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Atlético de Madrid 2 – Sevilla FC 0. Buen partido ante un Atlético tan ultradefensivo como efectivo

Dura derrota la del Sevilla FC en esta fría noche. A mi modo de ver, mereció, como mínimo un punto. Pero en fútbol lo único que vale son los goles, y ahí el Atlético tuvo una altísima efectividad. Prácticamente, marcaron en las dos ocasiones que tuvieron, si obviamos el disparo desde la frontal de Luis Suárez, que no tuvo ningún poblema en parar Bono.

La primera parte no me gustó. Vi al Sevilla demasiado timorato, y al Atlético con más intención de adelantarse en el marcador. Lamentablemente, prácticamente, en la primera ocasión marcaron. Además, fue en una acción donde Correa recoge un pase que parece que no iba dirigido a él, controla y la pone inalcanzable para Bono, ya que el balón atraviesa un bosque de piertas y le sale un tiro raso y ajustado al poste.

El Sevilla tuvo una clarísima, sin portero, pero con un defensa bajo palos, pero el tiro de Acuña salió desviado, por poco.

La segunda parte me gustó mucho más. El Sevilla dominó el partido por completo, aunque el dominio fue estéril, ya que no consiguió marcar ni un solo gol. Sin embargo, el Atlético aprovechó la única ocasión que tuvo, en un buen contragolpe, donde Saul volvió a ajustar al palo, con otro tiro raso, desde la frontal del área, haciendo inútil la estirada de Bono.

De nuevo, el Sevilla tuvo un par de ocasiones muy claras, como la de En-Nesyri, que se fue ligeramente alta, o la de Rakitic, que dio en el palo y cuyo rebote estuvo a punto estuvo de aprovechar Ocampos.

No pudo ser. El Sevilla lo dio todo, que es lo único que pido a los jugadores, pero el fútbol es efectividad. El Sevilla tuvo más ocasiones de gol, infinidad de saques de esquinas, faltas laterales… Pero si a la pelotita no le da por entrar, no hay nada que hacer.

Por cierto, es impresionante los arbitrajes tan favorables que recibe el Atlético. No sé cuántas amarillas les perdonó Estrada Fernández, pero hubo una acción que me llamó mucho la atención: una entrada a la rodilla, creo que de Fernando, con los tacos por delante, y el jugador atlético no vio ni amarilla. La duda es si es roja o amarilla. Pues ni uno ni lo otro. Si a eso le añadimos la indudable calidad de los jugadores del Atlético… Partido muy complicado.

En cuanto a los jugadores, cada día estoy más impresionado con la calidad de Koundé. Es que lo hace todo bien, tanto en ataque como en defensa.

Esperaba que el cambio de Óscar fuera por Rakitic, en lugar de Jordán, y creo que debería de haber sido antes. Rakitic sigue sin estar bien. Lo veo muy lento y con excesivo juego horizontal.

A mi modo de ver, el Sevilla mereció al menos un punto, pero no hay que darle más vueltas. El fútbol es efectividad, y el Atlético ha sido mucho más efectivo que el Sevilla. Se defendió bien y consiguió una nueva victoria que le hace más líder aún.

Toca pensar en el próximo partido, que será ante el Leganés, en Copa del Rey. No será fácil, desde luego.

Sevilla FC 3 – Real Sociedad 2. Se va poniendo un panorama bonito por la cuarta plaza

Partido complicadísimo el que tenía este mediodía el Sevilla FC, pues se enfrentaba a un rival directo por los puestos Champions, un rival plagado de muy buenos jugadores, algunos de ellos, afortunadamente, eran baja hoy. Pero aún así, nos han dado mucha guerra.

Digo que se va poniendo bonito el panorama, porque, a mi modo de ver, la cuarta plaza se dirimirá entre Sevilla, Villarreal y Real Sociedad. Y yo incluso apostaría que al final de Liga acabarán por ese orden. Queda aún un mundo, pero hemos vencido tanto al Villarreal como a la Real Sociedad, con bastantes posibilidades, por tanto, de ganarles el goal-average, si damos la cara en los partidos de vuelta.

El partido contra los donostiarras empezó loco, a más no poder. En el minuto 7 ya se habían marcado tres goles, y en el 14 llegó el cuarto. Rara vez se marcan goles antes del “minuto Puerta”, y en esta ocasión llegaron, nada más y nada menos, que cuatro.

Me sorprendió el Sevilla por la fragilidad defensiva que mostró en este inicio del partido, con dos errores graves que costaron los goles. El primero, un mazazo, porque fue al poco de habernos adelantado en el marcador, y fue un autogol un poco absurdo, pues, aunque Diego Carlos llega forzado al balón y con la presión de Isak, que estaba a punto de robarlo, no había necesidad de elevar el balón. Y si quería elevarlo, tendría que haberlo puesto en órbita y haber concedido córner.

Y el segundo gol también fue muy evitable. Un córner al segundo palo, donde Isak remató sin nadie que le molestara. Eso sí, el córner estaba muy bien sacado, como prácticamente todos los que lanzó la Real. Por desgracia, no se les ocurrió lanzar “gilicorners”, es decir, en corto. A mi modo de ver, este tipo de córneres es una magnífica forma de quitar peligro a la jugada, pues ya da lugar a la posibilidad de incurrir en fuera de juego.

Por suerte, hoy era el día de En-Nesyri, que hoy marcó su primer hat-trick con la camiseta sevillista. En el primero, bien posicionado, sólo tuvo que empujar el buen pase de Fernando. En el segundo, regateó muy bien al central y batió por bajo al portero. Y en el tercero, aprovechó un buen pase de Ocampos, para ajustarlo a la base del poste. Sin embargo, también pudo hacer un par de goles más. En una ocasión, un pase extraordinario de Jordán lo dejó solo ante Remiro, pero éste llegó al balón casi al mismo tiempo que En-Nesyri, blocando sin muchos problemas su disparo. Y también dispuso de una ocasión que era complicada de aprovechar, pues tenía que engancharla de primeras, por tener cerca un central blanquiazul.

El tercer gol, el de la victoria, llegó en minuto 46, en la primera jugada de la segunda parte. A partir de aquí, el Sevilla pasó apuros en varios momentos, aunque también pudo incrementar la ventaja en varias ocasiones. La más clara que tuvo la Real fue un remate que sacó, ¿cómo no?, Koundé bajo palos. Y la más clara del Sevilla la tuvo Suso, quien, con todo a favor, no pudo evitar que Remiro sacara un pie para enviar a córner un disparo que parecía destinado a convertirse en gol.

