Archivo diario: 04/12/2012

Centrales desastrosos, derrota segura

Ayer quedó claro que no se puede ir por Primera División con una defensa tan limitadita y poco contundente como la que tuvimos ayer, porque, si no, cualquier equipo te la lía. Como siempre, el rival no tuvo que hacer nada del otro mundo para superarnos. Con sólo aprovechar dos de los tres regalos que le dimos en los primeros minutos se llevó el gato al agua.

Partido para olvidar el de la línea defensiva, exceptuando a Fernando Navarro, quien quizás esté a su mejor nivel desde que es sevillista. Cala y Botía mostraron una descoordinación tremenda y provocaron una brecha que el Valladolid aprovechó para entrar en el área como Pedro por su casa. Cicinho tampoco estuvo afortunado en el día de ayer. Y para rematar la faena, un Diego López que sólo tuvo una intervención de mérito y varias de demérito. Incluso estuvo a punto de hacer en propia meta el gol tonto de la jornada. Después de lo de ayer, supongo que Palop volverá a ser de la partida más pronto que tarde.

En la primera parte el Sevilla se la vió y se las deseó para crear peligro. Las ocasiones más claras, y casi únicas, fueron las de Babá y Rabello, quien tiró al poste. En la segunda parte, mejoró la actitud y el juego, pero una estúpida segunda tarjeta de Medel hizo que se pusiera el partido demasiado cuesta arriba. Lo malo es que esta expulsión se veía venir. Míchel, a estas alturas, ya debería conocer a Medel. Con un Valladolid que nos iba a coger a la contra, tarde o temprano, porque estábamos arriesgando mucho, debería haber previsto que el chileno tenía casi todas las papeletas para irse expulsado. Por cierto, el Medel de esta temporada está muy por debajo del jugador que nos maravilló desde que llegó. Es fundamental recuperar a este jugador.

Ayer se jugó mal, se cometieron muchos errores, pero también me quedó claro que no era nuestro día. Aparte del tiro al palo, todos los rebotes favorecían a los vallisoletanos. Incluso su segundo gol llegó por un mal tiro a puerta que Oscar se encontró en el área. El árbitro tampoco acompañó, pues lo pitaba todo: lo que era falta y lo que no, parando continuamente el juego.

Lo único positivo de ayer fue el buen partido de Navas, Reyes y Rabello. El joven jugador chileno demostró que puede jugar perfectamente en este equipo y que merece más minutos.

En lo negativo –lógicamente, aparte del resultado–, que perdemos a Medel y que salieron tocados o lesionados Maduro, Cicinho y Kondogbia.

La realidad es la que es. Si a estas alturas, después de 14 partidos disputados, sólo tenemos 18 puntos, es por algo. Por supuesto, con estos números es absurdo pensar en competiciones europeas. Tenemos que enlazar varias victorias consecutivas para mirar de nuevo hacia arriba, y el equipo no da ninguna sensación de que esto sea un logro al alcance de la mano.

Como no tengamos una mejoría inmediata, por muy duro que sea, tendremos que mirar a los puestos de abajo.