Archivo mensual: diciembre 2015

Si se usa la tecnología en el rugby, ¿por qué no en el fútbol?

En dos partidos de ayer, Madrid-R. Sociedad y Barcelona-Betis, hubo actuaciones arbitrales escandalosas. Bueno, más bien, habrían sido escandalosas si los perjudicados hubiesen sido los equipos poderosos. Pero ya sabemos que eso nunca ocurre. Curiosamente, los árbitros siempre se equivocan en contra del débil. En esta ocasión, al Madrid le regalaron dos penaltis inexistentes, incluso de risa –excepto si eres aficionado de la Real Sociedad, claro–. Al Barcelona sólo le regalaron un penalti, que fue fallado, pero que acabó en gol porque Rakitic cometió falta sobre el central del Betis que fue a por el rechace. Por supuesto, dicha falta tampoco la vio el árbitro.

Hace poco se ha disputado el Mundial de Rugby, que es el tercer evento deportivo del mundo, tras los juegos olímpicos y el fútbol. El rugby siempre me ha gustado, pese a que no entiendo todas las reglas, sólo las básicas, siendo ya suficiente para disfrutar de este deporte que me parece espectacular, sobre todo cuando juegan las mejores selecciones, como los All Blacks, la selección de Nueva Zelanda, que fue la que ganó el Mundial. En este enlace se pueden ver algunas acciones de ellos.

Por cierto, recientemente ha muerto un jugador que fue una leyenda del rugby: Jonah Lemu, a los 40 años de edad. Lemu era verdaderamente un jugador fuera de serie: 1’97 de altura, 120 kilos de peso, y aún con esas características, era capaz de recorrer los cien metros en menos de 11 segundos, lo que le convertía en una mole casi imposible de parar. Dejo unas jugadas suyas.

Por falta de tiempo, sólo puede ver tres o cuatro partidos. Varias cosas me llamaron la atención. La que más, el uso de la tecnología.

En rugby hay un juez de vídeo, que es lo que venimos reclamando los amantes del fútbol, los que estamos harto de ver perder a tu equipo por culpa de los árbitros. No es una cuestión baladí, pues en el mejor de los casos, un error arbitral te hace perder puntos o una eliminatoria, y en el peor, te puede hacer perder un título o la categoría. Eso es imposible que ocurra en rugby, o harto complicado.

Durante los partidos, de tiempos de cuarenta minutos de duración, es habitual que el árbitro principal detenga el juego para ver determinadas jugadas por el vídeo. El árbitro no tiene reparo en parar el juego un par de minutos para pedirle al juez de vídeo que le repita una jugada, para ver si, por ejemplo, un jugador que ha golpeado a otro, merece una sanción más o menos fuerte, dependiendo si le ha golpeado con intención o no.

El vídeo llevado al fútbol implicaría el fin de los jugadores piscineros y teatreros, estilo Cesc Fábregas. Ganaría mucho el llamado «Deporte rey» y las acciones antideportivas serían un rara avis, ya que se castigarían con dureza en el acto. Y, por supuesto, el árbitro dispondría de un instrumento importantísimo para no errar en las jugadas que pueden decidir un partido, como penaltis, expulsiones o goles fantasmas.

Los detractores del uso del vídeo alegan que se perdería mucho tiempo y la esencia del fútbol. Como ya digo, el rugby demuestra que no es así, pero, en todo caso, siempre está la opción que está implantada en el tenis: que cada equipo pueda recurrir al vídeo el número de veces que se acuerde por el organismo competente. De este modo, los entrenadores se pensarían si agotar las dos o tres opciones de las que dispongan para ver las jugadas polémicas.

Lo que está claro es que, si se quiere, no hay ningún problema para usar la tecnología en el fútbol. El problema es que no hay interés, posiblemente porque el uso de la tecnología conllevaría más igualdad y perjudicaría a los clubes más poderosos, los cuáles pueden seguir beneficiándose de los «fallos de apreciación» de los árbitros.

Por cierto, 0tra de las cosas que resultan llamativas del rugby es que los jugadores, aunque estén chorreando sangre, siguen jugando. Siempre me he preguntado por qué los jugadores de fútbol, aunque sangren mínimamente, tienen que salir del terreno de juego. Ahora, después de ver rugby, le veo menos explicación aún.

Finalmente, recomiendo a todo el que le guste el deporte y el espectáculo que vean partidos de rugby, en especial de alto nivel. Para ello, siempre viene bien unas reglas básicas.

