Archivo mensual: diciembre 2011

Hilar muy fino

Veo, con cierta preocupación, que Cáceres puede tener sus días contados como sevillista, si la Juventus se esmera un poquito con su oferta. Aún está lejos el equipo juventino de alcanzar las pretensiones del Sevilla, pero temo que, ante la necesidad que tenemos de dinero contante y sonante, tanto para cuadrar el presupuesto como para fichar jugadores, el charrúa tenga que hacer las maletas con destino a Turín.

Sería una pena que Cáceres nos dejara, porque, en mi opinión, es el mejor central que tenemos, tiene un gran futuro por delante y, además, es muy polivalente. Se iría un puntal de la defensa, y Monchi tendría que hilar muy fino para encontrar un sustituto de garantías.

Está claro que el traspaso del uruguayo sería un éxito, financieramente hablando, pero habría que ver hasta qué punto sería beneficioso en materia deportiva. Se trataría de trastocar una pieza importante de una línea defensiva que ya deja muchas dudas, ya que Spahic no está dando el nivel que se esperaba de él y Escudé está en un estado de decadencia que es ya evidente. Y, por supuesto, no cuento con Alexis, que ya ha demostrado que no es jugador para esta plantilla. Sólo nos quedaría un Fazio que se muestra bastante irregular y, cuando venga, si es que viene, el sustituto de Cáceres.

Igualmente, habrá que estar acertados con respecto al delantero o delanteros que vengan. El culebrón Gio parece no tener fin, dando la impresión que el Tottenham hará todo lo posible, una vez más, por dificultar su fichaje por el Sevilla. Parece más probable que venga Reyes, sobre todo si él se empeña en venir, ya que casi ningún club –excepto Tottenham– quiere tener jugadores a disgusto en su plantilla, y además parece ser que los colchoneros necesitan dinero con urgencia.

Estamos en un momento decisivo, crítico, porque dependiendo de lo que hagamos ahora, podemos fortalecer la plantilla o debilitarla aún más. Prácticamente, puede decirse que el objetivo Champions está en juego en estos días. Una Champions que está más fácil que nunca, por esa cuarta plaza que nadie parece querer. A poco que hagamos bien las cosas, debe ser nuestra. Pero, claro, hay que hacer bien las cosas, y últimamente, no se están haciendo.

Nefasto sorteo de Copa

No hemos podido tener peor suerte. Para empezar, el Valencia, jugándose la vuelta en el Sánchez Pizjuán. Si superamos esta difícil prueba, nos espera un rival asequible, pues saldrá del enfrentamiento entre el Alcorcón y el Levante. Pero el problema, y de los gordos, viene después, porque, supuestamente, si ambos superan a sus rivales, como es lo normal, en semifinales nos enfrentaríamos a Madrid o Barcelona.

Así que este año conseguir alzar la Copa va a estar complicadísimo, tanto por los rivales que nos esperan como por el pobre nivel que estamos mostrando hasta ahora.

Movimientos de mercado

Habrá seguro cambios en la configuración de la plantilla en el mes de enero. Ahora bien, me pregunto si ganaremos potencial o no.

Son varios nombres los que están sonando. La prioridad es un delantero, posición para la que suenan Giovani, como siempre, y Reyes, que podría volver a Nervión. Las noticias son contradictorias, ya que en algunos medios afirman que sólo vendría uno de ellos, y en otros que podrían ficharse a los dos, siempre y cuando –y esto es lo preocupante– hubiera alguna venta. Esa venta sería Martín Cáceres, que supuestamente despierta el interés de Juventus y Paris Saint Germain. Habrá que ver si finalmente ese interés se concreta en una oferta «fuera de mercado», como le gusta decir a Del Nido, pero, en ese caso, mucho me temo que finalmente nos desprenderíamos de Cáceres.

Otras salidas que se barruntan son las de Armenteros y Palop. El primero tiene varios pretendientes, no está aportando mucho y acaba contrato en junio, con lo que su marcha no sería un varapalo; y el segundo se marcharía al Málaga, con lo que nos ahorraríamos una ficha importante, pero, por contra, habría que buscar un sustituto de garantías para Varas.

