Sevilla FC 0 – Barcelona 2. El Sevilla no pudo con un Barcelona muy superior, ni con un arbitraje indecente

No pudo ser. Y más nos vale que recuperemos jugadores para la vuelta de la Copa del Rey, porque hoy ha quedado claro que el Sevilla nota muchísimo la ausencia de jugadores como Suso (hoy sólo jugó la segunda parte), Ocampos o Acuña. Es decir, que hay mucha diferencia entre los suplentes y los titulares en algunos puestos.

El Barcelona fue total dominador de la primera parte, muy superior en todo: táctica y técnicamente. Para colmo, Hernández Hernández siempre barría para el lado culé, y no se cortaba ni un pelo. Señalaba como falta a favor del Barcelona incluso mínimos roces, y perdonó dos amarillas clarísimas, por cortar contragolpes desentendiéndose del balón. Una de esas amarillas era la segunda de Messi. Era demasiado bonito para ser verdad. Evidentemente, Hernández Hernández se hizo el loco y no se atrevió a expulsarlo. Sin embargo, no tenía el más mínimo reparo en enseñar amarillas a los jugadores del Sevilla, aunque fuera por faltas leves o incluso por protestar, con lo que rápidamente, el Sevilla se cargó de tarjetas amarillas, siendo algunas de ellas a jugadores clave, como Fernando o Diego Carlos. Con lo cual, si ya es difícil frenar a jugadores de la calidad de los que tiene el Barcelona, en estas circunstancias mucho peor.

En mi opinión, Lopetegui se volvió a equivocar situando a Papu Gómez por la izquierda, puesto que ya a estas alturas está más que demostrado que el argentino en esa posición es una auténtica nulidad. Espero que ya nuestro entrenador se haya dado cuenta de ello y no tropiece en la misma piedra más veces.

En cualquier caso, el equipo tiene calidad de sobra como para poner en más apuros al Barcelona. De hecho, se pueden contar con los dedos de una mano las ocasiones del Sevilla, y sobran dedos. Un tiro de Navas ajustado al palo, un cabezazo de Escudero… pero ninguna ocasión donde Ter Stegen tuviera que emplearse a fondo. El gol de En-Nesyri me parece que está bien anulado. Es desequilibrado y le da con la mano.

En la segunda parte, el Sevilla mejoró algo en el apartado ofensivo, pero de nuevo sin crear ocasiones de gol claras. Y, sin embargo, el Barcelona tuvo ocasiones hasta para golear, fallando tres o cuatro muy claras. Hasta que el de siempre sentenció el partido, llevándose todos los rebotes del mundo, en una jugada mal defendida, donde había muchos espacios en defensa. Lo mismo, exactamente, que ocurrió en el primer gol.

A ver qué ocurre en la vuelta de la Copa del Rey, pero como no sea un partido diametralmente opuesto al de hoy, lo tenemos imposible para estar en la final.

Osasuna 0 – Sevilla FC 2. Otro partidazo que acerca más aún el objetivo de la Champions

Muy buen partido del Sevilla en un campo siempre difícil, como es El Sadar. Exceptuando los primeros minutos, de total acoso local, y donde el poste evitó el 1-0, el partido que hizo el Sevilla fue muy completo: con intensidad, concentración y con una aceptable efectividad, que tuvo como consecuencia que los tres puntos fueran para Sevilla.

Osasuna sólo inquietó a balón parado, en alguna que otra falta señalada por el muy quisquilloso Arberola Rojas. Alguna de esas faltas, que no las pitan ni en baloncesto, pudo costarnos algún disgusto. Una de ellas, inexistente, evitó un contragolpe del Sevilla que, seguramente, por la superioridad numérica en ataque, habría acabado en gol. Me pareció increíble que la primera tarjeta del partido fuera para el Sevilla, cuando el repeinado Alberola Rojas había dejado impunes varias entradas duras de Osasuna, o faltas que cortaban contragolpes peligrosos del Sevilla. En fin, nada que deba de extrañarnos ya a los sevillistas, pues estamos más que acostumbrados a arbitrajes de este estilo.

Curiosamente, el Sevilla se adelantó a balón parado, que es el fuerte de Osasuna, con Diego Carlos imponiéndose a los centrales rojillos y rematando a placer.

El Sevilla supo controlar el partido, con los locales siendo incapaces de tener ocasiones claras de gol. Hasta que en el inicio de la segunda parte, De Jong, con un buen remate ajustado al palo, conseguía el 0-2, que daba mucha tranquilidad.

Parecía que habría que sufrir, porque Osasuna tenía minutos de dominio, aunque escasos, pero nada más lejos de la realidad, pues el Sevilla siguió controlando con oficio el partido, quedando Bono, prácticamente, como un espectador más. El trabajo en defensa fue sensacional, como es habitual. El resultado, otra portería a cero más.

Ojalá Suso no se haya lesionado. Parecía que se retiraba con molestias en los isquiotibiales. El gaditano es un jugador muy importante para el equipo, al nivel que está mostrando en los últimos partidos.

La victoria es importantísima para lograr el objetivo de la Champions, puesto que adelantamos al Barcelona, nuestro próximo rival, y, lo que es más importante, aventajamos en siete puntos al quinto, que es la Real Sociedad –con un partido disputado más, es decir, que pueden ser diez– y en once puntos al Villarreal. En mi opinión, los amarillos son nuestro más duro rival para la Champions, ya que creo que tienen mejor equipo y entrenador que la Real Sociedad.

Quedan quince partidos de Liga. Prácticamente, se puede decir que la clasificación para la Champions se pone muy de cara. No sólo por la importante ventaja que se le empieza a sacar a los perseguidores, sino también por las sensaciones que transmite el equipo.

Pasar la eliminatoria de Champions es muy complicado, aunque la esperanza es lo último que se pierde. Pero también queda un ilusionante partido de semifinal de la Copa del Rey, que, aunque se prevé muy difícil por la calidad y posibles favores que pudiera tener el poderoso rival –hay preocupantes antecedentes–, es la opción más sencilla para alzar un título a final de temporada.

Aún queda mucho, pero esta temporada, por ahora, pinta bien.