Sevilla FC 2 – Español 0. Emery ya sabe quién es Cristóforo

Tres puntos más, bastante trabajados, ante un Español que inquietó bastante a lo largo del partido, teniendo algunas ocasiones claras, pero, sobre todo, a raíz de fallos clamorosos nuestros en defensa. Por ejemplo, los dos fallos graves de Kolo no costaron un gol de milagro.

En general, fue un partido bastante completo de todos los jugadores, pero destacó uno sobremanera: Sebas Cristóforo. Espero que, por fin, Emery se haya enterado ya de quién es el uruguayo: todo garra y pundonor. Ayer daba la sensación de ser omnipresente, atajando muchísimos pases del rival, y, además, distribuyó con rapidez y sentido el juego. Me gustaría ver un centro del campo Cristóforo-Krychowiak-Banega. Puede ser espectacular.

También me gustó el partido que hizo Mariano, completísimo, excepto una acción falta de contundencia, en defensa, que pudo costar caro. E igualmente, el de Immobile, aunque a partir del gol fue diluyéndose, poco a poco. Hizo un gol de oportunismo pero falló otro a placer, tras sensacional pase de Banega. El argentivo volvió a demostrar que es pieza fundamental en este Sevilla. Ayer incluso vio puerta, allanando el camino a la victoria con un gol donde encaró con seguridad y temple al guardameta españolista.

La segunda parte me pareció muy floja, y  no me gustó absolutamente nada el absurdo correcalles que se vivió en los últimos veinte minutos. Al Sevilla, ganando 2-0, lo único que le interesaba era controlar el balón, forzar el desgaste físico del Español y dejar pasar los minutos, a la espera de sentenciar el partido. En vez de eso, el partido se volvió loco, sin orden, y eso únicamente beneficiaba al equipo barcelonés. Por fortuna, nunca llegó el gol de los periquitos, pero con un 2-1 se habrían vivido momentos de nervios, tanto en el césped como en la grada.

La victoria es importantísima, ya que nos permite estar a tiro de piedra de los puestos que dan acceso a la Europa League y al de Champions que aún queda por dilucidar.

Por cierto, por fin se estrenaron el nuevo marcador –magnífica calidad de imagen– y una reseña al año fundacional del club –since 1890–.

Sevilla FC- Español. Último y peligroso partido del año

Último y exigente partido en casa del exitoso año 2015. El rival, a priori, no es de los más complicados. De hecho, incluso están tres puntos por debajo del Sevilla. Sin embargo, ahí es precisamente donde veo el peligro: un equipo que no es llamativo pero que tiene algunos jugadores de calidad, como Victor Sánchez, Marco Asensio o Felipe Caicedo, quienes te la pueden liar en cualquier momento. Además, vienen con un entrenador que casi acaba de aterrizar: Constantin Galca, por lo que los jugadores rivales estarán más motivados.

No obstante, mi principal preocupación no es el Español, sino el Sevilla, y más concretamente, el sustituto de Krychowiak. Tanto Iborra como Cristóforo me parecen buenos centrocampistas, perfectamente capaces de cubrir la baja del polaco. Pero me da a mi que a Emery le va a dar por reincidir en uno de sus errores, a mi juicio, más inexplicables: situar a Carriço en el centro del campo. Y lo considero un error porque, hasta ahora, cuando el portugués ha jugado en esa posición, no ha rendido, encontrando el Sevilla grandes dificultades tanto para crear juego  como para destruirlo. Teniendo en cuenta esta debilidad en la zona ancha, si además el Español presenta un centro del campo poblado y que presione, nos podríamos ver negros para hacernos con el control del partido, que es lo que ya ha ocurrido en anteriores ocasiones.

Pero si esto ocurre, no será culpa de Carriço –que hace lo que puede en una posición que no es la suya–, sino del que lo pone, es decir, Emery.

En cualquier caso, espero que, ya sea con Carriço, Cristóforo o Iborra, seamos capaces de despedir el año donde nos proclamamos campeones de la Europa League por cuarta vez y se reconoció el año de fundación de 1890, como se merece: con una gran victoria que nos haga casi tocar con los dedos los puestos europeos.

El árbitro será Iglesias Villanueva. Puede ser otro obstáculo importante en la tarde-noche de hoy, pero aquí ya no se puede hacer nada.

Betis 0 – Sevilla FC 0. El derbi debió quedar sentenciado en los primeros minutos

El derbi de ayer fue el peor derbi, que yo recuerde. Poquísimas ocasiones de gol, cuatro, como mucho, y todas a favor del Sevilla. El Betis no tiró ni una sola vez a puerta. Así que las declaraciones de Maciá, al final del partido, deben entenderse como un toque de humor. No se le ocurrió otra cosa que decir que el Betis fue mejor y que creó más ocasiones de gol.

