Archivo mensual: enero 2016

Mirandés 0 – Sevilla FC 3. Otro paseo

Bueno, pues nos hemos plantado en semifinales batiendo un récord, puesto que no hemos encajado ningún gol. También es cierto que, hasta ahora, no nos hemos topado con un rival complicado. Ni Logroñés, ni Betis, ni Mirandés deben ser un obstáculo para el Sevilla actual.

A decir verdad, esperaba que el Mirandés fuese a oponer más resistencia. Para empezar, creía que el estadio iba a estar hasta la bandera. Sin embargo, se vio mucha grada vacía.

La eliminatoria se sentenció pronto. A los nueve minutos Iborra transformó un claro penalti cometido sobre Cristóforo, que hizo un partido magnífico. A partir de ahí, el Mirandés lo intentó, pero el Sevilla apenas le dejó crear ocasiones. La más clara la tuvieron al final, en un cabezazo que repelió el poste.

El partido que hizo el Sevilla fue muy serio en todo momento, y  el control del partido fue total. Iborra, N’Zonzi y Cristóforo no tuvieron ningún problema para imponerse y dominar el centro del campo. Y los pocos balones que sobrepasaban esta línea, siempre eran neutralizados por los centrales o por un David Soria que cada día desprende mejores sensaciones.

En general, todos los jugadores estuvieron a buen nivel, excepto Llorente, que sigue estando lento y fuera de forma. Falló también una ocasión muy clara de gol.

Me gustaron especialmente Cristóforo, Nzonzi y Kakuta. Pienso que el ex del Chelsea y Rayo Vallecano tiene calidad de sobra para dar buenos momentos en Nervión. Su centro a Coke, en el último gol, fue magnífico.

También vio puerta Juan Muñoz, que marcó un gol de delantero centro puro. Fue, además, el primero que marca en partido oficial con la primera plantilla.

Y ahora viene lo bueno, y lo difícil. Nos esperan para el sorteo de hoy tres rivales que, en mi opinión, por orden de dificultad, son los siguientes: Barcelona, Celta de Vigo y Valencia. Así que, como dice Emery, hay que alejarse del Barcelona y dar la bienvenida al Valencia, que, aunque tiene también muy buenos jugadores, es el más asequible de los tres.

 

Mirandés-Sevilla. No será fácil pasar a semifinales

Me da la impresión, que ojalá sea equivocada, de que no va a ser nada fácil el pase a semifinales. Y me baso en el partido de ida, donde ya el equipo burgalés nos causó bastantes problemas. Así que allí, en su estadio –un terreno de juego pequeño– y ante su afición, si no damos el cien por cien, pueden darnos un disgusto.

Obviamente, la clave está en marcar primero. Si lo hace el Mirandés, estarán a un paso de igualar la eliminatoria, pero si lo hace el Sevilla, prácticamente quedaría expedito al pase a semifinales, ya que nuestro rival estaría obligado a hacer cuatro goles.

Previsiblemente, Emery alineará un centro del campo superpoblado, con un solo punta. No serán de la partida ni Banega, ni Krohn-Dehli, por molestias físicas. Con lo cual, un posible centro del campo sería el formado por Cristóforo-Iborra-N’zonzi. Es decir, creación habrá poca. La que dé Reyes, si juega.

Espero que los jugadores y, sobre todo Emery, se tomen en serio el partido de esta noche y abunden los titulares en el once inicial. Con un poco de suerte, podemos plantarnos en la final y sería una lástima desaprovechar una oportunidad así. Llevando dos goles de ventaja, sería un gran fracaso quedar apeados de la competición, sobre todo si tenemos en cuenta que el Mirandés es un equipo de inferior categoría.

En caso de llegar a la final, por lo visto ayer, será ante el Barcelona, si es que no nos toca antes en semifinales. Y es que los culés, aparte de tener un equipazo, en ciertos momentos recibieron ayuda arbitral para superar al Athletic de Bilbao. Nada nuevo, por otra parte.

AT. Madrid 0 – Sevilla FC 0. Sobresaliente en defensa, nulo en ataque

Magnífico partido el realizado por el Sevilla ayer en el Calderón… pero sólo a nivel defensivo. Por lo demás, el equipo estuvo bastante desafortunado. De hecho, sólo recuerdo tres llegadas al área con peligro. Pero lo más preocupante fue que el balón apenas duraba cinco segundos bajo nuestro control. Esa baja posesión del esférico, y la amenaza constante que suponía Iglesias Villanueva, me hizo pensar que, al final, nos ahogaríamos en la orilla.