Se sufrió pero lo más importante es que se ganó, y que se está dando una importante sensación de fortaleza. Porque este Sevilla de Lopetegui la verdad es que, guste más o guste menos su juego, pierde muy pocos partidos.

Lo peor del partido fue la lesión de Navas, que es algo que se veía venir. Lo juega todo, y tendría que haber descansado hace mucho. Sobre todo, porque Aleix Vidal está en un buen momento de juego. Hoy ha hecho muy buenos minutos.

Ya estamos afianzados en Europa, pues aventajamos en seis puntos al séptimo, a pesar de tener un partido menos. Con respecto a Champions, estamos empatados con la Real Sociedad, aunque hayamos jugado tres partidos menos, y a tiro de piedra del Villarreal, que ha jugado dos partidos más que el Sevilla.

El próximo rival será duro de roer: el líder, el Atlético de Madrid, que encima estará descansado al haber sido suspendido su partido.

Betis 1 – Sevilla FC 1. Entre el nefasto partido y el incompetente Del Cerro Grande, un punto que sabe a muy poco

Mal partido del Sevilla FC en la tarde de hoy. Cada vez que jugamos a la hora de la siesta me echo a temblar. Parece que los jugadores saltan al terreno de juego dormidos.

Esperaba un partido con dominio total sevillista, con el Betis agazapado en su área y saliendo al contragolpe. Pero, para mi sorpresa, ni mucho menos fue así. El motivo es que el Sevilla no se hizo en ningún momento con el control del centro del campo, con lo que las pocas ocasiones de este primer tiempo fueron para el Betis. Veía tan desubicado al Sevilla que estaba deseando que llegara el descanso, con la esperanza de que Lopetegui corrigiera su mal planteamiento. No sé por qué motivo la mayoría de los entrenadores –entre los que se encuentran Lopetegui– esperan al descanso para hacer cambios, cuando, a lo mejor, es necesario reaccionar antes.

El segundo tiempo no pudo empezar mejor, con asistencia de En-Nesyri y remate perfecto de Suso, marcando el 0-1 al ajustar el disparo y poniéndosela imposible a Claudio Bravo.

Lo más difícil estaba hecho. Ahora el Betis tendría que arriesgar y el Sevilla aprovechar para sentenciar a la contra. Pero, pocos minutos después, Del Cerro Grande se la volvió a jugar al Sevilla. En esta ocasión, señalando un penalti inexistente que daría lugar al empate. Siendo honesto, en directo me pareció penalti, pero después en la repetición se ve que Diego Carlos llega antes al balón que Loren y lo despeja. El mismo Loren lo reconoció al final del partido. Después sí acertó con el segundo penalti, clarísimo, de Acuña sobre Fekir. Pero acertó tras recurrir al VAR.

Digo que Del Cerro Grande se la volvió a jugar al Sevilla, porque no hay buenos antecedentes con este árbitro. Sin ir más lejos, también fue decisivo en el partido que el Betis ganó 1-0, con previa expulsión injusta de Roque Mesa. En aquella ocasión el árbitro era Gil Manzano, pero quien estaba en el VAR era Del Cerro Grande. Gil Manzano debió expulsar a Pau López, por agresión, en lugar de mostrar la segunda amarilla a Roque Mesa. Y Del Cerro Grande debió haber corregido ese gran error. Y cuando un árbitro no es capaz de acertar ni aunque tenga a su disposición repetición de la jugada a cámara lenta, es que es un incompetente.

Menos mal que Bono atajó el penalti lanzado por Fekir, porque, si no, se habría puesto el panorama muy negro. No ya porque el Betis estuviera jugando bien, porque en realidad, no hizo gran cosa. Simplemente, puso más intensidad que el Sevilla durante todo el partido. El problema era que el Sevilla seguía sin crear ocasiones de gol. De hecho, ahora mismo sólo se me viene a la cabeza una muy clara de Ocampos, que salió fuera por poco, pero que, en realidad, debió de haber pasado a Suso, que se incorporaba al punto de penalti totalmente solo.

Parece mentira que un equipo pueda cambiar tanto en tan poco tiempo. Del excelente y completísimo partido ante el Villarreal hemos pasado a este muy decepcionante partido ante el Betis. Y me niego a creer que haya sido debido sólo a la ausencia de Fernando, quien es una de las piezas claves en este equipo.

En cuanto a Navas, más vale que Lopetegui le dé descanso. Es un jugador determinante, pero parece ser que sigue teniendo molestias. Su profesionalidad le empuja a forzar, pero si no está al cien por cien, no aporta. Mejor que se recupere y vuelva a ser el de antes.

Está claro que hemos dejado escapar puntos ante un rival muy inferior –como ya hicimos con Eibar, Valladolid, Granada…–, pero también es importante no perder cuando se juega tan mal. El punto sabe a poco, pero al menos se suma.

Eso sí, mucho tendrá que cambiar el Sevilla si quiere ganar el próximo partido liguero ante la Real Sociedad, un rival directo, más bien directísimo, y plagado de muy buenos jugadores.

Sevilla FC 2 – Villarreal 0. Gran partido, de principio a fin

El partido que ha hecho hoy el Sevilla me ha encantado. Puede parecer que al marcar el 1-0 el equipo no estuvo fino y que apenas creó ocasiones de gol, pero, a mi modo de ver, el equipo estuvo sensacional, pero en tareas defensivas. Gran trabajo de todo el equipo, con un gran despliegue físico durante todo el partido. Sólo así se puede maniatar, de manera que apenas te cree ocasiones de gol, a un equipo con un centro del campo tan bueno como tiene el Villarreal, con Parejo y Trigueros, y que dispone de uno de los mejores delanteros de la Liga, como es Gerard Moreno.

Hubo suerte en el primer gol, al ser por unas manos, aunque bastante claras. El penalti, como suele ser habitual, fue perfectamente ejecutado por Ocampos, que, hasta ahora, sólo ha visto puerta desde el punto de penalti.

A partir de aquí, dominó el partido el Villarreal, aunque fue el Sevilla el que pudo poner distancia de por medio, si En-Nesyri hubiera aprovechado el sensacional pase que le dio Suso.

Sin embargo, celebré que se llegara al descanso con el resultado de 1-0, porque el Villarreal llegó a agobiar bastante, con centros al área, principalmente desde saques de esquina.

