Por fin acabó la peor liga del mundo

Se me ha hecho eterna. Una pésima planificación y decisiones tomadas a mitad de temporada nos ha llevado a tierra de nadie. Evidentemente, muchos darían lo que fuera por estar clasificados en la novena posición, pero para nosotros es un fracaso en toda regla. Y esto es más claro aún cuando se echa un vistazo a la clasificación y se ve que el Levante ha conseguido clasificarse para la Europa League y que el Osasuna y el Mallorca nos preceden en la tabla. Esto quiere decir dos cosas: que la Europa League ha estado muy barata –sólo 55 puntos han sido necesarios– y que hemos hecho una temporada muy por debajo de nuestro nivel. Hemos regalado infinidad de puntos, algunos de ellos de forma absurda y ridícula, y, lógicamente, así es imposible conseguir los objetivos. El equipo llegó a dar muestras de ser tan vulgar y plano, que llegué a preocuparme bastante. Menos mal que llegó Míchel y cambió algo la dinámica, porque si no… Mejor ni lo pienso.

Por si alguien tiene dudas de si la liga española es la peor del mundo, sólo tiene que mirar algunas de las cifras que vienen en la tabla. Ya se sabía, desde hace varios meses, que salvo milagro, el ganador iba a ser el Real Madrid. Pero es que encima lo ha hecho consiguiendo 100 puntos. Es decir, sólo ha dejado escapar 14 puntos de los que había en juego. Por un lado, es normal, porque entre lo buenos que son sus jugadores y las ayudas arbitrales, muy pocos puntos deben escapárseles. Pero, por otro lado, es una vergüenza que haya tal desequilibrio en la liga española, hasta el punto de que el primero le ha sacado 39 puntos al tercero y 73 al último. Igualito que en la Premier League, donde el título se ha decidido en el minuto 94 de la última jornada, y ha sido por el goal-average a favor del Manchester City, que ha quedado igualado a puntos con el Manchester United. En la Premier, el líder ha conseguido 19 puntos de diferencia con el tercer clasificado y 64 con el farolillo rojo.

En cuanto a la lucha por los puestos Champions, yo prefiería que fuera el Málaga el que se llevara la plaza y no el Atlético de Madrid. No es que el Málaga me caiga bien –a pesar de las muestras de “cariño” que tienen con nosotros temporada tras temporada–, pero hay que admitir que desde que el jeque es el dueño del club, lo normal es que el Málaga sea un asíduo de la Champions. Es muy fácil hacer un equipo ganador si el presupuesto para fichajes es, prácticamente, ilimitado. Sin embargo, el Atlético de Madrid sí puede considerarse un rival directo nuestro, porque sí tiene que ajustar su presupuesto dependiendo de los resultados deportivos que obtenga, y está claro que para ellos es un varapalo el no clasificarse para la Champions. Incluso ya avisó su Presidente-hombre de paja que si no había clasificación para la Champions, posiblemente tendrían que traspasar a Falcao.

Pero ayer lo más importante era la lucha por el descenso. Sorprendió la hazaña del Zaragoza. Manolo Jiménez consumó el milagro. No puede llamarse de otra forma a lo conseguido por el arahelense. Cogió un equipo totalmente hundido, a una panda de jugadores, y les ha dado fortaleza, orden y fé. Desde que Jiménez se hizo con las riendas del Zaragoza lo han ganado casi todo. Si sólo se contaran los puntos desde su llegada, el Zaragoza estaría en puestos Champions.

Pero el protagonista de la jornada fue, sin duda, el Villarreal. Tenía fácil la salvación, pero, cuando parecía que estaba todo hecho, a falta de cuatro minutos recibieron un gol del Atlético de Madrid. Junto con gol que marcó Tamudo en el Rayo-Granada, les llevó al desastre.

Ya es duro bajar por un gol que te hacen cuando está finalizando el partido, pero más duro aún es ver que el gol que marca Tamudo, en el minuto 94, es en un clarísimo fuera de juego. Tanto Tamudo como otro jugador del Rayo están en posición incorrecta. Supongo que es normal que estas cosas pasen en una liga de mierda, pero yo creo que esto no debería consentirse. Los mandamases europeos que están en contra de que se utilice la tecnología en el fútbol, deberían ponerse en la piel del Presidente y aficionados del Villarreal, quienes, seguramente, todavían no habrán asimilado la que se les viene encima. Para más inri, el descenso del primer equipo conlleva el de su filial a la Segunda División B.

