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El partido de hoy

En juego los tres puntos más importantes de la temporada

En esta temporada 2011-2012 hemos tenido muchos partidos importantes, vitales, como el Sevilla-Osasuna, pero los tres puntos que habrá en disputa esta noche son, sin duda, los más importantes de la temporada.

Los desastrosos resultados conseguidos con Marcelino en el banquillo nos hicieron pensar que la Champions era una utopía, un imposible. Ahora, si somos capaces de ganar al Getafe y al Levante, la tenemos al alcance de la mano. Y esto es así, por dos motivos fundamentales: la notable mejoría del Sevilla, en todos los aspectos, y la flaqueza que están demostrando los equipos que nos preceden, a cuyos jugadores parece que les tiemblan las piernas.

Pero, como siempre, no será fácil ganar los dos partidos. Para empezar, Getafe no es una plaza propicia para el Sevilla, aunque hoy contaremos con Míchel y Manu del Moral, que conocen perfectamente lo que nos espera: un campo pequeño y un equipo aguerrido, que cuenta con algunos jugadores de calidad y que tienen en mente, exactamente, lo mismo que nosostros, que no es más que clasificarse para las competiciones europeas.

Los dos equipos acuden a la cita con muchas bajas. En el Sevilla, Perotti, Reyes, Spahic, Palop, Kanouté y Guarente. Por parte del Getafe, Pedro León, Valera y Lopo, a los que se le unirá Alexis porque el Getafe no pagará la cantidad estipulada en el contrato de cesión. Así pues, el Getafe estará mermado, pero seguirá teniendo jugadores de nivel, como Pedro Rios, Güiza, el venezolano Miku o Diego Castro –todos ellos han marcado goles al Sevilla–, o el prometedor Barrada, del que hablan maravillas.

Pero lo que más me preocupa es el árbitro. Arbitrará Turienzo Álvarez, que tiene unos nefastos antecedentes con el Sevilla, ya que nos expulsa jugadores con una facilidad pasmosa. Tendremos también que superar este obstáculo.

No hay vuelta de hoja. Si queremos Champions, debemos aprovechar la situación que se nos ofrece y traernos los tres puntos de Getafe. También sería importante no ver muchas amarillas, porque tenemos muchos apercibidos de sanción, pero eso ya es secundario. Lo cierto es que, todo lo que no sea ganar, sería una gran decepción.

De nuevo, no podemos fallar

Es lo que tiene el haber fallado muchísimo desde el mes de agosto, que ahora ya no nos podemos permitir ni el más mínimo error si queremos conseguir la Champions –casi imposible, seamos serios– y muy pocos si queremos conformarnos con el premio menor de la Europa League.

Enfrente tendremos al Real Zaragoza, que está a las órdenes de uno de los entrenadores que mejor nos conoce, si no el que más: Manolo Jiménez. El Arahalense vuelve a su casa con la única idea de llevarse los tres puntos. Esta noche veremos a un Jiménez que también está haciendo un trabajo extraordinario en Zaragoza, al igual que lo hizo en Atenas y, mal que les pese a muchos, en su club de toda la vida. Y es que Jiménez ha sido capaz de transformar a una banda que lo perdía todo en un equipo que lucha, compite y pone en apuros al más pintado. Así que tendremos que emplearnos a fondo si queremos superarlos. Pero para ello tendremos que ser agresivos e intentar que no nos muestren muchas tarjetas, ya que tenemos a cinco jugadores advertidos de suspensión: Rakitic, Navas, Negredo, Del Moral y Medel. Casi nada.

El Zaragoza no tiene una gran plantilla, pero sí un portero que está haciendo una buena temporada y algún que otro jugador con calidad y gol, como Lafita y el portugués Helder Postiga.

Como digo, no podemos fallar, y mucho menos después de lo ayer, que perdieron el Atlético de Madrid, como estaba previsto, y un Levante que cayó de forma estrepitosa y sorprendente en Gijón.

