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Sevilla FC 1 – Athletic Club 1. Tres posibles soluciones para la falta de gol

Ayer, una vez más, el Sevilla se mostró inoperante a la hora de crear ocasiones y, lógicamente, así lo más probable es que sigan volando puntos del Ramón Sánchez Pizjuán. Además, los rivales necesitan hacer muy poquito para llevarse el botín. Ante este panorama, yo sólo veo tres posibles soluciones:

La primera opción es cambiar el sistema de juego. Esto parece que no pasa por la cabeza de Lopetegui, que sigue fiel a su sistema con un solo delantero. Pero, a mi modo de ver, un solo delantero apenas exige a una defensa bien armada, como suele ser habitual en nuestro estadio, donde los equipos se encierran con las líneas muy juntas, acumulando defensas y más defensas. Por tanto, y teniendo en cuenta que tenemos un centro del campo y defensa fuertes, tendríamos más opciones de gol jugando con dos delanteros, al menos en los partidos de casa, porque fuera se están sacando los partidos adelante con más o menos apuros.

La segunda opción es cambiar al delantero centro. Esto sí ha pasado por la cabeza de Lopetegui, pero no le ha dado resultado, ya que ni Munir ni Chicharito reúnen las condiciones para jugar como único delantero, sobre todo ante defensas muy pobladas. Aunque le he visto muy poco, parece que nuestro mejor delantero para jugar como único punta podría ser Dabbur. Tiene más corpulencia que Munir y Chicharito y más técnica, visión de juego y gol que De Jong. Bueno, cualquiera tiene más gol que De Jong. Sólo ha marcado dos goles –los mismos que Diego Carlos– y ayer mismo nos volvió a dar muestras de su incapacidad anotadora al rematar al poste un excelente pase de Jesús Navas, cuando tenía toda la portería para él.

Como quiera que Lopetegui, por motivos que se me escapan, tiene más que sentenciado a Dabbur, y no lo alinea ni a punta de pistola, sólo queda una tercera opción: fichar en el mercado de invierno.

Esto de fichar en el mercado de invierno siempre es difícil, pues a los mejores jugadores no le van a dejar salir a mitad de temporada y además, si provienen de otra liga o son de otra nacionalidad, podrían necesitar un periodo de adaptación, y lo cierto es que tiempo no nos sobra. Posiblemente, habría de salir uno de nuestros delanteros y llegaría un cedido con opción a compra o un bueno-bonito-barato, uno de esos mirlos blancos tan difícil de encontrar.

Pero es obvio que hay que hacer algo. Si queremos ir a Champions no podemos permitirnos el lujo de estar media hora sin tirar a puerta. O si nos meten un gol, ver casi imposible la remontada. Lopetegui y Monchi deben encontrar una solución al gol. Pero sobre todo, Lopetegui, porque me da la impresión de que esta plantilla puede gestionarse mejor, y de que esa falta de equilibrio entre defensa y ataque tiene solución. Es cuestión de hacer cambios hasta dar con la clave. Y esos cambios no pasan precisamente por cambiar lo que funciona, es decir, por alinear a Carriço en detrimento de Koundé.

Sevilla FC 1 – Leganés 0. Tres puntos más, a pesar de Lopetegui

Esperaba un partido muy difícil en la mañana de hoy. Sabía que se iban a notar las bajas de Fernando y Ocampos, porque son dos jugadores que marcan diferencias. También sabía que el Leganés iba a, como se suele decir, poner el autobús y a perder tiempo al máximo. Pero lo que no me esperaba, de ninguna de las maneras era la segunda parte que hizo el Sevilla.

Porque la primera siguió el guión previsto: Cuéllar, por delante de él, cinco defensas, cuatro centrocampistas y arriba En-Nesyri, para intentar cazar algún balón, aprovechando su velocidad. El Sevilla, mientras tanto, armado de paciencia, intentando no cometer fallos en la salida de balón, y moviendo el balón con mucha lentitud, lo que hacía que tuviera muy pocas ocasiones, y, además, todas erradas.

En la segunda parte, yo esperaba una continuidad de la primera, pero ni mucho menos fue así. En los primeros minutos pudimos contemplar una jugada desastrosa que no acabó en el “gol tonto de la jornada” de puro milagro. Porque Vaclík se encontró el balón tras un rebote.

Poco después, En-Nesyri estuvo a punto de hacer un golazo de tijera, que salió rozando el poste. Ahí ya el descontento de la grada era manifiesto, y con toda la razón del mundo. Porque lo que no perdona, ni perdonará nunca, la grada de Nervión es la indolencia. Y parecía que los jugadores habían salido del túnel de vestuarios completamente desganados.

El Sevilla estaba KO y empecé a temer lo peor, porque el Leganés ya se dio cuenta de que podía marcar un gol perfectamente y, por tanto, comprar muchas papeletas para puntuar . Menos mal que el Sevilla abrió el marcador. Fue un centro al área rematado por Koundé. Cuéllar, estorbado por un defensa propio rechazó el balón con dificultad, pero lo dejó perfecto para que Diego Carlos rematara a placer. Ya lo único que le faltaba al brasileño es que también hiciera goles. Y encima un gol que vale tres puntos.

Pero quedaba casi media hora y el Sevilla seguía con dificultades para crear ocasiones y, por supuesto, finalizarlas. Con Nolito y De Jong en punta, difícilmente vamos a ganar partidos con claridad, porque ambos necesitan muchas ocasiones de gol y muchos minutos para marcar. Por eso Lopetegui cada día me desespera más: por su obstinación en dar la titularidad a estos dos jugadores, cuando, en mi opinión, aportarían más velocidad, desborde y gol todos los demás delanteros o extremos de la plantilla. Es decir, Munir, Dabbur, Chicharito, y hasta los canteranos Bryan Gil y Pozo, que cuentan más bien poco –aunque no tanto como Dabbur, que ni fue convocado– para el técnico.

Pero ya el colmo ha sido cuando Lopetegui, cuando por fin retira a De Jong, deja estupefecta a la grada cuando lo hace para dar entrada a Sergi Gómez. Es decir, ganando el partido, en lugar de ir a por el segundo para sentenciarlo, lo que hace es cederle al Leganés el centro del campo y permitirle que bombardee el área. Y no nos empataron de milagro. Porque, además, el juego del Leganés es ese: en cuanto tienen ocasión, la ponen en el área, ya que tienen buenos centradores y jugadores que van bien por alto, como En-Nesyri o Carrillo.