Afortunadamente, no fue así y conseguimos empatar el partido. El empate se puede considerar justo, puesto que el Atlético de Madrid tampoco generó ocasiones claras de gol. Las más claras fueron, por parte del Atlético, un tiro al palo de Griezmann, y por parte del Sevilla, otro disparo al poste de Banega.

El partido, para el espectador imparcial, fue aburrido. Se pisó poco área y la lucha fue en el centro del campo, donde Krychowiak estuvo formidable.

El panorama se puso bastante negro cuando a Iglesias Villanueva le dio por expulsar a Vitolo. Jugar contra un equipo con calidad y aguerrido siempre es complicado, pero hacerlo con un jugador menos, durante más de media hora… hacía temer lo peor.

De nuevo, como nos suele ocurrir esta temporada, la expulsión fue injusta. En la primera amarilla, simplemente, es que no hay ni falta. La segunda es una falta normalita, al borde el área. Si bien se podría considerar amarilla, me parece bastante rigurosa, ya que en el área había muchos jugadores.

Pero más allá de la expulsión de Vitolo, al árbitro se le vio el plumero durante todo el partido, mostrando un doble rasero indignante. Señaló algunas faltas en contra del Sevilla que sólo existieron en la imaginación del árbitro.

También fue expulsado Emery, por primera vez desde que entrena en Primera División. Fue por decir la verdad: “Es una vergüenza, es una vergüenza”. Y tanto que lo era.

La clave del partido fue la intensidad y concentración con la que jugó el Sevilla durante los 95 minutos que duró el partido. Sobresalió el trabajo en defensa, donde Sergio Rico, Ramí y Carriço estuvieron inconmensurables. Es una verdadera lástima que el Sevilla no haya podido contar con un duo de centrales de esta categoría hasta ahora, y que, por supuesto, Monchi no fichase un buen central en verano. De haber sido así, no me cabe la menor duda de que ahora estaríamos en zona Champions.

Y, por supuesto, sería un error gravísimo que, finalmente, el Sevilla no fiche un central en sustitución de Andreolli y Pareja. Quedarnos con sólo tres centrales –o dos y medio, porque Kolo no es un verdadero central–, manteniendo grandes aspiraciones en las tres competiciones, sería un error gravísimo.

Punto que sabe a gloria al Sevilla y a derrota para el Atlético, que perdió el liderato y acabó desquiciado de impotencia, pues siempre se chocó contra un Sevilla que hizo un alarde de pundonor y fe.

Por cierto, hoy el Sevilla FC cumple 126 años. Que se dice pronto. Felicidades a todo el sevillismo.

Sevilla FC 2 – Mirandés 0. Buen resultado, aunque se debió sentenciar

Partido complicado el de ayer, y la razón fue que, por mucho que se dijera en los días previos que había que tener cuidado con un exceso de confianza y tener respeto hacia el Mirandés, a la hora de la verdad, se alinearon los suplentes.

Por supuesto, también influyó, y mucho, el que los jugadores del Mirandés pusieran más intensidad en el partido, de manera que se llevaban, prácticamente, la totalidad de los balones divididos. Incluso en algunas fases del encuentro dominaron el centro del campo, disfrutando de una posesión de balón demasiado elevada, para lo que se espera de un equipo de Segunda División.

En realidad, el Mirandés apenas tuvo ocasiones de gol claras. Lo más peligroso fue un tiro al poste cuando el marcador era de 1-0 y un centro-chut que no llegó a cabecear nadie y se envenenó.  Pero la falta de intensidad por parte sevillista provocó que el Mirandés llegara a sembrar la inquietud en la grada, principalmente a balón parado y centros al área, que, por suerte, siempre fueron neutralizados por nuestra defensa.

Emery tampoco debió de ver muy claro el panorama cuando decidió sacar a la artillería pesada, dando entrada a Banega, Vitolo y Krychowiak. Fue entonces cuando el Sevilla apretó más y consiguió el segundo gol, ya en tiempo de descuento, decidiendo, posiblemente, la eliminatoria.