Se presentaba un segundo tiempo apasionante, con dos equipos de calidad y que querían los tres puntos. La clave del partido estuvo en el minuto 52, cuando Fernando Niño estuvo a punto de empatar, en uno de los pocos errores de la defensa del Sevilla. Lo evitó Diego Carlos, y en esa misma jugada, Ocampos le robó la cartera a Rubén Peña, dando además un pase medido, entre los dos centrales amarillos, a En-Nesyri, que batió por bajo a Asenjo.

El 2-0 daba cierta tranquilidad, pero enfrente seguí habiendo un gran equipo que no se rendía. De hecho, Bono tuvo que hacer dos o tres intervenciones de mérito para mantener, una vez más, la puerta a cero.

El Sevilla supo controlar bien el final del partido, con tranquilidad y mucha concentración. Daba la sensación de que el Sevilla podía conseguir el tercero, cuando a Emery le dio por arriesgar al máximo, debilitando el centro del campo de su equipo y acumulando delanteros arriba, pero finalmente, el partido acabó con un 2-0 que puede venir muy bien para el futuro, por el goal-average.

Difícil saber qué jugador ha sido hoy el mejor, porque todos han jugado muy bien. La defensa ha estado perfecta. El rombo clave de la fortaleza defensiva (Bono-Diego Carlos-Koundé-Fernando) no podrá repetirse en el próximo partido, el derbi, porque Fernando vi la quinta tarjeta amarilla, en una falta innecesaria en el centro del campo. Pero si se tiene que perder un partido, mejor que sea contra el Betis y no contra la Real Sociedad, que es otro rival directo y, por tanto, nos jugamos más que tres puntos.

También han hecho un partido magnífico jugadores como Ocampos –mucho desborde, gol y asistencia–, Acuña –defendió y atacó bien– o En-Nesyri, que se haró de correr durante todo el partido y, además, marcó.

Habrá que ver el estado físico de Navas, que parecía que tenía problemas en la recta final del partido.

El próximo partido será el derbi. Como siempre, seremos favoritos para llevarnos los tres puntos, por la gran diferencia de plantilla, pero eso no garantiza absolutamente nada. Habrá que hacer un buen partido para continuar con la racha positiva.

Valencia 0 – Sevilla FC 1. Victoria con sufrimiento, como suele ocurrir cuando no hay gol

Buen partido, en líneas generales, del Sevilla en una plaza siempre complicada, como es Valencia.

La primera media hora fue muy buena, dominando el partido y con bastantes llegadas a puerta. Pero pasó lo de casi siempre: que faltó acierto. Mucho rondar el área y poco concretar. A veces parece que tienen miedo de tirar puerta. Llega a ser desesperante. En una ocasión, desde la frontal del área, en un remate franco, creo que de Jordán, pasó a la derecha, para que el posterior centro quedara en nada. A mi modo de ver, desde la frontal del área, hay que tirar siempre. Es una ocasión clarísima. Porque, además, cualquier toque en un defensa o en un delantero, deja vendido al portero.

El problema es que, cuando perdonas, el rival se viene arriba. Y en el último tramo de la primera parte, el Valencia estuvo a punto de empatar, de no haber sido por dos intervenciones muy buenas de Bono.

En la segunda parte, el Sevilla volvió a jugar a un muy buen nivel, controlando el partido y teniendo buenas ocasiones para marcar. Me gustó la ambición del equipo, que insistía mucho en ataque. Primero, Ocampos, en una buena acción individual; después En-Nesyri, cuyo cabezazo abajo sacó muy bien Doménech; Rakitic… hasta que, por fin, Suso, aprovechó un buen pase de Jordán para lograr el 0-1 definitivo. También hay que agradecer a Doménech que no estuviera muy acertado en el despeje, porque Suso tiró fuerte, pero al portero. Quizás el efecto le jugó una mala pasada al guardameta, pero lo cierto es que me pareció que pudo hacer bastante más.

Me habría gustado que el gol se hubiera marcado un minuto más tarde, porque estaba a punto de entrar Óliver Torres y, por supuesto, Lopetegui modificó el cambio. ¿Y quién iba a entrar? Pues, evidentemente, Gudelj. Sin embargo, en esta ocasión no hubo nada que temer, porque la entrada del serbio no significó que el equipo se echara atrás, como en muchas otras ocasiones. Se ve que Lopetegui ha aprendido la lección –espero que no la olvide–, y el equipo mantuvo de manera brillante e inteligente la posesión del balón, en campo contrario. De hecho, a punto estuvo de lograr el 0-2.

En cuanto a los jugadores, estuvieron sensacionales toda la defensa, en especial ambos centrales y Bono. Así como Fernando, Ocampos –subió su nivel con respecto a anteriores partidos– y Jordán, en el centro del campo. Arriba, En-Nesyri transmitió mucho más sensación de peligro que De Jong, que tuvo una ocasión muy clara en el primer tiempo que desperdició.

Por otra parte, Navas sigue sin estar bien. Probablemente, porque no esté recuperado al cien por cien de su lesión.

Me quedé con las ganas de ver más tiempo a Munir, quien, en mi opinión, es uno de los jugadores de más calidad, visión de juego y gol de la plantilla.

La victoria, evidentemente, es importantísima, pues se ha logrado ante un rival que, a pesar de las ventas, sigue teniendo varios jugadores de mucha calidad. Ahora bien, no puedo evitar preguntarme, dónde estaría este Sevilla de tener en la plantilla a un jugador de la talla de Polster, Súker, Luis Fabiano, Kanouté… A ver si Monchi acierta el próximo verano, porque no creo que en el mercado de invierno venga un delantero.

El próximo rival, el Villarreal. Como se suele decir, partido de más de tres puntos, porque los amarillos muy probablemente será uno de los rivales directos en la lucha por los puestos Champions. Es decir, si el partido de hoy era importante, el del Villarreal es importantísimo.

Sevilla FC 1 – Valladolid 1. Justo empate, vuelan dos puntos

Qué poquito me gustan estos partidos ante equipos teóricamente muy inferiores. Siempre me ha dado la sensacion de que el Sevilla no se mentaliza igual que ante un equipo más poderoso.

Empezó bien el partido, con dominio total del Sevilla, con muchas llegadas y ocasiones de gol. La más clara, la de Ocampos, cuyo disparo de vaselina lo rechazó el larguero. Tuvimos algo de fortuna en el 1-0. Un cabezazo de En-Nesyri dio en la mano de nuestro exjugador San Emeterio. Penalti claro. Ocampos lo lanzó a la perfección. Se lograba lo más complicado, que era abrir la lata.

A partir de aquí, el Sevilla no hizo absolutamente nada bien. La primera parte se me hizo eterna, pues era el Valladolid el que llegaba más.

