Archivo diario: 01/11/2011

Que no vengan más colistas

No aprendimos la lección de hace una semana y volvimos a tropezar en lo más llano. De nuevo se nos van puntos ante un equipo muy inferior, pero que supo aprovechar buena parte de las ocasiones de que dispuso. Y eso es mucho. Nosotros, sin embargo, a pesar de empezar bien –cuarto gol de Manu–, nos fuimos diluyendo con el paso de los minutos.

Parecía que en la segunda parte mejoramos y tuvimos infinidad de ocasiones para sentenciar el partido. El problema es que lo hacíamos sin orden. No entiendo cómo ganando 1-0 atacamos a lo loco. Los desmarques y los apoyos se hacían mal, y cuando teníamos ocasiones, nos empecinábamos en tirarlas al portero –Roberto– que fue el jugador más determinante del partido.

Encima, volvíamos a permitir las contras del rival, no haciendo faltas en los momentos clave. El remate fue cuando Spahic se permitió una boutade innecesaria, y que, a la postre, dio lugar al gol del empate. A partir de ahí el partido se puso muy peligroso, porque apenas había tiempo para la reacción, seguíamos sin orden y el Granada se movía por el centro del campo como Pedro por su casa. Nosotros llegábamos, de vez en cuando, con relativa claridad, pero con el handicap de no tener un matador arriba –Kanouté y Negredo ya no estaban–. La ocasión más clara fue para Luis Alberto, que tenía toda la portería para él y el portero en el suelo. Una ocasión así no se puede fallar nunca. Y, por supuesto, acabamos pagándolo. El fútbol suele ser implacable cuando eso ocurre. Es el tan manido: «el que perdona, pierde».

De la alineación inicial no me gustó ver, de nuevo, a Cáceres en el lateral y a Trochowski en la banda izquierda. Pienso que a los dos se les desaprovecha en esas posiciones y es dar ventaja al contrario. Marcelino no piensa igual, porque lo ha hecho en más de una ocasión, y no con buenos resultados.

Tampoco me gustó que saliera Luis Alberto con tan pocos minutos por delante y con un marcador que no era favorable. Creo que lo mejor es dar oportunidades a los canteranos, pero cuando no tengan presión, y Luis Alberto, aunque es un gran jugador, está falto de experiencia. Ayer no era el mejor momento para darle minutos. Aun así, si hubiera marcado la clarísima ocasión que tuvo, ahora posiblemente estaría escribiendo algo muy distinto. Tengo ganas de ver a Luis Alberto de titular, aunque sea en la banda izquierda, como ya hizo la temporada pasada. Y si puede ser, en varios partidos consecutivos. Seguro que no defraudaría.

Derrota de las que hacen daño, por la forma en que llegó la derrota y porque todos nuestros rivales directos habían ganado. Nos alejamos de los puestos Champions. No volveremos a llegar a ellos a no ser que mejoremos mucho en defensa y en ataque.

El árbitro no me gustó nada. Una cosa es que deje jugar y otra, muy distinta, es que no pite faltas clarísimas.

Al partido de ayer no hay que darles más vueltas.  Perdimos porque no tenemos delanteros que definan bien –o simplemente, no tenemos delanteros– y porque dimos muchísimas facilidades en defensa y el centro del campo. Es así de simple. ¿Cuántas veces hemos visto los sevillistas lo de ayer? Es duro perder así, pero se veía venir. Lo único que cuenta en fútbol son los goles. Ni buen juego, ni otras pamplinas. Los goles. Y, lamentablemente, tenemos muy poquita gente que los haga.