Archivo de la categoría: El partido de hoy

El partido de hoy

At. Madrid 1 – Sevilla FC 1. Punto insuficiente tras una buena segunda parte

Hay que quedarse con la segunda parte del partido de hoy, porque la primera, como ha ocurrido demasiadas veces en esta temporada, ha sido para olvidar. Sin actitud y sin ambición no se consiguen los objetivos. Aparte de una falta de calidad tremenda, tanto en defensa como en el centro del campo — vaya el partidito de Roque Mesa–, que hacía impensable la victoria en el Wanda. El Atlético no es que hiciera gran cosa, porque jugaba con las chanclas puestas, pero en un contragolpe, muy mal defendido, se adelantó en el marcador. Me pareció absurdo que la defensa al completo reculara tanto y, encima, hasta dejaron tirar a Coke. Un desvío involuntario de Kjaer, que casi siempre sale en la foto, hizo el resto.

Sin embargo, en la segunda parte sí se notó un importante cambio, en todo, desde el pitido inicial. Se llegaba al área, se creaban ocasiones… Hasta que llegó el gol, de Sarabia, al aprovechar un buen pase de Mudo Vázquez.

El empate servía de poco, pues necesitábamos los tres puntos. Y el Sevilla lo intentó, pero Sarabia falló una de esas ocasiones que tienen que acabar en gol siempre. Se dispuso de varias ocasiones más, pero Oblak hizo de las suyas.

El Atlético también tuvo una oportunidad, por medio de Correa, para conseguir el 2-1, pero atajó el disparo Vaclík, que tuvo poco trabajo hoy.

El punto no sirve para mucho, porque nos jugaremos la sexta plaza en la última jornada, ante un rival directo. Sí nos puede servir para adelantar a Valencia o Getafe, en caso de victoria. Adelantar a los dos parece poco menos que imposible, porque además se enfrentan al Valladolid y Villarreal respectivamente, ambos sin nada en juego.

Podemos quedar entre el cuarto y el séptimo, aunque con más probabilidades para quedar sextos. Séptimos sería un desastre y significaría además cerrar la temporada con una nueva derrota. Despediremos una temporada donde el Sevilla se desinfló, hasta el punto de perder una plaza Champions que parecía asegurada. Por eso se acabará la temporada con la sensación de fracaso, aunque se gane al Athletic Club el sábado a las veinte horas. Si es que no cambian de nuevo el horario o incluso el día. Que en esta liga se puede esperar de todo.

Sevilla Atlético 2 – Villanovense 1. Permanencia casi asegurada

Hacía casi una década que no iba a la Ciudad Deportiva del Sevilla. He recordado viejos tiempos, porque antes, cuando el tiempo me sobraba, no me perdía ni un partido del primer filial. Sabía que me iba a encontrar un gran cambio, pero no esperaba que tanto. La primera vez que he visitado el estadio Jesús Navas y me ha dado muy buena impresión. Lo único que he echado en falta es un marcador más grande –ya electrónico– o un segundo marcador, y esas hojitas que se repartían con las alineaciones a los aficionados. Sólo he visto que las hayan repartido en el palco, donde estaban Monchi y Castro.

No ha sido un buen partido del Sevilla Atlético. Ya lo había visto por televisión en varias ocasiones y hoy he vuelto a tener la sensación de que este equipo, dirigido por Luci, es uno de los menos dotados técnicamente de los últimos años. No me extraña que haya estado luchando hasta hace poco por el descenso –no es matemática la salvación, pero casi–, aunque, quizás, también tenga mucho que ver que muchos jugadores son muy jóvenes e inocentes, y eso se aprecia mucho, tanto en ataque como en defensa.

El árbitro, del colegio madrileño, malísimo. Con lo fácil que es enseñar una tarjeta amarilla cuando hay una entrada dura… Pues nada, parecía que le gustaban las protestas del público. Afortunadamente, no era tan malo como para no darse cuenta del clarísimo penalti que le hicieron a Curro –transformado por él mismo– justo delante de sus narices.