A por el 12 de 12

Sería un empujón impresionante para nuestras aspiraciones el ganar en Bilbao, pero hay que ser conscientes de que, a pesar de que el equipo bilbaíno está de capa caída en liga, no será un rival fácil.

El Sevilla cuenta con muchas bajas, siendo las principales la de José Antonio Reyes y Trochowski. Reyes estará de baja dos o tres semanas, por una rotura muscular, según ha publicado hoy la web oficial del club. Más decisiva puede ser la baja de Trochowski, ya que su sustituto, probablemente, será Rakitic, y el croata no es que destaque por su garra precisamente. Esa agresividad será más que necesaria para hacerse con el control del centro del campo, donde el Athletic cuenta con mucho poderío físico y, sobre todo, con un genio, un artista, que se llama Muniaín, al que deberemos atar en corto si queremos tener éxito.

Podría debutar Alberto Moreno, el lateral del filial. Esperemos que lo haga y que sea con victoria. Los que lo hemos seguido en el filial sabemos que tiene condiciones más que de sobra para triunfar.

Esperemos que Míchel sí sea capaz de lograr algo que no pudo Marcelino: parar las arremetidas del lateral De Marcos, que además de incorporarse con mucho peligro al ataque, provoca una mayoría bilbaína en la zona medular que ya pagamos en el partido de la primera vuelta.

Partido grande el que podremos presenciar dentro de, exactamente, dos horas. Partido que nos puede relanzar, ya que han pinchado Atlético de Madrid, Osasuna –de manera estrepitosa– y Español.

Oportunidad de oro ante una bestia negra

El Mallorca, no se sabe muy bien el porqué, no se nos da nada bien. No es necesario que tengan un buen equipo, ni que jueguen como los ángeles, pero lo cierto es que siempre nos ponen en problemas, por muy poco méritos que hagan. Esta noche se nos presenta ante ellos una oportunidad de oro para meternos, ya en serio, en la lucha por conseguir una plaza europea. Aún quedan 27 puntos por disputar, pero ya no hay margen de error. Para ir a Champions, tendríamos que ganarlos casi todos, y para la Europa League, buena parte de ellos.

El Mallorca vendrá a hacer su juego y a intentar sorprender en un contragolpe o a balón parado. Para esto último, será fundamental su mejor jugador: Chori Castro. No entiendo por qué este uruguayo no está ya en un club con más renombre. Ya me gustaría a mí que estuviera en el Sevilla, porque calidad tiene de sobra.

No obstante, el Mallorca no se limita sólo a Castro. También tiene un buen centro de la defensa, formada por Nunes y Ramis, y un portero que es capaz de lo mejor y de lo peor, como Aouate. Posiblemente, Caparrós no podrá contar con Martí, con lo que sería sustituido por Pina, que es más ofensivo. En el centro del campo también estará el francés Pereira, que procede del Mallorca B, y el ex Samporia Tissone, también de carácter ofensivo. Al italo-argentino podrían sustituirle o bien Nsue o bien nuestro canterano Alejandro Alfaro, quién seguro tendrá la oportunidad de disputar, al menos, unos minutos.

La punta de ataque la formarán Víctor, que lleva siete goles, y el israelí Hemed, que lleva seis.

El Mallorca sólo tiene de baja por lesión a Kevin García, y se caen de la lista, por decisión técnica, Zuiverloon, Joao Victor, Ogunjimi, Crespí y Tejera.

Será un partido complicado, pero sólo nos sirve vencer. De aquí a final de temporada es lo único que cuenta.

El árbitro será Pérez Lasa. Esperemos que tenga buen día.

No será tan fácil como en Santander

El Sevilla está obligado a conseguir los tres puntos que estarán en juego esta noche, en Los Cármenes, si queremos seguir optando a puestos europeos. De no conseguirlo, los siete puntos que nos distancian de Osasuna parecerían una distancia insalvable.

Para ganar tendremos que hacer un buen partido, ya que nos enfrentaremos a un Granada que hace muy poquito le puso las cosas muy complicadas al Barcelona en el Nou Camp.

