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El partido de ayer

Sevilla FC 1 – R. Sociedad 2. Triple decepción.

Decepción es la palabra que define lo que sentí en el día de ayer, tras presenciar cómo caíamos ante un buen equipo, como es la Real Sociedad. Perder el partido, lógicamente, era una posibilidad que se me pasaba por la cabeza, dado que nos enfrentábamos a un conjunto teóricamente superior y que tiene varias individualidades que pueden decidir partidos en cualquier momento. Pero, ciertamente, no me esperaba que ofreciéramos tan poca resistencia. De hecho, esperaba fuera el Sevilla quien saliera a morder y corriera y presionara más, pero ahí nos ganaron la partida los jugadores de la Real, cuando no debería haber sido así.

Ayer el nivel que dieron los jugadores del Sevilla fue muy bajo. Negredo estuvo en su línea más habitual a lo largo de la temporada: poco participativo y fallón, y otros jugadores importantes aparecieron muy poco y estuvieron desacertados, como Kondogbia, Rakitic y Perotti. Incluso Navas, muy marcado, no creó apenas peligro por su banda.

Otra de las claves fue la defensa, muy mermada. De hecho, a principio de temporada nadie habría acertado la defensa de ayer, puesto que ninguno era teórico titular: Alberto Moreno –del filial–, Coke –que le ha quitado el puesto a Cicinho–, Fernando Navarro y Cala. Los dos primeros se han ganado su puesto con todo merecimiento, pero Fernando Navarro es un lateral reconvertido por las circunstancias y Cala era, supuestamente, el cuarto central, tras Spahic, Botía y Fazio. Lo ideal no era tener una defensa así en un partido tan determinante, pero es lo que tiene el haber hecho una mala planificación.

Si sumamos a la falta de intensidad, una falta de concentración alarmante en el centro del campo, que nos llevaba a perder continuamente el balón en zonas peligrosas, las perspectivas no eran muy halagüeñas.

La segunda decepción o más bien indignación, fue el tema arbitral. Llueve ya sobre mojado. De nuevo me pareció evidente la mala fe de los de negro. Simplemente, no me creo que el linier no viera al defensa de la Real que habilitaba a Medel, estado varios metros por delante del chileno. También el primer gol de la Real fue a raíz de una falta inexistente de Kondogbia. Además, no le fue pitado un penalti a Cala y Reyes fue expulsado por protestar. Sangrante esto último, cuando hace poco hemos podido ver a Karanka gritar en la mismas narices del cuarto árbitro en la final de la Copa del Rey, haciendo continuos aspavientos, y no pasó absolutamente nada. La habitual doble vara de medir.

Y finalmente, la decepción mayor, con diferencia, fue el bochornoso espectáculo de la megafonía. Tanto en el descanso como al final del partido la megafonía estuvo atronadora, con el fin de acallar las posibles protestas de los aficionados.

Verdaderamente, se están haciendo últimamente muy mal las cosas en el Sevilla, y así es difícil, muy difícil, conseguir los objetivos. Objetivo que, después del descalabro de ayer, se centra en conseguir la octava plaza, y esperar a que sea firme la inhabilitación al Málaga. El colofón a una temporada lamentable y decepcionante.

Rakitic impidió un fin de semana completo

El fin de semana podría haber sido para enmarcarlo: Los juveniles se trajeron la copa a Sevilla, el Sevilla Atlético vence a domicilio y se asegura matemáticamente la permanencia… pero el Sevilla, como siempre, es incapaz de ganar fuera.

Todavía me pregunto cómo es posible que Rakitic no fuera capaz de marcar a placer la dejada de Negredo, con toda la portería para él. Habría sido un justo premio, porque el Sevilla fue superior al Málaga.

El punto sabe a poco, muy poco, pero podría darse por bueno, por los siguientes motivos:

- En la primera jugada del partido, Cala comete un clarísimo penalti delante de las narices del árbitro. Y ya sabemos lo que nos cuesta remontar un partido. Fue el único lugar en la actuación de Cala. Por lo demás, estuvo sobresaliente.

- Normalmente, cuando se desaprovechan ocasiones de gol tan claras como las que tuvieron Negredo o Rakitic, se acaba pagando con la derrota. Pero ayer el Sevilla estuvo muy bien a nivel defensivo, hasta el punto de que el Málaga apenas creó ocasiones de gol. Esta temporada hemos perdido muchos partidos calcados al de ayer, pero en esta ocasión no se repitió el guión.

- Y por último, porque el Sevilla salió a empatar, y normalmente eso lleva a la derrota. En mi opinión, es incomprensible que el Sevilla, en la situación que está, se conforme con un mísero punto, pero viendo la actitud de los jugadores, está claro que lo dieron por bueno.