La renta debe ser más que suficiente para pasar a semifinales, aunque para evitar problemas, más nos valdría marcar allí pronto. No obstante, el Sevilla debió haber convertido el partido de vuelta en un trámite, porque tuvo ocasiones para ello. Gameiro tuvo tres clarísimas y Krohn-Dehli dos.

En cuanto a los jugadores, el mejor fue, sin duda, N’Zonzi. El francés lo hizo todo bien, e incluso marcó un gol. Por contra, el partido de Konoplyanka fue nefasto. Este jugador ha ido de más a menos. Mucho tiene que mejorar para que vuelva a ser titular.

Y ahora, a pensar en Liga, donde, previsiblemente, volveremos a ver al penoso Sevilla foráneo.

Sevilla FC 2 – Málaga 1. Mal partido, buen resultado

No hizo muy buen partido el Sevilla ayer. El horario se las traía. Era la hora de la siesta, y el Sevilla se dedicó a eso: a sestear. Hasta que en los últimos minutos del primer tiempo llegaron los dos goles de Gameiro que pusieron muy se cara el partido.

El francés fue el mejor. También le sacaron un gol bajo palos, y falló otros dos goles cantados. Uno sin portero, aunque desde lejos, y otro cuando se quedaba solo ante Kameni, pero se le fue largo.

En la segunda parte, el Sevilla cometió el error de creer que el partido estaba finalizado con un 2-0. Y, por supuesto, ni mucho menos fue así.

El Málaga no inquietaba, a pesar de que el juego del Sevilla era lamentable. Hasta que Estrada Fernández señaló una falta inexistente de Krychowiak que botó Duda y donde, en mi opinión debió atajar Sergio Rico. Entre la indecisión del guardameta y la falta de contundencia –habitual, por otra parte– de Trémoulinas, quedó el balón muerto para que rematara a placer Charles para conseguir el 2-1definitivo.

 A partir de ahí quedaron 20 minutos de incertidumbre, sobre todo cuando al árbitro le dio por expulsar, rigurosamente, a Iborra. A pesar de jugar en superioridad, el Málaga no tuvo ocasiones de gol, excepto a balón parado. Y es que Estrada Fernández convertía todos los “desmayos” de los jugadores malagueños en faltas. Al más mínimo roce caían al suelo.
En el descuento también fue expulsado el malaguista Boka, que vio la doble amarilla en tiempo récord.
Se debió golear, pero se acabó sufriendo, para conseguir tres puntos importantísimos que pueden meternos en zona europea, a la espera de lo que hagan Celta y Eibar.

Sevilla FC 4 – Betis 0. Bastaron los suplentes, y a medio gas

Tremendo espectáculo el de la noche de ayer, aunque no sé si fue mayor en el césped o en la grada.

Sobre el césped, no hubo color. Bueno, sí, más bien el rojo y el blanco del Sevilla, porque el Betis ni apareció.

Tengo que admitir que cuando vi la alineación, tenía mis dudas de si el centro del campo formado por N’Zonzi e Iborra estarían a la altura de Krychowiak –que no jugó pero que vio tarjeta amarilla en el banquillo— y Cristóforo. Y lo cierto es que se se impusieron sin nungún problema en la zona ancha. También es verdad que los centrocampistas béticos estuvieron a un nivel paupérrimo, en todos los sentidos, y, por tanto, tampoco es que sirva el ensayo para valorar positivamente al dúo Iborra-N’Zonzi.

En realidad, Emery se permitió el lujo de alinear a los suplentes. Emery sólo sacó de inicio a tres jugadores titulares: Sergio Rico, Rami y Banega. Y ni siquiera hubo necesidad de pisar el acelerador para superar al rival. De hecho, el primer gol sólo tardó cuatro minutos, y a pesar de que el Sevilla abusaba, en ocasiones, del juego horizontal, sin dar mucha intensidad al juego, los goles fueron cayendo en cascada. Con 3-0 en el marcador, muchos seguidores béticos quisieron abandonar el estadio anticipadamente, pero la policía no les dejó, supongo que por motivos de seguridad.

El Betis no pudo hacer nada por evitar la goleada, sobre todo porque es un conjunto carente de calidad, en todas sus líneas. Posiblemente, Joaquín y Rubén Castro sean sus mejores jugadores, pero ambos cumplirán 35 años dentro de poco. Digamos, que ya no están para muchos trotes.