Por lo tanto, habrá que esperar a ver qué delantero se incorpora finalmente –prefiero a Gio antes que a Reyes– y si el esfuerzo no implica la debilitación de la línea defensiva. Considero a Cáceres nuestro mejor central, que además es muy polivalente, y encontrar sustitutos que estén al nivel del uruguayo y de Palop no será nada fácil. Y menos aún, estando tan escasos de dinero. En una plantilla tan corta como la del Sevilla, si saliera un jugador como Cáceres, que puede actuar en cualquier posición de la defensa, sería un verdadero problema.

También hay quien dice que el Atlético de Madrid necesita un central y que Alexis podría entrar en la negociación por Reyes. Como eso sea así, y finalmente logremos encajar a Alexis en el Atlético, es para sacar a hombros a Monchi y su equipo. Aunque tampoco hay que olvidar que padecemos a Alexis, quien además tiene una alta ficha, por decisión de Monchi.

Más nos vale acertar con las entradas y salidas, porque, probablemente, de eso dependerá que consigamos clasificarnos para Europa.

La Copa pasa factura a varios Primeras

Como suele ser habitual, varios equipos de Primera División han caído ante rivales de inferior categoría.

El más llamativo es, sin duda, el Atlético de Madrid, que  volvió a perder con el Albacete, en esta ocasión en su propio campo, por 0-1. El Albacete es un equipo de Segunda División B, y le bastaron sólo 18 segundos para marcar el único gol del partido. En los medios dicen que fueron 20 segundos, pero el cronómetro no engaña.

El Zaragoza demostró que no está para nada, ya que perdió en su campo por 0-2 contra el Alcorcón, otro Segunda B. Feo panorama el que se le presenta al Zaragoza, que ha sido eliminado a las primeras de cambio y está ocupando actualmente el farolillo rojo, con sólo 2 puntos en su haber. Precisamente, uno de ellos lo ha conseguido contra nosotros.

El Villarreal perdió 0-2 con el Mirandés –otro Segunda B–, lo que le ha costado la destitución a Garrido. Suena Míchel para sustituirlo, aunque en Estadio Deportivo también apuntan el nombre de Manolo Jiménez.

El Betis fue incapaz de remontar la eliminatoria ante un Córdoba que le marcó en el descuento del partido de ida y a los 16 minutos del partido de vuelta.

Y, por último, también pasa factura al Levante, que si bien eliminó al Deportivo de la Coruña en la prórroga –con gol de Koné–, pierde durante varios meses a Juanlu, con fractura de peroné.  El exbético Juanlu estaba siendo uno de los jugadores más destacados del Levante, con el que había hecho cinco goles, a pesar de no ser delantero.

Y en nuestro estadio se oyen pitos porque el San Roque nos crea una ocasión de gol. ¿No nos estaremos volviendo demasiado exigentes?

Sevilla FC 2 – San Roque 1. Los onubenses no eran cojos.

Me sorprendió ayer el público que acudió al Ramón Sánchez Pizjuán cuando tuvo la primera ocasión de gol el San Roque y empezó a pitar al equipo. Está claro que el San Roque es un equipo claramente inferior, ¿pero quiere eso decir que no nos puede crear ninguna ocasión o incluso marcarnos un gol? ¿Es que los del San Roque son cojos? ¿Es que no han visto un balón en su vida? ¿No saben sacar corners o faltas? Pues claro que sí, y, por tanto, nos pueden marcar un gol perfectamente, aunque estén jugando en Segunda División B.

El San Roque ayer hizo algunas cosas buenas: se encerró con orden, presionó y corrió todo lo que pudo, e intentó sorprender en contragolpes o a balón parado. Eso es lo único que puede hacer un equipo inferior para ganar, y eso lo hizo perfectamente el equipo onubense.

No quiero ni pensar que el gol del exsevillista Adri hubiera supuesto el 0-1. Por cierto, gol proveniente de una falta inexistente. Desde mi posición pude ver perfectamente el piscinazo del jugador del San Roque.

