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Sevilla FC 3 – Dudelange 0. Los suplentes, y andando, se bastaron

Victoria cómoda la conseguida por el Sevilla en la noche de hoy. De haber estado un poco acertados de cara a gol, la goleada habría sido muy llamativa, porque el equipo luxemburgués es muy limitado técnicamente. Sólo creó peligro en contadas ocasiones, pero, sobre todo, debido al exceso de confianza de los locales. De hecho, al filo del descanso fueron los visitantes los que pudieron adelantarse en el marcador, pero su ocasión más clara salió rozando el poste.

No me gustó el partido. Me desagrada cuando los profesionales juegan sin intensidad y, prácticamente, andando. Y más aún cuando el once inicial estaba conformado casi en su totalidad por suplentes, los cuáles deberían esforzarse al máximo para convencer a Lopetegui de que merecen más minutos.

En la segunda parte el Sevilla salió con más ganas, pero tampoco para tirar cohetes. Y, desde luego, tuvo más acierto, lo que era bastante fácil de conseguir. A los tres minutos de la reanudación, Franco Vázquez adelantó al Sevilla al rematar de perfecto cabezazo un buen pase de Óliver Torres, quien hizo un partido bastante flojo.

El gol casi sentenciaba el partido, dada la inoperancia en ataque del débil Dudelange. Por si acaso, Franco Vázquez hizo su segundo gol del partido, al recoger un rechace del portero, a tiro de Munir. El marroquí, en mi opinión, fue el mejor del partido, consiguiendo un par de minutos después el tercer gol del partido, que cerraba la cuenta.

Dos jugadores me decepcionaron especialmente: Rony López y Pozo. El brasileño, si no espabila, puede confirmarse como el fiasco de la temporada. Un jugador que ha costado tantísimos millones debe ser titular siempre, y, por ahora, parece que se está ganando la suplencia a pulso. Es cierto que es joven y no está teniendo continuidad, por lo que aún tengo esperanzas de que mejore bastante su rendimiento.

En cuanto a Pozo, al que también tenía ganas de ver, me ha sorprendido su falta de confianza para encarar y desbordar. Incluso sus centros fueron flojos y sin peligro. También retrasaba el balón al centro del campo con frecuencia. Posiblemente, ante el Dudelange haya sido el peor partido que le he visto. Pero estoy convencido de que será un gran jugador.

Lo peor del partido fue la lesión de Sergi Gómez, que parece que se hizo daño en una clavícula, en una mala caída. Ojalá no sea grave, porque además, con Carriço lesionado, sólo nos quedan sanos Diego Carlos y Koundé, y tenemos que jugar muchos partidos en pocos días.

Dabbur estuvo fallón en el remate, pero trabajó y se desmarcó bien. Creo que mejor que Nolito es. Bastante mejor. Habrá que verlo más. Si Lopetegui quiere, claro.

Primeros de grupo, a cuatro puntos del segundo. Ahora a pensar en el Getafe. Partido que no tendrá nada que ver con el de hoy, porque el rival es mucho más potente  y porque ahí sí que jugarán los titulares.

Slavia 4 – Sevilla FC 3. El Sevilla cae increíblemente eliminado de la Europa League. Seis goles para analizar

Increíblemente, el Sevilla ha sido eliminado de la Europa League, por un equipo bastante inferior. Pero el Sevilla, que no ha hecho una buena eliminatoria, no ha tropezado con el líder de la liga checa, sino con la Diosa Fortuna. Y si tenemos que luchar con dioses, mal vamos. Los seis goles son para analizar.

El primero que encajamos es un tiro lejano que desvía un defensor, dejando a Vaclík vendido.

El segundo es de los más raros que he visto en mi vida, y he visto muchísimos, pero que muchísimos goles en mis casi medio siglo de vida. Un córner, el balón golpea en un defensor, dándole en la espalda, remata sin querer, poniéndola en la misma escuadra, inalcanzable para el portero, que además se lesiona en la jugada.

Ya en el partido de vuelta, el único gol más o menos normal fue el primero del Slavia, en un córner, muy mal defendido, donde Vaclík sale en falso, y se deja rematar en el área pequeña.

