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El partido de ayer

Valladolid 0 – Sevilla FC 1. Tres puntos importantísimos, pero con un alto coste

El Sevilla se coloca tercero tras la importante victoria en Valladolid, un campo donde aún no había ganado nadie. Sin embargo, en el lado negativo, serán baja ante el Leganés Jesús Navas y Ocampos, por acciones en los últimos minutos del partido. El primero se llevó la mano a los isquiotibiales, en lo que parece que es una lesión muscular, y el segundo fue expulsado tontamente, por pasarse de revoluciones. Ocampos perdió el control en una jugada donde le señalaron una falta inexistente, cuando un par de minutos antes el mismo jugador, Nacho, se desentendió del balon y le dejó el codo a Ocampos, en las mismas narices del asistente. Protestó airadamente, de esa forma que no le gusta nada a los árbitros, y le enseñó la segunda amarilla. Nacho pudo ver la segunda amarilla en dos ocasiones pero al final fue Ocampos fue el que se marchó antes de tiempo a vestuarios. Esto es algo que veo observando que se repite en muchos partidos del Sevilla: a los jugadores rivales se les perdona la segunda amarilla con bastante frecuencia. Parece imposible que el Sevilla se quede en superioridad numérica.

Navas y Ocampos serán dos bajas muy  importantes para recbir al Leganés, pues Lopetegui tendrá que renovar la banda derecha completamente. Esperemos que la baja de Navas no sea para muchas semanas, porque es un jugador fundamental.

Del partido lo que más me ha gustado ha sido el resultado, porque yo no me siento cómodo, no me gusta un pelo, ese partido de control que suele proponer Lopetegui en cuanto el Sevilla se pone por delante en el marcador. No me importa que lo haga cuando se lleva una ventaja importante, de dos o tres goles, pero con una ventaja mínima me parece que es jugar con fuego. Y nos pudimos quemar ante el Betis y hoy también. Por fortuna, el Valladolid apenas tuvo ocasiones de gol, y tenemos que felicitarnos por ello, porque está siendo una constante esta temporada.

El único gol del partido llegó en un claro penalti cometido sobre Nolito. Lo lanzó desastrosamente Banega, pero gracias al VAR, se repitió por haberse salido de la línea antes de tiempo. Eso caldeó al público, pero el reglamento es el reglamento. Ahora con el VAR casi todos lo penaltis acaban en gol. La parada de Vaclík ante el Atlético de Madrid ha sido uno de los pocos parados por el guardameta. Banega, en su segunda oportunidad, lo hizo perfecto: fuerte y a la escuadra.

Nolito pudo hacer el segundo antes del descanso, pero falló estrepitosamente, cuando lo más fácil era marcar. Otro partido más donde los delanteros no marcan. Creo que el Sevilla no ganará con solvencia hasta que Lopetegui no se dé cuenta de que Munir, Chicharito y Dabbur son mejores que Nolito y De Jong. Estos últimos ponen toda la voluntad del mundo, pero acierto y goles bien poquito.

En la segunda parte, Lopetegui, obsesionado con ese fútbol control, llegó a jugar sin delanteros. No importó demasiado, porque el Valladolid no inquietó en absoluto. Lo que sí inquietaba y mucho, era lo incierto del resultado, porque en fútbol cualquier rechace o golpe de fortuna del rival te echa por tierra el resultado, y habrían volado dos puntos que tenían que ir para Sevilla sí o sí.

Los máximos culpables del resultado de hoy ha sido Fernando, Diego Carlos y Koundé. Los tres han estado imperiales, inexpugnables e imponiéndose siempre.

Los tropiezos de Valencia y Villarreal –en casa– nos han venido de maravilla. También ha caído la Real Sociedad, pero es previsible jugando en el Bernabéu.

El próximo objetivo en Liga es el Leganés, al que recibiremos en la matinal del domingo. Antes, el jueves, los suplentes tendrán que dar buen cuenta del Qarabag, para conseguir la quinta victoria en la Europa League.

Betis 1 – Sevilla FC 2. Tres puntos merecidos y otro derbi más para la buchaca

Buen partido del Sevilla en líneas generales, ya que el equipo local, si no recuerdo mal, sólo tuvo tres ocasiones claras de gol: un disparo de Fekir por encima del larguero, el gol, y una oportunidad que Vaclík sacó al lateral izquierdo del Betis, quien cabeceó a bocajarro.