Como bien dice Marcelino, el Sevilla no pasó apuros, ni en la eliminatoria ni en el partido, que dominó de principio a fin. A destacar el mal partido, de nuevo, de Negredo y el fallo monumental de Armenteros, casi bajo palos. Menos mal que poco después el argentino provocó el penalti. Me gustó el partido de Luna y Medel. En el primer tiempo las ocasiones más claras fueron de Rakitic, quien estrelló dos balones en la barrera. Normal, porque, aunque Rakitic es un buen lanzador, Teixeira Vitienes no las ponía a la distancia correcta. El árbitro también tuvo su protagonismo al anular el primer penalti marcado por Kanouté. Yo creo que fue lanzado correctamente. Lo que no está permitido es hacer una paradinha cuando se va a golpear el balón, pero Kanouté lo único que hace es bajar la velocidad en carrera y no hace un amago. Y encima le sacó la amarilla.

Ahora a esperar a ese esperado delantero y a los rivales que nos depare el sorteo. A ver si tenemos suerte y no nos toca ninguno de los grandes.

Sevilla FC – San Roque, un mero trámite.

Eso espero del partido de esta noche, que desde el pitido inicial se plasmen las enormes diferencias que hay entre los dos equipos. No quiero ni pensar que haya un exceso de confianza y se repita una parte de la historia sevillista que parece olvidada. Sería un mazazo tremendo, y más aún estando tan cerquita el dichoso partido contra el Madrid, que parecía más un partido tipo Los amigos de Kanouté contra los amigos de Ronaldo, que un encuentro oficial de liga.

El partido era ideal para haberle dado minutos a jugadores que no están contando con la confianza de Marcelino, como sería el caso de Luna, Luis Alberto o Salva.  Pero, lamentablemente, los dos últimos no han sido ni convocados. Creo que la ilusión de estos chavales vendría mejor al equipo que lo que puedan aportar unos titulares que, seguramente, estarán pensando ya más en las vacaciones que en otra cosa.

No espero mucha afluencia de público, a pesar de las facilidades dadas por el Consejo de Administración. Yo iré, porque voy a todos los partidos, pero entiendo que haya mucha gente que no pueda o no quiera ir a un partido donde echan para atrás factores como el horario, el rival o el clima. Y es que se espera, para la hora del partido, nada más y nada menos, una temperatura de 5ºC y una humedad relativa superior al 80%. Abríguense bien, porque va a parecer que estamos en Rusia.

Espero que no nos quedemos helados, y si no es así, al menos que sea por el frío y no por el marcador.

No se están haciendo las cosas bien

No hace muchos años los sevillistas podíamos ver al Sevilla más poderoso que he conocido. Un Sevilla capaz de golear al FC Barcelona en la final de la Supercopa de Europa en Mónaco (0-3), y al Real Madrid (2-5), en su propio feudo, en la final de la Supercopa de España. Desde entonces, la plantilla ha ido perdiendo potencial de forma progresiva. No obstante, hace poco más de año y medio ganamos, de manera brillante, el último título, ante el Atlético de Madrid, en Barcelona. Pero lo cierto es que cada vez nos cuesta más clasificarnos para las competiciones europeas, e incluso nos eliminan de ellas, a las primeras de cambio, equipos que hace poco no habrían sido rival.

Es cierto que, en algunos aspectos, hemos tenido mala suerte, como en las eternas lesiones de Koné (costó unos 12 millones de euros), Acosta (unos 7 millones de euros) y Fazio (no llega al millón de euros), o el primer mal año de Negredo (15 millones). O la espantada de Squillaci, justo antes de un partido decisivo contra el Braga, de nefasto recuerdo. Pero, en otros casos, no se ha actuado bien.

