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El partido de ayer

Alavés 0 – Sevilla FC 1. Partidazo, pero victoria por la mínima

El Sevilla, hasta que no solucione sus problemas en ataque, está condenado a ganar sufriendo, por muy bien que juegue, como ha ocurrido hoy. Es lo que conlleva tener tan poco gol. De Jong pelea como un jabato, presiona, se faja con los centrales, va bien por alto, pero lleva cuatro partidos sin mojar. Y eso tiene que cambiar, sea con De Jong o con otro delantero.

Porque, en verdad, el partido ha sido de total dominio del Sevilla, hasta el minuto 90. En el descuento, con todo el Alavés arriba, pues no tenía nada que perder, se perdió el orden y los locales estuvieron a punto de empatar. Manu García le ganó la partida a Reguilón, que se durmió en los laureles,  pero, con toda la portería para él, cabeceó fuera.

Sin embargo Reguilón fue clave en la victoria. Un buen contragolpe llevado por él, acabó en una falta al borde del área que lanzó con maestría Jordán. Parecía que estaba demasiado cerca, pero su golpeo fue perfecto y Pacheco sólo pudo hacer la estatua.

Quitando la delantera, lo cierto es que da gusto ver al resto del esquipo. Se combina bien, con apoyos, precisión, habiendo calidad de sobra para resistir y superar la presión del rival. Si además atrás imponen su ley Carriço y Diego Carlos, no es de extrañar que el Sevilla sólo haya encajado un gol en cuatro partidos. Pero no sólo eso. Lo mejor es que los rivales apenas crean ocasiones. Si no recuerdo mal, el Celta sólo pudo hacer una y el Alavés dos.

El Sevilla mereció ganar con más holgura. Estuvo cerca de conseguirlo, pero Ocampos estrelló el balón en el poste.

La intranquilidad de ir ganando por la mínima llevó a pensar que podría repetirse lo del Celta de Vigo, que consiguió empatar en la única ocasión que tuvo. Afortunadamente, no fue así y el Sevilla se llevó los tres puntos y el liderato. Todos sabemos que es algo temporal, porque seguro que esa posición la ocupará a final de temporada uno de esos equipos que pueden gastarse más de 150 millones de euros en un solo fichaje. Pero gusta ver ahí al Sevilla.

Me gustó mucho el partido que hicieron Fernando, Jordán, Reguilón, Ocampos, Navas… Casi todo el conjunto. El más flojito fue Banega, que volvió a jugar a la ruleta rusa, perdiendo un balón innecesariamente, en zona peligrosa, que bien pudo haber costado un gol.

Por cierto, los comentaristas de Movistar no paraban de decir, en el supuesto penalti sobre Aleix Vidal, que era clarísimo y que no se explicaban cómo, tras ser revisado por el VAR, no había sido señalado. Yo no tengo dudas. Es cierto que hay contacto, pero mínimo, y Aleix Vidal se tira tarde y mal. Más claro parecía el derribo a De Jong, donde el defensa sujetó por detrás al holandés con los dos brazos, inmovilizándolo. Sin embargo, también creo que De Jong se tira. Torpemente, porque si se hubiera tirado hacia atrás, en lugar de hacia adelante, igual habría sido otra historia.

Ahora es momento de refrescar al equipo y dar la oportunidad a los suplentes de demostrar su valía en Europa. Tenemos que mantener el liderato ante el Madrid, un hueso duro de roer, pero al que parece que tenemos tomada la medida. Al menos en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Sevilla FC 1 – Celta de Vigo 1. El primer partido en casa aclara muchas cosas

El mísero punto conseguido ayer supo a muy poco. Pero que muy poco, porque el Sevilla fue muy superior al Celta. No obstante, se preveía un partido muy complicado. No puede ser de otra forma si el rival tiene jugadores de primerísimo nivel en ataque, como Iago Aspas, Denis Suárez o Santi Mina. Es cierto que el Celta apenas inquietó, pero se intuía peligro en cuanto estos jugadores tenían espacios o llegaban a las cercanías del área. Por suerte, en pocas ocasiones.

