Archivo diario: 27/02/2021

Sevilla FC 0 – Barcelona 2. El Sevilla no pudo con un Barcelona muy superior, ni con un arbitraje indecente

No pudo ser. Y más nos vale que recuperemos jugadores para la vuelta de la Copa del Rey, porque hoy ha quedado claro que el Sevilla nota muchísimo la ausencia de jugadores como Suso (hoy sólo jugó la segunda parte), Ocampos o Acuña. Es decir, que hay mucha diferencia entre los suplentes y los titulares en algunos puestos.

El Barcelona fue total dominador de la primera parte, muy superior en todo: táctica y técnicamente. Para colmo, Hernández Hernández siempre barría para el lado culé, y no se cortaba ni un pelo. Señalaba como falta a favor del Barcelona incluso mínimos roces, y perdonó dos amarillas clarísimas, por cortar contragolpes desentendiéndose del balón. Una de esas amarillas era la segunda de Messi. Era demasiado bonito para ser verdad. Evidentemente, Hernández Hernández se hizo el loco y no se atrevió a expulsarlo. Sin embargo, no tenía el más mínimo reparo en enseñar amarillas a los jugadores del Sevilla, aunque fuera por faltas leves o incluso por protestar, con lo que rápidamente, el Sevilla se cargó de tarjetas amarillas, siendo algunas de ellas a jugadores clave, como Fernando o Diego Carlos. Con lo cual, si ya es difícil frenar a jugadores de la calidad de los que tiene el Barcelona, en estas circunstancias mucho peor.

En mi opinión, Lopetegui se volvió a equivocar situando a Papu Gómez por la izquierda, puesto que ya a estas alturas está más que demostrado que el argentino en esa posición es una auténtica nulidad. Espero que ya nuestro entrenador se haya dado cuenta de ello y no tropiece en la misma piedra más veces.

En cualquier caso, el equipo tiene calidad de sobra como para poner en más apuros al Barcelona. De hecho, se pueden contar con los dedos de una mano las ocasiones del Sevilla, y sobran dedos. Un tiro de Navas ajustado al palo, un cabezazo de Escudero… pero ninguna ocasión donde Ter Stegen tuviera que emplearse a fondo. El gol de En-Nesyri me parece que está bien anulado. Es desequilibrado y le da con la mano.

En la segunda parte, el Sevilla mejoró algo en el apartado ofensivo, pero de nuevo sin crear ocasiones de gol claras. Y, sin embargo, el Barcelona tuvo ocasiones hasta para golear, fallando tres o cuatro muy claras. Hasta que el de siempre sentenció el partido, llevándose todos los rebotes del mundo, en una jugada mal defendida, donde había muchos espacios en defensa. Lo mismo, exactamente, que ocurrió en el primer gol.

A ver qué ocurre en la vuelta de la Copa del Rey, pero como no sea un partido diametralmente opuesto al de hoy, lo tenemos imposible para estar en la final.