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Sevilla FC 0 – Barcelona 5. Faltó todo

El partido de esta noche no es un partido para olvidar, sino para recordar. Es para tenerlo muy presente porque en él se reflejan todos los defectos de este Sevilla que es el más goleado de la historia. Jamás antes había recibido tantas goleadas en una misma temporada. A pesar de eso, no descenderemos, pero será harto complicado jugar en Europa la próxima temporada.

La goleada de hoy es lógica, porque, en primer lugar, el Barcelona es inmensamente superior al Sevilla, pero, en segundo lugar, y sobre todo, porque al Sevilla no creyó en ningún momento en la victoria y falló en muchas cosas:

1.- El planteamiento. Me pareció un suicidio que el equipo jugara con la defensa tan adelantada. Yo creo que es lo soñado por los jugadores del Barcelona, que tienen tanta calidad que les basta unos metros para dar un pase medido al hueco. En el primer gol, la defensa está tan adelantada que todos los jugadores del Sevilla estaban en campo contrario, con lo que era imposible que existiera fuera de juego. Para colmo, un segundo error de David Soria, que se queda clavado en lugar de salir a despejar, y un tercer error de Mercado (totalmente despistado en la jugada) posibilitaron el gol que abrió el marcador y que es importantísimo en toda final.

2.- Faltó intensidad. El Sevilla apenas presionaba y cuando lo hacía, lo hacía mal, y eso sólo sirve para cansarse. Por otro lado, llamaba la atención lo estáticos que estaban los jugadores en defensa. Si enfrente tienes rivales que dan pases medidos y en su justo momento, como Messi, Coutinho, Rakitic, Luís Suárez…, disfrutando de un gran espacio, por la defensa tan adelantada, no tenían el más mínimo problema para romper en velocidad, como, por ejemplo, en el gol de Iniesta o el del penalti.

3. – Falta de calidad, tanto en defensa como en ataque. Es difícil encontrar un equipo que defienda tan mal como el Sevilla (ni siquiera en algunos equipos de la parte baja de la tabla). También el equipo se mostró incapaz de dar dos o tres pases seguidos. Y las pocas ocasiones de gol que tuvo, un par de ellas muy claras, las falló estrepitosamente, como suele ser habitual. Nuestros mejores jugadores, como son Banega y Nzonzi estuvieron muy desacertados, prácticamente desaparecidos.

A todos nos habría gustado que el equipo que es uno de los más goleados de la Liga y al que le cuesta un mundo hacer gol, hubiera vencido al que es el líder indiscutible, el más goleador (83 goles a favor, más del doble que el Sevilla) y que sólo ha encajado 19 goles. A todos nos habría gustado que el equipo que apenas tiene defectos fuera superado por el que tiene muchísimos, hasta para dar y regalar. Pero, lamentablemente, eso en fútbol ocurre muy poquitas veces.

El 5-0 duele, pero cuando se juega tan rematadamente mal, en todos los aspectos del fútbol, y además tienes enfrente a los mejores jugadores del mundo, es hasta normal la goleada. Es más, pudo ser incluso peor

Es tiempo de planificar el nuevo Sevilla, porque este no gusta a nadie. Debe ser un Sevilla que tenga un portero de calidad y contrastado, que defienda bien, que en el centro del campo sepa destruir y construir, y que en la delantera no necesite diez ocasiones para hacer un gol. Y por supuesto, deberá ser dirigido por un nuevo técnico (yo al menos considero que Montella no tiene nivel) Y también será necesario buscar un reemplazo a Oscar Arias, ya que no ha tenido mucho acierto, a pesar de la gran inversión en fichajes.

En otras palabras, volver a empezar. Como la película.

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Sevilla FC 2 – Leganés 0. Una nueva final, probablemente ante el Barcelona

El Sevilla no se dejó sorprender ante un combativo Leganés y estará en una nueva final de Copa del Rey. Y lo estará con todo merecimiento, pues fue superior a su rival en los dos partidos.

No fue nada fácil el partido de ayer, ya que la posibilidad de prórroga estuvo rondando durante todo el partido, hasta el minuto 89, hasta que el Mudo Vázquez puso el colofón perfecto a su gran partido, colocando el balón en la escuadra de la portería defendida por Champagne.

