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El partido de ayer

Sevilla FC 1 Villanovense 0. A octavos de final, con más apuros de los previstos

No ha sido una eliminatoria de coser y cantar, como casi todo el mundo esperaba. Al menos, yo creía que el Sevilla iba a pasearse en ambos partidos, y no ha sido así. El Villanovense ha dado problemas hasta el final. No ha sido el típico equipo acomplejado, que sale a encerrarse para que no le caiga un saco de goles, sino que ha intentado estirarse, a veces con buen trato de balón, aunque con las limitaciones propias de un equipo tan humilde, pero estando lejos de lo que hacen muchos equipos de Primera, que es meterse atrás, con un planteamiento ultradefensivo, con las líneas muy juntas y perder tiempo desde el minuto uno.

Sin embargo, los apuros no han venido porque el Villlanovense haya tenido muchas ocasiones de gol. De hecho, Soriano ha sido, prácticamente, un espectador más. Pero gracias al valor doble de los goles visitantes en caso de empate, la incertidumbre se ha mantenido hasta el final. Un error defensivo, una falta, córner, un error arbitral, un rebote… cualquier cosa podía pasar si no se cerraba el partido con el segundo gol… Ese segundo gol que nunca llegó. Menos mal que la portería de Soriano quedó inmaculada, porque caer a las primeras de cambio, y ante un rival de Segunda B, habría sido un fracaso absoluto.

Lógicamente, el Sevilla ha sido muy superior. El partido podría incluso haber acabado en goleada, pero entre la buena actuación del guardameta visitante, al que casi hacemos internacional, y la nula eficacia de nuestros jugadores, nos ha costado más de la cuenta pasar la eliminatoria.

Se han  fallado muchas ocasiones de gol. Las más claras por parte de Muriel, que estrelló un balón en el poste, de impresionante trallazo en una falta muy lejana. También André Silva falló lo suyo. Incluso el gol, de penalti, lo hizo tras rechace del portero. Este clase de goles pueden quedar pronto en el pasado, de aprobarse una norma que está estudiando la International Board, por la cual, de parar el lanzamiento el portero, no habría posibilidad de rechace y se sacaría de puerta.

Me ha gustado el partido de Amadou y Promes, que se postula como una seria alternativa para sustituir a Navas. No obstante, un fallo suyo provocó una de las ocasiones más claras del Villanovense. Soriano, que debutaba en el Ramón Sánchez Pizjuán, se mostró muy seguro en todo momento, sacando con nota su primer partido ante los suyos.

Nolito y Muriel han estado por encima de su nivel habitual, lo cual es bastante fácil, dicho sea de paso.

La eliminatoria debió quedar sentenciada en el partido de ida, pero el terreno de juego estaba impracticable, dado que el césped no estaba asentado, de manera que los jugadores, en muchas ocasiones, cuando intentaban golpear el balón, resbalaban. O el bote irregular hacía casi imposible controlar el balón. El empate a cero de la ida provocaba que este partido fuera bastante peligroso. Afortunadamente, los jugadores del Sevilla nunca se confiaron y respetaron al rival en todo momento. De no haber sido así, a estas horas estariamos fuera de la competición.

Lo importante es que estamos en octavos de final y que lo hemos hecho reservando a gran parte de los titulares, con lo que estarán descansados para afrontar el dificilísimo partido del sábado en Mestalla. Porque el Valencia, aunque haya tenido un comienzo de temporada desastroso, tiene jugadores de mucha calidad y está llamado a estar luchando por los puestos que dan derecho a jugar la próxima Liga de Campeones.

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Alavés 1 – Sevilla FC 1. Punto que sabe a poco. De nuevo, maltratados por el VAR

Lo positivo del día de ayer es que se consiguió puntuar en un estadio tan complicado como Mendizorroza, ante un rival que, hoy por hoy, es directo, pero que está llamado a dejar los puestos altos de la tabla. Al menos, para mí sería una sorpresa que siguiera ahí, en puestos europeos, al final de temporada. También me quedo con la segunda parte, donde el Sevilla fue a buscar la victoria, mereciendo llevarse los tres puntos.

Por el lado negativo, varios apuntes. En primer lugar, no me gustó la alineación. En un partido donde se defendía el liderato, es decir, donde hay que ganar obligatoriamente, no se debería de haber quedado en el banquillo Sarabia, ni haber dado entrada a Roque Mesa. Ojalá el canario dé pronto el nivel que nos ha demostrado que puede dar, pero a día de hoy, está muy lejos de él y, por tanto, creo que su lugar es el banquillo. Con el centro del campo Banega-Mudo-Roque el equipo no funcionó, sólo creando una ocasión de gol en la primera parte. También es verdad que no sólo fue culpa de Mesa, porque sus dos compañeros argentinos tampoco dieron una a derechas.