El segundo de hoy fue un penalti regalado por el árbitro bielorruso, premiando un piscinazo de un jugador checo.

El tercero fue finalizando la primera parte de la prórroga, en una jugada de nuevo muy mal defendida, donde se deja rematar a un jugador local, sin ángulo, pero el balón pasa por debajo de las piernas de Kjaer y acaba en la red, ajustado al poste.

 Y el último, el gol que nos ha eliminado, es el remate. La última jugada del partido. Una falta lejana, un disparo a puerta, no se es capaz de despejar el balón, rebote hacia el rival, remate, toca Vaclík, después en la rodilla de Kjaer, que no es capaz de despejar, dando al aire, y se acaba colando el balón dentro, casi ni se sabe cómo.

Si a eso le sumamos que en el partido de ida anularon un gol por fuera de juego de Ben Yedder inexistente, que hoy hemos tirado al palo, cuando parecía que entraba, y que el portero local ha hecho tres o cuatro paradas importantes… Yo creo que hemos hecho méritos más que suficientes para eliminar al Slavia de Praga. Es cierto que no hemos hecho una gran eliminatoria, pero en el global, me parece que hemos merecido pasar la eliminatoria, pero cuando no se puede, no se puede. Y además, es imposible.

Sé que es un análisis muy simplista, basado en la suerte, pero siempre he creído que es un factor muy determinante en un deporte como el fútbol. No es lo mismo como en tenis o baloncesto, donde puede acompañarte en un par de golpes de raqueta o tiros a canasta. En fútbol, una decisión arbitral, un rebote, un palo… te puede costar un partido o una eliminatoria. Y contra el Slavia, parece que nos ha mirado un tuerto. En fútbol no vale para nada, en absoluto, ser mejor que el rival. Sólo cuenta marcar un gol más que el contrario, da lo mismo que sea un golazo por la escuadra, en propia puerta, de penalti injusto o sin querer.

También creo que hoy Machín se ha equivocado en los cambios. Yo a Ben Yedder no lo quitaría ni aunque estuviera cojo. Y marcando en la prórroga, yo pondría un cerrojazo, fortaleciendo el centro del campo, adelantando la defensa y dejando sólo en punta a Ben Yedder. Pero también es verdad que es ver los toros desde la barrera.

Por supuesto, también ha faltado calidad y oficio. Adelantádote en la prórroga, jamás se debe ir una eliminatoria, y más en campo contrario, donde el valor es doble.

El mejor jugador me ha parecido Promes, que fue objeto de penalti, disparó a puerta con peligro y asistió a Mudo Vázquez en el gol.

El verdadero drama de este Sevilla de Machín es que el rival, cualquier que sea, necesita hacer muy poco, lo mínimo, para marcar y, por tanto, ganar con el mínimo esfuerzo. Lo hizo el Celta, el Barcelona, el Huesca, La Real Sociedad –hizo dos goles de cuatro ocasiones que tuvo–, y el Slavia casi ha hecho pleno. Y con tanta fragilidad no se va a ningún sitio. Probablemente, el Español nos ganará también teniendo sólo una o dos ocasiones de gol.

La eliminación es un palo, un palo grande. Pero hay que mirar el lado positivo: nos vamos a ahorrar un pasta entre vuelo, hotel, etcétera, etcétera. Y, además, para qué negarlo, no tenía ninguna gana de ir a Bakú.

 

Sevilla FC 2 – Slavia Praga 2. Eliminatoria bastante complicada

Todo sigue igual: mal juego, mala suerte, malos resultados, y, en esta ocasión, hasta mal arbitraje. Porque, si no estoy equivocado, Ben Yedder no estaba en fuera de juego cuando se disponía a marcar el que hubiera sido el 3-2.

El partido de esta noche podría haber acabado en un 3-0 perfectamente, a pesar de haber hecho el Sevilla un partido bastante decepcionante, pero seguimos gafados. No hay más que ver los dos goles visitantes. Aunque también es verdad que se defendió muy mal en ambos goles.

