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El partido de ayer

Sevilla FC 2 – Celta de Vigo 1. De poder golear, a pedir la hora

Tres puntos muy meritorios los conseguidos por el Sevilla ayer, pues el Celta de Vigo demostró ser un gran equipo, con jugadores de calidad en todas sus líneas, pero especialmente en la delantera. Cayó en Nervión porque el Sevilla hizo un partido muy serio, pero estuvo a punto de echar por tierra el buen trabajo realizado por los jugadores blancos en la recta final del partido.

En la primera parte hubo muy pocas ocasiones, por parte de ambos equipos. El primer gol llegó en una arrancada de Vázquez, que se fue de su marcador y pasó a Navas, quien puso un pase medido a Sarabia para que éste cabeceara a placer, ajustado al poste. Otra asistencia de Navas, que afortunadamente, no ha sido convocado por Luis Enrique. Le viene bien descansar, porque está claro que el palaciego es titularísimo, sobre todo si es capaz de mantener el nivel que está mostrando en estos momentos.

En la segunda parte sí hubo más ocasiones de gol, a pesar de que no fue el día de nuestros delanteros. Tanto Ben Yedder como André Silva estuvieron muy por debajo de su nivel habitual. Sin embargo, los dos fueron decisivos, El primero porque marcó el 2-0, y el segundo porque provocó la expulsión de Araujo.

No me gustó absolutamente cómo se gestionó el partido a partir de la expulsión. Creo que fue nefasta. Con superioridad, y con un gol de ventaja, hay que tener más tranquilidad, hacerse el dueño absoluto del centro del campo, hacer correr al rival y buscar sentenciar, precisamente para evitar lo que ocurrió: que el Celta marcara y nos pusiera en apuros.

El gol celtiña fue obra de Boufal, y fue un golazo. Se fue, como una bala, partiendo de campo propio, haciendo retroceder a nuestra defensa y a Vaclík –grave error, porque Boufal estaba solo y tenía tres o cuatro defensores por delante– , y la colocó muy ajustada al poste, de tiro fuerte y lejano. Este detalle de calidad del franco-marroquí nos puso en jaque el resto del partido, y bien pudo costar un disgusto. Afortunadamente, el Celta desaprovechó la ocasión que tuvo y hubo final feliz.

No obstante, el Sevilla perdió otra ocasión de oro para aumentar el goal-average. Un partido que pudo acabar en goleada –Ben Yedder, por ejemplo, falló dos ocasiones clarísimas, completamente solo ante el portero–, y acabamos pidiendo la hora.

El mejor del partido, en mi opinión, fue Franco Vázquez, quien intervino en los dos goles. En el segundo, dio un gran pase a Sarabia. Pienso que en su posición actual está dando mucho mejor rendimiento que cuando jugaba más avanzado.

No entendí que Banega no fuera sustituido, teniendo en cuenta que teníamos dos goles de ventaja y en superioridad. Creo que le viene bien un descanso –ayer no fue su mejor partido– y además tenía una tarjeta amarilla. Algo que no pareció importarle –excepto en el gol del Celta–, porque el argentino siguió defendiendo con mucha intensidad y faltó poco para que le enseñaran la segunda.

El árbitro, González Fuertes, volvió a demostrar que es de los peores que hay en Primera División. Le temía más que a la magnífica delantera Aspas-Maxi Gómez, porque la temporada pasada nos la lió en el Sevilla-Villarreal. Por cierto, extraordinario el trabajo defensivo de todo el equipo, y muy bien los tres centrales, que lograron que el Celta casi no creara ocasiones de gol.

Tres puntos fundamentales para afianzarnos en plaza Champions y que, circunstancialmente, nos da el liderato. Siempre es bonito ver al Sevilla líder, pero hay que ser realistas, y lo más probable es que dejemos de serlo en el próximo partido, en el Camp Nou. Lo más importante es que, aunque queda muchísima temporada por delante, le sacamos siete puntos al Valencia y ocho al Villarreal, quienes, a priori, son nuestros más importantes rivales para conseguir la ansiada cuarta plaza.

 

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Betis 1 – Sevilla FC 0. Un horrible partido y un increíble error arbitral acaban con la racha del Sevilla en el Villamarín

Decepcionante partido el que hizo ayer el Sevilla en el Villamarín, donde hizo muy poquito para ganar. Prácticamente, ningún jugador se salva de la quema, pues Banega, André Silva, Sarabia, Mudo Vázquez, Roque Mesa… es decir, los que llevan el peso ofensivo del equipo, estuvieron muy desacertados, con lo que las ocasiones de gol del Sevilla se pudieron contar con los dedos de una mano, y quizás hasta sobraran dedos. Quizás el mejor fuera Jesús Navas, pero tampoco es que fuera su mejor partido.

