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Sevilla FC 0 – R. Madrid 1. Más puntos que vuelan de nuestro estadio

No he visto la primera media hora del partido, por tanto, no tengo una visión clara de si la derrota ha sido justa o no. Lo que sí me ha quedado claro son dos cosas:

1º.- Que el Sevilla no puede permitirse el lujo de que vuelen más puntos de su estadio. Tiene que ser lo que ha sido siempre: un fortín. Y para eso Lopetegui tiene que hacer cambios, sobre todo en la línea de ataque. Porque un solo gol en dos partidos como locales es un bagaje muy pobre.

Me llama poderosamente la atención que Lopeteguii haya dejado sin convocar a Munir y Rony. Lo del brasileño puedo entenderlo, porque, si es cierto lo que se dice, parece que aún está lejos de su mejor forma. Sin embargo, dejar fuera a Munir, sólo lo entendería si tuviera problemas físicos.

Lo que no puede ser es que haya que hacer cambios, porque necesitemos un gol, y se haya que recurrir a Nolito. Que vale, que ha hecho una buena pretemporada, pero que acaba de salir de una lesión y que es un jugador que hace un partido bueno de cada diez. Y teniendo a jugadores como Bryan Gil, Pozo o Dabbur, por poner unos ejemplos… no lo entiendo.

2º.- De Jong no puede seguir siendo el delantero titular de este Sevilla. Pienso que es el máximo responsable de los problemas que tiene el equipo para hacer gol. En mi opinión el sistema que da más equilibrio defensa-ataque es el 4-4-2. Pero si te arriesgas a jugar con un solo delantero, ese delantero tiene que ser muy bueno, lo suficiente como para marcar la diferencia. Y desde mi punto de vista, De Jong no hace suficientes méritos para ser el delantero titular de un equipo que aspire a ganarlo todo. Nadie le niega su voluntad, porque lucha a tope, se faja con toda la defensa, pero su partido se limita, principalmente, a estar en el área para cabecear todo lo que pase por allí. Y, por ahora, no ha hecho ni un mísero gol en los cinco partidos disputados en Liga.

Por desgracia, esto tiene poca solución, porque el delantero que, supuestamente, sí tiene gol, que es Dabbur, está defenestrado por Lopetegui. En cualquier caso, prefiero a Chicharito antes que al holandés. Perderíamos en el juego aéreo, pero ganaríamos en otros aspectos.

En cuanto al partido, me ha sorprendido el Madrid. A diferencia de otras temporadas, he visto un equipo muy concentrado, haciendo un gran derroche físico y me ha parecido, el tiempo que lo he visto, que ha sido mejor que el Sevilla. Creía que, con el paso de los minutos, iban a notar el esfuerzo y bajar la guardia, pero no ha sido así.

El gol llegó en una buena jugada de los visitantes, donde el Sevilla no deffendió bien. La defensa no encima ni al centrador, ni al rematador, ambos muy libres. Y si a jugadores de esa calidad, ni les molestas en el área, pues, evidentemente, lo normal es que acabe la jugada en gol.

La derrota duele. No porque se pierda el liderato, que es algo que todos sabemos que iba a ocurrir, sino porque ha sido en nuestro estadio y es la primera de esta temporada. Bajamos al quinto puesto, fuera de los puestos Champions, y el líder es un sorprendente Athletic. Habrá que estar atentos a la Real Sociedad, que es un equipo que se ha reforzado mucho y bien, y que ya nos ha adelantado. Tienen además la ventaja de que no juegan competición europea.

Al equipo no se le puede reprochar nada.  Han dado lo máximo y se han esforzado hasta el final, que es lo único que se les puede exigir.

Lamentablemente, no he podido ir al estadio y me he tenido que conformar con verlo por televisión. Pero estoy seguro que el ambiente habrá sido magnífico.

Sólo queda lamerse las heridas y pensar en el Eibar, estadio que ya sabemos que siempre es muy complicado, aunque estén penúltimos en la clasificación.

Alavés 0 – Sevilla FC 1. Partidazo, pero victoria por la mínima

El Sevilla, hasta que no solucione sus problemas en ataque, está condenado a ganar sufriendo, por muy bien que juegue, como ha ocurrido hoy. Es lo que conlleva tener tan poco gol. De Jong pelea como un jabato, presiona, se faja con los centrales, va bien por alto, pero lleva cuatro partidos sin mojar. Y eso tiene que cambiar, sea con De Jong o con otro delantero.