El Sevilla tuvo ocasiones de gol bastante claras para, como mínimo, ganar el partido, pero seguimos teniendo poca efectividad arriba y, por contra, nuestros rivales ya marcan incluso sin querer, como en el segundo gol checo.

Con el 2-2 el Slavia nos perdió el respeto, presionando arriba y disponiendo de algunos contragolpes peligrosos. Creyeron que podían ganar el partido, probablemente también porque eran conscientes del nerviosismo, ansiedad y el poco orden con el que jugaba el Sevilla, abusando del juego aéreo (bastante absurdo, porque los checos nos superaban en altura) y del juego en largo, evitando así tocar y rasear el balón en el centro del campo, zona donde el Sevilla perdió el control en la segunda parte.

Como todo sale mal, tampoco faltó la lesión del día. En esta ocasión le tocó a Vaclík. Ojalá pueda recuperarse para el domingo, porque, a pesar de no estar en su mejor momento, es nuestro mejor guardameta.

La eliminatoria se queda bastante fea. El resultado nos obliga, prácticamente, a ganar allí y a hacer, como mínimo, dos goles. Y el Slavia no son unos chuflas, aunque sí son inferiores al Sevilla. Pero nos  hacen tanto daño con tan poco y nos han ganado ya tantos equipos inferiores, que a nadie extrañaría que quedáramos eliminados en nuestra competición.

Machin se la juega ante la Real Sociedad, y muy probablemente, el Sevilla también. De no ganar, las distancias con el puesto Champions podrían ser ya importantes.

Sevilla FC 2 – Lazio 0. En octavos, con algún que otro susto

Misión cumplida. El Sevilla estará en el próximo sorteo. No ha sido un partido fácil, sobre todo en la primera parte, que fue bastante igualada y donde llegó el primer susto. Un despiste en la defensa, donde un italiano había pasado desapercibido, llegó a tener una ocasión clarísima de gol. Desde la grada me pareció que pudo ser hasta penalti.

Poco después llegaría el gol de Ben Yedder, que aprovechó un rechace del portero, a tiro de Sarabia, para empujar el balón al fondo de la red. Estos dos jugadores están en un momento extraordinario y sus estadísticas demuestran que fue un grave error que estuvieran en el banquillo en el importantísimo partido de Villarreal.

El segundo susto llegó tras la expulsión de Franco Vázquez. A mi modo de ver fue injusta. Me dio la sensación de que hasta es él el que recibe la falta. De cualquier forma, era un gran riesgo mantener a Vázquez en el césped con una tarjeta, porque es un jugador bastante alocado y no sabe contenerse.

La cuestión es que se planteaba un final de partido complicado, porque la Lazio tiene un buen equipo y quedaba mucho tiempo por delante, más de media hora. Afortunadamente, Marusic vio una estúpida tarjeta roja y, ya en igualdad numérica, quedaba prácticamente sentenciado el partido. Para despejar toda duda, Sarabia se encargó de hacer el 2-0, con la colaboración de un defensa que tocó el balón.

Por desgracia, a los pocos minutos, en un salto donde pisó mal, se lesionó Jesús Navas. Esperemos que no sea para mucho, porque es uno de los jugadores más importantes de la plantilla. La baja de Navas se une a la de Escudero, que se echó mano a los isquiotibiales nada más empezar el partido. La lesión de Escudero parece más importante, y además, como suele ocurrir, le ha cogido cuando parecía que estaba recuperando la forma.

Aparte del parido de Sarabia y Ben Yedder, me quedo con el buen partido de Promes y con el paradón de Vaclick, que evitó el gol del empate, casi a  bocajarro, despejando por encima del larguero.

Los ex sevillistas Immobile y Correa pasaron desapercibidos, haciendo un mal partido. No fue así el caso del ex bético Durmisi, que se llevó una sonora pitada.

Se cumplió el objetivo de estar en octavos de final, al superar a un rival importante y con solvencia. Yo, al menos, no esperaba un contundente 3-0 en el global de la eliminatoria. Ahora toca recuperarse de este intenso partido, porque el próximo rival es el Barcelona, que llegará más descansado y contará con la ayuda, más o menos descarada, de uno de los peores árbitros y más serviles del fútbol español: Mateu Lahoz. Que Dios nos coja confesados.

