Archivo mensual: octubre 2020

Athletic Club 2 – Sevilla FC 1. Una media hora final desastrosa provoca la tercera derrota consecutiva en Liga

Lástima los tres puntos que se han escapado hoy de San Mamés, y que ya no volverán, porque el Sevilla tuvo en su mano dejar sentenciado el partido en un par de ocasiones, pero cuesta la misma vida marcar más de un gol, dada la falta de pegada del equipo.

La primera parte fue muy buena, donde el Athletic fue dominado totalmente y el Sevilla no pasó apuros. El gol del Sevilla fue bastante tempranero, en el minuto 9, obra de En-Nesyri, a pase de Ocampos. La superioridad del Sevilla era tan grande que se echaba de menos más descaro, para ir arriba a conseguir el 0-2.

Este 0-2 se pudo conseguir en la segunda parte, en varias ocasiones, pero De Jong falló una ocasión bastante clara de gol, donde estuvo lentísimo, y dejó tiempo para que se le echaran encima varios defensores locales. También un defensa sacó casi en la línea un balón que De Jong sólo habría tenido que empujar a la red.

Y ya sabemos lo que ocurre cuando se perdona y enfrente tienes a un buen equipo. Porque el Athletic tiene cuatro o cinco jugadores muy buenos, y, de hecho, un par de estos jugadores fueron los culpables de dar la vuelta al marcador. Ambos goles llegaron en el segundo palo y a bocajarro, no pudiendo hacer nada Bono por evitarlos. El primero llegó en un córner, obra de Muniain, y el segundo, tras un centro excepcional de Williams, de un jugador que acababa de entrar: Sancet.

Para que esta vuelta al marcador tuviera lugar, fueron fundamentales los cambios. Y ahí Lopetegui estuvo desafortunadísimo. Fue quitar a Jordan y Rakitic y perderse por completo el centro del campo. Quedamos totalmente a merced del Athletic, que tuvo posesión casi absoluta del balón y empezó a crear una ocasión tras otra, hasta que llegaron los goles.

Sigo sin entender por qué juega Mudo Vázquez, porque hoy tampoco ha aportado nada. Muy mal tiene que estar Oscar Rodríguez para que Franco Vázquez esté por delante en las preferencias de Lopetegui.

De igual modo, tampoco entiendo que Munir juegue tan poco, cuando es uno de los pocos jugadores de la plantilla que tiene gol, de la que no estamos muy sobrados precisamente. Hoy sólo los últimos minutos.

Tercera derrota consecutiva. La primera con Koundé sobre el césped. De 18 puntos posibles, sólo hemos logrado 7. Un desastre para un equipo que aspira a Champions. Esto no ha hecho más que empezar, pero hay que cambiar la dinámica inmediatamente.

El próximo rival es el Osasuna. Teóricamente, un rival más que asequible, pero ahora mismo cualquier rival parece temible.

Sevilla FC 1 – Rennes 0. Fatiguitas, cuando debió acabar en goleada de escándalo

Muy buen partido del Sevilla ante un buen equipo, como es el Rennes. Porque el Rennes, aunque no lo haya parecido hoy, y a pesar de las importantes bajas de Camavinga y N’Zonzi, es muy buen equipo. Pero si no lo ha parecido, ha sido por el gran trabajo en el centro del campo y en defensa del Sevilla.

En realidad, el partido, en lugar de ser una victoria por la mínima, debería de haber sido una escandalosa goleada. No lo fue por las grandes intervenciones de Gomis, el portero francés, porque los largueros jugaron en nuestra contra, y porque fallamos ocasiones clarísimas, de esas que no se deben fallar nunca. Afortunadamente, a pesar de lo mucho que perdonamos, salimos bien parados. Normalmente, perdonar tanto se paga, y más si enfrente tienes a buenos jugadores.

Partido completísimo de todo el equipo, pero especialmente de Acuña, que asistió en el único gol del partido, obra de De Jong, y los de siempre: Jesús Navas y Koundé. Me quedo sin palabras cuando intento hablar de estos dos elementos. Koundé da una seguridad atrás impresionante, y además aporta muchísimo en ataque. Lo vamos a echar muchísimo de menos cuando venga uno de los equipos pudientes de Europa a soltar la morterá de millones para llevárselo. Que esperemos que sea dentro de muchos años. Nunca he visto un central de la categoría de Koundé, y he visto muchos buenos centrales en el Sevilla.

El árbitro, el turco Cuneyt Cakir, ha estado perfecto. Vaya diferencia con respecto a los árbitros españoles.