El Sevilla fue superior, en todos los sentidos, durante gran parte del partido, donde Ocampos adelantó pronto al Sevilla, en el minuto trece de partido. Poco después dio la sensación de que el Sevilla podría marcar el segundo, pues el Betis estaba grogui, pero, al igual que ocurrió en Valencia, el Sevilla no buscó con decisión ampliar la ventaja. Y el Betis lo aprovechó. Como suele ser habitual, nos ganaron la partida por banda. El punto fuerte de la defensa del Sevilla son sus centrales, y el punto débil sus laterales. Tanto Navas como Reguilón no suelen encimar a los atacantes y permiten que centren al área con demasiada facilidad. Además, ambos flaquean en el juego áreo, como ha mostrado hoy Reguilón, al que el lateral derecho del Betis le ganó el salto en el gol del empate. Además, Loren le ganó la partida a Koundé, quien podría haber dejado en fuera de juego al delantero bético de haber dado un paso adelante para dejarlo en fuera de juego, en lugar de marcarlo de cerca.

El gol fue un mazazo porque era prácticamente la primera ocasión clara del Betis y además fue en los últimos minutos de la primera parte. Sin embargo, el Sevilla se rehizo bien y saltó en el segundo tiempo buscando otra vez la portería bética. De nuevo, lo consiguió al poco tiempo de juego, a los diez minutos de la reanudación. Golazo de De Jong, que aprovechó una buena asistencia de Banega para golpear el balón con violencia y a la escuadra, con su pierna izquierda.

Hoy ha sido uno de los mejores partidos del holandés, pero a mí particularmente sigue sin convencerme, a pesar del gran trabajo de desgaste realizado hoy. Prefiero a jugadores más técnicos y con gol, y creo que estas condiciones las cumplen Chicharito y, sobre todo, Munir y Dabbur. De Jong, por ejemplo, en una recuperación en la última línea bética, desperdició un dos contra uno, por una mala entrega del holandés, al hacer una pared, que era muy fácil.

El Sevilla pudo marcar el tercero por medio de Ocampos, pero Joel hizo una gran intervención.

El Betis, ya por debajo en el marcador, hizo cambios muy ofensivos para lograr el empate, y a partir de aquí no me gustó nada lo que hizo Lopetegui, que fue hacer, precisamente, lo contrario: cambios defensivos para, supuestamente, controlar el partido. Pero lo cierto es que el Sevilla, con esta decisión del entrenador, prácticamente dejó de buscar la opción del tercer gol, dándole oportunidades al Betis, que no desperdiciaba ninguna oportunidad para poner el balón en el área. Por suerte, el equipo local apenas tuvo ocasiones de gol, pero sí pudo complicarse el partido en dos jugadas polémicas que quedaron en nada tras ser revisadas por el VAR. En las dos ocasiones el protagonista fue Mudo Vázquez. En la primera jugada, el balón le da en la mano, dentro del área, de forma involuntaria. Y en la segunda, el Mudo toca levemente a Fekir y éste se tira. Por suerte, las dos jugadas nos favorecieron, pero he visto jugadas parecidas a estas que han acabado en penalti. Depende de que al árbitro que está viendo la pantallita se le crucen los cables o no.

Al final, tres puntos muy merecidos, muy trabajados, y que nos meten en los puestos Champions, en cuarta posición, aunque tenemos por detrás muchos equipos persiguiéndonos a corta distancia.

Parón por Selecciones y a recuperar jugadores. Nos espera otro partido fuera, ante el Valladolid.

 

 

Sevilla FC 1 – At. Madrid 1. Justo reparto de puntos

Otro empate, pero, a diferencia del conseguido contra el Valencia la jornada pasada, en esta ocasión me ha dejado mejor sabor de boca. En Mestalla dio la sensación de que el Sevilla dejó escapar el partido y ayer la impresión que me dio es que el Atlético dejó escapar la ocasión de lograr la victoria ante el Sevilla. Y no lo digo sólo por el penalti –fallo de Diego Costa o paradón de Vaclík, según se mire–, sino porque el Atlético, cada vez que atacaba daba sensación de muchísimo peligro. Y sobre todo, no se puede olvidar la última jugada del partido, donde Koundé retiene el balón casi en la línea de gol, tras una jugada embarullada.