En el lado negativo, el pobre juego de Konoplyanka y Llorente. Prácticamente, no hicieron nada, excepto perder el balón. Sin desborde, sin concentración… incluso yo diría que sin ganas. Son de los jugadores mejor pagados de la plantilla, y, por ahora, están decepcionando.

En la grada, el pitorreo fue total, con multitud de cánticos hilarantes. El culmen llegó cuando todo el estadio tarareó el himno del Betis, con las linternas de los móviles encendidas, en clara referencia al bucle sin fin que tuvieron que soportar los aficionados sevillistas que se desplazaron al Villamarín días antes. Lo nunc visto. Fue una represalia con arte y con mucha guasa.

El arbitraje de Mateu Lahoz no me gustó nada. Permitió el juego duro de algunos jugadores béticos, y debió mostrar más tarjetas. Por lo demás, no hubo jugadas polémicas.

El resultado global de la eliminatoria lo dice todo: 6-0, y en ambos partidos sin querer hacer sangre. Que yo recuerde, nunca he visto una diferencia tan grande en un derbi. Antiguamente, eran igualados y más emocionantes, pero desde que el Sevilla se ha acostumbrado a habitar en la zona alta de la tabla y a ganar títulos, en los derbis la única incógnita es saber por cuánto ganará el Sevilla, sobre todo si se juega en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Leí un artículo en prensa que decía que, ahora mismo, la distancia entre Sevilla y Betis era sideral. Yo creo que es la palabra exacta. Y como dice Pablo Blanco, es tanto en lo deportivo como en lo institucional.

Que siga así muchos años. A ser posible, para siempre.

Contra el Betis, bienvenidas las rotaciones

Me llama la atención que haya sevillistas a los que no les parece bien el que haya cambios y se queden algunos titulares sin convocar. A mí me parece perfecto, puesto que hay que ser conscientes de que la eliminatoria está prácticamente sentenciada y, además, el sábado tenemos un importantísimo partido ante un rival, el Málaga, que nos va a exigir mucho más que el Betis. Tendremos que dar lo mejor si queremos superar a los malacitanos, porque tendrán tanta o más motivación que el Betis, por esa tirria que nos tienen, y porque tienen bastante mejor equipo. Nos jugaremos tres puntos vitales si queremos meternos de lleno en la zona noble de la tabla.

Así pues, siempre que a Emery no le dé por dejar a Banega en el banquillo, me parecerán bien los cambios que haga. Konoplyanka, Reyes, Kakuta o Llorente, a pesar de no estar siendo de la partida últimamente, son más que válidos. Es más, ya los querría el Betis, o muchos equipos de Primera, en su plantilla.

Desde mi punto de vista, sólo un exceso de confianza por nuestra parte –imperdonable y poco profesional– o una jugada decisiva –como un penalti y expulsión–, podría poner en peligro la eliminatoria. Y me baso en que considero que la diferencia entre las plantillas es abismal, de manera que veo a un Betis como serio candidato al descenso, y a un Sevilla que debería estar luchando por la Champions, de no habernos “obsequiado” con tantos esperpentos fuera del Ramón Sánchez Pizjuán.

Si no se rota contra este Betis, ¿contra quién entonces?

 

Optimista para la segunda vuelta

Todo el mundo coincide en que la primera vuelta del Sevilla ha sido para olvidar. Bueno, menos el Presidente, que, curiosamente, le da un notable. Pero dejando a un lado, alguna excepción, está claro que ser séptimos en la tabla, a diez puntos del cuarto, una vez finalizada la primera vuelta, no entraba dentro de las previsiones. Sin olvidar, por supuesto, los partidos tan lamentables que hemos hecho fuera de nuestro estadio.

Sin embargo, soy optimista para la segunda vuelta. Y lo soy, si tenemos en cuenta que ya se podrá contar en defensa con Rami y Carriço, y que se fichará un central –que espero que no sea Fazio–. Además, parece ser que Emery ya se ha dado cuenta de que el mejor centro del campo posible es el formado por Krychowiak-Cristóforo-Banega.

Por tanto, creo que, con la incorporación de esos dos nuevos jugadores, la fortaleza defensiva del equipo va a aumentar considerablemente, de manera que ya no concederemos puntos tan fácilmente. En ocasiones, hemos perdido partidos con regalos nuestros, donde el rival apenas ha llegado un par de veces a nuestro área. Les ha bastado, simplemente, con aprovecharse de nuestra frágil defensa y de un centro del campo que no funcionaba, ni en la creación ni en la destrucción.

