Archivo mensual: diciembre 2014

Del 2014, deportivamente hablando, me quedo con esto

Me quedo con el gol de Gameiro en la final de Turín. Dudé entre elegir ese gol o el de M’Bia en Valencia, que también te lleva a la más desatada euforia. Pero un título es un título. Este vídeo muestra el gol de Gameiro desde mi posición en el Juventus Stadium:

Gol de Gameiro

Nota. Acabo de descubrir que WordPress no permite insertar vídeos, a no ser que se suelte guita por ello. Así que he puesto un enlace a Mega. El vídeo dura 1 minuto y 18 segundos, y ocupa 91,9 MB. Lo he reducido todo lo que he podido, intentando perder la menos calidad posible.

¿Necesita el Sevilla reforzarse en el mercado de invierno? Por supuesto que sí

Dentro de poco se abrirá la posibilidad de reforzar la plantilla en el mercado de invierno. Mercado que, por cierto, en los últimos años sólo ha servido para debilitarnos. Pero tal y como se presenta la temporada 2014-2015, me parece fundamental que el Sevilla se refuerce a conciencia.

A estas alturas ya están las cartas sobre la mesa y ya sabemos que en Europa tendremos que poner toda la carne en el asador si queremos seguir adelante. El Borussia es un coco, un equipo de nuestro potencial o incluso superior.

También sabemos que, teóricamente, el rival más duro que nos separaría de una supuesta final de la Copa del Rey sería el Valencia.

Y en la liga, con sólo mirar la clasificación, ya está más que claro quiénes serán nuestros compañeros de viaje hasta el final de liga: Atlético de Madrid, Valencia, Villarreal y Málaga.

Visto el escandaloso robo arbitral de ayer, en San Mamés, es lógico reducir el grupo a tres. De los cuatro goles capitalinos, dos fueron obsequios arbitrales: el empate fue al transformar un penalti de chiste y el cuarto y último, en un fuera de juego tan evidente que hasta un niño de cuatro años — y el árbitro principal– habría sido capaz de verlo. Es decir, el Atlético de Madrid estará en Champions, ya sea por méritos propios o arbitrales.

Del grupo que conforman nuestros rivales directos –Valencia, Villarreal y Málaga–, sólo el Villarreal disputa competiciones europeas y está en las mismas circunstancias que nosotros. Los otros dos tendrán menos carga de partidos.

Así pues, y más aún si tenemos en cuenta que M’Bia se marcha para un mes –si es que no lo traspasan para trincar algo de dinero–, urge reforzar la plantilla y solventar las tres carencias que cualquiera que siga al Sevilla pueda apreciar sin mucho esfuerzo:

Un central. Tendría que haber llegado en verano, porque Fazio se fue y vino en su lugar Kolo. Y con todos mis respetos, aún no sé si Kolo es lateral izquierdo, pero de lo que sí estoy seguro es de que no es central. Bajo ninguna circunstancia podemos permitirnos estar en tres competiciones con tres centrales.

Un centrocampista ofensivo. Se fue Rakitic y vinieron Denis Suárez y Ever Banega. Ninguno de ellos tiene las cualidades del croata, y bien que se está notando en el juego ofensivo. De los dos, Denis está aportando más, pero sin llegar a ser un jugador decisivo. Algo totalmente normal, porque es un jugador muy joven y al que aún le queda mucho por aprender.

Un lateral derecho. Tenemos tres, pero ninguno de talla suficiente como para estar en el Sevilla. En cualquier caso, no espero un lateral derecho, por lo menos hasta el verano.

Resumiendo: por supuesto que hay que fichar, y más vale que lo hagamos rápido, porque la lucha se prevé dura en todos los frentes.

Europa League: Sevilla FC – Borussia Mönchengladbach. Peor suerte, imposible

El sorteo ha sido cruel y nos ha tocado uno de los rivales más complicados del bombo: el Borussia Mönchengladbach. Cuarto clasificado de la liga alemana contra el cuarto de la liga española. Para complicar aún más las cosas, la vuelta será en alemania (26 de febrero), lo cual quiere decir que estamos obligados a hacer muy bien los deberes en nuestro estadio (19 de febrero) para llevar una buena ventaja.

Los jugadores más importantes son Dominguez, Sommer, Kramer y Thorgan Hazard, aunque lo que más destaca es el grupo, su fortaleza defensiva y física.

A priori será una eliminatoria de poder a poder, muy igualada. Para pasar a octavos, tendremos que hacer las cosas muy pero que muy bien.