En cualquier caso, también es cierto que el Sevilla hizo lo más difícil (adelantarse en el marcador), y de haber tenido más potencial arriba, probablemente se habría llevado el partido. Pero faltó calidad en los metros finales. Calidad que igual está en el banquillo –no lo sabremos hasta que Dabbur tenga continuidad–, pero, mientras tanto, De Jong sigue con la pólvora mojada y se echa mucho de menos más peligro y efectividad en el área contraria.

Grandísimo partido del Mudo Vázquez, quien además hizo el gol del Sevilla. Lo único que hizo mal fue cargarse con una tarjeta estúpida e innecesaria.

El partido ofensivo del Sevilla fue muy, pero que muy discreto. De hecho, Oblak apenas tuvo que intervenir. Donde sí destacó el Sevilla fue en su labor defensiva, donde se lucieron los centrales. Magníficos tanto Koundé como Diego Carlos.

En mi opinión, el Atlético ha perdido mucho potencial con la marcha de Griezmann y Godín, pero sigue teniendo un gran equipo, ambicioso y con fortaleza física y técnica. Por tanto, el punto conseguido me parece meritorio y justo, aunque el Atlético me pareció ligeramente superior hoy, por lo que me parece un buen punto. Como se suele decir, “si no puedes ganar, al menos empata”. Y más aún si ese punto nos permite seguir en la cabeza de la tabla.

González González, al que personalmente temía más que a todo el Atlético de Madrid junto, hizo un buen arbitraje. Las cosas como son. Eso sí, tuvo la oportunidad de expulsar a Thomas por doble amarilla, pero hizo lo mismo que todos los árbitros de los últimos tres partidos que ha jugado el Sevilla: perdonarla y mirar para otro lado. Y es que parece que está prohibido que el Sevilla juegue en superioridad.

Ahora ya toca pensar en el derbi, donde como siempre, seremos los favoritos. Lo cual no quiere decir absolutamente nada. Si jugamos a nuestro nivel habitual, probablemente ganaremos, pero si nos dedicamos a tontear, como ante el Eibar o el Valencia, podemos moder el polvo perfectamente. Confianzas, ninguna.

Valencia 1 – Sevilla FC 1. Punto de oro, pero con la sensación de que se debieron ganar los tres puntos

El punto que ha logrado el Sevilla puede considerarse bueno, porque es un rival directo y porque en la segunda parte, lo hizo casi todo mal, pudiendo perder hasta el partido. No habria sido justo, porque la verdad es que el Sevilla, a poco que hubiera tenido ambición, debió llevarse los tres puntos en litigio. En general, fue superior al Valencia, pero cometió el mismo error que en la temporada pasada: no apuntilló a su rival cuando tuvo la ocasión, y eso ante equipos del nivel del Valencia, se suele pagar hasta incluso con la derrota.

En la primera mitad el equipo de Lopetegui hizo lo más difícil: adelantarse en el marcador. Fue una gran acción en ataque, que culminó con un pase de la muerte de Fernando al punto de penalti, donde remató perfectamente Ocampos, el máximo goleador del equipo.

En la segunda parte no ocurrió lo mismo que en la primera, donde la contienda fue disputada e igualada. El Sevilla se impuso con claridad, pero, para mi gusto, abusó del toque. Obviamente, me gusta que el equipo tenga una alta posesión, pero siempre que se tenga entre ceja y ceja buscar la portería contraria, con verticalidad, para buscar sentenciar el partido. Y el Sevilla no lo hizo. Teniendo una ventaja mínima, eso se llama “jugar con fuego”. Así consiguió dar vida a un Valencia que estaba casi muerto y que daba claras muestras de desesperación en el terreno de juego (no creaban ocasiones), en el banquillo (Celades hizo lo tres cambios cuando quedaba casi media hora de partido) y en la grada (se palpaba el nerviosimo).

Pasaban los minutos y el Sevilla no sentenciaba, y además se permitía el lujo de cometer faltas tan innecesarias como peligrosas. Una de ellas fue justo en la frontal del área. Un caramelito para un jugador de la calidad de Parejo, quien, sin embargo, estrelló el balón en la barrera. Pero el Valencia no desaprovechó otro regalo, en esta ocasión una falta de Chicharito. Una de esas faltas laterales que son tan difíciles de defender cuando un equipo tiene buenos lanzadores y rematadores. El saque de Parejo y el cabezazo de Sobrino fueron perfectos. Balón abajo y ajustado al poste. Imposible para Vaclík.

