Archivo mensual: octubre 2014

Athletic-Sevilla FC. La intensidad será clave

En la matinal del domingo nos espera una auténtica prueba de fuego para este Sevilla que nos está acostumbrando a las alturas: San Mamés. O mejor dicho, el nuevo San Mamés.

Se trata de un feudo de donde históricamente no se nos da bien y donde, además,  no solemos tener «suerte» con los árbitros. Pienso que la razón de los malos resultados allí es por la falta de intensidad de la que solemos hacer gala. Por contra, ellos sí van sobrados en ese sentido. No puede ser de otra forma, pues el empuje de su afición –que protestará cada falta nuestra, por mínima que sea–y la entrega de sus jugadores es, quizás, la principal característica del Athletic.

No dudo de que será un partido duro, puesto que los tres puntos son fundamentales para los dos equipos. Para el Sevilla lo serán para mantener el coliderato o, quién sabe, ser líder. Y para el Athletic, para alejarse de los puestos de descenso, de los que están separados por tres puntos.

Una de los aspectos que me preocupan de este partido es la actitud que tendrá Emery ante este partido. ¿Saldrá con un planteamiento timorato y ultradefensivo, como ante el Altético de Madrid, o, por contra, saldremos de inicio a «pecho descubierto», con cuatro jugadores muy ofensivos, como ante el Villarreal? En mi opinión, en el término medio está la virtud. Yo optaría por salir con un solo delantero y reforzar el centro del campo. Deberíamos aprovechar la baja de Gurpegi –también tienen una segunda baja: Aketxe–, la velocidad de nuestros jugadores ofensivos y la posible ansiedad de los jugadores del Athletic, para hacernos fuertes en la zona media y jugar a la contra.

En San Mamés hay que ser valientes, y más aún si tenemos en cuenta que este Athletic no es el mismo que el de la temporada pasada. Desde mi punto de vista, esto es debido, fundamentalmente, a que no han sabido sustituir convenientemente a Ander Herrera –algo complicado, porque Herrera tiene una gran calidad– y porque están disputando una competición muy exigente, como es la Champions League. De hecho, el próximo miércoles tienen un partido ante un potente rival –el Oporto–, donde se juegan el seguir en Europa, aunque sea en la Europa League.

Si miramos la clasificación, se puede apreciar, claramente, cuál es uno de los principales defectos del Athletic: su falta de poderío ofensivo. Después de 9 partidos disputados, sólo tienen 6 goles a favor, habiendo encajado 12 goles. Obviamente, con esos guarismos, es imposible estar bien clasificado.

En mi opinión, si saltamos concentrados a San Mamés –con especial atención al juego aéreo–, si somos capaces de controlar a sus jugadores más determinantes –Aduriz, Muniain y las llegadas de De Marcos–, y, sobre todo, si ponemos, al menos, la misma intensidad que ellos, nos llevaremos los tres puntos. Ahora bien, si salimos en el plan que salimos en el Calderón, tengo claro que nos van a dar por todos lados.

El árbitro será Estrada Fernández, del colegio catalán.

Sabadell 1 – Sevilla FC 6. Paseo de los suplentes por Sabadell

Muy buen partido del Sevilla, que dejó más que sentenciada la eliminatoria, evidenciando la enorme diferencia que hay entre un equipo acostumbrado a jugar en Europa y un Segunda División.

El partido no tuvo color, puesto que, además, el Sevilla también se esforzó bastante sobre el terreno de juego, presionando continuamente a un rival que sufrió bastante en todas sus líneas. De hecho, si el Sevilla no hubiera levantado el pie del acelerador en algunas fases del partido, la goleada habría sido aún más llamativa.

En general, todos los jugadores hicieron un buen partido, pero destacaron Iago Aspas,  José Antonio Reyes y Sebastián Cristóforo, que volvió a jugar, tras su larga lesión, a muy buen nivel.

Iago Aspas, con sus tres goles, demostró que la línea de vanguardia es la que menos debe preocupar en este Sevilla 2014-2015, pues tanto él como Carlos Bacca, Kevin Gameiro e incluso Juan Muñoz, son garantía de gol.