Creía que en la segunda parte el Valladolid iba a pagar el esfuerzo de la primera, donde fue claramente dominado, pero no fue así. Al contrario. Fue el Valladolid el que dominó con claridad el partido. Pudo empatar en un fallo de Koundé –demostró que es humano–, pero el palo rechazó el taconazo del brasileño Marco André. Ni siquiera así reaccionó el Sevilla, que siguió sin crear peligro. El Valladolid tampoco es que apabullara, pero esa diferencia tan mínima transmitía inquietud por doquier. Si no se sentenciaba, era jugar con fuego.

Y nos quemamos. En esta ocasión no nos acompañó la suerte. En un córner, un despeje centrado lo empaló Carnero, lateral del Valladolid, marcando el gol de su vida. La enganchó y quitó todas las telarañas de la escuadra. Normalmente, esos remates suelen salir desviados, pero en esta ocasión Carnero marcó un golazo que nos privó de dos puntos en la recta final del partido. Y no se puede decir que fuera injusto, teniendo en cuenta el juego de ambos conjuntos.

Lopetegui intentó controlar el partido dando entrada a Jordán, pero no lo logró. Tampoco tuvo éxito con su archiconocida estrategia de dar entrada a Gudelj, cuando se va ganando, para amarrar el resultado.

Una lástima. Este pinchazo sienta bastante mal, porque además, en el horizonte cercano no esperan dos buenos conjuntos como son el Valencia –que hoy ha hecho un muy buen partido ante el Barcelona– y el Villarreal. Quedamos a cinco puntos de la Champions, posición que marca el Villarreal. Aunque también es cierto que hemos jugado dos partidos menos que el Villarreal y tres partidos menos que la Real Sociedad, que nos aventaja en seis puntos. Por tanto, aunque lo de hoy haya sido un mazazo, tampoco hay que dramatizar.

Getafe 0 – Sevilla FC 1. La clave estuvo en no perder la concentración

El partido fue un tostonazo, con muy pocas ocasiones de gol por ambos conjuntos, principalmente debido a que Bordalás dispuso un sistema de juego ultradefensivo, con un 4-5-1 con las líneas muy juntas. Eso, sumado al hecho de que el Sevilla movía el balón con su habitual lentitud, de banda a banda, daba como resultado que era casi misión imposible crear ocasiones.

Ganar en Getafe en estas circunstancias era complicadísimo. Los jugadores azulones estaban al acecho, con una presión constante y atosigante, para aprovechar cualquier mínimo error, fuera por medio de contragolpe o a balón parado. De hecho, la mayoría de las pocas ocasiones llegaron así, de falta. La primera, por medio de Jordán, cuyo espectacular disparo, desde muy lejos, se estrelló en el larguero. De falta también pudo llegar el 1-0, de no ser por la intuición de Koundé, que se alejó de la barrera en el último momento, justo para despejar bajo palos un balón que se colaba, tras ser desviado por un compañero. Koundé es tan bueno que ya parece hasta adivinar el futuro.

En la primera parte hubo un gol anulado al Sevilla. No se sabe si correctamente o no, pues, sorprendentemente, no repitieron la jugada por televisión. Algo inaudito. Al menos, yo no lo había visto nunca.

El Sevilla no perdió la concentración en ningún momento, siempre fue a por el partido, sobre todo en la recta final, cuando Lopetegui dio entrada a De Jong y mantuvo en el campo a En-Nesyri. Toda la carne en el asador, y salió bien la jugada. Poco después llegó el único gol del partido, con bastante fortuna, al ser en propia puerta. Un centro perfecto de Suso al área, de esos que, con el más mínimo roce, sale disparado el balón. Son fáciles de rematar y difíciles de despejar si se llega forzado. Y eso es lo que le pasó a Etxeita. No es el gol con el que uno sueña ganar un partido, pero lo importante es ganar, como sea. Y se ha hecho.

Inmediatamente después, evidentemente, pasó lo que pasa siempre que el Sevilla se adelanta en el marcador en la recta final: fuera un delantero (En-Nesyri) y entra Gudelj.

El Sevilla pudo conseguir el 0-2 y sentenciar el partido. Un sensacional pase de Oliver Torres dejó solo a De Jong, quien, con todo a favor, tiró alto. Era una de esas ocasiones que son más difíciles de fallar que marcar. El holandés nos condenó a sufrir unos minutos, más por la incertidumbre del resultado que por el Getafe, que no creó ninguna ocasión clara.

La victoria es importantísima. Una segunda derrota consecutiva en Liga habría sido difícil de digerir. Además, se ha conseguido contra el que probablemente sea el equipo más incómodo y desagradable de la Liga. Admito que la tengo tomada con Nyom. El camerunés es un teatrero de mucho cuidado. Un tipo que mide cerca de 1’90 y que es una mole, se cae al más mínimo roce. Y lo curioso es que los árbitros suelen picar.

El próximo partido de Liga será contra el Valladolid, en casa, de nuevo a la hora de la siesta (16:15). Qué poquito me gusta esa hora para ver fútbol.

Huesca 0 – Sevilla FC 1. Sufrimos, como previó Lopetegui, pero por su culpa

Partido de muy pocas ocasiones de gol, de poquísimas ocasiones de gol, de mucho mover el balón para acá y para allá, con lentitud, parsimonia, y sin tirar apenas a puerta. Parecía que el partido estaba condenado a un empate a cero, pero como ya estamos acostumbrados a ganar en los últimos minutos, quedaba ese hilo de esperanza. Y, efectivamente, En-Nesyri –que ya está empezando a callar bocas–, a falta de ocho minutos para el final, logró el único tanto del partido, a pase de Ocampos.

Para mi gusto, el gol debería de haber llegado un minuto más tarde. Estaba preparado Idrissi para entrar al terreno de juego, y preví la jugada. No porque yo sea un adivino, sino porque Lopetegui sigue siendo un cobardica. No lo puede remediar. Fue ponerse por delante en el marcador y, automáticamente, mandar sentar a Idrissi –cara de poema, por la decepción– y dar entrada a Gudelj. Eso significaba que íbamos a sufrir, porque si quitas a un delantero y metes a un defensa, quedando solo unos minutos, el equipo rival se irá al ataque, sin nada que perder, y con menos preocupaciones defensivas.