En segundo lugar, volvimos a ser perjudicados, una vez más, por el VAR. Es incomprensible que el gol del Alavés subiera al marcador, ya que Calleri estaba en órsay por muchos metros. En ningún caso puede considerarse que Sergio Gómez, que intenta despejar, quiere pasar o ceder el balón a Vaclík, en cuyo caso sí habría sido legal el gol. Y la verdad, me resulta muy sospechoso no sólo el caso de ayer, sino en las otras decisiones donde nos han perjudicado, a pesar de tener los árbitros la posibilidad de ver las jugadas polémicas repetidas las veces que consideren necesarias. Que González Fuertes estuviera ayer en el VAR, que ya ha demostrado que nos odia, no era ninguna garantía, pero, aún así, cuando veía la repetición de la jugada, no tenía ninguna duda de que anularían el gol. Pues no. Me quedé boquiabierto e indignado al ver la decisión arbitral.

Los otros antecedentes, que me vienen ahora a la memoria, son el Betis-Sevilla, con la famosa jugada donde el Sevilla debió quedarse en superioridad y con un penalti a favor, y el Sevilla-Getafe, donde anularon un gol a Ben Yedder y donde perdonaron la tarjeta roja directa a Djené. Porque si la entrada que hizo no era roja directa, ¿entonces qué hay que hacer para merecerla?

En cuanto a lo que me gustó, fue la línea defensiva y el trabajo incansable de Ben Yedder, quien además, fue el autor del gol. Todos los defensas estuvieron a un gran nivel, especialmente Carriço, como lo demuestra el hecho de que el Alavés sólo creara una ocasión clara de gol, que, por fortuna, dio en el poste.

El gol del empate llegó en un contragolpe de libro: Vázquez cambia el juego a Sarabia, desmarcado, y éste ve perfectamente el marcaje de Ben Yedder, que se adelanta a Pacheco.

También me gustaron los minutos de Promes. Se notó mucho su entrada, porque a partir de ahí el Sevilla tuvo más desborde y verticalidad. Pudo incluso marcar o asistir, pero llegó muy forzado y desaprovechó la ocasión.

El punto no es un buen resultado, pero nos permite seguir en puestos Champions y mantener la distancia con el Atlético de Madrid, que también empató. El próximo partido, en Mestalla, promete ser más complicado que el de ayer. Ojalá salgamos con buena nota de esta difícil doble salida.

Sevilla FC 2 – Español 1. Pese a fallar infinidad de ocasiones y el Mudo Vázquez, los tres puntos se quedaron en casa

Importantísimo ganar cuando no se hace el mejor partido. La primera parte dejó bastante que desear y el Español nos maniató, plantándose mejor que el Sevilla sobre el tapete. Las ocasiones se sucedían por ambos bandos, pero fue en una jugada mal defendida, con la defensa bastante adelantada, donde el equipo catalán nos sorprendió, adelantándose en el marcador, por medio del enrachado Borja Iglesias.

A partir de aquí, el Español dio un paso atrás, en parte porque el Sevilla apretaba, buscando la igualada antes del descanso, y en parte porque el Español intentaba aprovechar los espacios para aumentar las distancias al contragolpe.

En la segunda mitad, aunque el Español también tuvo alguna ocasión para marcar, fue de predominante dominio sevillista, que falló numerosas ocasiones de gol. Algunas de ellas, clarísimas, como un par de ellas que desaprovechó André Silva. No me gustó nada el partido del portugués, pero también es verdad que aporta otras cosas y tiene detalles que también le vienen bien al equipo.

El gol del empate, sin embargo, llegó en un tremendo despiste colectivo de los periquitos, que dejaron rematar totalmente libre de marca, en un córner, a Gabriel Mercado.

Con el empate, el partido se volvió totalmente loco, y cualquiera de los dos equipos pudo marcar el segundo. Por suerte, fue el Sevilla, pero temí por el resultado porque el Sevilla perdió el orden en defensa y el español casi nos la lía en dos contras.

Se notó muchísimo la aportación de Ben Yedder. Para mí, es un superdelantero: presiona y se desmarca como el que más, tiene una magnífica visión de juego, y, por norma general, está muy acertado de cara a puerta. Fue el héroe del partido hoy, al marcar el 1-2 definitivo, que nos coloca en segunda posición, a un punto del líder, el Barcelona, que hoy ha dado un inesperado petardazo ante el Betis.