Verdaderamente, yo esperaba un final bien distinto: con el Sevilla tocando el balón y mandando en el partido, y, de ninguna de las maneras, un Sevilla atrincherado atrás y, prácticamente, renunciando al ataque tras retirar a su único delantero. Y además, haciéndolo ante el equipo que es merecido colista, pues sólo ha sido capaz de ganar seis puntos de los cuarenta y cinco que han disputado hasta ahora.

Lo bueno es que al final nos llevamos los tres puntos, y cuando se gana todo se da por bueno. Lo malo es que si Lopetegui sigue jugando a la ruleta rusa con esos planteamientos tan cobardes y arriesgados, alguna vez saldrá mal. Y entonces le lloverán críticas por todos lados. Pero por ahora, le está saliendo todo muy bien, hasta el punto de que estamos terceros, en plaza Champions. Y eso también hay que valorarlo y celebrarlo, a pesar de que algunas veces las decisiones de Lopetegui parece que las ha tomado el entrenador rival.

 

Sevilla FC 2 – Qarabag 0. El Sevilla sigue de paseo por el grupo

El Sevilla, hasta ahora, ha ganado todos los partidos del grupo sin apenas problemas. Sólo queda Chipre, y supuestamente no debería tener problemas para hacer el pleno. El visitante de hoy no ha ofrecido la más mínima resistencia. Aguantó la primera parte, metiendo atrás a todo el equipo. Y cuando digo todo el equipo, no es una exageración: seis defensas atrás, tres por delante de ellos (a veces cuatro), y uno más adelantado por si sonaba la flauta en algún posible contragolpe. Pero es que el Qarabag no tiene nada de nada, y no inquietó en absoluto.

La primera parte fue aburridísima, porque la única manera de romper el catenaccio que había propuesto el Qarabag era moviendo rápido el balón y desbordando por banda, y ni Pozo ni Rony lo consiguieron. Cualquier intento por el centro fue cortado por la maraña de defensas que montaban guardia en el área.

La segunda parte fue otra historia. Se notó bastante la entrada de Bryan, que marcó tras desviar un defensa. Era lo lógico, porque había tantos defensas que habría sido raro que su disparo no hubiera tocado a ninguno.

Ahí ya se envalentonaron los visitantes y sólo dejaron cuatro defensas. Con la entrada del Mudo se animó más el partido, apreciándose más verticalidad y desborde. Había más espacios, que los aprovechaban Munir, Pozo y Bryan con velocidad.

En una de estas jugadas llegó el segundo gol. Jugada entre Bryan y Dabbur. El israelí se busca hueco y tira de disparo fuerte y cruzado a la escuadra. Dabbur no había hecho prácticamente nada en todo el partido, fallando incluso un mano a mano, donde le sacó el balón un defensa in extremis, pero marcó un golazo y sentenció el partido. Si un jugador que no goza de continuidad, se pone de gol en varias ocasiones y hace un buen gol, igual es que es más que válido. Personalmente, lo prefiero a De Jong. Y estoy seguro de que acabará siendo titular. Si es que no lo largan en el mercado de invierno, claro.

El partido ha tenido momentos de verdadero tostón, pero será un día inolvidable para Bryan, que ha sido el primer jugador nacido en el siglo XXI en marcar en la Europa League, y para el también canterano Mena, que debutó con el primer equipo del Sevilla.

Quinto partido ganado, quinto partido jugando con los suplentes. Ahora viene lo bueno, que son las fases de eliminatorias, donde los errores son difíciles de enmendar y el nivel de los rivales aumenta considerablemente.

No sé si ganaremos la Europa League, pero sí parece que podemos llegar lejos.

Valladolid 0 – Sevilla FC 1. Tres puntos importantísimos, pero con un alto coste

El Sevilla se coloca tercero tras la importante victoria en Valladolid, un campo donde aún no había ganado nadie. Sin embargo, en el lado negativo, serán baja ante el Leganés Jesús Navas y Ocampos, por acciones en los últimos minutos del partido. El primero se llevó la mano a los isquiotibiales, en lo que parece que es una lesión muscular, y el segundo fue expulsado tontamente, por pasarse de revoluciones. Ocampos perdió el control en una jugada donde le señalaron una falta inexistente, cuando un par de minutos antes el mismo jugador, Nacho, se desentendió del balon y le dejó el codo a Ocampos, en las mismas narices del asistente. Protestó airadamente, de esa forma que no le gusta nada a los árbitros, y le enseñó la segunda amarilla. Nacho pudo ver la segunda amarilla en dos ocasiones pero al final fue Ocampos fue el que se marchó antes de tiempo a vestuarios. Esto es algo que veo observando que se repite en muchos partidos del Sevilla: a los jugadores rivales se les perdona la segunda amarilla con bastante frecuencia. Parece imposible que el Sevilla se quede en superioridad numérica.

Navas y Ocampos serán dos bajas muy  importantes para recbir al Leganés, pues Lopetegui tendrá que renovar la banda derecha completamente. Esperemos que la baja de Navas no sea para muchas semanas, porque es un jugador fundamental.

Del partido lo que más me ha gustado ha sido el resultado, porque yo no me siento cómodo, no me gusta un pelo, ese partido de control que suele proponer Lopetegui en cuanto el Sevilla se pone por delante en el marcador. No me importa que lo haga cuando se lleva una ventaja importante, de dos o tres goles, pero con una ventaja mínima me parece que es jugar con fuego. Y nos pudimos quemar ante el Betis y hoy también. Por fortuna, el Valladolid apenas tuvo ocasiones de gol, y tenemos que felicitarnos por ello, porque está siendo una constante esta temporada.

El único gol del partido llegó en un claro penalti cometido sobre Nolito. Lo lanzó desastrosamente Banega, pero gracias al VAR, se repitió por haberse salido de la línea antes de tiempo. Eso caldeó al público, pero el reglamento es el reglamento. Ahora con el VAR casi todos lo penaltis acaban en gol. La parada de Vaclík ante el Atlético de Madrid ha sido uno de los pocos parados por el guardameta. Banega, en su segunda oportunidad, lo hizo perfecto: fuerte y a la escuadra.

Nolito pudo hacer el segundo antes del descanso, pero falló estrepitosamente, cuando lo más fácil era marcar. Otro partido más donde los delanteros no marcan. Creo que el Sevilla no ganará con solvencia hasta que Lopetegui no se dé cuenta de que Munir, Chicharito y Dabbur son mejores que Nolito y De Jong. Estos últimos ponen toda la voluntad del mundo, pero acierto y goles bien poquito.

