Archivo mensual: octubre 2018

Sevilla FC 2 – Huesca 1. Se sacó adelante un partido complicadísimo

Costó sacar el partido adelante, pero se logró. En esta clase de partido, donde el rival se encierra con mucho orden y después son capaces de colarla en un contra, o a balón parado, muchas veces nos han costado puntos. Por tanto, me parece muy meritorio el no haber perdido la paciencia y la concentración durante los 97 minutos de juego, porque el Huesca resultó un hueso duro de roer.

No ayudó el hecho de que el árbitro perdonara varias tarjetas a los jugadores azulgranas. Aunque, en honor a la verdad, a nosotros también nos podrían haber mostrado un par de ellas más.

De no haber habido VAR, seguramente habría sido un partido tranquilo, pero los que pudieron ser los dos primeros goles del partido fueron bien anulados. Ambos fueras de juego lo fueron por centímetros, pero en posición ilegal, al fin y al cabo.

En la segunda parte, por fin llegaron los goles válidos. Los dos de Pablo Sarabia. En el primero, fue imposible que hubiera fuera de juego, porque fue un pase hacia atrás de Ben Yedder. El franco-tunecino trabajó mucho, pero no marcó. Sin embargo, una sensacional jugada suya sirvió para abrir la lata.

El segundo gol lo marcó Sarabia al aprovechar un maravilloso pase de Franco Vázquez. El argentino pudo marcar el tercero, pero falló estrepitosamente casi en la línea de gol, cuando sólo tenía que empujar el balón.

El Huesca dio algún susto, pero sólo en contragolpes, algunos provocados por pérdidas bastante absurdas. Como no, Banega no faltó a la costumbre de abusar del regate o conducción en zona peligrosa, y, por suerte, en esta ocasión no nos costó un disgusto.

En cuanto a los jugadores, hoy no estuvo muy acertado André Silva, que tuvo que retirarse lesionado –incomprensible que no fuera sustituido en el descanso–, al igual que Kjaer. Los mejores, desde mi punto de vista, fueron Ben Yedder y Navas, que estuvieron incansables; Sarabia, por sus goles y trabajo; y los tres centrales, que abortaron casi todas las opciones de gol del Huesca, excepto en el gol visitante. Afortunadamente, llegó en la última jugada del partido, no existiendo opciones de que pudieran lograr el empate.

La jornada ha sido muy positiva, pues nos volvemos a hacer con el tercer puesto y, además, sacamos tres puntos más de ventaja al Villarreal y dos al Valencia. Habrá que ver si también tendremos que estar pendientes del Alavés, porque lleva una racha impresionante que lo ha situado en segunda posición. El equipo norteño sólo sabe ganar y ganar. De seguir así, se convertirá en un rival directo. Un rival totalmente inesperado.

El próximo domingo nos espera en Liga un rival que es capaz de lo mejor y de lo peor: la Real Sociedad de San Sebastián. Que no decaiga el ritmo.

Sevilla FC 6 – Akhisarspor 0. Machín se volvió a equivocar

Desde los primeros minutos de juego quedó en evidencia que el Akhisar es un equipo que es muy pero que muy endeble. Será un milagro si consigue algún punto en la fase de grupos. Probablemente, cualquier equipo de nuestra Tercera División nos habría dado más problemas. Por tanto, creo que Machín se volvió a equivocar en el once inicial. Si en Krasnodar rotó demasiado, pues visitábamos al rival más fuerte del grupo, ante el Akhisar se quedó corto. Es más debería haber dado minutos a jugadores con los que se ve que no cuenta en absoluto, como Borja Lasso o Juan Soriano y haber dado descanso a los que lo juegan todo y que son piezas clave, como Vaclick, Navas o Mudo Vázquez.