Por ejemplo, en general, no se ha invertido con acierto el dinero recaudado por las ventas de jugadores importantes. Hay que admitir que las ventas eran obligadas, porque el Sevilla no puede retener por mucho tiempo jugadores como Ramos, Alves, Keita, Adriano… cuando vienen a por ellos equipos que les pueden ofrecer contratos que doblan o triplican al que tenían en el Sevilla, y la posibilidad de ganar títulos con más asiduidad. Pero lo que sí puede hacer el Sevilla es invertir el dinero procedente de esos traspasos con eficiencia, y eso, lamentablemente, no se ha hecho. Así, tenemos el caso de Zokora, que tenía una edad y ficha elevada, costando 10 millones de euros, aproximadamente; Alexis, que no jugaba en el Valencia y costó unos 5 millones de euros; Abdulay Konko (9 millones), que triunfó en Italia pero que no tenía la más mínima implicación con el club, al igual que ocurrió con Boularouz (cedido); Tom de Mul, del Ajax, unos cinco millones; Romaric, del Le Mans, por unos 8 millones de euros; Guarente, por 5 millones, siendo además un fichaje de riesgo…

En definitiva, el Sevilla no ha sido capaz de sustituir con éxito, por diversas circunstancias, a jugadores tan importantes como Alves, Javi Navarro, Keita, Adriano, Renato o Luis Fabiano. Y, en mi opinión, ya a estas alturas tendría que haber buscado ya los sustitutos de Palop, Escudé y Kanouté, quienes, por desgracia, ya no están para muchos trotes.

También considero un error el no contar demasiado con la cantera, máxime cuando la situación económica no es muy boyante. Parece que proceder de la carretera de Utrera es un handicap. En verano se traspasa, por una minucia, a Diego Capel y Rodri, y siguen condenados al filial jugadores como Salva y Luis Alberto, que llevan tiempo pidiendo paso. Al menos, Campaña ha tenido más suerte.

Tampoco estuvo muy acertado el club cuando subió considerablemente el precio del abono, aprovechando el tirón de la clasificación para la Champions. Precisamente, cuando más falta hacía llenar nuestro estadio, esa decisión provocó un descenso de la masa social.

Todavía estamos a tiempo de volver a parecernos al Sevilla poderoso que asombraba a todos, pero para ello, la Secretaría Técnica deberá ponerse las pilas y volver a fichar jugadores con proyección y a buen precio, porque son ellos los que finalmente deciden los partidos. Pero si se trae a alguien, por favor, que sea para mejorar lo que ya hay, y, sobre todo, que no cierre el paso a los jóvenes valores del Sevilla Atlético.

Sevilla FC 2 – R. Madrid 6. Lo normal.

Hay quien piensa que no es normal perder por 2-6 ante el R. Madrid, pero yo lo veo lo más lógico del mundo. Y eso es así porque cometimos los mismos errores de siempre, pero ante uno de los mejores equipos de Europa. Y, claro, cuando te dedicas, durante 90 minutos, a fallar ocasiones clamorosas de gol y a dar muchas facilidades en defensa, lo normal es que caiga una goleada de escándalo. Eso es ni más ni menos lo que pasó ayer. Así de simple.

El primero llegó pronto, ante de los diez minutos. Un regalo para los centrocampistas y delanteros madridistas el jugar con la defensa tan adelantada. Un suicidio si no se acompña de una presión atosigante. Volvimos a tropezar en la misma piedra en el segundo gol, y en el tercero dejamos tirar a Ronaldo tranquilamente, sin presión alguna. Un jugador normal, quizás hubiera lanzado desviado o flojo, pero si dejamos tirar a Messi, Ronaldo, Villa… lo normal es que la claven en la red.

Llegamos con 0-3 al descanso. Llega la expulsión de Pepe –también es lo normal que expulsen a este salvaje– pero no la aprovechamos. En mi opinión, ese era el momento de arriesgar y poner una defensa de tres, con cinco centrocampistas y dos delanteros. Teníamos un jugador más pero había que remontar un 0-3. Muy complicado.

Pero como en el centro del campo las fuerzas estaban igualadas –no hay que olvidar que todos ellos son grandísimos jugadores–, llegó el 0-4. Poco después, Navas acorta distancias con un buen gol, pero Del Moral es expulsado, con lo que se perdía la ventaja que teníamos.