En general el Sevilla no tuvo problemas para dominar el encuentro, y evitó algo que habría puesto la eliminatoria bastante complicada: que el Leganés se adelantara en el marcador. Esto bien pudo ocurrir en un remate de cabeza de Beauvue, desde bastante cerca, que, afortunadamente,  se fue por encima del larguero.

El 1-0, de Correa, a pase de Muriel –otro buen partido del colombiano–, dio mucha tranquilidad, pero faltaba el segundo gol para evitar disgustos, y éste tardó en llegar, en parte por la ansiedad de los jugadores del Sevilla, y en parte porque el Sevilla falló alguna que otra ocasión bastante clara, como la de Banega que sacaron bajo palos. El argentino tenía todo el tiempo del mundo para controlar y colocar el balón, pero se precipitó y tiró raso y no muy fuerte.

Al final de la primera parte, el Sevilla tuvo unos minutos de desconcierto, donde perdía continuamente el balón en el centro del campo, con bastante rapidez. Pero quitando esos minutos tontos, que suele tener en todos los partidos, el partido estuvo bastante controlado. Para ello fue básico la intensidad y concentración que emplearon los jugadores del Sevilla, que hicieron un gran partido en todas las líneas. La defensa estuvo magnífica, tanto los centrales como los laterales, destacando especialmente el partidazo que hizo Navas, que secó a Amrabat. Por cierto, el holandés sufrió un espectacular caño del Mudo que espero no le haya dejado secuelas.

En la línea media, quien desentonó fue Pablo Sarabia. No fue su día, aunque siempre da lo máximo. Gran partido de N’Zonzi y Ever Banega, que se tuvo que retirar lesionado.

Sergio Rico apenas tuvo trabajo. Se mostró inseguro en un par de balones aéreos. Ya ni intenta agarrar el balón, sino que despeja de puños para evitar problemas.

En la delantera tuvo minutos el recién llegado Sandro, quien participó en la jugada del 2-0. No me gustó que no tuviera minutos Ben Yedder, quien, a pesar de sus buenos números, con el resurgir de Muriel y la llegada de Sandro, no está jugando nada. Ayer, sin embargo, parecía más lógico que entrara Sandro, más veloz que el franco-tunecino.

Tenía ganas de ver a Ben Yedder en un 4-4-2, pero entre que Franco Vázquez ocupa una de esas posiciones y hay una fuerte competencia por la otra plaza, me da la impresión de que tendré que seguir esperando.

Muy importante, fundamental, que no vieran tarjeta los tres jugadores que tenía apercibidos el Sevilla y que corrían riesgo de perderse la final: Vázquez, Lenglet y Mercado. Sobre todo, me preocupaban los centrales, porque son los máximos responsables de que defendamos decentemente. El equipo pierde mucho cuando uno de ellos es sustituido.

Tiene muchisimo mérito lo del Leganés. Es un club que está haciendo bien las cosas, con humildad, y que está logrando consolidarse en Primera División.

Estoy seguro de que no habríamos alcanzado la final de haber continuado Berizzo de entrenador. No me imagino ganando el Sevilla los dos partidos contra el Atlético de Madrid, con el planteamiento que hizo en Liga, sin Mercado de central, sin N’Zonzi, y con los anticuados marcajes al hombre.

Esperaremos pacientemente al rival de la final de la Copa del Rey, que se decidirá esta noche. Supongo que será el Barcelona, que tiene un buen resultado de la ida (1-0). Lo más normal es que el Barcelona, que reservó a Messi en Liga, marque, al menos, un gol, lo que obligaría al Valencia a hacer tres.

Ojalá sea el Valencia el finalista. Aunque también es un gran equipo, es más factible vencer al equipo ché que al todopoderoso Barcelona. Lo único bueno de enfrentarnos a los azulgranas, es que, prácticamente, nos aseguraría también disputar la Supercopa de España.

Y si jugamos con el Barcelona, al menos que no pueda jugar Messi. Porque tener al argentino en el once es como jugar con doce. Para mí, sin ninguna duda, es el mejor jugador del mundo. Sin Messi, el Barcelona, a pesar de la grandísima plantilla que tiene, no da esa desesperante sensación de invencibilidad, como dejó claro el Español hace unos días en Liga.