Muchos pensarán que el Granada es un equipo candidato al descenso y que lo normal es que haya goleada, como contra el Racing. Pero ni mucho menos será así. En realidad, no nos enfrentamos al Granada, sino al filial del Udinese, que es propietario de muchos jugadores del Granada –pagando en algunos casos sus fichas– e incluso tienen el mismo dueño.

El Granada tiene más recursos y calidad que el Racing. En el centro del campo nos enfrentaremos al exsevillista Abel  y a Dani Benítez, que es muy rápido por su banda. Ambos son bastante peligrosos a balón parado. Además, también cuenta con delanteros habilidosos, como los nigerianos Inghalo y Uche, o Geijo, que ya nos marcó en la primera vuelta. Y en defensa, están haciendo muy buena temporada el central Diego Mainz y el lateral brasileño Siqueira.

Nuestro rival contará con las siguientes bajas: Diakhaté, Yebda, Fran Rico y Jaime Romero, por lesión, y Carlos Martins, por sanción. Nosotros no podremos contar con Perotti, Spahic y Campaña.

Los granadinos están a seis puntos del descenso y, aunque es improbable que bajen a Segunda, tampoco pueden confiarse. Si a eso le sumamos el empuje de la grada, que ven sus enfrentamientos con el Sevilla como un partido especial, es de esperar que el partido sea bastante intenso. Y ante un partido intenso, la solución es concentración –como pide Míchel– y, sobre todo, tener tanta intensidad como el rival. Si no es así, mal lo vamos a tener para ganar el partido, que es lo único que nos vale.

A ver cómo se porta el árbitro de turno, que en esta ocasión es el repeinado Muñíz Fernández. Este elemento suele maltratarnos de mala manera, pero resulta que en Granada tampoco han gustado nada sus actuaciones.

Ya está difícil, no lo compliquemos más

Quién nos iba a decir a los sevillistas, que a estas alturas, cuando aún restan 11 jornadas por disputar, íbamos a encontrarnos a siete puntos de los puestos que dan a acceso a la Europa League y a ocho de los de Champions League.

Ciertamente, no estamos acostumbrados a esto, hasta el punto de que, al inicio de temporada, dábamos por seguro que nos clasificaríamos para la Europa League y estaríamos luchando hasta última hora por el premio mayor. Y la realidad es que, a base de hacer las cosas mal, a base de tropezar una y otra vez contra rivales tremendamente inferiores, nos hemos alejado mucho del objetivo. Nos hemos alejado tanto que, lo que antes nos parecía fácil, ahora nos parece complicado.

Es evidente que no podemos abandonar. Tenemos que seguir intentándolo hasta que no haya posibilidades matemáticas de conseguir el objetivo. Y ese objetivo pasa por enlazar varias victorias consecutivas que nos impulsen en la tabla y en nuestra autoestima.

Para seguir teniendo opciones de jugar en Europa y de medio salvar la temporada, debemos ganar, necesariamente, los tres próximos partidos: Santander, Granada y Mallorca. A priori, estos partidos deberían ser fáciles, puesto que se tratan de habituales moradores de la zona baja de la tabla, pero no hay que olvidar que, en la primera vuelta, estos enfrentamientos supusieron el inicio de la caía en picado del Sevilla.

Esta noche será el primer match ball, en el Sardinero. Nos enfrentamos ante un Racing que contará con cinco bajas: Acosta, Bernardo, Gullón, Francis y Toño, siendo esta última especialmente importante, ya que a este guardameta le da por hacer siempre grandes actuaciones ante el Sevilla.

Por contra, el Sevilla tendrá a toda la plantilla disponible, excepto Spahic, que fue forzado absurdamente para que jugara contra el Barcelona.

En cualquier caso, con bajas o no, el Racing no se lo va a poner fácil al Sevilla. No conviene olvidar el partido de la temporada pasada, donde perdimos estúpidamente (3-2), con una salida en falso de Palop en el minuto 91, dejando en bandeja el gol a Arana. Fue el día en que el indio Alí Syed se convirtió en protagonista, por dedicarse a hacer eso precisamente, el indio, en el palco.

