Navas y Negredo a la Eurocopa

Que Del Bosque contara con Navas, me lo esperaba. Navas es un jugador único, y muy difícil de parar. También es un gran pasador, y siempre es bueno tener en tu plantilla a un jugador de esas características. Lo que me ha sorprendido ha sido que llame a Negredo, puesto que su temporada no ha sido para tirar cohetes. Eso sí, al final ha maquillado algo sus cifras con algunos goles en los últimos partidos, que, desgraciadamente, no han servido para mucho.

Sinceramente, creo que Roberto Soldado es un jugador más completo que Álvaro Negredo. El valencianista, tiene más velocidad, movilidad, va mejor por arriba y es más goleador. Pero se ve que Del Bosque tiene predilección por el vallecano.

Incluso no me habría extrañado que Adrián hubiera ocupado el lugar de Negredo, ya que ha hecho una gran temporada. Posiblemente, su edad haya sido decisiva, pues se habla de que puede jugar las olimpiadas.

Desde luego, tanto a Negredo como al Sevilla le viene de perlas esta llamada de Del Bosque. Si hace una buena Eurocopa, su cotización podría dispararse y llegar esa oferta fuera de mercado que tanto le gusta a Del Nido.

A mí me parecería bien su venta. Considero a Negredo un buen jugador, pero no está ni mucho menos a la altura de Luis Fabiano o Kanouté. Si queremos ganar títulos, tenemos que volver a tener una delantera letal, y Negredo falla más que acierta. Algunas veces es desesperante, sobre todo cuando se pierde entre los centrales, incapaz de desmarcarse, y desaprovecha ocasiones clarísimas para marcar.

El riesgo estaría en que Negredo, esté más o menos acertado, asegura una cantidad aceptable de goles, y si su sustituto no estuviera a la altura, podríamos tener serias dificultades para lograr cualquier objetivo que nos planteemos. La delantera es una línea clave, pues ya se sabe que es la máxima responsable del juego ofensivo del equipo.

Ojalá Negredo aproveche la oportunidad que le brinda Del Bosque. Por su bien y por el del Sevilla.

La última estupidez de Antiviolencia

Resulta que los inútiles de la Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, –Antiviolencia para los amigos–, que depende del Ministerio del Interior, han propuesto multar con 90.000 euros al Sevilla y clausurar el Ramón Sánchez-Pizjuán durante quince días, por el lanzamiento de bengalas que tuvo lugar durante el Sevilla-Betis por algunos aficionados sevillistas.

Lo normal es que en estos casos se ponga una multa, excepto en el caso de que ocurra en Sevilla, que es una ciudad muy polémica y tales acciones merecen un castigo ejemplar. Por mucho que ocurra en otras ciudades, no se cierra estadio alguno. ¡Qué desgraciaditos somos!

Según los antiviolentos, “se trata de unos hechos que se vienen repitiendo en las últimas temporadas sin que el Sevilla haya adoptado las medidas de control de acceso y permanencia de espectadores que establece la Ley del Deporte, y que con ello pone en grave riesgo la integridad y la seguridad de los aficionados que acuden al estadio”.

¿Es que esta gente no tiene nada mejor que hacer? Y, por cierto, ya que los recortes son tan necesarios y están de moda, ¿no se puede eliminar de un plumazo esta Comisión tan innecesaria?

Yo creo que ganaríamos todos.

Ya tenemos portero

Intentaba ver la SFC televisión por Internet para ver A balón parado –me ha sido imposible conseguir conexión, hay que mejorar este tema–, y me encuentro con la sorpresa de que Diego López es nuevo jugador del Sevilla, tal y como aparece publicado en la web oficial.

Diego López me parece buen portero, pero quizás me esperaba un guardameta más joven, aunque es cierto que ya se ha avisado desde la Secretaría Técnica que se van a buscar jugadores con experiencia.  Lo que más me gusta de él es su dominio del juego aéreo. Veremos a ver cómo rinde.

Lo que sí espero es que no lo acompañe Marchena, que queda libre. Carlos Marchena fue muy buen jugador, pero creo que ya no está para nada.

No se ha hecho público el coste del fichaje, pero se habla de alrededor de 3 millones de euros y la cesión de algún jugador.

