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Sevilla FC 2 – Granada 0. Cumpleaños felíz, gracias a una soberbia primera parte

El Sevilla ha logrado tres puntos importantísimos, ya que Villarreal y Valencia han ganado sus partidos y hay varios equipos que están muy cerquita. Por tanto, era fundamental no perder más puntos en nuestro estadio.

La primera parte que hizo el Sevilla fue completísima. A los pocos minutos de empezar, el poste nos privó de ver un golazo de Ocampos. Pero el Sevilla siguió atacando la portería defendida por Rui Silva, que muy pronto, en el minuto 10, se convirtió en un espectador más para contemplar el sensacional cabezazo de De Jong a la escuadra, aprovechando un centro medido de Navas.

El Holandés fue el mejor del partido. Todo lo hizo bien: distribuir, presionar, contener, robar balones –bajando hasta el centro del campo en numerosas ocasiones– y, para colmo, abrió la lata con su gol. En mi opinión, ha sido su mejor partido con la camiseta del Sevilla. Mejor incluso que en el Bernabéu.

Al 1-0 siguió un pequeño susto, pues el árbitro, Hernández Hernández, señaló penalti y tarjeta amarilla por una falta de Diego Carlos en el área. Afortunadamente, tras la revisión en el VAR, se retractó y mandó repetir la falta. Aunque la amarilla privará a nuestro mejor central de jugar el próximo partido de Liga, también en casa, ante el Alavés.

El VAR, en manos de árbitros honrados, es toda una garantía. El Sevilla FC llevaría bastantes menos puntos de no estar en marcha ya esta tecnología.

Pasaban pocos minutos de la media hora de partido cuando, en un contragolpe, Nolito hizo otro golazo, con el exterior del pie, ante la salida de Rui Silva, tras asistencia de Reguilón.

Sin embargo, si en la primera parte el dominio del Sevilla fue total, en la segunda fue otra historia. No es que el Granada atosigara mucho, pero todo el mundo era consciente de que había que marcar el tercero, el de la tranquilidad. De no ser así, un gol visitante llevaría a la intranquilidad en la recta final del partido.

El Granada sólo inquietó a balón parado, en córners y faltas, no pasando apuros Vaclík en ningún  momento.

Aunque De Jong fue el mejor del partido, otros jugadores también , rindieron a un muy alto nivel, como Fernando, Óliver Torres, Jesús Navas o Sergi Gómez. No me hizo mucha gracia que Sergi Gómez fuera titular, pues pienso que el que debe acompañar a Diego Carlos es Koundé, pero tengo que admitir que Sergi hizo muy buen partido.

El Sevilla fue incapaz de lograr anotar el tercero, pero al menos sí supo controlar el partido y finalizar con un cómodo 2-0.

Antes del inicio del partido, la celebración del 130 cumpleaños quedó algo empañada por la sorpresiva noticia de que Banega se irá a final de temporada a jugar a Arabia. Esto sólo tiene una explicación: que en Oriente Medio cobrará una verdadera montaña de billetes. Una lástima, porque a Banega aún le queda cuerda para rato, y no debería malgastar su talento en una liga menor.

Ahora bien, aunque Banega sea un jugador extraordinario, también es verdad que aquí no se acaba el mundo. Es cuestión de encontrar un reemplazo que le mejore, porque aunque Banega tiene muchas virtudes, también tiene defectos.

Una vez logrados los tres puntos que nos garantizan seguir en puestos Champions la próxima jornada, queda pensar únicamente en el Mirandés, que es un Segunda División ante el que no cabe confianza alguna, ya que sigue siendo a partido único y, por tanto, fuera de casa. No será fácil, pero no estar en Cuartos de Final de la Copa del Rey sería un fracaso mayúsculo.

 

Madrid 2 – Sevilla FC 1. Derrota por prevaricación

Hace más de una década que el Sevilla no gana en el Bernabéu. Y no es de extrañar. En el Bernabéu siempre nos toman muy en serio y no admiten excesos de confianza con nosotros. Además de que el Madrid, por su poderío económico, siempre tiene una gran plantilla, solemos perder por dos motivos: porque salimos derrotados de antemano, no presentándonos para la batalla; o bien porque tienen que intervenir los árbitros, como ha sido el caso de hoy. La cuestión es que, por una u otra razón, siempre salimos derrotados.