Espero que este decepcionante resultado sirva, al menos, para que se eche el resto en el fichaje de un buen delantero. Y si puede ser un portero titular, aunque mucho me temo que eso será pedir demasiado. No es que Vaclík sea mal portero, pero, dado que la portería es una de las posiciones más importante de la plantilla, bien merece una buena inversión, porque Vaclík no lo va a jugar todo, y sería un grave error que el otro portero fuera Sergio Rico, que está a años luz del checo.

Lo que deja claro el partido de hoy son varios aspectos:

1.- Si vas a jugar con un solo delantero, éste tiene que ser muy bueno. Y De Jong no lo es. Al menos, aparentemente. Le he visto jugar poco, pero no parece muy habilidoso con los pies. Y algo que cae por su peso: tras tres partidos, lleva cero goles. Al ser el único delantero, es el máximo responsable.

El problema se agrava porque Lopetegui parece haber sentenciado a Dabbur, con lo que no ha podido sustituir a un De Jong que no paraba en la última media hora de partido de hacer estiramientos, dejando entrever problemas físicos.

2.- La segunda línea (extremos y media punta) deben tener desborde y gol. Hoy han hecho un mal partido Bryan Gil (cuando jugó por la derecha), Munir y Nolito. Especialmente preocupante es el caso de Nolito, que no se quedó sólo ante el portero, en dos ocasiones, por nefastos controles de balón.

No entiendo esa manía de Lopetegui de situar a los extremos a pierna cambiada. Por ejemplo, estoy seguro que Pozo lo habría hecho mucho mejor que Bryan Gil por la derecha.

3.- Joan Jordan debe jugar siempre. Creo que fue un error de Lopetegui sustituirle, a no ser que fuera por lesión Jordan le da mucho equilibrio a la zona ancha, y se notó su ausencia.

4. – Hay que corregir la falta de gol. Porque si no, nos va a costar mucho ganar partidos. Urge que venga un jugador de calidad, un goleador contrastado. Por tanto, sería preocupante que fuera cierto que el fichaje de Chicharito está muy avanzado. No es que sea mal jugador, pero no es un goleador, ni parece ser del perfil de De Jong, o un jugador rápido y potente, que parece ser lo que se está buscando.

5 y último. A pesar de todo, creo que vamos en buen camino. Parece que hemos acertado de lleno en la defensa y el centro del campo. Si un equipo como el Celta sólo nos crea una ocasión de gol, es que se ha hecho un gran trabajo. Ojalá Monchi solucione el problema de la delantera y portería. De ser así, tendríamos una plantilla equilibrada, de calidad, con muchas alternativas y, por tanto, muchas papeletas para tener una temporada exitosa.

Aunque el empate haya sentado como un jarro de agua fría, sería injusto no valorarlo,  pues el Celta ha demostrado ser un gran equiupo. Ni euforias ni dramas. Sólo estamos en la jornada tres, y llevamos siete puntos de nueve posibles. Ojalá sigamos con el mismo ritmo durante mucho tiempo.

Granada 0 – Sevilla FC 1. Cosas que mejorar, pero mientras se siga ganando…

Buen partido, en líneas generales, el que ha hecho el Sevilla en Granada, consiguiendo la segunda victoria en Liga, en un partido bastante complicado, pues el Granada lo intentó hasta el final, aunque sólo lograra inquietar la portería defendida por Vaclík a balón parado y con centros bombeados al área.

En realidad, el Sevilla concedió muy pocas ocasiones al equipo local. Eso fue debido, principalmente, al enorme trabajo del centro del campo, donde destacó Joan Jordán. Y si no, ahí estaban dos jabatos, como Diego Carlos y Daniel Carriço, para ganar o despejar todo balón que se les acercara.

Donde más flaqueó más el equipo fue en la delantera. Mientras más veo a De Jong, más convencido estoy de que Dabbur es mejor. El holandés estuvo lentísimo en el gol, desaprovechando el magnífico pase de Jordán de primeras, permitiendo que se le echaran los centrales encima. Menos mal que Jordán estuvo atento al rechace y pudo conseguir marcar el único tanto del partido.