Todo eso, puede haber llegado a su fin. Si a Emery no le da por cambiar lo que funciona. Porque esa es una de las cosas que no entiendo de nuestro entrenador: parece que da con un once ideal, y, de buenas a primeras, hace cambios importantes sin venir a cuento.

De ser ciertos las noticias que llegan de Italia, que sitúan a Immobile de vuelta en el Torino, ya sería perfecto que se encontrara un sustituto que apretara las clavijas a Gameiro.

Por cierto, cuando digo que soy optimista, me refiero a que entraremos en Europa. Hemos llegado a estar tan mal, que he visto en peligro los puestos europeos. Ahora parecen relativamente fáciles, porque estamos a dos puntos de la quinta plaza. La Champions, vía liga, no la descarto, pero está muy complicada. No ya porque el Sevilla tenga que recortar diez puntos, sino porque el Villarreal está muy fuerte, tiene una buena plantilla y, además, le sale todo.

Para entrar en Champions, hay que empezar bien desde el inicio y no cometer los graves errores de planificación –centrales y delanteros, principalmente– que se han tenido esta temporada.

No, señor Castro, la actual no es la mejor plantilla de la historia

Sorprendía ayer el Presidente, José Castro, en la televisión del club, en el programa “A balón parado”, cuando decía que le daba un notable a la temporada que está haciendo el Sevilla, y que creía que la plantilla es la mejor de la historia, aunque matizaba que eso había que demostrarlo.

En cuanto a lo del notable, no me lo explico. Si le da un notable estando en mitad de la tabla, ¿sería un sobresaliente estar en zona Euroa League? ¿Y ya si estamos en puestos Champions? Supongo que entonces sería matrícula de honor. Pues a mí me parece que la temporadita que está haciendo el Sevilla, por ahora, es bastante lamentable. Y lo pienso porque considero que, aunque no se ha hecho una buena planificación, principalmente con los centrales y los delanteros, el Sevilla debería estar en los puestos de privilegio. Y eso se habría conseguido de no haber logrado, únicamente, cinco ridículos puntos en todos los partidos que hemos jugado como foráneos.

Lo que sí me parece de notable son los partidos que hemos jugado en nuestro estadio, exceptuando, lógicamente, los dos primeros. Pero, en general, la temporada está dejando bastante que desear.

Y tampoco podemos olvidar el papelito en Champions, donde hemos sido timoratos con los equipos poderosos y casi quedamos cuartos, lo cual habría supuesto quedarnos, a las primeras de cambio, fuera de Europa.

Eso sí, es evidente que aún puede arreglarse la temporada. Queda tiempo para meternos en Europa, podemos revalidar el título en la Europa League y también está la opción de ganar la Copa del Rey. Claro que todas esas opciones, de seguir jugando de forma tan penosa fuera de nuestro feudo, se antojan poco menos que imposibles.

En cuanto a la mejor plantilla, posiblemente fuera la que ganó la Liga o algunos de los primeros títulos. De las que yo he conocido, sin duda me quedo con la que ganó la primera Europa League. Aquella plantilla tenía jugadores que, en mi opinión, eran de los mejores del mundo en su posición: Palop, Navas, Kanouté, Luis Fabiano, Dani Alves, Javi Navarro, Renato, Antonio Puerta… Un plantillón.

De la plantilla actual, ¿quién se puede equiparar a estos jugadores? Así que no entiendo las palabras de nuestro Presidente, máxime teniendo en cuenta el papel que está desempeñando hasta ahora la plantilla.

En lo que tiene que pensar Castro es en reforzar el equipo, y cuanto antes, mejor. Urge un central, pues, por ejemplo, para el próximo partido, ante el Athletic, sólo tendremos dos centrales disponibles, y uno de ellos, Carriço, reaparecerá después de una larguísima lesión, con lo cual podría estar falto de ritmo. Y el otro, Kolo, nos tiene acostumbrados a dar una de cal y otra de arena.

Y por favor, que ese central no sea Fazio. A ver si con las tonterías vamos a acabar fichando a ese traidor.