Dejando aparte el mangazo, que es indiscutible, el partido del Sevilla no me ha gustado mucho. Es cierto que, en general, el Sevilla ha controlado bastante bien al Madrid, concediendo muy pocas ocasiones de gol, pero he echado de menos más confianza, creérselo e ir de verdad a por el partido. Y al final hemos encajado dos goles totalmente evitables. En realidad han sido dos regalos. En el primero, Reguilón está muy blandito y permite que Casemiro se quede solo ante Vaclík. En el segundo, Casemiro remata casi en el área pequeña, rodeado de sevillistas que ni le molestan aunque sólo sea un poquito. Y ante un equipo como el Madrid no se pueden permitir esos regalos.

En cuanto a los jugadores, no me gustó Reguilón. Tiene buenas condiciones, pero no defiende bien (no ha sido el primer gol encajado donde puede hacer mucho más), y a la hora de atacar, tampoco es que sea muy decisivo. Si no siguiera la próxima temporada, creo que es perfectamente sustituible.

El mejor del partido me pareció De Jong. Marcó dos buenos goles, aunque la cacicada de Martínez Munuera dejara sin valor el primero de ellos.

Debutó En-Nesyri, y no con muy buen pie, pues tuvo una clara oportunidad y la desperdició. En cualquier caso, parece un buen fichaje, aunque espero un delantero contrastado al final del mercado. Si no llegara, podemos tener problemas para mantener la plaza Champions o para tocar plata. Me refiero a Copa del Rey o Europa League. Lo demás aún está fuera de nuestro alcance.

Derrota, inmerecida, pero al menos se compitió y se tuvo buena actitud, y ya con eso, teniendo en cuenta los esperpentos que hemos visto en ese estadio, no es poco.

Ahora toca pensar en el Granada. Pero ojalá, como ha dicho Monchi, alguna vez retiremos al equipo del césped. O lo haga algún otro equipo. Pero eso sí, las represalias serían tremendas. Por eso, seguramente, aún no lo ha hecho nadie, por muchas veces que se haya sido pisoteado.

Sevilla FC 1 – Athletic Club 1. Tres posibles soluciones para la falta de gol

Ayer, una vez más, el Sevilla se mostró inoperante a la hora de crear ocasiones y, lógicamente, así lo más probable es que sigan volando puntos del Ramón Sánchez Pizjuán. Además, los rivales necesitan hacer muy poquito para llevarse el botín. Ante este panorama, yo sólo veo tres posibles soluciones:

La primera opción es cambiar el sistema de juego. Esto parece que no pasa por la cabeza de Lopetegui, que sigue fiel a su sistema con un solo delantero. Pero, a mi modo de ver, un solo delantero apenas exige a una defensa bien armada, como suele ser habitual en nuestro estadio, donde los equipos se encierran con las líneas muy juntas, acumulando defensas y más defensas. Por tanto, y teniendo en cuenta que tenemos un centro del campo y defensa fuertes, tendríamos más opciones de gol jugando con dos delanteros, al menos en los partidos de casa, porque fuera se están sacando los partidos adelante con más o menos apuros.

La segunda opción es cambiar al delantero centro. Esto sí ha pasado por la cabeza de Lopetegui, pero no le ha dado resultado, ya que ni Munir ni Chicharito reúnen las condiciones para jugar como único delantero, sobre todo ante defensas muy pobladas. Aunque le he visto muy poco, parece que nuestro mejor delantero para jugar como único punta podría ser Dabbur. Tiene más corpulencia que Munir y Chicharito y más técnica, visión de juego y gol que De Jong. Bueno, cualquiera tiene más gol que De Jong. Sólo ha marcado dos goles –los mismos que Diego Carlos– y ayer mismo nos volvió a dar muestras de su incapacidad anotadora al rematar al poste un excelente pase de Jesús Navas, cuando tenía toda la portería para él.

