Archivo diario: 10/06/2013

Carnet infantil, sí o sí

Aún no se ha presentado la campaña de abonos para la temporada 2013-2014, pero se palpa la inquietud del sevillismo ante la posibilidad de que se elimine el carnet infantil para la próxima temporada.  Esta inquietud está más que justificada, pues Del Nido dijo que no habría carnets subvencionados y que habría dos días del club, uno de ellos contra Madrid o Barcelona.

Desde mi punto de vista, si se eliminara el carnet infantil, el Sevilla cometería el primer — y esperemos que el último– gran error de la temporada. Lo que hay que hacer es tomar medidas para crear afición, y, desde luego, no es una buena idea el subir ostensiblemente el precio de los abonos a los más jóvenes, cuando precisamente habría que hacer justo lo contrario. En plena época de crisis económica, me pongo en el lugar de un padre que quiera llevar a sus hijos al estadio, y entendería, perfectamente, que decidiera pagar una cuota mensual y quedarse en casa a ver el fútbol tranquilamente por la tele.

Precisamente, en esta temporada que acaba de finalizar, por culpa de los horarios criminales que hemos padecido, han sido muchos los niños que, a pesar de tener su carnet, no han podido ir al estadio. Subir el precio del carnet infantil sería la puntilla al aficionado más joven, que es el germen del sevillismo.

Del Nido también anunció una reducción «muy considerable» del precio del abono, pero, visto lo visto, esto no será así para muchas familias. Si además sumamos los dos partidos fuera de abono –clara vuelta al pasado–, más bien diría que el carnet puede salir más caro. Lo único que falta es que también haya que pagar por ver al Sevilla Atlético.

Aún hay tiempo para rectificar. Estoy expectante por conocer los precios de los abonos, pero si se confirma la eliminación del carnet infantil, en mi opinión, no es que sea un error grave, sino gravísimo. Y no quiero ni pensar que esto ocurra.

El lema de la próxima campaña es «Comenzamos de nuevo». Muy bien, pero se entiende que hay que comenzar con buen pie. No conviene olvidar el refrán «Mal acaba quien mal empieza». En todo proyecto es mucho mejor hacer las cosas bien desde el principio y poner unos buenos cimientos. Y ese cimiento es la afición, es un Ramón Sánchez Pizjuán lleno. Y con niños. Por supuesto, con niños. Porque los niños son la base de todo. Que no se olvide.