El único gol de los locales llegó en un mal despeje de Sergio Rico, que dejó el balón muerto para que rematara a placer Ernest. Sergio Rico debería mejorar en este aspecto, porque recuerdo que en pretemporada repitió acciones como la de ayer en alguna que otra ocasión. Por lo demás, estuvo muy seguro en todo.

Confío en que nuestros jugadores muestren la misma implicación para el partido de vuelta, porque si no, podría ser un verdadero tostonazo, al no haber nada en juego. Como, posiblemente, el horario será tardío, es de esperar que los precios sean muy populares.

Por último, destacar el mal tratamiento del partido que ha hecho TVE en el telediario de esta mañana, ya que sólo ha sacado cuatro de los siete goles que se marcaron, y a toda prisa. Eso sí, al Real de Madrid le dedicaron un buen resumen, con todos los goles, declaraciones de los jugadores, técnicos y alguna que otra tontería más, como el poner el resultado con subtítulos durante otras noticias o el dedicar tiempo, un día más, a la estúpida pataleta del Atlético de Madrid en relación con los premios de la LFP.

Sin embargo, el telediario de Antena 3 fue diametralmente opuesto. Hicieron un buen resumen del partido del Madrid, pero también de el del Sevilla, echando todos los goles, y con sus jugadas previas incluidas. Chapó en este caso por Antena 3.

Sevilla FC 2 – Villarreal 1. El Sevilla hizo historia, una vez más.

El Sevilla consiguió un hito histórico, pues nunca antes había conseguido 22 puntos de 27 posibles. Y que yo recuerde, que llevo ya casi cuarenta años viendo fútbol, nunca antes había dado la vuelta a un marcador en sólo seis minutos. Es indudable que estamos en racha, pero también lo es que la victoria no hubiera sido posible sin la fe de nuestros jugadores y el empuje de la afición.

Lo único que me gustó del partido fue el resultado, y para mí eso es más que suficiente. Para llegar arriba y mantenerse es necesario ganar, y no importa cómo: ya sea de penalti, de rebote, en el último minuto, por un fallo arbitral… Da lo mismo. Ya llegarán triunfos más convincentes o más espectaculares, pero mientras tanto, buena señal es que la suerte esté con nosotros. Porque ayer tuvimos bastante suerte, que  espero que no nos abandone.

Yo sé que criticar a Emery está fuera de lugar con los resultados que estamos obteniendo, pero eso no quita que no me gustara el planteamiento inicial. Me pareció una temeridad el poner sobre el tapete a cuatro jugadores muy ofensivos y que apenas defienden (Gameiro, Bacca, Deulofeu y Denis Suárez), sobre todo teniendo en cuenta que enfrente estaba el Villarreal, que es uno de los equipos con mejor centro del campo y ataque de toda la liga. Tal planteamiento sólo es entendible por la enorme confianza que debe tener Emery en el poder de contención de Krychowiak y M’Bia.

La opuesta ofensiva, a mi juicio, no salió bien, puesto que el Villarreal se mostraba mejor plantado y dominaba el partido, aunque sin crear muchas ocasiones de gol.

A nosotros nos costaba un mundo llegar al área y sólo inquietábamos algo a balón parado, como en el lanzamiento de Deulofeu al poste, que estuvo a punto de lograr un gol olímpico. Eso era así por el mal partido que hicieron M’Bia, Gameiro y, sobre todo Carlos Bacca. El Colombiano hizo un partido desastroso, una verdadera exhibición de cómo perder balones y entregarlos al contrario. Eso sí, acertó en lo más importante: transformar el penalti en el último suspiro del partido.

A pesar de que el equipo no ofrecía el rendimiento esperado, incomprensiblemente, Emery no hacía cambios. Pienso que tardó mucho en reaccionar, puesto que la segunda sustitución fue en el minuto 74 (Aspas por Gameiro), cuando el Villarreal hizo su tercer cambio en el minuto 78 (Cani por Cheryshev). Justo después de la entrada de Cani, con el Villarreal más fresco, llegó el 0-1. Minutos antes ya había avisado Uche, que tiró el balón fuera con todo a su favor, sólo ante Beto.

