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El partido de hoy

Alavés 1 – Sevilla FC 0. Este Sevilla no tiene pulso

El Sevilla va de mal en peor. Ya está sin constantes vitales. Incapaz de ganar a un Alavés que, como todos los rivales, nos ha ganado con la ley del mínimo esfuerzo. Les bastó con aprovechar nuestro desorden y desidia en un córner.

Es desesperante ver al Sevilla. El primer bajón anímico llega cuando se ve en la alineación inicial a jugadores como Kjaer, Pizarro o Carole, que ni siquiera dan el nivel para jugar en  Primera División. Después el desánimo sigue creciendo en el aficionado cuando ve la total inoperancia en ataque, creando muy pocas ocasiones de gol, y desaprovechándolas todas. Pasan los minutos y el equipo es incapaz de reaccionar, hasta que se llega al final del partido.

El problema de fichar a un entrenador como Montella es que, ni conoce la liga española, ni a su propia plantilla. Y cuando la conozca, ya habrán pasado muchos partidos, y habrán volado muchos puntos.

El entrenador italiano me dejó desconcertado cuando decidió dar entrada a Corchia, cuando nos hacía falta gol y posesión. Creí que iba a echarse atrás cuando el Alavés se quedó en inferioridad numérica. Pero no, siguió con el cambio. Y por supuesto, fue infructuoso.

Veo al Sevilla tan mal que he mirado la clasificación para ver a cuánto estamos del descenso. Sin implicación de los jugadores, sin calidad, sin defensa, sin portero –pésimo estado de forma de Sergio Rico–, sin gol, con el entrenador sin conocer a sus jugadores… parece imposible ganar un partido. Afortunadamente, sabemos que eso no es así. No hay plantilla para ir a la Champions, pero sí para la Europa League y, sobre todo, para no dar una imagen tan penosa y desastrosa.

Vamos en picado y urge cambiar la dinámica. Si tienen que venir fichajes, que vengan, pero sin grandes desembolsos. No se debe hipotecar la planificación de la próxima temporada, cuando el objetivo principal ya está perdido.

Me gustaría decir algo positivo del partido de hoy, pero no se me ocurre nada, excepto que no hubo lesionados.

Hay que cambiar, pero a la voz de ya.

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Ante el Cádiz, sin confianzas y con madurez

No puedo estar más en desacuerdo con el artículo que publica Jesús Alba en el Diario de Sevilla, titulado “Cuando la bronca está asegurada“. Yo pienso que está muy equivocado, y que los pocos que vayamos a ir al estadio hoy –eliminatoria muy de cara, ante un Segunda División, a las siete y media de la tarde de un día laboral y con bajas temperaturas– vamos a tener más que olvidado el derbi. Si no fuera así, la afición demostraría una inmadurez preocupante.

Al derbi no hay que darle más importancia de la que tiene. Y me refiero a todos los casos, tanto cuando se nos da bien –la inmensa mayoría de las veces, afortunadamente– como cuando se nos da mal. Lo peor del derbi fue que perdimos tres puntos, y eso es algo que ya nos pudo ocurrir perfectamente contra el Celta o contra el Levante, pero tuvimos la suerte de que estos equipos perdonaron ocasiones clarísimas de gol. Y ese fue el motivo por el que perdimos el derbi, y no otro. El Betis únicamente nos superó en lo único que importa: el acierto de cara a gol. Si no recuerdo mal, tiraron seis veces a puerta, logrando cinco goles y un tiro al palo. Les salió todo. Supieron aguantar el chaparrón y enfriar el partido con el llamado “otro fútbol” –sí, ése que es de todo menos fútbol–, logrando un resultado engañoso y abultado, en la última jugada del partido, cuando el Sevilla se volcó a la desesperada, sin orden, y con todo, para lograr el empate.

