Archivo mensual: diciembre 2019

Sevilla FC 1 – Villarreal 2. Pinchazo en el último partido casero del año

El Villarreal nos ha quitado tres puntos importantísimos para afianzarnos en los puestos Champions. Y no puede decirse que haya sido una sorpresa, porque el Villarreal, como ha demostrado hoy, tiene muy buen equipo, especialmente en el centro del campo, con Trigueros –grandísimo jugador– y Anguissa, y en la delantera, con Gerard Moreno, Chukweze y Ekambi.

No fue el mejor partido del Sevilla, y su mal inicio lo aprovechó el Villarreal a balón parado, en el primer córner del partido. Ganaron la partida a nuestros defensores y le remataron a Vaclík a bocajarro.

A partir de aquí asedio total al área amarillo, pero sin suerte. Muchísimos centros, por las dos bandas, pero De Jong nunca estaba bien colocado, nunca se adelantaba a los centrales… Se supone que su fuerte es el juego aéreo, pero no caza ni una, y cuando remata, siempre lo hace forzado 0 sin peligro. Creo que, definitivamente, De Jong ha acabado con la paciencia de la grada del Ramón Sánchez Pizjuán. Con la mía acabó hace tiempo, pues, como ya he dicho en este blog en varias ocasiones, creo que es el peor delantero del Sevilla. Por desgracia, es el preferido del entrenador, con lo que se supone que tendremos que aguantarlo en muchos partidos más. Y lo mismo pienso de Nolito. Menos mal que hoy no ha sido de la partida, pero ha sido por lesión.

El Sevilla creó muchas ocasiones, pero en rara ocasión puso a prueba a Asenjo. El guardameta visitante no pudo hacer nada ante el trallazo de Munir, que consiguió el empate.

Entonces entró el partido en una fase loca, donde el Sevilla pudo adelantarse en el marcador, pero donde al final el que acabó llevándose el gato al agua fue el Villarreal: en un extraordinario pase de Moi Gómez, que la defensa del Sevilla no fue capaz de prever, Gerard Moreno controló el balón y dejó en bandeja el gol a Ekambi.

Mazazo, porque el Sevilla había estado cerca de marcar y sólo restaban unos quince minutos para el final. Para colmo, pienso que Lopetegui se equivocó al sustituir a Banega por Joan Jordan. El catalán no estuvo nada acertado en los minutos que jugó y el Sevilla perdió el control del centro del campo por completo.

Probablemente, Lopetegui también se equivocara al contar de inicio con Carriço en lugar de Koundé. Me extrañó, porque pensaba que la velocidad de Koundé iba a ser fundamental para lidar con el rapidísimo Chukweze. Además, Koundé ataca mucho mejor que Carriço. Baste recordar el anterior partido en casa ante el Leganés, donde Koundé participó en el gol del partido y se incorporó al ataque con peligro en varias ocasiones. Por otra parte, tampoco entiendo que se cambie lo que funciona. Si con Diego Carlos y Koundé atrás se consigue un bloque sólido y casi inexpugnable, no debe haber motivos para cambiarlo, a no ser que sea por causa de fuerza mayor.

El Villarreal vino a hacer su partido. Tiene arriba jugadores de mucha calidad y tuvo un buen porcentaje de acierto. Supo defenderse bien atrás y resistir el asedio durante casi todo el partido. Es uno de los equipos que estarán luchando por las plazas europeas y quién sabe si un posible rival directo, ya que quedan aún muchísimos puntos por disputarse. Verdaderamente, no me explico cómo están en tierra de nadie, a seis puntos de Europa.

A ver si consigo ver algún día –no lo creo con Lopetegui en el banquillo– a la delantera Munir-Dabbur-Ocampos. Porque yo creo que el Sevilla sí tiene gol. Pero si dos de esos tres suelen ser Nolito y De Jong… mal lo veo.

Próximo partido, Mallorca. Y no podemos permitirnos otro empate o derrota. Hay que volver a ganar ya.

Osasuna 1 – Sevilla FC 1. Si no puedes ganar, no pierdas

Buen punto el conseguido por el Sevilla en un campo dificilísimo, donde el público aprieta mucho y los jugadores locales siempre juegan con la máxima intensidad.