Es entonces cuando Marcelino comete el segundo error de la noche, y que yo no entenderé jamás: Sustituye a Fernando Navarro por Armenteros. Ese cambio, para mí fue clave para recibir los otros dos goles. No sé qué pretendía nuestro entrenador. Si quería evitar la quinta amarilla de Navarro, ¿para qué tenemos a Luna y Cáceres?

Por cierto, qué ganas tengo de ver a Cáceres y Spahic de centrales. Creo que me quedaré con las ganas, porque estamos mal de money y el PSG anda tentando a Cáceres y a Del Nido.

Por último, no quiero pasar por alto el malísimo partido que hizo Negredo, a pesar de que consiguió marcar a última hora. No se puede mostrar más desacierto y desgana. Lo malo es que es imprescindible y no hay quien lo sustituya, porque parece que está buscando un banquillazo.

En fin, ayer se vio lo que se debe esperar cuando un club ficha a jugadores de 3 millones de euros y otro de 30 millones o más. Y si eso pasa durante varios años, pues ocurre lo que dice Eduardo Florido en Diario de Sevilla.

Todo muy lógico.

Otro Sevilla-Madrid

Otro partido importantísimo en el Sánchez Pizjuán, pero esta vez ante un rival poderoso. Recibiremos al que será el subcampeón de liga, y, por tanto, será un partido muy complicado de ganar, por los dos motivos de siempre: porque tienen una gran plantilla y por sus eternos favores arbitrales. Habrá quien diga que esto no es así, que al Madrid no le favorecen los árbitros, pero, como yo vengo viendo eso desde que era un microbio que no levantaba dos palmos del suelo, pues la verdad es que, cuando oigo esa afirmación, como que me entra la risa floja. No habré yo vistos goles anulados, en fuera de juego, penaltis inexistentes, expulsiones injustas… Y lo que me queda. De hecho, el Madrid, incluso antes de empezar el partido, ya ha recibido el primer favor arbitral. Para mí es inexplicable que Pepe no fuera expulsado en el Bernabéu contra el FC Barcelona. No salía de mi asombro viendo que el árbitro le perdonaba la segunda amarilla una y otra vez. Así que tendremos que aguantar a este salvaje disfrazado de futbolista en el Sánchez Pizjuán.

También tendremos que soportar las niñerías de Ronaldo, que es un grandísimo jugador, pero que en muchas ocasiones parece un niño mimado que se dedica a hacer payasadas, como la de estar haciendo varios segundos la bicicleta para después dársela a un compañero que está a metro y medio de distancia de él.

Y, por supuesto, tendremos que soportar la mala educación de Mourinho, a no ser que se esconda detrás de Karanka, como hizo la temporada pasada. Pero si le hace falta montar un numerito, sólo tiene que darle por subirse a caballito de uno de sus jugadores.

Hay que ser realistas, y pensar que puntuar ante un rival tan fuerte, y que juega con tanta ventaja, es poco menos que milagroso. No obstante, siempre se guarda una pequeña esperanza de que mañana sea nuestro día, de que se defienda bien, presionando al unísono;  de que se recupere con prontitud el balón y lo movamos con rapidez, no regalándolo al contrario absurdamente; y, cómo no, esperando que, al menos, si se tienen diez ocasiones de gol, al menos tres suban al marcador.

El árbitro será Clos Gómez, quien ya fue objeto de la ira de Mourinho, cuando sacó la famosa lista de los trece errores. A ver si el sábado saca otra con 26 errores. Pero no sé por qué, no creo que se dé el caso. Quizás tenga demasiado fresco el recuerdo de la Copa del Rey.

Giovani Dos Santos, la historia interminable

Sigue el culebrón Giovani. El Sevilla no se da por vencido y vuelve a insistir. Según el Daily Mail, el jugador está viviendo una pesadilla –ya quisiéramos muchos tener pesadillas como las del mejicano– y quiere salir en enero, con destino a Sevilla. Según Cicinho, que es su padre y representante, Gio quiere dejar los Spurs porque no juega y no es feliz, y anuncia una reunión con los dirigentes del Tottenham para la próxima semana.