Como quiera que Lopetegui, por motivos que se me escapan, tiene más que sentenciado a Dabbur, y no lo alinea ni a punta de pistola, sólo queda una tercera opción: fichar en el mercado de invierno.

Esto de fichar en el mercado de invierno siempre es difícil, pues a los mejores jugadores no le van a dejar salir a mitad de temporada y además, si provienen de otra liga o son de otra nacionalidad, podrían necesitar un periodo de adaptación, y lo cierto es que tiempo no nos sobra. Posiblemente, habría de salir uno de nuestros delanteros y llegaría un cedido con opción a compra o un bueno-bonito-barato, uno de esos mirlos blancos tan difícil de encontrar.

Pero es obvio que hay que hacer algo. Si queremos ir a Champions no podemos permitirnos el lujo de estar media hora sin tirar a puerta. O si nos meten un gol, ver casi imposible la remontada. Lopetegui y Monchi deben encontrar una solución al gol. Pero sobre todo, Lopetegui, porque me da la impresión de que esta plantilla puede gestionarse mejor, y de que esa falta de equilibrio entre defensa y ataque tiene solución. Es cuestión de hacer cambios hasta dar con la clave. Y esos cambios no pasan precisamente por cambiar lo que funciona, es decir, por alinear a Carriço en detrimento de Koundé.

Osasuna 1 – Sevilla FC 1. Si no puedes ganar, no pierdas

Buen punto el conseguido por el Sevilla en un campo dificilísimo, donde el público aprieta mucho y los jugadores locales siempre juegan con la máxima intensidad.

La primera parte del Sevilla no fue nada buena. A pesar de que se adelantó en el marcador con un buen gol de Munir, poco más hizo el Sevilla para aumentar distancias. En la única ocasión que tuvo, se anuló el gol a Chicharito por un fuera de juego de centímetros. Y cuando parecía que se iba a llegar al descanso con la victoria mínima, llegó el empate en una buena jugada entre Adrián y Chimy Ávila. Me dio la impresión de que Vaclík pudo hacer más en el gol. Aunque el disparo del argentino era muy fuerte, no era colocado.

En la segunda parte, el Sevilla salió a por el partido. Parecía que nos íbamos a adelantar de nuevo, por un penalti sobre Chicharito, pero Estrada Fernández rectificó tras ver la jugada por el monitor del VAR. Chicharito también falló un mano a mano contra Juan Pérez, tras un extraordinario pase de Banega. Para nuestra desgracia, el guardameta local hizo dos o tres paradas de bastante mérito.

La última media hora la jugó el Sevilla en superioridad numérica. Por fin. Llevamos varios partidos consecutivos donde el árbitro perdona la segunda amarilla a jugadores rivales, y ya era hora.

A partir de aquí, fue un asedio del Sevilla al área local, y el Osasuna se defendía como podía. Cuando más cerca estuvimos de la victoria fue cuando el palo rechazó el disparo de Dabbur y el Mudo no pudo cazar el rechace.

Sin embargo, el Sevilla también corrió bastantes riesgos. No me gustaba nada que Carriço tuviera que vérselas con el rapidísimo Ávila, con la defensa tan adelantada, pero en la única ocasión que pudo escaparse al contragolpe, el portugués le ganó la partida. Y menos mal, porque se podría haber quedado solo ante Vaclík.

El Sevilla controló bastante bien al Osasuna, no dando pie a que pudieran marcar el segundo a la contra, o a balón parado, y no concedió ningún córner ni hizo faltas tontas.

Puede pensarse que el Sevilla debió ganar el partido, porque tuvo más ocasiones que el Osasuna. Pero también es cierto que los rojillos, aunque sólo tuvieron tres, fueron muy claras. En los primeros minutos, Ávila cabeceó al larguero. Después este mismo jugador marcó el gol. Y por último, en un error de Koundé, que dejó botar el balón, pasándole por encima, Rubén García remató de nuevo al palo.

No sé si es justo o no el resultado, pero es lo que hay. Lo importante es que se puntuó en uno de los estadios más complicados, que sigue sin conocerse la derrota desde hace mucho tiempo, y que estamos en tercera posición, sacándole cinco puntos de ventaja a nuestros más directos rivales: un Atlético de Madrid que ha perdido bastante poderío y un Valencia que parece que se ha espabilado definitivamente. Es poca cosa, porque quedan aún sesenta y seis puntos por disputar, pero bienvenidos sean esos puntos.

