El más que comprensible enfado de Iago Aspas

En el primer partido del año, el Sevilla-Celta, pudo apreciarse el pésimo estado de forma de Carlos Bacca –y de otros jugadores–, quién, a mi modo de ver, cada día se parece más a Luis Fabiano, pero en el aspecto negativo: vive constantemente en el fuera de juego y está dando muestras de desgana. No se parece en nada al jugador que llegó, el que se llevaba corriendo los noventa minutos y presionaba constantemente a los defensas. Contra el Celta, el colombiano estuvo totalmente desaparecido, y los pocos balones que tocó fue para entregarlos al contrario casi inmediatamente. Lo preocupante es que Bacca esta temporada está haciendo bastantes partidos con un rendimiento muy bajito. Aún así, sigue teniendo una media de goles bastante buena, y quizás por eso Emery siga manteniendo una confianza ciega en él.

Tan claro tiene Emery que Bacca es el primer delantero, como que Gameiro es el segundo. Lo malo es que Gameiro está jugando sin gozar de continuidad, y durante muy pocos minutos. Y cuando juega, tampoco se puede decir que esté muy afortunado de cara a puerta. Para colmo, se ha llevado buena parte de la temporada lesionado y le está costando coger el ritmo de competición. Gameiro tiene prestigio, pues ha sido internacional con Francia y exjugador del Paris Saint Germain. Llegó al Sevilla con la idea de ser titular y no lo ha conseguido, y el Sevilla hizo un fuerte desembolso para su contratación.

Todo esto va en detrimento del tercer delantero: Iago Aspas. Supongo que Iago Aspas, cuando fichó por el Sevilla, sería consciente de que la titularidad la iba a tener complicada, pero quizás creería que le llegarían oportunidades, sobre todo si el trabajo de Bacca y Gameiro no estuviera refrendados por goles. Y esto no está siendo así. Los dos delanteros que tiene por delante no están teniendo buenas actuaciones y, sin embargo, él sigue chupando banquillo, como lo hacía en el Liverpool.

Para más inri, Iago Aspas, cuando ha tenido minutos –escasísimos, por cierto–, lo ha hecho bastante bien, ya sea haciendo goles, o ayudando a sus compañeros con movilidad, en la presión, el desmarque y abriendo espacios.

Así que no me extraña que Aspas se enfade con Emery –más aún cuando él mismo había declarado que le hacía una especial ilusión jugar contra el Celta, el equipo de su vida–, porque tiene toda la razón del mundo: Emery siempre hace los mismos cambios y él, visto lo visto, se está mereciendo jugar más.

Espero que Emery sepa gestionar mejor su plantilla y que, por tanto, tenga más en cuenta a Aspas para los próximos partidos, lo que también serviría para dar un toque de atención a Bacca y Gameiro. Y no estaría mal que Emery empezara a cuidar más a Aspas desde esta misma noche.

Dejo el vídeo del Canal Plus, que no tiene desperdicio: https://www.youtube.com/watch?v=8m8iYXUe9zo

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Una respuesta a “El más que comprensible enfado de Iago Aspas

  1. Ojala y haga esta noche otro hat trick y le deje con la cara cortada a un entreandor imprebisible en los cambios y que se limita a cambiar de cormos a lo largo de un partido y siemprelos mismos hombres

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