Lo cierto es que el derbi debió quedar sentenciado muy pronto, si el árbitro se hubiera atrevido a enseñar roja directa a Molinero, por su brutal entrada sobre Trémoulinas –también le perdonó la segunda amarilla en la segunda parte–, y si Gameiro hubiera batido a Adán al inicio del partido. Es extraño ver a un árbitro expulsar a un jugador en los primeros minutos, y, posiblemente, se salvó por eso. Yo sólo lo he visto una vez: en un Sevilla-Sporting de Gijón, hace muchos años, en una entrada parecida a la de ayer. Fue tras el saque inicial, y el árbitro no lo dudó ni un momento. Sólo estuvo segundos sobre el césped.

Gameiro preocupa. El francés no se parece al del año pasado. Al igual que hizo en Málaga, falló un mano a mano con el portero, cuando lo tenía todo a su favor. Adán ni siquiera salió, se quedó bajo palos. Parecía batido, pero Gameiro, en vez de fusilar, tiró flojo y al guardameta, cuando tenía toda la portería para él.

Al inicio de la segunda parte, Gameiro también tuvo una ocasión clara, pero esta sí era más complicada de finalizar, porque estaba más forzado, escorado y el portero tuvo tiempo para salir a cubrir hueco.

Lamentables las maniobras del Betis de intentar evitar que el Sevilla jugara con su segunda equipación y la de poner la megafonía a tope, con el himno del Betis, incluso cuando ya había finalizado el partido. El ya famoso Estilo Betis. En realidad, ¿de qué nos vamos  a extrañar a estas alturas?

El derbi fue para olvidar, con muchísimas faltas que impedían ver un juego fluido. Pero el único que lo intentó fue el Sevilla, que perdió dos puntos. Pocas veces va a encontrarse el Sevilla con un rival tan inoperante arriba. Y el sevillismo no puede evitar preguntarse: Si no ganamos ni al Betis, ¿dónde vamos a ganar fuera?

 

Sevilla FC 2 – Logroñés 0. Algunas cositas interesantes

Partido el de ayer al que cuesta trabajo ir: noche algo fría, día laboral, eliminatoria más que decidida y rival de poca enjundia. No es de extrañar que fuéramos tan poquita gente.

Poco que destacar, sobre todo en la segunda parte, que me pareció muy aburrida. Sin embargo, hubo algunos detalles que me gustaron. Por ejemplo, la actuación de David Soria. Hay que verlo más, pero me parece un portero muy interesante: ataja con mucha seguridad los balones aéreos y mostró, en un par de ocasiones, muy buenos reflejos.

De los centrales, me convenció más Diego González, siempre seguro y con jerarquía. No me gustó nada Luismi, puesto que su exceso de confianza le llevó a arriesgar el balón en zonas peligrosas, e incluso a perderlo en un par de ocasiones. De haber sido otro rival, muy probablemente habrían acabado en gol.

Punto y aparte merece José Antonio Reyes. Se le vio enchufadísimo, posiblemente con ganas de convencer a Emery de que tiene que jugar el derbi, y, además, nos regaló un precioso gol de falta directa.

Después de ver el partido de ayer, sigo sin explicarme por qué Cristóforo no cuenta para Emery. Pienso que tiene calidad y, que sólo por su entrega, merecería jugar más. Al menos, jugar un poquito, aunque sólo sea para dar descanso a Krychowiak.

Kakuta, Nzonzi e Immobile –casi falla el gol– tienen que ponerse las pilas. Con sólo detallitos no van a hacerse con un puesto de titular, aunque incomprensiblemente, al menos para mí, Nzonzi está jugando bastante de pivote defensivo.

No entendí que jugara Kolo. Sólo tenemos dos centrales sanos de la primera plantilla, y no vi motivo alguno para arriesgar a uno de ellos.

Y ahora sí. Ahora a pensar en el derbi del sábado. Si no llega entonces la primera victoria fuera de casa, no creo que llegue nunca.

Sevilla FC 1 – Juventus 0. Llorente y Sergio Rico decisivos para el pase a la Europa League

Ayer se pudo disfrutar de un gran ambiente, de una gran noche europea, con final feliz. Pero costó muchísimo lograrlo. Superar a un gran equipo como la Juventus nunca es fácil, y mucho menos cuando se jugaba el pase como primero o segundo de grupo.

En general, el equipo estuvo a gran altura, pero también fue necesario una buena dosis de fortuna. Casi no podía creer que Morata fallara a placer, rematando fuera, cuando lo más fácil era colarla. O ya con el 1-0 en el marcador, cómo repelió el larguero el magnífico disparo de Dybala –desde mi posición, parecía que entraba–. Y ya para rematar, casi al final, cómo Sergio Rico desvió un balón a bocajarro de Morata, cuando el gol parecía inevitable.