Los triunfadores de hoy creo que han sido Ever Banega, que ha hecho un partidazo y Dabbur, que ha aprovechado los pocos minutos que le ha dado Lopetegui. Tengo ganas de ver una delantera formada por Munir, Dabbur y Ocampos, porque creo que con ellos tres se nos acabarían los problemas con el gol. Pero mientras Lopetegui siga contando con Nolito y De Jong, lo tenemos crudo. Chicharito hoy ha estado regular. Lo hizo muy bien en el gol anulado, incordió siempre, luchó lo indecible, pero también falló una ocasión de gol clarísima.

Jesús Navas sigue sin estar bien. No sé si hace bien Lopetegui en forzarlo, sin estar al cien por cien físicamente. Quizás debería dar alguna oportunidad a Pozo, porque Navas no ha desbordado por su banda casi nunca.

El próximo partido será ante el Villarreal, en el Ramón Sánchez Pizjuán. A pesar de que les llevemos a los amarillos doce puntos de ventaja, no me fio de ellos ni un pelo. Seguro que estarán luchando, como mínimo, por entrar en Europa.

 

 

Sevilla FC 1 – Leganés 0. Tres puntos más, a pesar de Lopetegui

Esperaba un partido muy difícil en la mañana de hoy. Sabía que se iban a notar las bajas de Fernando y Ocampos, porque son dos jugadores que marcan diferencias. También sabía que el Leganés iba a, como se suele decir, poner el autobús y a perder tiempo al máximo. Pero lo que no me esperaba, de ninguna de las maneras era la segunda parte que hizo el Sevilla.

Porque la primera siguió el guión previsto: Cuéllar, por delante de él, cinco defensas, cuatro centrocampistas y arriba En-Nesyri, para intentar cazar algún balón, aprovechando su velocidad. El Sevilla, mientras tanto, armado de paciencia, intentando no cometer fallos en la salida de balón, y moviendo el balón con mucha lentitud, lo que hacía que tuviera muy pocas ocasiones, y, además, todas erradas.

En la segunda parte, yo esperaba una continuidad de la primera, pero ni mucho menos fue así. En los primeros minutos pudimos contemplar una jugada desastrosa que no acabó en el “gol tonto de la jornada” de puro milagro. Porque Vaclík se encontró el balón tras un rebote.

Poco después, En-Nesyri estuvo a punto de hacer un golazo de tijera, que salió rozando el poste. Ahí ya el descontento de la grada era manifiesto, y con toda la razón del mundo. Porque lo que no perdona, ni perdonará nunca, la grada de Nervión es la indolencia. Y parecía que los jugadores habían salido del túnel de vestuarios completamente desganados.

El Sevilla estaba KO y empecé a temer lo peor, porque el Leganés ya se dio cuenta de que podía marcar un gol perfectamente y, por tanto, comprar muchas papeletas para puntuar . Menos mal que el Sevilla abrió el marcador. Fue un centro al área rematado por Koundé. Cuéllar, estorbado por un defensa propio rechazó el balón con dificultad, pero lo dejó perfecto para que Diego Carlos rematara a placer. Ya lo único que le faltaba al brasileño es que también hiciera goles. Y encima un gol que vale tres puntos.

Pero quedaba casi media hora y el Sevilla seguía con dificultades para crear ocasiones y, por supuesto, finalizarlas. Con Nolito y De Jong en punta, difícilmente vamos a ganar partidos con claridad, porque ambos necesitan muchas ocasiones de gol y muchos minutos para marcar. Por eso Lopetegui cada día me desespera más: por su obstinación en dar la titularidad a estos dos jugadores, cuando, en mi opinión, aportarían más velocidad, desborde y gol todos los demás delanteros o extremos de la plantilla. Es decir, Munir, Dabbur, Chicharito, y hasta los canteranos Bryan Gil y Pozo, que cuentan más bien poco –aunque no tanto como Dabbur, que ni fue convocado– para el técnico.