El árbitro, Jaime Latre, no me gustó nada, pues creo que no estuvo muy acertado al pitar algunas faltas y perdonando tarjetas bastante claras a jugadores blanquiazules. Aunque en honor a la verdad, también hay que agradecerle que le perdonara una a Banega, que le habría imposibilitado jugar el próximo partido, y sobre todo, que no le enseñara la segunda amarilla al Mudo Vázquez, por protestar con vehemencia, casi abroncando al árbitro. Si yo hubiera estado en su lugar, le habría expulsado, sin dudarlo. Por tonto. Es de una gran irresponsabilidad hacer eso, porque podría  haber dejado al Sevilla en inferioridad, en la primera parte, habiendo en juego tres puntos tan importantes. Hay que ser más profesional y tener la cabeza más fría.

Nos vamos al parón con remontada y con una sonrisa de oreja a oreja. Segundos. Y aunque aún queda muchísima liga, siempre es bueno sacar ventaja a nuestros rivales directos. En cuanto a estos rivales, yo sigo fijándome en Valencia y Villarreal, pero quizás habría que empezar también a tener en cuenta a Alavés y Español. No tienen una plantilla llamativa y amplia, con lo que podrían acusar las bajas cuando se juegue cada tres días, pero tienen la “ventaja” de no jugar en Europa y, por tanto, estar menos cargados de partidos.

Pero es evidente que, si a estas alturas están donde están, es porque tienen buenos jugadores y funcionan como equipo. Por ejemplo, el Español tiene un buen centro del campo, con jugadores como Darder, Roca y Granero, y delanteros peligrosos arriba, como Borja Iglesias, Sergio García o Baptista. Quizás su punto débil esté en la defensa, un escalón o dos por debajo de las otras líneas.

La victoria de hoy puede ser muy importante, porque quién sabe si la hemos logrado ante uno de los posibles rivales directos al final del campeonato.

R. Sociedad 0 – Sevilla FC 0. Punto importante para mantenernos arriba

Se presentaba el Sevilla en un estadio donde, no se sabe muy bien el porqué, se nos da rematadamente mal. Así lo demuestran las estadísticas. Ayer lo hacíamos, además, con cuatro bajas importantísimas, tanto en defensa como en ataque. No fueron de la partida Mercado, Kjaer, André Silva y, a última hora se cayó también Ben Yedder. Su baja fue importantísima, porque implicaba que jugaríamos el partido sin delanteros. Porque por mucha voluntad que pusieron Promes y Muriel, quedó en evidencia que no eran delanteros natos.

El partido del Sevilla, como era de esperar, flaqueó en ataque, porque además tampoco fue el mejor día de Franco Vázquez, Sarabia y Banega, con lo que la creación se resintió mucho. De hecho, apenas se puso en aprietos al portero local, Moyá. También es verdad que lo mismo ocurrió con Vaclík, pues la Real sólo inquietó algo a balón parado.

Lo mejor del Sevilla fue el nivel defensivo que mostró. Amadou hizo un partido completísimo, exceptuando una cesión que se quedó muy corta a Vaclik. Menos mal que éste estuvo atentísimo y pudo despejar a tiempo. El Sevilla estuvo en todo momento muy ordenado, replegándose con rapidez y sin dar opciones a los peligrosos delanteros donostiarras, William José y Juanmi. Otro cantar fue Januzaj. El belga, de calidad contrastada, fue el jugador más destacado del partido, dando muchos problemas a Arana.

Sorprendentemente, Jesús Navas perdió un par de balones en zonas comprometidas que, de haber tenido a un rival más potente enfrente, podrían habernos costado un disgusto. El palaciego tampoco estuvo al nivel al que nos tiene acostumbrados, a pesar de que su banda fue la que tuvo más profundidad.

A todos nos gusta ganar, pero es obvio que, si no puede ser, lo mejor es un empate. Y un punto en un estadio tan complicado, y teniendo tantas bajas importantes, es para valorarlo positivamente, pues además nos sirve para mantener la tercera plaza o incluso subir a la segunda, si el Español no gana su partido de hoy.

La sensación que me quedó ayer fue que, de haberse podido disponer de nuestro once de gala, muy probablemente habríamos conseguido la victoria. Por tanto, Caparrós tiene bastante trabajo para enero. Es un claro error de planificación el tener sólo dos delanteros centro cuando Machín juega con dos delanteros. Y aunque jugáramos con uno sólo, hay que tener un mínimo de tres en plantilla, porque, como se ha visto, las lesiones o las sanciones pueden llegar en cualquier momento.