Sevilla FC 2 – Borussia Dortmund 3. Casi imposible para la vuelta, pero queda un hilito de esperanza

Parece imposible ganar por dos goles de diferencia a este gran equipo como es el Borussia Dortmund, pero el Sevilla también es un gran equipo, y nunca se sabe lo que puede de dar de sí un partido. Noventa minutos dan para mucho. Hoy, por ejemplo, el Borussia ha estado muy efectivo de cara a gol, y eso suele ser sinónimo de victoria. Hay que confiar, hay que luchar hasta el final, pero, a priori, es harto complicado pasar esta eliminatoria.

Ciertamente, no esperaba un rival tan duro. Me sorprendió la fuerte intensidad, la presión constante de los alemanes desde el minuto 1. Y, desde luego, tampoco esperaba que tuvieran tanta calidad Jadón Sancho y Haaland. Ambos son rapidisimos, muy técnicos, con gol y muchisimo desborde. No sé si es que los teutones han hecho el partido de su vida hoy, porque, si no, no me explico que estén en la sexta posición de la Bundesliga, fuera de los puestos europeos.

El partido no pudo empezar mejor, con el primer gol del partido, tras una gran jugada individual de Suso, pero con fortuna, ya que desvió un defensa su disparo. Y, sin embargo, no pudo ponerse más feo a la media hora de partido. Primero, con un golazo de Dahoud, que pegó un zapatazo a la escuadra, poniéndola imposible para Bono –Tiene cojones que a un tío nacido en Siria, donde no juega casi nadie bien al fútbol, y que además hacía más de un mes que no jugaba de titular, le dé por hacer eso, pero eso es lo que ocurrió–. Y segundo, con otro buen gol de Haaland, que hizo una pared a velocidad de vértigo con Sancho, en la frontal del área, y batió a Bono en su salida.

El Sevilla no daba señales de poder parar al Dortmund y parecía noqueado. Yo rezaba para llegar al descanso con ese resultado, porque, no sé por qué motivo, pero los entrenadores parece que tienen prohibido hacer cambio antes del descanso. Ya pueden tener al equipo haciendo aguas por todos lados, que hasta el descanso no mueven un dedo. Era mucho pedir, porque al filo del descanso, una terrible pérdida de Papu Gómez en esa zona donde no se puede perder el balón nunca, provocó un contragolpe de tres contra uno que, evidentemente, como marca la Ley de la Champions, acabó en gol. Concretamente, el segundo gol de Haaland.

En la segunda parte, se controló más el partido. En parte, porque el Dortmund levantó un pie del acelerador, pues un 1-3 era un muy buen resultado y pusieron más interes en mantener la ventaja que en incrementarla. Y en parte también porque el Sevilla puso un centro del campo más físico, con la entrada de Gudelj y Oscar.

Faltó un poco de suerte, quizás, en ese disparo al poste de Óscar, en un extraordinario lanzamiento de falta directa. Parecía que iba dentro, sobre todo cuando después del poste, dio en el guardameta.

También faltó que nuestros mejores jugadores estuvieran a su nivel. Papu y Navas hicieron una pésima primera parte. En-Nesyri, sin espacios, estuvo desaparecido entre la tupida red que formaba el 4-1-4-1 del Borussia. Hasta Koundé parecía un simple ser terrenal

Había que mejorar el resultado y, al menos, se consiguió acordar distancias en la recta final del partido, a raíz de otra falta bien lanzada por Oscar y rematada por De Jong.

El arbitraje del holandés Makkelie no me gustó. En líneas generales no estuvo mal, pero dejó de pitar dos o tres faltas al Sevilla que me parecieron muy claras, una de ellas casi nos cuesta el cuarto gol, que ya habría puesto la eliminatoria totalmente imposible.

El resultado, obviamente, es muy malo. Una derrota en casa es muy difícil de remontar, por el valor doble de los goles en campo contrario, pero queda un minúsculo hilo de esperanza al que aferrarse. Porque tirar la toalla… todos sabemos que no es una opción.

Sevilla FC 1 – Huesca 0. SuperBono, Munir y tres puntos más

Preveía que el partido de hoy iba a ser complicado, pero, desde luego, no me imaginaba las penurias por las que íbamos a tener que pasar para conseguir los tres puntos. Al Huesca ya le ganamos a domicilio con muchos apuros, y hoy esperaba la misma clase de partido.

El riesgo que corría Lopetegui, al poner de inicio tantos suplentes, era máximo. Todos sabemos que hay una enorme diferencia entre algunos titulares y suplentes, como Fernando-Gudelj, Koundé-Sergi Gómez o De Jong-En-Nesyri. Pero hay un partido importantísimo, en unos días, de Champions y los cambios eran obligados.

La primera parte me gustó bastante, con el Sevilla como total dominador y disponiendo de las ocasiones más claras para marcar. Por contra, el Huesca sólo tuvo un tiro lejano de Rafa Mir, que estuvo a punto de marcar desde el centro del campo. Ciertamente, habría sido un golazo, porque la parábola era tan alta que tendría que haber botado el balón a pocos centímetros de la línea de gol. De otra manera, se habría ido por encima del larguero.

Mereció el Sevilla haberse ido al descanso con ventaja en el marcador, pero no lo logró hasta el minuto 57, al finalizar una buena jugada por la banda derecha. Aleix metió un pase en profundidad a Oliver Torres y éste, sobre la linea, centró al segundo palo, donde Munir cabeceó a la red desde cerca.

Lo que vino después no me gustó absolutamente nada. Se cambió el sistema, que pasó a ser de tres centrales, y se perdió el centro del campo por completo. El Sevilla no tenía el balón y además se encerraba atrás, poniéndonos el Huesca en jaque, continuamente, con centros laterales. Hasta el punto de que, muy probablemente, de haber tenido otro portero, habríamos perdido. Bono paró todo que se podía parar y todo lo que parecía imparable, como el remate a bocajarro de Rafa Mir, picando el balón, u otra parada, también desde muy cerca, con Bono ya en el suelo. Hasta el gran Palop, comentarista en Movistar, alucinaba con las paradas del marroquí.

El agobio a nuestra portería era total, y no cedió ni siquiera con la entrada de jugadores importantes, como Fernando, Koundé, Suso, Jordán y En-Nesyri.

El arbitraje de Medié Jiménez no me gustó. Creo que podría haber expulsado a dos jugadores del Huesca con roja directa. La primera ocasión fue una entrada por detrás a Diego Carlos, con tacos al tendón de aquiles del brasileño, sin posibilidad de llegar al balón. Y la otra en un fuerte plantillazo a Aleix Vidal, que tuvo que ser atendido del fuerte golpe, pero que, por suerte, pudo continuar. Las dos se quedaron en amarilla.

