Archivo mensual: agosto 2017

Sevilla FC 2 Basaksehir 2. Un gran sufrimiento y una gran satisfacción

Partido muy trabajado el que empató ayer el Sevilla. Empezamos fuerte, creando ocasiones y perdonando la vida. Dos ocasiones falladas, ambas clarísimas, por parte de Correa y Ben Yedder. Los turcos empezaron a tocar y a  inquietar, sobre todo a balón parado. Hasta que llegó el 0-1, tras una rápida combinación por banda y centro al área, que remató a placer Elía, quien le había ganado la posición a un Mercado que anduvo bastante torpe en esa jugada. Lo mejor que hizo el argentino fue un fuerte disparo que se estrelló contra el poste, cuando parecía que entraba.
El Basaksehir me pareció muy buen equipo, muy técnico y con unos automatismos que harían babear al mismísimo Emery. Tiene tres o cuatro jugadores muy interesantes, de calidad contrastada, como Elia, Adebayor, Visca o el número cinco –creo que Emre–, que era el encargado de distribuir juego y sacar todos los balones parados. Este jugador pudo tirar nuestras esperanzas Champions por la borda, de no haber repelido el poste su disparo, a tan sólo dos minutos del final.
Tácticamente, nos ganaron la partida durante buena parte del encuentro. Entre que tocaban bien el balón, presionaban muy arriba y con eficacia, y que el centro del campo Banega-Pizarro-N’Zonzi no acaba de cuajar, nos pusieron en apuros en la zona media, costándonos mucho crear ocasiones de gol.
Sin embargo, Navas se las apañó para sacar un centro perfecto, que remató a placer Escudero en el segundo palo.
Después llegaría el 2-1, que daría algo de tranquilidad y eliminaba cualquier posibilidad de prórroga. Fue en un contragolpe bien llevado por Nolito, y perfectamente finalizado por Bien Yedder, que al igual que Escudero, logró su segundo gol en la eliminatoria y, a la postre, la que nos daría el pase a la fase de grupos.
El final del partido fue infartante y angustioso. Primero porque el Basaksehir logró empatar, a falta de ocho minutos, en fuera de juego que no vio el linier. Y después por la falta directa, antrs reseñada, que no entró de milagro.
Me preocupa la fragilidad defensiva que está mostrando el equipo. Hecho en falta un central de categoría que tenga velocidad. Los que entienden de esto –Berizzo y Arias– dicen que no es necesario. Ojalá tengan razón, pero yo creo que en el mercado de invierno estaremos buscando un central.
Se pasó la eliminatoria, que era lo importante. Ahora, a esperar rivales y a disfrutar, un año más, de la Champions League.

