Archivo mensual: septiembre 2019

Sevilla FC 3 – R. Sociedad 2. Victoria ante un rival directo que nos mantiene en Europa

La victoria de ayer es importantisima, no sólo porque pone fin a una mala racha, sino porque se ha logrado ante un rival directo. Estos tres puntos son la difeerencia entre estar a tiro de piedra del líder o estar en la zona media de la tabla. Siempre es importante estar en cabeza, no bajar de esos puetos de privilegio e intentar, en lo posible, poner tierra de por medio ante los otros rivales que nos disputarán la plaza Champions que resta por adjudicar. Y por lo que llevo viendo en estas primeras jornadas, creo que serán Valencia y Real Sociedad.

Me gustó mucho la Real Sociedad ayer. Tiene jugdores de mucha calidad, sobre todo en la zona media, como Odegaaard, Januzaj y, sobre todo, Oryazabal, que es un grandísimo jugador, probablemente el mejor de su equipo. Esto les permite crear muchas ocasiones de gol en cada partido, y como en punta también están bien armados, no es de extrañar que sea uno de los equipos más goleadores, con 12 goles en su haber. Cada vez que tenían el balón daban sensación de peligro, algo lógico, pues esos jugadores que saben lo que se hacen en la zona ancha tienen por delante a delanteros de la talla de William José, o Portu, que necesitan muy poquito para ponerse de cara a gol. También me causó buena impresión el joven delantero sueco Isak.

Igual que digo que me gustó la Real, también digo que no me gustó en, absoluto, el once inicial del Sevilla. Una pena ver a Jordán en el banquillo, probablemente castigado por protestar al ser sustituido en Ipurúa. Tampoco me gustaba que en punta estuvieran De Jong y Nolito. Creo que tenemos jugadores de más nivel en plantilla, aunque tengo que admitir que Nolito no lo hizo nada mal ayer.

El partido no pudo empezar peor, con el gol de Oryazabal. Lo único bueno de encajar un gol tan pronto es que queda todo un partido, 90 minutos, para darle la vuelta a la tortilla. Y el Sevilla supo hacerlo, con mucho trabajo, no perdiendo la paciencia y teniendo un aceptable acierto de cara a puerta. Un cuarto de hora tardó Nolito en empatar el partido, con un disparo de primeras, fuerte y ajustado. Un golazo.

El Sevilla arriesgaba mucho, pues la Real seguía mostrándose muy peligrosa al contragolpe. Afortunadamente, un tres contra dos quedó sólo en un susto.

La Real sufría mucho con las bandas del Sevilla, especialmente con la derecha, ya que Navas y Ocampos desbordaban y centraban al área con mucha facilidad. De hecho, el argentino fue quien logró el 2-1, tras una soberbia jugada personal. Por cierto, para mí es un gran misterio que, teniendo en cuenta que Navas tiene la costumbre de centrar fuerte, raso y al primer poste, no haya nunca un rematador, cuando lo hace 10 veces en cada partido. Como De Jong se dé cuenta, se hartará de hacer goles.

A partir de aquí entró el partido en una fase de descontrol, donde Fernando fue clave para que el Sevilla saliera victorioso. Impersionante la exhibición del brasileño en la contención.

El Sevilla tuvo varias ocasiones claras para lograr el 3-1, pero no fue hassta la recta final del partido cuando llegó el tercero, al rematar Mudo Vázquez un buen centro de Pozo, tras rechace del portero.

Sin embargo, el Sevilla no supo gestionar la ventaja, a pesar de que sólo quedaban diez minutos de partido, y, como ya hiciera la jornada anterior, volvió a hacer el pardillo. En esta ocasión permitió un contragolpe visitante cuando era momento de tener posesión y de jugar al ratón y al gato con la Real, de perder tiempo, de evitar agonías… Portu no perdonó. Su desmarque y finalización fueron perfectos.