El Sevilla pudo marcar el segundo en algún contragolpe, por ejemplo, cuando Ocampos buscó el lucimiento personal, tirando sin ángulo a puerta, cuando había compañeros en buena posición de remate. Eso sí, el argentino fue de los mejores en Mestalla.

También es cierto que el Sevilla pudo venirse de vacío, pues hizo dos faltas innecesarias más, una de Jordán, y otra, que no recuerdo de quién, pero que fue la última ocasión del partido, ya con el descuento casi cumplido. Y en mi opinión, ambas se defendieron bastante mal, con muchos jugadores en el área, cuando creo que no debió de haber ninguno. Por eso respiré cuando el árbitro señaló el final del partido. En primer lugar, porque normalmente, el que perdona pierde, sobre todo cuando tienes enfrente a un rival de primer nivel. Y en segundo lugar, porque el Valencia es un rival directo, nuestro rival más directo, y al menos le mantenemos la ventaja.

Probablemente, con un poquito más de ambición y confianza para ir a por el partido, nos habríamos llevado lo tres puntos, pero no ha podido ser.

El arbitraje de Del Cerro Grande no me gustó. Demasiadas tarjetas, cuando el partido no fue duro. La que mostró a Ocampos no fue ni falta, con lo que espero que el club la recurra, dado que, hoy por hoy, es el jugador más determinante de la plantilla.

Lo peor fue la lesión de Escudero. Para colmo, Lopetegui dejó fuera de la convocatoria a Reguilón y tuvo que parchear la defensa, doblemente además, pasando Koundé al lateral izquierdo y Gudelj a central.

Igual que pienso que Celades hizo los cambios demasiado pronto, creo que Lopetegui los hizo demasiado tarde, sobre todo el de Munir. Habría venido mejor refrescar al equipo antes, y no en la recta final. Quitando el cambio forzado por Escudero (minuto 28), los otros fueron en los minutos 78 y 84.

Fernando vio la quinta amarilla, con lo que será baja importantísima ante el Atlético de Madrid. A buen seguro que lo echaremos mucho de menos.

El punto sirve para adelantar a la Real Sociedad, que ha caído en su estadio ante el Levante, por 1-2. Aunque con tanta temporada por delante, no tiene importancia, siempre gusta estar lo más arriba posible.

 

 

 

Sevilla FC 2 – Getafe 0. Partidazo de principio a fin, sin fisuras

El Sevilla fue capaz de sacar adelante uno de esos partidos difíciles, feos, donde hay que fajarse casi en cada metro del terreno de juego. Y también supo tener paciencia y concentración para no cometer ese error que provocara el contragolpe o la falta que el Gatafe se llevó esperando durante todo el partido.

Para afear aún más el encuentro, el Getafe se dedicó descaradamente a perder tiempo, sin que el árbitro, el murciano Sánchez Martínez, pusiera ninguna pega. El colegiado, además, también enfadó al público con algunos errores clamorosos de apreciación, o con decisiones inexplicables, como cuando perdonó la segunda amarilla a Mata, en la primera parte. Aunque, en honor a la verdad, también perdonó la segunda amarilla a Banega en el segundo tiempo.

Pero el Sevilla supo sobreponerse a todo.Y lo hizo con una mezcla de fortaleza física, calidad y, como he dicho antes, mucha paciencia. Porque el Getafe presionó de lo lindo, con las líneas muy juntas y con dos puntas que estaban ávidos de coger algún rechace, balón en largo, o simplemente, de aprovecharse de algún error de nuestros centrales, quienes hicieron un gran partido, al igual que casi la totalidad del equipo.

Obviamente, el desgaste que hizo el Getafe en la primera parte fue tremendo, ya que el dominio del Sevilla era total y los azulones se dedicaban a bascular, de banda a banda, en busca de un balón que rara vez tocaban.

El resultado me pareció muy corto, porque, como suele ser habitual, fallamos muchas ocasiones de gol, aunque en algunas de ellas se lució nuestro exguardameta David Soria.