La llegada de Diego López provocará, por su alta ficha, la salida del mejor guardameta que yo he conocido: don Andrés Palop Cervera.

Camino de tropezar dos veces en la misma piedra

Ayer leí un artículo en Marca que me dejó algo preocupado. Aunque es cierto que es un alivio que la fuente sea Marca, lo cual quiere decir que, probablemente no será verdad, no deja de inquietarme que finalmente se lleve a cabo lo que anunciaba el citado diario, dadas las penurias económicas que está atravesando el Sevilla.

Decía el artículo que el nuevo Sevilla tendrá siete incorporaciones, y citaba los puestos: portero, dos centrales, lateral derecho y un medio defensivo, a los que había que sumar tanto a Hervás como a Bryan Rabello. También se añadía que se utilizaría un sistema 4-3-3 y que no se ficharía ningún delantero. Y esto último es precisamente lo que me preocupa, el que no venga ningún atacante.

Recuerdo, cuando disfrutaba del Sevilla de los títulos, que me preguntaba qué ocurriría cuando se fuera Dani Alves. Lo que ocurrió fue que se perdió potencial ofensivo, pues la banda derecha dejó de ser la mejor de europa, dejó de ser aquel cuchillo que abría las defensas contrarias como si fuera mantequilla. Navas continúa haciendo estragos, pero ya no tiene un cómplice de nivel.

También me preguntaba qué pasaría cuando faltaran Luis Fabiano y Kanouté. ¿Sería el Sevilla capaz de buscarles sustitutos de calidad, y hacerlo además en el momento adecuado? Parece que la respuesta es un rotundo “no”.

Ya consideré un error grave el haber comenzado la temporada pasada sin haber fichado al sustituto de Luis Fabiano, y bien que lo hemos pagado con puntos, con muchos puntos. Parece, si es cierto lo que publica Marca, que podemos repetir el error con Kanouté. ¿Empezaremos la temporada 2012-2013, de nuevo, con sólo dos delanteros natos?

Sé que sólo jugaremos dos competiciones, que no iremos a Europa, pero me parece absurdo que afrontemos una temporada con sólo dos delanteros. Y no me vale que hay varios medias puntas, como Reyes, Rakitic o Del Moral, que pueden jugar arriba, porque ya se ha demostrado esta temporada, cuando han faltado los delanteros, que se pierde muchisima presencia ofensiva y gol.

La explicación que se intenta dar para no fichar a un delantero es que se utilizará el sistema 4-3-3, que precisamente indica que se juega con tres delanteros. Ese sistema puede considerarse muy ofensivo si en verdad se utiliza a tres delanteros, o muy defensivo, si no se hace, como es el caso del Sevilla, porque en realidad es un 4-5-1. Porque yo no considero a Perotti y Navas delanteros. Yo no paso por ahí, al menos hasta que estos dos jugadores pasen de los diez goles por temporada. Mientras tanto, considero que Perotti y Navas son lo que realmente son: centrocampistas de banda con poco gol. ¿ Y para que sirve entrar por banda si después no hay nadie que remate a gol, o el único delantero que hay se pierde entre los centrales? Pues para cantar muchos “uys” y pocos goles.

No es casualidad el que sólo hayamos marcado 48 goles. Hemos presenciado infinidad de partidos en los que hemos podido sentenciar, matar a nuestro rival, a poco que hubiéramos tenido algo de pegada. ¿Cuántos puntos se nos han ido por perdonar lo imperdonable? Incontables, diría yo. Pocas cosas hay en fútbol más decepcionante que la impotencia de ver cómo tu equipo falla goles cantados una y otra vez, y se le escapan puntos.

Nos hemos llevado prácticamente toda la temporada a merced de Negredo. Un Negredo que, aparte de que haya estado más o menos acertado, ha mostrado una indolencia impropia de un profesional en muchos partidos. Míchel ya ha demostrado que confía ciegamente en el madrileño, por lo que muy mal lo tendrá que hacer para que Babá le quite el puesto. No le vendría mal al equipo que Negredo tuviera algo de competencia. Porque, al final, llegarán las lesiones y las sanciones, y habrá partidos donde juguemos sin delanteros. Supongo que entonces será cuando se tire de la cantera. O ni eso. Cualquiera sabe.