Pero también nosotros tuvimos nuestras opciones, algunas clarísimas, para haber marcado algún gol más. Llorente la tuvo en la primera parte y, sobre todo, Gameiro. Imperdonable que el francés no sentenciara el partido cuando se quedó solo ante Buffon.

Me gustó la intensidad con la que jugó el Sevilla todo el partido. Contrastaba totalmente con la actitud que acostumbra a mostrar el equipo en los partidos como visitante en Liga. Ayer todos se hartaron de correr y de presionar, y así todo es más fácil.

Quienes no estuvieron a la altura fueron N’zonzi y Konoplyanka, aunque el ucraniano asistió a Llorente en el único gol del partido, sacando un muy buen córner. Pocos jugadores hay que ganen un balón aéreo a tres centrales internacionales como los que alineó ayer la Juventus, pero, por suerte, teníamos a uno de ellos.

Dos de nuestros jugadores estuvieron inmensos: Sergio Rico, que lo paró todo, y Ever Banega. El argentino dio toda una exhibición, un verdadero recital en el centro del campo. Y lo hizo ante un equipo que, según dice la prensa, le pretende.

Victoria importantísima, que nos da dinero, prestigio, la posibilidad de volver a revalidar un título y una segunda vía para lograr la clasificación para la Champions. Siempre es difícil lograr un título, pero este año será imposible si Monchi no soluciona en enero los defectos que tiene la plantilla, sobre todo en defensa. Como mínimo, veo necesario un central y, ya que no se cuenta con Cristóforo, un centrocampista defensivo. Aún se está a tiempo de no tirar la temporada y de hacer algo importante.

Deportivo de La Coruña 1 – Sevilla FC 1. Con tanta derrota, el empate sabe a gloria

Una victoria era mucho pedir, pero, al menos, no nos venimos de vacío ante un rival que últimamente se nos da bastante bien.

El partido que hizo el Sevilla fue flojito, pero el Depor no lo hizo mejor, con lo cual hubo muy pocas ocasiones de gol. El 1-0 llegó en una falta que hizo Ramí en el borde del área–me pareció carga legal: hombro con hombro– y que, más o menos, se traga Sergio Rico. Digo «más o menos», porque me dio la impresión que el bote fue irregular y que, por tanto, era difícil de parar.

El empate fue logrado por Iborra, tras pase de pecho de Llorente, aprovechando un error al hacer el fuera de juego del Deportivo.

Ningún jugador destacó. Si acaso, Iborra, por lograr el gol y porque a partir de su entrada, el equipo controló mejor el balón. Partido muy malo por parte de jugadores que deben marcar diferencias, como Konoplyanka, Vitolo y Gameiro.

Un mísero punto, pero, al menos, mientras llegan las victorias –digo yo que alguna llegará–, es un mal menor.

Y en tres días, Champions. Será fundamental recuperar a Banega, que es una pieza importantísima y para la que no hay repuesto.

Logroñés 0 – Sevilla FC 3. No hubo rival

Superioridad aplastante la del Sevilla ayer, tal y como se espera cuando se enfrenta un Primera a un Segunda B.

El partido, por suerte, no tuvo mucha historia. El equipo salió a ganar y no dio la más mínima opción al Logroñés. Tampoco hubo lesionados, aunque Reyes dio el susto al salir cojeando, pero fue para volver minutos después.

Me gustó la actitud de los habituales suplentes, y por supuesto, el partido que hicieron los canteranos Curro, Diego González, Luismi y David Soria.

También fue importante el gol de Immobile, pues le vendrá bien para coger confianza. Lástima que le anularan un segundo gol que, en mi opinión, debió haber subido al marcador, ya que creo que el balón no le da en la mano, y en todo caso, habría sido involuntaria.

También me gustó ver que Cristóforo está listo para cuando Emerye se digne de darle una oportunidad. Pienso que el uruguayo lo merece, sobre todo teniendo en cuenta que Krychowiak lo está jugando todo y le vendría bien un descanso.

El partido de vuelta será un mero trámite. Sería una hecatombe, imposible de asimilar, si se diera la sorpresa.

Esperemos que la victoria de ayer haya sido el inicio de un largo camino triunfal, pero para ello habrá que corregir, como mínimo, el grave problema que tenemos en defensa. Si además solucionamos la dependencia excesiva que hay de Krycho y Banega, mejor que mejor. Pero lo básico es conseguir tener una pareja de centrales de garantías, ya sea porque se recupere Carriço o porque se fiche a un nuevo central. Si no es así, no llegaremos lejos.