En la segunda parte, Lopetegui, obsesionado con ese fútbol control, llegó a jugar sin delanteros. No importó demasiado, porque el Valladolid no inquietó en absoluto. Lo que sí inquietaba y mucho, era lo incierto del resultado, porque en fútbol cualquier rechace o golpe de fortuna del rival te echa por tierra el resultado, y habrían volado dos puntos que tenían que ir para Sevilla sí o sí.

Los máximos culpables del resultado de hoy ha sido Fernando, Diego Carlos y Koundé. Los tres han estado imperiales, inexpugnables e imponiéndose siempre.

Los tropiezos de Valencia y Villarreal –en casa– nos han venido de maravilla. También ha caído la Real Sociedad, pero es previsible jugando en el Bernabéu.

El próximo objetivo en Liga es el Leganés, al que recibiremos en la matinal del domingo. Antes, el jueves, los suplentes tendrán que dar buen cuenta del Qarabag, para conseguir la quinta victoria en la Europa League.

El primer paso para que el Sevilla FC gane la liga ya está dado

                Hace unos días Monchi pronunció unas llamativas palabras: “Ganar la Liga no tiene por qué ser una utopía”. Y desde mi punto de vista, tiene toda la razón del mundo. La prueba está en la plantilla que conformó en el año 2006, que se destapó como la mejor de la Liga, hasta el punto de que muy probablemente la habría ganado, de no haber sido por, el tristemente recordado por el sevillismo, Iturralde González.

                Obviamente, ganar la Liga es muy difícil, porque para eso hay que superar a tres clubes que nos sacan una ventaja enorme, tanto en lo económico como en lo deportivo. Verdaderamente, es casi imposible competir con Barcelona, Madrid y Atlético, los cuáles pueden permitirse fichajes que superan los 50 o 100 millones de euros. Pero la realidad es que, a día de hoy, están a un solo punto de ventaja, tras haberse disputado un tercio del campeonato.

                A decir verdad, no creo que vayamos a ganar la Liga esta temporada, pero puede darse la circunstancia de que alguna vez volvamos a tener una plantilla tan potente como la del 2006, a la que daba gusto verla jugar. Con el añadido de que, si esa ocasión se presenta, estará el VAR. Y es a esto a lo que me refería en el título del post, cuando digo que el primer paso para que el Sevilla gane la Liga está dado.

                Evidentemente, el VAR no es la panacea, pues los árbitros han tardado poco en demostrar que es una herramienta que mal utilizada también puede decantar un partido a conveniencia. Y, por supuesto, en caso de duda, siempre se pondrán del lado del grande, o más bien, del poderoso. Basta recordar el penalti que le pitaron a Quincy Promes, la temporada pasada, supuestamente realizado sobre Messi, en la Copa del Rey. El holandés ni tocó al argentino, sino que éste golpeó al suelo. A pesar del VAR, el Barcelona abrió el marcador, de manera temprana, en lo que sería el inicio de la remontada culé.

                Pero el VAR supone el fin de los piscinazos, de los penaltis injustos –para la historia quedará el que pitó Mateu Lahoz al Sevilla por empujón de un jugador del Madrid a uno de sus compañeros–, los goles fantasmas, los goles en fuera de juego…  ¿Cuántos goles marcaban el Madrid y el Barcelona en fuera de juego antes? Al final de temporada los “favores” arbitrales suponían 10-15 puntos de diferencia sobre los mortales, tirando por lo bajo. Así pues, no es de extrañar que Madrid y Barcelona ya se hayan pronunciado en contra del VAR. Me parece lo más lógico del mundo. A ellos no les interesa la limpieza de la competición. A ellos sólo les interesa aumentar las arcas y ganar la Liga, sin importarles cómo. Llaneza, el Vicepresidente del Villarreal lo explica claramente en unas declaraciones que han sido tildadas de polémicas, pero que es la pura verdad:

https://www.defensacentral.com/real_madrid/1574279198-el-dardo-del-villarreal-al-real-madrid-por-el-chollito-del-var

Afortunadamente, el VAR ha llegado para quedarse. Puede decirse que aún está en gestación. Queda evolucionar, corregir imperfecciones, pero sin él sí que me parecería una utopía que el Sevilla ganara la Liga.

              Las bases están puestas, pero creo que aún queda mucho. Sería más fácil si el club mostrara ambición –intentar retener a los mejores jugadores y no venderlos a las primeras de cambio— y consiguiera recortar la distancia con los poderosos en cuanto a los derechos de televisión –guerra donde es imprescindible contar los demás clubes–. Y, por supuesto, es fundamental acertar con los fichajes, de manera que tengamos un buen puñado de jugadores que marquen diferencias. Porque al final son los jugadores los que deciden.

              ¿Una utopía ganar la Liga? En absoluto. ¿Muy difícil? Por supuesto.

 

Betis 1 – Sevilla FC 2. Tres puntos merecidos y otro derbi más para la buchaca

Buen partido del Sevilla en líneas generales, ya que el equipo local, si no recuerdo mal, sólo tuvo tres ocasiones claras de gol: un disparo de Fekir por encima del larguero, el gol, y una oportunidad que Vaclík sacó al lateral izquierdo del Betis, quien cabeceó a bocajarro.

El Sevilla fue superior, en todos los sentidos, durante gran parte del partido, donde Ocampos adelantó pronto al Sevilla, en el minuto trece de partido. Poco después dio la sensación de que el Sevilla podría marcar el segundo, pues el Betis estaba grogui, pero, al igual que ocurrió en Valencia, el Sevilla no buscó con decisión ampliar la ventaja. Y el Betis lo aprovechó. Como suele ser habitual, nos ganaron la partida por banda. El punto fuerte de la defensa del Sevilla son sus centrales, y el punto débil sus laterales. Tanto Navas como Reguilón no suelen encimar a los atacantes y permiten que centren al área con demasiada facilidad. Además, ambos flaquean en el juego áreo, como ha mostrado hoy Reguilón, al que el lateral derecho del Betis le ganó el salto en el gol del empate. Además, Loren le ganó la partida a Koundé, quien podría haber dejado en fuera de juego al delantero bético de haber dado un paso adelante para dejarlo en fuera de juego, en lugar de marcarlo de cerca.

El gol fue un mazazo porque era prácticamente la primera ocasión clara del Betis y además fue en los últimos minutos de la primera parte. Sin embargo, el Sevilla se rehizo bien y saltó en el segundo tiempo buscando otra vez la portería bética. De nuevo, lo consiguió al poco tiempo de juego, a los diez minutos de la reanudación. Golazo de De Jong, que aprovechó una buena asistencia de Banega para golpear el balón con violencia y a la escuadra, con su pierna izquierda.

