Archivo diario: 15/09/2011

Nadie dijo que fuera a ser fácil

La batalla para conseguir un reparto de los derechos televisivos justos se ganará, pero parece que va a costar mucho más de lo previsto. Después de escuchar las contundentes palabras de Jose María Cruz, parece, más o menos, que estamos solos o con muy poca compañía en esta lucha.

Llama la atención, sobre todo, cuando dice que ha habido clubes que incluso han pedido disculpas  a Madrid y Barcelona por haber asistido a la reunión que se celebró en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán. Lástima que no haya querido decir de qué clubes se tratan. Pero, ya hay que ser servil, cobarde, rastrero e indigno como para hacer algo así.

Me ha sorprendido mucho cuando ha dicho que sólo Espanyol y Betis, de manera elogiable, han defendido al Sevilla. ¿Qué pasa entonces con el Villarreal y el Athletic Club de Bilbao? Se supone que eran nuestros principales aliados. ¿También se han bajado los pantalones como seguro han hecho el Valencia y el At. de Madrid? Si es así, me parece incomprensible y desleal.

Por último, Cruz me ha dado esperanzas cuando ha dicho que «vamos a seguir peleando en todas las esferas posibles por algo que consideramos totalmente injusto». Supongo que se buscarán nuevos aliados en clubes europeos y en la UEFA, porque si tenemos que confiar en una pandilla de presidentes miedicas, vamos aviados.

Ya sabemos que los tentáculos de Madrid y Barcelona son largos y poderosos, que están acostumbrados a hacer lo que les venga en gana en la liga española –que es su cortijo particular–, que algunas veces actúan con una desfachatez más propia de la mafia rusa que de un club de fútbol… Pero alguién tendrá que pararles los pies, tarde o temprano. Esto no puede seguir así mucho tiempo y alguien les tendrá que poner freno. Si no son los propios clubes españoles, tendrá que ser desde Europa. Es de justicia y, sobre todo, de lógica.

No estoy de acuerdo con Marcelino

Marcelino ha dicho en alguna que otra ocasión que el Sevilla FC puede llegar a hacer el juego primoroso con que nos deleitaba el Sevilla entrenado por Juan de Ramos, el Sevilla de los títulos. A mí me encantaría que esto fuera así, pero yo creo que, por ahora no es posible.

Y pienso que no es posible porque el Sevilla de Juan de Ramos tenía muchos jugadores que, en mi opinión, eran de los mejores de Europa en sus puestos. Me estoy refiriendo a jugadores como Navas y Alves, que eran dos balas que convertían la banda derecha sevillista en una autopista y que eran una fuente inagotable de pases de gol a los delanteros.

También me refiero a jugadores como Maresca, Renato y Poulsen, que conformaban un centro del campo sólido y que era capaz de repartir juego y defender con eficacia.

Por supuesto, también teníamos una de las mejores delanteras del momento, con Kanouté y Luis Fabiano en el mejor momento de sus carreras profesionales. Los defensas contrarios sabían antes de saltar al terreno de juego que lo iban a pasar mal y que no podían descuidarse ni un segundo.

Y qué decir de la defensa, donde destacaba Javi Navarro, al que considero, junto con el gran Antonio Álvarez, el mejor defensa de los que he visto en el Sevilla. Y por si fallaba la defensa, los tres palos estaban defendidos por Palop, quien también estaba en su mejor momento y de nuevo el mejor portero que yo he conocido. Con diferencia sobre el resto.

Por supuesto, Juande Ramos también tenía su buena parte de mérito,  pero en fútbol al final lo que decide es la calidad que se pone sobre el tapete y la que se queda en el banquillo, que entonces contaba con jugadores como Adriano, Puerta, Capel, Martí o Saviola.

Así que no puedo estar de acuerdo con Marcelino. Al menos hasta que no volvamos a tener un buen puñado de jugadores de primerísimo nivel como los que teníamos entonces. Ahora tenemos un buen equipo, pero aún no está al nivel de aquel Sevilla, entre otras cosas porque para conformar un equipo de tanta calidad, con un presupuesto tan limitado como el del Sevilla, hay que tener acierto y suerte con los fichajes, y en los últimos años, desgraciadamente, nos han faltado estos dos factores en bastantes ocasiones. Pero hay que ser optimistas y creer que, si lo hemos hecho una vez, podemos hacerlo de nuevo. En eso estamos.

 

Ayer se dio el primer paso

El Pleno del Senado aprobó ayer la reforma de la Ley Concursal, incluyendo la llamada «excepción deportiva», de manera que las sociedades anónimas deportivas que entren en concurso de acreedores no evitarán las sanciones estipuladas en la normativa deportiva. De este modo, una Sociedad Anónima Deportiva descendería de categoría en caso de impagos.

La nueva ley establece que «el incumplimiento de las ‘reglas de juego’ exigibles para poder participar en ciertas competiciones deportivas por parte de las entidades concursadas compromete a la competición en su conjunto y a los potenciales competidores».

Como digo, ya se ha dado el primer paso, ahora habrá que dar un segundo –que se apruebe en el Congreso, donde se tramitará por el procedimiento de urgencia– y un tercero –que se aplique la ley, independientemente de lo poderoso que sea el club que entre en concurso–. Pero qué duda cabe que es un paso importante para que la Liga española sea algún día una competición seria.