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Lazio 0 – Sevilla FC 1. Se perdió la oportunidad de sentenciar

Buen partido del Sevilla, que salió muy mentalizado desde el minuto 1. Sin embargo, creo que faltó ambición para buscar con más ahínco un marcador más favorable.

La Lazio tenía bajas muy importantes y habría sido conveniente ampliar la ventaja para la vuelta, donde no estará Banega, por sanción.

El Sevilla dispuso de varias ocasiones para hacer el segundo gol, principalmente en varias contras facilitadas por los locales, aunque fueron todas desaprovechadas. Así fue como llegó el primer gol: al finalizar un contragolpe, con una excelente combinación entre Escudero, Sarabia y Ben Yedder.

Por su parte, la Lazio apenas inquietó. Si acaso, a balón parado.

Espero que no nos tengamos que acordar de las múltiples ocasiones erradas hoy, especialmente la que falló Vázquez en el minuto 89, completamente solo ante el portero, pero ni siquiera tiró. Amagó y esperó que el defensa, absurdamente, le marcara.

Sería una sorpresa que no nos clasificáramos, por la ventaja y porque el Ramón Sánchez Pizjuán debe decidir. Pero a nadie se le escapa que, a poco que hubiéramos estado acertados, este partido era para un 0-2, mínimo. El equipo parecía excesivamente preocupado por no encajar gol más que por incrementar la ventaja.

Villarreal, próxima parada.

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Celta 1 – Sevilla FC 0. Derrota más vergonzosa incluso que la del Nou Camp

Pues sí, era difícil hacerlo peor que ante el Barcelona en la Copa del Rey, pero el Sevilla lo ha conseguido esta noche, cayendo derrotado ante un Celta que ha demostrado que está en el furgón de cola por méritos propios, y al que, de haber hecho un partido medio serio, el Sevilla le tendría que haber metido cuatro, como mínimo.

Esperaba un Sevilla espoleado por el partidito de hace tres días, pero no. El Sevilla se dedicó a tirar a la basura el primer tiempo. Tenemos un problema grave en la creación, pues Banega, Vázquez y Sarabia están a un nivel ínfimo. Y claro, así es muy difícil hacer ocasiones de gol. Si además abusamos de los pases horizontales y lo hacemos a una lentitud desesperante, pues es casi un milagro que marquemos algún gol.

Y menos mal que el Celta no está para nada. Es lamentable que nuestros rivales, fuera de casa, tengan que hacer tan poquísimo para llevarse el gato al agua. Al Celta hoy le basó aprovechar un triple fallo del Sevilla para llevarse los tres puntos. Y lo hizo poco después de que Ben Yedder –el mejor hoy– fallara un mano a mano con el portero, lanzando al poste.

La jugada del gol es para analizarla, porque da la sensación de que Machín no entrena los córners, ni en ataque ni en defensa. Como digo, hubo tres errores, a cual más grave. Primero, Kjaer despeja a córner de manera innecesaria, pues su despeje no fue forzado. Segundo, es André Silva, un delantero, el que va a defender al primer palo, y lo hace mal, no despejando el balón y permitiendo que pase al segundo palo. Y, en tercer lugar, por incomprensible que parezca, no hay ningún defensor en el segundo palo, con lo que Okay remata completamente solo y a placer.

Por cierto, de nuevo muy mal partido de André Silva. Un jugador que cuesta 38-40 millones de euros tiene que hacer mucho más que peinar hacia atrás en la mejor ocasión de gol que tuvimos y que desaprovechó Ben Yedder. Su calidad es innegable, pero creo que es un jugador muy sobrevalorado. A mí, junto con el Mudo Vázquez, es el que más me desespera de este Sevilla.

Con el 1-0, y quedando poco más de quince minutos, fue un querer y no poder. Al Celta le bastó perder tiempo y el juego sucio (hasta dos agarrones desentendiéndose del balón y cortando contragolpes) para aguantar hasta el final y llevarse los tres puntos en juego con el mínimo esfuerzo.

Nos ganó un equipo inferior, muy inferior, y eso, aparte de ser muy decepcionante es gravísimo, porque deja en evidencia los múltiples defectos que muestra el Sevilla fuera de su estadio, donde parece otro equipo distinto. De no corregirse la debacle sevillista como foráneo, dudo mucho que logremos plaza Champions a final de temporada.