Me parece bien que se refuerce la línea defensiva, porque por ahí también nos hemos hundido, pero me parece incomprensible que se mire para otro lado y no se afronte el problema que hay con la delantera.

¿Volveremos a tropezar con la misma piedra? Espero que no. Confío en que hayamos aprendido algo de esta temporada interminable y que ha finalizado con un absoluto fracaso. Porque si no, mal vamos.

Todo baja en el nuevo Sevilla

Chute de realidad la que nos puso en vena Jose María del Nido en el día de ayer.  Reconoció errores, muchos, pero sin dar nombres y apellidos, entre otras cosas porque eso no lleva a nada positivo. Es importante que se reconozcan errores, porque es el primer paso para corregirlos e intentar que no se vuelvan a producir.

Ayer Del Nido dio muchas noticias importantes, pero destacaron tres: la confianza en Míchel para el nuevo proyecto, la reducción del presupuesto y la considerable bajada del precio de los carnets.

A mí me hubiera gustado tanto la opción Caparrós, quien conoce perfectamente la casa, como la opción Míchel. Si el consejo ha optado, por unanimidad, por la continuidad de Míchel, pues bienvenido sea. El exmadridista contará ahora con una pretemporada y una plantilla remodelada. Será diferente, no se sabe si será mejor o peor, pues también dijo ayer Del Nido que se tendrá que traspasar jugadores, y, lamentablemente, los que tienen más papeletas son Negredo y Medel. Espero que, al menos,  a Navas lo dejen tranquilo.

La reducción del presupuesto ha sido bestial. Ha bajado, nada más y nada menos, que un tercio. Ha pasado de 90 a 60 millones de euros. Es el signo más claro de que ahora comienza un nuevo Sevilla.

Dejará de ingresarse una buena cantidad por abonos, puesto que el precio de estos van a sufrir una bajada importante. Bajada que es totalmente lógica, ya que esta temporada no podremos disfrutar de partidos europeos, y la crisis económica se agudiza cada día que pasa.

Como baja el presupuesto, también bajan los objetivos. Ya se olvida la Champions –de puertas para fuera– y se considera un éxito clasificarse para la Europa League. Este nuevo objetivo me parece muy razonable, por dos motivos. En primer lugar, porque conseguir plaza Champions es muy complicado, ya que dos plazas son para Madrid y Barcelona, la tercera, probablemente, será para el Jequemálaga, que nada en la abundancia económica, y para la cuarta nos llevan ventaja el Valencia y el Atlético de Madrid, y estamos igualados con el Athletic de Bilbao. Sin contar con cualquier equipo sorpresa que pueda surgir, como suele ocurrir. Por tanto, la plaza Europa League me parece un objetivo más realista.

Y, en segundo lugar, me parece  razonable bajar el objetivo, porque así se baja la enorme presión que tiene ahora el club. Tenemos una afición muy exigente, que tiene fresca en la memoria los títulos y los éxitos. Parece que tenemos que ganar a nuestros rivales por 4-0 y jugando maravillosamente bien. Y eso sólo lo hacen dos equipos en España, y porque disfrutan de privilegios y juegan con reglas diferentes. Mientras antes olvidemos el pasado glorioso, mejor, porque esa etapa ya pasó.

Lo peor, en mi opinión, de la rueda de prensa de ayer, fue cuando Del Nido confirmó que Jose María Cruz dejará el club. Para mí ha sido una de las piezas claves del Sevilla campeón, aunque su trabajo haya sido en la sombra. Es un profesional muy cualificado y un ejemplo de prudencia, sensatez y buen hacer. Será muy difícil de sustituir.

Del Nido también habló de fichajes. Dijo que había ya cerrado dos, siendo uno de ellos Javi Hervás. No quiso decir el nombre del segundo, pero todo parece indicar que será el jovencísimo jugador chileno Bryan Rabello, que ayer cumplió 18 años.

Comienza un nuevo Sevilla que tiene por objetivo el volver a lograr títulos, lo que probablemente llevará años de buena gestión. Para ello, deberán cambiarse muchas cosas, pero ya es un paso adelante el que se hayan reconocido los errores y que se sea consciente de que hay que empezar casi desde cero.

