Archivo mensual: febrero 2021

Sevilla FC 0 – Barcelona 2. El Sevilla no pudo con un Barcelona muy superior, ni con un arbitraje indecente

No pudo ser. Y más nos vale que recuperemos jugadores para la vuelta de la Copa del Rey, porque hoy ha quedado claro que el Sevilla nota muchísimo la ausencia de jugadores como Suso (hoy sólo jugó la segunda parte), Ocampos o Acuña. Es decir, que hay mucha diferencia entre los suplentes y los titulares en algunos puestos.

El Barcelona fue total dominador de la primera parte, muy superior en todo: táctica y técnicamente. Para colmo, Hernández Hernández siempre barría para el lado culé, y no se cortaba ni un pelo. Señalaba como falta a favor del Barcelona incluso mínimos roces, y perdonó dos amarillas clarísimas, por cortar contragolpes desentendiéndose del balón. Una de esas amarillas era la segunda de Messi. Era demasiado bonito para ser verdad. Evidentemente, Hernández Hernández se hizo el loco y no se atrevió a expulsarlo. Sin embargo, no tenía el más mínimo reparo en enseñar amarillas a los jugadores del Sevilla, aunque fuera por faltas leves o incluso por protestar, con lo que rápidamente, el Sevilla se cargó de tarjetas amarillas, siendo algunas de ellas a jugadores clave, como Fernando o Diego Carlos. Con lo cual, si ya es difícil frenar a jugadores de la calidad de los que tiene el Barcelona, en estas circunstancias mucho peor.

En mi opinión, Lopetegui se volvió a equivocar situando a Papu Gómez por la izquierda, puesto que ya a estas alturas está más que demostrado que el argentino en esa posición es una auténtica nulidad. Espero que ya nuestro entrenador se haya dado cuenta de ello y no tropiece en la misma piedra más veces.

En cualquier caso, el equipo tiene calidad de sobra como para poner en más apuros al Barcelona. De hecho, se pueden contar con los dedos de una mano las ocasiones del Sevilla, y sobran dedos. Un tiro de Navas ajustado al palo, un cabezazo de Escudero… pero ninguna ocasión donde Ter Stegen tuviera que emplearse a fondo. El gol de En-Nesyri me parece que está bien anulado. Es desequilibrado y le da con la mano.

En la segunda parte, el Sevilla mejoró algo en el apartado ofensivo, pero de nuevo sin crear ocasiones de gol claras. Y, sin embargo, el Barcelona tuvo ocasiones hasta para golear, fallando tres o cuatro muy claras. Hasta que el de siempre sentenció el partido, llevándose todos los rebotes del mundo, en una jugada mal defendida, donde había muchos espacios en defensa. Lo mismo, exactamente, que ocurrió en el primer gol.

A ver qué ocurre en la vuelta de la Copa del Rey, pero como no sea un partido diametralmente opuesto al de hoy, lo tenemos imposible para estar en la final.

Osasuna 0 – Sevilla FC 2. Otro partidazo que acerca más aún el objetivo de la Champions

Muy buen partido del Sevilla en un campo siempre difícil, como es El Sadar. Exceptuando los primeros minutos, de total acoso local, y donde el poste evitó el 1-0, el partido que hizo el Sevilla fue muy completo: con intensidad, concentración y con una aceptable efectividad, que tuvo como consecuencia que los tres puntos fueran para Sevilla.

Osasuna sólo inquietó a balón parado, en alguna que otra falta señalada por el muy quisquilloso Arberola Rojas. Alguna de esas faltas, que no las pitan ni en baloncesto, pudo costarnos algún disgusto. Una de ellas, inexistente, evitó un contragolpe del Sevilla que, seguramente, por la superioridad numérica en ataque, habría acabado en gol. Me pareció increíble que la primera tarjeta del partido fuera para el Sevilla, cuando el repeinado Alberola Rojas había dejado impunes varias entradas duras de Osasuna, o faltas que cortaban contragolpes peligrosos del Sevilla. En fin, nada que deba de extrañarnos ya a los sevillistas, pues estamos más que acostumbrados a arbitrajes de este estilo.

Curiosamente, el Sevilla se adelantó a balón parado, que es el fuerte de Osasuna, con Diego Carlos imponiéndose a los centrales rojillos y rematando a placer.

El Sevilla supo controlar el partido, con los locales siendo incapaces de tener ocasiones claras de gol. Hasta que en el inicio de la segunda parte, De Jong, con un buen remate ajustado al palo, conseguía el 0-2, que daba mucha tranquilidad.