Sevilla-Leganés. Partido para sufrir o disfrutar. Partido de gran éxito o de gran fracaso

Mañana tenemos otro partidazo en la bombonera de Nervión. Al final del partido, sea el resultado que sea, será un gran éxito o un gran fracaso. No cabe el término medio. Si pasa el Sevilla la eliminatoria, se habrá conseguido el siempre complicado objetivo de disputar una final. Por contra, si es el Leganés el que se lleva el gato al agua, no hay más remedio que hablar de fracaso, porque el Leganés es un equipo inferior técnicamente, y además significaría que hemos desaprovechado la ventaja de haber marcado fuera de casa y poder decidir la eliminatoria en nuestro estadio.

Ojalá me equivoque, pero creo que, si pasamos, lo haremos sufriendo. Me baso en que el Leganés es uno de los equipos que mejor defiende y en que el Sevilla, como se pudo comprobar en la ida, y en infinidad de partidos, tiene serios problemas para sentenciar los partidos.

También creo que será un partido de tener mucha paciencia, pues el Leganés hará lo mismo que hacen casi todos los equipos que nos visitan: encerrarse atrás, con todos los jugadores por detrás del balón, para intentar sorprender al contragolpe o a balón parado.

El resultado de la ida es engañoso, ya que el Sevilla debe hacer un mínimo de dos goles para evitar posibles sobresaltos. Si el Leganés marca, ya estaríamos con el corazón encogido, por la posibilidad de la prórroga y porque se les pondría la eliminatoria de cara, por el valor doble de los goles en campo contrario. También habría que ver, sobre todo si se adelanta el Leganés en el marcador,  cómo reaccionaría la afición, aún muy dolida con el enésimo bochorno de la temporada, en esta ocasión con el Eibar. Y, verdaderamente, también se está comprobando que, por cuestiones propias o ajenas, nos está costando muchísimo mantener la puerta a cero está temporada.

A tener en cuenta que están apercibidos de sanción Vázquez, Mercado y Lenglet. El primero es sustituible, pero miedo me da, más bien pavor, tener que disputar una final, sea ante Valencia o Barcelona, con Kjaer, Pareja o Geis de central.

Montella podrá alinear al equipo de gala, a ése que ya nos estamos aprendiendo de memoria, aunque parece ser que Mudo Vázquez es duda.

Mañana, partido para disfrutar –por ambiente y por la importancia de lo mucho que está en juego– y para sufrir –por la incertidumbre del resultado–.

La eliminatoria podría haber estado muy encarrilada, de haber estado más acertado el Sevilla o el árbitro en la ida. Increíble la expulsión que le perdonaron a Brasanac, hasta en dos ocasiones, y la nueva falta al portero que no señalaron. Está claro que si disputamos la final, no será porque nos hayan regalado algo.

Mañana debería estar el Ramón Sánchez Pizjuán hasta la bandera. La ocasión lo merece, a pesar del horario tardío y la baja temperatura que se espera. Mañana veremos un partido histórico, tanto para el Leganés, como para el Sevilla. Y esperemos que lo sea más para el Sevilla.

Leganés-Sevilla. A dejar la eliminatoria encarrilada ante un rival durísimo

Es evidente que tuvimos suerte en el sorteo, ya que nos tocó el rival teóricamente más débil, o al menos eso dice la clasificación, pero eso no quita que vaya a ser un rival fácil. Más bien, al contrario. Yo espero un equipo muy duro de batir. Tan duro que ya ha eliminado a dos equipos que nos preceden en la tabla: Villarreal y Real Madrid.

Por tanto, bien haríamos en no caer en el pecado mortal que sería la suficiencia o el exceso de confianza, porque de ser así, podríamos recibir un buen varapalo esta noche.

La tabla clasificatoria también nos dice que no hay mucha diferencia entre Sevilla y Leganés, porque sólo nos distancian cinco puntos, y que el equipo madrileño defiende bastante mejor que el Sevilla, puesto que es el cuarto equipo que menos goles ha encajado (21, por los 29 del Sevilla), sólo superándoles en la faceta defensiva el Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid.

El Leganés no es un equipo con grandes estrellas, aunque yo me traía para el Sevilla, sin pensarlo, al brasileño Gabriel Pires, jugador que aún no me explico que continúe en el Leganés tras haberse consolidado en Primera División. En la parte ofensiva cuentan con dos o tres jugadores que con capaces de lo mejor y de lo peor –espero que hoy sean de lo peor–, como son Amrabat, Beauvue y El Zhar. Uno de sus jugadores más destacados, el argentino Szymanowski, será baja hoy.

