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Manchester City – Sevilla FC. Que no se repita el esperpento de Turín

No quiero ni pensar que hoy vuelva a repetirse lo que ya vimos en Turín. Desgraciadamente, aquel día el equipo saltó al campo derrotado, sin ánimo de competir, con una mentalidad que dista muchísimo de la que es necesaria para ganar títulos y logros deportivos. Sólo perdimos 2-0 porque la Juventus nos tenía mucho respeto, porque, si no, nos habría caído una goleada de escándalo.

Espero y confío en que hoy veremos en el Etihad Stadium un espectáculo bastante distinto. Pero, para ello, es necesario creer que se puede ganar. Es evidente que el City tiene una grandísima plantilla. No puede ser de otra forma, ya que todos los años se gastan una barbaridad de millones de euros en fichajes de relumbrón. Para este curso, “sólo” han invertido 200 millones, habiendo incorporado al internacional belga Kevin de Bruyne, del Wolfsburgo, por 75 millones, a Raheem Sterling (68 millones) y al argentino Nicolás Otamendi (45 millones), entre otros. Es decir, han fichado mucho y bien, lo que les ha servido para ser los actuales líderes de la Premier League.

Obviamente, es dificilísimo ganar o empatar ante un equipo así, pero, si se cree, es posible. Para ello, lógicamente, hay que hacer un partido prácticamente perfecto y tener algo de fortuna.

El Etihad Stadium es un escenario para disfrutar, para lucirse, y no para salir con miedo. Personalmente, prefiero perder 4-0 porque se haya ido a por el partido pero hayamos perdido porque el City es un magnífico equipo, antes que perder 2-0 porque hayamos salido con más miedo que once viejas y ni siquiera lo hayamos intentado.

A Emery y a los jugadores sólo les pido un poquito de dignidad, de ambición y de espíritu de campeón. Con eso me conformo.

Grupo Champions tan complicado como atractivo

No se puede decir que el Sevilla haya tenido suerte en el sorteo, ya que, para clasificarse para la fase de eliminatorias, tendrá que superar a dos mastodontes económicos y, por tanto, deportivos, como son la Juventus y el Manchester City. También es verdad que pudo ser peor, pues nos podría haber tocado el Wolfsburgo.

El sorteo fue benévolo con los restantes equipos españoles, especialmente con Atlético de Madrid y Valencia, cuyos grupos son un verdadero regalo. Muy mal lo tendrían que hacer para no pasar a la siguiente fase.

En cualquier caso, como dice Monchi, de nada sirve lamentarse, por varios motivos:

1º.- Lamentarse no sirve absolutamente para nada. Hay que creer en nuestro potencial, confirar en la fortaleza de nuestro estadio y ser ambiciosos.

2º.- Estamos en Champions. Si nos quejamos porque nos han tocado rivales fuertes, para eso mejor nos quedamos en la Europa League, donde seríamos uno de los principales favoritos. Además, si quedamos terceros de Grupo –a priori, lo más probable–, iríamos a disputar la Europa League.

Y 3º.- Es cierto que los rivales tienen un gran potencial, pero no es menos cierto que el Sevilla también lo tiene. Es una lástima que el Sevilla tenga su punto débil en la defensa, porque será fundamental defender muy bien para hacer algo serio en una competición tan exigente. Pero si el Sevilla llega en un buen nivel, puede ganar perfectamente a cualquier equipo del mundo, especialmente en nuestro estadio, que deberá ser una caldera.

Será un gran espectáculo jugar contra Juventus y Manchester City. Hay que disfrutarlo al máximo, y para ello no vendría mal, ahora que aún se está a tiempo, intentar solucionar, en la medida de lo posible, las deficiencias que tiene la plantilla. Los errores se pagan caros, pero en Champions aún más.