Siempre sienta mal perder un partido, sobre todo cuando es en casa y ante un rival inferior, pero lo más importante ahora es corregir errores y sentar las bases para que podamos volver a la senda del triunfo. Porque ahora mismo el Sevilla da la sensación de no poder ganar a nadie. Y eso pasa, en primer lugar, por arreglar el desaguisado en defensa, donde, como es lógico, se está echando mucho de menos a los centrales llamados a ser titulares, como son Pareja y Carrriço, que llevan ya, y se dice pronto, tres meses en el dique seco.

Mucho me temo que el Sevilla no fichará a ningún central en el mercado invernal. Ojalá fuera cierto lo que he leído de que hay interés en Musacchio, del Milán, porque es justo el tipo de jugador que necesitamos. Pero supongo que sólo llegaremos a fichar un lateral derecho, con el fin de que Mercado pase a jugar de central.

Eso es precisamente una de las cosas que espero ver en el partido de hoy: ver a Mercado jugando de central. Teniendo en cuenta el nivel mostrado por Kjaer –la mayor decepción de los fichajes de este año, junto con Muriel–, parece totalmente necesario probar con Mercado. Es algo que ya esperaba que hiciera Berizzo, pero, por motivos que se me escapan, no lo llegó a hacer nunca.

El partido de hoy, ante el Cádiz, será una buena oportunidad para ver a los menos habituales y para hacer probaturas, ya que Montella, por ahora, tiene que encontrar soluciones con lo que hay, con el importante hándicap de que aún no conoce a su plantilla.

A pesar de que el Cádiz es equipo de Segunda División, no espero un partido fácil. Nunca lo espero, porque cualquier equipo te puede poner en problemas, máxime cuando el equipo se está mostrando tan frágil atrás. Por supuesto, confío en la victoria, pero si el Cádiz, por lo que fuera, se adelantara en el marcador, espero que la afición reaccione bien y esté con el equipo. Porque lo único importante hoy, aparte de que no haya más lesiones, es lograr que el Sevilla esté en el bombo el viernes. Y para eso será imprescindible que no haya confianzas por la teórica inferioridad del rival y por el claro resultado a favor de la ida.

Una vez en el bombo, que esperemos que así sea, será momento de pensar en el fundamental partido contra el Alavés. Porque ya no podemos perder más puntos ante equipos de la parte media-baja de la tabla. Y no lo digo pensando en los puestos que dan acceso a la Champions –a los que ya doy por perdidos, salvo que Arias acierte de lleno en el mercado invernal y Montella saque el máximo rendimiento a los buenos jugadores de los que dispone–, sino en los puestos de Europa League, ya que hemos dejado escapar tantos puntos en las últimas jornadas que hasta estamos poniendo en peligro lo que ya parecía casi asegurado: estar en Europa una temporada más.

El Sevilla FC da otra exhibición de cómo no se debe defender

Cada día es más urgente arreglar los serios problemas que tiene el Sevilla en defensa. Sin una defensa sólida se corre el serio peligro de quedar fuera de Europa a final de temporada. Así que más vale que la Secretaría Técnica afine en la contratación de un central y, si puede ser, que venga un delantero, porque Muriel se está empeñando en demostrar que él no es delantero. Y si lo es, es uno muy malo.

El rival de hoy, el Betis, como ya viene siendo habitual, tuvo que hacer muy poco para crear peligro y hacer gol. Y es que el Sevilla defiende fatal, y no sólo me refiero a su defensa, sino a su sistema defensivo en general. Repliegues, falta de anticipación, de intensidad en la presión, posición en los córners a favor… En fin, en multitud de detalles.

El partido en general fue muy disputado, con dominio alterno, a veces apabullando el Sevilla, por momentos, pero sin acierto de cara a gol. El 3-5 es la clara demostración de que las dos defensas estuvieron muy desacertadas, especialmente la del Sevilla, claro está. El resultado fue incierto hasta el último minuto, donde un fallo en cadena, con un desorden total, sentenció el partido.

El Sevilla lo intentó siempre, y eso hay que agradecérselo a los jugadores, pero el Betis tuvo un arma que suele resultar demodelora: una tremenda efectividad, cercana al 100%. Prácticamente, cada vez que llegaba, marcaba.