Y lo mismo ocurre con la posición de central. Han caído dos centrales y ha tenido que jugar Amadou, que, en principio, no estaba previsto que jugara como central. La baja forma –esperemos que sea eso y no falta de calidad– de Gnagnon ha hecho que Machín, por el momento, no confíe en él.

Hay que reforzarse en enero, y hay que hacerlo bien. La temporada, por ahora, pinta muy bien. Tenemos entrenador, tenemos guardameta y, en general, una buena plantilla. Y para colmo, nuestros principales rivales, a priori, para la cuarta plaza Champions están con una grave crisis de juego y resultados. El Valencia está a nueve puntos y el Villarreal a diez. Sorprendente, pero es así. Y hay que aprovecharlo.

 

 

 

Sevilla FC 2 – Huesca 1. Se sacó adelante un partido complicadísimo

Costó sacar el partido adelante, pero se logró. En esta clase de partido, donde el rival se encierra con mucho orden y después son capaces de colarla en un contra, o a balón parado, muchas veces nos han costado puntos. Por tanto, me parece muy meritorio el no haber perdido la paciencia y la concentración durante los 97 minutos de juego, porque el Huesca resultó un hueso duro de roer.

No ayudó el hecho de que el árbitro perdonara varias tarjetas a los jugadores azulgranas. Aunque, en honor a la verdad, a nosotros también nos podrían haber mostrado un par de ellas más.

De no haber habido VAR, seguramente habría sido un partido tranquilo, pero los que pudieron ser los dos primeros goles del partido fueron bien anulados. Ambos fueras de juego lo fueron por centímetros, pero en posición ilegal, al fin y al cabo.

En la segunda parte, por fin llegaron los goles válidos. Los dos de Pablo Sarabia. En el primero, fue imposible que hubiera fuera de juego, porque fue un pase hacia atrás de Ben Yedder. El franco-tunecino trabajó mucho, pero no marcó. Sin embargo, una sensacional jugada suya sirvió para abrir la lata.

El segundo gol lo marcó Sarabia al aprovechar un maravilloso pase de Franco Vázquez. El argentino pudo marcar el tercero, pero falló estrepitosamente casi en la línea de gol, cuando sólo tenía que empujar el balón.

El Huesca dio algún susto, pero sólo en contragolpes, algunos provocados por pérdidas bastante absurdas. Como no, Banega no faltó a la costumbre de abusar del regate o conducción en zona peligrosa, y, por suerte, en esta ocasión no nos costó un disgusto.

En cuanto a los jugadores, hoy no estuvo muy acertado André Silva, que tuvo que retirarse lesionado –incomprensible que no fuera sustituido en el descanso–, al igual que Kjaer. Los mejores, desde mi punto de vista, fueron Ben Yedder y Navas, que estuvieron incansables; Sarabia, por sus goles y trabajo; y los tres centrales, que abortaron casi todas las opciones de gol del Huesca, excepto en el gol visitante. Afortunadamente, llegó en la última jugada del partido, no existiendo opciones de que pudieran lograr el empate.

La jornada ha sido muy positiva, pues nos volvemos a hacer con el tercer puesto y, además, sacamos tres puntos más de ventaja al Villarreal y dos al Valencia. Habrá que ver si también tendremos que estar pendientes del Alavés, porque lleva una racha impresionante que lo ha situado en segunda posición. El equipo norteño sólo sabe ganar y ganar. De seguir así, se convertirá en un rival directo. Un rival totalmente inesperado.

El próximo domingo nos espera en Liga un rival que es capaz de lo mejor y de lo peor: la Real Sociedad de San Sebastián. Que no decaiga el ritmo.

Sevilla FC 6 – Akhisarspor 0. Machín se volvió a equivocar

Desde los primeros minutos de juego quedó en evidencia que el Akhisar es un equipo que es muy pero que muy endeble. Será un milagro si consigue algún punto en la fase de grupos. Probablemente, cualquier equipo de nuestra Tercera División nos habría dado más problemas. Por tanto, creo que Machín se volvió a equivocar en el once inicial. Si en Krasnodar rotó demasiado, pues visitábamos al rival más fuerte del grupo, ante el Akhisar se quedó corto. Es más debería haber dado minutos a jugadores con los que se ve que no cuenta en absoluto, como Borja Lasso o Juan Soriano y haber dado descanso a los que lo juegan todo y que son piezas clave, como Vaclick, Navas o Mudo Vázquez.