Parecía que habría que sufrir, porque Osasuna tenía minutos de dominio, aunque escasos, pero nada más lejos de la realidad, pues el Sevilla siguió controlando con oficio el partido, quedando Bono, prácticamente, como un espectador más. El trabajo en defensa fue sensacional, como es habitual. El resultado, otra portería a cero más.

Ojalá Suso no se haya lesionado. Parecía que se retiraba con molestias en los isquiotibiales. El gaditano es un jugador muy importante para el equipo, al nivel que está mostrando en los últimos partidos.

La victoria es importantísima para lograr el objetivo de la Champions, puesto que adelantamos al Barcelona, nuestro próximo rival, y, lo que es más importante, aventajamos en siete puntos al quinto, que es la Real Sociedad –con un partido disputado más, es decir, que pueden ser diez– y en once puntos al Villarreal. En mi opinión, los amarillos son nuestro más duro rival para la Champions, ya que creo que tienen mejor equipo y entrenador que la Real Sociedad.

Quedan quince partidos de Liga. Prácticamente, se puede decir que la clasificación para la Champions se pone muy de cara. No sólo por la importante ventaja que se le empieza a sacar a los perseguidores, sino también por las sensaciones que transmite el equipo.

Pasar la eliminatoria de Champions es muy complicado, aunque la esperanza es lo último que se pierde. Pero también queda un ilusionante partido de semifinal de la Copa del Rey, que, aunque se prevé muy difícil por la calidad y posibles favores que pudiera tener el poderoso rival –hay preocupantes antecedentes–, es la opción más sencilla para alzar un título a final de temporada.

Aún queda mucho, pero esta temporada, por ahora, pinta bien.

Sevilla FC 2 – Borussia Dortmund 3. Casi imposible para la vuelta, pero queda un hilito de esperanza

Parece imposible ganar por dos goles de diferencia a este gran equipo como es el Borussia Dortmund, pero el Sevilla también es un gran equipo, y nunca se sabe lo que puede de dar de sí un partido. Noventa minutos dan para mucho. Hoy, por ejemplo, el Borussia ha estado muy efectivo de cara a gol, y eso suele ser sinónimo de victoria. Hay que confiar, hay que luchar hasta el final, pero, a priori, es harto complicado pasar esta eliminatoria.

Ciertamente, no esperaba un rival tan duro. Me sorprendió la fuerte intensidad, la presión constante de los alemanes desde el minuto 1. Y, desde luego, tampoco esperaba que tuvieran tanta calidad Jadón Sancho y Haaland. Ambos son rapidisimos, muy técnicos, con gol y muchisimo desborde. No sé si es que los teutones han hecho el partido de su vida hoy, porque, si no, no me explico que estén en la sexta posición de la Bundesliga, fuera de los puestos europeos.

El partido no pudo empezar mejor, con el primer gol del partido, tras una gran jugada individual de Suso, pero con fortuna, ya que desvió un defensa su disparo. Y, sin embargo, no pudo ponerse más feo a la media hora de partido. Primero, con un golazo de Dahoud, que pegó un zapatazo a la escuadra, poniéndola imposible para Bono –Tiene cojones que a un tío nacido en Siria, donde no juega casi nadie bien al fútbol, y que además hacía más de un mes que no jugaba de titular, le dé por hacer eso, pero eso es lo que ocurrió–. Y segundo, con otro buen gol de Haaland, que hizo una pared a velocidad de vértigo con Sancho, en la frontal del área, y batió a Bono en su salida.

El Sevilla no daba señales de poder parar al Dortmund y parecía noqueado. Yo rezaba para llegar al descanso con ese resultado, porque, no sé por qué motivo, pero los entrenadores parece que tienen prohibido hacer cambio antes del descanso. Ya pueden tener al equipo haciendo aguas por todos lados, que hasta el descanso no mueven un dedo. Era mucho pedir, porque al filo del descanso, una terrible pérdida de Papu Gómez en esa zona donde no se puede perder el balón nunca, provocó un contragolpe de tres contra uno que, evidentemente, como marca la Ley de la Champions, acabó en gol. Concretamente, el segundo gol de Haaland.

En la segunda parte, se controló más el partido. En parte, porque el Dortmund levantó un pie del acelerador, pues un 1-3 era un muy buen resultado y pusieron más interes en mantener la ventaja que en incrementarla. Y en parte también porque el Sevilla puso un centro del campo más físico, con la entrada de Gudelj y Oscar.

Faltó un poco de suerte, quizás, en ese disparo al poste de Óscar, en un extraordinario lanzamiento de falta directa. Parecía que iba dentro, sobre todo cuando después del poste, dio en el guardameta.