Sustituido Banega, el Granada puso cerco a la portería del Sevilla, pero arriesgando mucho (no le quedaba otra), quedándose el partido propicio para sentenciar a la contra. Lo que no ocurrió porque al Mudo Vázquez le dio por hacer un inútil regate y perder el balón en una de esas jugadas en superioridad que deben acabar en gol siempre, absolutamente siempre.

Lo que más me gustó del partido es la calidad que tenemos en el centro del campo. Es un gustazo ver cómo el equipo es capaz de triangular, presionar, controlar, salir de la presión con pocos toques y con rapidez. Monchi se ha lucido al traer un ramillete de jugadores que saben lo que se hacen en la zona media, con mucha fortaleza física, experiencia y técnica.

Me da la impresión de que si Monchi acierta en dos o tres retoques que faltan, este equipo nos puede dar muchas alegrías. Aunque, evidentemente, muy mal haríamos lanzando las campanas al vuelo cuando sólo llevamos dos jornadas disputadas de treinta y ocho.

En mi opinión, esos retoques serían un portero titular o, al menos, que le dispute el puesto a Vaclík, y un delantero centro que haga goles. Pienso que puede ser Dabbur, pero parece que Lopetegui le tiene atravesado. Mientras tanto, no vendría mal que llegara otro delantero del tipo De Jong, que parece que es lo que quiere Lopetegui, porque al fin y al cabo, los jugadores disputarán cuatro competiciones y habrá minutos para todos y partidos muy importantes. No se debe olvidar que cuando se está arriba, en lo más alto de la clasificación, todos los partidos son importantes.

Lo que menos me gustó del partido es que no se supo sentenciar, dejando unos minutos finales angustiosos, más que nada por la poca ventaja en el marcador, y no porque el Granada tuviera ocasiones claras de gol.

Reguilón, jugador que mejora ostensiblemente a Escudero, está llamado a ser un jugador importante en este equipo. Se notó una barbaridad su ausencia. Además, tiene ese gen ganador que tanto se aprecia por estos lares.

Seis de seis, y a intentar convertirlo en un nueve de nueve en nuestra bombonera. No será fácil. Nunca lo es, aunque a veces lo parezca. Al igual que la temporada pasada, casi seguro que acabaremos bajando algunos puestos, pero mientras el equipo se siga fajando como gasta ahora, y con la calidad que hay, es para ilusionarse.

Y una cuestión a tener en cuenta. Si se mira al banquillo, o incluso a los no convocados, hay plantilla. Estoy seguro que Oliver acabará desbancando a Banega si éste sigue sin dar el nivel esperado, y que Dabbur, Munir, Koundé y Rony Lopes acabarán siendo titulares. Y además, por si fuera poco, también parece que hay grupo. Pero hay que bajarla al suelo, templarla y, como dice Caparrós, pensar en el partido a partido. Es decir, a pensar en el Celta de Vigo.

Sevilla FC 2 – Athletic Club 0. Dentro de lo malo, lo menos malo

Como era de esperar, no hubo doble milagro, es decir, que perdieran sus partidos tanto Valencia como Getafe. Así que, como el Sevilla no falló y ganó a un débil Athletic, puede decirse que se acabó la temporada lo mejor posible. Porque habría sido de traca que el conjunto bilbaíno nos hubiera ganado y hubiésemos finalizado séptimos, condenándonos a otra larguísima temporada de sesenta partidos (61 partidos jugados en la 18-19), que ya vemos que tiene muchas consecuencias tanto en la planificación de pretemporada como en las competiciones oficiales. Y es lógico, pues al final jugamos casi 20 partidos más –media temporada– que los equipos que no juegan competición europea y caen eliminados a las primeras de cambio en la Copa del Rey.

Como digo, por suerte, no volverán a repetirse las previas de la Europa League. Y ése fue el primer éxito de la temporada, porque no deberíamos olvidar que varios equipos importantes, como el Atalanta, cayeron eliminados en esa fase. El segundo éxito ha sido clasificarnos un año más para Europa. Y me parece un éxito, aunque un pequeño éxito, porque viendo cómo perdíamos muchísimos partidos con los equipos de la parte baja de la tabla, incluso farolillos rojos, me temí lo peor, que era quedar fuera de Europa después de muchos años.