Mal partido de Corchia, Kjaer –a pesar de su gol– y Sergio Rico, que hoy no pilló ni una, aunque en otras ocasiones haya sido decisivo. Entre otros, porque hoy pocos se salvan.

Montella tiene mucho trabajo por delante. Entre otras cosas, conocer a su plantilla y a la liga española. Y para eso necesita tiempo. Un tiempo que no tenemos. Por eso habría preferido un entrenador español. Pero ya sólo queda tirar hacia adelante e intentar compensar un poco la plantilla con un par de fichajes.

Por cierto, a esos que no pueden dormir por perder un partido… Evidentemente, perder un partido siempre sienta mal. Hacerlo ante el Betis, sienta aún peor. Pero el fútbol debe estar para disfrutar. Para quedarte sin dormir hay cosas muchas peores. Si se piensa bien, el fútbol, el que entre una pelotita o no en una portería, es una tontería que no merece demasiada preocupación. Al menos, ése es mi punto de vista.

Fue bonito mientras duró. Alguna vez tenía que ganar el Betis. Lo que hay que procurar es que vuelvan a pasar muchos años más hasta que lo consigan de nuevo.

 

Sevilla FC 0 – Levante 0. Resultado justo, satisfecho con el punto

No, no me he vuelto loco. Si estoy satisfecho con el punto es porque han habido momentos donde he visto el partido perdido. Y después de todo, si eres incapaz de marcar un gol durante 94 minutos de partido, el mejor resultado posible es el que ha conseguido el Sevilla, aunque nos decepcione un empate a cero, ante un equipo destinado, a priori, a mirar de reojo los últimos puestos de la tabla clasificatoria.

Obivamente, el partido no me ha gustado nada, sobre todo en la primera parte, donde el Sevilla fue incluso dominado. Muy decepcionante esta primera mitad, ya que esperaba un equipo herido en su orgullo por la debacle del Bernabéu, deseoso de conseguir la victoria número mil en Primera División, y queriendo despedir el año en casa con una victoria. Pues no. En su lugar, desidia y desgana, y si no se adelantó el Levante en el marcador, fue por un impresionante paradón del criticado Sergio Rico.

El Levante nos volvió a meter el miedo en el cuerpo con un gran lanzamiento de Campaña que repelió el poste.

Visto lo visto, estaba deseando que llegara el final de la primera parte, para ver si se recomponía el equipo tras el descanso. Y lo que son las cosas. En la última jugada pudo adelantarse el Sevilla, pero el poste tampoco quiso que hubiera gol.

En la segunda parte, hubo un cambio de actitud, pero fue a partir de que la grada entonara el “échale huevos”. Increíble que unos profesionales necesiten que le espoleen desde la grada, pero es así.

El Sevilla mejoró entonces bastante, y estuvo cerca del gol en varias ocasiones. Pero exactamente en la misma circunstancia estuvo el Levante, que hizo un partido muy serio en defensa, estando todos los jugadores muy concentrados y saliendo al contragolpe con muchísimo peligro. De hecho, en uno de esas contras pudo adelantarse en el marcador. Afortunadamente, la falta de calidad arriba lo impidió, pero tuvieron dos o tres ocasiones para casi sentenciar el partido. Porque como estaba el Sevilla y la grada –muy mosqueada por el desastre del Bernabéu–, un gol habría sido demoledor.

No fue el partido de los delanteros –numerosas ocasiones erradas por los dos equipos, y sí de los porteros, ambos muy entonados.

En cuanto a los jugadores, me gustó el partido de Kjaer, quien, en mi opinión, hizo el mejor partido como sevillista. Como siga así, me va a hacer cambiar de opinión, porque hasta ahora, no me estaba gustando nada.

Lenglet, en su estilo: rápido y seguro. Lástima que se pierda el importante partido de Anoeta.