A pesar de que el Sevilla jugó muchos minutos casi andando y, en determinados momentos, con casi nula intensidad, los goles se fueron sucediendo hasta llegar hasta la media docena. Y porque el Sevilla no quiso hacer más sangre, porque, de haber pisado un poco el acelerador, habría conseguido una goleada más propia de los tiempos de los Stukas. A los ocho minutos quedó sentenciado el encuentro, al transformar Sarabia un penalti. Un par de minutos antes abrió  la goleada un espectacular trallazo, ajustado a la escuadra, de Roque Mesa, tras espectacular jugada colectiva. Sin duda, fue el mejor gol del partido.

El partido sirvió, además de para ponernos en cabeza de grupo, para que ciertos jugadores vayan cogiendo confianza. Fue el caso de Promes, que sigue mostrando detalles de futbolista de nivel. A veces se precipita, posiblemente por ansiedad, pero es un jugador técnico, rápido y vertical. Logró dos buenos goles y seguro que, si tiene un mínimo de suerte, logrará bastantes más. Lo único que no me gustó fue la tontería del jueguecito de piernas a lo Cristiano Ronaldo. Esas cosas por aquí no gustan.

También marcó Muriel. Espero que marque muchos más (no lo creo), pero para que lo podamos traspasar por una cantidad medio decente que nos permita recuperar buena parte de lo invertido en él.

El partido también sirvió para que Nolito demostrara que es un caso perdido. Nefasto fichaje. No rinde y, además, tiene una ficha altísima. Hay que traspasarlo o incluso regalarlo. Hoy fue un cero a la izquierda. Tuvo una oportunidad clarísima, para fusilar al portero, y se le ocurrió intentar una vaselina que quedó hasta ridícula.

Ahora a preparar el partido con el Huesca. Necesitamos los tres puntos para seguir cerca del líder y mantenernos en las posiciones de privilegio.

Barcelona 4 – Sevilla FC 2. Goleada inmerecida, pero lógica

Una lástima esta derrota, porque el Sevilla no ha hecho un mal partido, pero ha cometido muchos errores, demasiados, y eso contra un equipo con el poder ofensivo del Barcelona, se paga muy caro.

Pero el problema no ha sido sólo atrás, sino que hoy no ha sido nuestro día en ataque. Hemos fallado ocasiones muy claras, como las de Mudo Vázquez y Ben Yedder, con todo a favor.

Por eso considero que la goleada es lógica. Si damos facilidades atrás y arriba lo fallamos casi todo… Mal vamos.

Sin embargo, el Sevilla ha merecido mejor resultado, porque también ha hecho cosas buenas, sobre todo a raíz de la lesión de Messi. Menos mal que se lesionó pronto, porque el partido, con ese 0-2 en el minuto 12, iba encaminado hacia una goleada de escándalo, ya que, además, el Sevilla, desde mi punto de vista, se estaba equivocando en el planteamiento. No le veo sentido presionar con tantos jugadores y tan arriba, porque en caso de superar esa presión (y con jugadores tan técnicos como los del Barcelona era lo más probable) el rival iba a disponer de muchos espacios para atacar a placer. Así llegó el segundo gol, por ejemplo.

La lesión de Messi supuso la igualdad, o incluso, mejor dicho, superioridad sevillista. Si el partido se decantó hacia los locales fue porque fuimos inofensivos durante muchos minutos. Llegábamos bien al área, pero, una vez allí, o no encontrábamos remate o estábamos desacertados.

El partido pudo ponerse muy interesante si Martínez Munuera se hubiera atrevido a pitar un claro penalti a favor del Sevilla, pero ni siquiera quiso ver la jugada en el monitor. De haber sido al revés, ya sabemos qué habría pasado.

A los pocos minutos, Suárez consiguió el 3-0, al provocar un penalti tras una buena jugada individual, dejando sentenciado el partido.

Lo mejor es que el Sevilla lo intentó en todo momento, a pesar de que nada le salía bien, y consiguió hacer un par de goles, de Sarabia y Muriel (buen gol el del colombiano), que arreglaron un poco el marcador.