El próximo partido ya es de Champions, ante un rival dificilísimo. A ver si somos capaces de lograr un buen resultado para la vuelta y mantener la portería a cero, lo que cobra especial importancia al tener valor doble los goles en campo contrario.

Sevilla FC 2 – Barcelona 0 . Partidazo, muy buen resultado, pero queda muchísimo para la final

Sencillamente, me ha parecido impresionante el partido que ha hecho el Sevilla FC en la noche de hoy. Sólo así, haciendo un verdadero partidazo desde el minuto 1 al 93, se puede ganar a un gran equipo que tiene entre sus filas a jugadores de la talla de Messi, Dembelé o Griezmann.

Concentración total durante todo el partido, siendo conocedores de que cualquier error, por mínimo que pareciera, podría ser catastrófico. Y gracias a Bono, con dos paradones extraordinarios, ambos a Messi, uno en la primera parte y otro en la segunda, el Sevilla FC sigue estando imbatido en esta ilusionante Copa del Rey.

Mi mayor temor hoy no era ni Messi ni cualquier otro jugador del Barcelona, sino Mateu Lahoz, cuyos antecedentes eran temibles. Afortunadamente, se ha comportado. No ha podido evitar algún ramalazo probarcelonista, como en la tarjeta que le muestra a Jordán, en lugar de a Messi, pero, en líneas generales, como digo, se ha comportado.

Los goles han sido obra de Koundé, en la primera parte, y de Rakitic, en la segunda. Cuando se fue Dani Alves del Sevilla, pensé que probablemente no volvería a ver un lateral derecho de la calidad del brasileño. Ahora, con Koundé, pienso exactemente lo mismo. Por desgracia, muy probablemente Koundé nos dejará a final de temporada, dejando muchos millones de euros como contraprestación. Pero estoy seguro de que no volveré a ver un central como Koundé. Es que es increíble. No es ya cómo se desenvuelve como central, sino en cualquier parte del campo. Siempre he pensado que el jugador que tiene calidad puede jugar donde le dé la gana, y eso es precisamente lo que ocurre con Koundé. Su gol, el que abrió el marcador, parecía obra de un delantero experto. Costaba creer que fuera un central.

En la segunda parte, el Sevilla pasó algo de apuros, pues en la primera controló bastante bien el partido. El Barcelona llegó a apretar bastante, conocedor de que un 1-0 era un resultado peligroso. Sin embargo, al buscar con ahínco el empate dejaba la puerta abierta a un contragolpe que diera lugar al 2-0. Y eso es lo que ocurrió a cinco minutos del final. Rakitic rompió el fuera de juego y fusiló a Ter Stegen.

Se supo aguantar bien lo poco que quedaba de partido, y se queda un panorama de lo más ilusionante. Aún queda muchísimo, noventa y tantos minutos de juego, donde lo pasaremos muy mal, porque enfrente tendremos a un verdadero equipazo como es el Barcelona, pero, desde luego, la ilusión no hay quien nos la quite. Eso sí, tendremos que hacer un partidazo como el de hoy, o incluso mejor, para estar en la próxima final de la Copa del Rey.

Pero esto no para. Próximo partido, Huesca. Cambio de chip. Tres puntos importantísimos para seguir en puestos Champions. Es lo que tiene ser un equipo grande, que no hay tiempo para disfrutar, ni para lamentarse.

Sevilla FC 3 – Getafe 0. Goleada, a pesar de los sinvergüenzas de González González y Martínez Munuera

González González y Martínez Munuera han dado sobradas muestras, a lo largo de su carrera profesional, de que odian al Sevilla FC. No sé el motivo, pero viendo los arbitrajes que nos hacen, me parece que es evidente. No le encuentro otra explicación. El arbitraje de hoy ya ha sido el colmo. El gol que marca Ocampos es completamente legal, no le da en ningún momento en la mano, ni siquiera la roza. Pues nada, González González y Martínez Munuera probablemente son las dos únicas personas del mundo capaces de ver unas manos inexistentes, aunque dispongan de repetición de la jugada a cámara lenta.

Pero Martínez Munuera, en la segunda parte, seguía teniendo claro que había que seguir machacando al Sevilla, y ni siquiera pitó falta… Repito, ni siquiera pitó falta en la criminal entrada de Djené a Lucas Ocampos, al que, probablemente, se le habrá acabado la temporada. Esperemos que ocurra un milagro y no haya sido tan grave como parece, pero pinta muy mal. Al dar impresión de ser una lesión grave, por las muestras de dolor del jugador, el árbitro fue llamado desde el VAR y sacó la tarjeta roja a Djené, que era más que merecida.

Empezaba otro partido, un partido de total dominio sevillista. Pero el verdadero mérito de este equipazo que tiene el Sevilla es no haber perdido la compostura y los nervios ante un arbitraje tan canalla. El Getafe apenas inquietó, salvo en un par de ocasiones en la primera mitad, las dos de Maksimovic. Muy claras pero que, por suerte, no fueron entre los tres palos.

Los goles fueron obra de Munir, al volear un extraordinario pase de Jordán; y ya en los minutos finales, un cañonazo de Papu Gómez, cerrando la cuenta En-Nesyri, regateando al portero y marcando a puerta vacía. El marroquí debió haber marcado otro gol, de no haber sido por el Mudo Vázquez, que estaba en fuera de juego e hizo ademán de rematar el balón. La verdad, no sé qué pinta ya Vázquez en el Sevilla. También el larguero rechazó un gran disparo de En-Nesyri, desde la frontal del área.

De lo poco que lo he visto, el Papu Gómez me parece un fichaje impresionante. Piensa rapidísimo, muy técnico, maneja las dos piernas… En el gol, ni siquiera se lo piensa. Tiene la opción y lo ve claro: zapatazo y para dentro.

Superado un partido complicadísimo, ante un rival de lo más antideportivo y con árbitros poco profesionales.

Me maravillo con Nyom. No me explico cómo un jugador tan guarro y tan teatrero acaba todos los partidos. En la primera parte, golpeó a Koundé en el cuello, cuando estaba a punto de adentrarse en el área y Martínez Munuera no pitó ni falta, cuando la tarjeta amarilla era clarísima. Y el camerunés no es que sea mal jugador, pero no me gustaría tener a alguien así en mi equipo.