Hoy ha sido uno de los mejores partidos del holandés, pero a mí particularmente sigue sin convencerme, a pesar del gran trabajo de desgaste realizado hoy. Prefiero a jugadores más técnicos y con gol, y creo que estas condiciones las cumplen Chicharito y, sobre todo, Munir y Dabbur. De Jong, por ejemplo, en una recuperación en la última línea bética, desperdició un dos contra uno, por una mala entrega del holandés, al hacer una pared, que era muy fácil.

El Sevilla pudo marcar el tercero por medio de Ocampos, pero Joel hizo una gran intervención.

El Betis, ya por debajo en el marcador, hizo cambios muy ofensivos para lograr el empate, y a partir de aquí no me gustó nada lo que hizo Lopetegui, que fue hacer, precisamente, lo contrario: cambios defensivos para, supuestamente, controlar el partido. Pero lo cierto es que el Sevilla, con esta decisión del entrenador, prácticamente dejó de buscar la opción del tercer gol, dándole oportunidades al Betis, que no desperdiciaba ninguna oportunidad para poner el balón en el área. Por suerte, el equipo local apenas tuvo ocasiones de gol, pero sí pudo complicarse el partido en dos jugadas polémicas que quedaron en nada tras ser revisadas por el VAR. En las dos ocasiones el protagonista fue Mudo Vázquez. En la primera jugada, el balón le da en la mano, dentro del área, de forma involuntaria. Y en la segunda, el Mudo toca levemente a Fekir y éste se tira. Por suerte, las dos jugadas nos favorecieron, pero he visto jugadas parecidas a estas que han acabado en penalti. Depende de que al árbitro que está viendo la pantallita se le crucen los cables o no.

Al final, tres puntos muy merecidos, muy trabajados, y que nos meten en los puestos Champions, en cuarta posición, aunque tenemos por detrás muchos equipos persiguiéndonos a corta distancia.

Parón por Selecciones y a recuperar jugadores. Nos espera otro partido fuera, ante el Valladolid.

 

 

Sevilla FC 1 – At. Madrid 1. Justo reparto de puntos

Otro empate, pero, a diferencia del conseguido contra el Valencia la jornada pasada, en esta ocasión me ha dejado mejor sabor de boca. En Mestalla dio la sensación de que el Sevilla dejó escapar el partido y ayer la impresión que me dio es que el Atlético dejó escapar la ocasión de lograr la victoria ante el Sevilla. Y no lo digo sólo por el penalti –fallo de Diego Costa o paradón de Vaclík, según se mire–, sino porque el Atlético, cada vez que atacaba daba sensación de muchísimo peligro. Y sobre todo, no se puede olvidar la última jugada del partido, donde Koundé retiene el balón casi en la línea de gol, tras una jugada embarullada.

En cualquier caso, también es cierto que el Sevilla hizo lo más difícil (adelantarse en el marcador), y de haber tenido más potencial arriba, probablemente se habría llevado el partido. Pero faltó calidad en los metros finales. Calidad que igual está en el banquillo –no lo sabremos hasta que Dabbur tenga continuidad–, pero, mientras tanto, De Jong sigue con la pólvora mojada y se echa mucho de menos más peligro y efectividad en el área contraria.

Grandísimo partido del Mudo Vázquez, quien además hizo el gol del Sevilla. Lo único que hizo mal fue cargarse con una tarjeta estúpida e innecesaria.

El partido ofensivo del Sevilla fue muy, pero que muy discreto. De hecho, Oblak apenas tuvo que intervenir. Donde sí destacó el Sevilla fue en su labor defensiva, donde se lucieron los centrales. Magníficos tanto Koundé como Diego Carlos.

En mi opinión, el Atlético ha perdido mucho potencial con la marcha de Griezmann y Godín, pero sigue teniendo un gran equipo, ambicioso y con fortaleza física y técnica. Por tanto, el punto conseguido me parece meritorio y justo, aunque el Atlético me pareció ligeramente superior hoy, por lo que me parece un buen punto. Como se suele decir, “si no puedes ganar, al menos empata”. Y más aún si ese punto nos permite seguir en la cabeza de la tabla.

González González, al que personalmente temía más que a todo el Atlético de Madrid junto, hizo un buen arbitraje. Las cosas como son. Eso sí, tuvo la oportunidad de expulsar a Thomas por doble amarilla, pero hizo lo mismo que todos los árbitros de los últimos tres partidos que ha jugado el Sevilla: perdonarla y mirar para otro lado. Y es que parece que está prohibido que el Sevilla juegue en superioridad.

Ahora ya toca pensar en el derbi, donde como siempre, seremos los favoritos. Lo cual no quiere decir absolutamente nada. Si jugamos a nuestro nivel habitual, probablemente ganaremos, pero si nos dedicamos a tontear, como ante el Eibar o el Valencia, podemos moder el polvo perfectamente. Confianzas, ninguna.

Sevilla FC 2 – Getafe 0. Partidazo de principio a fin, sin fisuras

El Sevilla fue capaz de sacar adelante uno de esos partidos difíciles, feos, donde hay que fajarse casi en cada metro del terreno de juego. Y también supo tener paciencia y concentración para no cometer ese error que provocara el contragolpe o la falta que el Gatafe se llevó esperando durante todo el partido.

Para afear aún más el encuentro, el Getafe se dedicó descaradamente a perder tiempo, sin que el árbitro, el murciano Sánchez Martínez, pusiera ninguna pega. El colegiado, además, también enfadó al público con algunos errores clamorosos de apreciación, o con decisiones inexplicables, como cuando perdonó la segunda amarilla a Mata, en la primera parte. Aunque, en honor a la verdad, también perdonó la segunda amarilla a Banega en el segundo tiempo.

Pero el Sevilla supo sobreponerse a todo.Y lo hizo con una mezcla de fortaleza física, calidad y, como he dicho antes, mucha paciencia. Porque el Getafe presionó de lo lindo, con las líneas muy juntas y con dos puntas que estaban ávidos de coger algún rechace, balón en largo, o simplemente, de aprovecharse de algún error de nuestros centrales, quienes hicieron un gran partido, al igual que casi la totalidad del equipo.

Obviamente, el desgaste que hizo el Getafe en la primera parte fue tremendo, ya que el dominio del Sevilla era total y los azulones se dedicaban a bascular, de banda a banda, en busca de un balón que rara vez tocaban.

El resultado me pareció muy corto, porque, como suele ser habitual, fallamos muchas ocasiones de gol, aunque en algunas de ellas se lució nuestro exguardameta David Soria.