Así que no nos metamos en más problemas. Aprendamos de Gijón y no compliquemos más la situación. Ganemos, de una vez, a un equipo muy inferior, y consigamos tres puntos que nos hagan mirar con un poco más de optimismo el futuro.

No es tan difícil. ¿O sí?

El delantero centro en el banquillo

Tuvimos infinidad de ocasiones, y todas falladas. Un único delantero centro y en el banquillo. No me gustó nada la alineación inicial del Sevilla, ni tampoco entiendo cómo no se sustituyó antes a Rakitic, que jugó un pésimo partido, ni porqué cambió a Reyes.

Se nota una barbaridad cuando no está Medel. Creo que es el jugador más importante ahora en el Sevilla.

Cala volvió a jugar bastante mal. No ha vuelto con buen pie. Dejó un gol en bandeja a Barral.

El gol fue un regalo de la defensa, como es costumbre. Escudé va por su cuenta, permitiendo el desmarque de Castro, además le deja rematar, y aunque no tenía ángulo, la coló dentro. Para mí que Palop se confió, y creyó que iba fuera. Porque si no, no me lo explico.

En la segunda parte, mejoró el equipo, pero continuó la nulidad ofensiva, con lo cual no sirvió absolutamente para nada.

El arbitraje, lamentable, como siempre. Perdonó multitud de tarjetas al Sporting, permitiendo su juego violento, y a nosotros nos machacó, como es habitual. No pitó un penalty a Reyes.

Nos ha vuelto a ganar un equipo netamente inferior, y así tener en mente la Europa League es absurdo. Otro partido importantísimo perdido. Y lo peor es que el próximo partido es contra el Barcelona, y lo normal es que se pierda.

Partido para olvidar, como otros muchos en esta temporada.

Sevilla 0 – Español 0. El mejor resultado posible.

Dado que somos incapaces de hacer un gol, el mejor resultado posible era el 0-0, y, afortunadamente, se ha conseguido. Podría haber sido peor, porque los sevillistas hemos visto muchos partidos como el de hoy, pero que acabaron en derrota. Supongo que llegará el día que sumaremos de tres en tres, pero, hasta entonces, nos tendremos que conformar con ir de uno en uno.

El partido no ha tenido mucha historia. En la primera parte, el dominio del Sevilla ha sido total, tanto que, de haber tenido un poquito de pólvora,  podríamos haber sentenciado el partido. En la segunda, sin embargo, ya entraron los nervios y los jugadores se precipitaban, no inquietando apenas al equipo barcelonés. Abusamos de colgar balones arriba, y encima lo hacíamos mal, con poco acierto.

El Español sólo tuvo dos ocasiones de gol, pero fueron bastante claras: Thievy estuvo a punto de batir a Varas, en un mano a mano, y a última hora una volea que casi rozó el larguero.

Los resultados no acompañan, pero sí se nota una mejoría en el juego y, sobre todo, en la actitud de los jugadores, que se esfuerzan más, a excepción de Negredo, que sigue en el mismo plan. El exvallecano sigue empeñado en que no lo llame Vicente del Bosque. O eso parece.

Esta vez el planteamiento de Marcelino me pareció correcto, aunque si otras veces ha pecado de hacer los cambios demasiado tarde, en esta ocasión quizás los haya hecho demasiado pronto, ya que el último lo hizo cuando aún quedaba media hora de juego, incluyendo descuento.

Kanouté vio la quinta amarilla y, por tanto, será baja contra el Betis. Y posiblemente, también lo será Del Moral, que se retiró con molestias musculares. Es de suponer que ahora llegará la hora de la cantera: Luis Alberto o Hiroshi.

Otro partido más donde pagamos caro la falta de delanteros y de gol que tenemos. Y van ya…  demasiados. Nos hace falta un delantero como el comer, y no un mediapunta, sino un delantero centro de los de toda la vida. Alguien que la empuje dentro. Simplemente. Seguro que en algún sitio habrá un buen delantero que no cueste una millonada. ¿O no?

Difícil, pero no imposible.