Desde luego, no cabe duda de que Giovani está haciendo todo lo posible por venir al Sevilla. Ha llegado incluso a contratar a un abogado especializado –Vicente Montes– y ha solicitado el Transfer Request, que no es más que una petición formal a su club, que se supone debería ser escuchada pero que no obliga a nada al club propietario de los derechos del jugador. Que se lo digan, si no, a Luca Modric, que quiso irse al Chelsea utilizando este procedimiento y sigue en el Tottenham.

Giovani Dos Santos me parece un buen jugador. Después, si llega, habrá que ver si tiene un buen rendimiento no.  Pero lo que sí tengo claro es que en Givovani no se acaba el mundo. Por tanto, si Daniel Levy no se baja del burro y sigue empecinado en no vender a Gio al Sevilla, espero que tengamos preparada una segunda opción. No quiero ni pensar que finalmente no venga nadie y sigamos con la corta nómina de delanteros, porque la decisión tomada en verano ya nos ha costado bastante caro, y continuar con tan poco poder ofensivo el resto de la temporada, podría tener consecuencias fatales.

Es mejor no tener errores, pero como eso es imposible, lo mejor que se puede hacer es aprender de ellos y no volver a tropezar en la misma piedra. Y no sé por qué, me da a mi que seguimos teniendo en mente el «Gio o nada», y eso no me gusta en absoluto.

Espero equivocarme.

San Roque 0 – Sevilla FC 1. Encarrilado, no sentenciado

El partido no está sentenciado, pero casi. Me cuesta trabajo creer que el San Roque nos vaya a ganar en nuestro estadio. Si se diera el caso, sería por una relajación de nuestros jugadores imperdonable.

El partido de ayer era para haberlo ganado con claridad, porque el San Roque es un equipo muy limitado, pero lo cierto es que el Sevilla no estuvo nada acertado y no creó muchas ocasiones de gol, principalmente debido a la nulidad de nuestro centro del campo.

Vaya decepción que me estoy llevando con Armenteros y Trochowski. Ambos se convirtieron ayer en máquinas de perder balones. Y así, claro está, nos costará un mundo crear ocasiones de gol. Esperaba mucho más de ellos. De Armenteros, por lo que recuerdo de él cuando jugaba en el Sevilla Atlético, por la excepcional temporada con el Rayo Vallecano, y por su buena pretemporada; y de Trochowski, porque se trata de un jugador internacional y porque también hizo una buena pretemporada, pero lo cierto es que últimamente no da una a derechas. Ayer ofrecieron muy poquito. Trochowski hizo un buen disparo lejano y Armenteros se limitó a disparar con peligro en la jugada del gol, que remató Kanouté. Por lo demás, estuvieron bastante desafortunados.

Si a eso le sumamos que Navas sigue estando lejos de su mejor estado de forma y de que Negredo está en horas bajas, no es de extrañar que nos cueste trabajo crear ocasiones y, como es lógico, marcar goles.

En defensa no se pararon apuros, salvo en alguna ocasión aislada.

No entiendo cómo jugó Medel, siendo el chileno una pieza muy importante de la plantilla y teniendo el sábado un partido tan importante y tan complicado como el que nos espera. Una vez por delante en el marcador, quizás hubiera sido conveniente haber probado a Hiroshi en lugar de darle más minutos a un Negredo que se supone deberá jugarlo todo. Pero, claro, para eso hay que convocarlo primero.

La actuación de Velasco Carballo no me gustó nada. Parece que no contentó ni a la afición local ni a la visitante.

Espero que, al menos, para el partido de vuelta, Marcelino se digne contar con Luis Alberto, Salva y Guarente. Sería de justicia y un aliciente para un partido que no es de por sí muy atractivo, por el rival y por ser un día entre semana y a las 22 horas.

A quitarnos el mal sabor de boca

Hoy comienza la Copa del Rey, competición que últimamente nos está dando bastantes alegrías, y más que nos habría dado si no hubiera sido por el doble mangazo –partido de ida y de vuelta– que sufrimos en la última edición, por parte, cómo no, del Real Madrid.