Y, verdaderamente, ese punto podría haber sido bueno, pues el Getafe perdió en Pamplona y el Rayo cayó estrepitosamente en su feudo ante el Valencia, pero el Betis, que ahora es nuestra referencia, ganó, y se nos pone a cinco puntos, quedando sólo nueve por disputar. Es decir, el objetivo está muy complicado, pero no imposible.

La importancia del punto ganado ayer se verá más adelante, pero está claro que tendremos que ganarlo todo en casa, ante Real Sociedad y Valencia, y ganar –puede que el empate sirva– en Pamplona. Casi nada. Tendríamos que hacer algo que no hemos hecho en toda la temporada: ganar tres partidos consecutivos. Y puede que, ni aún así, fuera suficiente.

Pero aún queda un resquicio de esperanza, porque nosotros estamos fuertes en casa y el Betis sigue flaqueando. Ayer ganó, pero lo hizo con muchísimos problemas, ante un Celta de Vigo que tiene muy poquitos argumentos y gracias a que se benefició, otra vez más, de un clamoroso error arbitral. Es increíble el gol que le anulan al Celta por un fuera de juego inexistente por varios metros.

El Betis tiene que enfrentarse al Mallorca fuera y al Zaragoza en casa. Ambos equipos están luchando por la permanencia, y lo harán hasta el último minuto –justo lo que deberíamos hacer nosotros–, y cerrarán la temporada con una teórica visita facilona al Levante, que ya, supuestamente, no tendría motivación alguna.

Es cierto que lograr el objetivo está casi imposible, pero tampoco sería tan descabellado que el Sevilla ganase sus dos partidos de casa y el Betis perdiera un partido y empatara otro de los tres que les quedan. Porque, además, están sintiendo nuestro aliento una barbaridad. Están de los nervios.

Lo que sí parece descabellado es que nosotros seamos capaces de ganar en Pamplona.

Habrá que esperar, pero, desde luego, lo que no tiene sentido es que nos rindamos mientras haya posibilidades, por pequeñas que sean. Y si no podemos quedar séptimos, debemos quedar octavos, por si hay sorpresas de última hora con las licencias UEFA o le ratifican la sanción al Málaga. O, simplemente, porque es nuestra obligación quedar lo más arriba posible.

Pero, ¿rendirnos? Nunca. ¿Acaso sirve eso para algo?

El Sevilla está a un paso de Europa, pero a un paso complicado de dar

Sorprendió el partido de ayer, porque, la verdad, esperaba que el Español nos lo iba a poner verdaderamente dificil, puesto que eran un rival directo.  Pero no fue así, y los catalanes fueron barridos en la primera parte, sin mucho esfuerzo. Lástima que Negredo fallara dos ocasiones clarísimas en esa primera parte, porque nos habría venido muy bien para el goalaverage, nuestro mejor aliado para conseguir plaza Europea.

Hemos conseguido el octavo puesto, a la espera de lo que haga esta noche el Getafe, y a sólo tres puntos de la séptima plaza. El problema es que nuestro calendario es bastante más complicado que el del Betis. O quizás no, porque en la recta final de temporada, cuando todos los equipos apuran sus opciones de lograr los objetivos, quizás no sea lo mejor enfrentarse a los equipos que se juegan el descenso, porque van a morir en cada balón, sabedores de lo muchísimo que se juegan. Y eso es lo que se va a encontrar el Betis, puesto que se tienen que enfrentar a Celta de Vigo, Mallorca, Zaragoza y Levante. Todos ellos en la lucha por el descenso, menos el Levante, que no se jugará nada, excepto los maletines que pudieran llegarles.

Sin embargo, la mayoría de los rivales a los que tiene que enfrentarse el Sevilla son de la zona alta de la tabla: Málaga, Real Sociedad, Osasuna y Valencia.

Parece que la séptima plaza será un duelo entre Betis y Sevilla. No creo que Getafe, Rayo y Español vayan a ocupar tan deseada plaza.

El Getafe deberá enfrentarse a Real Sociedad –esta noche–, Osasuna, Valencia, Rayo Vallecano y Granada. Es decir, dos que luchan por la Champions, un rival directo por la Europa League y dos que luchan por no descender. No lo tienen nada fácil.

El Rayo Vallecano deberá jugársela contra Valencia, Levante, Getafe y Athletic. No tienen mal calendario: uno que aspira a Champions, un rival directo, uno que no se juega nada y otro que probablemente tampoco se jugará nada, porque el Athletic, casi con toda probabilidad, estará ya salvado en la última jornada. Pero si el Rayo lograra finalmente plaza, dada su situación económica, lo más normal es que no le den licencia para jugar en Europa.