Ahora toca pensar en la Copa, donde nos espera el Barcelona. Un durísimo rival, pero en esta ocasión por su nivel técnico, y no por su dureza.

Según L’Equipe, la inmensa mayoría de los aficionados están en contra de la Superliga Europea

Me parece fundamental que la gran mayoría de los aficionados esté en contra de la Superliga. Personalmente, me parece una aberración, y espero que no llegue a concretarse nunca.

Este artículo de L’Equipe habla sobre este proyecto: Une Superligue, un projet « impopulaire, illégitime et dangereux », selon des groupes de supporters européens – L’Équipe (lequipe.fr)

Traducido:

La Superliga, un proyecto “impopular, ilegítimo y peligroso”, según los grupos de aficionados europeos

El proyecto de una competición cerrada y altamente lucrativa, reservada a los clubes más grandes del continente, es “impopular, ilegítimo y peligroso a los ojos de la inmensa mayoría de los aficionados”, afirmaron el martes en un comunicado cerca de 140 grupos de aficionados europeos.

Tema recurrente en el fútbol europeo, donde los grandes buscan aumentar su parte del pastel financiero, la “Superliga” fue relanzada a finales de octubre por el dimitido presidente del FC Barcelona, Josep María Bartomeu, según el cual el club catalán había aceptado participar en tal proyecto.

“Destruiría el modelo europeo de deporte, que se basa en principios comúnmente aceptados como el mérito deportivo, el ascenso y el descenso, la clasificación para las competiciones europeas en función de los éxitos nacionales y la solidaridad financiera”, denunciaron en un comunicado 139 grupos de seguidores de clubes o asociaciones nacionales de 16 países europeos. Este proyecto “también socavaría las bases económicas del fútbol europeo al concentrar aún más riqueza y poder en manos de una docena de clubes de élite”, creando un entorno “más desigual, menos competitivo y, en última instancia, insostenible”, afirman.

El comunicado, iniciado por la red Football Supporters Europe (FSE), ha sido firmado por organizaciones nacionales como ANS en Francia, Unsere Kurve en Alemania, FSA en Inglaterra y FASFE en España. Más de una centena de grupos de aficionados de clubes se han unido al proceso, entre ellos Südkurve München en el Bayern, Spirit of Shankly en el Liverpool, CUP en el PSG, Bad Gones en el Lyon, Movimiento Ambar en el Real Madrid, Super Dragões del FC Porto y 1907 ÜNIFEB en el Fenerbahçe.

El proyecto de la Superliga “va en contra del propio juego”.

Los partidarios, al contrario, dicen querer “restablecer el equilibrio competitivo en las competiciones europeas”, “proteger las ligas nacionales” y las copas, al tiempo que se distribuyen los ingresos “de forma más equitativa”. El propio principio de una liga cerrada “elimina la magia de la Copa, rompe el sueño de ver un día a su club jugar en Europa y va en contra del propio espíritu del juego”, dicen.

La FIFA se opone y amenaza con sanciones

La idea de una Superliga europea representa una amenaza directa para la Liga de Campeones de la UEFA, la competición estrella de la UEFA. Según varios medios de comunicación europeos, podría reunir a una quincena de equipos de los principales campeonatos, con playoffs al final de la temporada, siguiendo el modelo de las ligas norteamericanas. Además del Barça, el Real Madrid y el Manchester United son mencionados regularmente entre los promotores del proyecto.

El jueves, la FIFA y las seis confederaciones, incluida la UEFA, reiteraron su oposición formal a la perspectiva de una liga cerrada y amenazaron con sanciones a los posibles participantes.

Eibar 0 – Sevilla FC 2. Victoria de mucho mérito. Seguimos en puestos Champions

Gran partido del Sevilla en Ipurua, que es, desde mi punto de vista, uno de los estadios más complicados de Primera División. En un estadio con terreno de juego de pequeñas dimensiones, con un rival que no para de presionar durante los noventa y tantos minutos de partido, y encima lloviendo, tienes que hacer un gran partido, con total concentración desde el pitido inicial, para llevarte los tres puntos. Y eso es lo que ha hecho precisamente el Sevilla, porque de otra forma es imposible ganar en Ipurua.

El inicio del partido fue desolador, con el Eibar poniendo en serios apuros al Sevilla, hasta el punto de tener dos ocasiones claras de gol. Afortunadamente, el Sevilla se rehizo y fue tomando el pulso al partido.

El árbitro del partido, José María Sánchez Martínez, fue decisivo. No me gustó en absoluto su arbitraje. No me gustan los árbitros que amonestan por protestar. Creo que una amarilla no debe sacarse por eso, a no ser que sea una protesta muy exagerada o irrespetuosa. Pero, además, pienso que estuvo muy desacertado en los dos claros penaltis que le hicieron al Sevilla. En el primero, es cierto que Dmitrovic toca balon, poco después de que lo haga En-Nesyri, pero no es menos cierto que arrolla al marroquí, evitando que pueda continuar la jugada. Y también se equivoca en el segundo penalti, que es más claro aún que el primero. Menos mal que en esta ocasión si lo acabó señalando, gracias al VAR. Penalti perfectamente transformado, como es habitual, por Ocampos.

A partir del 1-0, durante los quince minutos que restaban hasta el descanso, el Eibar puso en muchísimos apuros al Sevilla. De hecho, estuvo a centímetros de empatar el partido, pues Kike García remató, fuerte y abajo, una falta lateral que parecía que sería el empate, pero que acabó en el poste de la portería magníficamente defendida por Bono.

Bryan Gil era el principal peligro del Eibar. Hizo una gran primera parte, pero en la segunda se desinfló, con muchas pérdidas de balón.

La segunda parte que hizo el Sevilla fue bastante buena. En un buen contragolpe, marcó el que sería el definitivo 0-2, con Jordán apuntillando a sus excompañeros. Este gol fue como un mazazo para el Eibar, que apenas creó ocasiones, pasando el control del juego casi totalmente al Sevilla. De hecho, parecía más cercano el 0-3 que el 1-2.