Porque, en verdad, el partido ha sido de total dominio del Sevilla, hasta el minuto 90. En el descuento, con todo el Alavés arriba, pues no tenía nada que perder, se perdió el orden y los locales estuvieron a punto de empatar. Manu García le ganó la partida a Reguilón, que se durmió en los laureles,  pero, con toda la portería para él, cabeceó fuera.

Sin embargo Reguilón fue clave en la victoria. Un buen contragolpe llevado por él, acabó en una falta al borde del área que lanzó con maestría Jordán. Parecía que estaba demasiado cerca, pero su golpeo fue perfecto y Pacheco sólo pudo hacer la estatua.

Quitando la delantera, lo cierto es que da gusto ver al resto del esquipo. Se combina bien, con apoyos, precisión, habiendo calidad de sobra para resistir y superar la presión del rival. Si además atrás imponen su ley Carriço y Diego Carlos, no es de extrañar que el Sevilla sólo haya encajado un gol en cuatro partidos. Pero no sólo eso. Lo mejor es que los rivales apenas crean ocasiones. Si no recuerdo mal, el Celta sólo pudo hacer una y el Alavés dos.

El Sevilla mereció ganar con más holgura. Estuvo cerca de conseguirlo, pero Ocampos estrelló el balón en el poste.

La intranquilidad de ir ganando por la mínima llevó a pensar que podría repetirse lo del Celta de Vigo, que consiguió empatar en la única ocasión que tuvo. Afortunadamente, no fue así y el Sevilla se llevó los tres puntos y el liderato. Todos sabemos que es algo temporal, porque seguro que esa posición la ocupará a final de temporada uno de esos equipos que pueden gastarse más de 150 millones de euros en un solo fichaje. Pero gusta ver ahí al Sevilla.

Me gustó mucho el partido que hicieron Fernando, Jordán, Reguilón, Ocampos, Navas… Casi todo el conjunto. El más flojito fue Banega, que volvió a jugar a la ruleta rusa, perdiendo un balón innecesariamente, en zona peligrosa, que bien pudo haber costado un gol.

Por cierto, los comentaristas de Movistar no paraban de decir, en el supuesto penalti sobre Aleix Vidal, que era clarísimo y que no se explicaban cómo, tras ser revisado por el VAR, no había sido señalado. Yo no tengo dudas. Es cierto que hay contacto, pero mínimo, y Aleix Vidal se tira tarde y mal. Más claro parecía el derribo a De Jong, donde el defensa sujetó por detrás al holandés con los dos brazos, inmovilizándolo. Sin embargo, también creo que De Jong se tira. Torpemente, porque si se hubiera tirado hacia atrás, en lugar de hacia adelante, igual habría sido otra historia.

Ahora es momento de refrescar al equipo y dar la oportunidad a los suplentes de demostrar su valía en Europa. Tenemos que mantener el liderato ante el Madrid, un hueso duro de roer, pero al que parece que tenemos tomada la medida. Al menos en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Sevilla FC 1 – Celta de Vigo 1. El primer partido en casa aclara muchas cosas

El mísero punto conseguido ayer supo a muy poco. Pero que muy poco, porque el Sevilla fue muy superior al Celta. No obstante, se preveía un partido muy complicado. No puede ser de otra forma si el rival tiene jugadores de primerísimo nivel en ataque, como Iago Aspas, Denis Suárez o Santi Mina. Es cierto que el Celta apenas inquietó, pero se intuía peligro en cuanto estos jugadores tenían espacios o llegaban a las cercanías del área. Por suerte, en pocas ocasiones.

Espero que este decepcionante resultado sirva, al menos, para que se eche el resto en el fichaje de un buen delantero. Y si puede ser un portero titular, aunque mucho me temo que eso será pedir demasiado. No es que Vaclík sea mal portero, pero, dado que la portería es una de las posiciones más importante de la plantilla, bien merece una buena inversión, porque Vaclík no lo va a jugar todo, y sería un grave error que el otro portero fuera Sergio Rico, que está a años luz del checo.

Lo que deja claro el partido de hoy son varios aspectos:

1.- Si vas a jugar con un solo delantero, éste tiene que ser muy bueno. Y De Jong no lo es. Al menos, aparentemente. Le he visto jugar poco, pero no parece muy habilidoso con los pies. Y algo que cae por su peso: tras tres partidos, lleva cero goles. Al ser el único delantero, es el máximo responsable.