Y si ya, de paso, se encuentra un delantero con gol, pues miel sobre hojuelas, porque ni Llorente, ni Immobile, ni Gameiro, están cumpliendo con las expectativas. Sobre todo, el francés, del que yo esperaba muchísimo más. Pero lo cierto, es que esta temporada lo falla absolutamente todo, hasta goles cantados.

No sé si la renovación de Juan Muñoz tiene algo que ver con la falta de gol, pero a mí me parece estupendo que se haya renovado al canterano. Ahora lo que falta es que se le den oportunidades, porque desde el banquillo no puede hacer goles. Particularmente, dudo mucho que lo haga peor que los delanteros actuales.

En fin, a ver qué hacemos mañana. Partido ante un rival directo, con jugadores importantes y que nunca dan un balón por perdido. Habrá que tener especial concentración en el juego aéreo. Mañana los tres puntos son vitales para adelantar al Athletic y acortar distancias con los equipos que nos preceden.

Betis 0 – Sevilla FC 2. Tarde de paseo por la Palmera

Tranquilísimo partido para el Sevilla, que no tuvo ningún problema para imponerse, desde el minuto uno, al que dicen que es su eterno rival.

Sorprendía que Mel no alineara a los que se supone son los mejores jugadores del Betis: Adan, Dani Ceballos y Rubén Castro. De cualquier forma, con ellos sobre el campo, el Betis disparó en el pasado derbi las mismas veces entre los tres palos: cero. Con lo cual, Sergio Rico estuvo más bien aburrido, excepto al final, que fue un espectador de lujo cuando Rubén Castro convirtió un penalti en un ensayo de rugby.

El partido se puso muy de cara con el gol de Krohn-Dehli, que con un amago y un poco de velocidad se coló hasta la cocina y batió a Giménez. Entonces el partido dejó de gustarme, porque el Sevilla se dedicó a controlar el balón, sin buscar la portería contraria. No obstante, el segundo gol llegó a balón parado, al inicio de la segunda parte, en una extraña jugada, repleta de indecisiones y rebotes, donde Krychowiak estuvo oportuno para empujar el balón casi en la línea de gol.

El Sevilla, sin pisar el acelerador, tuvo varias ocasiones para lograr el tercero, pero los postes, en dos ocasiones de Banega, y la nulidad ante el gol de Gameiro, que volvió a fallar un gol cantado, lo evitaron.

No me gustó nada la falta de ambición del Sevilla. No sé si es por intentar darle algo de emoción para la vuelta, o por que no se quería hacer llorar a los niños béticos en el día de Reyes –por cierto, no fue el día de Reyes, porque el utrerano no aportó nada–, o porque estaban los jugadores cansados de comer tanto roscón… Pero lo cierto es que el Sevilla no quiso hacer sangre. A poco que lo hubieran intentado, habría caído una goleada y sentenciado la eliminatoria. Aunque yo creo que ya está más que sentenciada. Me parece muy improbable –sería una hecatombe– que este Betis sea capaz de remontar un 0-2 en el Ramón Sánchez Pizjuán. Más bien al contrario. Pienso que tiene muchas papeletas para que, esta vez sí, caiga la goleada.

En cuanto a los jugadores, me gustó mucho la actuación de Cristóforo. Creo que el uruguayo es el complemento perfecto para Krychowiak. O en su defecto, Iborra, pero nunca N’zonzi. También Banega hizo un partido muy completo, aunque no tuvo el premio del gol. Y Krohn-Dehli también estuvo a buen nivel.

En el lado negativo, Immobile. Al italiano se le ve voluntad, pero mientras más le veo jugar, menos me gusta. En mi opinión, no tiene calidad para ser delantero de un equipo como el Sevilla, por lo que si llegara una buena oferta por él, yo ni me lo pensaba: lacito y a buscar un sustituto.

Lo cierto es que el Sevilla esta temporada no tiene gol. Este problema no lo teníamos  con Bacca, Aspas y Gameiro. Pero hoy día parece que nos han cambiado a Gameiro por un hermano gemelo, y desde luego, ni Llorente ni Immobile tienen la velocidad, calidad y acierto que tenían Bacca y Aspas. Por tanto, urge volver a recuperar el gol. Cuestión fundamental en el fútbol. Si puede ser en el mercado de invierno, mejor. Aunque lo más probable es que sea en el de verano, donde habrá más opciones.