Me gustó mucho el partido de En-Nesyri. Aunque hoy no marcó, su aportación fue primordial. Estuvo muy incisivo en ataque, presionando mucho y recibiendo los dos penaltis, el no pitado y el pitado. Se hartó de caer en fueras de juego, todos muy ajustados.

La defensa, en líneas generales, estuvo bien. Koundé hizo un buen partido, pero un error suyo pudo provocar el 1-2. Menos mal que el disparo de Bryan Gil salió rozando el poste. También me parece que Aleix Vidal está en un gran momento de forma. En defensa, cierra su lateral a la perfección, y también sale al ataque con peligro, como demostró en el 0-2, al asistir a Jordán. Por tanto, me parece bien que Navas tenga alguna semana de descanso, a ver si desaparecen las molestias que está teniendo últimamente.

Lástima la lesión de Acuña, que se llevó la mano a los isquiotibiales, en los minutos iniciales de partido. Esperemos que no se pierda muchos partidos, porque es un jugador muy importante, por la profundidad que le da a la banda izquierda.

Trabajada victoria, que nos pueda llevar a afianzarnos en zona Champions, ya que el Villarreal tiene que vérselas con la Real Sociedad. En mi opinión, nuestro rival más directo para la cuarta plaza es el Villarreal. La Real Sociedad, aunque tiene un buen equipo, flaquea en defensa y el entrenador. Imanol Alguacil no ha estado muy acertado en algunos encuentros, y, probablemente, no le está sacando el máximo rendimiento a la plantilla.

El próximo partido del Sevilla será contra el Getafe, un rival, como el Eibar, siempre complicado.

Sevilla FC 3 – Cádiz 0. Por fin, un partido tranquilito

El Sevilla se sube al podium al ganar cómodamente a un Cádiz que apenas opuso resistencia, excepto en los primeros minutos, donde forzó un par de córneres, sin rematar a portería.

El Cádiz se encerraba atrás, pero sin salir con peligro al contragolpe, con lo que el control del partido fue total. Más aún cuando, como se suele decir, se abrió la lata, con el primer gol de En-Nesyri, quien, con el hat-trick de hoy, se convierte en el pichichi del campeonato. Gol de oportunismo, al recoger el balón rechazado por el poste, tras buen disparo de Suso, otro jugador que está de dulce.

A los pocos minutos, el marroquí logró el segundo, dejando muy de cara el partido. En esta ocasión, de perfecto cabezazo, aprovechando un servicio de Suso, en una peligrosa falta lateral. Con 2-0 en el marcador y con superioridad técnica y táctica absoluta, si no estaba sentenciado ya el partido, lo parecía. Hasta el punto de que Lopetegui, en el intermedio, decidió dejar en el vestuario a Fernando y dar entrada a Gudelj. Esperemos que el cambio haya sido para dar descanso al brasileño, y no porque tenga algún problema físico.

En-Nesyri liquidó definitivamente al Cádiz al aprovechar un regalo del joven jugador debutante Marc Baró, superando de gran salto a Alcalá, que se quedó en tierra y ni siquiera hizo amago de saltar. El máximo goleador de la Liga también pudo conseguir el cuarto, pero fue bien anulado por un fuera de juego ajustado.

Con el 3-0, el Cádiz tuvo varias ocasiones clarísimas para acortar distancias, pero también es cierto que Jesús Navas falló estrepitosamente el que podría haber sido el 4-0, al no rematar un balón que le había dejado en bandeja En-Nesyri, quien, sin duda, ha sido el protagonista del partido.

El partido se puso para dar minutos a jugadores como Idrissi –que jugó muy pocos minutos pero, a pesar de eso, pudo marcar en una clarísima ocasión– o Rekik, pero, por lo que se ve, Lopetegui no confía mucho en ellos. O incluso podría haber dado el gran premio al chaval del Sevilla Atlético, Iván, que estaba convocado.

El Sevilla adelanta con esta victoria al Villarreal, que sólo pudo empatar ante el Huesca. Los amarillos están echando muchísimo de menos, como no puede ser de otra manera, a su delantero estrella: Gerard Moreno. Mañana se verá si también adelantamos al Barcelona definitivamente, pero, a priori, los culés tienen un partido sencillo, pues visitan al Elche.

El próximo partido no será fácil: ante el Valencia, en la Copa del Rey. Y en Liga, se visitará al siempre complicado Eibar.

Alavés 1 – Sevilla FC 2. Bono salva el resultado que puso en peligro Lopetegui con su habitual cobardía

Nada, Lopetegui no aprende. Me subía por las paredes cuando volvió a hacer el maldito cambio de Gudelj por Jordán, que es lo mismo que renunciar a sentenciar el partido y dar todas las facilidades del mundo al rival para que bombardeen nuestro área sin piedad. Y si se hace eso, pueden pasar multitud de cosas, pero ninguna buena: un rebote, una buena acción ofensiva del rival (como pasó con el Valladolid), un penalti absurdo… Y eso es lo que ocurrió. Más que absurdo, me pareció criminal. Increíble el penalti que le pitan al Sevilla en el minuto 90. Menos mal que tenemos un porterazo, como es Bono, y salvó los muebles.

El partido no pudo empezar mejor, con En-Nesyri aumentando su cuenta goleadora, aprovechando un buen pase de Navas. Duró poco la alegría, porque nos marcaron un gol de patio de colegio. El gol tonto de la jornada. Como siempre que juega, salió en la foto Sergi Gómez. Aunque para ser justos, después se enmendó e hizo un partido aceptable. Pero el miedo y la inseguridad que da atrás es tremenda. La defensa parecía un flan. Muy malo tiene que ser Rekik para que Sergi Gómez esté por delante de él en las preferencias de Lopetegui. Parece que Monchi no ha acertado a la hora de fichar central, y, desde mi punto de vista, es una de las posiciones que un equipo que aspire a todo debe tener muy bien cubierta, porque ahí es donde radica gran parte del sistema defensivo del equipo.

A los veinte minutos de la igualada, llegó lo mejor del partido: el golazo de Suso, que puso el balón en la escuadra, de tremendo zapatazo, desde bien fuera del área. Uno de esos goles que uno no se cansa de ver nunca. Si es a favor, claro.

