Archivo diario: 15/05/2015

Fiorentina 0 – Sevilla FC 2. Veinte minutos tardó el Sevilla en sentenciar la eliminatoria

La Fiorentina tenía una mínima posibilidad de remontar el 3-0 de la ida. Esa posibilidad podía haberse incrementado de no haber sido por la extraordinaria parada de Sergio Rico, a cabezazo de Ilicic, pero se desvaneció totalmente en el minuto 21 de juego, cuando Bacca logró el 0-1. A partir de aquí, ya llegó la tranquilidad absoluta, pues era prácticamente imposible que la Fiorentina hiciera cinco goles. Es más, a lo largo del partido dio la impresión de que era imposible que marcaran incluso un gol, puesto que no fueron capaces de perforar nuestra portería, ni de penalti. Ilicic desperdició el regalo de Krychowiak, lanzando a las nubes. Se puede decir que “hizo un Nono”, expresión que ya ha quedado grabada en el argot sevillista.

El 0-2, tras otra jugada de estrategia, en una falta lanzada magistralmente por Banega, sirvió para tranquilizar hasta al aficionado más pesimista.

Por cierto, Banega fue el causante de la única preocupación del partido, primero por la absurda tarjeta que le mostraron –temí que fuera roja—, y, segundo, porque Emery no lo cambió en el descanso. Lo mantuvo unos diez minutos de la segunda parte, y para mi fue un riesgo innecesario, porque una tarjeta puede venir en cualquier tontería: una mano involuntaria, un salto con un rival, una protesta… Tampoco me hubiera parecido mal que Carriço hubiera sido sustituido por Arribas, ya que la ventaja en el marcador era sideral. Y es que Banega y Carriço son ahora mismo los jugadores más determinantes que tiene el Sevilla, y además no tienen sustitutos de garantías en el plantel.

Sergio Rico volvió a hacer un gran partido, demostrando reflejos felinos en un par de acciones. En mi opinión, merece ser el portero en la final. No quiero ni pensar que Emery se decante por Beto.

Mención aparte merece Kolodziejczak. Parece que ya se he hecho con el puesto de central, y eso tiene muchísimo mérito. Pienso que no debe ser nada fácil, para un jugador que siempre ha jugado en el lateral izquierdo, jugar de central y, además, haciéndolo bien en partidos de máxima exigencia.

Me gustó mucho la intensidad y la concentración que mostró el equipo en todo momento, incluso cuando el partido estaba más que sentenciado.

Y por supuesto, me ha encantado la iniciativa del club de organizar viajes subvencionados de cara a la final, aunque yo, lamentablemente, no podré beneficiarme de ella. Será la primera final de la Europa League a la que no podré asistir. Una verdadera pena, porque, además, me pongo mucho más nervioso viendo un partido por televisión que en directo. Aunque si ganamos, la disfrutaré igual.

En Varsovia nos enfrentaremos al Dnipro, que era mi opción preferida. Ahora bien, si el equipo ucraniano ha sido capaz de llegar a la final, eliminado a equipos potentes, como el Nápoles, es por algo. No es por casualidad.

El Dnipro, para llegar a la final, ha tenido que superar una fase de grupos donde estaban el Saint-Etienne, el FK Qarabag y el Inter de Milán. Por cierto, perdió con estos dos últimos, en su propio estadio, por 0-1. Después, ya en las eliminatorias, eliminó a Olympiacos, Ajax, Brujas y Nápoles.

Es decir, el Dnipro no será fácil de vencer. Ninguna final es fácil, aunque confío en que no será impedimento para que el Sevilla FC alce su cuarta Europa League.