Importante victoria que nos coloca en segunda posición del grupo, pues el Chelsea encabeza el grupo al golear a domicilio al Krasnodar.

Sin tiempo para celebrar la victoria, porque en menos de tres días visitaremos al Athletic Club en San Mamés. Estadio que no se nos da precisamente bien, a pesar de que ganamos la temporada pasada. Pero, desde luego, no podemos permitirnos una tercera derrota consecutiva en Liga.

¡Qué alegría la vuelta de Koundé! Con él todo parece mucho más fácil.

Sevilla FC 0 – Eibar 1. Se intentó todo, pero faltó gol

Muy mala primera parte del Sevilla, pero fue suficiente para que costara el partido. Un grave error defensivo de Sergi Gómez provocó el único gol del partido. Hizo tarde el movimiento para dejar en fuera de juego a Kike, el gigantesco delantero vasco, con lo que no logró su propósito y además no pudo llegar a tiempo para siquiera estorbar en el remate al delantero.

No tener defensas de nivel al final cuestan puntos y eliminatorias. Creía que iba a ser la prioridad esta temporada, junto con el sustituto de Banega, pero al final no fue así, y se dejó su fichaje para el final, con el presupuesto muy justo. Estamos pagando la baja en defensa de Koundé, que esperemos que se recupere lo antes posible. El central fichado, Rekik, no sabemos si es bueno o malo, porque no le hemos visto jugar, pero el hecho de que Lopetegui prefiera poner a un centrocampista o a Sergi Gómez antes que a él, la verdad, no me hace albergar muchas esperanzas.

Una vez tirada a la basura la primera parte –algo que ya hicimos en Granada–, tocaba remontar en la segunda. Y, verdaderamente, se hizo todo lo posible, pero entre que nuestros jugadores no tenían el día a la hora de colar la pelotita dentro –vaya las que fallaron En-Nesyri y Ocampos– y que el Eibar estuvo impecable defendiendo, al final volaron los tres puntos.

En líneas generales, el Sevilla fue bastante superior al Eibar, pero eso da lo mismo, porque sólo vale el gol, y, por desgracia, eso fue lo único en lo que nos superó el rival.

En el centro del campo no estuvieron bien ni Rakitic –ya habitual– ni Oscar Rodríguez, que debutó hoy. Se notó mucho la ausencia de Fernando, así como la baja forma de Ocampos. Los únicos que se salvaron, en mi opinión, fueron Diego Carlos, Oliver, Munir y Navas.

Un 0 de 6 es para preocuparse, pero relativamente. Está claro que la plantilla es buena, y creo que al final se cumplirá el objetivo de entrar en la Champions, a pesar de que no se han corregido los dos problemas más graves que teníamos: la falta de un delantero goleador y un tercer central de calidad que pueda competir con Diego Carlos o Koundé. También se echa en falta a Banega, porque, a día de hoy, Rakitic no está.

En la plantilla hay tres o cuatro jugadores que marcan la diferencia, y que, cuando no están o están en baja forma, se nota una barbaridad. Me refiero a Bono, Diego Carlos-Koundé, Fernando, Ocampos y Navas. El problema es que algunos de estos jugadores, o no tienen sustituto o están a años luz de ellos.

El próximo rival en Liga es, a priori, más duro de roer que Granada y Eibar. Pero necesitamos tres puntos ya.

Chelsea 0 – Sevilla FC 0. Empate que sabe a poco

Controlar así a un superequipo, como es el Chelsea, tiene mucho mérito. Para ello ha sido necesario, por supuesto, calidad, y, en segundo lugar, mucha concentración, pues el rival seguramente habría aprovechado cualquier indecisión o error.

Empate que sabe a poco porque bien que se pudo ganar. El Sevilla dominó casi todo el encuentro, a excepción del inicio de la segunda parte, hasta el punto de que el conjunto inglés apenas creó ocasiones de gol durante los 90 minutos. La más clara que tuvieron, que fue clarísima, fue en la última acción de la primera parte, cuando Werner falló una volea, que era aparentemente fácil, cuando lo tenía todo a favor para estrenar marcador.

Esta noche todo el equipo ha estado a gran nivel, pero hay dos que han destacado especialmente, haciendo un partido descomunal, de principio a fin: Gudelj –que llegó a coste cero, ojo– y Fernando –que creo que llegó igualmente a coste cero, o casi–. El brasileño tuvo que sustituir como central a Sergi Gómez, que se lesionó a la media hora de juego. Y Fernando lo hizo tan bien que parecía que había jugado toda su vida de central.