Ya sólo espero que el Sevilla haya aprendido de la experiencia y que vuelva a hacer bien las cosas desde el principio, como ha hecho durante tantos años. Y también espero que no se vendan tan alegremente, como se ha estado haciendo en las últimas temporadas, a los jugadores “Clase A”, como dicen algunos. Porque al final, el Sevilla no será lo que los sevillistas quieran que sea, sino que se lograrán los objetivos, o no, dependiendo de cuánta calidad ponga el Sevilla sobre el césped.

Y por último, también espero que el Sevilla haya aprendido del Villarreal. Seguramente, cuando vendieron a Cazorla, por 20 millones de euros, ni se imaginaron que podrían bajar a Segunda. Pero con lo que no contaban era con las graves lesiones de Nilmar y Rossi, dos jugadores de clase mundial. Sin esos tres jugadores, el Villarreal es un equipo simplón, uno más. Y lo que le ha ocurrido al Villarreal le puede pasar a cualquiera. Bueno, excepto a los dos de siempre.

Si es verdad, un lacito

Han publicado en varios medios que Negredo interesa al Málaga y al Chelsea, que estarían dispuestos a pagar por el vallecano unos 14 millones de euros.

En mi opinión, si esto es verdad, el Sevilla no debe dejar pasar la oportunidad de venderle. No digo que Negredo sea mal jugador, pero me parece totalmente prescindible, y si además pagan bien el traspaso, no hay nada más que pensar.  Eso sí, habrá que hacer el paripé y esperar posteriores ofertas, porque tampoco es cuestión de dar la impresión de que estamos deseando vender. Eso es de lógica. Y si va a la Eurocopa, mejor para el Sevilla –yo no lo llevaría–, pues probablemente, a poco que hiciese, se revalorizaría.

Negredo me está decepcionando. De la tres temporadas que lleva aquí, sólo se puede considerar como buena la temporada pasada, donde marcó 20 goles. En la temporada que llegó sólo marcó 11 goles y en la actual creo que lleva 13, a falta de un partido. Negredo es un jugador que es capaz de lo mejor y de lo peor, con muchos altibajos, y un equipo que aspire a lo máximo, no puede tener una pieza fundamental de su ataque que ofrezca tantas variaciones en su rendimiento.

Además, creo que un jugador de primer nivel, como se le presupone, debe aportar mucho más de lo que lo está haciendo. Debería esforzarse como el que más, presionar como ninguno, tener más movilidad y, de vez en cuando, caer a banda; y, sobre todo, no abusar de sus desesperantes vaselinas. Esta jugadita la tiene siempre en mente y seguro que hemos desperdiciado unos cuantos goles, casi cantados en ocasiones, por esa manía absurda que tiene. También desespera cuando se pierde entre los centrales, casi sin apenas tocar bola, y cuando lo hace, siempre busca la opción más vistosa, en lugar de la más práctica y efectiva.

Y casi lo mismo pienso de Manu Del Moral. A pesar de que ha marcado diez goles, creo que debe aportar bastante más. Tiene calidad, velocidad, pero a veces comete errores absurdos, tanto en defensa como ataque, y que nos acaban costando puntos. Da la sensación de que es un jugador frío y de que nunca da el 100%. Sin embargo, esta ha sido su primera temporada en el Sevilla y quizás pueda mejorar su aportación en la siguiente.

Quizás si se consiguiera un buen dinero por traspasos,  podría adecentarse las carencias del equipo. Eso sí, a Medel y a Navas ni tocarlos. No vaya a ser que cometamos el mismo error que con Cáceres. Error tan grave, o más, como el empezar la temporada con sólo dos delanteros natos, o uno y medio, por los problemas físicos de Kanouté.

No podemos volver a caer en errores del pasado. Hay que renovar puestos claves –Palop o Kanouté, por ejemplo– y si no acertamos con los fichajes, la próxima temporada podemos pasarlo muy mal.

¿Míchel o Caparrós?

Difícil papeleta tiene el Consejo de Administración en cuanto a la elección del que será el máximo responsable técnico del Sevilla 2012-2013, un Sevilla que deberá tener muchas caras nuevas, ya sean procedentes de la cantera o foráneos, pero que deberá renovarse forzosamente, por motivos económicos y deportivos.

