Archivo diario: 27/08/2013

Cala, nuestro único central sano

La mala suerte se ha cebado con el Sevilla, de manera que en poco tiempo han caído lesionados de cierta gravedad tres centrales de la plantilla. El último en caer ha sido el controvertido Fazio, que estará alejado de los terrenos de juego durante, aproximadamente, seis semanas. Eso en una primera previsión, porque el club anuncia que el diagnóstico será más certero en una semana, cuando la inflamación haya desaparecido.

Es decir, podemos estar dos meses con sólo un central sano, y precisamente es en el que menos confía Emery. Obviamente, no cuento con Israel Puerto. Le considero un jugador con mucho futuro, pero ahora mismo,  en mi opinión, sencillamente, no tiene nivel, ni madurez, para jugar en Primera División. Creo que esto se ha evidenciado en los pocos minutos que disputó contra el Atlético de Madrid y en el tiempo que jugó en Old Trafford. Pienso que una cesión le vendría de perlas, siempre y cuando, claro está, venga alguien a sustituirle.

Confío que con el dinero proveniente de la huída de Kondogbia –que se ha despedido, como no podía ser de otra manera, «a la francesa«– el club estime a bien el traer a un central. En caso de que no se creyera conveniente por parte de la Secretaría Técnica un nuevo fichaje, Emery tendrá que ir tirando con Cala y M’bia para guardar la vital zona del centro de la defensa durante los dos próximos meses.

Más nos vale que ni se resfríen. No estaría mal que entrenaran con armadura, al menos hasta que el mal fario nos abandone.

Fernando Navarro e Iborra serían otras opciones, pero el primero ya ha demostrado que la posición de central no es la suya, y además él es el primero en afirmarlo. No es el caso de Iborra, quien ya se ha ofrecido a jugar en esa posición. Otra cosa es el rendimiento que sea capaz de dar ahí.

No sé a vosotros, pero estar dos meses de competición con la defensa cogida con alfileres me parece una verdadera temeridad, máxime cuando estamos disputando tres competiciones y M’Bia no se pierde ni una cita con su selección.

Hay dinero y aún queda tiempo, y también hay que tener presente que los puntos que se van ya no vuelven.

Perdiendo la fe en Emery

A mí aún no me ha ocurrido, pero veo que ya hay bastantes aficionados que empiezan a dudar de la capacidad de Emery para dirigir a este nuevo Sevilla. Supongo que estas dudas son, hasta cierto punto, normales, pues seguro que hay más de uno que mira la clasificación y le entra el tembleque, pensando que estamos en la parte baja, que tenemos la defensa en cuadro y que la plantilla no es que sea nueva, es que es casi por completo nueva. Pero también hay que tener en cuanta que la liga es una competición muy larga y que esto no ha hecho más que empezar.

Del Nido dijo que quería cambiar prácticamente toda la plantilla en dos años, pero el problema es que lo ha hecho en uno, y eso es un riesgo, pues para jugar como equipo se necesita compenetración entre los jugadores, de modo que estos lleguen a jugar de memoria. Y para eso se necesita tiempo, que es justo lo que no tenemos, ya que la Europa League y la Liga han comenzado. Es decir, ya no hay balas de fogueo, sino fuego real.

Y el problema no es sólo que los jugadores no se conozcan unos a otros, sino que es el propio Emery quien aún no conoce las prestaciones que pueden dar los nuevos. Una cosa es lo que le hayan dicho desde la Secretaría Técnica y otra es lo que Emery verá en cada entrenamiento en la ciudad deportiva y en los partidos oficiales.

Sólo han pasado dos jornadas y es imposible que Emery tenga ya una idea clara de equipo titular y suplente. De hecho, ni siquiera ha dado minutos a Cristóforo y el último fichaje, el camerunés M’Bia, acaba de aterrizar.

En mi opinión, no vendría nada mal a este Sevilla 2013-2014 un poco de estabilidad, aunque sea en el banquillo. Tampoco es lógico lo que ocurre en Inglaterra, donde Arsène Wenger lleva 18 años en el Arsenal y donde Alex Ferguson estuvo al mando del Manchester United durante 27 años. Eso es imposible que ocurra en España, pero digo yo que un poquito de confianza se merece Emery. ¿O no?

Está claro que una victoria hace ver las cosas de otra manera, y eso es precisamente lo que necesitan imperiosamente tanto el Sevilla como nuestro próximo rival: nuestros «amigos» del Málaga. Tres puntos en juego que cobran máxima importancia porque la próxima salida es al Camp Nou, y allí lo normal es que caigan cuatro. Eso, a los equipos que llevan una defensa en condiciones. No digo nada la que nos puede caer a nosotros. Pero bueno, tampoco hay que ser pesimistas. Los partidos hay que jugarlos y dicen que el fútbol es imprevisible.