Quedaban sólo cuatro minutoos más el descuento, donde estuvimos pendientes del cronómetro, temerosos de que se fueran más puntos tontamente, pero hubo final feliz.

Primera victoria en nuestro estadio. Tres puntos valiosísimos para la buchaca, pues se han logrado ante un rival que, a priori, será directísimo, y que contará con la ventaja de que sólo jugará dos competiciones.

Sevilla FC 0 – R. Madrid 1. Más puntos que vuelan de nuestro estadio

No he visto la primera media hora del partido, por tanto, no tengo una visión clara de si la derrota ha sido justa o no. Lo que sí me ha quedado claro son dos cosas:

1º.- Que el Sevilla no puede permitirse el lujo de que vuelen más puntos de su estadio. Tiene que ser lo que ha sido siempre: un fortín. Y para eso Lopetegui tiene que hacer cambios, sobre todo en la línea de ataque. Porque un solo gol en dos partidos como locales es un bagaje muy pobre.

Me llama poderosamente la atención que Lopeteguii haya dejado sin convocar a Munir y Rony. Lo del brasileño puedo entenderlo, porque, si es cierto lo que se dice, parece que aún está lejos de su mejor forma. Sin embargo, dejar fuera a Munir, sólo lo entendería si tuviera problemas físicos.

Lo que no puede ser es que haya que hacer cambios, porque necesitemos un gol, y se haya que recurrir a Nolito. Que vale, que ha hecho una buena pretemporada, pero que acaba de salir de una lesión y que es un jugador que hace un partido bueno de cada diez. Y teniendo a jugadores como Bryan Gil, Pozo o Dabbur, por poner unos ejemplos… no lo entiendo.

2º.- De Jong no puede seguir siendo el delantero titular de este Sevilla. Pienso que es el máximo responsable de los problemas que tiene el equipo para hacer gol. En mi opinión el sistema que da más equilibrio defensa-ataque es el 4-4-2. Pero si te arriesgas a jugar con un solo delantero, ese delantero tiene que ser muy bueno, lo suficiente como para marcar la diferencia. Y desde mi punto de vista, De Jong no hace suficientes méritos para ser el delantero titular de un equipo que aspire a ganarlo todo. Nadie le niega su voluntad, porque lucha a tope, se faja con toda la defensa, pero su partido se limita, principalmente, a estar en el área para cabecear todo lo que pase por allí. Y, por ahora, no ha hecho ni un mísero gol en los cinco partidos disputados en Liga.

Por desgracia, esto tiene poca solución, porque el delantero que, supuestamente, sí tiene gol, que es Dabbur, está defenestrado por Lopetegui. En cualquier caso, prefiero a Chicharito antes que al holandés. Perderíamos en el juego aéreo, pero ganaríamos en otros aspectos.

En cuanto al partido, me ha sorprendido el Madrid. A diferencia de otras temporadas, he visto un equipo muy concentrado, haciendo un gran derroche físico y me ha parecido, el tiempo que lo he visto, que ha sido mejor que el Sevilla. Creía que, con el paso de los minutos, iban a notar el esfuerzo y bajar la guardia, pero no ha sido así.

El gol llegó en una buena jugada de los visitantes, donde el Sevilla no deffendió bien. La defensa no encima ni al centrador, ni al rematador, ambos muy libres. Y si a jugadores de esa calidad, ni les molestas en el área, pues, evidentemente, lo normal es que acabe la jugada en gol.

La derrota duele. No porque se pierda el liderato, que es algo que todos sabemos que iba a ocurrir, sino porque ha sido en nuestro estadio y es la primera de esta temporada. Bajamos al quinto puesto, fuera de los puestos Champions, y el líder es un sorprendente Athletic. Habrá que estar atentos a la Real Sociedad, que es un equipo que se ha reforzado mucho y bien, y que ya nos ha adelantado. Tienen además la ventaja de que no juegan competición europea.

