions, ya que el Valencia había ganado en San Sebastián. Aunque los valencianistas no están en una posición de privilegio, lo normal es que suban rápidamente en la tabla y se posicionen como nuestro principal rival para disputar la cuarta plaza, que, a la postre, es la única que queda libre, por la diferencia de nivel, en todos los sentidos, que tienen Madrid, Barcelona y Atlético sobre los demás.

Sevilla FC 3 – R. Madrid 0. Agradable goleada, pero que supo a muy poco

Sensacional partido del Sevilla, sobre todo en la primera parte, donde hubo momentos donde bordó el fútbol y desarboló por completo al Real Madrid.

El partido fue completísimo, estando todos los jugadores muy acertados en todas las líneas y ejerciendo un despliegue físico descomunal, con presión continua, dejando crear al equipo visitante muy pocas ocasiones de gol, y eso es algo muy complicado de conseguir ante un equipo plagado de estrellas, como Asensio, Modric, Bale, Kross, etc, etc, a los que les das un metro y te la lían en un santiamén.

Probablemente, el derroche físico realizado en la primera parte lo pagamos en la segunda, donde el Madrid sí tuvo algunas ocasiones claras para acortar distancias, como el gol anulado a Modric, por fuera de juego, o el paradón que le hizo Vaclík a Bale.

Afortunadamente, el Sevilla ya había hecho los deberes antes, con los goles de Silva, que hizo doblete, y Ben Yedder, y no se pasaron apuros.

Lo único negativo del partido de hoy ha sido la lesión de Arana y esas ocasiones falladas tan claras, de ésas que no se pueden fallar nunca, como la que tuvo Franco Vázquez, con casi toda la portería para marcar a placer (la cruceta le privó en la primera parte de lograr el tercero), o la que desperdició Sarabia en el descuento, con dos compañeros desmarcados y solos. Se goleó, pero el cuerpo pedía machacar, y se tuvieron ocasiones para ello.

Partidazo de todos los jugadores. Banega manchó un poco su actuación con su tonti-pérdida del día (algunas veces tiene más de una), que no costó gol de milagro.

El arbitraje de Hernández Hernández fue impecable, tratando a los dos equipos por igual, y eso en la Liga española es muy difícil de ver.

Ahora a visitar el siempre difícil campo de Ipurúa a intentar conseguir los tres puntos. Por cierto, ¿se han parado a pensar dónde estaría el Sevilla de no haber sido gravemente perjudicados por los árbitros contra el Betis y el Getafe? Pues muy probablemente, líderes en solitario. Pero eso no se sabrá nunca.

Sevilla FC 5 – Standard de Lieja 1. El partido tranquilito que necesitábamos

Tranquilito en la segunda parte, porque en la primera el Sevilla estuvo espesito, moviendo el balón con lentitud, con pérdidas absurdas en el centro del campo y con poca contundencia en defensa, como en el único gol encajado. ¿Cómo es posible que en un córner nos rematen completamente sólo en el punto de penalti? Pues defendiendo desastrosamente. No hay otra explicación.

Afortunadamente, acabamos con ventaja en el primer período gracias a dos golazos de Banega, de falta directa, y de Vázquez, que la puso imposible para Ochoa, de tiro lejano.

La segunda parte fue totalmente distinta, con un Sevilla más preciso, más rápido y bastante efectivo. De hecho, el resultado bien podría haber sido de tenis, de no ser por fallos, con todo a favor, de Promes y Nolito.

Me gustó mucho el partido de Ben Yedder, que volvió a demostrar que debe ser titular siempre, Banega y Promes. En el lado opuesto estuvieron Nolito, como es habitual, Sarabia y Roque Mesa. Estos últimos siguen mostrando una baja forma preocupante. Tan preocupante como la racha de lesiones. Hoy le tocó a Amadou, que no hizo un buen partido. Su lesión nos deja el centro del campo cogido con alfileres.

Promes, si se adapta rápido al fútbol español, puede darnos alegrías. Me da buenas sensaciones. Es rápido y pasa bien el balón. Necesita acoplarse a los compañeros. Éste es uno de los principales problemas del equipo, un año más. Muchísimos fichajes, que necesitan su tiempo, sobre todo cuando, además, también es nuevo el entrenador y el sistema que utiliza.

No me gustó el detalle de Banega de no dejar de tirar el penalti al “miarma”. Siempre gusta un hat-trick, y más en competición europea.

Hacía falta un partido como el de esta noche: con una goleada que dé confianza de cara a los próximos partidos, ambos muy complicados: Levante y Real Madrid. Pero el camino a seguir lo hemos visto en la segunda parte de hoy.