Y, por supuesto, lo que no podemos obviar es que no ir a Champions es un fracaso, más que nada porque hemos dilapidado la enorme ventaja que teníamos sobre nuestros perseguidores. Pero también es cierto que no podemos pretender ir a la máxima competición europea perdiendo tantos puntos absurdos. Aún así, hemos quedado muy cerca. Habría bastado, por ejemplo, que no hubiéramos encajado el gol en Mestalla, no ya en el descuento, sino en la última jugada del partido. O si Banega no hubiera hecho el absurdo penalti en el Sevilla-Valencia. O si en ese mismo partido, González González hubiera señalado el claro penalti que nos birló en el descuento. O si… Y así podríamos estar toda la eternidad.

El partido de hoy ha sido, por momentos, soporífero, con muy pocas ocasiones de gol. Sólo se animó algo cuando Ben Yedder consiguió el 1-0, al filo del descanso. La segunda parte ya fue otra cosa, porque el Athletic no podía permitirse perder el partido y quedarse fuera de Europa. Pero es que el equipo norteño lo hizo tan mal que no pudo superar a un Sevilla que sacó un once de circunstancias, y estas circunstancias fueron incluso empeorando el potencial del equipo, hasta el punto de que acabamos viendo a Gnagnon como mediocentro.

El 2-0 que sentenciaba el partido llegó en una jugada algo absurda, ya que Herrerín, en el centro del campo, no quiso cortar un contragolpe del Sevilla por las bravas, aunque viera la tarjeta amarlla. Normalmente, cuando los porteros se ven en esa desagradable situación, son capaces de hacer hasta un placaje de rugby con tal de evitar el gol. Aunque llegó a tiempo para evitar el gol de Ben Yedder, éste pudo ceder para que Munir rematara a placer.

La temporada 2018-2019 se me ha hecho eterna, como imagino que le ha ocurrido a todos los sevillistas. Y menos mal que, de nuevo, volvió Caparrós al rescate. Creo que lo de Caparrós ha tenido mucho mérito, por dos motivos:

Primero, porque me parece que la plantilla que confeccionó, siendo un neófito, no es tan mala como parece, lo que ocurre es que ha tenido muy mala suerte. La racha de lesiones óseas fue impresionante, llegando a ir a una por partido. Y en segundo lugar, varios jugadores, de los que se esperaba más, han estado a un nivel paupérrimo. Ahí meto a Banega y André Silva, principalmente. Estos incluso se han quitado del cartel, voluntariamente, en los últimos partidos, que es donde nos jugábamos más, precisamente. Si a eso le añadimos que la temporada no ha sido para tirar cohetes, más bien bastante decepcionante, en los casos de jugadores como Escudero, Mudo Vázquez, Roque Mesa, Aleix Vidal, Promes, Kjaer… pues no es de extrañar que no haya sido una temporada exitosa.

En cuanto a los arbitrajes, sigo con la misma sensación de siempre: no nos tienen el más mínimo respeto y suelen perjudicarnos bastante. Me molesta especialmente el distinto rasero con las tarjetas. Nos las muestran con una facilidad pasmosa y, sin embargo, los rivales, prácticamente, tienen que hacer una llave de kárate para que les amonesten. Ni siquiera el VAR ha sido solución para los nefastos arbitrajes del Villamarín, Mendizorroza o aquí en el Ramón Sánchez Pizjuán, ante el Getafe, por poner algunos ejemplos.

Ahora sólo queda pensar en la próxima temporada, donde tenemos la garantía de que Monchi confeccionará una plantilla que no sé si logrará títulos o clasificación para la Champions, pero seguro que mejorará a la actual. De momento, Caparrós ya le ha dado dos buenas piezas en enero: Munir y Dabbur. A ver con qué nos sorprende.

Sevilla FC 5 – Rayo Vallecano 0. Tres puntos que casi aseguran Europa un año más

Importantísima victoria, que nos distancia del Valencia y nos iguala al Getafe. Para una vez que quiero que gane el Madrid – – sensación extrañísima–, sólo logra empatar.

No vi la primera parte, ya que llegué al estadio justo con el pitido inicial del segundo tiempo. Y, desde luego, vi lo mejor: los cinco goles del partido.