El objetivo debe ser la conquista del título, pero para eso hay que empezar desde abajo, por la primera eliminatoria, que es ante el San Roque de Lepe y de Tevenet. El San Roque no habrá mandado técnicos para ver cómo jugamos, porque Tevenet nos conoce al dedillo. Posiblemente, Tevenet incluso tenga más conocimiento de la plantilla que el propio Marcelino.

Por cierto, veo la lista de convocados y no me explico cómo no van incluidos en ella Guarente, Salva y Luis Alberto. Si no cuenta con Guarente para jugar con el San Roque, ¿cuándo le va a dar minutos? Al menos, sí va Luna, que lleva ya tiempo mereciendo una oportunidad.

En cuanto a Salva y Luis Alberto, no sé qué tendrán que hacer para ganarse la confianza de Marcelino. El asturiano se pasa por la ciudad deportiva, para ver al Sevilla Atlético, pero no le debe gustar demasiado lo que ve. Amenaza con volver a poner a Fazio en el centro del campo, y mientras, Salva en casita.

El objetivo hoy es convertir el partido de vuelta en un mero trámite. Sin embargo, ya ha advertido Marcelino sobre el riesgo de salir al terreno de juego faltos de intensidad, que es algo que, sin duda, no faltará en el San Roque.

El de esta noche es un encuentro entre la calidad del Sevilla y la ilusión del San Roque, un Segunda B –cuarto clasificado del Grupo IV– que intentará dar la campanada. Esperemos que el Sevilla sea capaz de plasmar en el campo la enorme diferencia que hay entre los dos clubes y podamos pensar ya, alrededor de las doce de esta noche, en la próxima eliminatoria.

Dentro de lo malo, lo menos malo

Si no somos capaces de ganar en campos como el del Levante, difícil estará clasificarse para la Champions o, incluso, para la Europa League. No obstante, tengo esperanzas de que algún día dejemos de regalar goles a nuestros rivales y de fallar goles cantados, esos goles que parecen complicados que no entren pero que, por una cosa o por otra, los fallamos de manera incomprensible.

Mientras ese día llega –si llega–, lógicamente, lo mejor que puede pasar es que nuestros rivales directos también fallen. Y eso es precisamente lo que ha pasado en la pasada jornada:

Aunque considero al Valencia como el más firme candidato a ocupar el tercer puesto a final de temporada, se dejó remotar de forma absurda con dos goles encajados en el tiempo de descuento. Se podría haber puesto a nueve puntos de diferencia, y finalmente sigue a seis. Aún mantiene demasiada ventaja, pero siempre viene bien que pierda el Valencia. A los valencianos se les debió quedar la misma cara de tonto que a nosotros o al Madrid, que fue barrido, en su propio estadio, por el Barcelona. Por cierto, vaya exhibición de Iniesta. ¡Qué jugador! Qué fácil es jugar al fútbol con jugadores como el albaceteño. A ver si encontramos a uno que sea la mitad de bueno que él. Con eso me conformo.

El Athletic de Bilbao cedió dos puntos en su estadio. Cuando parecía que se iba a llevar el gato al agua, ya que se había adelantado a falta de diez minutos para el final, el Racing de Santander consiguió empatar en el minuto 92. Mazazo.

El Málaga tampoco fue capaz de ganar en su estadio. El Osasuna aprovechó la única ocasión que tuvo y el Málaga sólo consiguió empatar. Mereció más el Málaga, lo que hace el empate aún más doloroso.

Y el Atlético de Madrid volvió a caer estrepitosamente. Lo malo es que se ha dado tal batacazo que parece que Manzano podría ser destituido. Una pena, porque tener a Manzano en el banquillo es casi una garantía de que el Atlético de Madrid no sea rival para nosotros. A destacar el partido de Romaric, que, además, marcó un gol, desmarcándose en velocidad –sí, era Romaric. Lo juro– y de fuerte disparo cruzado.

Así que, más o menos, nos quedamos como estábamos. Oportunidad de oro perdida para el Sevilla, pero, al menos, no nos adelantan. Podría haber sido mucho peor.