No obstante, lo que sobresale en el Leganés es su juego como equipo, con presión constante. Así que tendremos que tener mucho cuidado con las habituales pérdidas absurdas que tenemos en la zona media.

Ojito con el Leganés, porque su mejor arma será la ilusión. Y ya sabemos que es un arma muy poderosa.

Por contra, espero que noten su falta de experiencia en partidos como el de hoy, donde es fundamental mantener a raya los nervios y la puerta a cero, siendo conscientes de que aún queda un partido de vuelta.

Con ganas de que llegue ya la hora del partido, que presupongo que será muy disputado e igualado. Probablemente, la eliminatoria se decidirá en un Ramón Sánchez Pizjuán que vestiría, una vez más, sus mejores galas.

Sevilla FC 3 – At. de Madrid 1. De nuevo en semifinales, superando al Atlético en los dos partidos

Muy buena eliminatoria la realizada por el Sevilla, ante uno de los equipos de más calidad y competitivos de España. Todo el mundo daba por clasificado al Atlético cuando se conoció el resultado del sorteo, pero por entonces aún estaba por resurgir el Sevilla de Montella, que ha hecho cambios sustanciales, tanto tácticos –los más importantes– como de jugadores.

Lo cierto es que el Sevilla ha eliminado al Atlético con aparente facilidad, ya que el global de la eliminatoria ha sido de 5-2, pero ni mucho menos ha sido una labor de coser y cantar.

Desde mi punto de vista, han habido dos momentos claves. El primero en el Wanda, cuando con 1-0 en la recta final, el Sevilla consigue, en dos zarpazos, dar la vuelta al marcador, lo que deja muy tocado al Atlético y al Sevilla en inmejorable posición para dar el toque de gracia en su propio estadio, el cual, como era de esperar, estaba hasta la bandera.

Y el segundo momento clave es el gol de Escudero en el primer minuto del partido de ayer. Golazo más bien, porque la jugada fue muy completa.

En el Sevilla, a pesar del resultado de la ida, se era muy consciente de que había que estar al máximo nivel para pasar la eliminatoria. Y ese gol de Escudero nos daba mucha tranquilidad. De haber sido al revés, de haberse adelantado el Atlético, posiblemente habrían entrado nervios, tanto en la grada como en el césped.

El ambiente se enfrió, como es lógido, tras el golazo de Griezmann. Creo que el gol no es achacable a Sergio Rico –ayer tuvo una intervención decisiva, evitando el 1-2–, puesto que estaba situado donde debía estar: unos metros adelantado, para tener opciones de llegar a un posible pase en profundidad. Lo que no era previsible fue el gran control de Griezmann y la perfecta volea que se sacó de la chistera el francés. Vaya delantera que va a tener el Barcelona la próxima temporada con Messi, Luis Suárez y Griezmann. Para echarse a temblar.

Cuando verdaderamente se pone la eliminatoria de cara es en el inicio de la segunda parte, a raíz de un penalti tan claro como absurdo, cometido sobre Correa y transformado por Banega. Entonces es cuando Simeone tiene que arriesgar, luchando contra el cronómetro, y opta por ir a por todo, con tres delanteros. El Sevilla, no obstante, siguió defendiendo bien, con una alta presión y las líneas muy juntas, y sentenció en una de las contras que tuvo. Fue Sarabia quien tuvo el honor de dar la puntilla, a pase de Vázquez.

Todo el Sevilla hizo un gran partido y gran esfuerzo físico. Si hubiera que destacar a alguien, me decantaría por Navas, que salió airoso de la difícil papeleta que se encontró al tener que sustituir la lesión de última hora de Corchia. Cumplió en defensa y se incorporó con mucho peligro al ataque.

La Copa del Rey es la única opción que tiene el Sevilla esta temporada para ganar algún título. Es complicadísimo, porque, casi con toda seguridad, tanto Barcelona como Real Madrid estarán el viernes en el bombo. Pero, al menos, estamos ahí, en semifinales, y con esperanzas de estar en la final. Y también, por qué no decirlo, siempre es un gustazo eliminar a un equipo como el Atlético de Madrid, que nos resulta de lo más antipático y que nos “roba” nuestros mejores jugadores.