Y quitando los centrales y a Sergio Rico, poco más que destacar, porque Banega y Sarabia demostraron estar en muy baja forma. Si acaso, a Escudero, que parece que se va entonando.

Me gustó que Berizzo dejara en el campo a Ben Yedder –tuvo dos bastante claras– al dar entrada a Muriel, que jugó, aunque cualquiera lo diría, en la posición donde más ha destacado en su etapa en la Sampdoria. Sin embargo, no me gustó que sustituyera a Ganso. Aunque no haya estado acertado hoy, lo prefiero a Vázquez.

Por parte del Levante destacó el partido de Campaña. Sin duda muy motivado, hizo un gran partido. Se nota que ha evolucionado mucho con respecto al Campaña que estuvo en el Sevilla. Ha madurado.

Lamentablemente, se nota una barbaridad la ausencia de Nzonzi, quien me parece el jugador de más calidad de la plantilla, junto con Ever Banega. Por cierto, el argentino cometió un error en una zona muy peligrosa que nos pudo costar un gol. Pero es evidente que Nzonzi mejora mucho a Pizarro. Mi esperanza es que Geis, jugando en su posición, sea un jugador que marque diferencias. Pero si Berizzo no lo alinea, poca solución hay. Nzonzi era el jugador que daba equilibrio al equipo, pues era una pieza fundamental, tanto en defensa como en ataque. Por tanto, si Geis no puede sustituirlo, debería ficharse un jugador de su nivel –no será fácil– en el mercado de invierno.

En definitiva, partido que se pudo ganar y que también se pudo perder, por lo que un punto, siendo realistas, era lo justo. Hay que valorar también el buen partido que hizo el Levante, que estuvo muy bien en defensa y al contragolpe. Porque el Levante también tiene buenos jugadores, como Morales, y ninguno de ellos es cojo.

En el descuento, por precipitarnos y perder el orden, también pudimos perder el partido, pues la mejor ocasión fue del Levante.

Punto que sabe a poco, porque todos esperábamos mucho más en esta lluviosa y fría noche, pero es lo que hay. Y no merece la pena darle más vueltas. A pensar en Anoeta, y sólo en Anoeta. Nos jugamos mucho, porque los de arriba es muy difícil que fallen. Así que sólo nos valen los tres puntos.

 

 

R. Madrid 5 – Sevilla FC 0. Goleada que no debe extrañar a nadie

De nuevo, el Sevilla saltó al Bernabéu acomplejado, sin creer en la victoria, con los brazos caídos y sin sudar la camiseta. Por eso, la goleada no debe extrañar a nadie, sobre todo si analizamos los muchos errores que ha cometido el equipo de Berizzo durante el partido. Pero la lógica dice que si el rival es inmensamente superior a ti técnicamente y además, corre más que tú, lo normal es que caiga una goleada de escándalo. Porque sí, el Madrid es muy superior al Sevilla, y por lo que he visto hoy, también es muy superior en preparación física.

Hay que reconocer que Kroos, Isco, Asencio y Modric son de los mejores centrocampistas del mundo en sus puestos, y que Ronaldo y Benzema son de los mejores delanteros. Por tanto, si el centro del campo es incapaz de frenarles, ya que los merengues llegaban con toda la tranquilidad del mundo a nuestro campo y alcanzaban el área sin el menor obstáculo, y nuestra defensa poco menos que se queda mirando… Pues siendo sinceros, hemos tenido hasta suerte de que el Madrid no quisiera hacer sangre en la segunda parte y prefiriera reservarse para el duro calendario que se avecina.

Tampoco podemos olvidar que dos de los tres goles han llegado por cortesía nuestra. Me refiero al primer gol, muy tempranero, donde Muriel cede en bandeja a Nacho, para que casi sólo tenga que empujarla. Y al tercero, el penalti clarísimo de Navas.