Ya con el resultado en contra, el Sevilla fue a por todas, con el desenlace conocido por todos.

Por cierto, el penalti que nos dio la victoria me pareció clarísimo. Trémoulinas se acerca por la espalda de Givoani y éste, que no le ve, le hace falta dentro del área. No entiendo que Paco Cepeda diga en su artículo, en primer lugar, que es un «penalti más que discutible» y, después, que el «árbitro se inventa un penalti». La única explicación que le encuentro es que a este hombre le sentó como una patada en el estómago, o en otra parte más dolorosa, la victoria del Sevilla.

Por parte del Sevilla destaco el buen partido de los centrales, Trémoulinas y, sobre todo de Krychowiak, que ha sido el gran fichaje de Monchi, junto con M’Bia, para esta temporada.

Colíderes, junto al Barcelona. Y a disfrutar del momento, porque todos sabemos que el Sevilla no estará en la segunda posición al final de liga.

Standard de Lieja 0 – Sevilla FC 0. Mal partido, pero con aspectos positivos.

Partido bastante flojito el del Sevilla en el día de ayer, donde no jugó bien, pero, a pesar de ello, pudo ganar… e incluso perder. Lo cual me hace pensar que el empate es bastante justo.

La línea más acertada fue la defensiva, lo que nos permitió, junto con el gran trabajo de Krychowiak, el mantener nuestra portería a cero, que siempre es algo a valorar. Carriço y el «novato» Arribas hicieron un muy buen partido. Habrá que ver más detenidamente al ex jugador de Osasuna, pero la prueba de ayer, en mi opinión, la superó.

Sería un error el no admitir que el partido del Sevilla fue malo de solemnidad, pero también es cierto que hubo aspectos bastantes positivos:

– El punto nos sirvió para seguir siendo primeros de grupo, con el inconveniente de que los otros tres equipos están a tiro de piedra. No obstante, el hecho de que juguemos en casa dos de los tres partidos restantes, debe ser decisivo. A priori, la clasificación para la fase de eliminatorias se antoja sencilla.

– El partido también fue útil para que Emery hiciera el experimento de poner a Iborra como segundo punta. Supongo que se le habrá pasado por la cabeza ensayar un sistema más ultradefensivo que el que puso en liza en el Calderón. Confío en que haya tomado nota de que el experimento resultó fallido y de que aprendiera la lección de aquel nefasto día: que no porque pongas muchos jugadores defensivos se garantiza el mantener la portería a cero, sino que más bien vas a pasar muchos apuros para crear ocasiones de gol.

– Kevin Gameiro dispuso de unos minutos que le vendrán de lujo para que vaya cogiendo ritmo, después de estar tantos meses parado. El papel del francés será fundamental ante la avalancha de partidos que nos esperan, muchos de ellos, casi todos, muy importantes si queremos hacer un buen papel en las tres competiciones.

– No hubo lesiones y, además, se pudo reservar a gran parte de los titulares para el partido del domingo ante el Villarreal, donde tendremos una ocasión de oro para quitarnos de enmedio, temporal o definitivamente, a un posible rival directo por los puestos europeos, ya sean de Europa League o Champions.

Así pues, es cierto que un punto sabe a poco, que la imagen no fue la deseada, que podríamos haber ganado si Bacca hubiera aprovechado algunas de las ocasiones que tuvo, o si el árbitro no hubiera perdonado la clarísima tarjeta roja directa a Trebel. Pero no es menos cierto que pudimos perder si Krychowiak no saca a ultimísima hora un balón que se colaba.

Me quedo con el punto y con la buena perspectiva que se nos queda en la fase de grupos.

Elche 0 – Sevilla FC 2. Por el buen camino, pero con bastante por mejorar aún

Quizás es que me estoy volviendo demasiado exigente, pero a mí el partido contra el Elche no me gustó. Claro que tampoco me importó, porque yo soy resultadista 100%. Prefiero que el Sevilla juegue fatal y gane, a que juegue maravillosamente bien y pierda. Precisamente, esto último es lo que más me revienta del fútbol, después de perder por culpa del árbitro.

