Archivo mensual: febrero 2015

Villarreal- Sevilla en Europa League. Eliminatoria igualadísima

A priori, no puede haber más igualdad. Sólo hay que echar un vistazo a la tabla clasificatoria de la liga para convencerse de ello.

El rival es durísimo, porque tiene muy buenos jugadores y está rindiendo a gran nivel, pero, dentro de lo que cabe, se podría decir que hemos tenido suerte. En competición europea no me gustan los enfrentamientos contra equipos españoles, pero hemos evitado a verdaderos cocos, como la Roma, Wolfsburg, Inter de Milán, Fiorentina, Nápoles, Everton… y a los equipos rusos, que conlleva un viaje largo y, posiblemente, con mucho frío.

Lo ideal habría sido un emparejamiento con el Brujas, Ajax o Besiktas, que también son buenos conjuntos, pero perfectamente eliminables.

El primer partido será en Villarreal y el de vuelta en el Ramón Sánchez Pizjuán. Lo prefiero así, pues posiblemente, salvo desastre, se decidirá la eliminatoria en nuestro estadio.

Borussia Mönchengladbach 2- Sevilla FC 3. Clasificados, pese a jugar con fuego

Tengo que admitir que, cuando me enteré ayer de que Nico Pareja era baja, creía firmemente que el Sevilla sucumbiría ante el Borussia. Él y Carriço son nuestros mejores centrales, con bastante diferencia con Kolo y Arribas, y creía que el no tener de nuestra parte a la calidad y experiencia de Pareja sería decisivo en un partido donde se esperaba que nuestra área sería bombardeada sin descanso.

El tempranero gol de Bacca –que en realidad fue en propia puerta, pero no habría tenido lugar sin el acoso del colombiano—me hizo creer de nuevo en la posibilidad de pasar la eliminatoria, pero después de la media hora de juego, con empate a dos en el marcador, lo volví a ver todo negro. Y es que el Sevilla apostaba por una táctica arriesgadísima: defender muy atrás y ceder prácticamente el centro del campo al rival. Con lo cual, el Borussia llegaba sin problemas a la frontal del área, pudiendo lograr en varias ocasiones el ponerse por delante en el marcador. La defensa mostraba una falta de contundencia alarmante y seguía agazapada demasiado atrás. El Borussia estuvo realmente cerca de ponernos en apuros, pues tiró en dos ocasiones a la madera y, por suerte, el árbitro no vio un clarísimo penalti de Carriço, por manos involuntarias pero que pudieron evitar un gol. Esa jugada pudo cambiar el partido, pero quedó en nada, posiblemente porque la nube de jugadores impidó ver a los árbitros la mano de Carriço.

También es cierto que el Sevilla pudo sentenciar el partido antes, pues en ataque estuvimos bastante bien. Bacca, Vidal y, ya en el último suspiro, Gameiro, erraron en un mano a mano contra el portero, e Iborra también cabeceó al larguero.

Por la inseguridad que me transmitía nuestra defensa, no descansé tranquilo hasta que Vitolo consiguió el tercer gol, tras gran pase de Gameiro. Por cierto, el francés se buscó una estúpida tarjeta por perder tiempo en el descuento.

Me gustó mucho el partido que hicieron Aleix Vidal, Iborra y, sobre todo, Vitolo, con sus dos golazos y su verticalidad.

Victoria importantísima ante un rival muy fuerte, al que matamos con sus propias armas: el contragolpe. Es cierto que tuvimos suerte con los palos, con que el árbitro no viera el penalti y con la absurda expulsión de Xhaka –aunque debió ser expulsado antes–, pero bienvenida sea la Diosa Fortuna, porque con ella de nuestro lado seremos invencibles, y si nos da la espalda, no tendremos nada que hacer.

Ahora a esperar nuevo rival. No me gustaría un equipo italiano. La perita en dulce será el Brujas.

Borussia M. – Sevilla FC. A por el partido, y sin inventos

Quedan pocas horas para el decisivo encuentro en el Borussia Park, el cual nos dará impulso para seguir adelante, o nos hará frenar en seco en esta competición que tan buenos recuerdos nos trae y tantos éxitos nos ha dado.