La defensa del Sevilla fue capaz de mantener, una vez más, la portería a cero. Y eso no era fácil, pues Mata, Jorge Molina y Ángel han desmostrado tener facilidad goleadora. La explicación hay que buscarla en el gran partido defensivo del equipo –no sólo la defensa– , que ha posibilitado que el Getafe creara muy pocas ocasiones de gol. Por ejemplo, el partido que ha hecho Fernando ha sido descomunal. Ahí radica parte del éxito del Sevilla de Lopetegui. El brasileño aúna calidad y esfuerzo, siendo un jugador clave. También Jordán hizo un buen partido, pero Banega sigue dando una de cal (su tiro al poste y algún que otro buen pase) y otra de arena (pérdidas absurdas y peligrosas, y su poca cabeza para evitar tarjetas). Para mí, ha sido un milagro que Banega no fuera expulsado. Es más, no entiendo por qué Lopetegui no lo sustituyó. Del mismo modo, creo que Nolito debió ser sustituido antes. Es cierto que Nolito pone toda la voluntad del mundo, pero no es menos cierto que aporta más bien poco. En mi opinión, hay jugadores como Dabbur, Pozo o Bryan Gil que lo harían mejor que el sanluqueño.

Los dos goles fueron muy buenos, de excelente definición, de Chicharito y Ocampos, con asistencias de Óliver Torres y Jesús Navas, respectivamente.

Al final, tres puntos más para la buchaca, en un partido muy trabajado, muy meritorio, ante uno de esos rivales a los que nos cuesta superar y que se nos suele dar mal. Ahí estamos, en quinta posiición, a un punto del Granada, sorprendente líder.

Próximo partido, el Valencia, un rival directo y con mucha calidad en su plantilla. Para puntuar habrá que hacer otro grandísimo partido.

 

Sevilla FC 3 – Dudelange 0. Los suplentes, y andando, se bastaron

Victoria cómoda la conseguida por el Sevilla en la noche de hoy. De haber estado un poco acertados de cara a gol, la goleada habría sido muy llamativa, porque el equipo luxemburgués es muy limitado técnicamente. Sólo creó peligro en contadas ocasiones, pero, sobre todo, debido al exceso de confianza de los locales. De hecho, al filo del descanso fueron los visitantes los que pudieron adelantarse en el marcador, pero su ocasión más clara salió rozando el poste.

No me gustó el partido. Me desagrada cuando los profesionales juegan sin intensidad y, prácticamente, andando. Y más aún cuando el once inicial estaba conformado casi en su totalidad por suplentes, los cuáles deberían esforzarse al máximo para convencer a Lopetegui de que merecen más minutos.

En la segunda parte el Sevilla salió con más ganas, pero tampoco para tirar cohetes. Y, desde luego, tuvo más acierto, lo que era bastante fácil de conseguir. A los tres minutos de la reanudación, Franco Vázquez adelantó al Sevilla al rematar de perfecto cabezazo un buen pase de Óliver Torres, quien hizo un partido bastante flojo.

El gol casi sentenciaba el partido, dada la inoperancia en ataque del débil Dudelange. Por si acaso, Franco Vázquez hizo su segundo gol del partido, al recoger un rechace del portero, a tiro de Munir. El marroquí, en mi opinión, fue el mejor del partido, consiguiendo un par de minutos después el tercer gol del partido, que cerraba la cuenta.

Dos jugadores me decepcionaron especialmente: Rony López y Pozo. El brasileño, si no espabila, puede confirmarse como el fiasco de la temporada. Un jugador que ha costado tantísimos millones debe ser titular siempre, y, por ahora, parece que se está ganando la suplencia a pulso. Es cierto que es joven y no está teniendo continuidad, por lo que aún tengo esperanzas de que mejore bastante su rendimiento.

En cuanto a Pozo, al que también tenía ganas de ver, me ha sorprendido su falta de confianza para encarar y desbordar. Incluso sus centros fueron flojos y sin peligro. También retrasaba el balón al centro del campo con frecuencia. Posiblemente, ante el Dudelange haya sido el peor partido que le he visto. Pero estoy convencido de que será un gran jugador.

Lo peor del partido fue la lesión de Sergi Gómez, que parece que se hizo daño en una clavícula, en una mala caída. Ojalá no sea grave, porque además, con Carriço lesionado, sólo nos quedan sanos Diego Carlos y Koundé, y tenemos que jugar muchos partidos en pocos días.

Dabbur estuvo fallón en el remate, pero trabajó y se desmarcó bien. Creo que mejor que Nolito es. Bastante mejor. Habrá que verlo más. Si Lopetegui quiere, claro.

Primeros de grupo, a cuatro puntos del segundo. Ahora a pensar en el Getafe. Partido que no tendrá nada que ver con el de hoy, porque el rival es mucho más potente  y porque ahí sí que jugarán los titulares.

Sevilla FC 1 – Levante 0. Partido complicadísimo que solucionan Navas y, por fin, De Jong

El Levante es de esos conjuntos que, como no estés concentrado los noventa y tantos minutos de juego, te puede dar un disgusto. Y eso es así porque tienen jugadores de la clase y nivel de Roger, Campaña, Morales o Bardhi.

El partido fue complicado porque los jugadores del Levante estuvieron todo el tiempo corriendo como posesos, presionando continuamente, a veces hasta con tres jugadores en la primera línea de presión, esperando alguna pérdida o despiste en zona peligrosa. Por fortuna, esto no ocurrió y la buena labor de los centrales, de Koundé y Diego Carlos, que ganaron todo por arriba, evitaron un disgusto. Porque el Levante siempre daba sensación de peligro, principalmente a balón parado, porque, a decir verdad, tampoco es que dispusieran de muchas ocasiones claras de gol. Y pasaban los minutos y el Sevilla seguía sin acierto de cara a puerta, desperdiciando ocasiones más o menos claras, llegando nuestros delanteros tarde por poco, o rematando mal.

En la recta final del partido a Chicharito le dio por fallar lo que no se puede fallar nunca. A placer y con toda la portería para él, remató fuera. No tuvimos que recordar esta pifia, porque poco después De Jong cabeceó a la red un sensacional pase de Jesús Navas.

Lo de Jesús Navas cuesta trabajo de entender. Es el segundo extraterreste de la Liga. El primero, obviamente, es Messi, por su calidad infinita. Y el segundo es Jesús Navas. Un jugador que está a punto de cumplir 34 años, y es capaz de seguir jugando en la élite, de recorrerse el terreno de juego, de pe a pa, en infinidad de ocasiones, hasta que en el minuto 85 da un pase medido a Luuk de Jong para que, por fin, haga su primer gol con la elástica sevillista. Verdaderamente, no parece humano. Tiene un físico envidiable.