Sevilla FC 1 – Español 1. Tropiezo por tener la cabeza en otro partido

Es evidente que el partido de Champions League es mucho más importante que el de ayer, pues hay mucho dinero y prestigio en juego. Ahí estamos todos de acuerdo. En lo que diferimos los aficionados es en la forma de afrontar dos partidos importantes en cuatro días. Berizzo es de los que piensan que hay que rotar prácticamente a todo el equipo, y yo creo que eso es una barbaridad, ya que en Primera División no hay ningún equipo fácil, cualquiera te puede complicar la vida, y el alinear a tanto suplente es arriesgar tres puntos, que también son muy necesarios para lograr el objetivo, ya casi obligatorio, de clasificarse para la Champions League. Por tanto, yo soy de la opinión de que las rotaciones deben ser al estilo Juan de Ramos. El manchego rotaba tres o cuatro jugadores, de manera que tenía a toda la plantilla implicada, refrescaba a los jugadores y no perdía potencial. O si lo hacía, era levemente.
En cuanto al partido en sí, me pareció que el Español hizo un partido muy serio. Por supuesto, ellos sí alinearon al mejor once posible. Fueron conscientes de su inferioridad, incluso cuando jugaron con uno más en los minutos finales del partido, por la absurda expulsión de Banega –merecedora de una fuerte multa–. La táctica que utilizaron fue la que harán el 90% de los equipos que nos visitaran: encerrados atrás, con las líneas muy juntas, esperando cualquier oportunidad para contraatacar.
Varias de esas oportunidades llegaron por pérdidas, principalmente por parte de Borja Lasso, en zonas muy delicadas. Parece que el canterano aún no se ha enterado de lo que es la Primera División, donde cualquier error te cuesta un gol. Ayer no fue el caso, de milagro, porque lo evitaron David Soria –qué mala suerte tiene este chaval con las lesiones– y Sergio Rico, quien hizo un espectacular paradón al rechazar el remate a bocajarro de Leo Baptistao, fuerte y abajo.
Hicimos lo más difícil, que fue adelantarnos en el marcador ante un equipo que se había encerrado con mucho orden y que nos estaba dando problemas a la contra. El gol fue de los llamados fantasma. Como nuestra liga es tercermundista y no disponemos del VAR, no podremos saber si Langlet marcó verdaderamente gol o no. Lo importante es que lo dieron por válido.
La alegría no duró mucho, porque un error infantil de N’Zonzi, que regaló el balón a Baptistao, provocó el empate. Para evitar goles como el de ayer, donde el brasileño se fue en velocidad de dos de nuestros defensas, considero que es fundamental fichar un central rápido. Eso es imprescindible para jugar con la defensa muy adelantada.
A partir de aquí, el dominio del Sevilla fue total, creando y desperdiciando bastantes ocasiones de gol, sobre todo a raíz de la entrada de Ever Banega. Y el acoso, asfixiante en algunos momentos, se acabó por la autoexpulsión del argentino, que se acordó de la madre del árbitro  — normal– y además se lo dijo –de anormal–.
Entramos en unos minutos finales de tensión, porque la niñería de Banega podía costar el punto que teníamos. No fue así porque como digo, el Español era consciente de su inferioridad, y ni con uno más se decidió a ir abiertamente a por el partido.
Incomprensible, el árbitro sólo añadió tres minutos. Se le olvidó la pausa de dos minutos para que se refrescaran los jugadores. De otra forma, no tiene sentido que se añadieran tres minutos, habiéndose agotado los cambios y habiendo habido una expulsión. No obstante, su peor error fue no mostrar la tarjeta roja a Baptistao por su brutal entrada por detrás a Corchia, a la altura de la rodilla.
El punto sabe a poco, pero no es tan malo si pensamos que los jugadores y entrenador tenían la cabeza en otro partido, los innumerables fallos en defensa y la expulsión de Banega.

Planificación a medias, a tan sólo seis días de la eliminatoria Champions

Ya queda muy poquito para que empiece lo bueno, para que lleguen los partidos oficiales y se acaben los amistosos, donde, en realidad, no se juega nada y que, debido a la multitud de cambios permitidos, llegan a hacerse hasta aburridos.

Quedan seis días para el partido de ida de la eliminatoria Champions y, particularmente, me preocupa que la plantilla está a medio hacer, ya que no sólo queda la llamada “guinda”, sino que aún quedan puestos que reforzar en el centro del campo y en la defensa. Por cierto, la guinda se supone que será el tercer delantero, que llegará al final del mercado y el esfuerzo económico que hagamos dependerá de si nos clasificamos para la fase de grupos de la Champions o no.

Lo que se ha apreciado en pretemporada es que el equipo sigue adoleciendo de los mismos males que la temporada anterior, es decir, que encaja goles con suma facilidad. Y es normal que esto ocurra, porque la defensa apenas ha cambiado. Ha llegado Corchia, sustituyendo a Mariano, y Kjaer sustituyendo a Rami, pero el danés acaba de llegar y apenas ha tenido tiempo para conocer a los compañeros y disputar algún amistoso.

Queda pendiente la llegada del tan esperado lateral izquierdo. No quiero ni pensar que se lesione Escudero, porque uno de los puntos fuertes del Basaksehir es el poder ofensivo de la banda derecha.