Machín también me defraudó. Ya por detrás en el marcador, quita a Sarabia. Aunque estaba haciendo un nefasto partido, siempre va a tener más gol y va a atacar mejor que Escudero, que fue quien le sustituyó.

Partido para olvidar, porque lo único que debe importar ya es el Éibar. Pero qué pena de estos tres puntos tirados a la basura, de manera tan estúpida.

R. Madrid 2 – Sevilla FC 0. El Sevilla, como suele ser habitual, no se presentó en el Bernabéu 

Como viene sucediendo en las últimas temporadas, el Sevilla hizo un partido desastroso en el Bernabéu, con el agravante de que hoy tenía enfrente a uno de los peores Real Madrid que recuerdo.

La primera parte tuvo un pase, donde se controló bien al rival y donde se llegó, de vez en cuando, al área local. Incluso Escudero tuvo una ocasión clarísima, en un mano a mano con el portero, pero finalizó de manera penosa, tirando fuera.

Pero la segunda parte no hay por donde cogerla. No se salva casi ningún jugador, si exceptuamos a Kjaer y Vaclík. Todos los demás estuvieron desaparecidos y a un nivel ínfimo. Tan ínfimo que casi mejor que, en ese plan, no hubieran jugado. Sarabia, Mudo, Silva… No hicieron absolutamente nada en este segundo tiempo. Y Banega más de lo mismo. De hecho, el primer gol del Madrid tuvo su origen en un pase fácil que se le quedó corto al argentino.

Tampoco estuvo acertado Machín, que viendo que el Madrid nos pasaba por encima, hizo los cambios tarde y mal.

La reacción del Sevilla al gol fue nula. Ni siquiera tiró a puerta.

El segundo gol fue en el descuento, en una pérdida ridícula de Carriço, como último hombre.

No sé qué ocurre, pero vayamos con el entrenador que vayamos, con una plantilla más o menos buena, en el Bernabéu, prácticamente, no nos presentamos. Ni siquiera ante un Madrid que ha estado toda la prinera vuelta por detrás del Sevilla.

Segunda derrota consecutiva, que hace que se encuentren un par de rivales a tiro de piedra de la cuarta plaza y que, por tanto, esté en peligro la plaza Champions.

Athletic 2 – Sevilla FC 0. La derrota de todos los años en San Mamés

Derrota más que merecida, porque el partido del Sevilla ha sido muy flojito. Ningún jugador a estado a un nivel aceptable. Ni siquiera Navas. Eso lo dice todo.

Partido con muy pocas ocasiones de gol por parte de ambos conjuntos. El Sevilla ha tenido alguna ocasión más que el Athletic, pero los locales tuvieron más efectividad, que es lo único que cuenta.

El principal problema que tuvo el Sevilla es que no supo parar a Williams. Es extraño lo de este jugador, que tiene muy buenas condiciones pero no ve puerta con facilidad, excepto ayer. Una de esas condiciones, la que más sobresale es la velocidad. Es un velocista, y destaca aún más ante una defensa como la del Sevilla, con centrales más bien lentos. Los dos goles llegaron en contras, donde Williams pudo disfrutar de muchos espacios.

El Sevilla tuvo varias ocasiones para rehacerse, pero fueron todas desaprovechadas. Pasaban los minutos, pero el Sevilla era incapaz de darle la vuelta a la tortilla. En ningún momento controló el partido, por el nefasto nivel mostrado por los jugadores más importantes y, sobre todo, porque EL Athletic ponía más intensidad en todas las acciones.

Motivaba Escudero, tras el partido, que la intensidad del Athletic era debido a que “se jugaban mucho”. ¿Pero acaso el Sevilla no? A nosotros nos hacían también mucha falta los tres puntos, pero, afortunadamente, para mantenernos en los primeros puestos de la tabla.

El Sevilla volvió a perder, como todas las temporadas, en San Mamés, y por el mismo motivo de siempre: porque el rival sale más concienciado y con más intensidad. No aprendemos. Porque es más que evidente, y así lo refleja la clasificación, que este Sevilla es superior al Athletic. Y si no se puede ganar, al menos debería dar otra imagen.

Y lo peor es que el próximo partido es en otro escenario donde siempre salimos derrotados: el Bernabéu. Aunque al Madrid dé pena verlo, seguro que nos da un repaso. Es la costumbre, como en Bilbao.