La primera parte que hizo el Sevilla me pareció nefasta: sin intensidad, sin ambición y fallón. Sólo tuvimos dos ocasiones claras y perdonamos.

En la segunda parte, mejoramos algo, pero sin llegar a hacer un gran juego. El partido estaba equilibrado en el marcador, hasta que llegó el penalti a Deulofeu, que el árbitro se encargó de sacar fuera del área. Fue un error sin consecuencias, puesto que al saque de la falta llegó el gol, aunque en fuera de juego de Bacca.

Entonces Emery hizo un cambio que no entendí: meter a un segundo delantero cuando se va ganando. Me pareció más apropiado reforzar el centro del campo para así tener más posesión y minimizar, aún más, las posibilidades de que el Elche creara ocasiones de gol.

Pero la jugada le salió bien a Emery, porque el Elche falló un par de ocasiones que tuvo, y fue precisamente Gameiro quien hizo el segundo gol, finalizando de perfecto cabezazo una buena jugada de Trémoulinas y Denis Suárez.

La buena noticia del partido fue que volvió Gameiro, y lo hizo como debe hacerse: goleando. La mala noticia es que sigue fallando esa clase de goles que nunca debe fallar un delantero, y menos aún con la calidad que tiene el francés. Desperdició una ocasión inmejorable para conseguir el 0-3. Afortunadamente, el Elche no dispará entre los tres palos hasta bien pasado el minuto ochenta de partido, pero quizás el fallo de Gameiro pudo abocarnos a un final de infarto, si el rival hubiera tenido algo más de calidad.

Deberíamos cuidar más las tarjetas tontas, como las que hicieron Coke y M’Bia, por agarrar a un rival en el centro del campo, en jugadas sin peligro. También es verdad que el árbitro estuvo muy quisquilloso, pero ese tipo de jugadas están fuera de lugar.

De nuevo, magnífico partido el de toda la defensa, excepto el lateral derecho. Quedó claro que Coke no es gran cosa, pero es el mejor lateral derecho que tenemos. Diogo Figueiras fue un desastre el tiempo que jugó. Este muchacho no tiene la cabeza bien amueblada. Se jugó la expulsión al darle una patada estúpida a un rival y también dejó de perseguir a un rival porque creyó que el balón había salido por la banda. Yo también creo que el balón salió, pero si el árbitro no pita nada, Diogo nunca puede dejar de correr. Son detalles que evidencian que a este jugador, junto a la falta de calidad que demuestra, le viene grande el Sevilla. De hecho, aún no sé qué le vio la Secretaría Técnica para que se decidieran por su fichaje.

Por otro lado, el centro del campo estuvo sensacional. M’Bia y Krychowiak lo cortaron todo. Junto con Pareja y Carriço forman un muro difícil de franquear para nuestros rivales, a los que, prácticamente, les obligamos a entrar por banda como último recurso. A mi entender, estos cuatro jugadores son la clave para que llevemos sólo 8 goles encajados en 8 partidos. Una media bastante buena, sobre todo teniendo en cuenta que la mitad de ellos los encajamos en un solo partido.

Tres puntos más en el talego y yo más contento que un cochino en un charco. Y es que es un gustazo mirar la clasificación. La pena es que quedan aún 30 jornadas por disputarse.

Interesantísima Copa del Rey para el Sevilla

Por fin, después de varios años, una Copa del Rey donde no habrá posibilidad alguna de una final Madrid-Barcelona. Ya era hora, porque parecía que el sorteo estaba adulterado, al ser una final entre los dos mastodontes lo que más conviene a la Federación y a las televisiones, que, a fin de cuentas, son los que mandan y tienen más intereses en el fútbol español.

Por si fuera poco, también el Atlético de Madrid y el Villarreal han caído en la misma rama que el Madrid y el Barcelona, con lo que los rivales más fuertes que nos podemos encontrar en el camino a la final serían, en mi opinión, el Valencia, el Athletic de Bilbao y el Málaga –debido a la curiosa rivalidad no recíproca–. Por ese orden.