Y el Español está prácticamente descartado. No sólo por la derrota de ayer, sino porque tendrá que vérselas con Real Madrid, Deportivo, Barcelona y Celta de Vigo. Aunque Real Madrid y Barcelona ya tienen todo el pescado vendido, siempre serán difíciles de pelar, y Deportivo y Celta están inmersos en la lucha por no descender.

Así pues, parece que todo quedará en un mano a mano entre Sevilla y Betis. El Betis, a priori, tiene un calendario bastante más asequible que el Sevilla, pero parece que, dado los últimos resultados, están notando bastante la presión. Y es que debe ser muy duro el estar toda la temporada arriba para después, a la hora de la verdad, quedarse sin ningún premio.

Valladolid 1 – Sevilla FC 1. Imposible ganar fuera

El Sevilla ganó un punto que puede ser importante si el Deportivo gana hoy al Betis, porque además, todos los equipos que nos preceden pincharon: el Rayo empató en casa, y el Getafe y Español perdieron. Sin embargo, si al Betis le da por ganar hoy, la Europa League se pondría ciertamente complicada.

A decir verdad, el partido que hizo ayer el Sevilla me pareció muy lamentable en la primera parte, donde no hicimos absolutamente nada, sino desaprovechar los primeros 45 minutos. Sin intensidad y con un centro del campo donde Javi Hervás no sabía más que retrasar el balón o jugarlo horizontalmente y en corto, o perderlo directamente, la verdad es que no se podía esperar mucho del equipo. Para colmo, Rakitic estuvo a un nivel bajísimo, y tras dos fallos consecutivos del croata, llegó el gol vallisoletano.

En la segunda parte, mejoró bastante el equipo, pero pasó lo de siempre: nos empeñamos en hacer internacional al portero rival, fallando ocasiones clamorosas de gol, como las que erró Negredo en dos ocasiones solo ante el portero: una a bocajarro, que tiró al muñeco, y otra que tiró fuera, tras magnífica jugada de Diego Perotti.

Por otro lado, en esta segunda parte, también el Valladolid tuvo un par de ocasiones clarísimas: Ebert –el mejor del Valladolid– disparó al larguero y  a Javi Guerra, al rematar con la rodilla, se le fue alto un remate desde el área pequeña.

El detalle positivo del partido, fue el debut del canterano Israel Puerto, y el negativo, la lesión de Reyes, quien podría estar de baja varias semanas.

El empate me pareció justo, y ese punto puede tener su importancia, sobre todo teniendo en cuenta las bajas de Medel y Kondogbia, que perdonamos lo que no se puede perdonar nunca, y que el penalti que transformó Negredo, en mi opinión, no fue penalti. Creo que ha sido la única ocasión en esta temporada donde nos ha beneficiado el árbitro.

Las opciones de alcanzar la séptima plaza son cada vez más reducidas, pero tenemos la obligación de acabar esta nefasta temporada lo más arriba posible, por si suena la flauta de que no le levanten la sanción al Málaga o no le den licencia a algunos de los que se clasifiquen en puestos europeos.

Sevilla FC 0 – Atlético de Madrid 1. Otro robo arbitral, y ya van… demasiados

Derrota totalmente inmerecida la de ayer, pues si alguien buscó la victoria fue el Sevilla. El Atlético se dedicó, durante todo el partido, a aprovecharse de la impunidad que le otorga su camiseta.

A un equipo que está situado en tercera posición se le presupone ambición y calidad. Sin embargo, el Atlético renunció a jugar desde el pitido inicial. Atrincherados en su campo, se limitaron a defender con mucha violencia y a esperar un contragolpe que llegó en pocas ocasiones. En una de esas contadas ocasiones llegó el gol, que debió ser anulado por clara mano previa.

Por una cosa o por otra, se nos han ido y se nos irán muchos puntos. Cuando no es por fallos infantiles en defensa, es por perdonar demasiado arriba –como ayer–, o porque el árbitro nos saquea –como ayer también–. Es incomprensible que el árbitro perdonara la tarjeta roja a Falcao –por codazo a Cala en un salto–, Mario Suárez –el que juega el balón con la mano en la jugada del gol–, por criminal entrada a Jesús Navas, o que permitiera que Diego Costa acabara el partido. Si González González tuviera un poquito de dignidad, habría echado al Brasileño.