En la segunda parte, esperaba una reacción de Machín, para intentar cambiar la pobre impresión que estaba dando el Sevilla, pero pienso que los cambios se hicieron tarde y mal, pues era un riesgo mantener a jugadores a los que se le veía demasiado intensos, que no estaban aportando nada, con tarjeta, y que tenían recambios de garantías en el banquillo.

Por cierto, yo creo que al final Ben Yedder acabará siendo titular en el Sevilla, ya que necesita muy poco para acabar haciendo gol, que no es algo que se consiga con facilidad en el Sevilla, exceptuando el primer partido ante el Rayo. Además, considero que es perfectamente compatible con André Silva.

El partido del Sevilla siguió siendo mediocre hasta que llegó la jugada que decidió el partido: un enorme error arbitral de Gil Manzano, que convirtió una agresión de Pau López a Roque Mesa, que habría acarreado roja y expulsión al guardameta bético, en una falta de Roque Mesa, con lo que el expulsado fue éste.

El error de Gil Manzano puede entenderse, ya que es una jugada rápida, pero lo que es inexplicable es que Del Cerro Grande, que estaba a cargo del VAR, no le indicara nada. Una vez vista la repetición, no queda lugar a dudas: Roque Mesa no tiene ninguna intención de evitar el saque de Pau López, y es el portero el que se desvía de su trayectoria para golpear a Roque Mesa.

A partir de aquí, lógicamente, se puso el panorama muy negro, pero, pese a quedarse en inferioridad el Sevilla durante más de media hora, el Betis apenas creó ocasiones de gol.  Pero en una jugada muy mal defendida, donde se deja central al área sin oposición alguna, el Betis logró el 1-0 definitivo.

Los cambios de Machín, para intentar equilibrar el partido, se hicieron tardísimo. Aleix Vidal no entró hasta el minuto 85 y Quincy Promes hasta el 86.

En definitiva, muy mal partido del Sevilla que le lleva a la primera derrota en Liga. El Betis no es que lo hiciera mejor –de hecho, Vaclik apenas tuvo que intervenir–, pero supo aprovechar su superioridad numérica.

Sin embargo, lo peor no fueron los tres puntos perdidos, ni que se pusiera fin a una racha de 13 o 14 años sin conocer la derrota en el Villamarín, sino la lesión de Mercado, que se fracturó el cúbito y, previsiblemente, estará varios meses de baja. En dos jornadas hemos perdido a dos de nuestros mejores defensas. Ojalá el gafe se haya acabado aquí y el viento sople a favor a partir de ahora.

 

Sevilla FC 1 – Zalgiris 0. Victoria mínima que obliga a marcar en Lituania

Saltó la sorpresa y el Sevilla no fue capaz de dejar encarrilada la eliminatoria ante el Zalgiris. Gran parte de culpa la tuvo la alineación inicial, plagada de suplentes, pensando en la Supercopa del domingo, pero, sobre todo, la excepcional actuación del portero visitante, Bartkus, internacional lituano, que hizo una auténtica exhibición, evitando una goleada. Lo paró casi todo (Banega se lo puso imposible en el gol), y la mala puntería de nuestros jugadores hizo el resto. Al igual que en muchos partidos de la temporada pasada, se desaprovecharon infinidad de ocasiones, dejando en evidencia que la falta de gol sigue siendo un grave problema. Lo cual, por otra parte, es totalmente lógico, pues no ha llegado aún ningún delantero que palie nuestra pobre efectividad ante la portería contraria. Urgen delanteros, y mientras antes lleguen, mejor.

El Zalgiris me pareció bastante mejor equipo que el Ujpest. Además del sobresaliente guardameta lituano, cuenta con varios jugadores de calidad y veloces, que les permite montar buenos contragolpes. No me extraña, por tanto, que el Zalgiris sea más peligroso a domicilio que en su propio feudo. Los mejores del Zalgiris fueron el central senegalés Mbodj (inexpugnable por alto, rápido y con buena salida de balón), y los centrocampistas Blagojevic (croata) y Simkovic (eslovaco). Afortunadamente, Vaclik también se lució en un par de ocasiones, con lo que esos contragolpes se quedaron en nada. Sólo supusieron un par de sustos, pues haber encajado un gol sí nos habría puesto la eliminatoria en una más que preocupante situación.