El Sevilla ha hecho un gran partido, con un importante esfuerzo físico al que nos ha obligado un buen Levante. Todos los jugadores han estado a un gran nivel, a excepción de Nolito, quien, como casi siempre, es toda voluntad y nulo acierto. Banega tampoco es que hiciera un gran partido, pero al menos cumplió. Oliver Torres mejoró a Banega, dando la asistencia magnífica que dejó solo a Chicharito y que el mejicano desaprovechó.

Curiosamente, De Jong ha mojado cuando no ha sido titular. Chicharito no ha hecho un buen partido. Munir no ha sido convocado. No hay un delantero titular indiscutible. Y yo tengo la corazonada de que ese delantero titular indiscutible es Dabbur. Me cuesta trabajo creer que no tiene lugar en esta plantilla. Y estoy convencido de que, si dispone de continuidad, triunfará en el Sevilla. Tan convencido estoy de eso como de que será harto difícil de que el israelí disponga de esa continuidad. Si no tiene minutos contra el Dudelange, difícil será que pueda jugar de aquí a final de año, donde espera el mercado de invierno.e

El próximo rival será el Getafe, que a buen seguro nos hará sufrir tanto como lo ha hecho el Levante, o más. Ese partido será fundamental, porque después tendremos que jugar contra el Valencia en Mestalla y recibir al siempre complicado Atlético de Madrid. Tres partidos donde nos jugamos estar en las alturas.

 

 

Sevilla FC 0 – R. Madrid 1. Más puntos que vuelan de nuestro estadio

No he visto la primera media hora del partido, por tanto, no tengo una visión clara de si la derrota ha sido justa o no. Lo que sí me ha quedado claro son dos cosas:

1º.- Que el Sevilla no puede permitirse el lujo de que vuelen más puntos de su estadio. Tiene que ser lo que ha sido siempre: un fortín. Y para eso Lopetegui tiene que hacer cambios, sobre todo en la línea de ataque. Porque un solo gol en dos partidos como locales es un bagaje muy pobre.

Me llama poderosamente la atención que Lopeteguii haya dejado sin convocar a Munir y Rony. Lo del brasileño puedo entenderlo, porque, si es cierto lo que se dice, parece que aún está lejos de su mejor forma. Sin embargo, dejar fuera a Munir, sólo lo entendería si tuviera problemas físicos.

Lo que no puede ser es que haya que hacer cambios, porque necesitemos un gol, y se haya que recurrir a Nolito. Que vale, que ha hecho una buena pretemporada, pero que acaba de salir de una lesión y que es un jugador que hace un partido bueno de cada diez. Y teniendo a jugadores como Bryan Gil, Pozo o Dabbur, por poner unos ejemplos… no lo entiendo.

2º.- De Jong no puede seguir siendo el delantero titular de este Sevilla. Pienso que es el máximo responsable de los problemas que tiene el equipo para hacer gol. En mi opinión el sistema que da más equilibrio defensa-ataque es el 4-4-2. Pero si te arriesgas a jugar con un solo delantero, ese delantero tiene que ser muy bueno, lo suficiente como para marcar la diferencia. Y desde mi punto de vista, De Jong no hace suficientes méritos para ser el delantero titular de un equipo que aspire a ganarlo todo. Nadie le niega su voluntad, porque lucha a tope, se faja con toda la defensa, pero su partido se limita, principalmente, a estar en el área para cabecear todo lo que pase por allí. Y, por ahora, no ha hecho ni un mísero gol en los cinco partidos disputados en Liga.

Por desgracia, esto tiene poca solución, porque el delantero que, supuestamente, sí tiene gol, que es Dabbur, está defenestrado por Lopetegui. En cualquier caso, prefiero a Chicharito antes que al holandés. Perderíamos en el juego aéreo, pero ganaríamos en otros aspectos.

En cuanto al partido, me ha sorprendido el Madrid. A diferencia de otras temporadas, he visto un equipo muy concentrado, haciendo un gran derroche físico y me ha parecido, el tiempo que lo he visto, que ha sido mejor que el Sevilla. Creía que, con el paso de los minutos, iban a notar el esfuerzo y bajar la guardia, pero no ha sido así.

El gol llegó en una buena jugada de los visitantes, donde el Sevilla no deffendió bien. La defensa no encima ni al centrador, ni al rematador, ambos muy libres. Y si a jugadores de esa calidad, ni les molestas en el área, pues, evidentemente, lo normal es que acabe la jugada en gol.

La derrota duele. No porque se pierda el liderato, que es algo que todos sabemos que iba a ocurrir, sino porque ha sido en nuestro estadio y es la primera de esta temporada. Bajamos al quinto puesto, fuera de los puestos Champions, y el líder es un sorprendente Athletic. Habrá que estar atentos a la Real Sociedad, que es un equipo que se ha reforzado mucho y bien, y que ya nos ha adelantado. Tienen además la ventaja de que no juegan competición europea.

Al equipo no se le puede reprochar nada.  Han dado lo máximo y se han esforzado hasta el final, que es lo único que se les puede exigir.

Lamentablemente, no he podido ir al estadio y me he tenido que conformar con verlo por televisión. Pero estoy seguro que el ambiente habrá sido magnífico.

Sólo queda lamerse las heridas y pensar en el Eibar, estadio que ya sabemos que siempre es muy complicado, aunque estén penúltimos en la clasificación.

Alavés 0 – Sevilla FC 1. Partidazo, pero victoria por la mínima

El Sevilla, hasta que no solucione sus problemas en ataque, está condenado a ganar sufriendo, por muy bien que juegue, como ha ocurrido hoy. Es lo que conlleva tener tan poco gol. De Jong pelea como un jabato, presiona, se faja con los centrales, va bien por alto, pero lleva cuatro partidos sin mojar. Y eso tiene que cambiar, sea con De Jong o con otro delantero.

Porque, en verdad, el partido ha sido de total dominio del Sevilla, hasta el minuto 90. En el descuento, con todo el Alavés arriba, pues no tenía nada que perder, se perdió el orden y los locales estuvieron a punto de empatar. Manu García le ganó la partida a Reguilón, que se durmió en los laureles,  pero, con toda la portería para él, cabeceó fuera.

Sin embargo Reguilón fue clave en la victoria. Un buen contragolpe llevado por él, acabó en una falta al borde del área que lanzó con maestría Jordán. Parecía que estaba demasiado cerca, pero su golpeo fue perfecto y Pacheco sólo pudo hacer la estatua.