Lo de Diego Costa es un tema aparte. Es el jugador más antideportivo de la liga con diferencia. En Madrid lo llaman pillo pero aquí y en el resto de España recibiría otros calificativos más apropiados y malsonantes. Se llevó todo el partido provocando y riéndose del árbitro, que no se atrevió a expulsarle ni cuando le protestó en su cara, ni cuando simuló una agresión al estilo Cesc. Esa jugada no admite discusión: o expulsa a Cala por agredir–opción incorrecta– o expulsa a Diego Costa por similar agresión –opción correcta–. Pero lo que no puede hacer es verlo y no pitar nada. La misma táctica utilizó en muchos lances del juego donde debió mostrar tarjeta amarilla.

Lo del tema arbitral ya es cansino e indignante. Es digno de estudio, pues prácticamente se da en todas las jornadas. Cuando no es un arbitraje sibilino –distinto rasero pero sin errores graves–, es un robo en toda regla, como en el caso de ayer, o la pasada semana en el Villamarín, o la anterior en casa, ante el Athletic Club de Bilbao, aunque en esta ocasión ganamos el partido, a pesar de que Mateu Lahoz puso todo de su parte para que no fuera así.

Esta temporada no se ha hecho una buena planificación deportiva, pero pienso que, de haber tenido arbitrajes normales, no deberíamos haber tenido problemas para estar en puestos europeos. Solamente con estos dos últimos partidos, tendríamos cinco puntos más. Eso sin contar con los arbitrajes del Sevilla-Barcelona –Mateu Lahoz–, el Español-Sevilla –Muñiz Fernández–, y otros tantos que han sido determinantes.

Es normal y justo que paguemos nuestros propios errores, que han sido muchos, pero ya clama al cielo que tengamos que pagar también los errores ajenos. Mal futuro nos aguarda si tenemos que llevar una carga tan pesada.

Medel y los árbitros equilibraron un partido que el Sevilla tenía ganado

Ya avisaba en la previa que no me gustaba el árbitro, y el partido que ha dirigido –nunca mejor dicho– hoy Del Cerro Grande no ha hecho más que convencerme aún más de que este árbitro está al nivel habitual de la Primera División; es decir, lamentable.

Pero no sólo él es el culpable de que sólo hayamos conseguido un punto. También fueron enormemente decisivos uno de sus linieres y Gary Medel, que volvió a demostrar, una vez más, que tiene mucha sangre y muy poco cerebro. Sin olvidar, por supuesto, que un enorme error suyo provocó que el Betis, que era un alma en pena arrastrándose por el césped, cobrara vida.

Lo del linier fue un no parar. Con el 0-0 e incluso el 0-1, señaló varios fueras de juego a nuestros jugadores totalmente inexistentes. En uno de ellos, Navas encaraba solo al portero. No se quedó contento el muchacho, porque se inventó un penalti inexistente a favor del Betis.

A partir de la expulsión de Medel, sinceramente, me temí lo peor. Jugando tantísimos minutos en inferioridad y habiendo disputado un intensísimo partido ante el Athletic Club en los días previos, el desgaste iba a ser enorme. Por eso estoy orgulloso de los jugadores, porque lo han dado todo. Una derrota habría sido muy injusta y demoledora. Por tanto, este punto habrá que valorarlo a final de temporada.

Es una pena que la exhibición de la primera parte haya tenido tan poco premio al final, pero en el fútbol muchas veces no basta ser mejor, sino que también hace falta saber competir, y hoy hemos tenido demasiados errores, muchos de ellos imperdonables.

Lo peor es que probablemente perderemos a Medel por varios partidos, por reincidente, y puede que a Negredo, que se echaba mano a los isquiotibiales.

Al final, salió a relucir el ya famoso Estilo Betis, de la mano de Pepe Mel, que dejó en evidencia su dedo corazón y a él mismo.

Poco premio para tanto trabajo. Por lo que se ve, nuestro sino esta temporada.

Sevilla FC 4 – Zaragoza 0. Cokinho abrió la lata

Partido tranquilo el de ayer en el Ramón Sánchez Pizjuán. Podría no haberlo sido tanto si el árbitro hubiera pitado penalti a favor del Zaragoza cuando iba el marcador 0-0. Pienso que Medel hace un penalti absurdo e innecesario casi en el borde del área. Quizás por eso no lo pitó el árbitro, por ser demasiado castigo para una acción tan tonta, pero estoy seguro de que, si esa misma falta, se hubiera hecho en el centro del campo, el árbitro la habría señalado.

En este Sevilla de Emery no es que ya haga goles la segunda línea –ayer, Reyes–, sino que ya incluso también la tercera línea, puesto que Coke marcó por partida doble. Coke parece otro jugador en los últimos partidos. Posiblemente, el nivel que está mostrando ahora es el que ofreció en el Rayo Vallecano y que hizo que tanto Valencia como Sevilla se fijaran en él.