Y de nuevo, para finalizar el derbi, afloraron dos nuevas acciones de Estilo Betis. Si ya fue lamentable y ridículo el poner el himno del Betis 21 veces, a todo volumen, cuando el estadio estaba vacío, para fastidiar a los aficionados sevillistas en la grada; el doble de lamentable y ridículo es repetirlo. Los dirigentes del Betis demostraron, de nuevo, no tener categoría. Igualmente, bloquearon el acceso al terreno de juego para que los jugadores sevillistas no pudieran salir a celebrar la victoria con sus aficionados.

En fin, de qué nos vamos a extrañar a estas alturas.

 

 

 

Granada 2 – Sevilla FC 1. Emery no se tomó en serio al Granada

Tras el partidazo de Cristóforo ante el Español, esperaba que el uruguayo entrara en el once inicial, acompañando a Krychowiak. Pues no. Cristóforo empezó desde el banquillo. Pero el problema es que en el banco de suplentes le acompañaban Konoplyanka y Ever Banega. Lo de Konoplyanka puede entenderse, porque no está en un buen momento. Aún así, yo contaría siempre con el ucraniano. Sólo con su velocidad y desborde, ya crea muchas preocupaciones en el equipo contrario, que, a veces, emplean dos jugadores en su marcaje. Si además tiene un buen golpeo a balón parado y, por ahora, no hay ningún jugador que lo mejore… en mi opinión, debe ser indiscutible.

Pero dejar a Banega en el banquillo es la más clara evidencia de que Emery no se tomó el partido en serio. Igual creyó que, al estar el Granada en puestos de descenso, sería pan comido. Pero ya sabemos todos, incluido Emery, lo que ocurre cuando no juega Banega: nos cuesta un mundo crear ocasiones de gol, o, simplemente, no las creamos, y nuestra posesión baja muchísimo. Ayer fue la prueba. Que yo recuerde, sin Banega sólo tuvimos una ocasión, en el minuto 46, y fue nuestro gol.

Ya con el 2-1, Emery rectificó y dio entrada a Cristóforo, Konoplyanka y Banega, pero ya no quedó tiempo para la remontada, porque, entre otras cosas, nos dedicamos a fallar goles cantados, que es lo que nos tiene acostumbrados esta temporada el Sevilla como visitante. Reyes y Gameiro tuvieron dos ocasiones clarísimas. Pero poco más hizo el Sevilla para darle la vuelta al marcador. El árbitro convirtió la misión en imposible, al expulsar injustamente a Rami, quedando el equipo en inferioridad en los minutos finales. Por cierto, Rami ha bajado alarmantemente su nivel en los últimos partidos, y eso es algo muy preocupante, porque, actualmente, es el mejor central que tenemos.

De nuevo, nos superó un equipo muy inferior, y lo más doloroso es que para conseguirlo tuvo que hacer muy poquito. Dos jugadores rápidos y habilidosos, como Success y Peñaranda, pusieron en jaque a nuestra defensa en varias ocasiones. Y los dos goles llegaron tras una concatenación de errores de nuestra defensa.

El primero tiene lugar tras una pérdida absurda en el centro del campo. Se deja tirar a un rival desde la frontal del área, sin que nadie le moleste, y, para colmo, Sergio Rico ni atrapa el balón, ni lo despeja hacia un lado, sino a la frontal del área. Demasiadas facilidades.

Igual ocurrió en el segundo. Un fallo en el centro del campo y Peñaranda, con una simple diagonal, esquiva a nuestra defensa, que está lentísima y sin ninguna intensidad y agresividad.

Verdaderamente, es vergonzoso que el Sevilla no haya ganado ningún partido como visitante en la primera vuelta. Hasta el farolillo rojo, el Levante, lo ha hecho ya. Pero lo peor no es eso. Lo peor es la desidia que muestra el equipo y, sobre todo, el entrenador, porque no es la primera vez que el Sevilla tira a la basura 45 minutos, o incluso el partido entero.

Lo que está claro es que el Sevilla tiene plantilla para estar más arriba de la triste novena posición que ocupa actualmente, y, por supuesto, para no dar la penosa imagen que está dando en muchos partidos de esta, por ahora, desilusionante temporada.

O se cambia la actitud ya, o esta temporada corremos el serio riesgo de quedarnos fuera de Europa.