Quitando la delantera, lo cierto es que da gusto ver al resto del esquipo. Se combina bien, con apoyos, precisión, habiendo calidad de sobra para resistir y superar la presión del rival. Si además atrás imponen su ley Carriço y Diego Carlos, no es de extrañar que el Sevilla sólo haya encajado un gol en cuatro partidos. Pero no sólo eso. Lo mejor es que los rivales apenas crean ocasiones. Si no recuerdo mal, el Celta sólo pudo hacer una y el Alavés dos.

El Sevilla mereció ganar con más holgura. Estuvo cerca de conseguirlo, pero Ocampos estrelló el balón en el poste.

La intranquilidad de ir ganando por la mínima llevó a pensar que podría repetirse lo del Celta de Vigo, que consiguió empatar en la única ocasión que tuvo. Afortunadamente, no fue así y el Sevilla se llevó los tres puntos y el liderato. Todos sabemos que es algo temporal, porque seguro que esa posición la ocupará a final de temporada uno de esos equipos que pueden gastarse más de 150 millones de euros en un solo fichaje. Pero gusta ver ahí al Sevilla.

Me gustó mucho el partido que hicieron Fernando, Jordán, Reguilón, Ocampos, Navas… Casi todo el conjunto. El más flojito fue Banega, que volvió a jugar a la ruleta rusa, perdiendo un balón innecesariamente, en zona peligrosa, que bien pudo haber costado un gol.

Por cierto, los comentaristas de Movistar no paraban de decir, en el supuesto penalti sobre Aleix Vidal, que era clarísimo y que no se explicaban cómo, tras ser revisado por el VAR, no había sido señalado. Yo no tengo dudas. Es cierto que hay contacto, pero mínimo, y Aleix Vidal se tira tarde y mal. Más claro parecía el derribo a De Jong, donde el defensa sujetó por detrás al holandés con los dos brazos, inmovilizándolo. Sin embargo, también creo que De Jong se tira. Torpemente, porque si se hubiera tirado hacia atrás, en lugar de hacia adelante, igual habría sido otra historia.

Ahora es momento de refrescar al equipo y dar la oportunidad a los suplentes de demostrar su valía en Europa. Tenemos que mantener el liderato ante el Madrid, un hueso duro de roer, pero al que parece que tenemos tomada la medida. Al menos en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Sevilla FC 1 – Celta de Vigo 1. El primer partido en casa aclara muchas cosas

El mísero punto conseguido ayer supo a muy poco. Pero que muy poco, porque el Sevilla fue muy superior al Celta. No obstante, se preveía un partido muy complicado. No puede ser de otra forma si el rival tiene jugadores de primerísimo nivel en ataque, como Iago Aspas, Denis Suárez o Santi Mina. Es cierto que el Celta apenas inquietó, pero se intuía peligro en cuanto estos jugadores tenían espacios o llegaban a las cercanías del área. Por suerte, en pocas ocasiones.

Espero que este decepcionante resultado sirva, al menos, para que se eche el resto en el fichaje de un buen delantero. Y si puede ser un portero titular, aunque mucho me temo que eso será pedir demasiado. No es que Vaclík sea mal portero, pero, dado que la portería es una de las posiciones más importante de la plantilla, bien merece una buena inversión, porque Vaclík no lo va a jugar todo, y sería un grave error que el otro portero fuera Sergio Rico, que está a años luz del checo.

Lo que deja claro el partido de hoy son varios aspectos:

1.- Si vas a jugar con un solo delantero, éste tiene que ser muy bueno. Y De Jong no lo es. Al menos, aparentemente. Le he visto jugar poco, pero no parece muy habilidoso con los pies. Y algo que cae por su peso: tras tres partidos, lleva cero goles. Al ser el único delantero, es el máximo responsable.

El problema se agrava porque Lopetegui parece haber sentenciado a Dabbur, con lo que no ha podido sustituir a un De Jong que no paraba en la última media hora de partido de hacer estiramientos, dejando entrever problemas físicos.

2.- La segunda línea (extremos y media punta) deben tener desborde y gol. Hoy han hecho un mal partido Bryan Gil (cuando jugó por la derecha), Munir y Nolito. Especialmente preocupante es el caso de Nolito, que no se quedó sólo ante el portero, en dos ocasiones, por nefastos controles de balón.

No entiendo esa manía de Lopetegui de situar a los extremos a pierna cambiada. Por ejemplo, estoy seguro que Pozo lo habría hecho mucho mejor que Bryan Gil por la derecha.

3.- Joan Jordan debe jugar siempre. Creo que fue un error de Lopetegui sustituirle, a no ser que fuera por lesión Jordan le da mucho equilibrio a la zona ancha, y se notó su ausencia.

4. – Hay que corregir la falta de gol. Porque si no, nos va a costar mucho ganar partidos. Urge que venga un jugador de calidad, un goleador contrastado. Por tanto, sería preocupante que fuera cierto que el fichaje de Chicharito está muy avanzado. No es que sea mal jugador, pero no es un goleador, ni parece ser del perfil de De Jong, o un jugador rápido y potente, que parece ser lo que se está buscando.

5 y último. A pesar de todo, creo que vamos en buen camino. Parece que hemos acertado de lleno en la defensa y el centro del campo. Si un equipo como el Celta sólo nos crea una ocasión de gol, es que se ha hecho un gran trabajo. Ojalá Monchi solucione el problema de la delantera y portería. De ser así, tendríamos una plantilla equilibrada, de calidad, con muchas alternativas y, por tanto, muchas papeletas para tener una temporada exitosa.

Aunque el empate haya sentado como un jarro de agua fría, sería injusto no valorarlo,  pues el Celta ha demostrado ser un gran equiupo. Ni euforias ni dramas. Sólo estamos en la jornada tres, y llevamos siete puntos de nueve posibles. Ojalá sigamos con el mismo ritmo durante mucho tiempo.

Entrevista a Ben Yedder en Le Parisien

Delantero del Sevilla FC, 29 años, ha subido de nivel esta temporada. Vuelve a la Selección francesa y espera ser un fijo a largo plazo.

Autor de 30 goles y 11 asistencias en todas las competiciones esta temporada con el Sevilla FC, Wissam Ben Yedder está justo detrás de Lionel Messi (51 goles) y al nivel de Karim Benzema (30 goles) en España. Si bien tuvo su tercera selección con la Azul contra Turquía (0-2) el domingo pasado en Nantes, el nativo de Sarcelles, en la reserva para la Copa del Mundo de 2018, espera surfear su buena ola para engancharse al vagón de la Eurocopa 2020.

 

¿Cuál es tu visión de la temporada con el Sevilla?

WISSAM BEN YEDDER. Este es uno de los mejores de mi carrera. Las estadísticas están ahí. Marcar 30 goles y estar entre los seis mejores anotadores de Europa, con grandes nombres, eso es bueno. Pero para mí ya es cosa del pasado. Mi objetivo es hacerlo mejor en los próximos años.