Al poco tiempo de marcar Coke el primero, se puso el partido totalmente de cara, al ser Babovic expulsado por doble amarilla.

El Sevilla no desperdició la oportunidad de sentenciar el partido, lo que hizo al poco de comenzar la segunda parte, de nuevo con gol –o golazo, más bien—de Coke. A partir de aquí ya se encontraron autopistas para Navas y Reyes, que crearon ocasiones para conseguir un resultado de escándalo.

En el día de ayer Palop volvió a defender la portería, y, a mi modo de ver, estuvo regular. Con 2-0 cometió un fallo estrepitoso que no acabó en gol porque el larguero no quiso, pero también hizo una buena parada con un 4-0 en el luminoso. Se consiguió algo que parece casi imposible: mantener la puerta a cero, lo cual viene muy para el goal-average, que tal y como están las cosas, puede ser decisivo al final de temporada.

Pienso que Emery debería haber hecho antes el cambio de Alberto Moreno por Cala, no fuera que el árbitro tuviera la tentación de equiparar fuerzas. Al borde del descanso ya  buscaron al chaval para intentar forzarle la segunda amarilla. Creo que fue un riesgo innecesario mantenerlo hasta el minuto 57.

Igualmente, me habría gustado que Babá, con el partido ya sentenciado, hubiese disputado algunos minutos, a ver si le daba por callar a algunos bocazas.

 Ahora a esperar que podamos aprovechar la oportunidad que se nos presenta en Valencia, donde podemos dejar herido de muerte a un rival directo, al que ya hemos adelantado en la tabla. El Levante está perdiendo fuelle: eliminado de la Europa League, fuera de los puestos europeos en la actual liga, ha perdido a Martins, que les ha dejado en la estacada… Momento ideal para asestar un fuerte golpe y quitarnos a un rival de en medio.

Lástima que tengamos una defensa tan nefasta, porque, si no, volver a Europa sería casi cuestión de coser y cantar.

Sevilla 4 – Celta 1. Mucho que corregir

El Sevilla supo solventar el importantísimo partido de ayer, pero lo cierto es que el resultado puede resultar algo engañoso, puesto que el Celta hizo méritos para haber logrado algún gol más. De hecho, puedo haberse adelantado en el marcador, de no ser por la magnífica parada que le hizo Beto a Iago Aspas en el inicio del partido. Minutos más tardes, nuestro portero también tuvo que lucirse ante el mismo jugador.

Abel, quizás queriendo aprovechar nuestra debilidad defensiva, adelantó mucho la defensa y presionó hasta con tres jugadores arriba. Y la verdad es que nos hizo pasar un mal rato, sobre todo a raíz del absurdo gol que concedimos. Menos mal que el largero, ya al borde del descanso, repelió el trallazo de Orellana. Y, sobre todo, menos mal que a Negredo le dio por dejarse de filigranas –las hizo en el centro del campo y perdió un balón que nos pudo costar caro– y colar casi todo lo que le llegó.

Magnífico partido, como suele ser habitual, de Jesús Navas. Sin embargo, no fue el día de Kondogbia ni de Rakitic. Otro jugador que jugó a un gran nivel fue Alberto Moreno. Me da la impresión de que ya no va a soltar la plaza de titular.

Eché en falta más minutos para Babá, al que no le llegó ningún balón en condiciones en los diez minutos que jugó. Igualmente, ya que el partido estaba más que sentenciado, pienso que Hervás debería haber tenido una oportunidad. En mi opinión, convendría ir dando minutos a estos jugadores que tienen plaza fija en el banquillo, sobre todo en partidos como el de ayer, con todo el pescado vendido desde el minuto 68.

En resumen, creo que ayer estuvimos bastante acertados de cara a puerta y bastante flojitos en defensa. Por tanto, hay que mejorar bastante, sobre todo en la retaguardia, porque no siempre vamos a tener a un conjunto que dé tantas facilidades como el Celta. En este sentido, el próximo partido, que será ante el Mallorca de Gregorio Manzano, puede ser una prueba de nivel para nuestra defensa, ya que tendremos enfrente a Giovani Dos Santos, que es un extraordinario jugador, con mucho desborde y que no suele perdonar el más mínimo error.

Ir a Europa, con esta defensa que tenemos, casi se me antoja como un imposible, pero, al menos, hay que intentarlo.

Sevilla FC 3 – Deportivo 1. Decidió la segunda línea

Y menos mal que decidió la segunda línea, porque el partidito de Negredo fue, una vez más –y ya van muchas– verdaderamente lamentable, de principio a fin. No se puede aportar menos al equipo. Afortunadamente, el encuentro se decidió por el gran partido que hicieron jugadores como Navas, Medel, Rakitic o Kondogbia.