La primera parte del Sevilla no fue nada buena. A pesar de que se adelantó en el marcador con un buen gol de Munir, poco más hizo el Sevilla para aumentar distancias. En la única ocasión que tuvo, se anuló el gol a Chicharito por un fuera de juego de centímetros. Y cuando parecía que se iba a llegar al descanso con la victoria mínima, llegó el empate en una buena jugada entre Adrián y Chimy Ávila. Me dio la impresión de que Vaclík pudo hacer más en el gol. Aunque el disparo del argentino era muy fuerte, no era colocado.

En la segunda parte, el Sevilla salió a por el partido. Parecía que nos íbamos a adelantar de nuevo, por un penalti sobre Chicharito, pero Estrada Fernández rectificó tras ver la jugada por el monitor del VAR. Chicharito también falló un mano a mano contra Juan Pérez, tras un extraordinario pase de Banega. Para nuestra desgracia, el guardameta local hizo dos o tres paradas de bastante mérito.

La última media hora la jugó el Sevilla en superioridad numérica. Por fin. Llevamos varios partidos consecutivos donde el árbitro perdona la segunda amarilla a jugadores rivales, y ya era hora.

A partir de aquí, fue un asedio del Sevilla al área local, y el Osasuna se defendía como podía. Cuando más cerca estuvimos de la victoria fue cuando el palo rechazó el disparo de Dabbur y el Mudo no pudo cazar el rechace.

Sin embargo, el Sevilla también corrió bastantes riesgos. No me gustaba nada que Carriço tuviera que vérselas con el rapidísimo Ávila, con la defensa tan adelantada, pero en la única ocasión que pudo escaparse al contragolpe, el portugués le ganó la partida. Y menos mal, porque se podría haber quedado solo ante Vaclík.

El Sevilla controló bastante bien al Osasuna, no dando pie a que pudieran marcar el segundo a la contra, o a balón parado, y no concedió ningún córner ni hizo faltas tontas.

Puede pensarse que el Sevilla debió ganar el partido, porque tuvo más ocasiones que el Osasuna. Pero también es cierto que los rojillos, aunque sólo tuvieron tres, fueron muy claras. En los primeros minutos, Ávila cabeceó al larguero. Después este mismo jugador marcó el gol. Y por último, en un error de Koundé, que dejó botar el balón, pasándole por encima, Rubén García remató de nuevo al palo.

No sé si es justo o no el resultado, pero es lo que hay. Lo importante es que se puntuó en uno de los estadios más complicados, que sigue sin conocerse la derrota desde hace mucho tiempo, y que estamos en tercera posición, sacándole cinco puntos de ventaja a nuestros más directos rivales: un Atlético de Madrid que ha perdido bastante poderío y un Valencia que parece que se ha espabilado definitivamente. Es poca cosa, porque quedan aún sesenta y seis puntos por disputar, pero bienvenidos sean esos puntos.

Los triunfadores de hoy creo que han sido Ever Banega, que ha hecho un partidazo y Dabbur, que ha aprovechado los pocos minutos que le ha dado Lopetegui. Tengo ganas de ver una delantera formada por Munir, Dabbur y Ocampos, porque creo que con ellos tres se nos acabarían los problemas con el gol. Pero mientras Lopetegui siga contando con Nolito y De Jong, lo tenemos crudo. Chicharito hoy ha estado regular. Lo hizo muy bien en el gol anulado, incordió siempre, luchó lo indecible, pero también falló una ocasión de gol clarísima.

Jesús Navas sigue sin estar bien. No sé si hace bien Lopetegui en forzarlo, sin estar al cien por cien físicamente. Quizás debería dar alguna oportunidad a Pozo, porque Navas no ha desbordado por su banda casi nunca.

El próximo partido será ante el Villarreal, en el Ramón Sánchez Pizjuán. A pesar de que les llevemos a los amarillos doce puntos de ventaja, no me fio de ellos ni un pelo. Seguro que estarán luchando, como mínimo, por entrar en Europa.