Al equipo no se le puede reprochar nada.  Han dado lo máximo y se han esforzado hasta el final, que es lo único que se les puede exigir.

Lamentablemente, no he podido ir al estadio y me he tenido que conformar con verlo por televisión. Pero estoy seguro que el ambiente habrá sido magnífico.

Sólo queda lamerse las heridas y pensar en el Eibar, estadio que ya sabemos que siempre es muy complicado, aunque estén penúltimos en la clasificación.

Alavés 0 – Sevilla FC 1. Partidazo, pero victoria por la mínima

El Sevilla, hasta que no solucione sus problemas en ataque, está condenado a ganar sufriendo, por muy bien que juegue, como ha ocurrido hoy. Es lo que conlleva tener tan poco gol. De Jong pelea como un jabato, presiona, se faja con los centrales, va bien por alto, pero lleva cuatro partidos sin mojar. Y eso tiene que cambiar, sea con De Jong o con otro delantero.

Porque, en verdad, el partido ha sido de total dominio del Sevilla, hasta el minuto 90. En el descuento, con todo el Alavés arriba, pues no tenía nada que perder, se perdió el orden y los locales estuvieron a punto de empatar. Manu García le ganó la partida a Reguilón, que se durmió en los laureles,  pero, con toda la portería para él, cabeceó fuera.

Sin embargo Reguilón fue clave en la victoria. Un buen contragolpe llevado por él, acabó en una falta al borde del área que lanzó con maestría Jordán. Parecía que estaba demasiado cerca, pero su golpeo fue perfecto y Pacheco sólo pudo hacer la estatua.

Quitando la delantera, lo cierto es que da gusto ver al resto del esquipo. Se combina bien, con apoyos, precisión, habiendo calidad de sobra para resistir y superar la presión del rival. Si además atrás imponen su ley Carriço y Diego Carlos, no es de extrañar que el Sevilla sólo haya encajado un gol en cuatro partidos. Pero no sólo eso. Lo mejor es que los rivales apenas crean ocasiones. Si no recuerdo mal, el Celta sólo pudo hacer una y el Alavés dos.

El Sevilla mereció ganar con más holgura. Estuvo cerca de conseguirlo, pero Ocampos estrelló el balón en el poste.

La intranquilidad de ir ganando por la mínima llevó a pensar que podría repetirse lo del Celta de Vigo, que consiguió empatar en la única ocasión que tuvo. Afortunadamente, no fue así y el Sevilla se llevó los tres puntos y el liderato. Todos sabemos que es algo temporal, porque seguro que esa posición la ocupará a final de temporada uno de esos equipos que pueden gastarse más de 150 millones de euros en un solo fichaje. Pero gusta ver ahí al Sevilla.

Me gustó mucho el partido que hicieron Fernando, Jordán, Reguilón, Ocampos, Navas… Casi todo el conjunto. El más flojito fue Banega, que volvió a jugar a la ruleta rusa, perdiendo un balón innecesariamente, en zona peligrosa, que bien pudo haber costado un gol.

Por cierto, los comentaristas de Movistar no paraban de decir, en el supuesto penalti sobre Aleix Vidal, que era clarísimo y que no se explicaban cómo, tras ser revisado por el VAR, no había sido señalado. Yo no tengo dudas. Es cierto que hay contacto, pero mínimo, y Aleix Vidal se tira tarde y mal. Más claro parecía el derribo a De Jong, donde el defensa sujetó por detrás al holandés con los dos brazos, inmovilizándolo. Sin embargo, también creo que De Jong se tira. Torpemente, porque si se hubiera tirado hacia atrás, en lugar de hacia adelante, igual habría sido otra historia.

Ahora es momento de refrescar al equipo y dar la oportunidad a los suplentes de demostrar su valía en Europa. Tenemos que mantener el liderato ante el Madrid, un hueso duro de roer, pero al que parece que tenemos tomada la medida. Al menos en el Ramón Sánchez Pizjuán.