Pese a que los medios estaban como locos por que hubiera derbi, tendrán que esperar, como mínimo, unos cuantos meses más. Y quién sabe si años, incluso.

Evidentemente, llegar a una final nunca es fácil, y no podemos caer en el error de menospreciar a ningún rival. Error que sería más imperdonable que nunca, porque aún tenemos demasiado reciente el fiasco de la pasada Copa del Rey, donde quedamos eliminados por subestimar al Racing de Santander –al que ganamos a domicilio– y por la desafortunada alineación de M’Bia como central.

Inicimos el camino ante el Sabadell, los días 3 (en Sabadell) y 17 de diciembre. Las demás fechas son las siguientes: Octavos, 7 y 14 de enero; Cuartos 21 y 28 de enero; Semifinales, 11 de febrero y 4 de marzo. La final está prevista para el día 30 de mayo.

Estamos inmersos en tres competiciones muy jugosas: la Liga, donde aspiramos a una plaza de Champions; la Europa League, donde nuestra meta es renovar título y conseguir, de manera directa, plaza Champions; y la Copa del Rey, donde, tal y como están las cosas, el objetivo debe ser llegar a la final y, claro está, ganarla. Tres competiciones, tres razones más que de sobra para pedir a los Reyes Magos un central y, si puede ser, aunque sea a Papá Noel, un lateral derecho que sepa defender. Porque que un lateral sepa atacar siempre será bienvenido, pero no se puede olvidar que lo más importante es que sepa defender.

No podemos dejar pasar estas tres oportunidades de oro para mejorar economía, potencial deportivo, palmarés y prestigio. Y menos aún, suponiendo que tenemos buena salud económica.

El punto flaco de la plantilla del Sevilla

Tras siete jornadas disputadas, todo hace indicar que la plantilla del Sevilla es mejor que la del año pasado. No obstante, en mi opinión, hay un puesto donde seguimos flaqueando, que es el de central. Por ahora, pienso que este hecho está pasando desapercibido porque aún no hemos tenido que lamentar las bajas de Carriço y Pareja, que están rindiendo a gran altura. Pero el día que falte uno de ellos o ambos, creo que  habrá que admitir que no se encontró un sustituto de garantías para Fazio.

Este verano han venido dos centrales nuevos: Alejandro Arribas y, a ultimísima hora, Kolodziejczak. El problema es que el primero no ha debutado aún, y no parece que el Sevilla confíe verdaderamente en sus cualidades, ya que, a pesar de ser un jugador de sólo 25 años, ha firmado por dos temporadas. Y el segundo, el francés Kolodziejczak, ha demostrado estar aún muy verde para asentarse como central, después de haber estado jugando en Francia como lateral izquierdo. Dada su falta de contundencia y experiencia en el área, en un puesto de vital importancia en el sistema defensivo, me lleva a pensar que su participación puede conllevar la pérdida de bastantes puntos o partidos. Por supuesto, nunca será culpa de Kolodziejczak, que lo intentará hacer lo mejor que pueda, sino del que le hace jugar en una posición sin tener cualidades necesarias para hacerlo medianamente bien.

Porque es evidente que un central no se hace de la noche a la mañana. Costó muchos años convertir al Fazio que llegó en el Fazio que huyó. No sabemos lo que tardará Kolodziejczak en ser un buen central, pero está claro que el tiempo nunca sobra en un equipo que quiere estar en la élite.

Por lo visto hasta ahora, me niego a considerar a Kolo un central, porque, en realidad, es un lateral izquierdo que está intentando reconvertirse en central. Por tanto, entiendo que la plantilla está bastante descompensada en defensa: Tenemos tres porteros, tres laterales derechos, tres laterales izquierdos y tres centrales. Y tres centrales son muy pocos, poquísimos, para tres competiciones. Y es algo que me parece bastante preocupante.

Y mi preocupación se ha incrementado por las recientes declaraciones de Monchi, afirmando que el Sevilla no fichará un central en el mercado invernal, porque es una posición que está bien cubierta.