Sevilla FC 3 – Krasnodar 0. Obstáculo superado por la vía rápida 

No hubo lugar a sustos. El Krasnodar duró apenas diez minutos. Ben Yedder no perdona la mínima oportunidad que tiene, y tuvo dos.

El primer gol me pareció un clarísimo fuera de juego. Lo único que se me ocurre es que el asistente pensara que el balón llegó a Yedder al pasar atrás un defensor, pero me dio la impresión de que no fue así, sino que Roque Mesa le pasó el balón.

El Krasnodar dio algún susto en los primeros minutos y con el 1-0, pero después se fue diluyendo conforme pasaban los minutos.

En la segunda parte se acabó de rematar el partido con la jugada del penalti y expulsión. Llegó entonces el momento de hacer los cambios y reservar jugadores para el importantísimo partido de la matinal del domingo ante el Gerona.

Lo fundamental es que se logró la clasificación, y como primeros de grupo, a pesar de las penosas actuaciones que hemos tenido fuera del Ramón Sánchez Pizjuán.

En cuanto al ambiente, lo esperaba bastante más crispado. Aunque no nos guste, lo cierto es que el Sevilla es una Sociedad Anónima Deportiva y al aficionado no nos queda más que el derecho al pataleo. Ahora bien, es muy difícil de asimilar que el Sevilla FC ha sido, o vaya a ser vendido porque unos supuestos sevillistas, cuatro viejos, como escribía un periodista hoy (bueno, decía “ancianos”, que es lo mismo), quieran dejar la vida resuelta a sus herederos. Cuatro ancianos que ya son ricos. Por eso son los accionistas mayoritarios. Pero se ve que es cierto el dicho de que nadie, por mucho dinero que tenga, dice: “Ya tengo suficiente dinero. Ya no quiero más”

Pero eso es lo que hay. El Sevilla dejará de estar en manos de sevillistas, como siempre ha sido. Nos guste o no nos guste. Sólo queda seguir animando al Sevilla FC. Y el próximo episodio es el domingo.  De vencer al Gerona, seguiremos en lo más alto.

Akhisar 2 – Sevilla FC 3. El expreso de medianoche

Angustioso, pero cuando todo parecía perdido, hubo final feliz, como sucede en el aclamado largometraje que no dejaba en muy buen lugar las cárceles turcas. A la cárcel había que mandar a más de un jugador por el espectáculo de esta noche, como es el caso de Sergi Gómez, a quien no se le ocurrió otra cosa que hacer un absurdo penalti, con 1-2 en el marcador, teniendo una amarilla. Lógicamente, el partido, que estaba prácticamente ganado con 0-2 al descanso, se puso complicadísimo en pocos minutos.

Y menos mal que el Akhisar es más malo que un dolor de muelas, porque, de haber estado enfrente un equipo con un mínimo de potencial, nos habrían pintado la cara.

Lo peor del partido fueron, como diría Cantattore, las desaplicaciones defensivas. Ni el penalti, ni los goles turcos debieron llegar de haber defendido medio bien y con un mínimo de intensidad.

Lo mejor es que hemos logrado marcar tres goles con Promes, Muriel y Nolito como hombres más adelantados. Y eso, a priori, es algo impensable, ni para el más optimista.

Promes ha vuelto a dar una de cal y otra de arena. Mal partido el del holandés, si exceptuamos su buena jugada en el segundo gol. Pero es muy poco bagaje para ganarse un puesto en este Sevilla. Promes debe dar más, muchísimo más.

El árbitro, francés, en consonancia con el partido. Bastante desacertado a la hora de señalar faltas. Por ejemplo, mostró la primera amarilla a Sergi Gómez cuando no hubo falta (más bien tropieza el jugador rival con él) y también enseñó amarilla a Mudo Vázquez cuando tocó balón, en una entrada que además no fue dura.

Partido para olvidar y para quedarse con lo positivo: pese a haber hecho un pésimo partido, nos hemos llevado los tres puntos, un dinerito para las arcas, y seguimos siendo primeros de grupo. A pensar sólo en el Español, que es un equipo infinitamente superior al Akhisar.

