Archivo diario: 07/10/2013

Sevilla FC 2 – Almería 1. Importantísima victoria

Victoria de gran importancia la conseguida ayer, ante un rival, el Almería, que es el típico equipo que se nos suele atragantar. Temo especialmente este tipo de partidos, con equipos que vienen a encerrarse, y más aún cuando se dan los condicionantes de ayer, donde fallamos infinidad de ocasiones en la primera parte.

Nos llevamos los tres puntos en el último suspiro, pero, en mi opinión, el partido debió quedar sentenciado en la primera parte, donde el Sevilla fue tremendamente superior al Almería. Sin embargo, la madera y nuestra falta de puntería permitieron que nuestro rival saliera vivo de esta primera mitad. Normalmente, cuando se fallan ocasiones tan claras como la que erró Gameiro poco antes de lesionarse, se suele pagar caro, pero, por suerte para nosotros, no fue el caso. Lo que sí pagamos, una vez más, fue nuestra falta de contundencia en defensa, que se vio perfectamente en el gol almeriense: Suso tiene todo el tiempo del mundo para pensar y dar un buen pase raso, que permitio a Rodri rematar a placer ante la salida de Beto. La defensa no pudo estar más estática. Nadie salió a presionar al pasador.

La segunda parte ya fue otro cantar, ya que se crearon muy pocas ocasiones de gol. Además, en una de las contras, el Almería pudo incluso adelantarse en el marcador, de no haber sido por el impresionante paradón de Beto a Rodri, que disparó a bocajarro. También tuvimos nuestro dosis de suerte, porque a Pareja, en esa misma jugada, no se le ocurrió otra cosa que despejar débilmente –debió ponerla en el segundo anillo–, a la frontal del área, donde había un jugador del Almería, que la mandó a las nubes.

A partir de aquí, empecé a ver bastante negro el panorama: la afición se impacientaba y daba la impresión de que nuestros jugadores estaban bajo mínimos físicamente. Si no se tenía cuidado, podía llegar un nuevo contragolpe almeriense que podría haber sido fatal. Habría sido demasiado perder ante el colista.

El árbitro, Iglesias Villanueva tampoco ayudaba. Se mostraba implacable con nuestros jugadores, pero, sin embargo, se permitió el lujo de perdonarle varias tarjetas a los almerienses. Una de ellas habría supuesto la segunda amarilla a Verza, en el minuto 55 de partido. También quiso echar una mano al Almería cuando decidió prorrogar el partido mucho más de los tres minutos anunciados.

Pienso que Emery arriesgó mucho, innecesariamente, al mantener a Iborra tantos minutos con una tarjeta amarilla. De hecho, hubo un par de jugadas donde Iborra entró con fuerza, haciendo entradas arriesgadas, jugándose la expulsión. Cristóforo debió de haber entrado antes, porque, además, tampoco es que el juego de Iborra esté maravillando.

No fue un buen partido el de ayer, sobre todo en la segunda parte, pero, a mi modo de ver, el Sevilla hizo méritos para no pasar apuros ante un Almería que tendrá que mejorar muchísimo para salir del pozo.

En cuanto a los jugadores, Beto fue decisivo, al igual que Marin y Rakitic. Por fin, Marin aportó algo al equipo, e incluso presionó más de lo habitual.

En el lado negativo, de nuevo Bacca. Salió de refresco, pero parecía que era el jugador más cansado. Las últimas actuaciones del colombiano me están llevando a pensar que igual Rusescu debería ser el segundo delantero.

Al final, nos llevamos tres puntos de oro, muy trabajados, que son la diferencia entre mirar hacia Europa o mirar hacia los puestos de descenso, aunque fuera de reojo.