Lo malo de esta decisión es que parece que Rekik no cuenta absolutamente para nada, al menos por ahora. Esperemos que sea porque Lopetegui considera que aún no ha trabajado lo suficiente con el grupo y que no sea porque tenga menos calidad que Sergi Gómez. De ser esta segunda opción, tenemos un problema, porque vamos a jugar cuatro competiciones –sin contar con los partidos intenacionales con las Selecciones– y no podemos confiar sólo en la pareja Diego Carlos – Koundé.

El Sevilla pudo ganar. Faltó esa “mala leche”, ese ir con determinación a la yugular. Por ejemplo, en la primera parte, Rakitic no se atrevió a disparar desde la frontal del área, cuando tiene un buen disparo a puerta, y Ocampos no centró al área cuando estaba en posición ideal y sin nadie que le estorbara.

Era importantísimo empezar con buen pie en esta competición tan exigente, como es la Champions, y el Sevilla lo ha hecho puntuando en casa del rival, a priori, más complicado del grupo.

El árbitro, el italiano Davide Massa, hizo un buen arbitraje. Ya habría sido perfecto si no hubiera perdonado la segunda amarilla a Jorginho, pero quizás habría sido mucho pedir, porque era aún en la primera parte y quedaba mucho partido por disputar. Pero el reglamento es el reglamento.

Eché en falta a Munir. Si este equipo tiene poco gol, no le veo mucho sentido no contar con el jugador que, probablemente, vea puerta con más facilidad y que menos necesite para crear peligro. Lopetegui sabrá. Tampoco entiende que siga sin contar con Oscar Rodríguez, al menos en los minutos finales.

Por cierto, muy buen partido también de Marcos Acuña, que me parece que, a este paso, se va a afianzar más pronto que tarde en el lateral izquierdo.

Toca cambiar el chip, porque hay que volver a la competición doméstica, donde deberemos quitarnos el mal sabor de boca que nos dejó la derrota en Granada. Y para ello habrá que superar a un siempre complicado rival, como es el Eibar, que en esta ocasión contará con dos canteranos del Sevilla: Bryan y Pozo.

Barcelona 1 – Sevilla FC 1. Faltó convicción

Lástima de partido que ha dejado escapar el Sevilla. Siempre he tenido la impresión de que faltaba convicción o sobraba respeto hacie el Barcelona. Pero lo cierto es que, en muchas ocasiones, cuando parecía que había posibilidades de hacer daño a la contra, en lugar de ir arriba con todo, se ralentizaba el juego o se pasaba hacia atrás.

En líneas generales, me ha parecido que el Sevilla ha hecho un buen partido, pero que ha dejado escapar una buena oportunidad para ganar en un estadio que se le lleva resistiendo demasiados años.

El partido se puso de cara pronto, cuando nos adelantamos con el gol de De Jong, que cazó un balón muerto que quedó rechazado tras una pugna de Koundé con un jugador azulgrana. Neto, prácticamente, fue fusilado y no pudo hacer nada.

El Sevilla no supo mantener la ventaja, ya que el Barcelona empató inmediatamente. Se mantuvo la defensa muy adelantada, lo cual aprovechó Messi para meter un pase peligrosísimo, que Navas convirtió en mortal al llegar muy forzado y no poder controlar ni despejar el balón, dejándolo de dulce para que Coutinho sólo tuviera que empujarla a la red.

El Sevilla pudo adelantarse de nuevo, pero, lamentablemente, hoy no era el día de dos jugadores que, normalmente, son fundamentales: Jesús Navas y Ocampos. El palaciego asistió con demasiada fuerza en lo que pudo haber sido el 1-2.

Los que sí hicieron un partido impresionante, de principio a fin, fueron Koundé, Diego Carlos y Fernando. También Bono hizo un par de paradas de mucho mérito.

En el último cuarto de hora, el partido se volvió loco, y temí que esa pérdida de orden nos costara el partido. El Sevilla pudo adelantarse, por un despeje de un defensa culé a un centro de En-Nesyri, pero también pudo hacerlo el Barcelona en los últimos minutos.

Creo que el empate se puede considerar justo, y también un buen resultado. Auque se me queda la sensación de que se hubiera habido más ambición y convicción en la victoria, ésta habría llegado.

Siete puntos de nueve posibles, no está nada mal. Y, sobre todo, lo más importante, es la sensación tan buen que transmite el equipo, que se ve trabajado, con calidad y con muchas y buenas alternativas en el banquillo.

Espero y confío en que este período de fichajes sirva para potenciar la plantilla y no para debilitarla. Es decir, que no se venda a ningún jugador importante, como Koundé u Ocampos.