Al inicio de la segunda parte llegó el empate, al defenderse nefastamente un córner, que fue aprovechado por Luis Martínez. Tras este gol, hubo varios minutos donde el filial perdió el norte y a punto estuvo de recibir el 1-2. Menos mal que Moussa, el delantero centro negro del Villanovense erró en un cabezazo que era más fácil colarla dentro que tirarla fuera. Este jugador fue el que dio problemas por su fortaleza y corpulencia. Pero si llega a tener calidad, lo más normal es que no estuviera en el Villanovense, aunque el guineano aún es joven –23 años– y tiene tiempo para mejorar.

En los minutos finales, como ninguno de los dos equipos daba por bueno el empate y dejaban bastantes huecos que facilitaban los contragolpes, me daba la sensación de que uno de los dos se iba a llevar el gato al agua. Yo creía que iba a ser el villanovense, porque veía tan inocente y con tan poca calidad a nuestra defensa, que esperaba que iba a pasar como en el último partido en casa, ante el Recreativo de Huelva, donde el Sevilla perdió injustamente en el descuento. Pero, por suerte, me equivoqué, y el Sevilla logró el importantísimo 2-1 en el minuto 91. Gol que, a la postre, le daría la victoria.

El 2-1 fue marcado por Mena, al aprovechar un rechace del portero a disparo de Bryan Gil. El barbateño estuvo muy marcado y apenas creó peligro, con contadas intervenciones, pero al final fue decisivo. Fue importante también la aportación de Juanpe, muy acertado en el centro del campo. Sustituyó al lesionado Diego García en el minuto 45.

Ojalá la próxima temporada del Sevilla Atlético sea más tranquila y no tengamos que mirar la parte baja de la clasificación continuamente. Porque aunque sea verdad que el primer objetivo del Sevilla Atlético sea la de formar jugadores para el primer equipo, no es menos cierto que, mientras mayor sea la categoría en donde se formen, mejor.

Sevilla FC 0 – Leganés 3. Justa derrota ante un Leganés muy superior

Derrota importantísima, porque se une a la de Gerona y, muy probablemente, a la de la próxima jornada. Mucho tiene que cambiar el Sevilla para que no muerda el polvo ante el Atlético. Tendrá que hacer un partido perfecto, o casi, no ya para ganar, sino para puntuar.

La decepción de esta noche ha sido tremenda. Esperaba a un Leganés correoso, encerrado para salir al contragolpe, como hacen casi todos los equipos que visitan el Ramón Sánchez Pizjuán, pero se ve que Pellegrino nos ha estudiado bien. Los madrileños salieron a presionar desde el minuto uno a nuestra débil defensa –cómo se nota que no está Carriço– con una línea de tres muy adelantada. Nuestros defensas, por su escasez de calidad técnica, se veían negros para enlazar con el centro del campo, donde también nos presionaban sin parar, con una defensa adelantada. Esa presión provocó un robo, en una mala entrega de Promes –muy mal hoy–, con muchos atacantes del Lega arriba, llegando el primer gol.

Este gol, lógicamente, sentó como un mazazo, a pesar de que ya nos habían dado un par de avisos. El Sevilla no supo sobreponerse, jugando con precipitación y siendo incapaz de dominar el centro del campo. Y esto fue debido a dos motivos: en primer lugar, la perfecta colocación de los visitantes, hasta el punto de que daba la impresión de que estaban en superioridad numérica, unido al gran despliegue físico que hicieron, incansables en la presión. Y en segundo lugar, a que nuestros jugadores estaban negados. Todos jugaron a un nivel muy inferior al habitual. No se salva ni Jesús Navas, y con eso lo digo todo. Tampoco Sarabia dio una a derechas y Ben Yedder tuvo que bajar a recibir al centro del campo varias veces. Tampoco tenía mucho sentido que se quedara en el área, rodeado de las torres que tienen los pepineros en defensa.

El Leganés olió sangre y ambicionaba el segundo. La velocidad y fortaleza de sus delanteros En-Nesyri y Braithwate daban mucha sensación de peligro. Este último, excompañero de Ben Yedder en el Toulouse, casi dejaba el partido sentenciado con un buen gol. Aún tenía la esperanza de que algún cambio táctico y de alineación de Caparrós diera resultado, porque aún quedaban setenta minutos por delante para arreglar el entuerto. Pero no sólo no fue así, sino que el Sevilla incluso empeoró en la segunda parte. Se perdió el orden y, de no haber sido por Vaclík, el 0-3 habría llegado al inicio de esta segunda mitad y no casi al final de ésta.