Para colmo, por si faltaba poco, hay jugadores, como Óscar Rodríguez, que arriesgan el balón, y lo pierden innecesariamente, cuando no hay necesidad alguna de marcar, sino, simplemente, evitar que te marquen. En lugar de aguantar el balón un par de minutos, de jugar al ratón y al gato con un rival desesperado, le regalamos la posesión y la oportunidad, hasta en dos ocasiones, de centrar ál área con el tiempo ya prácticamente cumplido. Hay una falta de oficio, en algunos jugadores, alarmante. Esto se explica, en parte, por la juventud, pero hay que tener dos dedos de frente y no dar la más mínima opción al rival, aunque sea tan endeble como este Huesca. Porque, de no haber sido por Aleix Vidal, que evitó un gol cantado, o por la falta de calidad de nuestro exjugador Sandro –creo que habría sido anulado por fuera de juego–, probablemente, no habríamos conseguido los tres puntos hoy.

De verdad, no entiendo la necesidad de hacer un cambio tan defensivo como quitar a Munir y dar entrada a Gudelj, cuando el Huesca no conseguía llegar con peligro. Si está el partido controlado, no hay que cambiar absolutamente nada. Simplemente, intentar aprovechar la desesperación del rival para intentar sentenciar a la contra. Pero bueno, se ganó y no ha lugar a lamentaciones.

Ahora vienen dos partidos muy complicados, pero que hay que ganar: el miércoles ante el Chelsea, para lograr la primera plaza del grupo, y el sábado ante el Madrid, para lograr entrar ya en plazas Champions. Seguimos sin hacer un juego maravilloso, ganando con fatiguitas, pero, ¿a quién importa eso cuando se gana?

Sevilla FC 4 – Celta 2. Segunda victoria consecutiva tras un partido de altibajos

Extraño partido hoy del Sevilla. Salió arrollando al Celta, hasta el punto de que tuvo ocasiones para ponerse con 3-0 en los primeros diez minutos, al disponer de ocasiones claras para ello. El primer gol del partido llegó a los cinco minutos de juego, al recoger Koundé un rechace en el área. Ya lo que le faltaba al francés: que, encima, haga goles. El inicio tan prometedor del partido se vio enturbiado por una cantada indigna de un portero de primer nivel. Vaclík se la tragó, materialmente, como diría uno al que apodan “el maestro”. También achaco algo de culpa a Acuña, que dejó centrar al área, con toda tranquilidad, a Hugo Mallo.

El empate sentó como un verdadero mazazo, pues el Celta no había hecho absolutamente nada hasta entonces. Estaba siendo apabullado, y este regalo, aprovechado por Iago Aspas, les dio vida.

Un nuevo error fue aprovechado bien por Aspas, que dispuso de mucho terreno, se fue en velocidad de Fernando, y aunque paró Vaclík, el balón quedó muerto a los pies de otro “ex”: Nolito.

Se ponía el partido muy negro. Incluso Vaclík tuvo que hacer una buena parada a Nolito, para evitar el 1-3, al filo del descanso.

Sin embargo, al minuto siguiente ocurrió otro giro en este partido de altibajos. En el último segundo del descuento Navas centró para que En-Nesyri cabeceara a la red. En esta ocasión el mazazo fue para el Celta, que parecía que se iría a vestuarios con ventaja en el marcador.

En la segunda parte sólo marcó el Sevilla. El Celta, sin embargo, mostró bastante peligro, pues tiene jugadores de mucha calidad, como Mina, Aspas o Suárez. De hecho, de no haber sido por Vaclík, se habrían adelantado en el marcador. Pero su paradón a Mina, con el pie, evitó el gol a bocajarro.

Es justo decir que el grave error de Vaclík complicó el partido, pero no es menos cierto que hizo tres paradas de mucho mérito. En el cómputo general, creo que nos acabó salvando el partido.

El partido únicamente se decantó en la recta final, con la entrada de jugadores de refresco, como Idrissi, Oscar o Munir. A falta de cinco minutos para la finalización, un zapatazo de Escudero fue desviado por Tapia, haciendo imposible que pudiera llegar Rubén. Y sólo dos minutos después, con la defensa del Celta muy adelantada, un balón en profundidad dejó solo a Munir, que sentenció ya el partido.

Se lograron tres puntos importantísimos para no alejarse de los puestos Champions. Esta segunda victoria consecutiva es vital.

A pesar del gol, hoy no me ha gustado mucho el partido de Koundé. En líneas generales, ha hecho un buen partido, pero le he visto, en ocasiones, con suficiencia, complicándose con el balón innecesariamente. En una de estas ocasiones, el Celta tuvo una ocasión bastante clara, aunque, en mi opinión, hubo una evidente falta previa.

Me agradó el debut de Idrissi. Me gustan esos jugadores que llevan el balón pegado al pie. Habrá que verle más, pero da la impresión de que tiene bastante desborde.

Y Munir…. Por Dios, Munir tiene que jugar. Es uno de los jugadores que tiene más gol en la plantilla, si no el que más.

El próximo sábado visitaremos al Huesca. Partido que, de ganar, puede meternos ya en plazas europeas.

Sevilla FC 3 – Krasnodar 2. Primera parte de pesadilla, segunda parte de épica

Increíble partido de Champions el que hemos visto esta noche. En los primeros minutos, donde el Sevilla apabullaba a un Krasnodar que ponía el autobús en el área, parecía que era cuestión de tiempo que el Sevilla inaugurara el marcador. Y todo parecía indicar eso cuando el árbitro señaló un penalti que luego corrigió el VAR. Yo creía que iba a señalarlo por manos del defensor ruso, pero al final quedó en nada. Y poco después saltó la sorpresa, pues en una contra Koundé se vio obligado a hacer falta, dado que había un rival solo en el segundo palo. La ejecución de la falta fue, sencillamente, perfecta, un verdadero golazo el de Suleymanov. La puso en la misma escuadra. Imposible para Vaclík y para cualquier portero.

Cuando aún no se había recuperado el Sevilla del golpe, llego otro más fuerte. El que casi nunca falla, Koundé, no fue capaz de controlar un balón fácil, se le escapó y cuando fue a despejar, se le adelantó Berg. Koundé fue a despejar el balón y despejó la pierna del jugador ruso. Penalti claro. Que transformó Berg también a la perfección. Vaclík se estiró muy bien, pero no pudo llegar al disparo fuerte, raso y ajustado de Berg.

Se ponía el panorama negrísimo, más negro que la camiseta del Krasnodar. Era el momento de arriesgar. Y Lopetegui lo hizo, pues retirar a nuestro mejor central siempre es un riesgo, pero probablemente se vio obligado a ello porque tenía ya una amarilla e iban a quedar muchos espacios atrás.