 

Según L’Equipe, Gameiro, casi sevillista

El diario francés da casi por hecho el fichaje de Gameiro por el Sevilla en la siguiente noticia:

“Salvo contratiempo de última hora, Kevin Gameiro debería comprometerse con el Sevilla FC. Igualmente codiciado por el Málaga y el Lyon, el delantero parisino ha elegido a los andaluces —digo yo, ¿y el Málaga de dónde es? ¿catalán?–. Según nuestras informaciones, los dirigentes de los dos clubes han acercado posturas y la transacción se haría por alrededor de los 10 millones de euros. El jugador prácticamente ha llegado a un acuerdo con el club, que disputará la tercera ronda preliminar de la Liga de Campeones —ojalá fuera así, pero nos tendremos que conformar con la Europa League–. Cerrado el paso en París por Ibrahimovic y Cavani, tendrá la pesada responsabilidad de reemplazar a Álvaro Negredo, traspasado al Manchester City”.

En fin, que parece que será cuestión de horas la llegada de Gameiro. De ser así, creo que sería un buen remate a la ya más que competitiva plantilla del Sevilla 2013-2014. Ahora bien, para mi gusto haría falta un cuarto delantero. No hay que olvidar que jugaremos tres competiciones, a lo que hay que sumar los partidos con las selecciones. Si Emery piensa jugar con dos delanteros, podemos quedarnos cortitos en una posición importante. Si, por contra, se decanta por jugar con uno solo, quizás sería suficiente con tres. Por si acaso, yo no le perdería la pista a Hélder Postiga, no vaya a ser que al Zaragoza le dé por rebajar sus pretensiones. El portugués sería un jugador interesante, pues conoce bien la liga española, es internacional con su país, tiene un buen disparo lejano y un potentísimo juego aéreo, que es algo en lo que creo que no sobresalen los delanteros que tenemos, incluyendo ya a Gameiro. A mi modo de ver, complementaría muy bien la plantilla.

Negredo, magnífica venta

Ya es oficial el traspaso de Álvaro Negredo. No se han dado las cifras por parte del club, pero, según los medios de comunicación, son unos 28 millones de euros, buena parte de ellos al contado. Y si esto es verdad, a mí me parece que la venta de Negredo, no es que sea buena, sino que es sensacional. Porque, a mi modo de ver, Negredo no vale ni la mitad. Es más, me costaba trabajo creer que el Manchester City estuviera dispuesto a poner tantísimo dinero “en lo arto de la mesa” para llevarse al vallecano.

Me explico:

Soy el primero en reconocer que Negredo es un buen delantero, pero, en mi opinión, no vale esa cantidad. Y pienso así porque Negredo es un delantero que es capaz de pasar totalmente inadvertido, no sólo en un partido, sino en varios. Tiende a perderse entre los centrales, le cuesta trabajo caer a banda, no se prodiga en desmarques, le cuesta un mundo presionar… en definitiva, creo que Negredo debería de haber aportado más de lo que ha hecho, sobre todo en esta última temporada, donde era el único punta y todo el equipo trabajaba para él.

Es cierto que Negredo también ha hecho partidos sensacionales, como el Sevilla-Valencia que cerró la temporada, y donde hizo, nada más y nada menos, que cuatro goles. Pero no es menos cierto que dar ese nivel no era la tónica general. De hecho, a veces era desesperante, porque llegó a ser habitual que necesitara tres o cuatro ocasiones claras de gol para transformar una, o ninguna. Y eso, sencillamente, no se lo puede permitir un equipo que quiere estar en la élite.

Ahora que Negredo se ha ido, queda lo más difícil: conseguir un sustituto de garantías. Ya sabemos que los más caro del fútbol es el gol. Por tanto, el Sevilla deberá desembolsar buena parte de esos 28 millones si quiere tener una delantear de nivel. Porque, mientras no se demuestre lo contrario, tanto Bacca como Rusescu son melones por calar. Necesitan aclimatarse a un liga más competitiva, a una liga más fuerte, más exigente;  necesitan un tiempo que el Sevilla no tiene, porque empezamos a competir bien pronto. Así pues, es urgente y necesario encontrar un nueve referente que garantice goles. Y no será nada fácil, sobre todo si no se quiere hacer una fuerte inversión.

Huelga decir que el riesgo que asume el Sevilla al vender a sus dos jugadores más determinantes, como eran Navas y Negredo, es máximo. Pero, en mi opinión, no había más salida, pues ambos jugadores querían marcharse, el club necesitaba tapar agujeros económicos de forma inminente y la plantilla pedía una limpia a gritos.

