Archivo de la etiqueta: derbis

Piedad para los béticos

De todos es sabido que después de un derbi llega el típico cachondeíto entre las aficiones. Por suerte, casi siempre el resultado nos favorece, pero, muy de vez en cuando, salta la liebre y el Betis sale victorioso. Es entonces cuando salen béticos hasta debajo de las piedras, ávidos de resarcirse de tanta angustia acumulada. La verdad es que se ponen tan pesados que llegan a ser insoportables, de manera que entiendo perfectamente al sevillista que hace lo mismo, a modo de venganza. Yo, sin embargo, no soy de esos, y prefiero disfrutar del post derbi con mis amigos sevillistas. Y no soy de esos, por tres motivos:

En primer lugar, porque si lo hiciera, sería igual que ellos. Y yo no quiero parecerme a ellos en nada. A pesar de compartir la misma ciudad –aunque ellos están empezando a renegar de ella, diciendo “Ciudad del Betis”–, Sevilla y Betis son dos clubes y dos aficiones muy diferentes. Y me parece estupendo que siga siendo así.

En segundo lugar, porque, en el fondo, son dignos de lástima. Hay que entender que el Betis siempre ha estado a la sombra del Sevilla, y muy probablemente lo seguirá estando, salvo que se presente un magnate o jeque y ponga muchísimos millones de euros en lo “arto de la mesa”.  Actualmente, la supremacía del Sevilla es evidente, y lo ha sido también históricamente. Pensándolo bien, eso debe de ser durísimo, especialmente en el caso del Betis como entidad –que se fundó para enfrentarse al Sevilla–, y en el caso de los aficionados más acérrimos y antisevillistas, que deben estar pasándolo verdaderamente mal.

Y en tercer y último lugar, porque cada día estoy más convencido de que ganar al Betis no tiene mérito. Es así de simple. El mérito sería en el caso contrario, es decir, que el Betis ganara. Es decir, reconozco que me lo pasé muy bien con la victoria del domingo –me pasa igual con todas las victorias de mi equipo–, pero mi alegría habría sido mucho mayor si el rival goleado hubiera sido el Madrid o el Barcelona. Ésas sí habrían sido victorias de mucho mérito, pues tienes que superar a unos jugadores extraordinarios y, casi con toda seguridad, al trío arbitral, con lo cual la victoria es complicadísima. ¿Pero ganarle al Betis? Pues no, la verdad es que no le veo mérito alguno.

Así que tened un poquito de piedad y no seáis demasiado malos con ellos.

No me gustan los derbis

Nunca me han gustado los derbis. Son partidos donde el Sevilla siempre tiene más que perder que el Betis. He visto derbis desde que era pequeño, y casi siempre, quitando quizás cuando el Betis contaba con Jarni, Alfonso y Finidi, el Sevilla ha tenido una plantilla superior, con lo cual, todo lo que no fuera una victoria se podía considerar un mal resultado.

Mañana pasará lo mismo. A priori, será un partido más complicado de lo previsto, ya que tenemos algunas bajas importantes y el Sevilla, a pesar de lo que diga Marcelino, no llega en su mejor momento, que es algo que sí ocurre en el Betis. Y no llega en su mejor momento, sencillamente porque llevamos una racha nefasta, no sólo de resultados, sino también en cuanto a juego y goles. Lo hemos hecho tan mal en los últimos partidos, que hemos permitido al Betis, que tocaba con los dedos las posiciones de descenso, situarse a sólo tres puntos de nosotros. Lo cierto es que, por los motivos que sean,  el Sevilla no acaba de despegar, y cuando juega bien, lo hace de forma intermitente.

Tampoco me gustan los derbis porque suelen ser partidos que ofrecen un pobre espectáculo sobre el terreno de juego. Quizás lo mejor sea el colorido y animación de las gradas, pero, por lo general, suelen ser partidos muy trabados, de mucha tensión tanto entre los propios jugadores como entre los aficionados.

Y al final, siempre ocurre lo mismo. Si gana el Sevilla, será lo normal, habrá tranquilidad en la ciudad y la vida sigue como si nada hubiera pasado. Pero si gana el Betis, esos béticos que estaban debajo de las piedras, dejarán su escondrijo para recordarte que ganaron y que son los mejores. ¡Y qué pesados pueden llegar a ser! Menos mal que son pocos y que ganan de higos a brevas.

Así que esperemos que gane el de casi siempre, y que el domingo sea un día tranquilito, de lo más normal. En todo caso, si no ganamos, tampoco será el final del mundo. Es algo que también puede darse, y más esta temporada, donde hemos fallado estrepitosamente contra los equipos de la parte baja de la tabla.

Y es que no conviene olvidar que en fútbol no siempre gana el mejor.