La defensa del Sevilla fue capaz de mantener, una vez más, la portería a cero. Y eso no era fácil, pues Mata, Jorge Molina y Ángel han desmostrado tener facilidad goleadora. La explicación hay que buscarla en el gran partido defensivo del equipo –no sólo la defensa– , que ha posibilitado que el Getafe creara muy pocas ocasiones de gol. Por ejemplo, el partido que ha hecho Fernando ha sido descomunal. Ahí radica parte del éxito del Sevilla de Lopetegui. El brasileño aúna calidad y esfuerzo, siendo un jugador clave. También Jordán hizo un buen partido, pero Banega sigue dando una de cal (su tiro al poste y algún que otro buen pase) y otra de arena (pérdidas absurdas y peligrosas, y su poca cabeza para evitar tarjetas). Para mí, ha sido un milagro que Banega no fuera expulsado. Es más, no entiendo por qué Lopetegui no lo sustituyó. Del mismo modo, creo que Nolito debió ser sustituido antes. Es cierto que Nolito pone toda la voluntad del mundo, pero no es menos cierto que aporta más bien poco. En mi opinión, hay jugadores como Dabbur, Pozo o Bryan Gil que lo harían mejor que el sanluqueño.

Los dos goles fueron muy buenos, de excelente definición, de Chicharito y Ocampos, con asistencias de Óliver Torres y Jesús Navas, respectivamente.

Al final, tres puntos más para la buchaca, en un partido muy trabajado, muy meritorio, ante uno de esos rivales a los que nos cuesta superar y que se nos suele dar mal. Ahí estamos, en quinta posiición, a un punto del Granada, sorprendente líder.

Próximo partido, el Valencia, un rival directo y con mucha calidad en su plantilla. Para puntuar habrá que hacer otro grandísimo partido.

 

Sevilla FC 3 – Dudelange 0. Los suplentes, y andando, se bastaron

Victoria cómoda la conseguida por el Sevilla en la noche de hoy. De haber estado un poco acertados de cara a gol, la goleada habría sido muy llamativa, porque el equipo luxemburgués es muy limitado técnicamente. Sólo creó peligro en contadas ocasiones, pero, sobre todo, debido al exceso de confianza de los locales. De hecho, al filo del descanso fueron los visitantes los que pudieron adelantarse en el marcador, pero su ocasión más clara salió rozando el poste.

No me gustó el partido. Me desagrada cuando los profesionales juegan sin intensidad y, prácticamente, andando. Y más aún cuando el once inicial estaba conformado casi en su totalidad por suplentes, los cuáles deberían esforzarse al máximo para convencer a Lopetegui de que merecen más minutos.

En la segunda parte el Sevilla salió con más ganas, pero tampoco para tirar cohetes. Y, desde luego, tuvo más acierto, lo que era bastante fácil de conseguir. A los tres minutos de la reanudación, Franco Vázquez adelantó al Sevilla al rematar de perfecto cabezazo un buen pase de Óliver Torres, quien hizo un partido bastante flojo.

El gol casi sentenciaba el partido, dada la inoperancia en ataque del débil Dudelange. Por si acaso, Franco Vázquez hizo su segundo gol del partido, al recoger un rechace del portero, a tiro de Munir. El marroquí, en mi opinión, fue el mejor del partido, consiguiendo un par de minutos después el tercer gol del partido, que cerraba la cuenta.

Dos jugadores me decepcionaron especialmente: Rony López y Pozo. El brasileño, si no espabila, puede confirmarse como el fiasco de la temporada. Un jugador que ha costado tantísimos millones debe ser titular siempre, y, por ahora, parece que se está ganando la suplencia a pulso. Es cierto que es joven y no está teniendo continuidad, por lo que aún tengo esperanzas de que mejore bastante su rendimiento.

En cuanto a Pozo, al que también tenía ganas de ver, me ha sorprendido su falta de confianza para encarar y desbordar. Incluso sus centros fueron flojos y sin peligro. También retrasaba el balón al centro del campo con frecuencia. Posiblemente, ante el Dudelange haya sido el peor partido que le he visto. Pero estoy convencido de que será un gran jugador.

Lo peor del partido fue la lesión de Sergi Gómez, que parece que se hizo daño en una clavícula, en una mala caída. Ojalá no sea grave, porque además, con Carriço lesionado, sólo nos quedan sanos Diego Carlos y Koundé, y tenemos que jugar muchos partidos en pocos días.

Dabbur estuvo fallón en el remate, pero trabajó y se desmarcó bien. Creo que mejor que Nolito es. Bastante mejor. Habrá que verlo más. Si Lopetegui quiere, claro.