El problema se agrava porque Lopetegui parece haber sentenciado a Dabbur, con lo que no ha podido sustituir a un De Jong que no paraba en la última media hora de partido de hacer estiramientos, dejando entrever problemas físicos.

2.- La segunda línea (extremos y media punta) deben tener desborde y gol. Hoy han hecho un mal partido Bryan Gil (cuando jugó por la derecha), Munir y Nolito. Especialmente preocupante es el caso de Nolito, que no se quedó sólo ante el portero, en dos ocasiones, por nefastos controles de balón.

No entiendo esa manía de Lopetegui de situar a los extremos a pierna cambiada. Por ejemplo, estoy seguro que Pozo lo habría hecho mucho mejor que Bryan Gil por la derecha.

3.- Joan Jordan debe jugar siempre. Creo que fue un error de Lopetegui sustituirle, a no ser que fuera por lesión Jordan le da mucho equilibrio a la zona ancha, y se notó su ausencia.

4. – Hay que corregir la falta de gol. Porque si no, nos va a costar mucho ganar partidos. Urge que venga un jugador de calidad, un goleador contrastado. Por tanto, sería preocupante que fuera cierto que el fichaje de Chicharito está muy avanzado. No es que sea mal jugador, pero no es un goleador, ni parece ser del perfil de De Jong, o un jugador rápido y potente, que parece ser lo que se está buscando.

5 y último. A pesar de todo, creo que vamos en buen camino. Parece que hemos acertado de lleno en la defensa y el centro del campo. Si un equipo como el Celta sólo nos crea una ocasión de gol, es que se ha hecho un gran trabajo. Ojalá Monchi solucione el problema de la delantera y portería. De ser así, tendríamos una plantilla equilibrada, de calidad, con muchas alternativas y, por tanto, muchas papeletas para tener una temporada exitosa.

Aunque el empate haya sentado como un jarro de agua fría, sería injusto no valorarlo,  pues el Celta ha demostrado ser un gran equiupo. Ni euforias ni dramas. Sólo estamos en la jornada tres, y llevamos siete puntos de nueve posibles. Ojalá sigamos con el mismo ritmo durante mucho tiempo.

Entrevista a Ben Yedder en Le Parisien

Delantero del Sevilla FC, 29 años, ha subido de nivel esta temporada. Vuelve a la Selección francesa y espera ser un fijo a largo plazo.

Autor de 30 goles y 11 asistencias en todas las competiciones esta temporada con el Sevilla FC, Wissam Ben Yedder está justo detrás de Lionel Messi (51 goles) y al nivel de Karim Benzema (30 goles) en España. Si bien tuvo su tercera selección con la Azul contra Turquía (0-2) el domingo pasado en Nantes, el nativo de Sarcelles, en la reserva para la Copa del Mundo de 2018, espera surfear su buena ola para engancharse al vagón de la Eurocopa 2020.

 

¿Cuál es tu visión de la temporada con el Sevilla?

WISSAM BEN YEDDER. Este es uno de los mejores de mi carrera. Las estadísticas están ahí. Marcar 30 goles y estar entre los seis mejores anotadores de Europa, con grandes nombres, eso es bueno. Pero para mí ya es cosa del pasado. Mi objetivo es hacerlo mejor en los próximos años.

¿Qué ha cambiado para alcanzar este nivel?

Prefiero el trabajo de la sombra y presto mucha atención a mi estilo de vida, lo que me permitió completar una temporada con 50 partidos (NDLR: 54 exactamente). Después, siempre trato de mejorar mis puntos débiles. Por ejemplo, si fallo un gol o si pierdo el balón innecesariamente, enseguida trato de corregir lo que está mal en el siguiente entrenamiento. Esta es mi visión de las cosas. Me gusta sentirme cada vez más fuerte.

¿Quién dijo al hablar de usted: “si dejas 40 cm ya es demasiado tarde. Necesita muy pocas oportunidades para brillar y lo ha demostrado esta temporada, con una media de goles de muy, muy alto nivel “?

Clément (Nota del editor: Lenglet, su antiguo compañero en en el Sevilla, hoy en el Barça). Es cierto que soy hábil y trato de encadenar uno o dos toques de pelota en espacios pequeños lo más rápido posible. Eso, inevitablemente, desestabiliza a los defensores, porque es más difícil para ellos intervenir.