Por cierto, me pregunto qué hace Muriel defendiendo un córner en el área, en el minuto dos, sobre todo teniendo en cuenta que era nuestro único delantero sobre el césped. En mi opinión, Muriel debería estar fuera del área, buscando un posible rechace. Eso también es defender, porque uno o dos jugadores del Madrid deben estar pendientes de él. Muy distinto sería que estuviéramos en el descuento y fuéramos ganando, cosa que, por desgracia, no ha ocurrido.

En los otros goles también se aprecia la poca intensidad con la que defiende este Sevilla, que nos está acostumbrando a dar una de cal y otra de arena. A decir verdad, pudo ser peor, porque Benzema remató a placer pero el balón se estrelló en el poste.

Y en el apartado ofensivo, también hemos sido una nulidad. Sólo hemos llegado dos o tres veces, y siempre hemos tirado flojo. Me recordaba cuando jugaba al fútbol de pequeño, con los amigos. Si uno tiraba muy fuerte, el portero decía: “crujíos no valen”. Pues eso parecía, que no queríamos tirar fuerte, no fuera que se enfadase Keylor Navas.

Hoy varios jugadores han estado desaparecidos, como Franco Vázquez o Muriel. Navas sigue con su estado de forma lamentable, no siendo capaz de escaparse de nadie o de centrar en condiciones.

Además del resultado, me llevé otro chasco porque esperaba poder escuchar el audio de Sevilla FC Radio, pero no aparecía en ninguno de los cuatro o cinco audios disponibles en Movistar +. Sin embargo, en todos aparecía Valdano diciendo sus chorradas, como un “centro con efecto banana”. No me dejó otra opción que quitar el sonido. Estupideces, las justas.

Creo que para que el Sevilla cumpla los objetivos no hay más remedio que hacer dos buenos fichajes, y éstos deberían ser un central de categoría que acompañe a Lenglet –mucho me temo que Carriço y Pareja seguirán teniendo problemas– y un centrocampista de cierre que sustituya a N’Zonzi. Es decir, que sea fuerte defensivamente y que distribuya bien el balón. Pero esto no puede seguir así. Atrás somos unas madres y, en cuanto nos coge un rival fuerte, nos da fuerte, flojo y regular.

 

 

Villarreal 2 – Sevillla FC 3. Otra remontada increíble

No he podido ver los primeros cincuenta minutos de partidos, pero, por lo que he leído en twitter, deben de haber sido penosos.

Al poco de sentarme frente al televisor, veo una pifia de Banega, que intentó rematar un córner, pero que provocó un contragolpe mortal del Villarreal, que cogió al Sevilla muy mal posicionado, y que acabó en el 2-0, marcado por Bacca.

El panorama no podía ser más desolador, pero, de nuevo, este equipo tiró de raza, de casta, y en un par de minutos logró empatar. Casi no dio tiempo para celebrar el gol de Lenglet, que remató una falta muy bien botada por Ever Banega, cuando el Mudo Vázquez consiguió el empate. Me dio la sensación de que Barbosa iba a despejar a córner el remate de Vázquez, pero sólo consiguió desviar hacia arriba, colándose el balón por la escuadra.

Se le dio la vuelta al partido, como a un calcetín, en un visto y no visto. Y a partir de aquí, el Sevilla controló el partido, excepto en los minutos finales, donde reinó el desorden y pudieron volar dos puntos.

No me gustó nada el cambio de Krohn-Dehli por Vázquez. Esperaba que fuera sustituido por Ben Yedder, para ir a por el partido. Pero lo cierto es que a Berizzo le funcionó, pues un contragolpe acabó en penalti cometido sobre Mercado, y conllevó la expulsión de Víctor Ruiz. Banega lo transformó con frialdad, por el centro, y, lógicamente, el partido se puso muy de cara.

Lástima que no tengamos una defensa fiable, porque nos habríamos ahorrado las penurias –la chilena de Bakambú la vi dentro– que hemos tenido que pasar para lograr estos tres importantísimos puntos que nos permiten seguir luchando por las plazas Champions, venciendo en su propio feudo a un rival directo.

Sevilla FC 2 – Celta 1. A Berizzo le gusta jugar con fuego.