También faltó que nuestros mejores jugadores estuvieran a su nivel. Papu y Navas hicieron una pésima primera parte. En-Nesyri, sin espacios, estuvo desaparecido entre la tupida red que formaba el 4-1-4-1 del Borussia. Hasta Koundé parecía un simple ser terrenal

Había que mejorar el resultado y, al menos, se consiguió acordar distancias en la recta final del partido, a raíz de otra falta bien lanzada por Oscar y rematada por De Jong.

El arbitraje del holandés Makkelie no me gustó. En líneas generales no estuvo mal, pero dejó de pitar dos o tres faltas al Sevilla que me parecieron muy claras, una de ellas casi nos cuesta el cuarto gol, que ya habría puesto la eliminatoria totalmente imposible.

El resultado, obviamente, es muy malo. Una derrota en casa es muy difícil de remontar, por el valor doble de los goles en campo contrario, pero queda un minúsculo hilo de esperanza al que aferrarse. Porque tirar la toalla… todos sabemos que no es una opción.

Sevilla FC 1 – Huesca 0. SuperBono, Munir y tres puntos más

Preveía que el partido de hoy iba a ser complicado, pero, desde luego, no me imaginaba las penurias por las que íbamos a tener que pasar para conseguir los tres puntos. Al Huesca ya le ganamos a domicilio con muchos apuros, y hoy esperaba la misma clase de partido.

El riesgo que corría Lopetegui, al poner de inicio tantos suplentes, era máximo. Todos sabemos que hay una enorme diferencia entre algunos titulares y suplentes, como Fernando-Gudelj, Koundé-Sergi Gómez o De Jong-En-Nesyri. Pero hay un partido importantísimo, en unos días, de Champions y los cambios eran obligados.

La primera parte me gustó bastante, con el Sevilla como total dominador y disponiendo de las ocasiones más claras para marcar. Por contra, el Huesca sólo tuvo un tiro lejano de Rafa Mir, que estuvo a punto de marcar desde el centro del campo. Ciertamente, habría sido un golazo, porque la parábola era tan alta que tendría que haber botado el balón a pocos centímetros de la línea de gol. De otra manera, se habría ido por encima del larguero.

Mereció el Sevilla haberse ido al descanso con ventaja en el marcador, pero no lo logró hasta el minuto 57, al finalizar una buena jugada por la banda derecha. Aleix metió un pase en profundidad a Oliver Torres y éste, sobre la linea, centró al segundo palo, donde Munir cabeceó a la red desde cerca.

Lo que vino después no me gustó absolutamente nada. Se cambió el sistema, que pasó a ser de tres centrales, y se perdió el centro del campo por completo. El Sevilla no tenía el balón y además se encerraba atrás, poniéndonos el Huesca en jaque, continuamente, con centros laterales. Hasta el punto de que, muy probablemente, de haber tenido otro portero, habríamos perdido. Bono paró todo que se podía parar y todo lo que parecía imparable, como el remate a bocajarro de Rafa Mir, picando el balón, u otra parada, también desde muy cerca, con Bono ya en el suelo. Hasta el gran Palop, comentarista en Movistar, alucinaba con las paradas del marroquí.

El agobio a nuestra portería era total, y no cedió ni siquiera con la entrada de jugadores importantes, como Fernando, Koundé, Suso, Jordán y En-Nesyri.

El arbitraje de Medié Jiménez no me gustó. Creo que podría haber expulsado a dos jugadores del Huesca con roja directa. La primera ocasión fue una entrada por detrás a Diego Carlos, con tacos al tendón de aquiles del brasileño, sin posibilidad de llegar al balón. Y la otra en un fuerte plantillazo a Aleix Vidal, que tuvo que ser atendido del fuerte golpe, pero que, por suerte, pudo continuar. Las dos se quedaron en amarilla.

El próximo partido ya es de Champions, ante un rival dificilísimo. A ver si somos capaces de lograr un buen resultado para la vuelta y mantener la portería a cero, lo que cobra especial importancia al tener valor doble los goles en campo contrario.

Sevilla FC 2 – Barcelona 0 . Partidazo, muy buen resultado, pero queda muchísimo para la final

Sencillamente, me ha parecido impresionante el partido que ha hecho el Sevilla FC en la noche de hoy. Sólo así, haciendo un verdadero partidazo desde el minuto 1 al 93, se puede ganar a un gran equipo que tiene entre sus filas a jugadores de la talla de Messi, Dembelé o Griezmann.