Al igual que Neymar o Lucas, el delantero del Tottenham, ha pasado por el fútbol sala. ¿En qué sentido eso le ha servido hoy?

Digamos que logramos salir de la marca más fácilmente y tener un tiempo de ventaja. Tenemos un poco más, especialmente en espacios reducidos.

Marca al menos 15 goles por temporada, desde hace siete años. Sin embargo, se habla poco de usted en Francia. ¿Le parece una injusticia?

Hago lo que puedo. Después es quizás menos visible. Pero no presto atención a lo que la gente dice o no dice. Me mantengo enfocado en mi trabajo.

¿Qué le parece que los medios de comunicación prefieran hablar de un triplete de Karim Benzema antes que de un triplete de Wissam Ben Yedder?

Eso ocurre. Son gajes del oficio, y es algo que no está cerca de terminarse.

¿Su viaje nocturno con la Sub-21 en 2012, con Antoine Griezmann y Yann M’Vila, manchó su reputación?

No, no creo. Todos cometemos errores cuando somos jóvenes. Es solo que debo abrirme, reír. Pero sé cómo hacerlo.

¿Crees que su carácter reservado puede explicar esta falta de reconocimiento?

Soy tímido, es verdad (se aclara la garganta). Pero trato de trabajar eso para abrirme. Tengo que mejorar eso. Este es el primer paso que me resulta difícil. Pero no soy un chico malo. No soy malo con los demás.

Para volver al equipo de Francia, ¿qué hay que hacer para que sea un fijo?

Me perdí el tren de la Copa del Mundo. Es duro en una carrera profesional. Ahora estoy seguro de que puedo aportar algo más.

Nunca has ganado nada en un club. ¿Echa en falta ganar títulos?

Nunca los he ganado, a pesar de las dos finales de la Copa de España y la Supercopa. Así que desde luego que se echa en falta. Sueño con ello.

Si fueras presidente de un gran club europeo, ¿ficharías a Wissam Ben Yedder?

(Ríe) Pues sí … Luego depende de ellos. Pero sueño con jugar a alto nivel, en los clubes más grandes del mundo y estar al lado de jugadores de clase mundial. Queda por ver hasta dónde puedo llegar en términos de nivel.

Se habla de usted en el Barcelona la próxima temporada. ¿Dónde le gustaría jugar?

No me preocupa mi futuro. Haré un balance después de la Selección, pero también tendrá el Sevilla que decidir.

Tras tres temporadas en el Sevilla, hay la impresión de que este es el momento adecuado para que usted pueda dar un paso importante.

Sí, es el momento adecuado, como decimos. Yo también tengo esa impresión. Pero no puedo faltarle el respeto al club. Sea cual sea la elección final, estaré bien.

http://m.leparisien.fr/sports/football/wissam-ben-yedder-je-ne-suis-pas-un-mauvais-garcon-10-06-2019-8090025.php

Llega Lopetegui. Ojalá sea Monchi el que acierte y no la afición

La primera vez que leí en prensa que el Sevilla estaba interesado en Lopetegui, creí que era una mala broma. Pero pocos días después no sólo insistían con esa noticia, sino que además lo situaban como claro favorito para ocupar el banquillo. Ayer se hizo oficial, así que no queda otra que esperar a que la apuesta de Monchi sea acertada.

Creo que la mayoría de los sevillistas piensan como yo, es decir, que Lopetegui no ha hecho méritos suficientes como para entrenar al Sevilla FC. Mi aversión hacia Lopetegui no proviene de su desdén a la Selección, cuando negoció con el Madrid, a pocos días del inicio del Mundial, sino de su corta y desastrosa experiencia como técnico. En la Selección es donde, más o menos, ha tenido unos números aceptables, pero en los clubes los números son contundentes:

En el Rayo Vallecano, de 12 partidos sólo ganó 2. Fue cesado.

En el Castilla, de 38 partidos ganó 18. No consiguió el ascenso, que era el objetivo.

Con ese currículum, me extrañó muchísimo que fuera fichado por el Oporto, que es un equipo importante de Portugal y que, lógicamente, suele jugar en Champions y aspirar a ser campeón de la liga, donde únicamente tiene como serio rival al Benfica. Quedó segundo, a tres puntos del Benfica. Eso sí, llegó a cuartos de final de la Champions. En su segunda temporada, fue cesado cuando iba tercero y había sido eliminado de la fase de grupos de la Champions. En el Oporto, de 104 partidos, ganó 68.