En cuanto a nuestro equipo, me parece evidente que hay jugadores en la plantilla que no deben formar parte del Sevilla 2018-2019. Jugadores como Nolito (mucha voluntad, nulo acierto, como suele ser habitual en él) o Muriel deberían seguir sus carreras en otro sitio. El problema es que a ver quién es el guapo que es capaz de colocarlos sin perder mucho dinero. Otros jugadores, como Berrocal y Pejiño, actualmente no tienen nivel para formar parte del primer equipo, pero tienen mucho futuro aún por delante, ya que sólo tienen 19 y 22 años, respectivamente. Pejiño tiene descaro y condiciones, pero aún le falta bastante para poder ser titular en un equipo del máximo nivel.

Tengo dudas con Arana. Por ahora, creo que pierde la batalla, claramente, con Escudero. El brasileño tiene buenos detalles, pero también mostró que le falta velocidad y que aún está lejos de adaptarse al fútbol europeo.

Por cierto, ayer me descuadró Gnagnon un poco. Desde la grada, daba la impresión de que estaba gordo y lento. Supongo que será eso, una impresión, porque cuando pasó el reconocimiento médico estaba en su peso. Pero lo que más me llamó la atención fueron sus numerosos saltos a destiempo, lo que le llevaba a caer o cargar sobre el contrario, lo que habría supuesto muchas faltas, algunas peligrosas, de haber tenido al silbato a un árbitro español. Gnagnon es un jugador muy joven (21 años) y que ya está en las quinielas para llegar a la selección absoluta de Francia, pero necesita adaptarse pronto al fútbol español si no quiere ser un asiduo del banquillo. El Gnagnon de ayer dista bastante del que todos esperamos ver.

En mi opinión, la victoria de ayer nos pone la eliminatoria bastante de cara, aunque al ser por la mínima nos obliga a marcar en Lituania para evitar lo que sería un descalabro histórico. La diferencia entre uno y otro equipo es abismal, pero un exceso de confianza podría resultar fatal. Está claro que lo ideal no es jugarse la eliminatoria fuera de casa y en un estadio con césped artificial, pero el Sevilla tiene que estar en la siguiente ronda y tiene que estar en la fase de grupos de la Europa League. No puede ser de otra forma. No debería ser de otra forma.

Ujpest 1 – Sevilla FC 3. Algunos detalles a destacar de una victoria cómoda

Como se preveía, el Ujpest no volvió a ser rival para el Sevilla, y es lógico, porque los húngaros sólo tienen dos jugadores que sobresalen y que, en mi opinión, podrían jugar en la Liga española: Zsótér y Obinna. El húngaro, de 22 años, internacional sub-21 con su país, es el manijero del equipo y se le ve bastante calidad. Participó en todas las ocasiones de gol de su equipo, con dos buenos pases y marcó un golazo de volea, ante el que no pudo hacer nada Sergio Rico, que se encontraba un poco adelantado. Eso sí, no se le puede pedir que se imponga en los saltos, porque sólo mide 1,67.

El nigeriano Obinna, también muy joven (21 años), internacional sub-20 con su país, es potente y veloz, con facilidad para el desborde, aunque se mostró muy inocente al no saber aprovechar el grave error que tuvo Carriço al intentar despejar un balón. Su disparo fue muy flojito. Fácil para Sergio Rico.

El partido fue más bien aburrido y con pocas ocasiones de gol. Me dio la impresión de que el Sevilla, ya que la eliminatoria estaba más que sentenciada y que la forma física aún está lejos de ser la deseable, no quería forzar mucho la máquina. Y el Ujpest no es que no quisiera, sencillamente es que no podía. Por tanto, en lugar de un partido de competición parecía más el típico de pretemporada, de los cuáles se pueden sacar pocas conclusiones. Estas pueden ser algunas:

1.- Sistema reconocible. El equipo y el entrenador tienen las ideas claras. Para Machín, los tres centrales son innegociables, y con ellos conseguirá alabanzas o críticas, éxitos o fracasos. Por tanto, bien haríamos en fichar a un central más, porque Nico Pareja volvió a lesionarse. Ha dado muchísimo al club, pero, lamentablemente, ya no puede estar al nivel que el Sevilla demanda.

2.- Sergio Rico debe ser traspasado o cedido, pero no debe continuar. Considero que no es bueno ni para el Sevilla ni para él. Ayer no transmitió seguridad. Es más, tuvo un error grave que bien podría haber acabado en gol. De seguir el canterano, no creo que se haga con una plaza de titular y seguirá depreciándose.