Es obvio que el partido será muy complicado, tanto por la calidad del rival como por el ambiente que se espera. Por ello, creo que la única manera de pasar la eliminatoria es ir a por el partido, desde el principio, sin echar cuenta de la pobre renta que llevamos y con la idea fija de que será necesario conseguir, al menos, un gol.

Por supuesto, espero que Emery se deje de inventos y probaturas raras, como el trivote. Pienso que lo más sensato sería utilizar el sistema que mejores resultados nos ha dado: el 4-5-1, con un solo delantero. Sería también la mejor opción para jugar al contragolpe. Porque es cierto que el Borussia ataca mucho y bien, pero también lo es que, en la ida, le pudimos montar algunos contragolpes peligrosos.

Si no hay sorpresas de última hora, podremos alinear un equipo competitivo, y no como el que saltó al terreno de juego en Anoeta, que presentaba una falta de calidad y experiencia alarmante en el centro de la defensa y en la zona media. Confío en que Emery se decante por los mejores, que a estas alturas ya sabemos todos quiénes son.

Si las cosas se ponen feas, será fundamental no perder los nervios, ni el orden, porque entonces sí que estaremos perdidos. La experiencia es un grado en este tipo de encuentros, con lo cual espero que los jugadores jóvenes, como Sergio Rico, Denis Suárez o Deulofeu –creo que sólo el primero será titular– estén a la altura y no les pueda la presión.

Lo decía Iborra al finalizar el partido de ida, avisando de que el partido de hoy será un partido para hombres, donde habrá que rendir a gran altura, tanto individual como colectivamente, para pasar la eliminatoria. Sólo así tendremos opciones.

Ojalá que nos clasifiquemos sin necesidad de ir a la prórroga, porque un esfuerzo extra sería la puntilla para el importante encuentro ante el Atlético de Madrid, que será a las 12 h. del domingo, con apenas poco más de dos días de recuperación, cuando los jugadores colchoneros tendrán un día más de descanso. Yo creo que el horario está puesto con toda la mala idea del mundo, porque, si no, no se entiende. Pero también es verdad que esta desigualdad, esta falta de respeto que se ha tenido con el Sevilla a la hora de fijar el horario, se puede considerar hasta normal en una liga tan decadente como la española.

R. Sociedad 4 – Sevilla FC 3. Una defensa de chiste nos condena en Anoeta

El Sevilla volvió a repetir lo mismo que hizo en Getafe. No se puede pretender ganar un partido regalando goles a tu rival. Y no es una exageración, es que la Real Sociedad sólo tuvo que aprovechar cuatro de los regalos que les hicimos para llevarse los tres puntos en juego.

Sí hay una diferencia fundamental con el partido de Getafe, y es que en esta ocasión el Sevilla sí fue muy superior a la Real Sociedad. Con una defensa en condiciones, el partido de hoy habría sido un paseo.

Si hay que buscar un culpable, el más señalado es, sin duda, Arribas, y después Emery, por preferir alinear a Arribas antes que a Carriço como central. El técnico vasco sigue empeñado en no dar oportunidades a los chavales del filial para cubrir las importantes bajas de Krychowiak y M’Bia. Por lo que se ve, Emery prefiere poner el parche en la zona media con un Carriço que ya ha demostrado, por activa y por pasiva, que no es donde mejor se desenvuelve. Y lo peor es que sí se echa de menos al portugués en el centro de la defensa.

El partidito de Arribas es para que lo analicen bien los técnicos, pues ha intervenido en los tres primeros goles encajados. En el primero, incomprensiblemente, pierde el balón de vista –regla básica–, en su empeño por agarrar al delantero de la Real. En el segundo, despeja a córner de forma innecesaria –que luego daría lugar al estúpido penalti de Trémoulinas–. Y en el tercero, marca en propia puerta.

No se puede pasar por alto que, una vez más, se volvió a repetir un absurdo contragolpe que nos pudo costar el 2-0. En una jugada, en principio, peligrosa a nuestro favor, como es un córner o una falta, van demasiados efectivos al remate, no dejando suficientes jugadores para un posible rechaze. En esta ocasión, Canales la pifió, porque se quedó solo ante Sergio Rico.