Pero ya el colmo ha sido cuando Lopetegui, cuando por fin retira a De Jong, deja estupefecta a la grada cuando lo hace para dar entrada a Sergi Gómez. Es decir, ganando el partido, en lugar de ir a por el segundo para sentenciarlo, lo que hace es cederle al Leganés el centro del campo y permitirle que bombardee el área. Y no nos empataron de milagro. Porque, además, el juego del Leganés es ese: en cuanto tienen ocasión, la ponen en el área, ya que tienen buenos centradores y jugadores que van bien por alto, como En-Nesyri o Carrillo.

Verdaderamente, yo esperaba un final bien distinto: con el Sevilla tocando el balón y mandando en el partido, y, de ninguna de las maneras, un Sevilla atrincherado atrás y, prácticamente, renunciando al ataque tras retirar a su único delantero. Y además, haciéndolo ante el equipo que es merecido colista, pues sólo ha sido capaz de ganar seis puntos de los cuarenta y cinco que han disputado hasta ahora.

Lo bueno es que al final nos llevamos los tres puntos, y cuando se gana todo se da por bueno. Lo malo es que si Lopetegui sigue jugando a la ruleta rusa con esos planteamientos tan cobardes y arriesgados, alguna vez saldrá mal. Y entonces le lloverán críticas por todos lados. Pero por ahora, le está saliendo todo muy bien, hasta el punto de que estamos terceros, en plaza Champions. Y eso también hay que valorarlo y celebrarlo, a pesar de que algunas veces las decisiones de Lopetegui parece que las ha tomado el entrenador rival.

 

Sevilla FC 2 – Qarabag 0. El Sevilla sigue de paseo por el grupo

El Sevilla, hasta ahora, ha ganado todos los partidos del grupo sin apenas problemas. Sólo queda Chipre, y supuestamente no debería tener problemas para hacer el pleno. El visitante de hoy no ha ofrecido la más mínima resistencia. Aguantó la primera parte, metiendo atrás a todo el equipo. Y cuando digo todo el equipo, no es una exageración: seis defensas atrás, tres por delante de ellos (a veces cuatro), y uno más adelantado por si sonaba la flauta en algún posible contragolpe. Pero es que el Qarabag no tiene nada de nada, y no inquietó en absoluto.

La primera parte fue aburridísima, porque la única manera de romper el catenaccio que había propuesto el Qarabag era moviendo rápido el balón y desbordando por banda, y ni Pozo ni Rony lo consiguieron. Cualquier intento por el centro fue cortado por la maraña de defensas que montaban guardia en el área.

La segunda parte fue otra historia. Se notó bastante la entrada de Bryan, que marcó tras desviar un defensa. Era lo lógico, porque había tantos defensas que habría sido raro que su disparo no hubiera tocado a ninguno.

Ahí ya se envalentonaron los visitantes y sólo dejaron cuatro defensas. Con la entrada del Mudo se animó más el partido, apreciándose más verticalidad y desborde. Había más espacios, que los aprovechaban Munir, Pozo y Bryan con velocidad.

En una de estas jugadas llegó el segundo gol. Jugada entre Bryan y Dabbur. El israelí se busca hueco y tira de disparo fuerte y cruzado a la escuadra. Dabbur no había hecho prácticamente nada en todo el partido, fallando incluso un mano a mano, donde le sacó el balón un defensa in extremis, pero marcó un golazo y sentenció el partido. Si un jugador que no goza de continuidad, se pone de gol en varias ocasiones y hace un buen gol, igual es que es más que válido. Personalmente, lo prefiero a De Jong. Y estoy seguro de que acabará siendo titular. Si es que no lo largan en el mercado de invierno, claro.

El partido ha tenido momentos de verdadero tostón, pero será un día inolvidable para Bryan, que ha sido el primer jugador nacido en el siglo XXI en marcar en la Europa League, y para el también canterano Mena, que debutó con el primer equipo del Sevilla.

Quinto partido ganado, quinto partido jugando con los suplentes. Ahora viene lo bueno, que son las fases de eliminatorias, donde los errores son difíciles de enmendar y el nivel de los rivales aumenta considerablemente.