Caparrós recurrió al Mudo, pero volvió a hacer un partido pésimo, muy malo, siendo incapaz tanto de distribuir juego con eficacia como de contener en la zona media. Por cierto, Rog tampoco hizo nada de nada. No me explico qué vieron en este jugador. Supongo que en el pasado mostraría otro nivel, porque el Nápoles no se habría gastado entonces un buen dinero en él, ni habría sido internacional con su país. Pero, desde luego, en el Sevilla no está haciendo méritos para que se planteen su fichaje a final de temporada.

Tampoco Gonalons fue la solución. Con él se mejoró algo, pero sin poner en apuros al Leganés en ningún momento.

El Leganés, a mi modo de ver, hizo un partido completísimo. Presionó con maestría durante todo el partido, con velocidad en las contras, con contundencia en defensa y eficacia en ataque. A eso se le añadía que al Sevilla no le salía nada –todos los rebotes se los llevaban los visitantes y las pocas ocasiones que tuvimos, algunas claras, las fallamos– y que Undiano Mallenco estuvo al nivel que nos acostumbra: desastroso. No influyó en el marcador, pero quizá nos habría ayudado algo el que no hubiera perdonado varias tarjetas amarillas clarísimas al Leganés. Era desesperante ver cómo advertía, una y otra vez, a los jugadores que a la próxima habría tarjeta. El rival se aprovechaba cortando por la tremenda cualquier posibilidad de desborde del Sevilla. También permitió que se perdiera todo el tiempo del mundo. En fin, tampoco vamos a descubrir a Undiano Mallenco ahora.

El palo de hoy ha sido gordo. En dos jornadas, con dos bochornosas derrotas, hemos pasado de encarrilar la plaza Champions a temer que no haya clasificación europea.

Lo que sí ha quedado claro hoy es que Monchi tiene muchísimo trabajo por delante. Empezando por fichar físico, en todas las líneas, pero principalmente en defensa –aquí también se necesita velocidad– y centro del campo. Y arriba se echa en falta un delantero centro como el que se hartó de pedir Machín, que en partidos como el de hoy nos habría venido de perlas.

La sensación ahora mismo, al menos la que yo tengo, es que un “virgencita, que me quede como estoy” sería un gran éxito.

 

Gerona 1 – Sevilla FC 0. El enésimo partido vergonzoso fuera de casa

La verdad es que no lo entiendo. Un partido importantísimo para el Sevilla, sabiendo además que el Valencia había perdido, y salen los jugadores a jugar andando, sin la más mínima intensidad, con una parsimonia que indigna a cualquiera, como si en lugar de 0-0 fueran ganando 0-5.

Como suele ser habitual cuando el Sevilla juega de foráneo, el equipo local ganó con el mínimo esfuerzo. Se limitó a aprovechar una de esas pérdidas absurdas a las que Banega nos tiene acostumbrados, para hacer el único gol del partido.

Partido de muy pocas ocasiones de gol, por ambos conjuntos. La clave, sin duda, estuvo en el desastroso partido de las tres piezas del centro del campo: Roque Mesa, Mudo Vázquez y Banega. El peor de todos, Mudo Vázquez. Cuando lo traspasen, lo voy a celebrar. Estoy más que harto de este jugador. A  mí no me vale que un día haga un partidazo y después haga seis o siete donde no aporta absolutamente nada, como ha ocurrido hoy, hasta el punto de que, prácticamente, se puede decir que hemos jugado con diez jugadores.

Pero si el partido de Vázquez ha sido desastroso, Ever Banega no se queda atrás. Una calamidad. Su temporada está siendo muy mala. Se pueden contar con los dedos de una mano los partidos donde ha jugado bien. Vamos, yo es que no le renovaba. Aparte de su mal partido, vio su quinta tarjeta amarilla en el descuento y, por si fuera poco, un minuto después una roja directa. Y eso es ser un mal profesional. Y a jugadores así no los quiero en mi equipo, por mucho que de vez en cuando, cada vez menos, haga un partidazo.