En general, el Sevilla hizo un buen partido, pero todo el esfuerzo, todo el trabajo y todas las ilusiones se fueron al traste porque falló estripitosamente lo que es la base de cualquier éxito: una buena defensa.

Por mucho que diga Emery, el árbitro, Fernando Teixeira, nos perjudicó gravemente. Primero, por dejar impune el pisninazo de De la Bella, que habría supuesto su segunda amarilla y expulsión. Y en segundo lugar, por no querer pitar el clarísimo penalti que hizo el guardameta realista sobre Diogo, y que también habría conllevado tarjeta, amarilla o roja.

Para colmo, tampoco nos acompañó la suerte. Lástima de aquel trallazo de Carriço al poste.

Ganaba el Sevilla 2-3 a falta de quince minutos para el final, y me preguntaba si sería suficiente para, al menos, empatar. Y es que con una defensa firme, ese tiempo no es nada, pero con una defensa como un flan, insegura, sin calidad e inexperta, es una eternidad.

De nuevo Emery volvió a reincidir en su error de priorizar el marcar cuando ya se va ganando.  ¿A qué vino ese cambio de Denis por Iborra? En fin…

Sólo espero que esta derrota haya servido para que tanto Emery como Monchi hayan tomado nota y tengan en cuenta que, para el próximo mercado de fichajes, habrá que invertir, y mucho, en defensa. A mi modo de ver, es la línea más floja del equipo, con diferencia. Carriço y Pareja suelen estar sobresalientes, y Kolo, para ser su primera temporada como central, no lo está haciendo mal. Pero un equipo que aspire a todo no puede tener sólo dos centrales de nivel, tiene que tener cuatro.  Y lo mismo digo de los laterales. Porque si no, se irán muchos puntos como los de Getafe y como los de hoy.

Sevilla FC 1 – Borussia Mönchengladbach 0. Hay que marcar en Alemania

Buen partido del Sevilla ayer, donde se lograron los dos objetivos que se buscaban: dejar la portería a cero y llevar algo de ventaja para el partido de vuelta, que ya sabemos, y sobre todo después de ver cómo se desenvuelve el Borussia, que será complicadísimo, tanto por la presión ambiental como por la calidad del rival.

Para mantener la portería a cero fueron fundamentales un par de intervenciones de Sergio Rico, que hizo un partido muy completo. Nos dio un pequeño sobresalto cuando hizo una entrega que cogió a contrapié a Carriço, y que podría haber provocado un peligroso uno contra uno, pero, por lo demás, perfecto.

También estuvieron a gran altura Fernando Navarro y la pareja de centrales, especialmente Pareja, que volvió a dar muestras de la importancia ofensiva de sus pases en largo. De hecho, a raíz de uno de ellos llegó el gol.

Aleix Vidal, en su posición de lateral derecho, cubrió mal el balón y se dejó robar la cartera, evidenciando que no es defensa. Por suerte, el Borussia no aprovechó la ocasión, pero pudo costarnos caro. Quitando ese pequeño lunar, hizo un buen partido.

En el centro del campo pasamos bastantes apuros en la primera parte, ya que ni Banega ni Reyes lograban imponerse. En la segunda parte cambiaron las tornas. El argentino jugó muy bien, repartiendo juego y dando posesión al equipo.

Iborra marcó el único gol del partido al tercer intento, ya que erró en otros dos disparos desde buena posición, en la frontal del área. Partidazo de Vitolo, con verticalidad y visión de juego.

Quien volvió a estar desaparecido fue Carlos Bacca. Está en un estado de forma lamentable. Hay que recuperarlo como sea, porque no podemos permitirnos, prácticamente, jugar con uno menos.

No entendí el cambio de Reyes por Diogo. Me pareció bien que quitara a Reyes, porque hizo un despliegue físico tremendo y está recién salido de una lesión muscular. Es más, pienso que tendría que haberlo quitado antes. Pero me habría gustado que su sustituto hubiera sido Deulofeu. En cualquier caso, en esta ocasión la jugada le salió bien a Emery, puesto que Diogo llevó peligro al área del Borussia e incluso dio la asistencia de gol. Claro que también es verdad que nunca sabremos si Deulofeu lo habría hecho mejor.