Sevilla FC 1 – At. de Madrid 1. Pese a que Mateu Lahoz volvió a reírse de nosotros, punto muy valioso

Empate que sabe a poco, aunque el punto hay que valorarlo como bueno, por dos motivos:!porque enfrente teníamos a un gran equipo, aunque hoy no lo pareciera, y porque al silbato estaba ese árbitro valenciano que ya ha demostrado, en multitud de ocasiones, que nos “quiere” con locura.

Pero bueno, ya sabíamos que no era casualidad que él fuera el designado, sino que su trabajo era el que ha hecho perfectamente hoy: utilizar dos varas de medir. Sólo recurrir al VAR cuando el beneficiado era el Atlético y, en definitiva, ser árbitro de baloncesto cuando el que tenía el balón era el visitante y de rugby cuando lo tenía el Sevilla.

Afortunadamente, el Sevilla no perdió la concentración por las provocaciones de Mateu y superó en todos los aspectos al Atlético en la primera parte, hasta el punto de que, en un determinado momento, Ben Yedder pudo hacer su segundo gol antes del descanso. El francés llegó muy justo al balón y a Oblak le dio tiempo de tapar mucho hueco.

En los últimos diez minutos de esta primera mitad, el Sevilla pareció perder un poco el norte, perdiendo mucha posesión y cometiendo el único error que tuvo: una estúpida falta al borde del área que era una caramelito para Griezzman y cualquier lanzador que se precie. Para colmo, la falta se defendió horriblemente, con demasiados jugadores en la barrera con jugadores saliendo a destiempo y sin estirada de Vaclík, quien probablemente estaría demasiado tapado y vería tarde el balón.

El empate además fue en el minuto 44, y en la única ocasión que había tenido el rival. Lo que se dice un mazazo.

Y este mazazo lo pareció notar el equipo en la segunda parte, donde el Atlético dominó, aunque sin crear mucho peligro. La más clara que tuvieron fue un mano a mano que sacó Vaclík a Griezzman. Aunque el Sevilla también pudo marcar antes con un zapatazo de Silva que hizo temblar el palo, y después, con un tiro de Ben Yedder que salío lamiendo el poste. También Oblak tuvo que lucirse ante un buen disparo de uno de los triunfadores de la tarde: Gnagnon. Espléndido partido el suyo. Al igual que el que hizo Jesús Navas. Su marcador, Lemar, fue desbordado en tantas ocasiones que Simeone tuvo que hacer ajustes.

También destacar que debutó Bryan Gil. Sin duda, debutar en Primera División con los suyos es el mejor regalo de Reyes que se le puede hacer a un canterano.

Seguimos ahí arriba, sacándole tres puntos de ventaja al Real Madrid y dos a la sorpresa de esta temporada: un Deportivo Alavés que espero que no aguante el ritmo hasta el final de temporada.

Leganés 1 – Sevilla FC 1. La falta de profesionalidad de Hernández Hernández y El Mudo Vázquez impiden la victoria en Butarque

El botín conseguido es menor, pues eran necesarios los tres puntos, pero muy meritorio, ya que el partido se puso realmente feo, cuando debería haberse puesto de cara si Hernández Hernández  y Vázquez hubieran hecho bien su trabajo.

El partido no pudo empezar peor. A los cuatro minutos, en el primer ataque del Leganés, Escudero deja centrar al área y a Vesga le da por cabecear, de manera impecable, ajustado al poste, de manear que Vaclík no pudo hacer nada por evitar el primer gol del partido.

Poco después el Leganés pudo hacer el segundo. Eran momentos donde el Sevilla no daba una a derechas, pero poco a poco, se fue recomponiendo y llegando al área local. Hasta que llegó la jugada que marcó el partido: Nyon, que ya tenía una tarjeta amarilla, agarra y derriba al Mudo Vázquez cuando éste se iba. El árbitro señala la falta, clarísima, pero decide pasarse el reglamento por donde le dio la gana, y no mostrarle la segunda amarilla. Es decir, que no lo expulsó porque ya tenía una tarjeta, y eso no es de buen profesional. Obviamente, Pellegrino agradeció el regalo y sustituyó a Nyon en la segunda mitad.