Si ya me sorprendió su fichaje por el Oporto, donde fracasó, me quedé boquiabierto cuando fichó por el Madrid. Esperaba que iba a durar dos telediarios, pero me equivoqué. Llegó a jugar catorce partidos, de los cuáles sólo logró la victoria en seis de ellos, a pesar de tener en plantilla muchos jugadores de primer nivel.

Y ahora llega al Sevilla, para preocupación de muchos. Espero que Monchi sea capaz de poner a su disposición un buen ramillete de jugadores, porque, al fin y al cabo, los entrenadores dependen en gran parte de ellos. Pero confianza en él, como técnico, a día de hoy, no tengo ninguna. En el lado opuesto está Monchi, que confía en él plenamente. No se puede explicar de otra forma que se le haya firmado por tres temporadas y con un sueldo de varios millones –he leído cinco brutos–, aunque parece ser que hay cláusulas de rescisión por ambas partes.

En fin, espero que Monchi acierte y, finalmentel, Lopetegui sea un caso parecido al de Juande Ramos, que no era del agrado de la afición pero que acabó siendo uno de los entrenadores que mejor juego y resultados consiguió.

 

 

Sevilla FC 2 – Athletic Club 0. Dentro de lo malo, lo menos malo

Como era de esperar, no hubo doble milagro, es decir, que perdieran sus partidos tanto Valencia como Getafe. Así que, como el Sevilla no falló y ganó a un débil Athletic, puede decirse que se acabó la temporada lo mejor posible. Porque habría sido de traca que el conjunto bilbaíno nos hubiera ganado y hubiésemos finalizado séptimos, condenándonos a otra larguísima temporada de sesenta partidos (61 partidos jugados en la 18-19), que ya vemos que tiene muchas consecuencias tanto en la planificación de pretemporada como en las competiciones oficiales. Y es lógico, pues al final jugamos casi 20 partidos más –media temporada– que los equipos que no juegan competición europea y caen eliminados a las primeras de cambio en la Copa del Rey.

Como digo, por suerte, no volverán a repetirse las previas de la Europa League. Y ése fue el primer éxito de la temporada, porque no deberíamos olvidar que varios equipos importantes, como el Atalanta, cayeron eliminados en esa fase. El segundo éxito ha sido clasificarnos un año más para Europa. Y me parece un éxito, aunque un pequeño éxito, porque viendo cómo perdíamos muchísimos partidos con los equipos de la parte baja de la tabla, incluso farolillos rojos, me temí lo peor, que era quedar fuera de Europa después de muchos años.

Y, por supuesto, lo que no podemos obviar es que no ir a Champions es un fracaso, más que nada porque hemos dilapidado la enorme ventaja que teníamos sobre nuestros perseguidores. Pero también es cierto que no podemos pretender ir a la máxima competición europea perdiendo tantos puntos absurdos. Aún así, hemos quedado muy cerca. Habría bastado, por ejemplo, que no hubiéramos encajado el gol en Mestalla, no ya en el descuento, sino en la última jugada del partido. O si Banega no hubiera hecho el absurdo penalti en el Sevilla-Valencia. O si en ese mismo partido, González González hubiera señalado el claro penalti que nos birló en el descuento. O si… Y así podríamos estar toda la eternidad.

El partido de hoy ha sido, por momentos, soporífero, con muy pocas ocasiones de gol. Sólo se animó algo cuando Ben Yedder consiguió el 1-0, al filo del descanso. La segunda parte ya fue otra cosa, porque el Athletic no podía permitirse perder el partido y quedarse fuera de Europa. Pero es que el equipo norteño lo hizo tan mal que no pudo superar a un Sevilla que sacó un once de circunstancias, y estas circunstancias fueron incluso empeorando el potencial del equipo, hasta el punto de que acabamos viendo a Gnagnon como mediocentro.

El 2-0 que sentenciaba el partido llegó en una jugada algo absurda, ya que Herrerín, en el centro del campo, no quiso cortar un contragolpe del Sevilla por las bravas, aunque viera la tarjeta amarlla. Normalmente, cuando los porteros se ven en esa desagradable situación, son capaces de hacer hasta un placaje de rugby con tal de evitar el gol. Aunque llegó a tiempo para evitar el gol de Ben Yedder, éste pudo ceder para que Munir rematara a placer.