Concentración total durante todo el partido, siendo conocedores de que cualquier error, por mínimo que pareciera, podría ser catastrófico. Y gracias a Bono, con dos paradones extraordinarios, ambos a Messi, uno en la primera parte y otro en la segunda, el Sevilla FC sigue estando imbatido en esta ilusionante Copa del Rey.

Mi mayor temor hoy no era ni Messi ni cualquier otro jugador del Barcelona, sino Mateu Lahoz, cuyos antecedentes eran temibles. Afortunadamente, se ha comportado. No ha podido evitar algún ramalazo probarcelonista, como en la tarjeta que le muestra a Jordán, en lugar de a Messi, pero, en líneas generales, como digo, se ha comportado.

Los goles han sido obra de Koundé, en la primera parte, y de Rakitic, en la segunda. Cuando se fue Dani Alves del Sevilla, pensé que probablemente no volvería a ver un lateral derecho de la calidad del brasileño. Ahora, con Koundé, pienso exactemente lo mismo. Por desgracia, muy probablemente Koundé nos dejará a final de temporada, dejando muchos millones de euros como contraprestación. Pero estoy seguro de que no volveré a ver un central como Koundé. Es que es increíble. No es ya cómo se desenvuelve como central, sino en cualquier parte del campo. Siempre he pensado que el jugador que tiene calidad puede jugar donde le dé la gana, y eso es precisamente lo que ocurre con Koundé. Su gol, el que abrió el marcador, parecía obra de un delantero experto. Costaba creer que fuera un central.

En la segunda parte, el Sevilla pasó algo de apuros, pues en la primera controló bastante bien el partido. El Barcelona llegó a apretar bastante, conocedor de que un 1-0 era un resultado peligroso. Sin embargo, al buscar con ahínco el empate dejaba la puerta abierta a un contragolpe que diera lugar al 2-0. Y eso es lo que ocurrió a cinco minutos del final. Rakitic rompió el fuera de juego y fusiló a Ter Stegen.

Se supo aguantar bien lo poco que quedaba de partido, y se queda un panorama de lo más ilusionante. Aún queda muchísimo, noventa y tantos minutos de juego, donde lo pasaremos muy mal, porque enfrente tendremos a un verdadero equipazo como es el Barcelona, pero, desde luego, la ilusión no hay quien nos la quite. Eso sí, tendremos que hacer un partidazo como el de hoy, o incluso mejor, para estar en la próxima final de la Copa del Rey.

Pero esto no para. Próximo partido, Huesca. Cambio de chip. Tres puntos importantísimos para seguir en puestos Champions. Es lo que tiene ser un equipo grande, que no hay tiempo para disfrutar, ni para lamentarse.

Sevilla FC 3 – Getafe 0. Goleada, a pesar de los sinvergüenzas de González González y Martínez Munuera

González González y Martínez Munuera han dado sobradas muestras, a lo largo de su carrera profesional, de que odian al Sevilla FC. No sé el motivo, pero viendo los arbitrajes que nos hacen, me parece que es evidente. No le encuentro otra explicación. El arbitraje de hoy ya ha sido el colmo. El gol que marca Ocampos es completamente legal, no le da en ningún momento en la mano, ni siquiera la roza. Pues nada, González González y Martínez Munuera probablemente son las dos únicas personas del mundo capaces de ver unas manos inexistentes, aunque dispongan de repetición de la jugada a cámara lenta.

Pero Martínez Munuera, en la segunda parte, seguía teniendo claro que había que seguir machacando al Sevilla, y ni siquiera pitó falta… Repito, ni siquiera pitó falta en la criminal entrada de Djené a Lucas Ocampos, al que, probablemente, se le habrá acabado la temporada. Esperemos que ocurra un milagro y no haya sido tan grave como parece, pero pinta muy mal. Al dar impresión de ser una lesión grave, por las muestras de dolor del jugador, el árbitro fue llamado desde el VAR y sacó la tarjeta roja a Djené, que era más que merecida.

Empezaba otro partido, un partido de total dominio sevillista. Pero el verdadero mérito de este equipazo que tiene el Sevilla es no haber perdido la compostura y los nervios ante un arbitraje tan canalla. El Getafe apenas inquietó, salvo en un par de ocasiones en la primera mitad, las dos de Maksimovic. Muy claras pero que, por suerte, no fueron entre los tres palos.

Los goles fueron obra de Munir, al volear un extraordinario pase de Jordán; y ya en los minutos finales, un cañonazo de Papu Gómez, cerrando la cuenta En-Nesyri, regateando al portero y marcando a puerta vacía. El marroquí debió haber marcado otro gol, de no haber sido por el Mudo Vázquez, que estaba en fuera de juego e hizo ademán de rematar el balón. La verdad, no sé qué pinta ya Vázquez en el Sevilla. También el larguero rechazó un gran disparo de En-Nesyri, desde la frontal del área.