El Sevilla contrarrestó su fragilidad defensiva con su efectividad de cara a gol. Fue un partido de pocas ocasiones. Aparte de los goles, apenas ninguna. Por parte del Sevilla, una llegada a línea de fondo de Suso, que tiró a puerta sin ángulo, cuando debió pasar atrás, donde estaba perfectamente situado De Jong; y el gol anulado en propia meta. Bien anulado, porque el balón roza en En-Nesyri. Aunque de manera involuntaria, pero lo roza. Por parte del Alavés, un balón que sacó en el área pequeña Fernando (aunque era él quien habilitaba al rematador) y un cabezazo, de vaselina, que se fue fuera por poco. Hasta el punto de que lo vi dentro.

El arbitraje de Díaz de Mera (días de mierda nos esperan con este árbitro tan malo) me pareció lamentable. Además del grave error de señalar un penalti inexistente en el minuto noventa del partido, tuvo otro igual de grave, que fue no mostrar roja directa a Edgar por una tremenda entrada a Ocampos, que tuvo que abandonar el partido a consecuencia de ella. Un detalle que demuestra lo calamitoso que es este soplapitos es que mostró tarjeta amarilla a Jesús Navas por protestar. Y ya del que estaba en el VAR, ni hablo. Porque supongo que habría alguien. Algún inútil que no fue capaz de avisarle al árbitro de sus errores. En fin…

No me gustó el partido, pero se ganó, que es lo más importante. Sufrí más que un bético en un derbi, pero con los tres puntos soy feliz. Ya llegarán partidos de buen juego y donde ganemos con tranquilidad. O eso espero.

Leganés 0 – Sevilla FC 1. Clasificación con fatiguitas y gracias a la ausencia del VAR

Mal partido, en líneas generales, el que ha hecho hoy el Sevilla en el Wanda Metropolitano. Y menos mal que ha sido allí, porque no tengo ninguna duda de que, de haber sido en Butarque, y con público, habríamos quedado eliminados.

No tuvo nada que ver la primera parte con la segunda. La primera se tiró directamente a la basura, como se suele hacer en muchos partidos: juego excesivamente horizontal, tan lento que aburre hasta a las ovejas, y con ausencia total de ocasiones de gol. Un martirio y hasta una vergüenza. No se puede poner menos interés en ganar un partido.

En la segunda, ya fue otro cantar. Es cierto que se partía de la base de que era imposible emperorar la primera, pero al menos se corrió más, se presionó más, se buscó con insistencia el gol, aunque sin crear muchas ocasiones, y, por supuesto, sin acierto. Quien más cerca estuvo del gol fue Idrissi, al que Riesgo le sacó un disparo raso y cruzado. Idrissi quizás fue el mejor del equipo, el tiempo que estuvo en el terreno de juego.

Me llevé toda la segunda parte esperando la entrada de En-Nesyri, porque De Jong fue una nulidad. No hizo absolutamente nada bien. Pues nada, me quedé con las ganas, porque el marroquí no entró ni en la prórroga.

Llegamos a la prórroga, lo cual nos viene estupendamente, dada la carga de partidos que tenemos, y, al menos, ya sí, Lopetegui sacó la artillería pesada, y uno de esos jugadores, Ocampos, marcó el único gol del partido, al aprovechar un buen pase de Óliver.

Esperaba que en alguna contra el Sevilla fuera capaz de sentenciar el partido, pero nada, se tuvo que sufrir hasta el final. Digo “sufrir”, más que nada por ir ganando por la mínima, porque el Leganés tampoco es que inquietara mucho. De hecho, de haber habido VAR, muy probablemente se habría decidido la eliminatoria en los penaltis, pues Diego Carlos volvió a demostrar su gran facilidad para cometer penaltis. O más bien, para que le piten penaltis, porque, por ejemplo, el que le señalaron contra el Betis no fue. En esta ocasión, pienso que sí se lo habrían señalao, ya que, aunque eran unas manos claramente involuntarias, estaban separadas del cuerpo.

Mal partido, infame en algunos momentos, pero lo importante es que el Sevilla se ha clasificado y no han habido lesionados. Ya llegarán partidos mejores. Vamos, digo yo.

Atlético de Madrid 2 – Sevilla FC 0. Buen partido ante un Atlético tan ultradefensivo como efectivo

Dura derrota la del Sevilla FC en esta fría noche. A mi modo de ver, mereció, como mínimo un punto. Pero en fútbol lo único que vale son los goles, y ahí el Atlético tuvo una altísima efectividad. Prácticamente, marcaron en las dos ocasiones que tuvieron, si obviamos el disparo desde la frontal de Luis Suárez, que no tuvo ningún poblema en parar Bono.

La primera parte no me gustó. Vi al Sevilla demasiado timorato, y al Atlético con más intención de adelantarse en el marcador. Lamentablemente, prácticamente, en la primera ocasión marcaron. Además, fue en una acción donde Correa recoge un pase que parece que no iba dirigido a él, controla y la pone inalcanzable para Bono, ya que el balón atraviesa un bosque de piertas y le sale un tiro raso y ajustado al poste.

El Sevilla tuvo una clarísima, sin portero, pero con un defensa bajo palos, pero el tiro de Acuña salió desviado, por poco.

La segunda parte me gustó mucho más. El Sevilla dominó el partido por completo, aunque el dominio fue estéril, ya que no consiguió marcar ni un solo gol. Sin embargo, el Atlético aprovechó la única ocasión que tuvo, en un buen contragolpe, donde Saul volvió a ajustar al palo, con otro tiro raso, desde la frontal del área, haciendo inútil la estirada de Bono.

De nuevo, el Sevilla tuvo un par de ocasiones muy claras, como la de En-Nesyri, que se fue ligeramente alta, o la de Rakitic, que dio en el palo y cuyo rebote estuvo a punto estuvo de aprovechar Ocampos.

No pudo ser. El Sevilla lo dio todo, que es lo único que pido a los jugadores, pero el fútbol es efectividad. El Sevilla tuvo más ocasiones de gol, infinidad de saques de esquinas, faltas laterales… Pero si a la pelotita no le da por entrar, no hay nada que hacer.

Por cierto, es impresionante los arbitrajes tan favorables que recibe el Atlético. No sé cuántas amarillas les perdonó Estrada Fernández, pero hubo una acción que me llamó mucho la atención: una entrada a la rodilla, creo que de Fernando, con los tacos por delante, y el jugador atlético no vio ni amarilla. La duda es si es roja o amarilla. Pues ni uno ni lo otro. Si a eso le añadimos la indudable calidad de los jugadores del Atlético… Partido muy complicado.