La verdad es que el Sevilla ha sido muy superior, tal y como indica el resultado. Ha sabido aprovechar la línea defensiva tan adelantada de los visitantes y los enormes espacios que ofrecían a partir del 1-0. Los equipos de Jémez son muy vulnerables por esta forma de jugar tan arriesgada, sobre todo porque además no es que el Rayo tengan una defensa muy contundente que digamos. Así que no es de extrañar que los goles se fueran sucediendo, porque también el Sevilla se mostraba bastante efectivo de cara a gol.

De los goles, me alegró que viera puerta Promes, que Ben Yedder pusiera fin a su sequía – – marcó en Valladolid, pero fue anulado por la tontería del Mudo y por el error arbitral, ya que la falta fue sin el balón en juego–, y, especialmente, por el primer gol de Bryan Gil, que ya fue el primer jugador nacido en el siglo XXI en asistir, y hoy se ha convertido en el primero en marcar. Este chaval, si se fortalece un poco y va cogiendo experiencia, se puede convertir en un jugador de muchos kilates. Su velocidad y desborde le auguran un gran futuro.

Es curioso que habiendo marcado cinco goles, ninguno haya sido de Sarabia. Eso no ocurre muy a menudo.

Munir se está empeñando en demostrar que va camino de ser un gran fichaje: goleador, joven, con mucha proyección y a coste cero. La verdad es que no estoy echando de menos a André Silva, que me parece un buen jugador pero sobrevalorado. No creo que el precio de 40 M€ se ajuste al rendimiento que está ofreciendo en el Sevilla.

En defensa, me ha gustado el equipo. Creo que los mejores centrales que tenemos son Carriço y Mercado, y cuando juegan ambos, se nota.

Ahora toca lo más difícil, que es ganar en Gerona, donde además de enfrentarnos a un equipo que, a pesar de tener buenos jugadores, está luchando por salir del descenso, también tendremos que superar los obstáculos que nos ponga el colegiado de turno, que en esta ocasión volverá a ser el inútil de González González. Es decir, que el partido, a priori, se presenta bastante complicado.

Hay que seguír luchando por esa cuarta plaza, pero, la plaza que nos garantice la participación en la Europa League y, por tanto, una pretemporada sin partidos oficiales que nos compliquen la planificación, está casi asegurada. Lo cual tiene mucho mérito, aunque ya estemos acostumbrados.

Sevilla FC 3 – Betis 2. El Sevilla se llevó un derbi a la antigua

A mí particularmente me gustaban más los derbis más recientes, donde el Betis se presentaba en el templo sevillista con un equipo plagado de medianías, y donde la duda era si íbamos a ganar por cuatro o por cinco goles de diferencia. No fue el caso de ayer, donde los que reniegan de Sevilla plantaron sobre el césped un ramillete de buenos jugadores, donde destacan en el centro del campo. En esa zona tienen a jugadores de primerísimo nivel, como Guardado (aunque ya tenga una edad), Canales y, sobre todo, Lo Celso, que es un jugadorazo como la copa de un pino, y que no me explico ni por qué no jugaba en el PSG, ni por qué lo ha dejado salir con opción de compra.

Fue una lástima que Gonalons estuviera lesionado, porque, si no, creo que el Sevilla se habría impuesto con más solvencia y no habría sido un derbi tan disputado. Eché mucho de menos la verticalidad y visión de juego del francés. El Sevilla tuvo problemas para crear juego, debido a la presión tan adelantada del Betis, y, posiblemente, con Gonalons sobre el césped, habría sido más fácil bularla.

Fue  muy importante adelantarse en el marcador, como ocurre en todos los partidos, pero más aún lo es en un derbi. Fue una pena que Ben Yedder fallara una ocasión clarísima de gol, que habría supuesto el 2-0, cuando lo tenía todo a su favor, tras pase genial del Mudo Vázquez. El empate llegó en una jugada muy mal defendida y sentó como un jarro de agua fría, pero el Sevilla supo sobreponerse con dos buenos goles. Espectacular el 3-1, de extraordinario disparo de Mudo Vázquez.