De lo poco que lo he visto, el Papu Gómez me parece un fichaje impresionante. Piensa rapidísimo, muy técnico, maneja las dos piernas… En el gol, ni siquiera se lo piensa. Tiene la opción y lo ve claro: zapatazo y para dentro.

Superado un partido complicadísimo, ante un rival de lo más antideportivo y con árbitros poco profesionales.

Me maravillo con Nyom. No me explico cómo un jugador tan guarro y tan teatrero acaba todos los partidos. En la primera parte, golpeó a Koundé en el cuello, cuando estaba a punto de adentrarse en el área y Martínez Munuera no pitó ni falta, cuando la tarjeta amarilla era clarísima. Y el camerunés no es que sea mal jugador, pero no me gustaría tener a alguien así en mi equipo.

Ahora toca pensar en la Copa, donde nos espera el Barcelona. Un durísimo rival, pero en esta ocasión por su nivel técnico, y no por su dureza.

Según L’Equipe, la inmensa mayoría de los aficionados están en contra de la Superliga Europea

Me parece fundamental que la gran mayoría de los aficionados esté en contra de la Superliga. Personalmente, me parece una aberración, y espero que no llegue a concretarse nunca.

Este artículo de L’Equipe habla sobre este proyecto: Une Superligue, un projet « impopulaire, illégitime et dangereux », selon des groupes de supporters européens – L’Équipe (lequipe.fr)

Traducido:

La Superliga, un proyecto “impopular, ilegítimo y peligroso”, según los grupos de aficionados europeos

El proyecto de una competición cerrada y altamente lucrativa, reservada a los clubes más grandes del continente, es “impopular, ilegítimo y peligroso a los ojos de la inmensa mayoría de los aficionados”, afirmaron el martes en un comunicado cerca de 140 grupos de aficionados europeos.

Tema recurrente en el fútbol europeo, donde los grandes buscan aumentar su parte del pastel financiero, la “Superliga” fue relanzada a finales de octubre por el dimitido presidente del FC Barcelona, Josep María Bartomeu, según el cual el club catalán había aceptado participar en tal proyecto.

“Destruiría el modelo europeo de deporte, que se basa en principios comúnmente aceptados como el mérito deportivo, el ascenso y el descenso, la clasificación para las competiciones europeas en función de los éxitos nacionales y la solidaridad financiera”, denunciaron en un comunicado 139 grupos de seguidores de clubes o asociaciones nacionales de 16 países europeos. Este proyecto “también socavaría las bases económicas del fútbol europeo al concentrar aún más riqueza y poder en manos de una docena de clubes de élite”, creando un entorno “más desigual, menos competitivo y, en última instancia, insostenible”, afirman.

El comunicado, iniciado por la red Football Supporters Europe (FSE), ha sido firmado por organizaciones nacionales como ANS en Francia, Unsere Kurve en Alemania, FSA en Inglaterra y FASFE en España. Más de una centena de grupos de aficionados de clubes se han unido al proceso, entre ellos Südkurve München en el Bayern, Spirit of Shankly en el Liverpool, CUP en el PSG, Bad Gones en el Lyon, Movimiento Ambar en el Real Madrid, Super Dragões del FC Porto y 1907 ÜNIFEB en el Fenerbahçe.

El proyecto de la Superliga “va en contra del propio juego”.

Los partidarios, al contrario, dicen querer “restablecer el equilibrio competitivo en las competiciones europeas”, “proteger las ligas nacionales” y las copas, al tiempo que se distribuyen los ingresos “de forma más equitativa”. El propio principio de una liga cerrada “elimina la magia de la Copa, rompe el sueño de ver un día a su club jugar en Europa y va en contra del propio espíritu del juego”, dicen.

La FIFA se opone y amenaza con sanciones

La idea de una Superliga europea representa una amenaza directa para la Liga de Campeones de la UEFA, la competición estrella de la UEFA. Según varios medios de comunicación europeos, podría reunir a una quincena de equipos de los principales campeonatos, con playoffs al final de la temporada, siguiendo el modelo de las ligas norteamericanas. Además del Barça, el Real Madrid y el Manchester United son mencionados regularmente entre los promotores del proyecto.

El jueves, la FIFA y las seis confederaciones, incluida la UEFA, reiteraron su oposición formal a la perspectiva de una liga cerrada y amenazaron con sanciones a los posibles participantes.