3.- Buen trabajo en ataque. El Sevilla se mostró efectivo de cara a gol, y esa cualidad, fundamental para tener éxito, hace mucho que se echaba de menos. Sarabia (2) y Muriel fueron los goleadores. El madrileño aprovechó un sensacional pase de Escudero en el primer gol, y una buena asistencia de Pejiño en el segundo. En este gol fue decisivo Ben Yedder, que con su desmarque se llevó a los dos defensas, dejando completamente solo a Sarabia ante el portero.

Muriel se fabricó dos ocasiones, fallando estrepitosamente una, tirando al muñeco, y marcando la otra, tirando también al muñeco, pero en esta ocasión acabó en el fondo de la red, tras tocar el portero. A ver si este gol sirve para que se le encuentre un comprador. De delantero ha demostrado que no sirve. Quizá en la banda, donde jugaba en la Sampdoria, pero ahí no se le ha podido ver. Por si acaso, al igual que con Sergio Rico, mejor que salga, antes de que se deprecie más.

4.- Debut de Sergi Gómez. No tuvo ningún error, ni pasó ningún apuro. Habrá que verlo ante rivales más potentes.

5.- Pejiño. Está muy verde aún, pero tiene detalles de calidad. Bien en el segundo gol. Se precipitó en un par de ocasiones.

De todas maneras, el equipo que vimos ayer tendrá poco que ver con el once tipo de la Liga 18/19, pues faltaban jugadores que se presumen titularísimos, como Gnagnon, Navas, Kjaer, Amadou, Roque Mesa y los fichajes que aún están por llegar, como el delantero centro, que se espera sea el fichaje más caro de nuestra historia.

El próximo rival, el Zalgiris, salvo mayúscula sorpresa, tampoco debe ser un obstáculo. Cuestión diferente podría ser el playoff, donde podríamos encontrarnos rivales veraderamente complicados, como el RB Leipzig, Istanbul Basaksehir o Burnley –uno de los dos–, Atalanta o Girondins de Burdeos. El lunes, día 6, conoceremos el último rival que nos separa de la fase de grupos

Sevilla FC 4 – Ujpest 0. Eliminatoria sentenciada

La eliminatoria no sólo está sentenciada por la abultada victoria, sino porque ha quedado claro, por si a alguien le quedaba alguna duda, que el Sevilla FC es muy superior al equipo húngaro, con lo que lo más probable es que también ganemos con comodidad en el partido de vuelta.

Dominio absoluto del Sevilla, durante los noventa minutos, con lo que nos quedamos sin ver si Vaclik es un buen portero o no. Desde luego, no tiene muy complicado superar el pésimo nivel que mostró Sergio Rico durante la pasada temporada.

De los jugadores sevillistas, destacó sobremanera Jesús Navas, que entró por su banda cuando le dio la gana. Abrió el marcador, asistió y estuvo incansable. Fue sustituido al inicio del segundo tiempo, supongo que por precaución, ya que ha estado mimado por los recuperadores durante todo lo que llevamos de pretemporada.

Por la banda opuesta, Arana no me convenció del todo. Se le ve en mejor forma física, pero creo que puede tener problemas en la Liga española en el apartado defensivo. Ofensivamente, tiende a intentar desbordar, casi siempre, por dentro, alejándose de la banda, y sus centros suelen tener peligro. Tendrá que adaptarse rápido si quiere disputarle la plaza a Escudero. O igual es al revés, porque aún no sabemos la preferencia de Machín. Escudero ayer jugó de central, por necesidad.

En el centro del campo, ni Roque Mesa ni Vázquez tuvieron el más mínimo problema para hacerse con el control. Mesa, aunque estuvo en algunos momentos fallón, volvió a demostrar que, lamentablemente, Montella se equivocó con él. Va a estar interesante la lucha por ocupar la plaza de mediocentro defensivo, pues Roque Mesa va a tener la competencia de Amadou, que hasta ahora está causando muy buena impresión, y del jugador que venga a sustituir a Nzonzi. Porque sería una gran sorpresa que el francés no acabara saliendo en este mercado veraniego.

En defensa, como era de esperar, se tuvo poco trabajo. Pareja –sensacional su desplazamiento en largo en el gol de Sarabia—y Carriço son muy buenos centrales, pero cuando están en forma. Y por desgracia, no son muy fiables físicamente, especialmente el argentino. En unos meses cumplirá 35 años y se espera la contratación de un último central. Así pues, todo parece indicar que no será de la partida la próxima temporada.