Está claro que el éxito o el fracaso dependerá de que seamos capaces de encontrar soluciones y mejorar una defensa que hacía aguas y un ataque que perdonaba demasiado. Si no es así, lo pasaremos muy mal, pero si conseguimos conformar un equipo competitivo y de calidad, nos vamos a divertir de lo lindo. Y siempre está el término medio. La mediocridad, hablando claro, que es lo que hemos hecho en las dos últimas temporadas.

Desde aquí, desearle toda la suerte del mundo a Álvaro Negredo en su nueva etapa.

Empieza un nuevo Sevilla, sin Navas, sin Negredo y con Bacca, Rusescu y… el tercer hombre, que es el que puede tener en sus piés buena parte del éxito o fracaso del Sevilla 2013-2014.

Las cifras de los traspasos de Fernandinho y Navas

Resulta curioso el baile de cifras que ha surgido tras los traspasos de Navas y Fernandinho al Manchester City. Siempre es complicado saber las cantidades exactas de los traspasos, sobre todo cuando hay que hacer cambios de divisas y se incluyen variables por rendimiento, pero me da la sensación que desde cierto sector de la prensa deportiva sevillana se quiere dar la imagen de que el Sevilla poco menos que ha sido un incauto y que podría haber sacado mucho más dinero por el traspaso.  Veamos algunos enlaces, tanto de España como de Inglaterra, porque las cantidades varían ostensiblemente:

Nada más conocerse que Fernandinho, casi con toda seguridad, firmaría por el City, un periodista de El Desmarque, mandaba el siguiente Tweet:

Tweet 50 millones

Teóricamente –las cifras exactas no se conocen aún– Navas ha sido traspasado por 21 millones de euros al contado más 5 por objetivos. Es decir, no son 20 millones. De 20 a 24-26 millones, dependiendo del cumplimiento total o parcial de esos objetivos, hay una diferencia notable. O, al menos, a mí me lo parece.

Pero, ¿y los 50 millones que menciona Álvaro Ramírez? Pues probablemente su confusión provenga de la cláusula de rescisión de Fernandinho, pues esa cifra es, supuestamente, lo que vale su cláusula de rescisión (50 millones de euros o 40’5 millones de libras, al cambio unos 47’6 millones de euros, según algunos medios)

En Todomercadoweb hablan de una cláusula de rescisión de 50 millones de euros, pero cifra el acuerdo en 26 millones de euros, aunque a las pocas horas anuncian que finalmente el acuerdo se ha cerrado en 35 millones de euros.

La cifra que da Marca es de 40 millones de euros, al igual que Mercafútbol   .

La Nación habla de 54’7 millones de dólares, al cambio 41,2 millones de euros.

El Nuevo Herald dice que no se han dado detalles financieros pero que, según la prensa inglesa, el traspaso ha sido por 35 millones de libras (41,2 millones de euros), coincidiendo con La Nación.

Es decir, la mayoría de los medios tasan el traspaso en alrededor de 40 millones de euros.

Si cruzamos el charco, resulta que en Inglaterra dan otras cantidades. En la BBC cifran el traspaso en 30 millones de libras, unos 35,2 millones de euros, revelando que Fernandinho ha tenido que renunciar a 4 millones de libras que le adeudaba el Shakhtar Donetsk.

Por su parte, Goal coincide en la cantidad, pero con una forma de pago diferente. Según Goal, la cifra de la cláusula de rescisión sería de 40.5 millones de libras, habiéndose firmado el contrato por 25 millones libras más 5 millones dependiendo del cumplimiento de objetivos.

Resumiendo, el traspaso de Fernandinho estaría entre los 35 y 41 millones de euros y el de Navas entre 21 y 26 millones.

Ahora bien, en mi opinión, son dos fichajes que no son comparables, por dos motivos: en primer lugar, el equipo ucraniano no tiene ningún problema económico y, por tanto, puede mantener una posición de fuerza que le ha permitido poder negociar el traspaso de Fernandinho durante varios meses. Y en segundo lugar, la cláusula de rescisión del Brasileño es bastante más elevada –unos 13 millones de euros– que la de Navas, con lo cual el precio de salida es supuestamente mayor.