Espero que no lo dijera en serio, pero, en todo caso, eso se verá cuando lleguen las lesiones o sanciones. Que llegarán.

Hoy hace 109 añitos que el Sevilla FC se oficializó

Día importante para el sevillismo, puesto que hoy hace, nada más y nada menos, que 109 años que el Sevilla se oficializó, inscribiéndose en el Libro de Registro del Gobierno Civil, el 14 de octubre de 1905.

Incomprensiblemente, esta fecha sigue siendo la fecha fundacional del club, hasta que los dirigentes del Sevilla FC no digan lo contrario. Y digo incomprensiblemente, porque ya existen pruebas irrefutables de que el Sevilla FC nació en 1890. Supongo que sólo será cuestión de tiempo que llegue el anuncio que llevamos esperando gran parte de los sevillistas, pero, en mi opinión, ya están tardando, pues es, sobre todo, una falta de respeto a los fundadores de la institución y una clara muestra de desprecio a nuestra historia.

Nuestro próximo cumpleaños será en enero, y cumpliremos 125 años. La cuestión es si se celebrará desde el club. Hace un mes, dijo nuestro actual Presidente, José Castro, que «tenemos claro que los orígenes de nuestra entidad se remontan a 1890». Ya veremos si es verdad o no se tiene tan claro, pues, si así fuera, no se entendería, bajo ningún concepto, que el 125 cumpleaños pasara inadvertido desde el club.

Sevilla FC 4 – Deportivo 1. Fueron cuatro, pero pudieron ser ocho

Partido plácido el del día de ayer. Fue tan cómodo que la goleada pudo ser de escándalo, de no ser porque estuvimos bastante fallones de cara a puerta. Perdonamos, hasta en cuatro ocasiones, esos goles que no se pueden fallar en la vida, puesto que fueron ocasiones donde nuestros jugadores se plantaron solos ante el guardameta rival. Nada más empezar el partido, fue Denis Suárez quien, incomprensiblemente, disparó fuera cuando tenía toda la portería para él. Ya en la segunda parte, Vitolo, en dos ocasiones, también erró cuando lo más fácil era colarla. Y Carlos Bacca falló un penalti.

El Deportivo demostró que, junto con el Córdoba, es firme candidato para volver a Segunda División. Con una defensa que hace aguas por todos sitios –lleva encajados 19 goles en 7 partidos–, apenas inquietó en ataque, de manera que Beto fue un espectador más. Es más, Beto fue un espectador de lujo hasta en el magnífico gol de Medunjanin, porque se movió menos que un muñeco de escayola.

Todos los jugadores hicieron un buen partido, como Trémoulinas –que disparó al larguero–, Carriço, Pareja, Banega… pero destacaron dos: M’Bia y Deulofeu. El primero, como goleador, y el segundo como asistente.

El partido del camerunés fue soberbio, lleno de fuerza e intensidad, y, para colmo, hizo dos goles. Y eso que, debido a una jugarreta del mal árbitro que es Gil Manzano, que le enseñó una tarjeta inmerecidamente a los pocos minutos de juego –no era entrada violenta, ni agarrón, ni cortaba ocasión de peligro–, no pudo emplearse a fondo en tareas defensivas.

En cuanto a Deulofeu, es una pena que este jugador no se implique más a la hora de defender, porque, por lo demás, lo tiene todo: velocidad, calidad, desborde y gol. Demasiado individualista para mi gusto, aunque eso no impidió que diera tres asistencias de gol.

Por otro lado, Emery volvió a demostrar que le gusta jugar con fuego. Yo esperaba que, dado que M’Bia tenía una tarjeta amarilla, en cuanto se pusiera el partido de cara, le sustituiría. Pues no, ni llevando tres goles de ventaja le sustituyó, llegando a jugar el partido completo. Si hubiera sido expulsado y hubiéramos jugado en inferioridad mucho tiempo, con el fuerte calor que hacía, igual hubiera volado algún punto.