Y Roque Mesa, simplemente, es que no tiene calidad para estar en un club como el Sevilla. No es que sea mal jugador, pero no tiene nivel como para ser titular en uno de los equipos punteros de Europa.

Lógicamente, si las tres piezas del centro del campo fallan, es complicadísimo ganar el partido, ya que se crean muy pocas ocasiones de gol y se producen pérdidas continuas en la zona ancha. Y, además, hoy tampoco ha sido el día de los jugadores de ataque, con lo que no se ha aprovechado ninguna de las escasísimas ocasiones de gol que ha tenido el Sevilla.

Para mí, es incomprensible el bochornoso espectáculo que ha dado hoy el Sevilla. Ni siquiera Caparrós ha sido capaz de insuflar un poquito de pundonor a esos profesionales que defienden el escudo del Sevilla FC.

Como las desgracias nunca vienen solas, Carriço, nuestro mejor central con diferencia, se retiró lesionado. Veremos a ver si vuelve a jugar, porque tenía pinta de ser una lesión muscular importante, pues enseguida pidió el cambio.

Aún quedan puntos, pero la plaza de Champions League, que deberíamos de haberla tenido más que asegurada, cada día está más complicada, sobre todo, porque el Sevilla está empeñado en hacer el ridículo ante equipos a los que, teóricamente, debería pasarles por encima.

Getafe 3 – Sevilla FC 0. Mateu nos vapulea de nuevo

Importante derrota la que ha cosechado hoy el Sevilla en Getafe, ante un rival directo, perdiendo además el goal-average, lo que complica la clasificación para la Champions League.

No fue un buen partido del Sevilla, ni tampoco del Getafe, que se limitó a aprovechar dos penaltis por dos manos involuntarias. En esta última mano estuvo la clave del partido, porque Mateu no se conformó con señalar la pena máxima, sino que, incomprensiblemente, mostró la segunda amarilla a Escudero –la primera fue por protestar– lo que conllevó que el Sevilla se quedara en inferioridad numérica con toda la segunda parte por jugar.

¿Alguien es capaz de imaginarse a Mateu Lahoz señalando penalti y expulsión si hubiera sido el Madrid y no el Sevilla? Evidentemente, no. Por desgracia, esta jugada prácticamente dejó sentenciado el partido, no habiendo tenido el Getafe apenas ocasión alguna de gol. Yo, inocente de mí, creí que no señalaría penalti, porque el balón da en la cabeza de Escudero y después le da en el brazo.

Para colmo, al inicio de la segunda parte, en una jugada muy mal defendida, sobre todo por Kjaer, dejaba el marcador en un contundente 3-0, que sería ya definitivo. El danés rompió el fuera de juego, no fue al paso del jugador azulón que llegó a la línea de fondo, y, por último, no pudo imponerse al delantero que cubría. Un desastre.

Hoy no me gustó ni la alineación inicial de Caparrós. Esperaba un once más ofensivo. Creo que ante la ausencia de Carriço, Mercado debió jugar de central, pues es el defensa más contundente que nos quedaba. Para el otro central me habría decantado por Sergi Gómez, que no es que me entusiasme, pero creo que es mejor que Kjaer. El Danés tiene dos buenas cualidades: su pase en largo y su juego aéreo. En todo lo demás deja bastante que desear, por lo que no debería formar parte de la plantilla de un equipo que aspire a Champions.

Tampoco me convencía el centro del campo. Roque Mesa me parece bastante mejor que Amadou y, además, está en un buen momento de juego. Y Mudo Vázquez no está para los partidos a cara de perro, y el de hoy lo era.

El partido hoy era muy complicado por el rival –el Getafe no está ahí arriba de casualidad–, los árbitros –Mateu Lahoz y Martínez Munuera ya han demostrado en muchas ocasiones que nos odian, y no me extrañaría que incluso fueran socios del Valencia–, y por las importantes bajas que presentábamos, ya que tanto Sarabia como Carriço son básicos en ataque y defensa, respectivamente.

Lamentablemente, sólo queda esperar a tener la posibilidad de volver a adelantar al Getafe, y para eso será fundamental ganar el jueves a un Rayo Vallecano que se está jugando la permanencia. Cinco partidos por delante, donde tendremos que estar a un alto nivel para lograr la deseada cuarta plaza.