Primeros de grupo, a cuatro puntos del segundo. Ahora a pensar en el Getafe. Partido que no tendrá nada que ver con el de hoy, porque el rival es mucho más potente  y porque ahí sí que jugarán los titulares.

Sevilla FC 3 – R. Sociedad 2. Victoria ante un rival directo que nos mantiene en Europa

La victoria de ayer es importantisima, no sólo porque pone fin a una mala racha, sino porque se ha logrado ante un rival directo. Estos tres puntos son la difeerencia entre estar a tiro de piedra del líder o estar en la zona media de la tabla. Siempre es importante estar en cabeza, no bajar de esos puetos de privilegio e intentar, en lo posible, poner tierra de por medio ante los otros rivales que nos disputarán la plaza Champions que resta por adjudicar. Y por lo que llevo viendo en estas primeras jornadas, creo que serán Valencia y Real Sociedad.

Me gustó mucho la Real Sociedad ayer. Tiene jugdores de mucha calidad, sobre todo en la zona media, como Odegaaard, Januzaj y, sobre todo, Oryazabal, que es un grandísimo jugador, probablemente el mejor de su equipo. Esto les permite crear muchas ocasiones de gol en cada partido, y como en punta también están bien armados, no es de extrañar que sea uno de los equipos más goleadores, con 12 goles en su haber. Cada vez que tenían el balón daban sensación de peligro, algo lógico, pues esos jugadores que saben lo que se hacen en la zona ancha tienen por delante a delanteros de la talla de William José, o Portu, que necesitan muy poquito para ponerse de cara a gol. También me causó buena impresión el joven delantero sueco Isak.

Igual que digo que me gustó la Real, también digo que no me gustó en, absoluto, el once inicial del Sevilla. Una pena ver a Jordán en el banquillo, probablemente castigado por protestar al ser sustituido en Ipurúa. Tampoco me gustaba que en punta estuvieran De Jong y Nolito. Creo que tenemos jugadores de más nivel en plantilla, aunque tengo que admitir que Nolito no lo hizo nada mal ayer.

El partido no pudo empezar peor, con el gol de Oryazabal. Lo único bueno de encajar un gol tan pronto es que queda todo un partido, 90 minutos, para darle la vuelta a la tortilla. Y el Sevilla supo hacerlo, con mucho trabajo, no perdiendo la paciencia y teniendo un aceptable acierto de cara a puerta. Un cuarto de hora tardó Nolito en empatar el partido, con un disparo de primeras, fuerte y ajustado. Un golazo.

El Sevilla arriesgaba mucho, pues la Real seguía mostrándose muy peligrosa al contragolpe. Afortunadamente, un tres contra dos quedó sólo en un susto.

La Real sufría mucho con las bandas del Sevilla, especialmente con la derecha, ya que Navas y Ocampos desbordaban y centraban al área con mucha facilidad. De hecho, el argentino fue quien logró el 2-1, tras una soberbia jugada personal. Por cierto, para mí es un gran misterio que, teniendo en cuenta que Navas tiene la costumbre de centrar fuerte, raso y al primer poste, no haya nunca un rematador, cuando lo hace 10 veces en cada partido. Como De Jong se dé cuenta, se hartará de hacer goles.

A partir de aquí entró el partido en una fase de descontrol, donde Fernando fue clave para que el Sevilla saliera victorioso. Impersionante la exhibición del brasileño en la contención.

El Sevilla tuvo varias ocasiones claras para lograr el 3-1, pero no fue hassta la recta final del partido cuando llegó el tercero, al rematar Mudo Vázquez un buen centro de Pozo, tras rechace del portero.

Sin embargo, el Sevilla no supo gestionar la ventaja, a pesar de que sólo quedaban diez minutos de partido, y, como ya hiciera la jornada anterior, volvió a hacer el pardillo. En esta ocasión permitió un contragolpe visitante cuando era momento de tener posesión y de jugar al ratón y al gato con la Real, de perder tiempo, de evitar agonías… Portu no perdonó. Su desmarque y finalización fueron perfectos.

Quedaban sólo cuatro minutoos más el descuento, donde estuvimos pendientes del cronómetro, temerosos de que se fueran más puntos tontamente, pero hubo final feliz.

Primera victoria en nuestro estadio. Tres puntos valiosísimos para la buchaca, pues se han logrado ante un rival que, a priori, será directísimo, y que contará con la ventaja de que sólo jugará dos competiciones.