Hay que admitir que eliminar al Valencia será muy complicado. Principalmente, porque el Valencia ahora mismo es bastante superior a nosotros, tanto en individualidades como en conjunto, pero también porque tras el partido de ida nos ha sacado una ventaja considerable. En las eliminatorias a doble partido, suele ser decisivo el marcar algún gol en campo contrario, y nosotros no fuimos capaces de hacerlo.

Por lo tanto, tendremos que hacer las cosas muy bien para superar al Valencia: concentración máxima en defensa –ni un gol–, presionar con sentido en el centro del campo y acierto en la delantera. Es de perogrullo que no es tan importante crear muchas ocasiones de gol, sino aprovechar las pocas que se tengan. Lógicamente, es mejor llegar siete veces y marcar seis –como hizo el Madrid– que tener infinidad de ocasiones y sólo aprovechar una, como hicimos ante el Granada.

En todo caso, aparte de mantener la portería a cero, necesitaremos marcar tres goles para estar tranquilos. Parece misión imposible, y más después de ver las dificultades que tenemos para hacer goles esta temporada. Para ello, nos hará falta el mejor Negredo, quien supongo estará extramotivado por las absurdas declaraciones de Emery. Ya hay que ser torpe para decir que prefiere a Soldado antes que a Negredo, precisamente pocas horas antes de enfrentarte al exvallecano.

El partido de esta noche es un examen importante para el Sevilla, pero, sobre todo, para Marcelino, que se la juega. La afición ha tenido mucha paciencia con él, quizás incluso demasiada, y parece que ya se ha acabado. Es de suponer que un nueva mala imagen del equipo conllevaría un grito unánime de la grada, pidiendo su sentencia. Todavía está muy reciente el desastre de Vallecas y podrían saltar chispas.

El partido se presenta completito, pero, por si faltaba algo, el soplapitos será Tixeira Vitienes. Este árbitro parece que tiene su propia ley, y un criterio bastante extraño a la hora de tomar decisiones, y parece que le gusta liarla. A ver cómo se porta el muchacho.

Está claro que me gustaría pasar la eliminatoria, pero confío en que Marcelino se dé cuenta de que el partido de hoy, aun siendo importante, no lo es tanto como el del sábado, ante el Español. No podemos conseguir cero puntos de doce posibles en liga. Hay que ganar, por lo civil o lo criminal, como diría uno que yo me sé. Espero, por tanto, que no se fuerce a ningún jugador. Lo digo, concretamente, por Reyes y Navas, que son piezas importantes y han tenido problemas musculares esta semana. Sería fatal que recayeran y los perdiéramos durante varias semanas. Sería un gravísimo error.

Sobre la media noche sabremos si el Sevilla estará en cuartos, sabremos si Marcelino respira o se ahoga. Apasionante partido ante uno de los mejores equipos de España.

Sevilla FC – San Roque, un mero trámite.

Eso espero del partido de esta noche, que desde el pitido inicial se plasmen las enormes diferencias que hay entre los dos equipos. No quiero ni pensar que haya un exceso de confianza y se repita una parte de la historia sevillista que parece olvidada. Sería un mazazo tremendo, y más aún estando tan cerquita el dichoso partido contra el Madrid, que parecía más un partido tipo Los amigos de Kanouté contra los amigos de Ronaldo, que un encuentro oficial de liga.

El partido era ideal para haberle dado minutos a jugadores que no están contando con la confianza de Marcelino, como sería el caso de Luna, Luis Alberto o Salva.  Pero, lamentablemente, los dos últimos no han sido ni convocados. Creo que la ilusión de estos chavales vendría mejor al equipo que lo que puedan aportar unos titulares que, seguramente, estarán pensando ya más en las vacaciones que en otra cosa.

No espero mucha afluencia de público, a pesar de las facilidades dadas por el Consejo de Administración. Yo iré, porque voy a todos los partidos, pero entiendo que haya mucha gente que no pueda o no quiera ir a un partido donde echan para atrás factores como el horario, el rival o el clima. Y es que se espera, para la hora del partido, nada más y nada menos, una temperatura de 5ºC y una humedad relativa superior al 80%. Abríguense bien, porque va a parecer que estamos en Rusia.