Estúpida derrota: Levante 1 – Sevilla FC 0

Hemos dejado escapar tres puntos de forma lamentable. El partido lo estaba dominado el Sevilla, sin problema alguno, teniendo varias ocasiones claras de gol para adelantarse en el marcador. Nada hacía temer la derrota, pero empecé a preocuparme mucho cuando Trochowski, con casi toda la portería para él, le dio por lanzar al portero. Ocasiones así no se pueden fallar nunca, y normalmente se pagan caro.

Y bien que lo hicimos, y además en una jugada de las más absurdas que recuerdo.  El gol que le marcan al Sevilla, sin duda, puede llevarse el premio al gol tonto del partido o incluso de la temporada. Incomprensible que unos jugadores profesionales regalen un gol de esa manera. No sé quién tiene más culpa, si Negredo o Varas. Negredo, por no poner un balón en órbita en una zona tan delicada, donde incluso el vuelo de una mosca puede meter el balon para dentro. Y en cuanto a Varas, no sé en qué estaría pensando. Llega tarde al balón, y cuando lo hace, se le escapa de manera inconprensible. Para matarlos a los dos.

Para colmo, tras este gol, a Marcelino le da por quitar a un defensa y meter a un delantero. Para mi fue un error, porque aún quedaban 35 minutos por delante. Mucho tiempo, como para ir a lo loco a por los puntos. No creo que fuera necesario cambiar nada.  El Sevilla no había pasado apuros y estaba creando ocasiones. A partir del susodicho cambio, perdimos el control del partido y estuvimos a merced del Levant, que montaba contras peligrosas y consiguió más posesión de balón. No obstante, tuvimos algunas ocasiones, principalmente la de Kanouté, quien, para no ser menos, también tiró al muñeco.

No entiendo por qué Trochowski tardó tanto tiempo en ser sustituido, máxime cuando ya tenía una tarjeta amarilla y no estaba aportando apenas nada.

Tremenda oportunidad la que hemos dejado pasar para encaramarnos a los puestos Champions. Quizás tardemos en tener otra como esta, o no la tengamos.

Qué poquito tienen que hacer nuestros rivales para quitarnos los puntos. Sólo tienen que esperar nuestro error grave de cada día –o errores– y aprovecharlo.

Perdiendo puntos de esta manera, no vamos a ningún sitio.

Y el próximo rival es el Madrid. Como para que sigan los regalos.

Oportunidad que no debemos dejar pasar

Mañana tenemos una oportunidad de oro para volver a los puestos Champions, esos puestos que no debimos de abandonar y desde los que se ve todo de diferente manera.

Quién nos iba a decir, a estas alturas, que el Levante sería un rival directo. Está claro que no lo será a final de temporada, pero, por ahora, se resiste a dejar los puestos de privilegio.

Este Levante es una auténtica sorpresa, porque, además, está conformado con jugadores desechados de otros equipos, algunos de ellos con una edad considerable, como es el caso del central Ballesteros o Javi Venta, que cuentan ya con 36 años. Entre su plantilla hay exjugadores del Betis (Nano y Juanlu) y del Sevilla (Aranda), además de Koné, que está cedido pero que, casi con toda seguridad, no volverá a nuestra disciplina.

Probablemente, el nuevo Koné –este no parece el mismo que hemos visto tantísimas veces– será uno de los jugadores más peligrosos de este Levante, junto con Valdo y Barkero. Este último es el cerebro del equipo y tiene muy buen golpeo de balón, por lo que habrá que tener cuidado de no hacer faltas en las cercanías del área, ni, por supuesto, dejarle tirar a puerta desde media distancia, porque dispara con potencia y colocación. A Barkero le acompañará un joven centrocampista defensivo que dicen que interesa al Sevilla: Iborra.

En el centro del campo jugará otra vieja gloria: Farinós, que también tiene un buen disparo desde lejos.

Está claro que el Levante tiene sus armas, pero, no obstante, es bastante inferior al Sevilla. Claro que eso hay que demostrarlo sobre el tapete, y para eso hay que correr, al menos, tanto como ellos. Si lo hacemos, no tengo ninguna duda de que nos traeremos los tres puntos para Sevilla.