At. de Madrid 1 – Sevilla FC 2. Necesitábamos un partido así

Bocanada de esperanza la que recibimos los sevillistas ayer. Teníamos los ánimos… no ya por el suelo, sino por el subsuelo. Pero ayer vimos a un equipo capaz de competir, y ante uno de los rivales más fuertes de la Liga. Precisamente, ante el rival, en teoría, menos propicio, pues destaca por su intensidad, por la calidad de algunos de sus jugadores, y por su compenetración como equipo. Es decir, un fuerte contraste con el Sevilla que hemos visto arrastrarse en muchos estadios, como visitante, esta temporada.

Por el temprano horario, no pude ver la primera parte, pero el Sevilla me causó una buena impresión en la segunda. Era un Sevilla intenso, con las líneas juntas, defendiendo bien, triangulando en el centro del campo, e intentando sorprender a la contra. Y algo muy importante: fue capaz de sobreponerse al mazazo que supuso el gol de Diego Costa (minuto 79), a pesar del poco tiempo que quedaba.

El gol del Atlético llegó por una mezcla de errores defensivos y de mala suerte. Una mano involuntaria dio lugar a una falta. Nzonzi despejó mal, justo a la frontal del área, el remate de un jugador atlético rebotó en la defensa y se lo encontró Diego Costa, que estaba totalmente solo –increíble error de marcaje– y éste marcó de tiro fuerte, raso y cruzado, ante el que poco pudo hacer Sergio Rico.

En sólo ocho minutos, el Sevilla le dio la vuelta al marcador. Primero con un gol donde estuvimos bastante afortunados. Un centro de Jesús Navas, que acababa de entrar, fue desviado por un defensa y después palmeado por Moyá hacia dentro. El segundo llegó al cabecear Ben Yedder un balón largo, dejando con ventaja a Correa, que la aprovechó para plantearse solo ante Moyá y batirle de tiro cruzado.

En mi opinión, para lograr esta victoria ha sido básico que hayan jugado los dos mejores centrales que tenemos: Mercado y Lenglet –que casi marca en propia meta, despejando al poste– . Kjaer, visto el nivel que está dando hasta ahora, mejor que no juegue, a no ser que no haya más remedio. Para mí, el danés es la mayor decepción de los nuevos fichajes, junto con Muriel. Precisamente, ocupan las dos posiciones donde era vital acertar y donde más necesitábamos mejorar.

Me parece muy importante que Montella se esté dando cuenta ya de quiénes son los mejores jugadores e imprescindibles, y las posiciones que deben ocupar. Berizzo ya lo sabía, pero no le dio la gana de hacer un conjunto, empeñado en hacer continuas y numerosas rotaciones.

El 1-2 es un muy buen resultado, que ni el más optimista esperaba, pero no deja la eliminatoria sentenciada. De eso tendrá que encargarse un Ramón Sánchez Pizjuán que espero que muestre sus mejores galas. Y es que tenemos, nada más y nada menos, unas semifinales de Copa a la vuelta de la esquina.

Pero ahora toca aparcar esta competición que se nos está dando realmente bien en los últimos años y pensar en el Español. Hay que recobrar el pulso en Liga y poner fin a esta nefasta y larga racha que está a punto de sacarnos de la zona europea.

 

 

Sevilla FC 2 – Cádiz 1. Pasamos a cuartos de final, pero con jugadores “sentenciados”

Tal y como se esperaba, no hubo ningún problema para eliminar al Cádiz y el Sevilla estará en el bombo de esta mañana para conocer a su nuevo rival en los Cuartos de Final de la Copa del Rey.

La eliminatoria, que ya estaba muy de cara, prácticamente quedó sentenciada con el gol de Ben Yedder, que incrementa su cuenta goleadora, llevando a estas alturas dieciséis goles, entre todas las competiciones. Una cifra nada desdeñable. El segundo gol llegó de perfecto cabezazo de Correa, al saque de un córner.

Hasta ahí, lo normal. Pero durante el partido ocurrieron un par de cosas que me dejaron bastante preocupado.

La primera es que el Sevilla sigue defendiendo rematadamente mal. El Cádiz, sin hacer nada del otro mundo, se encontró con dos o tres ocasiones clarísimas para adelantarse en el marcador. Y es que, con la defensa muy adelantada, perdía el balón en el centro del campo, en zonas muy comprometidas, dejando muchos espacios, con lo que los jugadores cadistas podían montar los contragolpes a placer. Alguna de esas pérdidas fue de lo más absurda, como la que tuvo Geis, que regaló el balón a un rival, acabando el balón estrellado en la cruceta de la portería defendida por Sergio Rico.