De seguir Negredo así, nos va a costar sangre, sudor y lágrimas endosar a nuestro mejor delantero en verano a algún equipo. Es una pena, porque no estamos para que nuestro delantero falle goles partido tras partido, porque eso se traduce en puntos, y necesitamos conseguir aún bastantes de ellos para lograr el objetivo de llegar a la zona europea.

Emery probó a Alberto Moreno, probablemente con vistas al partido del día 27. Me pareció que el chaval hizo un partido muy completo, con asistencia de gol incluida.

Beto volvió a destacar, en esta ocasión con dos paradones impresionantes, que evitaron que miráramos el cronómetro más de la cuenta. La defensa no me gustó mucho, sobre todo en la segunda parte. Fazio falló estrepitosamente en el gol deportivista, estando toda la defensa muy pasiva.

Mención aparte merece el árbitro, José Antonio Teixeira Vitienes. Es tan malo que me hace pensar que no se ha leído ni el Reglamento. Una calamidad.

Tres puntos muy importantes que nos hacen tener esperanzas en poder enmendar nuestro papel en liga.

R. Madrid 4 – Sevilla FC 1. Ni siquiera Emery creyó en la victoria

Volvió Emery a repetir el planteamiento que hizo ante el Atlético de Madrid, dando un puesto de titular a un Maduro que no aportó nada y que además se buscó dos tarjetas amarillas tan absurdas como innecesarias que le llevaron al vestuario antes de tiempo.

No me gusta nada que Emery tenga un once tipo en la cabeza, con un sistema definido, y decida cambiarlo cuando va a visitar a un rival teóricamente superior, sacando una alineación más defensiva. En esta ocasión no nos ha servido para nada, y contra el Atlético, más o menos sirvió porque al segundo equipo de Madrid le dio por fallarlo todo en la primera mitad, donde pudo dejar setenciada la eliminatoria si hubiera tenido un poco de acierto.

Si al Bernabue no se sale totalmente convencido de que se puede ganar, lo más normal es que te lleves una goleada. Y eso es lo que pasó ayer. Dimos muchísimas facilidades en defensa y perdonamos claras ocasiones de gol. Para colmo, el Madrid tuvo una alta efectividad. Permitimos al Madrid contragolpear con total impunidad y mostramos muy poquita agresividad. En ese plan es casi un milagro traerse algo positivo.

Nuestro único gol fue marcado por Manu Del Moral en una buena jugada individual. A ver si sirve para que venga algún equipo y ponga algunos millones de euros encima de la mesa de Del Nido.

Estos puntos que se nos fueron contra el Madrid están previstos desde antes de empezar la liga. Menos mal que el próximo rival será el farolillo rojo: un Deportivo que ha perdido 0-3 contra el Granada y que hace mucho ha tocado fondo.

Sevilla FC 2 – Rayo Vallecano 1. Jugamos con fuego pero no nos quemamos

Tres puntos importantísimos los que conseguimos ayer ante el mejor Rayo que yo recuerdo en mucho tiempo.

Fue una victoria muy trabajada, principalmente, porque en la primera mitad nos dedicamos a fallar ocasiones clarísimas de gol, por medio de un Negredo que se mostró negado de cara a portería. Cuando nuestro mejor delantero se pone en ese plan, buscando lo bonito en lugar de lo efectivo, dan ganas de traspasarlo al primero que venga. Pero ahora mismo, por lo que se ve, es nuestro mejor y casi único delantero, porque Babá cuenta para Emery un poquito más que yo. Sólo un poquito.

En el centro del campo perdimos algunos balones que nos pudieron costar muy caro. Si queremos mantenernos arriba, no podemos dar tantas facilidades como ayer. Afortunadamente, ayer el Rayo también perdonó, sobre todo en una contra de un dos contra uno de las que tienen que acabar siempre en gol.

Con el partido encarrilado, tras el gol de Rakitic, nos volvimos a complicar la vida con otro penalti estúpido e innecesario de Fernando Navarro. Menos mal que, casi inmediatamente, tras una buena jugada Navas-Coke-Negredo, nos volvimos a adelantar, ya de manera definitiva.

Pudimos tener un final de partido tranquilo, pero a Rakitic, con toda la puerta para él, dentro del área y sin nadie que le molestase, le dio por tirar al muñeco, fallando otra de esas ocasiones que un jugador profesional no debería de errar nunca.

Beto volvió a tener una buena actuación, atajando dos disparos muy peligrosos. Habrá que estar atentos a su lesión, pues se dolía de la rodilla. Esperemos que se queda en una simple contusión. En dos partidos que ha jugado el portugués, ya ha hecho bastante más de lo que hizo Diego López.