Me importa un pimiento

Me sorprendía mi hermano, este pasado sábado, cuando me llamó por teléfono para preguntarme cómo iba el Betis-Barcelona. Mi sorpresa era lógica, porque nunca me pregunta por el Betis. Ni siquiera conoce mucho de los nombres de los jugadores béticos. Cuando le pregunto para qué quiere saberlo, me dice que es porque no quiere que el Betis quede por delante de nosotros.

Yo, la verdad, no me explicaba cómo, a estas alturas, podría importarle lo que hiciese el Betis. Según él, es por una compañera de trabajo bética que es muy pesada, de las que no se callan ni debajo del agua. Y ahí es donde ya me descuadró totalmente. Le dije, simplemente, que a mí el Betis me importaba un pimiento –bueno, en realidad, no dije pimiento, sino otra palabra bastante malsonante– y que no entendía que, después de lo vivido en los últimos años, se dejase achantar por un bético. Simplemente, tendría que enseñarle el pasatiempo de “las siete diferencias“, y que si el bético tuviera algo de sensatez, debería de callarse en el acto.

También me dijo que si el Betis quedara por encima del Sevilla, eso implicaría bastantes miles de socios menos. No sé si habrá sevillistas que piensen así, pero a mí esa forma de pensar me parece, cuando menos, absurda. Sería muy triste y un sinsentido que alguien decida sacarse o no el carnet dependiendo de lo que haga otro equipo. Y desde luego, si alguien hace eso, muy sevillista no debe de ser.

Yo creo que, ahora mismo, la mayoría de los sevillistas no se interesan por el Betis. De hecho, en el último Sevilla-Betis me dio la impresión de que no era un partido de la máxima rivalidad. Al menos, no era como se vivía antes. Hacía ya varios años que no se jugaba un Sevilla-Betis, pero había mucho menos ambiente en la grada, comparado con otras ocasiones, y nuestros jugadores no salieron con la intensidad con la que se solían emplear en los derbis. Quizás influyó también el que el aficionado sevillista viera ya muy complicada la clasificación europea tras el mazazo del 5-1 del Getafe, el 1-1 ante el Levante –rival directísimo– y el 3-0 del Bernabéu.

Tengo claro que la rivalidad con el Betis debe reducirse sólo a los dos enfrentamientos anuales –o cuatro si nos vemos las caras en la Copa del Rey–. El objetivo del Sevilla debe ser clasificarse para Europa, y si no es así, quedar lo mejor clasificado posible. Siempre preferiré quedar el noveno que el décimo, aunque a efectos económicos sea lo mismo.

La rivalidad extrema no lleva a ningún lado. Lo que hagan los demás, debe traernos sin cuidado. Hay que evitar la cortedad de miras. Por tanto, me parece ridículo el término “liga particular” que tanto gusta a los periodistas de por aquí. Particularmente estúpida, diría yo.

Por fin acabó la peor liga del mundo

Se me ha hecho eterna. Una pésima planificación y decisiones tomadas a mitad de temporada nos ha llevado a tierra de nadie. Evidentemente, muchos darían lo que fuera por estar clasificados en la novena posición, pero para nosotros es un fracaso en toda regla. Y esto es más claro aún cuando se echa un vistazo a la clasificación y se ve que el Levante ha conseguido clasificarse para la Europa League y que el Osasuna y el Mallorca nos preceden en la tabla. Esto quiere decir dos cosas: que la Europa League ha estado muy barata –sólo 55 puntos han sido necesarios– y que hemos hecho una temporada muy por debajo de nuestro nivel. Hemos regalado infinidad de puntos, algunos de ellos de forma absurda y ridícula, y, lógicamente, así es imposible conseguir los objetivos. El equipo llegó a dar muestras de ser tan vulgar y plano, que llegué a preocuparme bastante. Menos mal que llegó Míchel y cambió algo la dinámica, porque si no… Mejor ni lo pienso.