Sevilla FC 0 – Eibar 0. Mucho esfuerzo, poco premio

Buen partido el que hizo ayer el Sevilla. Aunque parezca lo contrario, no es fácil dominar el partido por completo ante un equipo como el Eibar y, lo que es más importante, que apenas te haga ocasiones de gol.

Al Eibar lo conocemos todos. Es más, hace la única clase de juego que puede permitirse un club con un presupuesto de quince millones de euros. Es decir: encerrarse atrás, encomendarse a la Diosa Fortuna e intentar sorprender a balón parado o al contragolpe. Y le salió casi a la perfección, llevándose un punto que premió su gran trabajo defensivo. Y es que el Eibar fue un equipo que luchó cada balón, presionando durante los 90 minutos, siempre preparado para pegar un zarpazo mortal a la contra.

Ese zarpazo pudo llegar, en la única ocasión que tuvieron los norteños, pero lo evitó Beto en una gran intervención. No era nada fácil parar, con un terreno rápido por las lluvias, un disparo fuerte, ajustado y raso.

Por lo demás, las ocasiones se sucedieron constantemente a favor del Sevilla, pero sin acierto para colarla entre los tres palos. Y cuando se consiguió, ahí estaba Bacca, que vive demasiado en fuera de juego, para echar a perder el gol de M’Bia.

Una vez más, no alcanzo a comprender el empecinamiento de Emery con poner de titular a Banega y a un lateral derecho en el lateral izquierdo, a pierna cambiada.

En cuanto a Banega, fue un lastre. El argentino no estuvo bien, con muchas pérdidas de balón y ralentizando en demasía el juego. Una pena, porque Denis Suárez, como demostró durante el tiempo que estuvo sobre el terreno de juego, tiene más desborde y velocidad, cualidades que se echan mucho de menos cuando se tiene enfrente a un rival como el Eibar.

Por otro lado, me imagino que a Fernando Navarro y a Kolo tiene que sentarles como una patada en el estómago el que Diogo sea titular en detrimento de ellos. Ya tiene que tener poco confianza Emery en sus habilidades para que prefiera poner a Diogo, quien, dicho sea de paso, no es nada del otro mundo.

El árbitro, el catalán Estrada Fernández, fue una china más en el camino.  Desastroso. Pudo pitar un par de penaltis a favor del Sevilla, pero, seguramente, ni se le pasó por la cabeza. Se vio su talante cuando en la recta final, en una ocasión peligrosísima, en una falta en la frontal del área, no quiso poner la barrera a la distancia reglamentaria.

Al final, un punto para cada uno. Punto que, aunque sepa a poco, hay que valorar en su justa medida. He visto muchísimos partidos como el de ayer, pero con la diferencia de que el rival acabó marcando en su única ocasión de gol. Y puedo asegurar que se sale del estadio con un cabreo enorme. Es cierto que el punto sabe a muy poco, pero es evidente que, si no se puede sumar de tres en tres, hay que hacerlo de uno en uno. Después de todo, se consiguió el mejor resultado posible cuando se es incapaz de marcar goles.

Sevilla FC 1 – Rijeka 0. Menos mal que era el Rijeka

Clasificados, pero pasando más apuros de los previstos. Mucho tendremos que mejorar si queremos llevarnos los tres puntos el domingo, ante el Eibar, que seguro que es más equipo que este Rijeka, que demostró ser muy endeblito.

La primera parte fue buena, con control total del juego y sin otorgar ocasiones al rival, pero en la segunda fue otro cantar. Durante 10-15 minutos el equipo estuvo totalmente perdido y si el Rijeka no empató fue por dos buenas intervenciones de Beto y porque Kramaric falló otras dos ocasiones claras de gol, una de ellas de lanzamiento de falta, que salió rozando el poste y otra tras recibir el pase de la muerte, con todo a su favor.

Por suerte, Emery en esta ocasión sí reaccionó cuando vio que el conjunto croata pasaba por nuestro centro del campo como Pedro por su casa, e hizo un cambio de peones que lo cambió todo: Carriço al centro y Arribas de central. A partir de ahí, ya se acabó lo que se daba, pero porque el Rijeka no da para más. El día que el rival sea más exigente, lo vamos a pasar muy mal.

Por tanto, creo que es necesario reforzarse en este mercado de invierno. Es cierto que ayer no pudieron estar ni Krychowiak –se nota una barbaridad cuando no está–, ni Cristóforo, ni Iborra. Pero no es menos cierto que parece que Emery no cuenta mucho con los dos últimos.