Espero que no nos quedemos helados, y si no es así, al menos que sea por el frío y no por el marcador.

A quitarnos el mal sabor de boca

Hoy comienza la Copa del Rey, competición que últimamente nos está dando bastantes alegrías, y más que nos habría dado si no hubiera sido por el doble mangazo –partido de ida y de vuelta– que sufrimos en la última edición, por parte, cómo no, del Real Madrid.

El objetivo debe ser la conquista del título, pero para eso hay que empezar desde abajo, por la primera eliminatoria, que es ante el San Roque de Lepe y de Tevenet. El San Roque no habrá mandado técnicos para ver cómo jugamos, porque Tevenet nos conoce al dedillo. Posiblemente, Tevenet incluso tenga más conocimiento de la plantilla que el propio Marcelino.

Por cierto, veo la lista de convocados y no me explico cómo no van incluidos en ella Guarente, Salva y Luis Alberto. Si no cuenta con Guarente para jugar con el San Roque, ¿cuándo le va a dar minutos? Al menos, sí va Luna, que lleva ya tiempo mereciendo una oportunidad.

En cuanto a Salva y Luis Alberto, no sé qué tendrán que hacer para ganarse la confianza de Marcelino. El asturiano se pasa por la ciudad deportiva, para ver al Sevilla Atlético, pero no le debe gustar demasiado lo que ve. Amenaza con volver a poner a Fazio en el centro del campo, y mientras, Salva en casita.

El objetivo hoy es convertir el partido de vuelta en un mero trámite. Sin embargo, ya ha advertido Marcelino sobre el riesgo de salir al terreno de juego faltos de intensidad, que es algo que, sin duda, no faltará en el San Roque.

El de esta noche es un encuentro entre la calidad del Sevilla y la ilusión del San Roque, un Segunda B –cuarto clasificado del Grupo IV– que intentará dar la campanada. Esperemos que el Sevilla sea capaz de plasmar en el campo la enorme diferencia que hay entre los dos clubes y podamos pensar ya, alrededor de las doce de esta noche, en la próxima eliminatoria.

Estúpida derrota: Levante 1 – Sevilla FC 0

Hemos dejado escapar tres puntos de forma lamentable. El partido lo estaba dominado el Sevilla, sin problema alguno, teniendo varias ocasiones claras de gol para adelantarse en el marcador. Nada hacía temer la derrota, pero empecé a preocuparme mucho cuando Trochowski, con casi toda la portería para él, le dio por lanzar al portero. Ocasiones así no se pueden fallar nunca, y normalmente se pagan caro.

Y bien que lo hicimos, y además en una jugada de las más absurdas que recuerdo.  El gol que le marcan al Sevilla, sin duda, puede llevarse el premio al gol tonto del partido o incluso de la temporada. Incomprensible que unos jugadores profesionales regalen un gol de esa manera. No sé quién tiene más culpa, si Negredo o Varas. Negredo, por no poner un balón en órbita en una zona tan delicada, donde incluso el vuelo de una mosca puede meter el balon para dentro. Y en cuanto a Varas, no sé en qué estaría pensando. Llega tarde al balón, y cuando lo hace, se le escapa de manera inconprensible. Para matarlos a los dos.

Para colmo, tras este gol, a Marcelino le da por quitar a un defensa y meter a un delantero. Para mi fue un error, porque aún quedaban 35 minutos por delante. Mucho tiempo, como para ir a lo loco a por los puntos. No creo que fuera necesario cambiar nada.  El Sevilla no había pasado apuros y estaba creando ocasiones. A partir del susodicho cambio, perdimos el control del partido y estuvimos a merced del Levant, que montaba contras peligrosas y consiguió más posesión de balón. No obstante, tuvimos algunas ocasiones, principalmente la de Kanouté, quien, para no ser menos, también tiró al muñeco.

No entiendo por qué Trochowski tardó tanto tiempo en ser sustituido, máxime cuando ya tenía una tarjeta amarilla y no estaba aportando apenas nada.