Por si alguien tiene dudas de si la liga española es la peor del mundo, sólo tiene que mirar algunas de las cifras que vienen en la tabla. Ya se sabía, desde hace varios meses, que salvo milagro, el ganador iba a ser el Real Madrid. Pero es que encima lo ha hecho consiguiendo 100 puntos. Es decir, sólo ha dejado escapar 14 puntos de los que había en juego. Por un lado, es normal, porque entre lo buenos que son sus jugadores y las ayudas arbitrales, muy pocos puntos deben escapárseles. Pero, por otro lado, es una vergüenza que haya tal desequilibrio en la liga española, hasta el punto de que el primero le ha sacado 39 puntos al tercero y 73 al último. Igualito que en la Premier League, donde el título se ha decidido en el minuto 94 de la última jornada, y ha sido por el goal-average a favor del Manchester City, que ha quedado igualado a puntos con el Manchester United. En la Premier, el líder ha conseguido 19 puntos de diferencia con el tercer clasificado y 64 con el farolillo rojo.

En cuanto a la lucha por los puestos Champions, yo prefiería que fuera el Málaga el que se llevara la plaza y no el Atlético de Madrid. No es que el Málaga me caiga bien –a pesar de las muestras de “cariño” que tienen con nosotros temporada tras temporada–, pero hay que admitir que desde que el jeque es el dueño del club, lo normal es que el Málaga sea un asíduo de la Champions. Es muy fácil hacer un equipo ganador si el presupuesto para fichajes es, prácticamente, ilimitado. Sin embargo, el Atlético de Madrid sí puede considerarse un rival directo nuestro, porque sí tiene que ajustar su presupuesto dependiendo de los resultados deportivos que obtenga, y está claro que para ellos es un varapalo el no clasificarse para la Champions. Incluso ya avisó su Presidente-hombre de paja que si no había clasificación para la Champions, posiblemente tendrían que traspasar a Falcao.

Pero ayer lo más importante era la lucha por el descenso. Sorprendió la hazaña del Zaragoza. Manolo Jiménez consumó el milagro. No puede llamarse de otra forma a lo conseguido por el arahelense. Cogió un equipo totalmente hundido, a una panda de jugadores, y les ha dado fortaleza, orden y fé. Desde que Jiménez se hizo con las riendas del Zaragoza lo han ganado casi todo. Si sólo se contaran los puntos desde su llegada, el Zaragoza estaría en puestos Champions.

Pero el protagonista de la jornada fue, sin duda, el Villarreal. Tenía fácil la salvación, pero, cuando parecía que estaba todo hecho, a falta de cuatro minutos recibieron un gol del Atlético de Madrid. Junto con gol que marcó Tamudo en el Rayo-Granada, les llevó al desastre.

Ya es duro bajar por un gol que te hacen cuando está finalizando el partido, pero más duro aún es ver que el gol que marca Tamudo, en el minuto 94, es en un clarísimo fuera de juego. Tanto Tamudo como otro jugador del Rayo están en posición incorrecta. Supongo que es normal que estas cosas pasen en una liga de mierda, pero yo creo que esto no debería consentirse. Los mandamases europeos que están en contra de que se utilice la tecnología en el fútbol, deberían ponerse en la piel del Presidente y aficionados del Villarreal, quienes, seguramente, todavían no habrán asimilado la que se les viene encima. Para más inri, el descenso del primer equipo conlleva el de su filial a la Segunda División B.

Ya sólo espero que el Sevilla haya aprendido de la experiencia y que vuelva a hacer bien las cosas desde el principio, como ha hecho durante tantos años. Y también espero que no se vendan tan alegremente, como se ha estado haciendo en las últimas temporadas, a los jugadores “Clase A”, como dicen algunos. Porque al final, el Sevilla no será lo que los sevillistas quieran que sea, sino que se lograrán los objetivos, o no, dependiendo de cuánta calidad ponga el Sevilla sobre el césped.

Y por último, también espero que el Sevilla haya aprendido del Villarreal. Seguramente, cuando vendieron a Cazorla, por 20 millones de euros, ni se imaginaron que podrían bajar a Segunda. Pero con lo que no contaban era con las graves lesiones de Nilmar y Rossi, dos jugadores de clase mundial. Sin esos tres jugadores, el Villarreal es un equipo simplón, uno más. Y lo que le ha ocurrido al Villarreal le puede pasar a cualquiera. Bueno, excepto a los dos de siempre.