En cuanto a los jugadores, cada día estoy más impresionado con la calidad de Koundé. Es que lo hace todo bien, tanto en ataque como en defensa.

Esperaba que el cambio de Óscar fuera por Rakitic, en lugar de Jordán, y creo que debería de haber sido antes. Rakitic sigue sin estar bien. Lo veo muy lento y con excesivo juego horizontal.

A mi modo de ver, el Sevilla mereció al menos un punto, pero no hay que darle más vueltas. El fútbol es efectividad, y el Atlético ha sido mucho más efectivo que el Sevilla. Se defendió bien y consiguió una nueva victoria que le hace más líder aún.

Toca pensar en el próximo partido, que será ante el Leganés, en Copa del Rey. No será fácil, desde luego.

Sevilla FC 3 – Real Sociedad 2. Se va poniendo un panorama bonito por la cuarta plaza

Partido complicadísimo el que tenía este mediodía el Sevilla FC, pues se enfrentaba a un rival directo por los puestos Champions, un rival plagado de muy buenos jugadores, algunos de ellos, afortunadamente, eran baja hoy. Pero aún así, nos han dado mucha guerra.

Digo que se va poniendo bonito el panorama, porque, a mi modo de ver, la cuarta plaza se dirimirá entre Sevilla, Villarreal y Real Sociedad. Y yo incluso apostaría que al final de Liga acabarán por ese orden. Queda aún un mundo, pero hemos vencido tanto al Villarreal como a la Real Sociedad, con bastantes posibilidades, por tanto, de ganarles el goal-average, si damos la cara en los partidos de vuelta.

El partido contra los donostiarras empezó loco, a más no poder. En el minuto 7 ya se habían marcado tres goles, y en el 14 llegó el cuarto. Rara vez se marcan goles antes del “minuto Puerta”, y en esta ocasión llegaron, nada más y nada menos, que cuatro.

Me sorprendió el Sevilla por la fragilidad defensiva que mostró en este inicio del partido, con dos errores graves que costaron los goles. El primero, un mazazo, porque fue al poco de habernos adelantado en el marcador, y fue un autogol un poco absurdo, pues, aunque Diego Carlos llega forzado al balón y con la presión de Isak, que estaba a punto de robarlo, no había necesidad de elevar el balón. Y si quería elevarlo, tendría que haberlo puesto en órbita y haber concedido córner.

Y el segundo gol también fue muy evitable. Un córner al segundo palo, donde Isak remató sin nadie que le molestara. Eso sí, el córner estaba muy bien sacado, como prácticamente todos los que lanzó la Real. Por desgracia, no se les ocurrió lanzar “gilicorners”, es decir, en corto. A mi modo de ver, este tipo de córneres es una magnífica forma de quitar peligro a la jugada, pues ya da lugar a la posibilidad de incurrir en fuera de juego.

Por suerte, hoy era el día de En-Nesyri, que hoy marcó su primer hat-trick con la camiseta sevillista. En el primero, bien posicionado, sólo tuvo que empujar el buen pase de Fernando. En el segundo, regateó muy bien al central y batió por bajo al portero. Y en el tercero, aprovechó un buen pase de Ocampos, para ajustarlo a la base del poste. Sin embargo, también pudo hacer un par de goles más. En una ocasión, un pase extraordinario de Jordán lo dejó solo ante Remiro, pero éste llegó al balón casi al mismo tiempo que En-Nesyri, blocando sin muchos problemas su disparo. Y también dispuso de una ocasión que era complicada de aprovechar, pues tenía que engancharla de primeras, por tener cerca un central blanquiazul.

El tercer gol, el de la victoria, llegó en minuto 46, en la primera jugada de la segunda parte. A partir de aquí, el Sevilla pasó apuros en varios momentos, aunque también pudo incrementar la ventaja en varias ocasiones. La más clara que tuvo la Real fue un remate que sacó, ¿cómo no?, Koundé bajo palos. Y la más clara del Sevilla la tuvo Suso, quien, con todo a favor, no pudo evitar que Remiro sacara un pie para enviar a córner un disparo que parecía destinado a convertirse en gol.

Se sufrió pero lo más importante es que se ganó, y que se está dando una importante sensación de fortaleza. Porque este Sevilla de Lopetegui la verdad es que, guste más o guste menos su juego, pierde muy pocos partidos.

Lo peor del partido fue la lesión de Navas, que es algo que se veía venir. Lo juega todo, y tendría que haber descansado hace mucho. Sobre todo, porque Aleix Vidal está en un buen momento de juego. Hoy ha hecho muy buenos minutos.

Ya estamos afianzados en Europa, pues aventajamos en seis puntos al séptimo, a pesar de tener un partido menos. Con respecto a Champions, estamos empatados con la Real Sociedad, aunque hayamos jugado tres partidos menos, y a tiro de piedra del Villarreal, que ha jugado dos partidos más que el Sevilla.

El próximo rival será duro de roer: el líder, el Atlético de Madrid, que encima estará descansado al haber sido suspendido su partido.

Betis 1 – Sevilla FC 1. Entre el nefasto partido y el incompetente Del Cerro Grande, un punto que sabe a muy poco

Mal partido del Sevilla FC en la tarde de hoy. Cada vez que jugamos a la hora de la siesta me echo a temblar. Parece que los jugadores saltan al terreno de juego dormidos.

Esperaba un partido con dominio total sevillista, con el Betis agazapado en su área y saliendo al contragolpe. Pero, para mi sorpresa, ni mucho menos fue así. El motivo es que el Sevilla no se hizo en ningún momento con el control del centro del campo, con lo que las pocas ocasiones de este primer tiempo fueron para el Betis. Veía tan desubicado al Sevilla que estaba deseando que llegara el descanso, con la esperanza de que Lopetegui corrigiera su mal planteamiento. No sé por qué motivo la mayoría de los entrenadores –entre los que se encuentran Lopetegui– esperan al descanso para hacer cambios, cuando, a lo mejor, es necesario reaccionar antes.

El segundo tiempo no pudo empezar mejor, con asistencia de En-Nesyri y remate perfecto de Suso, marcando el 0-1 al ajustar el disparo y poniéndosela imposible a Claudio Bravo.