Poco después llegó el buen gol de Rakitic, cabeceando un magnífico pase de Jordán.

Cuando parecía que el partido iba a llegar al descanso con el 1-2, llegó una jugada desgraciadísima, ya que Navas no llegó a despejar el balón, golpeando a un jugador ruso, y fue expulsado.

Verdaderamente, parecía impensable que un equipo con tan poco gol como el Sevilla fuera capaz de hacer tres goles y no encajar ninguno en sólo 45 minutos, con un jugador menos, y sin contar con los dos mejores jugadores de la plantilla, que son, a mi juicio, Jesús Navas y Koundé.

Sería un milagro, y de los gordos, que el Sevilla remontara el partido. Pero el milagro sucedió. Y para ello fue preciso que se dieran varias circunstancias: una pizca de suerte, ya que el fallo de Caio, dando lugar el empate, fue tremendo; y el acierto de cara a puerta, puesto que En-Nesyri enchufó a la red las dos ocasiones que tuvo. El marroquí fue el héroe del partido, y su doblete le vendrá de perlas para mejorar en confianza.

Lo que quedaba era aguantar estoicamente los veinte minutos que quedaban, alargue incluido, para lograr la hazaña. Y se hizo, aunque con mucho sufrimiento. Pero los centrales consiguieron despejar todos los centros al área y pases en profundidad del Krasnodar.

Debutó Rekik. Ya sólo queda por hacerlo Idrissi. A ver si se recupera de su interminable lesión.

La victoria de hoy es importantísima. No sólo porque nos deja bastante de cara la clasificación, al lograr siete puntos en tres partidos, sino porque cambia la dinámica de derrotas y de infortunio. Y eso puede ser importantísimo para afrontar el duro partido que nos espera el sábado ante el Osasuna.

Athletic Club 2 – Sevilla FC 1. Una media hora final desastrosa provoca la tercera derrota consecutiva en Liga

Lástima los tres puntos que se han escapado hoy de San Mamés, y que ya no volverán, porque el Sevilla tuvo en su mano dejar sentenciado el partido en un par de ocasiones, pero cuesta la misma vida marcar más de un gol, dada la falta de pegada del equipo.

La primera parte fue muy buena, donde el Athletic fue dominado totalmente y el Sevilla no pasó apuros. El gol del Sevilla fue bastante tempranero, en el minuto 9, obra de En-Nesyri, a pase de Ocampos. La superioridad del Sevilla era tan grande que se echaba de menos más descaro, para ir arriba a conseguir el 0-2.

Este 0-2 se pudo conseguir en la segunda parte, en varias ocasiones, pero De Jong falló una ocasión bastante clara de gol, donde estuvo lentísimo, y dejó tiempo para que se le echaran encima varios defensores locales. También un defensa sacó casi en la línea un balón que De Jong sólo habría tenido que empujar a la red.

Y ya sabemos lo que ocurre cuando se perdona y enfrente tienes a un buen equipo. Porque el Athletic tiene cuatro o cinco jugadores muy buenos, y, de hecho, un par de estos jugadores fueron los culpables de dar la vuelta al marcador. Ambos goles llegaron en el segundo palo y a bocajarro, no pudiendo hacer nada Bono por evitarlos. El primero llegó en un córner, obra de Muniain, y el segundo, tras un centro excepcional de Williams, de un jugador que acababa de entrar: Sancet.

Para que esta vuelta al marcador tuviera lugar, fueron fundamentales los cambios. Y ahí Lopetegui estuvo desafortunadísimo. Fue quitar a Jordan y Rakitic y perderse por completo el centro del campo. Quedamos totalmente a merced del Athletic, que tuvo posesión casi absoluta del balón y empezó a crear una ocasión tras otra, hasta que llegaron los goles.

Sigo sin entender por qué juega Mudo Vázquez, porque hoy tampoco ha aportado nada. Muy mal tiene que estar Oscar Rodríguez para que Franco Vázquez esté por delante en las preferencias de Lopetegui.

De igual modo, tampoco entiendo que Munir juegue tan poco, cuando es uno de los pocos jugadores de la plantilla que tiene gol, de la que no estamos muy sobrados precisamente. Hoy sólo los últimos minutos.

Tercera derrota consecutiva. La primera con Koundé sobre el césped. De 18 puntos posibles, sólo hemos logrado 7. Un desastre para un equipo que aspira a Champions. Esto no ha hecho más que empezar, pero hay que cambiar la dinámica inmediatamente.

El próximo rival es el Osasuna. Teóricamente, un rival más que asequible, pero ahora mismo cualquier rival parece temible.

Sevilla FC 0 – Eibar 1. Se intentó todo, pero faltó gol

Muy mala primera parte del Sevilla, pero fue suficiente para que costara el partido. Un grave error defensivo de Sergi Gómez provocó el único gol del partido. Hizo tarde el movimiento para dejar en fuera de juego a Kike, el gigantesco delantero vasco, con lo que no logró su propósito y además no pudo llegar a tiempo para siquiera estorbar en el remate al delantero.

No tener defensas de nivel al final cuestan puntos y eliminatorias. Creía que iba a ser la prioridad esta temporada, junto con el sustituto de Banega, pero al final no fue así, y se dejó su fichaje para el final, con el presupuesto muy justo. Estamos pagando la baja en defensa de Koundé, que esperemos que se recupere lo antes posible. El central fichado, Rekik, no sabemos si es bueno o malo, porque no le hemos visto jugar, pero el hecho de que Lopetegui prefiera poner a un centrocampista o a Sergi Gómez antes que a él, la verdad, no me hace albergar muchas esperanzas.

Una vez tirada a la basura la primera parte –algo que ya hicimos en Granada–, tocaba remontar en la segunda. Y, verdaderamente, se hizo todo lo posible, pero entre que nuestros jugadores no tenían el día a la hora de colar la pelotita dentro –vaya las que fallaron En-Nesyri y Ocampos– y que el Eibar estuvo impecable defendiendo, al final volaron los tres puntos.

En líneas generales, el Sevilla fue bastante superior al Eibar, pero eso da lo mismo, porque sólo vale el gol, y, por desgracia, eso fue lo único en lo que nos superó el rival.

En el centro del campo no estuvieron bien ni Rakitic –ya habitual– ni Oscar Rodríguez, que debutó hoy. Se notó mucho la ausencia de Fernando, así como la baja forma de Ocampos. Los únicos que se salvaron, en mi opinión, fueron Diego Carlos, Oliver, Munir y Navas.