Además, no se debería pasar por alto que no ha venido ningún jugador que supla las funciones que hacía Rakitic. No digo que Denis Suárez y Banega sean malos jugadores, pero pienso que no es exactamente lo que necesita el Sevilla. Es decir, no son jugadores que den muchas asistencias y sean decisivos a balón parado, como hacía Rakitic. Ahora que hay dinero y que estamos en una posición ilusionante en todas las competiciones, se debería hacer un esfuerzo y buscar a ese jugador que ya tendría que estar aquí.

Y mucho ojito con el Eibar, que no es ninguna perita en dulce, a pesar de ser un recién ascendido. Está situado noveno y ha ganado fuera en tres ocasiones. Y eso no es por casualidad, sino porque tiene buenos jugadores.

Sevilla-Rijeka. No se puede fallar, ni equipo ni afición.

Partido importantísimo el de esta noche, porque nos jugamos mucho: ni más ni menos que seguir en esta competición de la Europa League, que nos tiene tan ilusionados, o apearnos de ella casi a la primeras de cambio. Por tanto, es un partido donde no pueden fallar ni el equipo, ni los aficionados. Y digo esto porque ya he oído a más de uno decir: “Vaya frío que va a hacer esta noche. Yo creo que lo voy a ver por televisión”. ¿Frío? Frío el de Siberia. Esta noche, si se va suficientemente abrigado, no debe congelarse nadie. Así que dejémonos de tonterías y apoyemos al equipo.

 Yo tengo absoluta confianza de que el Sevilla va a pasar a la fase de eliminatorias, pero también tengo claro que no va a ser fácil. Es evidente que, a priori, somos superiores, pero también es verdad que eso no sirve para nada y hay que demostrarlo sobre el tapete.

Ni mucho menos podremos sacar el equipo de gala, puesto que ni siquiera van convocados Krychowiak, Tremoulinas e Iborra. Así que mucho me temo que Carriço jugará en el centro acompañando a M’Bia, y eso no me gusta nada.

En cualquier caso, parece que habremos de armarnos de paciencia, porque supongo que el Rijeka, consciente de su inferioridad, vendrá con la intención de encerrarse e intentar sorprender a la contra o a balón parado.

Lo único importante hoy es clasificarse, porque teniendo en cuenta los rivales que han quedado apeados de la Champions, no está nada claro que convenga más quedar primero de grupo que segundo.

En mi opinión, muy mal tendremos que hacer las cosas esta noche para que no estemos en el próximo sorteo. De hecho, me preocupa mucho más el partido del domingo ante el Eibar que el de hoy.

El sevillista, cada día más exigente

Llevo notando últimamente que el aficionado sevillista se está pasando de exigente. Me parece estupendo esa exigencia que nos diferencia de otras aficiones, porque esa falta de conformismo nos llevará a conseguir títulos y éxitos con más facilidad. Pero me da la sensación de que nos estamos pasando un pelín. Ya no basta con ganar, sino que parece que hay que hacerlo por goleada y jugando como los ángeles.

El último ejemplo es la victoria contra el Rayo Vallecano. Victoria que yo valoro muchísimo, porque se dio en un terreno de juego de reducidas dimensiones y contra un equipo que presiona mucho y que tiene muy claro su estilo de juego. Además, tengo muy en cuenta que estoy harto de ver caer al Sevilla en partidos parecidos al del domingo.

Después de ver comentarios en las redes sociales, parece que el único que valora la victoria soy yo. La mayoría de la gente se queja de la segunda parte del Sevilla –y con toda la razón del mundo–, pero obvia que si el Sevilla ganó fue porque hizo bastantes cosas mejor que su rival. Por ejemplo, le otorgó muy pocas ocasiones claras de gol, haciendo un muy buen partido en defensa, y aguantó con once jugadores casi hasta el final –con un árbitro tan tarjetero, estaba claro que habría algún expulsado–, donde tiró de oficio para mantener el resultado. Probablemente, si Vitolo hubiera conseguido el segundo en alguno de los dos “mano a mano” que tuvo con el portero, las críticas habrían sido muy diferentes.

Ya me está resultando habitual el leer, incluso en los medios de comunicación, que si ganamos por goleada, como el 4-0 al Deportivo –equipo que ganó al Valencia poco después– o el 5-1 al Granada, que el rival era “débil”. Parece que a nadie se le ocurre pensar que, quizás, al Sevilla le dio por hacer un buen partido y superar al rival en todas las líneas.

Ojalá todas las victorias fueran por goleada y con un juego primoroso, pero siempre no puede ser así, y tendrán que ser como las del Rayo: fajándose y luchando hasta el último minuto del descuento, aun en inferioridad numérica. Deberíamos saber apreciar este tipo de victorias. En mi opinión, sería de lo más justo y quitaría presión al equipo.