Tremenda oportunidad la que hemos dejado pasar para encaramarnos a los puestos Champions. Quizás tardemos en tener otra como esta, o no la tengamos.

Qué poquito tienen que hacer nuestros rivales para quitarnos los puntos. Sólo tienen que esperar nuestro error grave de cada día –o errores– y aprovecharlo.

Perdiendo puntos de esta manera, no vamos a ningún sitio.

Y el próximo rival es el Madrid. Como para que sigan los regalos.

El Getafe, un rival que se nos atraganta

Esta noche recibimos a un Getafe que se nos da mal, bastante mal. De hecho, no le ganamos en el Ramón Sánchez Pizjuán desde aquel nefasto día en que se desvaneció Antonio Puerta. Desde entonces, todo han sido derrotas. Toca pues, cambiar la racha, y para eso Marcelino tendrá que cambiar muchas cosas con respecto a los últimos partidos en casa, sobre todo con respecto al que jugamos contra el Athletic de Bilbao.

En mi opinión, Marcelino acertaría si finalmente se decidiera a jugar con cinco centrocampistas, ya que todos los rivales que nos visitan van a plantear un centro del campo superpoblado, y no es cuestión de estar en inferioridad numérica en esa zona tan importante y que es fundamental controlar. Si Marcelino tuviera a su disposición otro tipo de jugadores, quizás podría llevar con éxito el 4-4-2 que tiene idealizado, pero la realidad es que tiene que conformarse con los que tiene ahora, y probablemente no le quedará más remedio que adaptarse.

El Getafe empezó mal la competición, quizás notando mucho la venta en verano de jugadores de calidad, como Dani Parejo, Boateng o Manu Del Moral, pero ahora está en un buen momento. Fueron capaces de ganar en su campo al Atlético de Madrid –al que remontó el partido a pesar de tener un jugador menos– y al FC Barcelona. A estos últimos, con muchísima fortuna, pero les ganaron. Sin embargo, también es cierto que a domicilio no están dando la talla, ya que es uno de los peores visitantes.

Los azulones son un equipo eminentemente luchador, en el que destacan jugadores como Moyá –magnífico portero–, el central Cata Díaz, Pedro León y, sobre todo, Diego Castro –una pena que haya acabado en el Getafe, porque me hubiera gustado para el Sevilla– . También habrá que tener cuidado con la movilidad del venezolano Miku, quien al igual que Diego Castro, ya sabe lo que es marcarnos un gol. En el Getafe es duda Moyá –se rompió la nariz la pasada jornada–, y serán baja Pedro León y Dani Güiza.

Esta noche, partido importante en el Sánchez Pizjuán. Lo serán ya todos, a no ser que nos dé por ganar casi todos los partidos y nos afiencemos en puestos Champions, que es algo que, si se logra, será a la larga.

El árbitro será Ignacio Iglesias Villanueva, del colegio gallego.

Mallorca 0 – Sevilla FC 0. El mejor resultado posible

En mi anterior post decía que viajábamos sin pólvora a Mallorca. No sólo lo decía por la falta de delanteros, sino porque en el centro del campo, sólo el chileno Medel –vio la quinta amarilla– está dando la talla. Los demás no están a su mejor nivel. Esperemos que recuperen su juego –sobre todo, Rakitic y Navas– y el Sevilla cambie su dinámica. Porque para que el Sevilla se aferre a los puestos Champions tiene que cambiar mucho.

Marcelino volvió a poner a Cáceres y a Trochowski fuera de sus posiciones habituales, y eso no me gusta nada. Creo que los dos bajan mucho su nivel. Pero parece que es lo que nos queda, al menos hasta el regreso de Perotti o que Coke acabe convenciendo a Marcelino. Spahic también volvió a pasarse de listo y su suficiencia nos pudo costar caro en la primera ocasión del Mallorca. Al igual que ocurrió con un garrafal error de Escudé, ya en la segunda parte, pero menos mal que Alfaro falló lo que nunca puede fallar un delantero.