Lo más difícil estaba hecho. Ahora el Betis tendría que arriesgar y el Sevilla aprovechar para sentenciar a la contra. Pero, pocos minutos después, Del Cerro Grande se la volvió a jugar al Sevilla. En esta ocasión, señalando un penalti inexistente que daría lugar al empate. Siendo honesto, en directo me pareció penalti, pero después en la repetición se ve que Diego Carlos llega antes al balón que Loren y lo despeja. El mismo Loren lo reconoció al final del partido. Después sí acertó con el segundo penalti, clarísimo, de Acuña sobre Fekir. Pero acertó tras recurrir al VAR.

Digo que Del Cerro Grande se la volvió a jugar al Sevilla, porque no hay buenos antecedentes con este árbitro. Sin ir más lejos, también fue decisivo en el partido que el Betis ganó 1-0, con previa expulsión injusta de Roque Mesa. En aquella ocasión el árbitro era Gil Manzano, pero quien estaba en el VAR era Del Cerro Grande. Gil Manzano debió expulsar a Pau López, por agresión, en lugar de mostrar la segunda amarilla a Roque Mesa. Y Del Cerro Grande debió haber corregido ese gran error. Y cuando un árbitro no es capaz de acertar ni aunque tenga a su disposición repetición de la jugada a cámara lenta, es que es un incompetente.

Menos mal que Bono atajó el penalti lanzado por Fekir, porque, si no, se habría puesto el panorama muy negro. No ya porque el Betis estuviera jugando bien, porque en realidad, no hizo gran cosa. Simplemente, puso más intensidad que el Sevilla durante todo el partido. El problema era que el Sevilla seguía sin crear ocasiones de gol. De hecho, ahora mismo sólo se me viene a la cabeza una muy clara de Ocampos, que salió fuera por poco, pero que, en realidad, debió de haber pasado a Suso, que se incorporaba al punto de penalti totalmente solo.

Parece mentira que un equipo pueda cambiar tanto en tan poco tiempo. Del excelente y completísimo partido ante el Villarreal hemos pasado a este muy decepcionante partido ante el Betis. Y me niego a creer que haya sido debido sólo a la ausencia de Fernando, quien es una de las piezas claves en este equipo.

En cuanto a Navas, más vale que Lopetegui le dé descanso. Es un jugador determinante, pero parece ser que sigue teniendo molestias. Su profesionalidad le empuja a forzar, pero si no está al cien por cien, no aporta. Mejor que se recupere y vuelva a ser el de antes.

Está claro que hemos dejado escapar puntos ante un rival muy inferior –como ya hicimos con Eibar, Valladolid, Granada…–, pero también es importante no perder cuando se juega tan mal. El punto sabe a poco, pero al menos se suma.

Eso sí, mucho tendrá que cambiar el Sevilla si quiere ganar el próximo partido liguero ante la Real Sociedad, un rival directo, más bien directísimo, y plagado de muy buenos jugadores.

Sevilla FC 2 – Villarreal 0. Gran partido, de principio a fin

El partido que ha hecho hoy el Sevilla me ha encantado. Puede parecer que al marcar el 1-0 el equipo no estuvo fino y que apenas creó ocasiones de gol, pero, a mi modo de ver, el equipo estuvo sensacional, pero en tareas defensivas. Gran trabajo de todo el equipo, con un gran despliegue físico durante todo el partido. Sólo así se puede maniatar, de manera que apenas te cree ocasiones de gol, a un equipo con un centro del campo tan bueno como tiene el Villarreal, con Parejo y Trigueros, y que dispone de uno de los mejores delanteros de la Liga, como es Gerard Moreno.

Hubo suerte en el primer gol, al ser por unas manos, aunque bastante claras. El penalti, como suele ser habitual, fue perfectamente ejecutado por Ocampos, que, hasta ahora, sólo ha visto puerta desde el punto de penalti.

A partir de aquí, dominó el partido el Villarreal, aunque fue el Sevilla el que pudo poner distancia de por medio, si En-Nesyri hubiera aprovechado el sensacional pase que le dio Suso.

Sin embargo, celebré que se llegara al descanso con el resultado de 1-0, porque el Villarreal llegó a agobiar bastante, con centros al área, principalmente desde saques de esquina.

Se presentaba un segundo tiempo apasionante, con dos equipos de calidad y que querían los tres puntos. La clave del partido estuvo en el minuto 52, cuando Fernando Niño estuvo a punto de empatar, en uno de los pocos errores de la defensa del Sevilla. Lo evitó Diego Carlos, y en esa misma jugada, Ocampos le robó la cartera a Rubén Peña, dando además un pase medido, entre los dos centrales amarillos, a En-Nesyri, que batió por bajo a Asenjo.

El 2-0 daba cierta tranquilidad, pero enfrente seguí habiendo un gran equipo que no se rendía. De hecho, Bono tuvo que hacer dos o tres intervenciones de mérito para mantener, una vez más, la puerta a cero.

El Sevilla supo controlar bien el final del partido, con tranquilidad y mucha concentración. Daba la sensación de que el Sevilla podía conseguir el tercero, cuando a Emery le dio por arriesgar al máximo, debilitando el centro del campo de su equipo y acumulando delanteros arriba, pero finalmente, el partido acabó con un 2-0 que puede venir muy bien para el futuro, por el goal-average.

Difícil saber qué jugador ha sido hoy el mejor, porque todos han jugado muy bien. La defensa ha estado perfecta. El rombo clave de la fortaleza defensiva (Bono-Diego Carlos-Koundé-Fernando) no podrá repetirse en el próximo partido, el derbi, porque Fernando vi la quinta tarjeta amarilla, en una falta innecesaria en el centro del campo. Pero si se tiene que perder un partido, mejor que sea contra el Betis y no contra la Real Sociedad, que es otro rival directo y, por tanto, nos jugamos más que tres puntos.

También han hecho un partido magnífico jugadores como Ocampos –mucho desborde, gol y asistencia–, Acuña –defendió y atacó bien– o En-Nesyri, que se haró de correr durante todo el partido y, además, marcó.

Habrá que ver el estado físico de Navas, que parecía que tenía problemas en la recta final del partido.

El próximo partido será el derbi. Como siempre, seremos favoritos para llevarnos los tres puntos, por la gran diferencia de plantilla, pero eso no garantiza absolutamente nada. Habrá que hacer un buen partido para continuar con la racha positiva.