¿Qué ha cambiado para alcanzar este nivel?

Prefiero el trabajo de la sombra y presto mucha atención a mi estilo de vida, lo que me permitió completar una temporada con 50 partidos (NDLR: 54 exactamente). Después, siempre trato de mejorar mis puntos débiles. Por ejemplo, si fallo un gol o si pierdo el balón innecesariamente, enseguida trato de corregir lo que está mal en el siguiente entrenamiento. Esta es mi visión de las cosas. Me gusta sentirme cada vez más fuerte.

¿Quién dijo al hablar de usted: “si dejas 40 cm ya es demasiado tarde. Necesita muy pocas oportunidades para brillar y lo ha demostrado esta temporada, con una media de goles de muy, muy alto nivel “?

Clément (Nota del editor: Lenglet, su antiguo compañero en en el Sevilla, hoy en el Barça). Es cierto que soy hábil y trato de encadenar uno o dos toques de pelota en espacios pequeños lo más rápido posible. Eso, inevitablemente, desestabiliza a los defensores, porque es más difícil para ellos intervenir.

Al igual que Neymar o Lucas, el delantero del Tottenham, ha pasado por el fútbol sala. ¿En qué sentido eso le ha servido hoy?

Digamos que logramos salir de la marca más fácilmente y tener un tiempo de ventaja. Tenemos un poco más, especialmente en espacios reducidos.

Marca al menos 15 goles por temporada, desde hace siete años. Sin embargo, se habla poco de usted en Francia. ¿Le parece una injusticia?

Hago lo que puedo. Después es quizás menos visible. Pero no presto atención a lo que la gente dice o no dice. Me mantengo enfocado en mi trabajo.

¿Qué le parece que los medios de comunicación prefieran hablar de un triplete de Karim Benzema antes que de un triplete de Wissam Ben Yedder?

Eso ocurre. Son gajes del oficio, y es algo que no está cerca de terminarse.

¿Su viaje nocturno con la Sub-21 en 2012, con Antoine Griezmann y Yann M’Vila, manchó su reputación?

No, no creo. Todos cometemos errores cuando somos jóvenes. Es solo que debo abrirme, reír. Pero sé cómo hacerlo.

¿Crees que su carácter reservado puede explicar esta falta de reconocimiento?

Soy tímido, es verdad (se aclara la garganta). Pero trato de trabajar eso para abrirme. Tengo que mejorar eso. Este es el primer paso que me resulta difícil. Pero no soy un chico malo. No soy malo con los demás.

Para volver al equipo de Francia, ¿qué hay que hacer para que sea un fijo?

Me perdí el tren de la Copa del Mundo. Es duro en una carrera profesional. Ahora estoy seguro de que puedo aportar algo más.

Nunca has ganado nada en un club. ¿Echa en falta ganar títulos?

Nunca los he ganado, a pesar de las dos finales de la Copa de España y la Supercopa. Así que desde luego que se echa en falta. Sueño con ello.

Si fueras presidente de un gran club europeo, ¿ficharías a Wissam Ben Yedder?

(Ríe) Pues sí … Luego depende de ellos. Pero sueño con jugar a alto nivel, en los clubes más grandes del mundo y estar al lado de jugadores de clase mundial. Queda por ver hasta dónde puedo llegar en términos de nivel.

Se habla de usted en el Barcelona la próxima temporada. ¿Dónde le gustaría jugar?

No me preocupa mi futuro. Haré un balance después de la Selección, pero también tendrá el Sevilla que decidir.

Tras tres temporadas en el Sevilla, hay la impresión de que este es el momento adecuado para que usted pueda dar un paso importante.

Sí, es el momento adecuado, como decimos. Yo también tengo esa impresión. Pero no puedo faltarle el respeto al club. Sea cual sea la elección final, estaré bien.

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Llega Lopetegui. Ojalá sea Monchi el que acierte y no la afición

La primera vez que leí en prensa que el Sevilla estaba interesado en Lopetegui, creí que era una mala broma. Pero pocos días después no sólo insistían con esa noticia, sino que además lo situaban como claro favorito para ocupar el banquillo. Ayer se hizo oficial, así que no queda otra que esperar a que la apuesta de Monchi sea acertada.

Creo que la mayoría de los sevillistas piensan como yo, es decir, que Lopetegui no ha hecho méritos suficientes como para entrenar al Sevilla FC. Mi aversión hacia Lopetegui no proviene de su desdén a la Selección, cuando negoció con el Madrid, a pocos días del inicio del Mundial, sino de su corta y desastrosa experiencia como técnico. En la Selección es donde, más o menos, ha tenido unos números aceptables, pero en los clubes los números son contundentes:

En el Rayo Vallecano, de 12 partidos sólo ganó 2. Fue cesado.

En el Castilla, de 38 partidos ganó 18. No consiguió el ascenso, que era el objetivo.

Con ese currículum, me extrañó muchísimo que fuera fichado por el Oporto, que es un equipo importante de Portugal y que, lógicamente, suele jugar en Champions y aspirar a ser campeón de la liga, donde únicamente tiene como serio rival al Benfica. Quedó segundo, a tres puntos del Benfica. Eso sí, llegó a cuartos de final de la Champions. En su segunda temporada, fue cesado cuando iba tercero y había sido eliminado de la fase de grupos de la Champions. En el Oporto, de 104 partidos, ganó 68.

Si ya me sorprendió su fichaje por el Oporto, donde fracasó, me quedé boquiabierto cuando fichó por el Madrid. Esperaba que iba a durar dos telediarios, pero me equivoqué. Llegó a jugar catorce partidos, de los cuáles sólo logró la victoria en seis de ellos, a pesar de tener en plantilla muchos jugadores de primer nivel.

Y ahora llega al Sevilla, para preocupación de muchos. Espero que Monchi sea capaz de poner a su disposición un buen ramillete de jugadores, porque, al fin y al cabo, los entrenadores dependen en gran parte de ellos. Pero confianza en él, como técnico, a día de hoy, no tengo ninguna. En el lado opuesto está Monchi, que confía en él plenamente. No se puede explicar de otra forma que se le haya firmado por tres temporadas y con un sueldo de varios millones –he leído cinco brutos–, aunque parece ser que hay cláusulas de rescisión por ambas partes.

En fin, espero que Monchi acierte y, finalmentel, Lopetegui sea un caso parecido al de Juande Ramos, que no era del agrado de la afición pero que acabó siendo uno de los entrenadores que mejor juego y resultados consiguió.