Lo peor fue, sin duda, la lesión de Kjaer. Ya se tuvo que retirar con molestias en el último partido con su selección, con lo que no debe extrañar que se lesionara.

El jugador más destacado fue Jesús Navas, quien una vez más dio muestras de su poderío físico y estuvo presente en gran parte de las ocasiones de gol sevillistas.

Perdemos el liderato, pero al menos se compitió y no salimos con el goalaverage maltrecho y con la imagen por los suelos, como ha pasado en más de una ocasión en el Camp Nou.

Sevilla FC 2 – Celta de Vigo 1. De poder golear, a pedir la hora

Tres puntos muy meritorios los conseguidos por el Sevilla ayer, pues el Celta de Vigo demostró ser un gran equipo, con jugadores de calidad en todas sus líneas, pero especialmente en la delantera. Cayó en Nervión porque el Sevilla hizo un partido muy serio, pero estuvo a punto de echar por tierra el buen trabajo realizado por los jugadores blancos en la recta final del partido.

En la primera parte hubo muy pocas ocasiones, por parte de ambos equipos. El primer gol llegó en una arrancada de Vázquez, que se fue de su marcador y pasó a Navas, quien puso un pase medido a Sarabia para que éste cabeceara a placer, ajustado al poste. Otra asistencia de Navas, que afortunadamente, no ha sido convocado por Luis Enrique. Le viene bien descansar, porque está claro que el palaciego es titularísimo, sobre todo si es capaz de mantener el nivel que está mostrando en estos momentos.

En la segunda parte sí hubo más ocasiones de gol, a pesar de que no fue el día de nuestros delanteros. Tanto Ben Yedder como André Silva estuvieron muy por debajo de su nivel habitual. Sin embargo, los dos fueron decisivos, El primero porque marcó el 2-0, y el segundo porque provocó la expulsión de Araujo.

No me gustó absolutamente cómo se gestionó el partido a partir de la expulsión. Creo que fue nefasta. Con superioridad, y con un gol de ventaja, hay que tener más tranquilidad, hacerse el dueño absoluto del centro del campo, hacer correr al rival y buscar sentenciar, precisamente para evitar lo que ocurrió: que el Celta marcara y nos pusiera en apuros.

El gol celtiña fue obra de Boufal, y fue un golazo. Se fue, como una bala, partiendo de campo propio, haciendo retroceder a nuestra defensa y a Vaclík –grave error, porque Boufal estaba solo y tenía tres o cuatro defensores por delante– , y la colocó muy ajustada al poste, de tiro fuerte y lejano. Este detalle de calidad del franco-marroquí nos puso en jaque el resto del partido, y bien pudo costar un disgusto. Afortunadamente, el Celta desaprovechó la ocasión que tuvo y hubo final feliz.

No obstante, el Sevilla perdió otra ocasión de oro para aumentar el goal-average. Un partido que pudo acabar en goleada –Ben Yedder, por ejemplo, falló dos ocasiones clarísimas, completamente solo ante el portero–, y acabamos pidiendo la hora.

El mejor del partido, en mi opinión, fue Franco Vázquez, quien intervino en los dos goles. En el segundo, dio un gran pase a Sarabia. Pienso que en su posición actual está dando mucho mejor rendimiento que cuando jugaba más avanzado.

No entendí que Banega no fuera sustituido, teniendo en cuenta que teníamos dos goles de ventaja y en superioridad. Creo que le viene bien un descanso –ayer no fue su mejor partido– y además tenía una tarjeta amarilla. Algo que no pareció importarle –excepto en el gol del Celta–, porque el argentino siguió defendiendo con mucha intensidad y faltó poco para que le enseñaran la segunda.

El árbitro, González Fuertes, volvió a demostrar que es de los peores que hay en Primera División. Le temía más que a la magnífica delantera Aspas-Maxi Gómez, porque la temporada pasada nos la lió en el Sevilla-Villarreal. Por cierto, extraordinario el trabajo defensivo de todo el equipo, y muy bien los tres centrales, que lograron que el Celta casi no creara ocasiones de gol.