Al equipo ayer se le notó que aún no está bien físicamente, lo que es lógico, ya que estamos en plena pretemporada. Con la excepción de Navas, que parece de otro mundo, se veía a los jugadores pesados, por lo que me pareció normal el bajón que dio el equipo en el segundo tiempo. Esta parte fue bastante aburrida y sólo pudimos marcar en el descuento.

En general, fallamos muchísimas ocasiones de gol. Sólo Nolito falló unas cuantas, alguna clarísima. En eso no hemos cambiado. Aunque Ben Yedder sigue con la puntería fina y transmitiendo sensación de peligro, seguimos teniendo un porcentaje bajo de efectividad. Si no queremos tener problemas de gol, es fundamental acertar con el delantero que venga. O los delanteros, porque tampoco me parecería un disparate que llegaran dos. Porque Muriel no es delantero, y lo demuestra en cada partido que juega.

Cuando despachemos al Ujpest, supongo que tampoco sufriremos lo más mínimo para eliminar al Zalgiris. Sólo en la tercera y última eliminatoria podríamos tener un rival de nivel. Pero esperemos que, con suerte, ni siquiera ahí peligre la clasificación para la fase de grupos. Después de todo, el Sevilla es uno de los principales favoritos para alzar el título.

Para entonces, es de esperar que la plantilla difiera bastante de la actual. Aún queda mucho por llegar y, sobre todo, mucho por salir.

Sevilla FC 1 – Alavés 0. Decepcionante fin de temporada

La decepción es porque esperaba que entre los titulares estuvieran Arana y los canteranos Lara y Pozo. Pero tendré que esperar para ver al que ha sido nombrado como el mejor lateral izquierdo de Brasil.

Al menos, esperaba que los canteranos  dispusieran de muchos minutos, pero ni eso. Sólo Lara, en los minutos finales, y apenas pudo tocar el balón.

El partido del Sevilla fue bueno, mereciendo ganar con más holgura, pero cuando no era Pacheco -buen guardameta- el que evitaba el gol, hacíamos gala, una vez más, de nuestra nulidad ofensiva.

El único gol del partido fue obra de Ben Yedder, a pase de Franco Vázquez.

Me gustaría saber cuantos goles habría marcado Ben Yedder de haber sido titular indiscutible. Jugando cuatro ratitos ha superado la veintena. En mi opinión es el mejor delantero que tenemos, con diferencia sobre los demás, y sería un gran error traspasarlo en el próximo mercado. Y, por otro lado, también sería arriesgadísimo. Porque Ben Yedder garantiza gol, pero estaría por ver si su  sustituto haría lo mismo.

No he mirado las estadísticas, pero estoy seguro que Yedder superará en relación minutos jugados/goles a delanteros que en su momento vistieron nuestra camiseta, como Gameiro o Bacca. Puede que no supere a Iago Aspas, porque el gallego también solía marcar en las poquísimas ocasiones que le daba Emery.

En defensa, el equipo estuvo casi perfecto. El Alavés llegó muy poco. Su ocasión más clara, un espectacular disparo que repelió la cruceta, en la primera parte. En la segunda, también tuvo un par de ocasiones, una desviada a corner por Soria, en una falta, y otra en un jugada donde el balón se paseó por las inmediaciones de nuestro área pequeña.

Por cierto, se volvió a notar muchísimo la ausencia de Nzonzi. En la primera parte, entre el francés y Roque Mesa, dominaron por completo el centro del campo. Y eso no ocurrió en la segunda mitad.

Probablemente, hoy hemos visto los últimos minutos como sevillistas de Sarabia, Nzonzi y Lenglet, que son de lo mejorcito de este Sevilla. Habrá que tener mucho acierto con sus sustitutos.

Gracias a Caparrós hemos entrado en Europa. Aunque sea por la puerta de atrás, pero hemos entrado. Eso no puede ocultar que la temporada liguera ha sido un gran fracaso, puesto que hemos acabado a muchos puntos de distancia de los puestos que dan acceso a Champions League, que era el objetivo marcado por el club.