Sevilla FC 1 – Zalgiris 0. Victoria mínima que obliga a marcar en Lituania

Saltó la sorpresa y el Sevilla no fue capaz de dejar encarrilada la eliminatoria ante el Zalgiris. Gran parte de culpa la tuvo la alineación inicial, plagada de suplentes, pensando en la Supercopa del domingo, pero, sobre todo, la excepcional actuación del portero visitante, Bartkus, internacional lituano, que hizo una auténtica exhibición, evitando una goleada. Lo paró casi todo (Banega se lo puso imposible en el gol), y la mala puntería de nuestros jugadores hizo el resto. Al igual que en muchos partidos de la temporada pasada, se desaprovecharon infinidad de ocasiones, dejando en evidencia que la falta de gol sigue siendo un grave problema. Lo cual, por otra parte, es totalmente lógico, pues no ha llegado aún ningún delantero que palie nuestra pobre efectividad ante la portería contraria. Urgen delanteros, y mientras antes lleguen, mejor.

El Zalgiris me pareció bastante mejor equipo que el Ujpest. Además del sobresaliente guardameta lituano, cuenta con varios jugadores de calidad y veloces, que les permite montar buenos contragolpes. No me extraña, por tanto, que el Zalgiris sea más peligroso a domicilio que en su propio feudo. Los mejores del Zalgiris fueron el central senegalés Mbodj (inexpugnable por alto, rápido y con buena salida de balón), y los centrocampistas Blagojevic (croata) y Simkovic (eslovaco). Afortunadamente, Vaclik también se lució en un par de ocasiones, con lo que esos contragolpes se quedaron en nada. Sólo supusieron un par de sustos, pues haber encajado un gol sí nos habría puesto la eliminatoria en una más que preocupante situación.

En cuanto a nuestro equipo, me parece evidente que hay jugadores en la plantilla que no deben formar parte del Sevilla 2018-2019. Jugadores como Nolito (mucha voluntad, nulo acierto, como suele ser habitual en él) o Muriel deberían seguir sus carreras en otro sitio. El problema es que a ver quién es el guapo que es capaz de colocarlos sin perder mucho dinero. Otros jugadores, como Berrocal y Pejiño, actualmente no tienen nivel para formar parte del primer equipo, pero tienen mucho futuro aún por delante, ya que sólo tienen 19 y 22 años, respectivamente. Pejiño tiene descaro y condiciones, pero aún le falta bastante para poder ser titular en un equipo del máximo nivel.

Tengo dudas con Arana. Por ahora, creo que pierde la batalla, claramente, con Escudero. El brasileño tiene buenos detalles, pero también mostró que le falta velocidad y que aún está lejos de adaptarse al fútbol europeo.

Por cierto, ayer me descuadró Gnagnon un poco. Desde la grada, daba la impresión de que estaba gordo y lento. Supongo que será eso, una impresión, porque cuando pasó el reconocimiento médico estaba en su peso. Pero lo que más me llamó la atención fueron sus numerosos saltos a destiempo, lo que le llevaba a caer o cargar sobre el contrario, lo que habría supuesto muchas faltas, algunas peligrosas, de haber tenido al silbato a un árbitro español. Gnagnon es un jugador muy joven (21 años) y que ya está en las quinielas para llegar a la selección absoluta de Francia, pero necesita adaptarse pronto al fútbol español si no quiere ser un asiduo del banquillo. El Gnagnon de ayer dista bastante del que todos esperamos ver.

En mi opinión, la victoria de ayer nos pone la eliminatoria bastante de cara, aunque al ser por la mínima nos obliga a marcar en Lituania para evitar lo que sería un descalabro histórico. La diferencia entre uno y otro equipo es abismal, pero un exceso de confianza podría resultar fatal. Está claro que lo ideal no es jugarse la eliminatoria fuera de casa y en un estadio con césped artificial, pero el Sevilla tiene que estar en la siguiente ronda y tiene que estar en la fase de grupos de la Europa League. No puede ser de otra forma. No debería ser de otra forma.