La segunda es que, a falta de quince minutos para el final del partido, a parte de la afición le dio por tomarla con varios jugadores: Muriel, Franco Vázquez, Nzonzi y Sergio Rico. Correa se libró de la quema, probablemente por su gol y porque estuvo muy participativo, pero muchos también lo tienen enfilado.

La verdad, no entiendo a esos aficionados que silban a jugadores que están defendiendo la camiseta de su equipo. ¿Esperan acaso que su juego mejore? Más bien lo contrario, pues se verán más presionados y nerviosos. No ayuda en absoluto.

Es evidente que los cuatro jugadores que fueron blanco de las iras de esos aficionados no están pasando por su mejor momento:

                Muriel no está para nada. Los 23 millones de su coste es una losa muy pesada, y ni por asomo está rindiendo como se espera de un jugador internacional por Colombia, al que se le presupone cierta calidad. También hay que tener en cuenta que está jugando en una posición que es nueva para él.

                Franco Vázquez  me está decepcionando bastante esta temporada. Esperaba que, al ser su segundo año, iba a mejorar su rendimiento, pero lo ha bajado. No es un jugador rápido ni fuerte físicamente. En mi opinión, por lo visto hasta ahora, no es un jugador que marque diferencias, por lo que si llegara una buena oferta por él, lo traspasaría. Cuando Monchi lo fichó, lo ponía por las nubes, y puede que, por ese motivo, todos esperáramos más de él.

                Nzonzi. Ayer no hizo un buen partido y está lejos del Nzonzi al que estamos acostumbrados a ver. Pero las protestas contra él fueron más que nada por su actitud irrespetuosa hacia el club que le paga, Berizzo y compañeros. Debería ser traspasado a final de temporada, siempre que llegue una oferta cercana a su cláusula de rescisión, porque de nada sirve tener a un jugador a disgusto.

             Sergio Rico. Para mí es el caso más sangrante, porque me parece tremendamente injusto cómo se le está tratando. Después queremos que jueguen más canteranos, pero a la mínima nos tiramos al cuello y no les dejamos pasar ni una. Si Sergio Rico hubiera costado una millonada y fuera extranjero, seguro que el trato sería muy distinto.

Es cierto que Sergio Rico está atravesando una mala racha, encajando bastantes goles donde puede hacer más. Desde mi punto de vista, le ha perjudicado muchísimo que Berizzo lo rotara continuamente con David Soria. Esa falta de continuidad no le ha venido nada bien en el aspecto anímico y le ha puesto casi imposible el ir al Mundial de Rusia. Desde el principio no ha encajado con buena parte de la afición, que considera que no tiene calidad para defender la portería del Sevilla.

En el partido de ayer Sergio Rico volvió a mostrarse inseguro y cometió varios fallos. Uno de ellos acabó en gol, al calcular mal una salida. Pero vuelvo a lo de antes. ¿De qué sirve silbarle? Además, en el caso de Serio Rico la crítica es más cruel, porque es uno de los pocos jugadores de la plantilla que sienten verdaderamente el escudo del Sevilla. Estoy seguro de que le habrá dolido muchísimo los pitidos de su propia afición.

Con la presión que tiene que soportar Sergio Rico será difícil que haga buenos partidos, al menos ante su gente. También ha tenido grandes actuaciones  donde ha salvado puntos, pero eso no parece tenerlo en cuenta sus detractores. Es triste, pero seguramente Sergio Rico sería más valorado en otro club, como ya le ha ocurrido a infinidad de canteranos.

Dadas las circunstancia actuales, y siendo el puesto de guardameta uno de los más importantes de la plantilla, si no el que más, vería bien la contratación de un portero para la próxima temporada, ya que considero que la presión que tiene que soportar Sergio Rico es casi imposible de llevar. Ahora bien, encontrar un guardameta de primer nivel no es nada fácil, ni barato. Ojalá encontráramos un Palop, pero encontrar ese tipo de porteros, de gran calidad, es muy complicado.

Y en cuanto David Soria, me parece que está por debajo de Sergio Rico. Y pienso que se ha demostrado cuando ha jugado. Pero hay quien piensa que debería ser titular.

Del partido me quedo con lo más importante, y es que logramos pasar a Cuartos de Final, aunque no hayamos dado una buena imagen. Montella tiene mucho trabajo por delante. Mucho trabajo y muy poquito tiempo, que es lo peor.