Hoy se ha vuelto a demostrar que es absolutamente necesario poner una visera a todo el estadio. La entrada ha sido pobrísima, y no culpo a los que se quedan en casa, pues no te mojas y ves mejor el fútbol, porque en la grada, con los paraguas de los demás –¿es que no saben que hay chubasqueros y es mucho más cómodo?–, no se ve el fútbol todo lo bien que se debiera. Culpo a los que mandan. Y no me vale la excusa de que es caro. La ampliación y techado es una obra necesaria. Y si es cara, que se haga en siete o diez años, pero que se haga, poco a poco. Y el momento de empezar es ahora, que estamos en una bonanza económica, que esperemos perdure. Pero no se puede permitir lo de hoy.

Acabada la temporada, es momento de empezar a planificar la próxima. Bueno, ya debería estar más que planificada. Más nos vale que acertemos, tanto con el Director Deportivo como con el entrenador. Porque de eso va a depender nuestro futuro economico y deportivo.

Betis 2 – Sevilla FC 2. Un Sevilla muy superior consigue plaza europea en el Villamarín

Tiene mucho mérito lo que ha conseguido Caparrós en sólo tres partidos. Cogió a una plantilla muerta, sin confianza, y ha logrado que compitan, dándoles a los jugadores un chute de intensidad que no se les ha visto en toda la temporada.

El partido empezó mal. Al igual que en la ida, el Betis marcó en la primera llegada a puerta. Bartra remató una falta que fue desastrosamente defendida por el Sevilla. Aunque realmente no debió subir al marcador, por estar Bartra en fuera de juego. Por poco, eso sí, pero fuera de juego al fin y al cabo.

A partir de aquí, el Sevilla se rehizo y dominó por completo la primera parte. No empató porque estuvo tremendamente fallón, tanto en el último pase como en el remate, y eso es algo a lo que, desgraciadamente, estamos acostumbrados.

En la segunda parte, el Sevilla continuó con el dominio y buscando con ahínco el empate, hasta que lo consiguió por obra de Ben Yedder. En una extraña jugada que parecía que iba a quedar en nada, por un inoportuno resbalón, fue el más listo y le “robó la cartera’ a varios defensores béticos, enviando con la puntera el balón a la red.

El Betis siguió grogui, pero en una jugada aislada Loren pudo lograr el 2-1. Incomprensiblemente no remató de primeras y se entretuvo lo justo para que Lenglet despejara a corner.

Sin embargo, fue el Sevilla quien le dio la vuelta al marcador. A raíz de un saque de esquina, Ben Yedder toca levemente, de tacón, dejando pasar el balón hasta el centro del área para que Kjaer fusilara a Pedro.

No duró mucho la alegría, porque el Sevilla volvió a demostrar su poco rigor defensivo, en una jugada donde ni los centrales ni Soria estuvieron contundentes, de lo que se aprovechó Loren para lograr el 2-2 definitivo.

Lamentablemente, la superioridad del Sevilla no sirvió para ganar un partido que, de haber tenido más mordiente y acierto arriba, debería de haber sido un paseo o, al menos, haberse ganado. De igual manera, de haberse aplicado el VAR, el resultado habría sido distinto, pero para eso habrá que esperar a la próxima temporada.

La mejor virtud del Betis, al igual que en el partido de ida, fue su alta eficacia de cara a gol. Tuvo tres ocasiones e hizo dos goles, lo que llevó a otro resultado engañoso.

El resultado no fue bueno, pero, al menos, se consiguió la clasificación para la Europa League. Hace tiempo, viendo el pobre rendimiento que le sacaban a la plantilla Berizzo y Montella, me hice a la idea de que el Sevilla quedaría fuera de Europa, como ya ocurrió con Monchi hace unos años. Por tanto, esta clasificación, aunque sea con tres rondas previas, me sabe a gloria.

Lo que ha hecho Caparrós, logrando competitividad, resultados y la clasificación para Europa, incluso sobrándole una jornada, vuelvo a repetir que es muy meritorio.

Otra consecuencia que tuvo el derbi de ayer, aunque sólo sea a efectos estadísticos, es que el Sevilla lleva ya doce o trece temporadas sin caer en el Benito Villamarín. Esta ocasión debe ser especialmente dolorosa para el aficionado bético, al menos para los más fanáticos, pues soñaban con una victoria, incluso con una goleada, que dejara fuera de Europa a su eterno rival. Tendrá que ser en otra ocasión. Si es que alguna vez sucede.

Espero que esta penosa temporada liguera sirva para aprender de los errores, de manera que se haga una buena planificación y se conforme una buena plantilla que devuelva al Sevilla las opciones de optar a la plaza de Champions League que queda libre y que deberemos pelear, en teoría, con el Valencia y Villarreal.