En cuanto logramos el 3-1 también me pareció el momento ideal para cambiar a Bacca y darle minutos a Iago Aspas. Pues tampoco. Emery tuvo que esperar a que al colombiano le diera un calambre para sustituírle, ya con el 4-1 en el marcador y después de haber fallado un penalti.

Lo único negativo fue la lesión de Pareja, que tuvo que ser sustituído por un fuerte golpe en el tobillo en un giro. Esperemos que se quede en nada y no haya esguince o distensión, porque de centrales estamos cortitos.

Quedará para la posteridad que Carlos Bacca logró el gol número 3.500 del Sevilla en Primera División, cifra prácticamente inacalzable para muchos clubes.

En definitiva, victoria cómoda y con buenas sensaciones, a pesar de la endeblez del rival. Seguimos con rumbo firme, y de seguir así, es de suponer que estaremos luchando hasta el final por una de las dos plazas de Champions que nos disputaremos con Valencia y Atlético de Madrid. Porque las otras dos, como todos los años, ya tienen dueño.

 

 

Rijeka 2 – Sevilla FC 2. Un central para enero

La principal conclusión que saco del partido de ayer en Rijeka es que el Sevilla debe fichar un central de garantías en cuanto se abra el mercado de invierno. No se trata de crucificar a Kolodziejczak por su error garrafal de ayer, pero fue la demostración de que un central no se hace de la noche a la mañana, sino que necesita un largo período de aprendizaje. Y un equipo de nivel, inmerso en tres competiciones, no tiene ese tiempo que necesita Kolodziejczak.

La prueba de la ingenuidad de Kolo fue la jugada decisiva del encuentro. Cuando vamos por delante del marcador, deja un hueco tremendo que es aprovechado por Kramaric, quien inteligentemente, se cruza por delante de Kolo, y éste le derriba en flagrante jugada de penalti y expulsión, dejando al equipo toda la segunda parte en inferioridad numérica. Ese penalti es un error típico de un central inexperto. Error calcado al que hizo M’Bia contra el Racing de Santander, jugando de central, y que nos condenó a quedar eliminados de la Copa del Rey, ante un equipo muy inferior.

Probablemente, como dice nuestra Secretaría Técnica, Kolo tiene condiciones para ser un gran central, pero ahora mismo no lo es. Puede ser el mismo caso que el fugado Fazio. El argentino sí era central, pero aún así, desde que llegó al Sevilla siendo muy joven, durante muchos años padecimos sus continuos errores. Y esos errores nos costaron muchos puntos. Y encima, cuando se hizo un central de categoría, va y se larga, tras sólo una temporada buena.

Por tanto, creo que es absolutamente necesario el fichar a un central. Pero no a un central cualquiera, sino a uno contrastado y con experiencia, ya que estamos hablando de cubrir un puesto fundamental para mantener la fortaleza defensiva. Me parece que tener en plantilla a sólo tres centrales es muy arriesgado, puesto que, si todo sale más o menos como está previsto, jugaremos partidos muy importantes, donde sería insensato presentarse con una defensa de circunstancias.

En cuanto al partido en sí, poco hay que decir. Fue un partido horrible, de principio a fin, donde sólo nos salvó la alta efectividad de cara a puerta que tuvimos. El Rijeka es un equipo muy inferior, y si hubiéramos hecho un partido medio decente –no digo bueno, sino medio decente–, deberíamos haber goleado y sentenciado en la primera parte. Por contra, el juego en el centro del campo fue nefasto, perdiendo el balón con suma facilidad y recurriendo en exceso al balón largo. Esa táctica, como era de esperar, resultó ser inefectiva, porque atacábamos de manera frontal, dando toda la ventaja a los centrales y portero croatas. Como demostró Trémoulinas, ya al final del partido, era mucho mejor táctica centrar desde las bandas.

Partido para olvidar, que ni mucho menos deja atrás el desastre de Madrid, sino que, más bien, nos hace preocuparnos por el nivelito mostrado últimamente.

Esperemos que contra el Depor tengamos una mañanita tranquila, pongamos fin a esta pequeña racha de despropósitos y logremos seguir, una jornada más, en puestos Champions.