El lógico miedo en el cuerpo llegó cuando acortó distancias Tello, de otro espectacular trallazo. No entiendo cómo este jugador no es titular, cuando yo creo que es el mejor delantero que tiene el Betis, pero Setién sabrá.

El Sevilla no estuvo bien en defensa, teniendo que realizar Vaclík varias intervenciones de mérito. Tenía dudas de si era acertado poner al checo de titular, dado que Soriano lo estaba haciendo muy bien, pero hizo un gran partido.

El arbitraje de Hernández Hernández no me gustó absolutamente nada, y, por lo visto, tampoco agradó en la otra acera.

Lo mejor del Sevilla fue su efectividad, con un alto porcentaje de acierto de cara a gol.

El ambiente fue sensacional, con un bonito tifo realizado por los Biris. Sin duda se dio una gran imagen de cara al exterior, pues el derbi se retransmitió a 183 países. Nunca un derbi Sevilla-Betis había tenido tanta difusión, nunca antes tanta gente se había enterado de quién manda en Sevilla. Y fue un gran derbi, un muy buen partido por ambos conjuntos.

La victoria fue importantísima. No ya por el gustazo de ganar el Betis, sino porque dejamos a un posible rival por las plazas europeas a nueve puntos y metemos presión al Getafe y Valencia, que son nuestros más fuertes rivales por la ansiada y valiosa cuarta plaza.

Valladolid 0 – Sevilla FC 2. Tres puntos importantísimos, pero la alegría no fue completa

Magnífica victoria la conseguida por el Sevilla en un estadio que se le resistía.

Al principio, las sensaciones que transmitía el equipo no me gustaban nada, porque el Valladolid pasaba por nuestra línea del centro del campo con rapidez, sin apenas resistencia, e, incomprensiblemente, también tenían mucha facilidad para poner centros en el área. En uno de esos centros, pudo llegar el 1-0, en un remate casi en la línea de gol. Para colmo, el arbitraje de Sánchez Martínez estaba siendo desastroso, con criterio desigual a la hora de señalar faltas y mostrar tarjetas y anulando un gol a Ben Yedder. De nuevo, el VAR salió a relucir en contra de nuestros intereses. Fue una jugada polémica, porque el empujón de Mudo Vázquez se produjo sin el balón en juego, con lo que debió repetirse el córner o dar gol, pero nunca señalar falta. De todas formas, la acción de Vázquez fue una estupidez, porque con el VAR siempre se revisan los goles, y son ganas de dar facilidades al rival. De cualquier forma, nadie se imagina que a los equipos de siempre le anulen un gol por un empujón en el área, en un córner, donde siempre hay varios empujones y agarrones. Con lo que da la sensación de que el VAR se utiliza mal, y que es una herramienta más para favorecer a los dos o tres equipos más poderosos.

La segunda parte, por suerte, fue totalmente distinta. El Sevilla salió a por el partido con decisión, dominando por completo los últimos cuarenta y cinco minutos y el trencilla ya mostró más acierto e imparcialidad en sus decisiones.

Fue un partido con pocas ocasiones, y los goles llegaron tras los cambios que hizo Caparrós, a raíz de la entrada de Roque Mesa y Bryan Gil, es decir, en los últimos diez minutos de partido. Inauguró el marcador el canario, con un golazo desde fuera del área, y sentenció el partido Munir, aprovechando un pase de la muerte servido por Bryan, nuestro canterano que, de seguir así, si se muscula un poquito, y tiene suerte con las lesiones, está llamado a tener una larga y exitosa carrera futbolística.

Me parece importantisimo cómo Caparrós ha cambiado defensivamente al equipo. Ahora los rivales nos crean muy pocas ocasiones de gol. Soriano sólo tuvo que intervenir un par de veces, una de ellas bastante meritoria, pues el balón se colaba por la escuadra.

Los tres puntos tienen un gran valor, pues se aprovecha al máximo las derrotas de Valencia, Athletic Club y el empate en el descuento del Alavés. Lástima de la victoria del Getafe.

Sin embargo, la alegría por esta victoria no pudo ser completa, ya que Caparrós hizo pública la noticia de que padece leucemia crónica. Muchos ánimos, mister.