Muñíz Fernández estuvo a su nivel habitual: chulesco y desacertado. Este muchacho no cambia. No tiene remedio. Perdonó varias amarillas clarísimas a los jugadores rayistas, pero con Rakitic no tuvo compasión y lo expulsó sin dar una sola patada, en menos de cinco minutos.

Curiosamente, el equipo madrileño encajó dos goles de exjugadores rayistas. Por suerte, a nosotros no nos pasó lo mismo con nuestros canteranos Casado y José Carlos.

A pesar de haber cometido graves errores tanto en ataque como en defensa, logramos tres puntos más para nuestro casillero que nos hacen ver la liga de otra forma, ya que estamos a cinco puntos de Europa y a nueve del descenso. Parece que con la llegada de Emery ha cambiado el viento y ya no nos sale todo mal.

Sevilla 4 – Zaragoza 0. A dos pasos de Europa.

Eliminatoria solventada, con muchos menos apuros de los previstos, ya que el partido se puso de cara incluso antes de empezar. Y es que hay que agradecerle a Jiménez que ofreciera un equipo plagado de suplentes. Prácticamente el partido quedó sentenciado cuando el Zaragoza se quedó con un jugador menos –expulsión merecida– y por debajo en el marcador.

Buen partido, en general del Sevilla. Dominio total, salvo en los primeros minutos, donde el Zaragoza llegaba más de lo deseable. Fue ahí cuando Diego López estuvo a punto de poner en bandeja el gol tonto de la noche, al intentar evitar un córner. Menos mal que el balón salió por la línea de fondo –por poco, pero salió–, porque, sin duda, nos habría puesto la eliminatoria muy cuesta arriba.

No acaban de convencerme las actuaciones de Diego López. Me da mucha más confianza Palop, al que creo que, a pesar de todo, no hay que renovar. Por su edad y por su elevada ficha. Ahora bien, no será fácil encontrar un buen sustituto para el mejor portero que yo he conocido defendiendo nuestra camiseta.

Parece que está cambiando el panorama con la llegada de Emery. Ahora se ve al equipo más agresivo, con más presión, más compacto e incluso más ambicioso. No me gustaron los cambios. Creo que Medel tendría que haber salido antes, porque estaba cojeando; Spahic tendría que haber sido sustituido, por tener una amarilla y por estar recién salido de una lesión muscular; y Babá tendría que haber tenido más minutos, pues el partido quedó sentenciado en el descanso. Le habría venido bien al Senegalés, para coger confianza, y a Negredo, para evitar una posible lesión.

Tampoco me gustó que el público silbara a Manu Del Moral cuando entró al terreno de juego. No es un jugador que me agrade, pero me parece absurdo pitar a uno de los nuestros.

Muy buen partido de Rakitic, Negredo, Reyes, Kondogbia, Cicinho y Navas. Fazio no estuvo mal, pero le dio por hacer un par de tonterías de las suyas que mosquearon al poco personal presente.

Ahora a esperar rival tranquilamente. A estas alturas, cualquier equipo es complicado. Casi con toda seguridad, nos enfrentaremos al Atlético de Madrid, pero yo prefiero al Betis. Lo tengo clarísimo. El Atlético de Madrid es un equipo más fuerte y además tiene mucho apoyo mediático. Por tanto, si un árbitro tiene algunda duda –o sin tenerla–, siempre tendrá claro a quién favorecer.

A las puertas de una final y de la entrada en Europa. Aún estamos a tiempo de arreglar la temporada, pero no será nada fácil.

Valencia 2 – Sevilla 0. Ganó el que salió a ganar.

Penoso partido el que nos ha ofrecido el Sevilla hace unas horas. Sin garra, sin calidad y sin capacidad de reacción. Que yo recuerde, sólo hemos tenido cuatro ocasiones de gol en todo el partido: una de Navas en la primera mitad, y ya en la segunda parte, Spahic –rematando una falta fuera–, Medel –mandando a las nubes una buena jugada de estrategia, y, la más clara de todas, porque fue la única ocasión entre los tres palos, la de Stevanovic, que alivió el aburrimiento del guardameta ché. Muy poquito mérito para traerse algo positivo.

Dio la sensación de que el Sevilla salió a empatar, con muy poca ambición. Y cuando eso ocurre, lo normal es que se pierda.

De nuevo, al igual que ocurrió contra el Málaga, se nos empezó a ir el partido en un córner. En esta ocasión fueron dos goles de corner.

Con Negredo desaparecido en combate, sin aparecer para nada, lo vamos a tener muy crudo para ganar partidos. Contra Osasuna hizo lo mismo: nada de nada. Igual, con tantos rumores, no tiene la cabeza aquí.