Hoy hemos vuelto a dar una imagen lamentable, contra uno de los equipos destinados a pasarlas canutas esta temporada. Si alguien ha merecido ganar, ha sido el Mallorca. Aouate casi ha sido un espectador más. Quedaba media hora de juego y yo ya firmaba el empate, porque veía que no llegábamos, que no dábamos tres pases seguidos en el centro del campo, y que el Mallorca, pese a sus limitaciones, se esforzaba más que nosotros. Menos mal que Alfaro falló lo que nunca puede fallar un delantero y que Varas volvió a lucirse con alguna intervención de mérito.

Así que creo que hemos conseguido el mejor resultado posible. Cuando no se marcan goles y ni siquiera se da la sensación de que se pueden conseguir, lo mejor es un empate a cero. Eso es de perogrullo. Y nosotros hoy hemos estado tremendamente inofensivos, e incluso diría que sin ambición. Se nos han vuelto a ir dos puntos de oro ante un Mallorca que también tendrá que mejorar bastante si no quiere tener problemas.

El partido también sirvió para dar minutos a Campaña y Luis Alberto. Mejor el primero, porque el de San José del Valle pecó de egoismo, sobre todo en un contragolpe donde pudo asistir a un Navas que se había desmarcado bien.

En la portería, Varas volvió a lucirse con alguna intervención de mérito, y para mi, volvió a ser el mejor del partido.

Nos va a venir estupendamente el parón liguero para recuperar jugadores. Mientras tanto, sólo nos queda esperar a que nuestros rivales directos también fallen.

Victoria obligada

Hoy estamos obligados a ganar, ya que ayer hicieron lo propio todos nuestros rivales directos. No ganar supondría descolgarnos de los puestos Champions.

Tenemos que andar con pies de plomo. Recibimos al colista, y eso siempre ha sido un problema. Si no queremos que el Granada nos dé un disgusto, tendremos que dejar las confianzas a un lado. Si no, mal vamos. Aunque, en realidad, a mi me da igual que mi equipo se confíe y relaje, pero cuando vayamos ganando 4-0 y queden cinco minutos para el final. Antes no.

El Granada viaja con muchas e importantes bajas. El que probablemente sea su mejor jugador, Dani Benítez, por ejemplo, no podrá jugar por sanción, al igual que Jaime Romero. Tampoco podrán hacerlo, por lesión, Martins, Lucena y Yebda. Aún así, habrá que tener cuidado con el velocísimo Uche y el goleador Geijo, y, por supuesto, con el exsevillista Abel, que intentará lucirse ante el que fue su público.

Hace bien Marcelino al mostrarse cauto por la visita del Granada. Y es que el Granada nos puede ganar perfectamente, al igual que cualquier otro equipo al que no mostremos el debido respeto.

No hay excusas para que se vuelva a repetir lo de noviembre de 2010, cuando el Granada nos sorprendió y se llevó el tercer trofeo Antonio Puerta, tras empatar a uno e imponerse en la tanda de penaltis. Lo de hoy no será un amistoso, ni mucho menos, y espero que no se transmita esa impresión a la grada. Por tanto, hay que ir a por el partido desde el primer minuto y dejarlo sentenciado lo antes posible.

Recuperamos para este importante partido a Kanouté y Fernando Navarro, aunque, lamentablemente, tampoco podremos contar con Negredo. Ya se está perdiendo muchos partidos el madrileño. Demasiados, quizás.

Si el Sevilla no sale motivado, el Granada sí lo hará, ya que ellos consideran el partido un derbi, y seguro que darán lo mejor. La cuestión es: ¿estará motivado el público? Debería haber una muy buena entrada, al ser mañana día festivo. El aficionado es el primero que debe estar motivado ante este tipo de encuentros. Es evidente que no se anima igual y no hay el mismo ambiente cuando nos visita un equipo de la parte alta de la tabla que de la parte baja. Y eso no debería ser así.

Será complicado ganar hoy, pero si no podemos tener 20 puntos a eso de las once de la noche, al menos hay que seguir siendo invictos. Del mal, el menos.