La verdad, es que es una elección complicada, y, en mi opinión, ambos tienen cualidades de sobra para triunfar en el Sevilla.

Por un lado, creo Míchel ha hecho un buen trabajo desde que llegó, a pesar de no haber cumplido los objetivos. Hay que tener en cuenta que cogió a un equipo totalmente roto, incapaz de ganar a nadie, y con los puestos de descenso a la vuelta de la esquina. El equipo transmitía mucho, pero todo en negativo. Yo estaba preocupadísimo, tras ver cómo la Real Sociedad nos pasó por encima en su estadio por 2-0, en el estreno de Míchel. La Real, en aquellos momentos, si no estaba en puestos de descenso, le faltaba poco, y, a pesar de eso, nos superó con una facilidad pasmosa. Menos mal que en los siguientes partidos ya se vieron detalles y, sobre todo, resultados más tranquilizadores.

También creo que Míchel se merece la oportunidad de disfrutar de una pretemporada, y ya, de paso, se le daría cierta continuidad al puesto de entrenador, que es algo que no hemos tenido últimamente, con tantas destituciones, y que, probablemente, hemos acabado pagando. Míchel ha tenido que lidiar con una plantilla que tiene muchas carencias y ha sido capaz de darle un estilo de juego.

También valoro de Míchel el rendimiento que le ha sacado a Jesús Navas –es más mortífero desde que él llegó–,  su insistencia en darle un buen trato al balón y, sobre todo, la importancia que le da a la posesión del balón.

Y después está Caparrós, que es el preferido de la afición, y que conoce como nadie la casa. Ya ha triunfado aquí, y en otros equipos en los que ha estado, como el Athletic de Bilbao y el Mallorca.

Tengo la impresión de que con Caparrós se pondría más intensidad en los partidos y, quizás, contaría más con la cantera que Míchel. Si hay alguien que puede sacar el máximo rendimiento de jugadores como Reyes, ése es su paisano, Caparrós. Y lo mismo creo que ocurriría con los Campaña, Luis Alberto…

En definitiva, ambos entrenadores tienen cualidades que me gustan y capacidad para triunfar en el Sevilla. Como digo, el Consejo tiene una difícil elección, pero tiene que tener claro que, elija a quien elija, ni Míchel ni Caparrós tendrán el apoyo unánime de los aficionados.

Menos mal que estaba Navas

Hay dos jugadores que han destacado sobremanera en el Sevilla en esta pésima temporada 2011-2012: Gary Medel y Jesús Navas. Pero yo voy a centrarme en el de Los Palacios.

Aún tengo fresco el recuerdo de la exhibición de Navas en el Sevilla-Rayo, donde dió cuatro asistencias de gol. Bueno, mejor dicho, cuatro asistencias que acabaron en gol, porque en el minuto dos de partido también dio un pase magistral para que Trochowski sólo tuviera que empujarla. Con lo que no contaba Navas, ni ninguno de los que estábamos allí, es que, con todo a su favor, el alemán rematara por encima del larguero.

La casualidad ha querido que, precisamente en esta temporada, donde el Sevilla ha fracasado estrepitosamente, Jesús Navas haya sobresalido. Sus números asombran: 5 goles y 13 asistencias de gol, quedando todavía un partido por disputar. Es el mejor pasador nacional de la liga y uno de sus jugadores más desequilibrantes. Sin embargo, a pesar de esto, aún hay quien se pregunta si Navas irá a la Eurocopa. Desde luego, yo tengo clarísimo que si Del Bosque no cuenta con nuestro jugador, es que es tonto de remate. Sería echarse piedras sobre su propio tejado.