¿Que se podría haber conseguido más dinero por Navas? Evidentemente, siempre se puede conseguir más dinero, pero creo que el Sevilla no estaba en la mejor posición para negociar. El Sevilla necesitaba el dinero urgentemente, de ahí que además lo exigiera al contado, y el haberse metido en un tira y afloja podría haber llevado la operación al traste, teniendo el Sevilla que buscar, a toda prisa, en junio, algún equipo que esté dispuesto a pagar un dineral por alguno de nuestros jugadores.

Para saber si el Sevilla ha hecho bien vendiendo a Navas y por esa cantidad, habría que saber todos los detalles de la operación y, sobre todo, saber hasta qué punto llegan las necesidades económias del Sevilla.

Probablemente, habrá que esperar a la próxima Junta de Accionistas para que podamos enterarnos.

Se va Navas, nuestro mejor jugador

Jesús-Navas

Lamentablemente, Navas se ha ido, ya es historia sevillista. Historia de la grande, porque ha estado 10 años en la primera plantilla, donde ha conseguido títulos, jugando un papel decisivo ice fundamental en todos ellos.

Se va la pesadilla de los laterales izquierdos de esta penosa liga. Echaremos de menos su desborde y velocidad, su calidad y sencillez. Ahora disfrutarán de él en Manchester, en la Premier, en una liga seria, donde si le hacen una criminal entrada por detrás, su contrincante recibirá tarjeta roja o como mínimo amarilla, pero nunca se irá de rositas. Navas, sin duda, notará la diferencia, al igual que nosotros, porque Navas es un jugador insustituible. Como lo era Dani Alves, con el que formó durante unos años la mejor banda derecha de Europa. Más vale que tengamos claro que el que venga a sustituirle –si es que viene alguien–, no tendrá su nivel. Es normal, cuando se es uno de los mejores del mundo en su posición.

En cierto modo, la venta de Navas me recuerda a la de Reyes: ambos canteranos, de enorme calidad y traspasados por una gran cantidad de millones en una época en la que nuestra economía hacía aguas. Aunque hay una diferencia notable: Reyes no quería irse, Navas sí. El palaciego ha decidido irse en cuanto ha dejado atrás sus miedos y ataques de ansiedad, y ha sido consciente de que en el Sevilla ya había tocado techo.

Por cierto, gracias a esos ataques de ansiedad hemos podido disfrutar de un extraordinario jugador durante diez temporadas. Si no hubiera tenido ese problema, Navas ya se habría ido mucho antes.

No se han publicado las cantidades exactas de la operación, pero es difícil evaluar si se ha hecho un buen negocio por parte del Sevilla o no. Se dice que las cantidades rondan los 26 millones de euros. Teniendo en cuenta que su cláusula es 35 millones, la calidad del jugador y el poderío del equipo comprador, a priori, no me parece una gran venta. Pero también es cierto que hay detalles que normalmente no se tienen en cuenta y que son importantes, como es la voluntad del jugador de irse –¿quién le puede decir que no a Navas después de todo lo que nos ha dado?– y la necesidad imperiosa de vender que tiene el Sevilla. Es evidente que el Sevilla necesita dinero fresco urgentemente porque, si no, no lo habría traspasado en junio. Las prisas no son buenas a la hora de vender un buen producto. Pero es que, además, el Sevilla ha exigido que gran parte de la cantidad a recibir sea de manera inmediata, y eso no es por casualidad.

Es un momento difícil para los sevillistas, que tenemos aún que hacernos a la idea de que Navas no estará en las alineaciones la próxima temporada. Al menos, nos queda el consuelo de que no se ha ido al Real Madrid y la esperanza de que los millones de euros de su venta sirvan para poder sanear el club y conformar una plantilla competitiva que nos lleve de nuevo a los puestos altos de la clasificación.

Se va a Manchester un trozo de sevillismo, nuestro mejor canterano, nuestro mejor jugador. Desde aquí desearle toda la suerte del mundo y que se reencuentre con su Sevilla en un partido oficial, lo más pronto posible.