Del mismo modo, esperaba la llegada de otro central y la salida de Carriço, quien, por desgracia, como suele ser habitual se ha lesionado y no estará, al menos, en el partido de ida. Como Pareja tampoco tiene entre sus virtudes escaparse de las lesiones, y Lenglet –me recuerda a Kolodziejczak: con buenas condiciones pero falla demasiado– no acaba de ser todo lo fiable que debería, pienso que no vendría mal el fichaje de otro central que dé contundencia y fortaleza a una línea tan importante como la defensiva. Y a ser posible, que fuera rápido, porque nuestros centrales no destacan precisamente por su velocidad.

Por otro lado, también se vislumbran cambios en el centro del campo, ya que, según leo, N’Zonzi saldrá con toda seguridad. Pienso que sería un error no retenerlo, porque es un jugador de mucha calidad y difícil de sustituir. Y por supuesto, sería imperdonable que, de traspasarlo, no se hiciera por el importe de su cláusula, o muy cercano.

Por ahora, la planificación deportiva me está convenciendo del centro del campo para arriba, pero no me está gustando en defensa. El éxito de la temporada 17-18 dependerá, en gran parte, de si conseguimos corregir o no la debacle defensiva de la pasada temporada, donde encajamos, nada más y nada menos, que 49 goles en 38 partidos.

Hoy es la última oportunidad para ir afinando el equipo, en el último amistoso, ante la Roma, un fuerte rival, en el trofeo Antonio Puerta. Dentro de unos días, ya empieza lo bueno. Por fin.

Tocó el Basaksehir turco, un rival de dificultad media que no debería ser obstáculo

El Sevilla ha tenido relativa suerte en el sorteo celebrado en el día de hoy en Nyon. Por un lado, evitamos a los dos equipos más complicados, como eran el Niza y el Hoffenheim, pero, por otro, tampoco nos enfrentaremos a los objetivos más fáciles del bombo: Young Boys y el antiguo Steaua de Bucarest.

Así pues, nos tendremos que ver las caras con un equipo que no será ninguna perita en dulce, ya que ha estado a punto de ser campeón de la liga turca, quedando por delante de equipos consagrados, como Galatasaray y Fenerbahçe. Sin embargo, si se hacen las cosas medianamente bien, el equipo turco no debería evitar que el Sevilla estuviera en la fase de grupos de la Champions League.

Ahora bien, tengo clarísimo que, para que haya final feliz, será imprescindible respetar al rival, en el césped y desde la grada. Aquí somos muy dados a despreciar a los rivales, y ése es el primer paso para darnos un batacazo, volviéndose a repetir la mala experiencia que tuvimos con el Braga hace unos años.

Tropezar con la misma piedra sería un error terrible, sobre todo cuando se está conformando un plantel muy competitivo, a falta de un lateral izquierdo y un tercer delantero.

Según he leído, el Basaksehir es un equipo conformado por jugadores muy veteranos, con una media de edad que ronda los 31 años. Muchos de ellos pertenecieron a equipos de primer nivel, como Adebayor, Clichy, Elia o Inler. También destaca el internacional bosnio Eden Visca, que juega por la derecha y es bastante peligroso. Así que más nos vale que, al menos, tengamos al lateral izquierdo antes de los enfrentamientos con los turcos, porque no tenemos alternativa de garantías ante una posible lesión de Escudero, como ya se vio en el partido ante el Arsenal.

Me ha gustado que el partido de vuelta sea en casa. Si se diera un mal resultado en la ida, es preferible una remontada con el factor campo a favor.

En resumen, el Basaksehir es un rival teóricamente inferior, pero que, como nos confiemos, nos dejará en la cuneta, como hizo no hace mucho el Leicester City. Y eso sería un importante paso atrás para un club como el Sevilla, que busca afianzarse en la máxima competición del fútbol europeo.