Un 0 de 6 es para preocuparse, pero relativamente. Está claro que la plantilla es buena, y creo que al final se cumplirá el objetivo de entrar en la Champions, a pesar de que no se han corregido los dos problemas más graves que teníamos: la falta de un delantero goleador y un tercer central de calidad que pueda competir con Diego Carlos o Koundé. También se echa en falta a Banega, porque, a día de hoy, Rakitic no está.

En la plantilla hay tres o cuatro jugadores que marcan la diferencia, y que, cuando no están o están en baja forma, se nota una barbaridad. Me refiero a Bono, Diego Carlos-Koundé, Fernando, Ocampos y Navas. El problema es que algunos de estos jugadores, o no tienen sustituto o están a años luz de ellos.

El próximo rival en Liga es, a priori, más duro de roer que Granada y Eibar. Pero necesitamos tres puntos ya.

Chelsea 0 – Sevilla FC 0. Empate que sabe a poco

Controlar así a un superequipo, como es el Chelsea, tiene mucho mérito. Para ello ha sido necesario, por supuesto, calidad, y, en segundo lugar, mucha concentración, pues el rival seguramente habría aprovechado cualquier indecisión o error.

Empate que sabe a poco porque bien que se pudo ganar. El Sevilla dominó casi todo el encuentro, a excepción del inicio de la segunda parte, hasta el punto de que el conjunto inglés apenas creó ocasiones de gol durante los 90 minutos. La más clara que tuvieron, que fue clarísima, fue en la última acción de la primera parte, cuando Werner falló una volea, que era aparentemente fácil, cuando lo tenía todo a favor para estrenar marcador.

Esta noche todo el equipo ha estado a gran nivel, pero hay dos que han destacado especialmente, haciendo un partido descomunal, de principio a fin: Gudelj –que llegó a coste cero, ojo– y Fernando –que creo que llegó igualmente a coste cero, o casi–. El brasileño tuvo que sustituir como central a Sergi Gómez, que se lesionó a la media hora de juego. Y Fernando lo hizo tan bien que parecía que había jugado toda su vida de central.

Lo malo de esta decisión es que parece que Rekik no cuenta absolutamente para nada, al menos por ahora. Esperemos que sea porque Lopetegui considera que aún no ha trabajado lo suficiente con el grupo y que no sea porque tenga menos calidad que Sergi Gómez. De ser esta segunda opción, tenemos un problema, porque vamos a jugar cuatro competiciones –sin contar con los partidos intenacionales con las Selecciones– y no podemos confiar sólo en la pareja Diego Carlos – Koundé.

El Sevilla pudo ganar. Faltó esa “mala leche”, ese ir con determinación a la yugular. Por ejemplo, en la primera parte, Rakitic no se atrevió a disparar desde la frontal del área, cuando tiene un buen disparo a puerta, y Ocampos no centró al área cuando estaba en posición ideal y sin nadie que le estorbara.

Era importantísimo empezar con buen pie en esta competición tan exigente, como es la Champions, y el Sevilla lo ha hecho puntuando en casa del rival, a priori, más complicado del grupo.

El árbitro, el italiano Davide Massa, hizo un buen arbitraje. Ya habría sido perfecto si no hubiera perdonado la segunda amarilla a Jorginho, pero quizás habría sido mucho pedir, porque era aún en la primera parte y quedaba mucho partido por disputar. Pero el reglamento es el reglamento.

Eché en falta a Munir. Si este equipo tiene poco gol, no le veo mucho sentido no contar con el jugador que, probablemente, vea puerta con más facilidad y que menos necesite para crear peligro. Lopetegui sabrá. Tampoco entiende que siga sin contar con Oscar Rodríguez, al menos en los minutos finales.

Por cierto, muy buen partido también de Marcos Acuña, que me parece que, a este paso, se va a afianzar más pronto que tarde en el lateral izquierdo.

Toca cambiar el chip, porque hay que volver a la competición doméstica, donde deberemos quitarnos el mal sabor de boca que nos dejó la derrota en Granada. Y para ello habrá que superar a un siempre complicado rival, como es el Eibar, que en esta ocasión contará con dos canteranos del Sevilla: Bryan y Pozo.

Sevilla FC 1 – Levante 0. Gran victoria, pese a la mierda de arbitraje

Indignadísimo con el arbitraje del catalán Estrada Fernández. No me puedo creer que el Sevilla haya sido amonestado en cinco ocasiones y el Levante sólo en dos. Una prueba del arbitraje malintencionado de Estrada es que sólo Vukcevic ha podido ver la tarjeta amarilla hasta en cuatro ocasiones, haciendo incluso un par de entradas por detrás. Bueno, pues el tío no sólo ha acabado el partido, sino que se ha ido de rositas. Únicamente ha recibido una advertencia verbal. Tan increíble como cierto.

Y el Sevilla no es que se haya hartado de repartir leña, como ha hecho el Levante, sino todo lo contrario. Es más, Navas y Fernando han sido amonestados por protestar faltas inexistentes. Los dos centrales, Koundé y Diego Carlos, han recibido tarjetas por faltas dudosas. Posiblemente, no sean ni falta, pero, desde luego, no es tarjeta en ningún caso. Espero que el club recurra ambas tarjetas, porque son dos jugadores fundamentales. De igual modo, también es dudosa la falta donde recibe la tarjeta Ocampos. El único expulsado fue Lopetegui, también por protestar. Y  no me extraña, porque el calamitoso arbitraje de Estrada Fernández hoy hace hablar hasta a un muerto.

Dejando a un lado el lamentable y criminal arbitraje de hoy, tiene muchísimo mérito lo que ha hecho el Sevilla. No sólo porque un arbitraje así desespera y descentra a cualquiera, sino porque el Levante tiene cuatro jugadores que, en mi opinión, son buenísimos, como son Campaña, Bardhi, Morales y Roger. Por suerte, este último, no sé por qué razón, no suele jugar contra el Sevilla. Y yo que me alegro, porque es el típico delantero que necesita media ocasión para hacer un gol. Hoy jugó sólo los minutos finales.

Si no se controla a esos jugadores, te la lían en un santiamén, y para eso es necesario estar concentrado durante los noventa y tantos minutos de partido.

El partido no empezó nada bien, con un error garrafal de Ocampos, con toda la portería para él. Eso sí, gracias a otro gran error de un defensa granota, que perdió el balón como último hombre. Más tarde, Diego Carlos hizo más o menos lo mismo, y, por suerte, Morales también tiró fuera. Hoy no se aceptaban regalos por ninguna de las dos partes.