El árbitro estuvo al nivel habitual: tan desastroso como el Sevilla. Parecía que había hecho una promesa para no mostrar tarjetas a los jugadores valencianistas. Verdaderamente desesperante.

Me da la sensación que el Getafe-Sevilla será un partido decisivo para Míchel. Otra imagen paupérrima, como la de hoy, puede ser fatal.

Qué larguísima se me va hacer la temporada.

Poco que salvar del partido de ayer

Partido totalmente intranscendente el disputado en el día de ayer contra el Mallorca, pues la ventaja que llevábamos era insalvable. No obstante, tenía la esperanza de ver un partido entretenido, pero ni mucho menos fue así.

Si no hay un mínimo de intensidad, es complicado que el resultado final del partido sea positivo, con lo cual la derrota me pareció incluso lógica, a pesar de que el Mallorca tiene muy poco potencial.

Tras ver el partido de ayer, me quedó muchísimo más claro de lo que ya lo tenía, que tanto Cala como Botía deben ser suplentes de Spahic y Fazio. No es que estos dos últimos sean un alarde de seguridad y contundencia, pero al menos no son un coladero. Cala estuvo fallón, pero Botía fue un auténtico peligro. El ex del Sporting de Gijón empezó muy bien en los primeros partidos de liga, pero ahora mismo no da una a derechas.

Por sacar algo positivo, mencionar algunos detalles de Stevanovic y el partido tan completo que hizo Alberto Moreno, tanto en defensa como en ataque. Sin olvidar el debut de Gonzalo, que dispuso de muy pocos minutos.

Es difícil comentar algo sobre Stevanovic, pues entró poco en contacto con el balón. Me dio la impresión de que tiene buena visión de juego y buen pase, y que la velocidad no es su fuerte. Habrá que verlo más, y por supuesto, esperar a que se acople al equipo y a su nueva posición, pues es impensable que arrebate el puesto a Navas.

Por otro lado, no entiendo por qué jugaron ayer Kondogbia y Rakitic, teniendo un partido importantísimo el sábado contra el Valencia y estando la eliminatoria sentenciada desde el año 2012. De igual modo, tampoco alcanzo a comprender para qué convoca al canterano Cotán si después no le permite jugar ni un minuto. Míchel sabrá lo que hace, pero yo no le veo sentido.

El próximo rival copero será el Zaragoza de Manolo Jiménez, equipo que ya nos derrotó en liga por 2-1, tras dos espectaculares regalos de nuestra defensa. El Zaragoza es un rival más que asequible, pero puede eliminarnos perfectamente.

Por fin.

Por fin, una victoria. Por fin, somos capaces de dejar nuestra puerta a cero. Por fin, acabamos el partido con once jugadores. Y, finalmente, por fin el árbitro se equivoco a nuestro favor.

No es que el árbitro fuera un amigo. Todo lo contrario, pues estuvo en el nivel habitual. Del Cerro Grande se hartó de perdonar tarjetas amarillas a los jugadores de Osasuna, mostrando un distinto rasero a la hora de señalar las faltas. Pero sí es verdad que el gol del Sevilla debió ser anulado por fuera de juego de Reyes. Es un fuera de juego difícil de ver. En directo e incluso por televisión, no se aprecia, hasta que se congela la imagen.

La primera parte del Sevilla fue nefasta. Se hizo todo mal. Sin embargo, en la segunda parte se mejoró algo, más que nada a base de casta. Lo que no me gustó nada, pero absolutamente nada, fueron los pocos minutos desde que marcó el gol el Sevilla hasta el final. Todos nuestros jugadores estaban al borde de un ataque de nervios y no había quien pusiera un poco de orden. Afortunadamente, el rival de ayer era el Osasuna, pero tenemos que mejorar muchísimo para que el equipo salga de los puestos de la mediocridad.

Por último, mencionar el partidito que hicieron Negredo y Rakitic. Fue para que lo vendieran por 8 y por 4 millones, respectivamente. Con el nivelito que mostraron nuestros jugadores más avanzados, lo normal es que hubiéramos acabado con un 0-0 en el marcador. Menos mal que aparecieron Spahic y Reyes, que fueron de lo mejorcito ayer.

A ver si este resultado sirve para que cojamos algo de confianza, porque nos hace muchísima falta.

No quiero acabar el post pasando por alto el comportamiento de los Biris. Me pareció, simplemente, demencial. Con el equipo arriconando a Osasuna, luchando por tres puntos importantísimos, en lugar de animar al Sevilla se dedican a despotricar contra Del Nido.

¿Cuándo dejarán los Biris de comportarse como béticos?