La temporada 2018-2019 se me ha hecho eterna, como imagino que le ha ocurrido a todos los sevillistas. Y menos mal que, de nuevo, volvió Caparrós al rescate. Creo que lo de Caparrós ha tenido mucho mérito, por dos motivos:

Primero, porque me parece que la plantilla que confeccionó, siendo un neófito, no es tan mala como parece, lo que ocurre es que ha tenido muy mala suerte. La racha de lesiones óseas fue impresionante, llegando a ir a una por partido. Y en segundo lugar, varios jugadores, de los que se esperaba más, han estado a un nivel paupérrimo. Ahí meto a Banega y André Silva, principalmente. Estos incluso se han quitado del cartel, voluntariamente, en los últimos partidos, que es donde nos jugábamos más, precisamente. Si a eso le añadimos que la temporada no ha sido para tirar cohetes, más bien bastante decepcionante, en los casos de jugadores como Escudero, Mudo Vázquez, Roque Mesa, Aleix Vidal, Promes, Kjaer… pues no es de extrañar que no haya sido una temporada exitosa.

En cuanto a los arbitrajes, sigo con la misma sensación de siempre: no nos tienen el más mínimo respeto y suelen perjudicarnos bastante. Me molesta especialmente el distinto rasero con las tarjetas. Nos las muestran con una facilidad pasmosa y, sin embargo, los rivales, prácticamente, tienen que hacer una llave de kárate para que les amonesten. Ni siquiera el VAR ha sido solución para los nefastos arbitrajes del Villamarín, Mendizorroza o aquí en el Ramón Sánchez Pizjuán, ante el Getafe, por poner algunos ejemplos.

Ahora sólo queda pensar en la próxima temporada, donde tenemos la garantía de que Monchi confeccionará una plantilla que no sé si logrará títulos o clasificación para la Champions, pero seguro que mejorará a la actual. De momento, Caparrós ya le ha dado dos buenas piezas en enero: Munir y Dabbur. A ver con qué nos sorprende.

At. Madrid 1 – Sevilla FC 1. Punto insuficiente tras una buena segunda parte

Hay que quedarse con la segunda parte del partido de hoy, porque la primera, como ha ocurrido demasiadas veces en esta temporada, ha sido para olvidar. Sin actitud y sin ambición no se consiguen los objetivos. Aparte de una falta de calidad tremenda, tanto en defensa como en el centro del campo — vaya el partidito de Roque Mesa–, que hacía impensable la victoria en el Wanda. El Atlético no es que hiciera gran cosa, porque jugaba con las chanclas puestas, pero en un contragolpe, muy mal defendido, se adelantó en el marcador. Me pareció absurdo que la defensa al completo reculara tanto y, encima, hasta dejaron tirar a Coke. Un desvío involuntario de Kjaer, que casi siempre sale en la foto, hizo el resto.

Sin embargo, en la segunda parte sí se notó un importante cambio, en todo, desde el pitido inicial. Se llegaba al área, se creaban ocasiones… Hasta que llegó el gol, de Sarabia, al aprovechar un buen pase de Mudo Vázquez.

El empate servía de poco, pues necesitábamos los tres puntos. Y el Sevilla lo intentó, pero Sarabia falló una de esas ocasiones que tienen que acabar en gol siempre. Se dispuso de varias ocasiones más, pero Oblak hizo de las suyas.

El Atlético también tuvo una oportunidad, por medio de Correa, para conseguir el 2-1, pero atajó el disparo Vaclík, que tuvo poco trabajo hoy.

El punto no sirve para mucho, porque nos jugaremos la sexta plaza en la última jornada, ante un rival directo. Sí nos puede servir para adelantar a Valencia o Getafe, en caso de victoria. Adelantar a los dos parece poco menos que imposible, porque además se enfrentan al Valladolid y Villarreal respectivamente, ambos sin nada en juego.

Podemos quedar entre el cuarto y el séptimo, aunque con más probabilidades para quedar sextos. Séptimos sería un desastre y significaría además cerrar la temporada con una nueva derrota. Despediremos una temporada donde el Sevilla se desinfló, hasta el punto de perder una plaza Champions que parecía asegurada. Por eso se acabará la temporada con la sensación de fracaso, aunque se gane al Athletic Club el sábado a las veinte horas. Si es que no cambian de nuevo el horario o incluso el día. Que en esta liga se puede esperar de todo.