El Borussia me gustó mucho. Hizo una exhibición de eficiente juego combinativo –lo que Emery llama automatismos– y fortaleza física. Me pareció un equipo muy técnico y con las ideas claras, con mucha movilidad en sus jugadores y con un centrocampista, Kramer, que ya lo quisiera yo para el Sevilla. Menos mal que les faltó efectividad en las llegadas que tuvieron, algunas muy claras, porque, si no, la eliminatoria se habría puesto imposible.

Lo que sí tengo claro, al igual que todos los que presenciamos ayer el partido, es que en el partido de vuelta habrá que dar lo máximo, nuestro mejor nivel, sobre todo en defensa. El 1-0 puede ser un buen resultado, pero siempre que logremos marcar allí un gol. Porque como dice Emery, el Borussia es un “señor equipo” y debemos concienciarnos que mantener la puerta a cero será muy difícil. Será de vital importancia el poder alinear un once competitivo, como el de ayer, a pesar de las bajas.

Pero mientras llega el partido de vuelta habrá que pensar en el importantísimo partido ante la Real Sociedad. Será fundamental recuperar a los jugadores, porque el esfuerzo fisico al que nos obligó hacer el Borussia fue tremendo.

Por cierto, muy mal de nuevo los Biris. No sé si tienen razón en cuanto a que el club les está maltratando, con retirada de banderas, bufandas, prohibición de hacer tifos… Pero lo que sí sé es que nunca, jamás, se puede abandonar al Sevilla, y menos aún en un partido tan importante. Me parece una niñería que dejen de animar por eso o que abandonen el estadio. No obstante, más le valdría a la directiva del Sevilla poner fin al conflicto, sobre todo ahora que Castro no hace más que repetir lo importante que es la unión para conseguir los objetivos.

Sevilla-Borussia Mönchengladbach. Los favoritos, los alemanes

Empieza hoy una eliminatoria que se espera, a priori, muy igualada, pero si tuviera que elegir un favorito, yo me decantaría por los alemanes. Por tres motivos:

1º.- Van terceros en la liga alemana, que es una liga más competitiva que la nuestra. Eso quiere decir que es un gran equipo y que tiene buenos jugadores. Supera en la tabla a los equipos Champions –excepto el todopoderoso Bayern Munich–: dos puntos de ventaja sobre el Schalke 04, cuatro al Bayern Leverkusen y catorce al Borussia Dormunt, que también es verdad que no está haciendo una buena temporada y acaba de salir de los puestos de descenso.

2º.- Sus cualidades principales son una férrea defensa y un gran contragolpe. En mi opinión, un equipo que tiene una buena línea defensiva ya tiene mucho ganado para conseguir éxitos. Y el Borussia Mönchengladbach sólo ha encajado 17 goles en 21 partidos disputados. Únicamente, el Bayern de Munich ha sido capaz de hacerle dos goles, pero es que los números de los líderes de la liga alemana asustan: 53 goles a favor y sólo 9 en contra.

Por otro lado, habrá que tener muchísimo cuidado con el contragolpe alemán. Especialmente atentos deberán estar Reyes y Banega, muy dados a perder el balón en zonas peligrosas.

3º.- El partido de vuelta será en Alemania, y salvo milagro se decidirá allí, en un estadio lleno. Muy probablemente, o no llevaremos ventaja o ésta será mínima, con lo que es de vitar importancia el mantener hoy la portería a cero.

Emery, aunque tendrá muchas bajas, podrá alinear a un equipo competitivo. Confío en que jueguen de centrales Pareja y Carriço, y en la zona media, Krychowiak e Iborra, con Banega por delante. Aunque me encantaría que alguna vez fuera Reyes el que jugara en esa posición, por el centro y no escorado a banda.