 

 

Sevilla FC 1 – Leganés 0. Tres puntos más, a pesar de Lopetegui

Esperaba un partido muy difícil en la mañana de hoy. Sabía que se iban a notar las bajas de Fernando y Ocampos, porque son dos jugadores que marcan diferencias. También sabía que el Leganés iba a, como se suele decir, poner el autobús y a perder tiempo al máximo. Pero lo que no me esperaba, de ninguna de las maneras era la segunda parte que hizo el Sevilla.

Porque la primera siguió el guión previsto: Cuéllar, por delante de él, cinco defensas, cuatro centrocampistas y arriba En-Nesyri, para intentar cazar algún balón, aprovechando su velocidad. El Sevilla, mientras tanto, armado de paciencia, intentando no cometer fallos en la salida de balón, y moviendo el balón con mucha lentitud, lo que hacía que tuviera muy pocas ocasiones, y, además, todas erradas.

En la segunda parte, yo esperaba una continuidad de la primera, pero ni mucho menos fue así. En los primeros minutos pudimos contemplar una jugada desastrosa que no acabó en el “gol tonto de la jornada” de puro milagro. Porque Vaclík se encontró el balón tras un rebote.

Poco después, En-Nesyri estuvo a punto de hacer un golazo de tijera, que salió rozando el poste. Ahí ya el descontento de la grada era manifiesto, y con toda la razón del mundo. Porque lo que no perdona, ni perdonará nunca, la grada de Nervión es la indolencia. Y parecía que los jugadores habían salido del túnel de vestuarios completamente desganados.

El Sevilla estaba KO y empecé a temer lo peor, porque el Leganés ya se dio cuenta de que podía marcar un gol perfectamente y, por tanto, comprar muchas papeletas para puntuar . Menos mal que el Sevilla abrió el marcador. Fue un centro al área rematado por Koundé. Cuéllar, estorbado por un defensa propio rechazó el balón con dificultad, pero lo dejó perfecto para que Diego Carlos rematara a placer. Ya lo único que le faltaba al brasileño es que también hiciera goles. Y encima un gol que vale tres puntos.

Pero quedaba casi media hora y el Sevilla seguía con dificultades para crear ocasiones y, por supuesto, finalizarlas. Con Nolito y De Jong en punta, difícilmente vamos a ganar partidos con claridad, porque ambos necesitan muchas ocasiones de gol y muchos minutos para marcar. Por eso Lopetegui cada día me desespera más: por su obstinación en dar la titularidad a estos dos jugadores, cuando, en mi opinión, aportarían más velocidad, desborde y gol todos los demás delanteros o extremos de la plantilla. Es decir, Munir, Dabbur, Chicharito, y hasta los canteranos Bryan Gil y Pozo, que cuentan más bien poco –aunque no tanto como Dabbur, que ni fue convocado– para el técnico.

Pero ya el colmo ha sido cuando Lopetegui, cuando por fin retira a De Jong, deja estupefecta a la grada cuando lo hace para dar entrada a Sergi Gómez. Es decir, ganando el partido, en lugar de ir a por el segundo para sentenciarlo, lo que hace es cederle al Leganés el centro del campo y permitirle que bombardee el área. Y no nos empataron de milagro. Porque, además, el juego del Leganés es ese: en cuanto tienen ocasión, la ponen en el área, ya que tienen buenos centradores y jugadores que van bien por alto, como En-Nesyri o Carrillo.

Verdaderamente, yo esperaba un final bien distinto: con el Sevilla tocando el balón y mandando en el partido, y, de ninguna de las maneras, un Sevilla atrincherado atrás y, prácticamente, renunciando al ataque tras retirar a su único delantero. Y además, haciéndolo ante el equipo que es merecido colista, pues sólo ha sido capaz de ganar seis puntos de los cuarenta y cinco que han disputado hasta ahora.

Lo bueno es que al final nos llevamos los tres puntos, y cuando se gana todo se da por bueno. Lo malo es que si Lopetegui sigue jugando a la ruleta rusa con esos planteamientos tan cobardes y arriesgados, alguna vez saldrá mal. Y entonces le lloverán críticas por todos lados. Pero por ahora, le está saliendo todo muy bien, hasta el punto de que estamos terceros, en plaza Champions. Y eso también hay que valorarlo y celebrarlo, a pesar de que algunas veces las decisiones de Lopetegui parece que las ha tomado el entrenador rival.