Y para empeorar las cosas, ahí estaba Franco Vázquez, que su supone que protestó y le dijo de todo al árbitro. Lo cual es absurdo, porque un árbitro, una vez que toma una decisión, es casi imposible que vuelva atrás. Evidentemente, Hernández Hernández expulsó a Vázquez, porque éste no tiene la patente de corso que tienen otros jugadores de la Liga, como Sergio Ramos o Messi. Sin ir más lejos, en el último partido de los culés, ante el Celta,  Messi no se cortó y abroncó al árbitro por no pitarle una ligera falta –no recuerdo quién era, pero da lo mismo, porque son todos igual de cobardes–. Le gritó, durante varios segundos, mirándole a la cara, desafiante, haciendo aspavientos, conocedor de que el trencilla no iba a tener arrestos para expulsarle. Y el árbitro, simplemente, se quedó impávido, con la mirada perdida, sin saber cómo reaccionar y dando la impresión de pensar: “tierra, trágame”. Ni siquiera le mostró amarilla.

Todos sabemos que en La Liga hay equipos y jugadores que tienen un trato diferente. Por lo visto, Mudo Vázquez aún no lo sabe. Espero que el club le ponga una buena sanción, y si se repitiera algo parecido, que lo traspase.

El panorama era desalentador: perdiendo y en inferioridad, y con 45 minutos por delante. Afortunadamente, el Leganés cometió un error garrafal, tremendo, y es que no aprovechó la superioridad para ir a sentenciar el partido, sino que se dedicó a tontear, a mover el balón en horizontal y sin crear peligro. Al no cerrar el partido, cada minuto que pasaba nos daba vida, porque en una jugada aislada podríamos empatar. Amadou estuvo muy cerca, al rematar al poste, a diez minutos del final. Y poco después de que Vaclik evitara con la punta de los dedos, y con la inestimable colaboración del larguero, el 2-0, llegó la jugada que los sevillistas estábamos esperando pero que parecía que no iba a llegar nunca: un centro al área para que el más listo, el de siempre, Ben Yedder, cabeceara al fondo de la red.

Gol y punto que saben a gloria. Al Leganés le ocurrió lo mismo que al Sevilla en Mestalla: no sentenció, cuando lo tenía todo a favor, y lo pagó en el descuento.

No me gustó nada, de nuevo, el partido de André Silva. Estuvo deambulando, sin crear peligro, y fue sustituído.

Lo peor es que perdemos para el primer partido del año, ante el Atlético de Madrid, a Mercado, Mudo Vázquez y puede ser que a Jesús Navas, que tuvo que retirarse por una sobrecarga en el sóleo.

 

 

 

Sevilla FC 3 – Krasnodar 0. Obstáculo superado por la vía rápida 

No hubo lugar a sustos. El Krasnodar duró apenas diez minutos. Ben Yedder no perdona la mínima oportunidad que tiene, y tuvo dos.

El primer gol me pareció un clarísimo fuera de juego. Lo único que se me ocurre es que el asistente pensara que el balón llegó a Yedder al pasar atrás un defensor, pero me dio la impresión de que no fue así, sino que Roque Mesa le pasó el balón.

El Krasnodar dio algún susto en los primeros minutos y con el 1-0, pero después se fue diluyendo conforme pasaban los minutos.

En la segunda parte se acabó de rematar el partido con la jugada del penalti y expulsión. Llegó entonces el momento de hacer los cambios y reservar jugadores para el importantísimo partido de la matinal del domingo ante el Gerona.

Lo fundamental es que se logró la clasificación, y como primeros de grupo, a pesar de las penosas actuaciones que hemos tenido fuera del Ramón Sánchez Pizjuán.

En cuanto al ambiente, lo esperaba bastante más crispado. Aunque no nos guste, lo cierto es que el Sevilla es una Sociedad Anónima Deportiva y al aficionado no nos queda más que el derecho al pataleo. Ahora bien, es muy difícil de asimilar que el Sevilla FC ha sido, o vaya a ser vendido porque unos supuestos sevillistas, cuatro viejos, como escribía un periodista hoy (bueno, decía “ancianos”, que es lo mismo), quieran dejar la vida resuelta a sus herederos. Cuatro ancianos que ya son ricos. Por eso son los accionistas mayoritarios. Pero se ve que es cierto el dicho de que nadie, por mucho dinero que tenga, dice: “Ya tengo suficiente dinero. Ya no quiero más”

Pero eso es lo que hay. El Sevilla dejará de estar en manos de sevillistas, como siempre ha sido. Nos guste o no nos guste. Sólo queda seguir animando al Sevilla FC. Y el próximo episodio es el domingo.  De vencer al Gerona, seguiremos en lo más alto.