Otro partido de Liga previo a Champions donde Berizzo, en lugar de ir partido a partido, saca un once pensando en el Liverpool, plagado de suplentes. Y a mí eso no me gusta nada. Me parece que es de equipo pequeño. El mismo Liverpool ha alineado hoy los titulares. Creo que en los partidos importantes, y el de hoy lo era, deben jugar los mejores, excepto, claro está los que tengan molestias físicas y no estén al cien por cien.
En mi opinión, en el Sevilla hay jugadores que deben jugar siempre, como es el caso, por ejemplo, de Sergio Rico. Yo sé que hay muchos sevillistas que prefieren a David Soria antes que a Rico. Pero cuando juega Soria, yo es que lo paso muy mal. No puedo evitarlo. Me llevo todo el partido temiendo la cantada que nos costará el gol. No veo a Soria como un guardameta hecho, consolidado. Considero que tiene aún muchísimo que aprender y necesita jugar con asiduidad. Y como no está hecho, mejor que lo haga cedido en otro equipo, porque, si no es así, sus actuaciones nos costarán goles. Por ahora, sus fallos en los goles del Leganés y el de hoy — ha tenido más, no sólo en la jugada del gol–, no nos han costado puntos porque pudimos remontar, pero no siempre será así. La portería es una posición fundamental y debe estar siempre ocupada por el mejor.
Tampoco entendí que fuera de la partida Escudero, ya que es el único lateral izquierdo inscrito en Champions. Teniendo a Carole, y dada la baja forma de Escudero, me pareció muy arriesgado que jugara. Ante el Liverpool nos jugamos mucho y sería un handicap importante tener que improvisar un lateral izquierdo ante un rival tan peligroso.
Pero bueno, al fin y al cabo, la ruleta rusa le salió bien a Berizzo, y hay que congratularse por ello. Pero igual le podría haber salido mal. La defensa hoy fue un flan, insegura a más no poder. Y si el Celta no se puso 0-2, fue de puro milagro. Antes y después de esa ocasión que pudo dejar el partido muy cuesta arriba, hubo ocasiones muy claras, principalmente por parte de Franco Vázquez, que erró cuatro clarísimas, pero también por parte celtiña. Podría haberse dado un resultado verdaderamente llamativo, de haber estado medianamente certeros los jugadores de cara a gol.
Para llevarnos los tres puntos y darle la vuelta al marcador valieron dos cabezazos: primero de Muriel, en una falta lateral, y después de Nolito, tras un extraordinario pase de otro jugador que considero imprescindible, como es Pablo Sarabia.
Me gustó el partido que hizo Geis, a pesar de jugar en un puesto donde no es habitual.
El arbitraje de Del Cerro Grande no pasó desapercibido, ni mucho menos. Estuvo desastroso, desquiciando a jugadores de ambos equipos y afición. Concatenaba un error con otro, dando la impresión de que, cuando acertaba, lo hacía de casualidad. Tal fue el despropósito, que hubo una falta a un jugador del Sevilla tan clara que los jugadores de ambos equipos se quedaron parados, creyendo que Del Cerro la había señalado. Casi nos marcan por la tontería.
Pienso que hoy Berizzo arriesgó muchísimo reservando jugadores para el martes. El Sevilla estaba en una situación delicada, pues de haber perdido o empatado, se habría alejado demasiado de los puestos Champions, pues los de arriba no suelen fallar demasiado. No hay que olvidar que ése es el objetivo marcado por la entidad, aunque sea bastante ambicioso, y el no lograrlo sería un fracaso.
Y ahora sí, a pensar sólo y exclusivamente en el Liverpool. Si nos ganaran, se cumpliría un año de la última derrota en el Ramón Sánchez Pizjuán, aquella que llegó inmerecidamente ante la Juventus, por 1-3, y con un arbitraje determinante, con una temprana expulsión del “Mudo” Vázquez. Nuestro estadio debe seguir el martes siendo un fortín inexpugnable.