En un temporada donde muy pocos jugadores han dado el nivel  esperado, por diversos motivos –lesiones, edad, baja forma, falta de calidad…–, como son los casos de Palop, Varas –empezó bien, pero nada más–, Coke, Fazio –durante parte de la temporada–, Rakitic, Trochowski, Escudé, Campaña, Spahic, Negredo, Del Moral –pocos partidos buenos de estos dos delanteros–, Perotti, Armenteros, Guarente, De Mul, Reyes y el gran Kanouté –muy pocos partidos jugados–, uno no puede evitar pensar qué habría pasado si el Sevilla no hubiera contado con la excepcional aportación de Jesús Navas.  Y cuando lo pienso, me echo a temblar, porque creo que habríamos estado peleando por evitar el descenso. Jesús Navas, con su calidad y portentoso físico, el cual le ha permitido jugar casi todos los partidos, nos ha sacado muchas castañas del fuego. Prácticamente, él ha sido medio Sevilla, ha sido nuestra mejor baza ofensiva y ha estado torpedeando, sin bajar la intensidad, incansable, las líneas defensivas rivales. De hecho, Jesús Navas es el jugador que más centros al área ha realizado en Liga.

Lo dicho. Menos mal que estaba Jesús Navas. Y Dios quiera que lo sigamos disfrutando muchos años.

La marcha de Kanouté

Se ha ido Frédéric Omar Kanouté, el mejor jugador que yo he visto en mis casi cuarenta años como sevillista, y eso que los he tenido la suerte de ver a muchos grandes jugadores en nuestra plantilla. Se ha ido el más grande, como persona y como jugador. Se ha marchado el que, junto a Luis Fabiano, ha formado una de las mejores delanteras de la historia del Sevilla, que hacía temblar a cualquier defensa que se les ponía enfrente.

Cuando llegó al Sevilla, recuerdo que también sonaba como fichaje el internacional brasileño Fred (Frederico Chaves Guedes), que finalmente recaló en el Olympique de Lyon, y me lamenté de que llegara nuestro Fred Kanouté, pues lo consideraba una segunda opción. No pude estar más equivocado.

Ya no veré más jugar a Kanouté en vivo y en directo. Ahora empieza una nueva era, la era post Kanouté. La Secretaría Técnica tendrá que hilar fino, pues si no se tiene una delantera en condiciones, se pierden muchísimos puntos, que es, precisamente, lo que ha ocurrido esta temporada. ¿A cuántos rivales no hemos sido capaces de matar esta temporada y han acabado arañando un punto o se han llevado incluso los tres? Una barbaridad, y algunos de ellos fueron muy inferiores a nosotros. Una lástima que Kanouté no estuviera sobre el césped para machacar al Levante, un rival directo, de penalti, en el último minuto del partido. Probablemente, el resultado habría sido otro y ahora aún tendríamos opciones de conseguir plaza europea.

De Kanouté recordaré especialmente cómo bajaba el balón de las nubes, su visión de juego, su velocidad –cuando la tenía–, su calidad técnica y humana, su juego de equipo y su facilidad para hacer goles. De estos, me acuerdo especialmente de los que hizo en las finales, tanto europeas como en las nacionales.

Se ha ido el más grande, y lo ha hecho forzando su reaparición y marcando un gol, el último del 5-2 al Rayo Vallecano. Se ha ido, como no podía ser de otra manera, con el cariño de su afición, a la que encandiló desde que llegó y que  estará enternamente agradecida a este gigante maliense que tanto nos ha dado.

Muchas gracias por todo, Kanouté. Y mucha suerte, a donde quiera que vayas.

Volver a empezar

Del derbi no me gusto nada, absolutamente nada. No me gustó ni la alineación inicial, ni el planteamiento, ni los cambios, ni la falta de intensidad y concentración que mostró el equipo. He visto muchos derbis, pero creo que en ninguno de ellos he visto tan poca implicación y concienciación por parte de los jugadores. No entiendo cómo se puede desaparecer después de marcar el 1-0. ¿A qué viene el querer jugar andando?

El partido de ayer lo hemos visto muchas veces esta temporada. Nos vuelve a ganar un equipo que es inferior y que, para ganar, se limita sólo a aprovechar algunos de nuestros múltiples regalos. No se necesita hacer más. Es así de simple.

Ganó el menos malo. El partido fue horrible, principalmente por parte del Sevilla, pues el Betis, suplió sus muchas carencias corriendo y esforzándose un poquito. Nosotros no hicimos ni eso, que es lo mínimo que se puede esperar de un equipo profesional y que tenga algo de alma.

Finalmente, no habrá competición europea la próxima temporada. No hemos hecho nada para merecerlo. Es más, el equipo tiene muchas carencias, incluso ha mostrado síntomas propios de equipos que son aspirantes al descenso.