A pesar de que el Sevilla jugó muchos minutos casi andando y, en determinados momentos, con casi nula intensidad, los goles se fueron sucediendo hasta llegar hasta la media docena. Y porque el Sevilla no quiso hacer más sangre, porque, de haber pisado un poco el acelerador, habría conseguido una goleada más propia de los tiempos de los Stukas. A los ocho minutos quedó sentenciado el encuentro, al transformar Sarabia un penalti. Un par de minutos antes abrió  la goleada un espectacular trallazo, ajustado a la escuadra, de Roque Mesa, tras espectacular jugada colectiva. Sin duda, fue el mejor gol del partido.

El partido sirvió, además de para ponernos en cabeza de grupo, para que ciertos jugadores vayan cogiendo confianza. Fue el caso de Promes, que sigue mostrando detalles de futbolista de nivel. A veces se precipita, posiblemente por ansiedad, pero es un jugador técnico, rápido y vertical. Logró dos buenos goles y seguro que, si tiene un mínimo de suerte, logrará bastantes más. Lo único que no me gustó fue la tontería del jueguecito de piernas a lo Cristiano Ronaldo. Esas cosas por aquí no gustan.

También marcó Muriel. Espero que marque muchos más (no lo creo), pero para que lo podamos traspasar por una cantidad medio decente que nos permita recuperar buena parte de lo invertido en él.

El partido también sirvió para que Nolito demostrara que es un caso perdido. Nefasto fichaje. No rinde y, además, tiene una ficha altísima. Hay que traspasarlo o incluso regalarlo. Hoy fue un cero a la izquierda. Tuvo una oportunidad clarísima, para fusilar al portero, y se le ocurrió intentar una vaselina que quedó hasta ridícula.

Ahora a preparar el partido con el Huesca. Necesitamos los tres puntos para seguir cerca del líder y mantenernos en las posiciones de privilegio.

Barcelona 4 – Sevilla FC 2. Goleada inmerecida, pero lógica

Una lástima esta derrota, porque el Sevilla no ha hecho un mal partido, pero ha cometido muchos errores, demasiados, y eso contra un equipo con el poder ofensivo del Barcelona, se paga muy caro.

Pero el problema no ha sido sólo atrás, sino que hoy no ha sido nuestro día en ataque. Hemos fallado ocasiones muy claras, como las de Mudo Vázquez y Ben Yedder, con todo a favor.

Por eso considero que la goleada es lógica. Si damos facilidades atrás y arriba lo fallamos casi todo… Mal vamos.

Sin embargo, el Sevilla ha merecido mejor resultado, porque también ha hecho cosas buenas, sobre todo a raíz de la lesión de Messi. Menos mal que se lesionó pronto, porque el partido, con ese 0-2 en el minuto 12, iba encaminado hacia una goleada de escándalo, ya que, además, el Sevilla, desde mi punto de vista, se estaba equivocando en el planteamiento. No le veo sentido presionar con tantos jugadores y tan arriba, porque en caso de superar esa presión (y con jugadores tan técnicos como los del Barcelona era lo más probable) el rival iba a disponer de muchos espacios para atacar a placer. Así llegó el segundo gol, por ejemplo.

La lesión de Messi supuso la igualdad, o incluso, mejor dicho, superioridad sevillista. Si el partido se decantó hacia los locales fue porque fuimos inofensivos durante muchos minutos. Llegábamos bien al área, pero, una vez allí, o no encontrábamos remate o estábamos desacertados.

El partido pudo ponerse muy interesante si Martínez Munuera se hubiera atrevido a pitar un claro penalti a favor del Sevilla, pero ni siquiera quiso ver la jugada en el monitor. De haber sido al revés, ya sabemos qué habría pasado.

A los pocos minutos, Suárez consiguió el 3-0, al provocar un penalti tras una buena jugada individual, dejando sentenciado el partido.

Lo mejor es que el Sevilla lo intentó en todo momento, a pesar de que nada le salía bien, y consiguió hacer un par de goles, de Sarabia y Muriel (buen gol el del colombiano), que arreglaron un poco el marcador.

Lo peor fue, sin duda, la lesión de Kjaer. Ya se tuvo que retirar con molestias en el último partido con su selección, con lo que no debe extrañar que se lesionara.

El jugador más destacado fue Jesús Navas, quien una vez más dio muestras de su poderío físico y estuvo presente en gran parte de las ocasiones de gol sevillistas.

Perdemos el liderato, pero al menos se compitió y no salimos con el goalaverage maltrecho y con la imagen por los suelos, como ha pasado en más de una ocasión en el Camp Nou.