Archivo diario: 16/11/2011

¿Qué tipo de delantero hace falta?

Seguro que el Sevilla estará rastreando el mercado, con vistas a fichar en invierno el delantero que tendría que haber llegado en verano. Cuando se cerró el plazo en agosto, yo me llevaba las manos a la cabeza, preguntándome cómo era posible que el Sevilla hubiera cometido un error de planificación tan grave. El sevilla afrontaba, como mínimo, cuatro meses de competición con un delantero y medio, porque Kanouté, por cuestiones físicas, estaba claro que se perdería muchos partidos.

El error no sólo era no haber incorporado a alguien que pudiera sustituir a Kanouté o Negredo, sino que además el club se había desprendido de otros delanteros, como Rodri, Acosta o Koné, quienes podrían ser mejores o peores, pero que seguro que podrían haber aportado algo en caso de emergencia.

Es difícil evaluar cuántos puntos se han perdido –y se perderán– por este fallo de planificación, pero me da la impresión de que bastantes y puede que –esperemos que no– demasiados. No es de recibo que un club que aspira a conseguir plaza Champions y títulos se quede varios partidos sin apenas poder ofensivo, precisamente en la línea que tiene que meter miedo a los rivales. Si no inquietamos arriba, equipos como el Sporting, Racing o Granada pueden permitirse el lujo de atacar sin temor, llegándonos en tromba en más de una  ocasión. ¿Acaso no se ven las cosas de distinta manera si se visita el Nou Camp y no juegan ni Messi ni Villa? Pues lo mismo ocurre con nuestros rivales cuando ven que no están ni Negredo ni Kanouté.

Por otro lado, parece que hay un debate sobre qué tipo de delantero hace falta. Hay quiénes piensan que debe ser un delantero referencia, y otros piensan que debe ser un delantero que sirva de enlace con Negredo y Kanouté, incorporándose desde atrás. Yo lo único que digo es que tiene que ser un delantero que tenga gol, porque, al fin y al cabo, da lo mismo desde donde vengan los goles. Lo importante es que la pelotita entre y que se creen ocasiones de gol. El elegido tiene que ser alguien que desborde, que atemorice, que marque diferencias. El problema es que eso suele costar bastante dinero y nuestra situación económica no es la mejor. Así que tendremos que esperar  y confiar en que Monchi dé con un mirlo blanco.