Ahora llega un tedioso parón por Selecciones y después llegará un interesante Granada- Sevilla. Partido fundamental para llegar a plazas de Champios League, hacia donde vamos muy bien encaminados. Con sólo tres partidos, ya hemos llegado a plaza de Europa League, y eso es muy buena señal, cuando la mayoría de los equipos ya han disputado cinco.

Sevilla FC 1 – Levante 0. Gran victoria, pese a la mierda de arbitraje

Indignadísimo con el arbitraje del catalán Estrada Fernández. No me puedo creer que el Sevilla haya sido amonestado en cinco ocasiones y el Levante sólo en dos. Una prueba del arbitraje malintencionado de Estrada es que sólo Vukcevic ha podido ver la tarjeta amarilla hasta en cuatro ocasiones, haciendo incluso un par de entradas por detrás. Bueno, pues el tío no sólo ha acabado el partido, sino que se ha ido de rositas. Únicamente ha recibido una advertencia verbal. Tan increíble como cierto.

Y el Sevilla no es que se haya hartado de repartir leña, como ha hecho el Levante, sino todo lo contrario. Es más, Navas y Fernando han sido amonestados por protestar faltas inexistentes. Los dos centrales, Koundé y Diego Carlos, han recibido tarjetas por faltas dudosas. Posiblemente, no sean ni falta, pero, desde luego, no es tarjeta en ningún caso. Espero que el club recurra ambas tarjetas, porque son dos jugadores fundamentales. De igual modo, también es dudosa la falta donde recibe la tarjeta Ocampos. El único expulsado fue Lopetegui, también por protestar. Y  no me extraña, porque el calamitoso arbitraje de Estrada Fernández hoy hace hablar hasta a un muerto.

Dejando a un lado el lamentable y criminal arbitraje de hoy, tiene muchísimo mérito lo que ha hecho el Sevilla. No sólo porque un arbitraje así desespera y descentra a cualquiera, sino porque el Levante tiene cuatro jugadores que, en mi opinión, son buenísimos, como son Campaña, Bardhi, Morales y Roger. Por suerte, este último, no sé por qué razón, no suele jugar contra el Sevilla. Y yo que me alegro, porque es el típico delantero que necesita media ocasión para hacer un gol. Hoy jugó sólo los minutos finales.

Si no se controla a esos jugadores, te la lían en un santiamén, y para eso es necesario estar concentrado durante los noventa y tantos minutos de partido.

El partido no empezó nada bien, con un error garrafal de Ocampos, con toda la portería para él. Eso sí, gracias a otro gran error de un defensa granota, que perdió el balón como último hombre. Más tarde, Diego Carlos hizo más o menos lo mismo, y, por suerte, Morales también tiró fuera. Hoy no se aceptaban regalos por ninguna de las dos partes.

Fue un partido de pocas ocasiones, pero la mayoría fueron para el Sevilla, por lo que considero el resultado justo. El peligroso contragolpe del Levante fue controlado en todo momento y apenas dispuso de ocasiones en algún córner o a balón parado.

A Munir se le anuló un gol. En mi opinión, fue justamente anulado. Koundé toca levemente el brazo de De Frutos, pudiendo desequilibrarle y provocar su error. Es cierto que no queda claro si el agarrón es lo suficientemente fuerte como para desequilibrar al defensa, pero ante la duda, hay que anular el gol. Creo que es en lo único que ha acertado Estrada Fernández hoy. O más bien el VAR, porque Estrada concedió gol en un primer momento.

En la recta final, Lopetegui hizo cambios ofensivos para buscar la victoria. Y acertó, porque En-Nesyri, uno de esos cambios, cabeceó a la perfección uno de esos sensacionales centros a los que don Jesús Navas nos tiene acostumbrados. Era el minuto 92 y, con un poquito de oficio, el partido quedaba sentenciado. Así fue, ya que el Levante tampoco tuvo ninguna ocasión en ese par de minutos que restaban.

Me alegro mucho por que el goleador haya sido En-Nesyri. Le vendra muy bien para superar esa jugada de la final de la Supercopa de Europa, a la que seguro le estará dando vueltas aún. Probablemente, lo hará el resto de su vida.

Y a Jesús Navas ya va a haber que pensar en algo, porque el que le pongan su nombre a un estadio ya se le está quedando cortito. Se merece, como mínimo, una estatua de oro y brillantes al lado de su amigo Antonio Puerta.

Tres puntos de oro que son fundamentales, porque el próximo rival es en el Nou Camp, y ya sabemos que el Barcelona de Messi siempre es un duro hueso de roer. Un empate allí siempre es un buen resultado, al menos a priori. Después, si hacemos un buen partido, incluso puede saber a poco.