Tres puntos fundamentales para afianzarnos en plaza Champions y que, circunstancialmente, nos da el liderato. Siempre es bonito ver al Sevilla líder, pero hay que ser realistas, y lo más probable es que dejemos de serlo en el próximo partido, en el Camp Nou. Lo más importante es que, aunque queda muchísima temporada por delante, le sacamos siete puntos al Valencia y ocho al Villarreal, quienes, a priori, son nuestros más importantes rivales para conseguir la ansiada cuarta plaza.

 

Krasnodar 2 – Sevilla FC 1. Derrota importante para luchar por ser primeros de grupo

No parecía ayer el mejor momento para hacer rotaciones, ya que visitábamos al que es, a priori, el rival con más potencial de nuestro grupo, que va, además, segundo clasificado en la liga rusa. Pero Machín pensó en dar descanso, con vistas al también importante partido del domingo, ante el Celta de Vigo, a algunos de los jugadores más importantes. Y lo cierto es que se notó, y mucho. Porque es evidente que jugadores como Nolito, Muriel o incluso Roque Mesa, que está decepcionando hasta ahora, están muy lejos del nivel mostrado por los jugadores titulares.

La derrota fue más que merecida, y pudo ser más abultada, aunque también es verdad que pudimos marcar el 1-2 en la segunda parte. Pero en la primera mitad nos salvaron los postes (hasta tres) y el árbitro, que se tragó un clarísimo penalti de Sergio Gómez.

La debacle del Sevilla tuvo su origen en el centro del campo, que no carburaba. Roque Mesa sigue a un nivel muy por debajo del que se le espera, y Banega estuvo desconocido, muy fallón, y lo peor es que perdió varios balones en zonas peligrosísimas, que no costaron gol por muy poco.

Mirando a la delantera, con Nolito y Muriel, era verdaderamente complicado ser optimistas. No obstante, el gol del Sevilla llegó en una jugada ensayada, en un córner botado por Banega y rematado por Nolito. A decir verdad, fue más bien en propia meta, pues el disparo del sanluqueño lo iba a atajar, sin problemas, el portero, de no haber sido desviado por su defensa.

Los goles del Krasnodar llegaron en los veinte minutos finales, tras dos buenas jugadas donde Vaclík nada pudo hacer. Desgraciadamente, a los rusos les dio por ser efectivos en la recta final del encuentro y el Sevilla, a pesar de que Machín decidió dar entrada a la artillería pesada, no pudo ni lograr el empate.

En general, fue un partido para olvidar, donde prácticamente ningún jugador estuvo acertado. Incluso Jesús Navas, en un extraordinario momento de forma, parecía otro. Lamentablemente, Muriel no parecía otro, sino el mismo de siempre. Más vale que lo vendamos pronto, antes de que se deprecie más aún.

La derrota de ayer seguramente obligará a ganar a los rusos en el Ramón Sánchez Pizjuán, pues el Sevilla debe queda primero. Además que es la posición que nos corresponde, el club recibiría más dinero y, posiblemente, un primer rival en la fase de eliminatorias más asequible, aunque eso nunca se sabe.

De los jugadores nuevos, no me disgustó el partido que hicieron Gnagnon y Arana –que es casi nuevo, porque no jugó la temporada pasada apenas–. Esperaba más de Promes, que disfrutó de la titularidad, pero hay que verlo con más continuidad. Casi acaba de aterrizar y necesita tiempo para acoplarse. También es verdad que nuestros centrocampistas no tuvieron su día y eso no ayudó para que tuviera ocasiones claras de gol. Sólo una y algo forzada, que paró el portero.

Y ahora a pensar únicamente en el Celta. Es fundamental llevarse los tres puntos para afianzar la zona Champions y para poder disfrutar del parón liguero. No será fácil, porque el Celta tiene un buen equipo, con una pareja de delanteros que ya la quisieran muchos clubes.