Por lo que he leído del entrenador alemán, nos tiene mucho respeto –no somos los campeones, ni ocupamos la quinta posición en la tabla, por casualidad–. Por tanto, espero a un Borussia con mucho orden y agazapado para salir al contragolpe a la menor oportunidad. Por lo que habrá que tener muchísima paciencia para no desesperar si no llega el gol.

Aunque considero al Borussia favorito, soy consciente de que es un equipo al que se le puede eliminar perfectamente. Lo único que hay que hacer es jugar al máximo nivel y cometer los menos fallos posibles, tanto en ataque como en defensa. Porque al final ocurrirá lo de siempre: ganará el que aproveche mejor los errores del contrario.

El partido lo arbitrará el macedonio Aleksandar Stavrev.

Ya podría aprender Emery de Simeone

El Celta de Vigo ganó ayer al Atlético de Madrid por dos goles a cero, en una derrota que ha sorprendido a muchos. Yo esperaba que ganara el Atlético, de manera que fui uno de los sorprendidos, hasta que le encuentré cierta explicación a la derrota cuando me enteré de que en el Atlético no pudieron jugar ni Coke ni Arda Turan, dos jugadores de gran calidad y que deciden partidos. Y por ahí se le fué el partido al Atlético, sencillamente porque el Celta le ganó la partida en el centro del campo. Para empeorar el asunto del control del juego en la zona media, a Simeone le dio por jugar con tres delanteros: Mandzukic, Torres y Griezmann. No le salió bien la jugada, probablemente porque, como el centro del campo no funcionaba –falto de calidad y en inferioridad de efectivos con respecto al Celta–, no le llegaron balones en condiciones, quedando además mucho espacio entre líneas.

Simeone intentó arreglar el desaguisado retirando a un inoperante Torres y dando entrada a Cani, pero ya fue demasiado tarde. A raíz de este cambio, se equilibró el partido y el Atlético pudo empatar, pero perdonó.

En rueda de prensa, Simeone reconoció que se había equivocado: “Perdí 45 minutos. Me equivoqué al elegir al once”. Y eso es precisamente lo que yo echo en falta de Emery, el que reconozca más sus errores, los cuáles, algunas veces, desde mi perspectiva de simple aficionado, me parecen garrafales.

Uno de esos errores o manías incomprensibles que me viene a la cabeza es el empecinamiento de Emery de poner a Coke como  mediocentro, especialmente cuando lo hizo en el partido de ida de la Copa del Rey ante el Español. No se le puede reprochar a Coke nada, porque él hizo lo que pudo, pero pienso que Emery, viendo que el invento no funcionaba, podría haber dado entrada a Krychowiak. Pues no, Emery se dedicó a contemplar cómo el barco se hundía, poco a poco, y el polaco siguió en el banquillo hasta el pitido final.

Entiendo perfectamente que Emery pueda cometer errores, pero lo que no entiendo es que no sea capaz de reconocer el error, muchas veces evidente, e intente corregirlo a tiempo.

Además, ¿qué quedó del famoso “partido a partido” que pregonaba Emery? Si hubiera sido fiel a esa idea, Krychowiak habría jugado de titular ese día. Pero no, Emery prefirió reservarlo para que pudiera jugar en Mestalla. Y peor no pudo salirle la jugada, puesto que caímos derrotados en Cornellá, en Mestalla y además Krychowiak no pudo jugar el decisivo partido de vuelta de la Copa del Rey por la salvaje entrada de Gayá.

En todo caso, pienso que antes de poner a Coke en una posición que le es desconocida, debería mirarse a la cantera. ¿De verdad que no hay en nuestros filiales ningún jugador que mejore el rendimiento de Coke en la zona media? Me cuesta trabajo creerlo.

Se le atribuye a Jonathan Swift, el escritor irlandés autor de Los viajes de Gulliver, la frase: “Un hombre nunca debe avergonzarse por reconocer que se equivocó, que es tanto como decir que hoy es más sabio de lo que fue ayer”. Así que, por favor, Emery, hágale caso al señor Swift o mírese en el espejo de Simeone, y tenga en cuenta, de una vez, que el equivocarse no es tan terrible, sobre todo cuando se está a tiempo de enmendar el error.