No sé si ganaremos la Europa League, pero sí parece que podemos llegar lejos.

Valladolid 0 – Sevilla FC 1. Tres puntos importantísimos, pero con un alto coste

El Sevilla se coloca tercero tras la importante victoria en Valladolid, un campo donde aún no había ganado nadie. Sin embargo, en el lado negativo, serán baja ante el Leganés Jesús Navas y Ocampos, por acciones en los últimos minutos del partido. El primero se llevó la mano a los isquiotibiales, en lo que parece que es una lesión muscular, y el segundo fue expulsado tontamente, por pasarse de revoluciones. Ocampos perdió el control en una jugada donde le señalaron una falta inexistente, cuando un par de minutos antes el mismo jugador, Nacho, se desentendió del balon y le dejó el codo a Ocampos, en las mismas narices del asistente. Protestó airadamente, de esa forma que no le gusta nada a los árbitros, y le enseñó la segunda amarilla. Nacho pudo ver la segunda amarilla en dos ocasiones pero al final fue Ocampos fue el que se marchó antes de tiempo a vestuarios. Esto es algo que veo observando que se repite en muchos partidos del Sevilla: a los jugadores rivales se les perdona la segunda amarilla con bastante frecuencia. Parece imposible que el Sevilla se quede en superioridad numérica.

Navas y Ocampos serán dos bajas muy  importantes para recbir al Leganés, pues Lopetegui tendrá que renovar la banda derecha completamente. Esperemos que la baja de Navas no sea para muchas semanas, porque es un jugador fundamental.

Del partido lo que más me ha gustado ha sido el resultado, porque yo no me siento cómodo, no me gusta un pelo, ese partido de control que suele proponer Lopetegui en cuanto el Sevilla se pone por delante en el marcador. No me importa que lo haga cuando se lleva una ventaja importante, de dos o tres goles, pero con una ventaja mínima me parece que es jugar con fuego. Y nos pudimos quemar ante el Betis y hoy también. Por fortuna, el Valladolid apenas tuvo ocasiones de gol, y tenemos que felicitarnos por ello, porque está siendo una constante esta temporada.

El único gol del partido llegó en un claro penalti cometido sobre Nolito. Lo lanzó desastrosamente Banega, pero gracias al VAR, se repitió por haberse salido de la línea antes de tiempo. Eso caldeó al público, pero el reglamento es el reglamento. Ahora con el VAR casi todos lo penaltis acaban en gol. La parada de Vaclík ante el Atlético de Madrid ha sido uno de los pocos parados por el guardameta. Banega, en su segunda oportunidad, lo hizo perfecto: fuerte y a la escuadra.

Nolito pudo hacer el segundo antes del descanso, pero falló estrepitosamente, cuando lo más fácil era marcar. Otro partido más donde los delanteros no marcan. Creo que el Sevilla no ganará con solvencia hasta que Lopetegui no se dé cuenta de que Munir, Chicharito y Dabbur son mejores que Nolito y De Jong. Estos últimos ponen toda la voluntad del mundo, pero acierto y goles bien poquito.

En la segunda parte, Lopetegui, obsesionado con ese fútbol control, llegó a jugar sin delanteros. No importó demasiado, porque el Valladolid no inquietó en absoluto. Lo que sí inquietaba y mucho, era lo incierto del resultado, porque en fútbol cualquier rechace o golpe de fortuna del rival te echa por tierra el resultado, y habrían volado dos puntos que tenían que ir para Sevilla sí o sí.

Los máximos culpables del resultado de hoy ha sido Fernando, Diego Carlos y Koundé. Los tres han estado imperiales, inexpugnables e imponiéndose siempre.

Los tropiezos de Valencia y Villarreal –en casa– nos han venido de maravilla. También ha caído la Real Sociedad, pero es previsible jugando en el Bernabéu.

El próximo objetivo en Liga es el Leganés, al que recibiremos en la matinal del domingo. Antes, el jueves, los suplentes tendrán que dar buen cuenta del Qarabag, para conseguir la quinta victoria en la Europa League.