Fue un partido de pocas ocasiones, pero la mayoría fueron para el Sevilla, por lo que considero el resultado justo. El peligroso contragolpe del Levante fue controlado en todo momento y apenas dispuso de ocasiones en algún córner o a balón parado.

A Munir se le anuló un gol. En mi opinión, fue justamente anulado. Koundé toca levemente el brazo de De Frutos, pudiendo desequilibrarle y provocar su error. Es cierto que no queda claro si el agarrón es lo suficientemente fuerte como para desequilibrar al defensa, pero ante la duda, hay que anular el gol. Creo que es en lo único que ha acertado Estrada Fernández hoy. O más bien el VAR, porque Estrada concedió gol en un primer momento.

En la recta final, Lopetegui hizo cambios ofensivos para buscar la victoria. Y acertó, porque En-Nesyri, uno de esos cambios, cabeceó a la perfección uno de esos sensacionales centros a los que don Jesús Navas nos tiene acostumbrados. Era el minuto 92 y, con un poquito de oficio, el partido quedaba sentenciado. Así fue, ya que el Levante tampoco tuvo ninguna ocasión en ese par de minutos que restaban.

Me alegro mucho por que el goleador haya sido En-Nesyri. Le vendra muy bien para superar esa jugada de la final de la Supercopa de Europa, a la que seguro le estará dando vueltas aún. Probablemente, lo hará el resto de su vida.

Y a Jesús Navas ya va a haber que pensar en algo, porque el que le pongan su nombre a un estadio ya se le está quedando cortito. Se merece, como mínimo, una estatua de oro y brillantes al lado de su amigo Antonio Puerta.

Tres puntos de oro que son fundamentales, porque el próximo rival es en el Nou Camp, y ya sabemos que el Barcelona de Messi siempre es un duro hueso de roer. Un empate allí siempre es un buen resultado, al menos a priori. Después, si hacemos un buen partido, incluso puede saber a poco.

 

Cádiz 1 – Sevilla FC 3. Munir cambió el partido

Difícil papeleta se le presentaba al Sevilla después del enorme esfuerzo físico que supuso la Supercopa de Europa. Afortunadamente, el desplazamiento era cercano y el rival, teóricamente, de los más débiles, al ser un recién ascendido. Lopetegui se vio obligado a hacer bastantes rotaciones, dejando fuera a jugadores tan importantes como Koundé o Fernando, lo que, lógicamente, se notó. Esto es algo que se debería solucionar, pues hay una diferencia abismal entre los centrales titulares y los suplentes, que a día de hoy son Sergio Gómez y Gnagnon, si es que este último cuenta. Sería una temeridad disputar cuatro competiciones, más los partidos con la selecciones, con sólo dos centrales de garantías.

La primera parte no me gustó. Entiendo que, por el cansancio, se quisiera dar pausa al partido, pero me desespera ese juego lento y casi completamente horizontal que suele hacer mucho el Sevilla en los primeros tiempos. Tengo la sensación de que se están perdiendo minutos que luego, si las cosas salen mal dadas, se pueden echar en falta. Y es precisamente lo que ocurrió ayer, ya que el Cádiz se adelantó al inicio de la segunda parte y el Sevilla tuvo que ir a contrarreloj para conseguir la remontada.

Recibir este gol fue duro, porque el Sevilla fue el que había tenido las ocasiones más claras, como un tiro de Oliver al poste, el gol anulado a Ocampos, otro disparo de Rakitic desde la frontal, con todo a favor, y, por lo visto, una ocasión clarísima de En-Nesyri que no pude ver por problemas técnicos, y que hasta ahora no he podido ver en ningún resumen.

El gol anulado a Ocampos, la verdad es que no lo entiendo. No tiene lógica que se lleven varios minutos para decidir si es fuera de juego o no. En tal caso, si es tan ajustado, en mi opinión debería haber subido al marcador, ya que, si la norma no ha cambiado, en caso de duda, debe darse gol. Otra cosa es si hubiera un sistema automático, con una precisión tal, que garantizara, aunque fuera por centímetros, que hay fuera de juego. Desconozco cómo es el funcionamiento del sistema, pero me parece que las líneas las trazan manualmente los árbitros encargados del VAR, con lo que la fiabilidad está lejos de estar al 100%, ya que dependerá del criterio y la referencia que se tomen al trazar las líneas.

La cuestión es que se anuló el gol, por centímetros o milímetros, cualquiera sabe. Uno de esos goles que en otros casos, si le ocurre a otros equipos, habría sido válido.

Había que remontar, y para ello fueron fundamentales los cambios. De Jong sustituyó a un En-Nesyri que no está pasando por su mejor momento. Fue el que logró el empate, tras un sensacional pase de Jesús Navas.

Lo de Navas es que no tiene nombre. Me quedo con al boca abierta al ver el despliegue físico que hace partido tras partido, y la calidad que tiene. Una leyenda que ojalá podamos disfrutar muchos años más. Junto con Koundé, es el jugador más determinante de la plantilla.

Con media hora por delante entraron Jordán y Munir. Los dos fueron claves para la remontada. A partir de aquí, el dominio del Sevilla fue absoluto. Y a falta de un minuto para el final, Jordán asistió, con un gran pase en profundidad, a Munir para que éste batiera al guardameta cadista.

Muy poquito después, ya en el tiempo de descuento, Munir asistió a Rakitic para lograr el 1-3 definitivo.

La verdad, no entiendo que con el poquito gol que tiene el Sevilla, Munir sea suplente. En mi opinión, es de los jugadores de más calidad de la plantilla. No sólo valoro su facilidad para marcar, sino también sus desmarques, su visión de juego, técnica… incluso su generosidad. Porque el balón que le dejó ayer en bandeja a Rakitic, para que sólo la empujara, otros jugadores no lo habrían hecho.

La jugada del 1-2 fue muy protestada por el Cádiz por entender que hubo una falta previa. A mí me dio la impresión de que sí la hubo, pero está claro que yo debo de tener un criterio muy diferente al del árbitro, ya que creo que se equivocó en muchísimas faltas. En cualquier caso, no he podido ver la jugada repetida.

Por último, ayer debutaron en partido oficial Oscar y Acuña. Ambos me dieron bastante buena impresión. Hay que verlos más, pero creo que van a ser dos buenos fichajes.

El próximo rival será el Levante, en casa, un rival muy duro, con varios jugadores de gran calidad.

Era muy importante empezar bien. Tan importante como darle continuidad a esos tres puntos, si queremos estar en los puestos de privilegio de la tabla.