Tengo clarísimo, desde hace ya tiempo, que hay que volver a empezar, casi desde cero. Más nos vale a todos –Consejeros, Secretaría Técnica y afición–, que nos demos cuenta de que la época gloriosa ya es pasado. Hemos disfrutado de unos años donde hemos reunido en el césped a jugadores de extraordinaria calidad, pero ya no están. Ya son pasado, o lo van a ser pronto,  jugadores de la talla de Palop, Javi Navarro, Escudé, David Castedo, Squillaci, Daniel Alves, Keita, Maresca, Renato, Diego Capel, Cáceres, Luis Fabiano o Kanouté. Jugadores cuyos sustitutos no les llegan ni a la suela del zapato.

Afrontamos una temporada que, a priori no será nada ilusionante, pues no se jugará en Europa y se tendrá que hacer caja con algunas ventas. En mi opinión, deben ser básicos  e intocables en el Sevilla 2012-2013, Jesús Navas y Gary Medel. Por los demás, si viniera alguna buena oferta, no debería dudarse en vender. También me gustaría que se quedaran jugadores como Babá y Luna, que son todavía jóvenes y me gustaría verlos jugar con continuidad y en sus posiciones naturales. Tampoco tiene sentido desmantelar la plantilla, pero sí es cierto que deberá  haber bastantes caras nuevas.

Mucho trabajo por delante para volver a hacer un Sevilla campeón, y eso, si se consigue hacer, no será de un año para otro. Será necesario tener paciencia y, sobre todo, concienciarse de que nuestra época dorada ya pasó. Mientras antes lo hagamos, mejor.

El derbi se presenta como siempre

Esta noche hay derbi. Nunca me han gustado los derbis, porque son partidos a cara de perro donde el Sevilla tiene siempre toda la presión. Son partidos donde todo lo que no sea llevarse los tres puntos, se considera un mal resultado, y en el Betis, por contra, como lo normal es que pierda, todo lo que sea puntuar es un éxito.

En el partido de esta noche ocurre lo mismo, con el agravante de que si pinchamos de nuevo, por enésima vez, nos despediremos, casi con toda seguridad, de las pocas aspiraciones europeas que aún nos quedan. Verdaderamente, tenemos complicado volver a Europa, pues tendríamos que ganar el derbi, que a priori sería lo más fácil, y los dos partidos que nos quedan, contra Rayo y Español, y aún así no estaría garantizada la clasificación. Nuestro más directo rival, el Atlético de Madrid, nos lleva tres puntos y el goal-average (+5 de ellos por el -1 nuestro), y tienen que enfrentarse a Real Sociedad, Málaga y Villarreal, calendario bastante asequible, excepto el que disputarán contra el Málaga en Madrid. Y no hay que olvidar a Osasuna, que también está por delante y que también tiene un calendario más bien facilón, si exceptuamos el que disputarán contra el Valencia en el día de hoy. Después se enfrentarán a Real Sociedad y Racing, equipos que ya no se juegan nada. Si ya queremos agarrarnos a un clavo ardiendo, también podríamos pensar que el Levante puede notar la ausencia del Koné, “El Desagradecido”, y no puntuar más en lo que queda de temporada, pero eso es muy improbable.

Así pues, no sólo tenemos que ganar al Betis, sino que tenemos que hacerlo por goleada, para recortar ese goal-average con el Atlético de Madrid.

El Betis visita el Ramón Sánchez Pizjuán con su objetivo de lograr la permanencia cumplido, y la verdad, no sé si eso es bueno o malo. Por un lado, saldrán sin nervios y sin presión, ya que los puntos para ellos no tienen importancia, pero, por otro lado, eso mismo podría llevarles a no dar de sí el cien por cien. Y es que cuando uno se juega la temporada y los puntos son vitales, se sacan fuerzas de donde no las hay.

Veremos qué ocurre esta noche. Nuestras estadísticas con los rivales de la parte baja de la tabla son para echarse a temblar, pero, en el caso de que no se ganara hoy, tampoco es para hacerse el hara-kiri. No sería el fin del mundo, sino que, simplemente, sería la constatación de que esta temporada se han hecho las cosas rematadamente mal, de principio a fin, y sería cuestión, desde ya, de ir planificando la próxima temporada. Los dramas, los verdaderos dramas, los tienen otros.