Archivo diario: 01/12/2014

Sevilla FC 5 – Granada 1. Reyes al rescate.

A pesar de lo que dice el resultado, pasamos bastante fatiguitas para superar al Granada… hasta que salió Reyes. Fue decisivo, con su lucidez y visión de juego, y el máximo responsable de la goleada, aunque no anotara ningún gol. Lástima que no sea lo habitual en el utrerano, pero ayer fue el mejor, con diferencia.

Pero antes el Sevilla lo pasó mal, más que nada por defectos propios que por mérito del rival, que sólo inquietó a balón parado. De hecho, sólo tuvo una clara ocasión de gol, que rechazó Beto. Por cierto, Beto volvió a fallar por alto, pero en esta ocasión no nos costó el gol.

Lo preocupante de ayer es que, una y otra vez, volvemos a tropezar en la misma piedra: nos adelantamos en el marcador y nos relajamos, nos echamos atrás y perdemos intensidad. No reaccionamos hasta que nos empatan o vamos perdiendo. Y siempre no vamos a tener un rival endeble, como el Granada, para la remontada.

Me gustó el sistema que empleó ayer Emery. Desde mi punto de vista, es el mejor y el que da más equilibrio y fortaleza al equipo: dos centrocampistas defensivos, un mediapunta y sólo un delantero.

Hay que felicitarse porque volvemos a tener delanteros. Tanto Bacca como Gameiro estaban totalmente desaparecidos. No sólo es que vieran portería, sino que se esforzaron mucho más y estuvieron más implicados.

Lo que no me gustó es que Vidal ocupara el lateral derecho. Quizás como último recurso puede funcionar, pero no tiene experiencia como lateral y eso puede costarnos puntos, ya sea porque se despiste en los fueras de juego o porque haga faltas peligrosas que sean evitables. Habrá que verlo ante rivales más exigentes.

El árbitro, Prieto Iglesias, estuvo nefasto. Se equivocó hasta al añadir el tiempo, puesto que sólo añadió dos minutos, cuando se habían hecho todos los cambios y se había perdido tiempo. Se tragó, al menos, un par de penaltis a favor del Sevilla, siendo el más claro el que le hicieron a Bacca en la primera parte.

Tres puntos importantísimos, que adquieren especial valor tras el M’biazo que recibió el Valencia por parte del Barcelona.

La importancia de la inteligencia y la educación

El día de ayer fue un día triste. El Frente Atlético volvió a hacer de las suyas, asesinando en esta ocasión a un seguidor del Deportivo de la Coruña. Se ve que estos salvajes no tienen remedio, y difícilmente lo tendrán si siguen saliendo impunes de casi todas sus fechorías. Los ultras atléticos son, con diferencia, los más violentos del fútbol español. Ahora sólo han agrandado su currículum.

La violencia, como el dolor, aunque pueda parecer extraño, son totalmente necesarios. Sin ellos no habríamos evolucionado como especie y nos hubiéramos extinguido. Ahora bien, gracias a la inteligencia y la educación no seguimos anclados en la Edad de Piedra. El problema es que los ultras no tienen ni un mínimo de educación, respeto por los demás e inteligencia, como para darse cuenta de que es un sinsentido pelearse por alto tan nimio como un partido de fútbol. Aunque, por otra parte,  yo estoy convencido de que, en realidad, el fútbol aquí no tiene nada que ver y es sólo lo utilizan como excusa para apalear y asesinar.

De nuevo, llama la atención cómo, desde los medios de comunicación, se esfuerzan en quitar importancia al asesinato, probablemente porque fue realizado por ultras del Atlético de Madrid. Dicen “reyerta entre ultras”, muestran el “vídeo donde se ve cómo cae –no cómo lo tiran– el aficionado del Depor”… incluso reparten porquería a otros grupos ultras que no han tenido nada que ver. En fin, nada que no sepamos ya. Todos sabemos qué habría ocurrido si cambiamos el Manzanares por el Guadalquivir y el Frente Atlético por Biris.

Aparte están las declaraciones de Tebas, quien ha dicho que el asesinado “no era un aficionado normal”, y que por eso no se suspendió el encuentro. Desde luego, el que no es normal es Tebas, y cada día lo deja más claro.

Y ya para rizar el rizo del absurdo, las represalias que tuvieron lugar en La Coruña: seis encapuchados agreden a dos personas en una peña Atlética. Es decir: “Vosotros no tenéis nada que ver, pero alguien tiene que pagar el pato”. Todo muy lógico.

En mi opinión, lo que sucedió ayer en Madrid y La Coruña no es más que consecuencia del pobrísimo nivel educativo que hemos tenido en España durante muchos años, y que aún seguimos teniendo. Así, no es de extrañar cómo va el país. Y es que parece que no nos queremos enterar que una buena educación es la base de todo.