Sevilla FC 2 – Alavés 0. Victoria, a pesar de Martínez Munuera

Victoria muy trabajada, porque el rival era de los correosos, de esos que luchan al máximo y que tienen calidad para sorprender en un momento dado. Si están en puestos europeos, no es por casualidad.

Sin embargo, el dominio del Sevilla fue total y absoluto, siendo el resultado bastante corto. Que yo recuerde, el Alavés sólo ha tenido una ocasión, muy clara, a puerta vacía, pero cuando ya iba un cómodo 2-0 en el marcador.

Costó abrir la lata. Infinidad de balones sobrevolaban el área, pero siempre faltaba rematador. Hasta que Roque Mesa la puso en la escuadra. Me dio la impresión que su disparo rozó levemente en un defensor.

En la segunda parte, más de lo mismo. Los visitantes, a pesar de ir perdiendo, no arriesgaban en absoluto. Sólo la mínima ventaja daba algo de intranquilidad, porque ya sabemos que los rivales necesitan muy poquito para hacernos daño. Sarabia, tras una pérdida absurda en el centro del campo por parte del Alavés, acabó por sentenciar el partido, batiendo con solvencia a Pacheco.

No eché en falta a Banega. Roque Mesa y Gonalons se hicieron con el control de la zona ancha durante los noventa y cinco minutos de partido. En mi opinión, Gonalons fue el mejor del partido. Todo lo hizo bien, tanto en ataque como en defensa, y se impuso en todos los balones aéreos que disputó.

También estuvo muy acertado Rog durante los pocos minutos que disfrutó, anticipándose en la marca y con agresividad.

No me gustó que Caparrós hiciera tan tarde los cambios, pues era un partido exigente en lo físico y en tres días tenemos otro partido. Partido donde no podrá estar Jesús Navas, por una gracieta de Martínez Munuera. El valenciano es un árbitro desesperante. El distinto rasero a la hora de señalar faltas y mostrar trajetas encendió la grada.

Tres puntos vitales conseguidos que nos permiten estar en puestos europeos. Porque no es que tengamos complicado conseguir la plaza Champions, es que tendremos que luchar también duro por una de las plazas de la Europa League. Y es que nuestra desastrosa segunda vuelta ha provocado que haya muchos equipos en la pelea por entrar en Europa.

Próxima parada, Pucela. Quedan tan pocos puntos, que ya valen su peso en oro.

 

Sevilla FC 0 – Valencia 1. Como siempre, el rival nos ganó con muy poco

El peor día para perder, el peor día para hacer un pésimo partido, el peor día para hacer un penalti estúpido que a la postre nos costó el partido.

El Valencia, como nos ha pasado en muchas ocasiones esta temporada, nos ganó con lo mínimo. Simplemente, se limitó a transformar el absurdo penalti cometido por Banega. Y sólo tuvo una ocasión más, donde Gameiro estrelló su disparo en el larguero. Por lo demás, Javi Díaz fue otro espectador más.

El Sevilla no hizo un buen partido. En la primera parte, salvo el arreón inicial, perdió el control del centro del campo por completo. En la segunda, tuvo varias ocasiones claras para empatar, pero hoy no era el día de nuestros jugadores ofensivos. En general, el partido de la mayoría de los jugadores fue muy discreto. En mi opinión, sólo se salvan Navas y Promes. Ben Yedder estuvo desconocido.

No me gustaron algunos cambios. Por ejemplo, no entendí que sustituyera a Promes, a no ser que tuviera molestias, ni tampoco la entrada de Mudo Vázquez, que está en una notable baja forma.

Para colmo, el arbitraje de González González, como suele ser habitual fue desastroso. Ni siquiera acertó al calcular el tiempo añadido, pues hubo muchos parones, pérdidas de tiempo y se hicieron todos los cambios. En el descuento, en mi opinión, hubo un claro penalti a Gonalons, pero ni el árbitro ni los del VAR lo vieron.

Partido para olvidar. Y hay que hacerlo pronto, porque el jueves hay otro partido ante un rival directo. Con la derrota de hoy, la Champions se complica muchísimo, algo totalmente normal cuando los rivales necesitan hacer tan poco para puntuar.